A su alrededor no existía nada más en ese momento, tan solo el cuerpo extremadamente poderoso y musculoso que se encontraba sobre él, las grandes manos que recorrían todos los rincones de su ser buscando cada uno de los puntos que le excitaban hasta hacerle perder los sentidos, esa lengua experta que se deleitaba con el sabor de su cuello sudoroso y el miembro rígido que se frotaba contra el suyo en cada movimiento producido al retorcerse de placer bajo su ansiado y deseado amante.

Sus gemidos inundaban la habitación haciendo que la persona que los provocaba se excitara cada vez más al escuchar esos sonidos tan dulces y eróticos llenos de desesperación y total entrega que no había oído de ningún otro amante con el que había estado antes, jamás nadie se había entregado a él de esa forma.

Sentía que estaba llegando a su límite tan solo con sentir su tacto y comenzó a rogar a su amante para sentirle dentro de él, para entregarle todo lo que quisiera y deseara. El enorme miembro de su pareja palpitaba en su entrada esperando con toda la paciencia que en ese momento podía recopilar, hasta que por fin la persona a la que deseaba locamente estaba preparada. Suavemente se colocó y a la vez que le susurraba al oído que se relajara comenzó a …..

"¡GROOOOOAAAAAAAAAAARRRR!"

Los dos miembros del equipo Raijinshuu se despertaron sobresaltados al oír ese rugido gutural y un poco desorientados se pusieron en posición defensiva.

"¡Freed! ¡Pero qué coño haces! ¿¡No estabas vigilando tú!?"

"¿Eh? Y-yo… S-sí Laxus. No tengo excusa para mi imprudencia, m-me quedé d-dormido"

El mago rúnico aún sudaba por el sueño tan inoportunamente interrumpido por ese ser y su pantalón le apretaba haciendo que el ponerse en pie resultara un poco incómodo.

"Espabila de una vez, vamos a ver qué es eso. Y la próxima vez si estás cansado… despiértame, idiota, no quiero que acabemos como la cena de lo que sea que vive aquí"

"S-sí Laxus. Lo haré…"

Cabizbajo y triste por haber decepcionado así a su líder le entregó la antorcha y siguió su estela en busca del dueño de ese rugido.

En el hotel Bickslow esperaba ansioso los detalles de su solitaria misión. Desde que se habían ido sus compañeros el maestro no había hablado con él y no sabía qué hacer para pasar el tiempo. El pueblo era minúsculo y tenía torturada a la tabernera con sus historietas así que ir allí tampoco era una opción. Se sentó en los silloncitos de la recepción y al rato apareció el viejo Makarov.

"Escucha Bickslow, siento la espera, estaba planeando unas cosas. No me fio de los que nos han encargado esto. Hay cosas que no me cuadran, como el que quisieran tanta gente para una simple mazmorra subterránea, así que quiero que te encargues de vigilar a esa gente."

"¿Por qué yo?"

"Porque tú puedes controlar la voluntad de las personas y tus muñecos pueden infiltrarse en el palacio sin ser descubiertos. Quiero que ahora te dediques a descubrir cualquier actividad inusual y que me comuniques inmediatamente si notas algo raro. Tienes libertad para actuar si consideras que la situación lo requiere"

"¡Cuente conmigo! ¡Vamos babys, por fin vamos a divertirnos! Jajajajajajaa" Su maniaca risa le erizó los pelos de la nuca a Makarov, que no acababa de acostumbrarse nunca a ella. Bickslow estaba loco, pero sabía que podía confiar en él.

"Creo que estamos andando en círculos, ya he visto esta araña antes, Gijii"

"No sabes distinguir tus propias manos… ¿Cómo vas a distinguir una araña de otra?"

"Vamos, enana, ¿tienes que ser así de dura conmigo?"

"No sería dura si tú no fueras..."

"¿como?, ¿si no fuera como?"

"¡Tan infantil!, eres como un crio"

"¡Mirad! Aquí hay más runas" Mirajane se admitía a ella misma que se lo estaba pasando en grande escuchando las conversaciones de enamorados que se traían sus compañeros, pero hubiera preferido ir con Laxus, aunque sabía que el grupo estaba más equilibrado de esta forma.

"¿En círculos, eh? Espero hacerlo bien, Freed me ha explicado muy bien como tendría que hacerlo. Quiero asegurarme que se trata del mismo idioma e intentaré averiguar que consecuencia tienen estas"

Los otros dos la observaban cautelosos mientras leía las runas. El dragonslayer estaba especialmente nervioso recordando las palabras del capitán de los Raijinshuu cuando afirmó que si no se manipulaban bien algo podría pasar. Ya había hecho sufrir bastante a Levy, ahora le tocaba disculparse protegiéndola con su vida si era necesario.

"Parece que estas son las que provocan el deterioro de la mansión: El edificio que se encuentre bajo estas runas tendrá la… Esto no sé qué quiere decir, pero deduzco que la palabra es apariencia ya que el resto dice, que lucirá dentro de 100 años. Por lo menos es el mismo idioma. Voy a intentar anularla…"

"Ten mucho cuidado Levy…" Mira se preparó por lo que pudiera pasar mientras observaba como la peli-azul hacía su trabajo. Tardó algo más que Freed en desactivarla, así que Gajeel aprovechó para decirla: "Bueno, está claro quién es el experto en esto…"

"¿Qué quieres decir Gajeel?¬¬. Si tanto alagas a tu experto podrías haberte ido con ellos como te dije."

"Vamos, no te enfades, sabes que no hablo en serio. Solo intento que esto no sea tan aburrido".

"GROOOOOOOOAAAAAAAAR"

"Por fin algo de acción, Gijii"

"¡Freed! ¡Cuidado!" Solo una patada en el cuello le bastó al dragonslayer para que la criatura que les despertó de su siesta se retorciera de dolor en el suelo hasta que quedó inconsciente. Se trataba de una bestia extraña sin ojos y del tamaño de 3 hombres con unas garras afiladas y unos dientes como los de un tiburón. Su cara no se parecía a ningún animal que conocieran.

"Tan impresionante como siempre, Laxus. ¡No hay nadie que pueda superarte!"

Un ensimismado Freed alagaba a su dios como siempre hacía cuando derrotaba a algún oponente, pero esta vez Laxus no estaba sonriéndole.

"¿¡Se puede saber qué haces!? ¡Podría haberte matado!,¡¿no has oído que estaba detrás de ti?!, ¿¡ES QUE QUIERES MORIR AQUÍ, FREED!?"

El capitán de los Raijinshuu se quedó en shock incapaz de responder a ninguna de las preguntas de su líder, nunca antes Laxus le había gritado de esa manera, aunque él tampoco había hecho jamás tantas imprudencias en menos de dos días como las que estaba haciendo ahora… El rubio bajó la mirada y su expresión de enfado cambió radicalmente.

"Si algo te pasara yo…." Agarró suavemente la barbilla de Freed con su mano derecha y mirándole con sus ojos naranjas le susurró "Ten más cuidado… ¿Vale?"

Freed notaba como sus ojos se humedecían, pero tragó saliva ahogando las lágrimas ya que sabía que no era momento para debilidades. Sonrió al dragonslayer y le agarró dulcemente la muñeca de la mano derecha que le estaba tocando.

"Te lo prometo"

Continuaron el camino en silencio hasta que un familiar brillo morado les detuvo.

"Voy a ver que efecto tienen estas de aquí. Me pregunto cómo les irá a los demás"

"Está bien, voy a dar un vistazo a la zona para descartar compañía. Avísame si me necesitas. Sabes que puedo oírte."

Freed asintió y se concentró en su tarea. La enorme sala en la que se encontraban estaba un poco más fresca que el resto de la mazmorra, haciendo la espera del dragonslayer más agradable que la última vez. Mientras la recorría distraídamente su mente se puso a divagar.

"¿Qué me ha pasado? ¿Por qué le he gritado así?… Su forma de comportarse estos 3 últimos días me está poniendo nervioso y no sé cómo reaccionar. Este idiota va a acabar conmigo como siga haciendo peligrar su vida de esa manera.

"Si algo te pasara yo…"

"yo… ¿Qué?"

"Ya has admitido antes que no podrías vivir sin tenerle cerca, ¿De qué te sorprendes ahora?"

"Y… ¿Por qué es tan especial para mí? Bickslow y Evergreen son mis compañeros también y nunca he sentido este pánico a perderles"

"Ellos no tienen esos hermosos y penetrantes ojos azules, ni esa sonrisa que hace que te derritas, ni te hablan de esa manera tan dulce, ni…"

"¡Laxus! ¡Ya lo tengo, ven!"

El dragonslayer salió de su trance con un respingó y retrocedió a donde su capitán se encontraba dando las gracias por acabar esa conversación consigo mismo que había comenzado sin querer, ya que no le hacía gracia el rumbo que estaba tomando.

"¿Qué hacen estas?"

"No te lo vas a creer… Estas runas dicen: Los que se encuentren dentro de estas runas irán perdiendo un año de vida, de los restantes que pudieran quedarles, cada día que pasen en ellas. Allí hay otra fila de runas, así que deduzco que hemos encontrado las que rodean la casa. No hay necesidad de avanzar más. Voy a anularlas y volvemos a ver si los demás han encontrado las que rodean el terreno... ¿Por qué alguien escribiría esto a una familia aparentemente normal?"

"Tú lo has dicho… aparentemente. Todo parece despejado, estaré vigilando"

Tras unos breves minutos logró descifrar el último conjunto de runas.

"No puede ser…. Laxus… Estas últimas anulan la magia dentro de ellas…"

"Esto cada vez me está gustando menos… ¿Por qué iban a poner esto a una familia que no usa la magia? Y ¿por qué tu puedes sobrescribir runas? Es magia también"

"Yo tampoco lo entiendo… Debemos darnos prisa en volver y decirles lo que hemos descubierto"

"¡No puedo usar mi magia dragonslayer!"

"Ni yo puedo hacer Take-Over… ¿Será el efecto de alguna runa?"

"Pero no tiene sentido que no podamos usar magia pero yo si pueda anular runas. Parece que anula un tipo concreto de magia, o la magia destinada a defenderse"

Los tres intentaron derribar a la bestia con su fuerza física y, aunque Gajeel era el más fuerte, estaba teniendo dificultades para encontrarle el punto débil a su oponente, nada parecía afectarlo. De un manotazo lanzó a Levy contra una de las paredes, Mira fue a auxiliarla, pero en ese momento la bestia rugió de nuevo y cargó hacia ella derribándola a su paso. Gajeel siguió lanzándole patadas y puñetazos con todas su fuerzas intentando desviar la atención hacia él hasta que de repente, sin entender en ese momento el porqué, notó que su magia volvía a recorrer sus venas, y justo cuando la bestia se disponía a rematar a Mira con sus enormes y afiladas garras Gajeel le lanzó con violencia a la pared que el monstruo tenía a sus espaldas usando su bastón del dragón de hierro.

Estuvieron un rato reponiendo fuerzas y recuperándose de los golpes sufridos por la extraña criatura hasta que Gajeel al final encontró aliento para hablar y hacer uno de sus comentarios.

"Recordadme que bese a Freed por esto cuando nos veamos, Gijii"

"¿¡Qué!?... Con un "gracias" me bastará, Gajeel"

Laxus apareció por detrás de Freed y se dirigió a las chicas.

"¿Estáis las dos bien?"

"¡Eh! ¿Y yo qué?"

"Tú no me interesas"

"Oh, es verdad, tu novia ha sido herida. Venga, vamos a dejarles mientras la lame las heridas"

Al final el dragonslayer de rayos perdió la paciencia con su homólogo de hierro y le propinó un puñetazo en la cabeza regalándole un hermoso y visible chichón del que tardaría un par de días en desprenderse.

"Hemos desactivado dos runas; una de ellas provocaba que por cada día que se pasara en ellas se perdiera un año de vida; y la otra que no pudiéramos usar la magia como habéis comprobado vosotros. ¿Qué habéis encontrado?"

"Solo había una que daba a los objetos que se hallaran en ella la apariencia que tendrán dentro de 100 años. Bueno eso y nuestro amigo la bestia deforme."

"Sí, nosotros también nos encontramos con uno, pero Laxus acabó con el de un golpe"

Gajeel interrumpió la conversación de Levy y Freed quejándose ante ese comentario claramente dirigido hacia él.

"Tu jefe es más bestia que la propia bestia, así que no me extraña que…"

"Si quieres otro de esos bultos haciendo compañía al que ya tienes sigue por ese camino, sino, cállate de una vez"

Las miradas que estaban intercambiando hicieron intervenir a Mira, que con una de sus encantadoras sonrisas les separó e incitó a salir de la mazmorra.

"Por favor chicos, vámonos de aquí, ya hemos sudado suficiente por hoy"

El camino de vuelta se hizo interminable debido al cansancio y la pérdida de agua por sudoración que estaban sufriendo. Al fin encontraron la puerta granítica tirada en el suel hombres dándoles la bienvenida.

"Bien, bien, que tenemos aquí. Parece que os hemos subestimado. Señor Justine, ¡Enhorabuena! Ha pasado la prueba, es usted maravilloso… Cogedle y llevádselo al jefe. Al resto… encerradles"

Con un estruendo y una luz cegadora Freed desapareció inconsciente con dos de sus captores mientras el tercero les dejaba encerrados con una runa que escribió instantáneamente antes de que pudieran reaccionar.

"No, Freed no. Te encontraré…" Con ese juramento que la falta de fuerzas le impidió pronunciar en voz alta cedió al efecto del veneno debilitador que se encontraba dentro de la improvisada celda y tras unos segundos de lucha, sus ojos inundados en lágrimas se cerraron.