"Maldita sea… este no soy yo… he ofendido a las personas que más quiero y he gritado como un idiota al único que ha habitado en mi corazón. Tengo que intentar calmarme o esta actitud acabará conmigo… He usado oscuridad absoluta con unos débiles ladrones… ¡Pero que me pasa!"
Freed ya estaba acostumbrado a llorar casi todos los días así que dejó que las lágrimas volvieran a aflorar para desahogarse. Estaba asustado de esa personalidad que estaba manifestándose en él y que preocupaba a sus amigos, los únicos con los que Freed se sentía realmente feliz. Dos golpes leves en la puerta de su habitación le alertaron de la presencia de alguien al otro lado que quería hablar con él.
"Freed, cielo, déjame pasar"
"No Ever, no es un buen momento"
"Ya lo sé, por eso estoy aquí, porque no estás teniendo un buen momento"
"Pasa…" El peliverde se secó las lágrimas intentando que no se notara que había estado llorando y mirando hacia el suelo esperó que su amiga entrara. Ella le sujetó las manos y se sentó junto a él en la cama.
"No voy a sembrar más dudas en ti y mi intención no es convencerte de nada…" Le agarró la barbilla para que la mirara a la cara "solo voy a decirte una cosa Freed, por eso he venido… Si le amas… demuéstraselo"
"¡¿Q-qué?! ¿¡E-estás loca!?"
"Déjame acabar… te he dicho que no voy a sembrar dudas en ti, así que voy a decirte porque debes hacerlo… Ambos conocemos a Laxus desde hace tiempo, tú más que yo, pero como estás cegado con tus miedos no lo puedes ver… Está enamorado de ti Freed, no de ahora, sino de hace tiempo, igual que tú. Bickslow y yo nos hemos estado callando y conteniendo todo este tiempo porque nos parecía muy tierno y dulce observar vuestra relación, pero ahora que ambos estáis en esta fase he creído prudente contártelo... Además Freed, ¿has visto que Laxus esté con alguien alguna vez? Según le dijo a Bickslow solo había tenido algún roce esporádico que luego ni recordaba. ¿Crees que alguien con el aspecto, fuerza e importancia de Laxus estaría solo si no fuera porque alguien ronda por su corazón?" Tras un largo suspiro sentenció su confesión. "Freed, sabes que no te diría esto tan tajantemente si no estuviera 100% segura. No es asunto mío pero eres la persona que más aprecio en este mundo y por ese motivo odio verte sufrir"
Freed estaba tan atónito ante esta revelación que no se atrevía a decir nada, tardó un rato en asimilar todo lo que Ever le había contado e intento recordar su relación a lo largo del tiempo con Laxus para ver si lo que decía su amiga tenía sentido o no en su cabeza… y entonces lo vio: Vio como Laxus le salvaba la vida, como le llevaba a Fairy Tail, como le aceptaba a su lado mientras se deshacía del resto de la gente, los paseos por el parque todas las noches de camino a casa, las risas que solo se atrevía a tener con él, esas cosas que solo sus oídos escuchaban, las debilidades que solo a él le confesaba, los miedos del aparentemente invencible dragonslayer, las caricias tímidas que hasta ahora creía que habían sido por accidente y… ese beso tan desesperado.
"Mierda" Fue lo único que salió de su boca, provocando una carcajada de la peliverde
"¿Qué es tan gracioso?"
"N-nada, nada jajajaja, al final lo has visto, ¿no?"
"S-sí, eso creo, no lo sabré hasta q-que él me lo confirme"
"No pretenderás ir y decirle… Laxus estoy enamorado de ti, ¿no?"
"¿Q-que? ¡Tú me lo has dicho!"
"No cielo, yo te he dicho que se lo demuestres… ambos sabemos cómo es. Si le dices eso seguramente le satures las neuronas y salga corriendo como hizo cuando te besó"
"¿Demostrárselo?"
"Puede que seas un genio, pero en estos temas eres bastante lento Freed… Hazle ver cuánto le aprecias, pero no solo elogiando sus varoniles actos de dragonslayer… Ponle nervioso ante tu presencia Freed, que te eche de menos cuando no estás, haz que no pueda ir a ningún sitio sin estar pensando en ti, que le falte el aliento cuando le hables y que no pueda respirar cuando estás cerca… ¡sedúcelo, Freed!"
"¡Y-yo no sé c-como…!" El inocente Freed estaba rojo de vergüenza ante lo que su amiga le estaba insinuando que hiciera
"Ahora piensa que estás enfadado con él… sigue así hasta que acabe buscándote para ver qué te pasa, hasta que te eche de menos. Deja de buscarle para que te busque él a ti. No digo que le ignores Freed, solo intenta no estar tanto a sus pies" Evergreen estaba disfrutando con el estado de confusión y nerviosismo que tenía su mejor amigo, ¡Por fin iba a pasar a la acción! y ella tenía asiento en primera fila
"Y… sé que esto no te va a hacer gracia pero… los hombres sois unos lobos hambrientos, se os cae la baba ante un buen cuerpo y, cielo… tú no muestras el tuyo como deberías"
"¡Evergreen!" gritó Freed ruborizándose aún más
"¡Es verdad! No puedes ir siempre con ese abrigo Freed, no me digas que no se te hace la boca agua cuando ves su musculoso cuerpo"
"E-eh… c-claro"
"Pues ahí lo tienes… Tú y yo nos vamos a dar una vuelta por las tiendas de este lugar a ver que encontramos para ir más cómodo en el viaje. Empezaremos por eso, por hacerle la boca agua… ¡A qué esperas, vamos!"
La calle comercial estaba abarrotada de gente haciendo sus compras. Los dos magos caminaban intentando buscar alguna tienda que vendiera ropa hasta que encontraron por fin un lujoso edificio lleno de tiendas de distinto tipo de prendas, accesorios, zapatos…
"¡Oooooh Freed, este sitio es perfecto!"
"Lo que tú digas Ever" Con muy pocas ganas Freed entró detrás de su emocionada amiga siguiéndola por todo el edificio hasta que se paró en una tienda de ropa de hombre.
"Aquí encontraremos algo que hará que se le caiga la baba hasta a un dios" con un guiño agarró a Freed de la mano arrastrándole al interior.
"¡Buenas tardes!" Un dependiente muy apuesto se dirigió a la pareja "¿puedo ayudarles en algo?"
"No, gracias guapo, seguro que tengo mejor gusto para vestir a un hombre que tú"
"¡Evergreen!"
"E-está bien, avísenme cuando acaben"
La entusiasmada peliverde fue a buscar ropa y Freed se quedó disculpándose
"Lo siento mucho, tiene bastante carácter"
"No se preocupe, su novia lo hace porque le quiere mucho" le dijo el chico con una sonrisa
"¿E-eh? N-no es mi…"
"¡Freed ven aquí!"
Sin darle opción a opinar le obligó a probarse lo que había elegido y al cabo de un rato salió con la nueva ropa puesta. Se trataba de unos pantalones un poco anchos y de cintura baja color beige y una camiseta roja que tenía cuatro botones en el cuello y que no era muy ajustada pero si lo suficiente como para distinguirse de forma discreta sus abdominales. "Ooooooooh, ¡Estás perfecto Freed! En serio cielo deberías tirar ese abrigo a donde nadie pudiera encontrarlo nunca. ¡Vaya cuerpazo!... Mira, te he traído esto también ¡pruébatelo!... esto te lo llevas"
Sonrojado y un poco molesto por no tener opinión en su propio vestuario se limitó a hacer caso a su amiga y dejarse llevar por ella. Cuando salió con el siguiente conjunto dos chicas que pasaban por allí se quedaron mirándole y comentaron en voz baja algo con unas risitas tímidas. Freed estaba comenzando a arrepentirse de esto.
"Oye Bickslow… ¿por qué no bajan a cenar estos dos? ¿Dónde se han metido?"
"Pues no lo sé, les he visto salir hace unas horas del hotel, si quieres mi opinión estarán de compras, Ever siempre secuestra a Freed para esas cosas… Por cierto Laxus, ¿qué pasa con vosotros? Habéis pasado de la pareja ideal a lanzaros los trastos a la cabeza"
"No es de tu incumbencia, además no podría contestarte aunque quisiera, no lo sé"
"¿Pensaste en lo que te dije?"
"No" Laxus se pasó la mano por la cabeza con un gesto de desesperación
"Pues deberías si no quieres perderle"
"¿Qué has dicho? ¿Perderle?"
"¿sabes qué?... Tienes razón, no es de mi incumbencia. Si no quieres compartir esto con nadie no voy a forzarte... Pide el plato de arroz con cordero, ¡está buenísimo!"
Bickslow sabía cómo ganarse la confianza de Laxus, y también que requería algo de tiempo, era demasiado tozudo como para contarle a la gente sus problemas.
"Vaya ¡que ensalada más refrescante!" Evergreen se llevó una hoja de lechuga y un poco de queso a la boca
"¿De verdad crees que esto es buena idea?" El peliverde jugaba con su sándwich vegetal en el plato
"¡Ay Freed! Aunque no fuera para conquistarle sería buena idea igualmente. ¡Estás tremendamente guapo y sexy!" Se llevó otro poco de ensalada a la boca mientras miraba a su amigo
"Sí, l-lo has dicho mil veces. Gracias"
"Venga, vamos al hotel, ¡mañana hay que estrenar bañador!"
Cuando llegaron al hotel los otros dos compañeros les estaban esperando en la entrada sentados bajo un árbol.
"¡Vaya! Mira quienes se dignan a aparecer… ¿habéis gastado todos vuestros ahorros esta vez?"
"¿Y a ti que te importa Bickslow?"
"Que genio tienes mujer. Habíamos pensado en dar una vuelta por la playa, ¿venís?"
"Vaya, para una vez que tienes buena idea no voy a decirte que no, ¿verdad Freed?"
"Bueno"
"Pues vamos a cambiarnos y ahora venimos"
"¡Pero si ya estáis vestidos!"
Evergreen arrastró a Freed al hotel sin contestar a Bickslow emocionada por poder estrenar la ropa que le había comprado
"Ponte esto… ¡Qué bien! Vamos a poder empezar hoy mismo"
"Parece que tienes tú más ganas que yo de esto"
"Eso es porque aún no has podido saborear los frutos del resultado. Cuando mires sus babas asomarle por la boca empezarás a cogerle el gustillo"
Con otro suspiró de desesperación la obedeció y se puso el primer conjunto que se probó antes en la tienda. Cuando se disponían a salir Ever le agarró la muñeca
"¡Espera! Tu pelo"
"¿Qué le pasa a mi pelo Ever?"
"Calla y ven aquí"
Le hizo una coleta alta dejando asomar unos mechones por los lados de su cara. Freed se miró en el espejo atónito
"Casi no me reconozco…"
"¡De eso se trata genio! Jajajajaja"
Contentísima bajó con Freed las escaleras y al verlos aparecer ambos magos se quedaron boquiabiertos. Laxus le observó de arriba abajo lo más disimuladamente que pudo a la vez que se ruborizaba sin darse cuenta ante la nueva imagen del peliverde "Vaya, está buenísimo con esa ropa"… "Espera… ¿¡Qué?!"
Al llegar a su lado, Freed le dio una palmadita cariñosa en el hombro derecho a la vez que le sonreía y siguió caminando. Evergreen observó a su amigo orgullosa del resultado del inocente roce que hizo estremecerse al rubio "Vaya, aprendes rápido genio, así se hace".
La noche era perfecta, las estrellas acompañaban a la luna iluminando el cielo sobre sus cabezas y la brisa marina acariciaba sus rostros llevándose cualquier resto de mal humor que pudiera quedarles. Caminaban despacio, disfrutando del sonido de las olas al romper contra las rocas.
"Vaya noche más perfecta, me alegra que por una vez en tu vida hayas tenido una buena idea Bicks"
"¡No rompas este momento de paz Ever!" susurrando la dijo "vamos a dejar a esas dos solos"
"Pero bueno… ¿otra buena idea? Este no eres tú" ambos se desviaron del camino y se fueron en dirección contraria sin que sus compañeros se dieran cuenta.
"¿Eh? ¿Dónde están esos dos?"
"¿Acaso importa Laxus? Solo espero que no hagan de las suyas"
Laxus dejó de hablar al notar como Freed se acercaba a él sin llegar a tocarle, su aroma fresco le inundó las fosas nasales y esa noche especialmente se sintió cautivado ante ese olor. Observó su nuevo look por enésima vez y no pudo evitar preguntarse el porqué de ese cambio.
"Oye… Freed…"
"¿Sí?"
"No deberías dejarte llevar por Ever… ya sabes cómo es… como te descuides te acabará transformando por completo"
El peliverde se puso tenso… "Ponle nervioso ante tu presencia Freed, que te eche de menos cuando no estás, haz que no pueda ir a ningún sitio sin estar pensando en ti, que le falte el aliento cuando le hables y que no pueda respirar cuando estás cerca… ¡sedúcelo, Freed!" La voz de Ever resonaba en su cabeza…
"¿Es que no te gusta?"
"E-eh… ¿Qué?"
"¿No te gusta, Laxus?"
"¡Y-yo no he dicho eso!"
"¿Entonces te gusta?"
Laxus se pasó nerviosamente la mano por la cabeza y desvió la mirada hacia el otro lado sin decir nada. Freed sonrió ante su reacción "Vaya, esto es más fácil de lo que pensaba. Ahora se a lo que se refería Ever cuando me dijo que le cogería el gustillo"
"No te gusta… vaya" bajó la mirada con cara de desilusión y se puso a jugar con sus dedos
"¡Que sí Freed! ¡S-si me gusta! Ahora cállate ya" El dragonslayer aceleró el paso dejando a un sonriente Freed detrás.
Se juntaron con los otros dos al pasar por un puente que cruzaba una pequeña desembocadura de algún rio. Ever felicitó a Freed al ver el malestar y nerviosismo de su líder al pasar sin decirles palabra.
"Vaya… tienes un talento natural para esto ¿eh?"
"Parece que le gusta mi nueva imagen"
"¡Pues claro! ¿Qué te creías? Soy la mejor cuando se trata de seducir a un hombre"
"Eso no lo dudo… no creo que nadie más pueda seducir a un hombre como Elfm…"
"¡FREED!"
Se sentaron en una roca cerca de la orilla del mar con la inmensa luna encima del horizonte. Ever y Bickslow se alejaron para dejar espacio a la que ellos llamaban "inminente pareja".
Laxus decidió usar ese hermoso escenario para intentar aclarar las cosas con su mejor amigo.
"Freed, ¿por qué no aceptaste el dinero de la recompensa?"
"Me dio pena verla tan desesperada. No me gustaría pasar por eso"
"Ya, pero… hemos visto mucha gente así, y nunca antes…"
"Antes no lo he hecho porque no solo era mi dinero, has dicho que no lo íbamos a compartir ¿verdad? Así que al ser solo mío decidí entregárselo"
"y… ¿por qué te enfadaste conmigo?"
"Porque no quiero que te metas en todo lo que hago, ya no soy ese niño que tiene miedo de monos gigantes. Ya te dije que quiero aprender a ser independiente, quiero hacer las cosas a mi manera alguna vez… Quiero mi espacio" Se cruzó de brazos y siguió observando a la luna.
"Lo entiendo… yo solo… "
Por primera vez desde que empezó la conversación se giró a mirarle. Le acaricio la mejilla con sus delicadas manos y dedicándole una sonrisa le susurró.
"Nunca podría enfadarme contigo" Sus dedos se deslizaban lentamente por las facciones de su cara y acercó su rostro al de su dios. Laxus cerró los ojos instintivamente y en ese momento el capitán de los Raijinshuu con esfuerzo y dando una patada a su deseo en sus partes más íntimas, se levantó.
"Es tarde, deberíamos volver para dormir. Ha sido un día muy largo"
Evergreen y Bickslow ahogaban la risa a duras penas al observar la escena y Laxus permaneció sentado en la roca unos instantes sin poder apartar la vista de sus manos y tan aturdido que dudaba que fuera capaz de levantarse de ahí… "Pero… ¿qué está pasando? Creo que me estoy volviendo loco"
