Precaución¡ esto contiene lemon y es yaoi.

Los personajes de Hora de Aventura no me pertenecen


Aprovecho la distracción del chico pelirosa y de un rápido movimiento lo tomo en sus brazos cargándolo al estilo princesa mientras flotaba. El príncipe se aferró con fuerza a Marshall al ver como este comenzaba a "subir por las escaleras".

-Tranquilo, no te soltare o acaso desconfías de mi-Susurro con sorna el vampiro al oído del príncipe.

-N-no es eso, es solo que no quiere que te vuelvas a ir-Dijo apenado y con un sonrojo en el rostro. El vampiro sonrió ampliamente.

-Continua diciendo esas cosas tan lindas y haciendo gestos tan adorables que no tendré piedad-

Pronuncio aun sonriendo. El chico comenzó a sudar frio por el tono empleado y el aura que envolvía al chico vampiro. El pelirosa estuvo a punto de protestar pero repentinamente toco el piso con sus pies, estaban en la habitación de Marshall y de un momento a otro estaba siendo empujado por este en dirección a la amplia cama, rápida pero delicadamente el pelinegro recostó al chico de rosa y se colocó arriba de el sin aplastarlo, con una mano tomo el mentón del chico y junto sus labios con los contrarios. Al comienzo fue un roce lento y dulce el cual poco a poco se transformó en uno cargado de pasión y necesidad del otro, con su mano libre Marshall fue subiendo delicadamente la camiseta del otro rozando con la yema de los dedos su abdomen provocándole escalofríos.

-Lo siento siempre suelo estar frio-Dijo con la cabeza apoyada en el hombro del pelirosa pero este le obligo a levantar la vista con un ligero toque en su mejilla con la punta de los dedos.

-Claro que no eres muy cálido-Dijo con inocencia el pequeño príncipe sin darse cuenta que había invocado a la bestia.

Nunca supo en que bendito momento Marshall estaba besando su cuello y mucho menos cuando quedo desnudo del torso pero aquellos pensamientos se vieron callados al sentir los labios del joven vampiro succionar su clavícula, soltó un fuerte gemino de sorpresa y placer que se vio cortado al poner ambas manos en su boca.

-Vamos no estés apenado, no sabes cómo amo el sonido de tu voz y más cuando dices mi nombre-Dijo el rey vampiro en tono dulce. El pelirosado retiro las manos de su rostro y desvió la vista.

-E-es porque se trata de ti-Soltó en un suspiro apenas escuchado por el otro.

-¿Qué quieres decir con eso?-pregunto confundido.

-Eres muy importante para mí y no quiero lucir patético ante ti-Escucho una leve carcajada y sintió como los labios contrarios se apoyaban en los suyos en un delicado y tierno rose.

-Tu jamás serás patético para mí, eres la persona más importante que eh tenido en mis 1003 años de vida, pensar que un demonio como yo tenga un ángel como tu parece irreal-Rio levemente el vampiro.

El príncipe conmovido por las palabras de su vampiro lo abrazo pasando sus brazos por el cuello de este y beso su mejilla tiernamente, aunque en un principio el azabache se sorprendió por la acción del otro no dudo en corresponder el abrazo y sonreír ampliamente, la vida de una persona inmortal es larga y muy dolorosa, a la única que tenía que era a su madre, la gobernante de la Nocheósfera. *Hunson Abadeer una mujer calculadora y fría, jamás llevo una buena relación con ella desde que se comió sus papas fritas y aunque ella tiempo después se disculpó y le dejo en claro que lo amaba, más que ayudarlo lo afecto más debido a que quería estar al lado de su madre pero su lugar no era en Nocheósfera si no al lado de él, Gumball cambio por completo su perspectiva para bien y cuando menos se había dado cuenta cayo enamorado ante el rosado monarca.

Se separó levemente de el para verlo directamente a los ojos y hundirse en aquellas orbes magenta, unieron sus labios de nuevo y esta vez Marshall comenzó a acariciar el labio inferior del contrario con su lengua recibiendo por respuesta un leve gemino y el total permiso para entrar, recorrió lentamente la cavidad del chico mientras este intentaba corresponderle tímidamente, se separaron para llenar sus pulmones de aire, ante la vista de un Gumball sonrojado y con el pecho subiendo y bajando rápidamente Marshall no resistió mas y ataco el cuello de Gumball de nuevo rozándolo levemente con su lengua y colmillos provocando un ligero espasmo en el cuerpo contrario. Descendió lenta y tortuosamente hasta llegar al pecho, levanto la vista para ver al pelirosa y se relamió los labios para "provocarlo", al ver como este se sonrojaba fuertemente sonrió triunfante y continuo con su camino de besos, el llegar al pezón del chico lo roso con la punta de su lengua y una corriente eléctrica recorrió a Gumball, comenzó a succionar aquel botón rosado con impaciencia y con su mano libre acariciaba la entrepierna del príncipe la cual exigía atención.

-M-marshall deten…te-Dijo entre gemidos.

-Tu cuerpo siempre fue más sincero que tu-Soltó con sensualidad mezclada con sorna.

Sin previo aviso libero el miembro del monarca y lo tomo firmemente con su mano deslizándola de arriba abajo en un ritmo torturante y complaciente, ver así de excitado a su príncipe vaya que lo ponía y es que estaba haciendo un esfuerzo titánico para no partirlo a la mitad justo es ese momento. Gumball sentía su cuerpo arder bajo el del vampiro pero no pudo estar tranquilo sabiendo que el único que se encontraba disfrutando era el, lentamente acerco su mano al ya enorme bulto que tenía Marshall, torpemente este intento liberarlo y cuando al fin lo consiguió comenzó a acariciarlo tímidamente pero este se vio detenido después de unos minutos por una mano.

-No es que no me guste lo que piensas hacer pero quiero compensarte lo de hace un rato así que déjate querer (XD)-

No pudo responder ya que el vampiro ataco de nuevo sus labios sediento de ellos, eternamente sediento porque jamás se cansaría de ellos , sin darse cuenta ambos se encontraban desnudos sobre la gran cama de aquella habitación, Marshall repartía pequeños besos por el rostro, cuello y pecho de Gumball mientras este enredo sus piernas en la cintura del otro causando un roce entre su miembro y el de Marshall que se detuvo en seco al sentir aquella placentera sensación recorrerle la espina dorsal, apresurado se llevó una mano a cara e introdujo sus dedos para llenarlos de saliva, a pesar de haber visto esa acción del vampiro unas cuantas veces siempre tenía el mismo efecto en él, lo dejaba embelesado aquella sensualidad que se cargaba Marshall.

El vampiro llevo su mano a la entrada del joven príncipe e introdujo lentamente un dedo en él.

-Ahhh..Ahhh-Gemía con una mueca en el rostro Gumball.

-Tranquilo, solo aguanta un poco-

Comenzó a meter y sacar su dedo alternándolo con movimientos circulares, separándose un poco de Gumball, Marshall volvió a tomar en su mano el miembro del pelirosa y comenzó a masturbarlo para así distraerlo del segundo dedo entrando en el.

Gumball trataba de hacer entrar aire a sus pulmones y calmar un poco su respiración, a pesar de que al inicio la sensación de los dedos de Marshall dentro de él fue dolorosa su fue trasformando en un enorme placer que no le dejaba pensar claramente, solo quería sentir a vampiro en él, al sentir entrar el tercer dedo se terminó de arquear por completo, aquellos leves gemidos que soltaba se transformaron en gritos de placer y desde ya hace un rato había comenzado a mover sus caderas al ritmo de la mano de Marshall.

-Se siente tan intenso tu interior-dijo el vampiro para después soltar un sonoro y ronco gemido que le puso los cabellos de punta a Gumball y no precisamente por temor.

El rosado monarca enfoco su vista en Marshall quien había sacado sus dedos de forma rápida, este se encontraba con la vista nublada por el placer y la lujuria, como amaba sus ojos negros, este puso su mano a la altura de su boca y comenzó a chupar juguetonamente los fluidos de Gumball, si no tuviera fuerza de voluntad y una gran fortaleza mental estaba seguro que hubiera terminado de solo ver al vampiro.

-Marshall..Por favor-Rogó el monarca.

-Por favor que?-dijo con sorna el pelinegro.

-H-Hazme tuyo-Gimió Gumball con un fuerte sonrojo en las mejillas.

-Como usted diga su majestad-Soltó en tono provocador al oído de Gumball.

Posicionándose mejor entre las piernas del príncipe comenzó a entrar en el pero la sensación de las paredes de Gumball apretando su miembro tan deliciosamente lo obligo a entra de una estocada.

-Ahh...M-marshall-Gimió fuertemente.

-Dios! Eres tan...estrecho-soltó en un gemido ronco el extasiado vampiro.

Comenzó a mover sus caderas lentamente para no dañar a Gumball quien no podía parar de gemir su nombre y arañar placenteramente su ancha espalda pero todo aquel auto control se fue al carajo en unos cuantos segundos cuando Gumball comenzó a moverse a su ritmo.

-Mas...rápido Marshall Ahhh-Grito y rogó el "pobre" príncipe.

-Es...esperaba que lo dijeras-

Como por arte de magia, porque Gumball lo tenía hechizado, comenzó a embestirlo rápida y salvajemente arrancándole gemidos de placer, se sentía en el mayor éxtasis que haya sentido en todos sus años de vida...hasta ahora, se detuvo abruptamente y tomo la pierna de Gumball para ponerlo en su hombro así poder entrar más profundo, al comenzar a embestir de nuevo toco aquel punto en que lo hacia prácticamente temblar de placer y para el no hay mayor placer que ver en ese estado a su amado príncipe por lo que comenzó a embestirlo a mayor velocidad.

-Ahhhh ya...ya no puedo Ahhh-

-Vamos a hacerlo...juntos-gruño Marshall.

Tomo el miembro de Gumball moviendo su mano rápidamente mientras lo continuaba embistiendo, ya no aguantaron y justo ahí en ese cuarto el cual estaba lleno de calidez y amor ambos, Vampiro y príncipe, llegaron al clímax sellando aquel intenso encuentro en un delicado beso y un fuerte abrazo.


El sol brillaba de forma alegre, había una brisa fresca y un fresco olor se podía notar en el ambiente, aquel era a lo que llamarían un buen día.

Tras pasar una "tranquila" noche en casa de Marshall, Gumball decidió tomar un día exento de sus actividades de monarca en su reino y pasar un agradable día junto al vampiro, debido al cansancio por las 3 rondas de ayer decidieron tomárselo con calma por hoy y relajarse con algo más simple como disfrutar la compañía del otro.

Marshall Lee jamás fue un buen cocinero pero cuando se trataba de ese alguien especial, en este caso Gumball, podía hacer maravillas con solo un poco de pasta y ciertas especias. El vampiro se encontraba en la cocina concentrado en su labor mientras Gumball estaba distraído viendo T.V. pero en verdad le picaba la curiosidad por lo que hacía Marshall, como si de un niño haciendo una travesura se tratara entro sigilosamente a la cocina y al ver tan concentrado al pelinegro decidió sorprenderlo de una forma muy dulce. Al estar a unos cuentos centímetros paso rápidamente sus brazos por el torso de este para abrazarlo por la espalda y apoyo su mejilla en al brazo de Marshall para ver lo que hacía.

-¿Qué haces?- Ante la dulce voz del pelirosa dio un pequeño respingo.

-Dios Gumball después de acabar conmigo ayer, todavía quieres más eres insaciable-(XD) Gumball entendió de la pequeña venganza de Marshall pero ese era un juego que podían jugar dos.

-Hmp entonces saldré un rato el Príncipe Grumoso, escuche que haría una fiesta más tarde-Salió rápidamente de la cocina como si en verdad pensara irse pero se vio detenido por los fuertes brazos de Marshall.

-Tres palabras, sobre-mi-cadáver-Murmuro con fingido enojo el vampiro a lo que Gumball comenzó a reír alegremente seguido segundos después por Marshall.

-Lamento lo del día anterior, me pase de la raya-Dijo el pelinegro.

-No hay problema, lo que importa es que estoy compartiendo contigo estos momentos, ahora vamos a comer-

-Mmmm no-Dijo Marshall cual niño pequeño. Aun con el pelirosa enredado en sus brazos retrocedió cayendo al sofá estrepitosamente haciendo más fuerte su agarre.

-Vamos Marshall tengo hambre- soltó Gumball haciendo un puchero.

-Y así quieres que te deje ir, estas equivocado no te soltare jamás-

-Marshall-

-No, me niego… a no ser que me des un beso -

-!Q-que¡

Lo que no sabía la inusual y divertida pareja era que por la ventana Fionna y Cake observaban enternecidas aquella linda escena.

-Me alegra que hayan resuelto su problema estaba muy preocupada por ellos-

-Te comprendo Fionna-

-Bueno será mejor irnos y dejar solos a los tórtolos-

-Sí, ya se están poniendo más "cariñosos"-Dijo Cake mientras comenzaba a caminar a lado de Fionna.

-Jamás creí que el príncipe fuera así celoso XD-

-Es a lo que yo llamaría "Dulces Celos"-

Ambas se fueron alejando alegres por saber que sus dos buenos amigos estaban bien y más unidos que nunca, quien iba a decir que se encontrarían con una situación así pero no importaba, si ellos eran felices así ellas también lo serian.


Despues de AÑOS esta maldita irresponsable por fin logro terminar la segunda parte de este fanfic, la verdad no planeaba continuarlo pero gracias a todos su Rewievs lo logre y a todas aquellas personas que lo dejaron les debo una ENORME disculpa por tanta tardanza.

Espero disfruten de esta segunda y ultima parte.