Los primeros rayos de sol entraban por la ventana de su cuarto posándose en sus cuerpos desnudos y sudorosos por el tremendo calor que estaba arrasando la ciudad esos últimos días desde que llegaron de su pequeña misión en Hargeon. El sensible mago rúnico comenzó a agitarse en la cama al notar como el sol tostaba su piel y cuando fue consciente de que estaba despierto dio un respingo y despertó a su amante:

"¡Laxus, Laxus! ¡Despierta venga!"

"mmmm"

"¡Laxuuuuus!" le zarandeó para terminar de sacarle de su sueño

"¿Q-qué pasa?"

Freed puso cara de sorpresa y le preguntó "¿Cómo que qué pasa? ¡¿Es que no te acuerdas?!"

"Eeeeeh sí, sí, claro que me acuerdo…" se incorporó en la cama perezosamente y restregándose los ojos añadió al mismo tiempo que bostezaba "¿De qué me acuerdo?"

"… ¡Hoy te convertirás en el séptimo maestro de Fairy Tail!" dijo un emocionado Freed

"jajajajajaja claro que me acuerdo idiota… " tumbó a su novio en la cama y se colocó encima de él "pero ahora mismo solo puedo centrarme en tus gritos de anoche y en cómo me rogabas que te la metiera" le besó agresivamente llevando sus manos a la entrepierna del joven mago que se endureció rápidamente ante esas palabras.

"Me encanta lo rápido que consigo excitarte, nunca me cansaré de hacerlo" Esta vez sus dedos comenzaron a intentar entrar en el cuerpo de Freed, que elevó las caderas instintivamente ofreciéndole mejor acceso. El primero entró sin dificultad, el segundo lo acompañó sin muchas complicaciones y el tercero obtuvo algo más de resistencia.

"Vaya" dijo Laxus sorprendido "no me esperaba que ese pequeño trasero tuyo me aceptara tan rápidamente…" sacó los dedos y untó su miembro rígido con su propia saliva colocándolo en la entrada "vamos a ver si esto entra igual de bien…"

"¡No Laxus!" el dragonslayer se quedó paralizado sin esperarse que le rechazara "Te-tenemos que irnos, solo quedan dos horas para… AAAAH"

"Me da igual Freed, ¿es que no quieres cumplir la voluntad de tu maestro?" al mago rubio no le importó la resistencia que su joven amante estaba ofreciendo y le embistió rápidamente sin dejarle que se acostumbrara a la intrusión.

"Siempre voy a c-complacerte… Hazlo más rápido… ¡vais muy lento, maestro!"

"Nunca me cansaré de escuchar tu voz mientras te embisto de esta manera. ¿Te gusta así verdad?" aceleró el ritmo sin importarle el intenso sol que a esas tempranas horas quemaba sin compasión

"A-AAAH s-sí, a-así"

"No te oigo" movió sus caderas aún más rápido a la vez que acariciaba el rostro de su amante.

"SÍ, ¡He dicho qu-que sí!" El peliverde se masturbaba pero su dios le retiró la mano

"Solo yo puedo darte lo que deseas" Su mano relevó a la de su novio y aceleró el ritmo mientras pensaba en lo mucho que le hacía perder la cabeza esa presión ejercida por el pequeño trasero que estaba invadiendo.

Laxus llegó primero al orgasmo y liberó su semen dentro del cuerpo del mago rúnico que no tardó en unirse a él al sentir el cálido líquido recorrer su interior

"Joder… que calor hace, no tendrías que haberme provocado, voy a ducharme"

"¿QUÉ? ¿Qué yo te he provocado?..." su sonriente amante se levantó y con un beso rápido se dirigió al baño.

Acabaron su desayuno y se dirigieron al gremio casi una hora más tarde de lo esperado. Al entrar unas miradas de preocupación se clavaron en ellos y un inusual silencio reinó entre los escandalosos magos.

Freed miró a Laxus y le susurró "¿Qué pasa?"

"No tengo ni idea" caminó hacia donde estaba su abuelo y el peliverde se fue a donde se encontraban los Raijinshuu.

"¿Qué pasa viejo?"

"Laxus… Ivan…" suspiró e intentó calmarse "nos ha amenazado con contar el secreto si no le entrego el Lumen"

"¿Se lo has contado a todos?" se cruzó de brazos expectante.

"Sí, he tenido que hacerlo, ha amenazado a todo el mundo diciendo que iría cazando hadas una a una mientras no se lo diéramos. Tenía que advertirles"

Laxus bufó y le dijo: "¿Qué tienes planeado hacer?, ¿vas a dejar que ese inútil nos amenace y cumpla su palabra? Ya has visto lo débil que es su gremio… " paró unos instantes pensando en lo que iba a sugerirle "Sabes que es el momento de un ataque directo a su base antes de que se organicen…"

"Tienes razón… Esta vez es la única solución, pero hay que ir con cuidado, lo más seguro es que no nos haya mostrado su carta más fuerte como dice que ha hecho… vamos a hacer lo que íbamos a hacer y luego planearemos algo"

Laxus asintió y se sentó en una silla a su lado.

"Nadie más podría ser maestro del mejor gremio de Fiore… cualquiera lo sabe solo con mirarle, es imponente de la cabeza a los pies… un auténtico dios"

"Freeeeeed ¿estás aquí o estás en tu Laxuslandia? Se te cae la baba guapo"

"E-ever…" bajó la mirada avergonzado de que le hubieran pillado babeando y antes de que pudiera inventarse algo escuchó al viejo Makarov dirigirse a ellos:

"¡Escuchadme mocosos! Mi hijo Ivan Dreyar nos traicionó años atrás y como consecuencia fue expulsado de este gremio. Ahora vuelve a buscar algo que sabe que tenemos y que me arrepentiré el resto de mi corta vida de haberle enseñado… algo tan importante que…" paró unos segundos y continuó "que podría destruir nuestro gremio"

Un murmullo generalizado se extendió por la sala. El anciano les dejó unos instantes y carraspeó para poder continuar.

"Ya os he contado que nos ha amenazado y ahora os he dicho el porqué. No puedo deciros nada más ya que es algo tan importante que solo los maestros pueden saber, por eso… alguien que no sea tan viejo y débil como yo debería ser el guardián de ese secreto, alguien con toda su vida por delante y con la fuerza suficiente para conseguir protegerlo, alguien que haya demostrado con creces que ama este gremio y que ha peleado por él incluso cuando no era portador de su marca…"

Lágrimas aisladas comenzaron a asomar por sus ojos por qué aunque no quisiera admitirlo siempre había soñado con cederle el cargo a su nieto, la persona que más quería.

"El mago más fuerte de este gremio, el séptimo maestro de Fairy Tail… ¡Laxus Dreyar!"

Todos comenzaron a felicitar al nuevo maestro y a celebrar el nuevo nombramiento. Freed como era normal en él no pudo evitar soltar sus lágrimas y corrió a abrazar a su amante rodeando su cintura con sus brazos, y éste le devolvió el abrazo de una forma tan tierna que no pasó inadvertido al corro de gente que había a su alrededor, una mano le acariciaba cariñosamente el pelo y la otra la espalda. Cuando se separaron le agarró por la cintura y le dijo:

"Todo esto es gracias a ti Freed… tú has hecho que Laxus Dreyar sea quien es ahora… Gracias"

Y volvió a abrazarle dándole un beso en ese pelo verde tan sedoso y bien cuidado que siempre traía tranquilidad y paz al nuevo maestro. Después de un minuto se separaron y el séptimo se dedicó a prestar atención a los demás que querían felicitarle. Ever se acercó a Freed y le dijo en voz baja:

"No piensa ocultar vuestra relación ¿verdad?"

"No, no quiere… y eso me hace muy feliz Ever" la dijo con sus ojos aún llorosos. Ella le abrazó y le susurró al oído:

"Estoy muy contenta de veros tan felices, no sabes cuantas ganas tenía de que esto llegara"

Por fin el día tan agitado acabó y el mago rúnico caminaba hacia su casa pensando en lo mucho que había echado de menos a Laxus ese día ya que el nuevo maestro había estado muy ocupado con su abuelo preparando el plan de ataque a Raven Tail. Al llegar a la puerta cayó en la cuenta de que llevaba 3 días sin aparecer por allí y eso le llenó de felicidad ya que donde había estado era ni más ni menos que la casa de su dios.

Entró y se dio una ducha fría para deshacerse de ese pegajoso calor infernal, se entretuvo unos minutos en arreglar su hermoso pelo, regó las plantas que pedían a gritos un poco de hidratación y decidió hacer una ensalada fresca que compró por el camino. Mientras estaba cenando alguien entró en su apartamento sin llamar a la puerta ni informar de su presencia y una sonrisa se dibujó en su rostro, solo había una persona que conocía y sabía esquivar todas sus trampas rúnicas…

"Nunca lograré que llames a la puerta, ¿verdad?"

"¿Qué haces aquí?" ignoró su pregunta y se cruzó de brazos en el umbral de la puerta de la cocina lanzándole una mirada de enojo.

"Eeeeeh… ¿cenar?" se sorprendió ante la pregunta… "Es mi casa Laxus, ¿Cómo que qué hago aquí?"

El rubio avanzó hasta la mesa y se sentó en una silla enfrente de él.

"Después del día que he tenido solo me apetecía llegar a casa y encontrarte desnudo en mi cama, pero he entrado y la realidad ha sido otra bien distinta" Se apoyó en la mesa acercando su rostro al confundido peliverde.

"E-eh es que… llevaba una semana sin venir Laxus y…" intentó buscar una excusa que pudiera complacerle "y… ¡las plantas se estaban muriendo!"

"¿Las plantas se estaban muriendo?"… volvió a poner la espalda contra el respaldo

"Las plantas… eeeh… sí" se llevó un trozo de lechuga a la boca y masticó despacio expectante por lo que su novio diría a continuación.

"Y ¿por qué no llevas esas estúpidas plantas a mi casa junto con el resto de tus cosas y dejas de desaparecer cuando más te necesito?"

El pobre Freed no se esperaba que le dijera que se fuera a vivir con él de esa manera tan inusual y casi se atraganta con la lechuga que masticaba.

"¿Me e-estás pidiendo qu-que me vaya a vivir co-contigo?" su rubor hizo sonreír a su novio.

"Pues claro… pensé que alguien con tu cerebro lo entendería rápidamente"

"Lo he entendido Laxus… pero esa forma de pedirlo es tan… inusual"

"¿Es que hay algo usual en mí?" comenzó a reírse mientras se levantaba para dar un beso a su novio y le susurró al oído "Eres tan lindo cuando estás confundido… creo que estoy empezando a aficionarme a confundirte con tal de ver esa cara tan hermosa y ruborizada que pones" mientras le mordía la oreja metió su mano por debajo de su camiseta y bajó hasta su ombligo "esta vez quiero que seas tú el que haga que me corra" bajó un poco más hasta situarse por encima de su pantalón "quiero que me demuestres cuanto te gusta mi cuerpo" continuó bajando hasta conseguir llegar al semi-erecto miembro de su ruborizado novio "y si te portas bien…" empezó a frotárselo por encima de la ropa muy lentamente "tendrás un premio que no olvidarás jamás" quitó su mano del pantalón, y robó un trozo de manzana del plato de Freed, que jadeando observó cómo su dios se sentaba de nuevo.

El mago rúnico cayó en la cuenta de que Laxus no le había dejado aún tocarle mientras lo hacían, y el pensar que ahora le estaba ofreciendo su cuerpo era algo que le estaba volviendo loco. Tiró el tenedor en el plato, se levantó y agarró por el cuello de la camiseta a su dios para levantarle del asiento.

"Sígame maestro…" un sonriente dragonslayer se levantó y le siguió hasta la habitación. El cuarto del organizado mago no tenía nada que ver con el suyo. Allí no había camisetas ni pantalones tirados por el suelo sino que todo estaba en perfecto orden. El mundo de reglas que Freed había creado le prohibía cualquier tipo de desorden y por eso dedicaba unos minutos del día a tener su casa impecable.

"¿Sabes? Siempre me ha maravillado este orden… no sé cómo puedes hacerlo"

Su amante no le contestó al instante, se quitó los zapatos, los dejó colocados en su armario e hizo lo mismo con el resto de su ropa hasta que estuvo completamente desnudo, entonces respondió la pregunta:

"Es muy sencillo, solo hay que mentalizarse a hacerlo" Se acercó al enorme cuerpo de su novio. "Si uno tiene bien claro lo que quiere… entonces no tendrá problema en conseguirlo" empezó a levantar su camiseta y a acariciarle el estómago subiendo hasta los impresionantes pectorales "por ejemplo, yo tenía claro que te deseaba" se deshizo de la camiseta y siguió acariciándole con sus dos manos esta vez bajando hacia el ombligo entreteniéndose con las líneas de sus músculos "día y noche me moría por tocar este impresionante cuerpo, soñaba con que fuera mío" metió sus dos manos por debajo de la goma de sus pantalones mientras a Laxus se le comenzaba a acelerar el pulso "y ahora, después de muchas lágrimas y de romper mis propias reglas, por fin tengo lo que quería" con la palma de sus manos acariciaba las nalgas de su excitado dios a la vez que el pantalón comenzaba a bajar lentamente, la mirada de Freed se posaba siempre en las partes que iba acariciando "y ya sabes lo que me duele romper reglas, sobre todo si son mías" el erecto miembro de Laxus se liberó de la prisión y Freed paró unos instantes su avance para observarlo, después se puso de rodillas y terminó de bajar el pantalón acariciando los imponentes muslos y gemelos. Cuando le tuvo completamente desnudo le miró a los ojos desde abajo y le dijo "pero todo eso no me ha importado, sería capaz de lo que fuera por poder estar contigo".

El pulso del dragonslayer era escandalosamente rápido, nunca pensó que Freed pudiera ser así de caliente en la intimidad y el descubrimiento le estaba volviendo loco. El peliverde comenzó a lamer su erecto miembro muy lentamente y a saborearlo como si del mejor manjar del mundo se tratara, su rubio amante echó la cabeza hacia atrás y cerró los ojos dejándose llevar por las caricias que le brindaba su pequeño mago, acariciaba sus nalgas con una mano mientras la otra se entretenía con sus testículos. Decidió metérselo en la boca poco a poco, primero la punta y después el resto fue devorado a cámara lenta, cuando iba por la mitad Laxus le comenzó a acariciar el sedoso pelo con una mano y cuando la totalidad de su miembro estaba por fin dentro de la garganta, emitió un gruñido y le sujetó el pelo con más fuerza. Freed se mantuvo ahí unos instantes intentando acostumbrar su garganta a la invasión del enorme tamaño de su pareja pero Laxus no se lo estaba poniendo fácil ya que comenzó a impacientarse.

"Maldita sea, muévete más rápido al no ser que quieras que lo haga yo"

Movió sus caderas saliendo y entrando de la boca de su amante pero este le frenó con sus manos intentando acabar con las arcadas y decidió comenzar de una vez con su trabajo. Su ritmo se aceleró y la saliva salía por la comisura de sus labios deslizándose por su barbilla y por su cuello, mantuvo el miembro que estaba saboreando lo más adentro que pudo ya que observó lo loco que estaba volviendo a su dragón con eso. El excitado rubio no pudo dejar que Freed continuara solo con esa tarea y cuando notó que el orgasmo estaba a punto de aparecer le agarró con fuerza por el pelo y comenzó a violar su boca lo más adentro que pudo. Debido a su gran tamaño le atravesaba la garganta una y otra vez provocando que el rostro de Freed se llenara de saliva y de lágrimas al sentir que no podía respirar.

"Voy a correrme en esta pequeña boca que tienes… ¡AH!. ¿Có-cómo puedes… mmmm joder… cómo puedes ser tan bueno e-en esto?"

Su chico no pudo contestarle ya que estaba muy concentrado en intentar respirar por su nariz hasta que al final con un gruñido le llenó la boca de su caliente líquido blanco. Lo sacó inmediatamente dejándole por fin respirar y le prohibió limpiarse la cara, la imagen de su rostro lleno de lágrimas, saliva y semen le gustaba demasiado como para estropearla y fue él quien se encargó de limpiarle muy suave y delicadamente mientras le susurraba:

"Te quiero demasiado Freed Justine, nunca hubiera imaginado que te entregaría mi alma de esta forma" le besó tiernamente y añadió "Has sido muy buen chico… tendrás tu recomp…"

"No he acabado con usted maestro…" soltó una carcajada al ver la expresión atónita de su amante. "Me has dicho que te demuestre cuanto me gusta tu cuerpo…" le llevó hacia la cama, le sentó en el borde empujándole por el pecho con sus dos manos y se sentó en sus piernas que rápida y ágilmente rodearon su cintura. "Me gusta mucho más de lo que acabo de mostrarte, mi sádico dragonslayer" El estupefacto Laxus fue atacado por los labios insaciables del pequeño mago que arañó, pellizcó y mordió las partes del cuerpo que le dieron la gana sin importarle las marcas que al día siguiente prevalecieran, sobre todo se centró en sus pectorales y abdominales, los músculos que tantas veces había saboreado en sus fantasías.

"¿Sabes cuántas veces me he masturbado pensando en estos abdominales y en estos pectorales tan perfectos? Es increíble lo bien hecho que está usted maestro"

Laxus no había estado en su vida tan inmóvil y jamás había dejado que nadie le controlara, pero parar esos ataques era algo que su cuerpo no le permitía hacer. Ceder el control ante su novio le estaba gustando más de lo que se había imaginado y observar cómo rendía culto a su cuerpo le hacía sentirse el hombre más importante del mundo.

Mientras pensaba en eso el peliverde seguía disfrutando de él hasta que decidió tumbar a Laxus en la cama boca arriba y colocarse de rodillas encima de su miembro. Con un ágil y experto movimiento de mano que su novio no se esperaba le puso unas runas en sus manos para impedir que se movieran.

"¡FREED! ¡¿Qué coño haces?!" el dragonslayer comenzó a enfadarse con su atacante, eso era pasarse…

"La regla de estas runas es simple… no se te ocurra moverte ni usar tu magia. Tienen un nivel de escritura que supera tú conocimiento, así que no intentes nada raro" Introdujo un dedo entre sus propias nalgas "Te dije que quería ser más independiente ¿recuerdas?" hizo uno de los sonidos que sabía que volvían loco a su pareja para que dejara de forcejear y le prestara atención e introdujo otro dedo después de saborearlo en su boca "te he dejado divertirte conmigo Dreyar" Laxus dejó de resistirse y su entrepierna comenzó a ponerse dura de nuevo mientras observaba como se metía un tercer dedo en ese culo que le hacía sacar su lado más salvaje "Ahora me toca a mí" empezó a sacar y meter esos dedos rápidamente en su interior mientras que la otra masturbaba a su dragón durante un rato a la misma velocidad hasta que paró ambos movimientos para introducirse todo el miembro de Laxus en su boca saboreando el semen seco de su dios que aún permanecía ahí, una vez estuvo lubricado se posicionó encima y se lo metió hasta dentro mientras gemía.

"Nunca creí que… Aaaah sí… que esto pudiera hacerse realidad algún día" Se movía lentamente disfrutando de cada golpe en ese punto de su anatomía que le hacía ver las estrellas.

"Cállate y muévete más rápido o juro Freed Justine que cuando me sueltes no podrás sentarte en una semana"

Le hizo caso y aceleró su ritmo pero no por él, sino porque su cuerpo se lo pedía a gritos. Tenía a su dios inmóvil y sin poder hacer nada debajo de él y eso no era algo de lo que nadie más pudiera presumir. El orgasmo que le recorrió no fue tan intenso como cuando su amante se lo producía y, aunque estaba ya satisfecho, siguió moviéndose con la misma intensidad hasta que notó como el semen de su dragonslayer se extendía dentro de su interior unos segundos después. Exhausto se tumbó encima de su pecho y jadeando aún intentó recuperar el aliento.

"Quítame esto Freed" el tono de Laxus era serio y el peliverde vaciló un poco asustado.

"S-sí Laxus" retiró las runas precavidamente y se sentó de rodillas en la cama a esperar la reacción del mago rubio.

"¿Qué voy a hacer contigo?" le preguntó mientras le acariciaba el pelo como si de un gatito se tratara.

"Me ha gustado más cuando tú…"

"Ya lo sé" le interrumpió

"¿Lo sabes? ¿Cómo?"

"jajajajajajajajajajaja porque sé lo mucho que te gusta suplicarme y ponerte bajo mi control, además… " puso su cara a escasos milímetros de la suya y le susurró "gritas más cuando soy yo el que hace que te corras"

"E-eso no es verdad" se ruborizó bajando la mirada

"Claro que lo es… ¿Quieres que te lo demuestre?" le besó agresivamente tumbándole de nuevo en la cama. Cinco minutos pasaron hasta que Freed pudo reaccionar y suplicarle:

"N-no me digas que no estás cansado"

"mmmm sí, la verdad es que sí, ha sido un día muy largo. Tu castigo tendrá que esperar, no creas que te has librado"

Freed se acurrucó en los brazos de Laxus y dejó que le volviera a acariciar como si fuera un cachorro, notaba como sus ojos se iban cerrando cuando escuchó la voz de su dios.

"Freed"

"¿mmmm?" no quería romper esa postura que habían conseguido.

"¿No quieres saber que hemos planeado para mañana?"

"Estás cansado y llevas todo el día con esto. No quiero agobiarte" le abrazó más fuerte y tras un par de minutos le oyó decir:

"No vas a venir con nosotros Freed"

De un sobresalto se sentó en la cama para observarle mientras le preguntaba aturdido:

"¡¿QUÉ?! ¿P-porqué Laxus?" no podía creerse que le quisiera dejar a un lado en un tema así.

"Sabes que va a por ti, ¿quieres que te entregue envuelto en papel de regalo?" se sentó en la cama junto a él.

"NO, pero… no me pasará nada, ¡puedo protegerme!" bajó la mirada hacía el colchón.

"Freed, te voy a ser sincero" se acercó a su novio y le acarició la mejilla "Es mi padre, no puedo vacilar ni flaquear delante de él, voy a estar muy centrado en intentar mentalizarme de que debo acabar con esto y hacer que se pudra en unas mazmorras por qué, aunque sea un idiota que pudo matarme al insertarme la lacrima de dragonslayer, sigue siendo el hombre que hizo posible que yo naciera" dejó la mejilla para centrarse en acariciar sus temblorosas manos "Escucha… si le doy una sola cosa con la que chantajearme todo habrá sido en vano por qué…" secó unas lágrimas que asomaban por los ojos de su tierno amante "por qué si esa cosa eres tú cederé ante todo lo que me pida"

Freed se sobresaltó una vez más y le preguntó:

"¿E-estás diciéndome que entregarías el mayor secreto de Fairy Tal p-por… ¡por mí!?"

"Cielo… entregaría mi vida por ti"

"¡Pe-pero no puedes hacer eso!" puso sus pequeñas manos en los muslos de su dios.

"¡Claro que no! Por eso no puedo dejar que vengas… Bickslow estará contigo para ayudarte si mi viejo intenta algo raro al ver que no estoy contigo" suspiró y le dijo "Necesito que lo entiendas Freed, sé lo mucho que significa para ti venir conmigo y cubrirme las espaldas, pero esta vez no puede ser. No puedo tener ninguna distracción, sabe que eres mi punto débil, no se lo puedo poner tan fácil"

"¿Su punto débil? Quizás tenga razón, a lo mejor lo único que hago es molestarle.

El peliverde abrazó a Laxus como un niño que busca mimos y le dijo con ojos llorosos:

"Lo entiendo… "


Como ya os advertí en el anterior capítulo a lo mejor este no era el último y... ¡así es!. Habrá uno más xD, me he entretenido con el lemon más de lo que me imaginaba y si continuaba la historia, este capítulo se haría muy largo.

Me estoy volviendo loco con este fic...