Aw! Me alegra que les haya gustado *w*
No me fue tan mal para ser el primero que hago de ellos xd
No las hago esperar más... a leer!
Apuestas
Caminando por la calle a un costado de Plaza Italia*, el castaño se lleva las manos a los bolsillos de su pantalón, maldiciendo el clima que no quiere decidirse. Por la mañana hace tanto calor que podría salir con short y en la noche comienza a hacer tanto frío que juraría que la nariz se le va a caer.
De pronto su celular comienza a sonar con un tema de Lucybell*.
"Puedes flotar
Y no dejarme caer…
Debes cavar
Un túnel con tus pies…"
No encuentra su celular, claro, está en el bolsillo de su polerón, bajo la chaqueta que se ha puesto al salir de la Universidad.
"La presa sabe a miel"
El aparato ilumina su rostro y mientras se detiene en la parada del autobus, el castaño frunce el ceño soltando un improperio. ¡¿Desde cuándo su celular tiene una foto de ese weón cuando llama?!
— ¡Hasta que contestas, che! —Se escucha al otro lado de la línea.
— ¿Qué weá quer'í Martín?
— Ganamos, boludo —dice el rubio con una sonrisa que Manuel no puede ver, pero se imagina es de esos comerciales de pasta dental, perfecta, blanca y avasalladora—. Ahora te voy a cobrar la apuesta.
Manuel siente que el alma se le va a los pies. No creía que el argentino se acoraría de algo así, además ¿no conoce el tono sarcástico? Al parecer no.
— ¿Adónde la viste? Yo no aposté nada.
— Dale, sí que lo hiciste —la voz de Martín suena a un claro mohín—. Ganamos contra Bosnia y ahora quiero lo que me prometiste.
— No voy a hacer esa weá, ya te dije.
— Dale... Que mal perdedor que sos, Chilenito.
*Tu… tu… tu…*
Sus ojos verdes se posan en la pantalla del celular, viendo el "llamada finalizada". Martín le ha colgado. Frunce el ceño llevándose la mano al cabello, el cual peina viendo la micro que debe tomar llegando a su paradero.
Martín ya se ha aprendido los números de esas cosas hace mucho, puesto que no quiere perderse en un país al cuál conoce hace solo unos meses. Así que haciendo validar su tarjeta bip*, pasa a través del pasillo para sentarse al fondo, cerca de la ventana.
En unos minutos está en el paradero que le corresponde, se baja de la micro y camina unas cuadras hacia el edificio donde vive.
El ascensor se detiene en el piso 8 y Martín saca las llaves para entrar al departamento que comparte con Manuel, un chileno que conoció en la universidad a la que asisten. Seguramente el chico está encerrado en su cuarto, con un genio de los mil demonios, así que con un suspiro cansado abre la puerta.
Se quita la chaqueta sintiendo lo templado que está el ambiente dentro, camina hacia su cuarto y cuando abre la puerta ve la luz encendida, a un costado de la cama Manuel está de pie, tan rojo como un bombillo.
— Si dic'í algo weón, te saco la conchetumadre —es lo primero que sale de esos temblorosos labios.
— Che, pibe —exclama Martín con una sonrisa autosuficiente mientras se cruza de brazos mirando al chico de pies a cabeza—. Solo te voy a grabar un rato, gil —sonríe aún mas ampliamente—, para subirte a alguna página porno, nada más.
— No me weí, argentino fleto.
— Jaja. El que se ve fleto acá sos vos, chilenito.
Manuel aprieta la mandíbula fulminándolo con los ojos, pero no sabe que más decir, cuando la mirada verdosa del rubio se enciende mientras camina hacia él. Lo toma por la cintura y lo atrae hacia su cuerpo.
Los labios de Martín se apoderan de esa arisca boca, en un beso bastante lento pero ardiente. Jala y chupa, Manuel no deja de mirarlo mientras sus labios son succionados con fervor, haciéndolo estremecer. Los dedos pulgares del rubio se meten bajo la pretina del bóxer de Manuel y tira un poco para deslizar sus manos dentro y aferrar sus nalgas. Sus erecciones chocan y Martín se deleita con los suspiros del chileno.
— Dos a uno.
El castaño lo mira unos momentos y comprende a qué se refiere el otro.
— Ganaste de pura cuea* —dice Manuel soltando una risa bastante burlesca—. Esos weones hicieron un autogol, sino, te vuelan la raja*.
Martín compone una mueca al recordar el partido. Messi, la figura de su equipo no se lució en ningún momento y el equipo en general pareció estar en sus peores días. Además Chile y Argentina se toman muy enserio los asuntos del fútbol, por eso Martín siente que su ego está bastante herido.
Arroja a Manuel sobre la cama, que se apoya sobre sus codos con su chocolatosa mirada puesta en el argentino. Tan atrevida y altiva que Martín se derrite por tocar esa piel trigueña. Quitándose la camisa, mira al castaño mientras se lame los labios.
— Pero ahora —dice con voz ronca, provocando que el otro se estremezca—, el que le volará la raja a Chile, será Argentina.
Traga con fuerza, Manuel sabe a lo que se refiere y no puede evitar que una sonrisa desafiante se forme sobre su boca, cuando el rubio se acomoda sobre él.
— Te dejaré hacer un gol aquí, weón. Pero en la cancha no vamos a tener piedad.
Manuel está un poco más juguetón que otras veces y el rubio no lo culpa, el triunfo que tuvo contra Australia fue avasallador. Pero Martín ya no quiere pensar en fútbol, ahora quiere practicar su deporte favorito con Manu.
Pero se resiste a la idea de quitar ese sensual bóxer con el diseño de la bandera argentina, que se le amolda a la perfección al cuerpo.
Sí, el chilenito no es tan mal perdedor y ha cumplido con la apuesta: usar esa prenda si es que argentina ganaba el partido.
Glosario Chileno:
Plaza Italia: es un punto de referencia, bastante importante en Chile.
Lucybell: Grupo musical Chileno.
Micro: bus, medio de transporte público.
Pura cuea: es una forma de decir "fue solo suerte".
Volar la raja: es una forma vulgar de decir "patear traseros".
Aw! Realmente amo a ese grupo Y que decir de la cancion! Se llama "Destinos Cruzados"~
Queridas, les cuento que son 5 fics cortitos que tengo, asi que toda la semana los actualizaré C: (Antes de desaparecer del mapa y resagarme al fic de Shingeki, que es bastante largo xd)
Ahora, los chilenos tienen mala memoria, pero Martín se encargará de recordarle a Manu que las apuestas se pagan ¬w¬
Espero sus sensualones reviews xd
Nos leemos en el próximo capi~
Saludos y besos re pegosos
