Notas del capítulo:

Nenas… realmente me emociona el apoyo *w* Gracias!

Ahora, las dejo con otro breve capitulo Se les adora y a leer…


Clasificados

El rubio se baja de la micro frente al paradero de Avenida Santa Rosa*. Se me te las manos a los bolsillos, el día a pesar de estar soleado es frío y camina hacia la estación de metro. Una vez abajo, saca su celular para revisar la hora, va con 15 minutos de adelanto.

Sonríe mientras el vagón de metro se detiene frente al andén y las puertas se abren. Casi nadie viaja en esa hora, claro, se está disputando el partido de Chile v/s España y la gente se encuentra en sus casas o en reuniones para ver el encuentro.

Martín toma asiento, perdiendo sus enormes ojos verdes en el paisaje fuera de su ventana. Con los audífonos puestos ve sobre un puente una frase escrita: "Somos una casualidad llena de intención". El argentino sonríe al leerla y piensa en Manuel, sin duda, ellos son la casualidad más exacta que pudo haber sido.

Desde que se conocieran que Martín se enamoró de ese chileno de mal carácter, pésimo vocabulario, vergonzoso y arisco. Con todo y eso lo ama. Se relame los labios con el cosquilleo del recuerdo de sus besos, sus manos queman, recordando esa piel trigueña. Mierda, ese chilenito como le gusta. Directo y amable, es un chico atractivo el cual lo tiene totalmente prendado.

Sus ojos se desvían, casi sin quererlo, hacia unas chicas sentadas unos asientos más atrás, del lado contrario del suyo. Cuando las ve, ellas dan un respingo y desvían la mirada susurrando cosas, como si pudieran disimular aquello. Aquello a Martín no le extraña, sabe que llama la atención de las chicas, como también la de los chicos, pero pronto su atención vuelve a la ventana, viendo los autos andar en la misma dirección del metro.

El vagón comienza a detenerse y Martín reconoce la estación Vicuña Mackenna*. Las puertas se abren y justo antes de bajar el rubio se gira levemente para darles a las chicas una sonrisa de esas que encantan, seguido de un gesto con la mano a modo de despedida. A través de la música que resuena en sus oídos, logra captar unas risitas por parte de ella.

Martín camina hasta la escalera eléctrica y sacude la cabeza al ritmo de la canción.

Al llegar al instituto donde estudia Manuel, el argentino se quita los audífonos y toma el celular para marcarle al chico. El tono de espera resuena a través del celular, y mientras sube por la segunda escalera eléctrica de aquel lugar, vuelve a marcar.

Atraviesa la zona donde hay un Mix* y se dirige directamente al centro de aquel pequeño lugar, pequeño comparado con otras instituciones. Baja unos escalones hasta el patio, marcando por tercera vez el número de Manuel.

Frente a él está la sala de estar del instituto, a través de los enormes vidrios puede ver a los jóvenes vestidos con camisetas rojas, saltando y gritando mientras miran el televisor. Decide caminar hacia allá, sube otros escalones y en cosa de segundos las puertas frente a él se abren, dejando salir un montón de chicos y chicas, que gritan eufóricos.

De pronto, ve a Martín a escasos 30 centímetros de él. El chileno salta con los brazos abiertos, enganchando sus piernas en las caderas de Martín, que lo recibe ante aquel salto.

El argentino se siente momentáneamente desconcertado, para luego hacer girar a Manuel, que aún lo abraza con fuerza.

— ¡Ganamos conchetumadre! —Grita el chileno para luego separarse y alzar los brazos—. ¡Despachamos a España, mierda!

Entre tanta euforia y celebración, nadie los toma en cuenta, aprovechando aquello, Martín sube sus manos por aquellos muslos y se detiene sobre las nalgas de chileno, para darles un fuerte apretón.

Martín da un respingo y mira esos ojos verdes con incredulidad. Con ambos puños comienza a golpear el pecho y un hombro del chico.

— ¡Bájame, culia'o*! —Exclama Manuel ante la sonrisa socarrona del trasandino—. ¡Bájame altiro* te digo!

— ¡Che, no seas tan bruto! —Dice el rubio bajándolo, recibiendo el último golpe.

— ¿Cómo se te ocurre hacer esa weá? Er'í muy weón, ¿te imagina'i nos hubieran visto?

El rubio frunció el ceño levemente, para luego sonreír con coquetería, cosa que le crispa los nervios a Manuel.

— Es que Manu, ese salto me puso bien cachondo*. Así que vos sos el culpable.

El chileno abre la boca para decir algo, pero sus palabras quedan atoradas en su garganta, cuando unas chicas se acercan a Martín, que parpadea con rapidez, algo confundido, y luego las reconoce.

— Hola… —saluda una de las chicas con una sonrisa coqueta—, no sabía que estudiaba'i aquí.

Al parecer la chica quiere entablar conversación, a lo que Martín no pierde el tiempo y con galantería, se acerca a la chica. Esa sonrisa brillante, casi de comercial de pasta de dientes, combinada con esa mirada insinuadora, que trae un mal presagio al chileno.

Antes de que el rubio siquiera pueda hablar, Manuel avanza y toma su mano, para mirar a l chica con la misma seductora sonrisa, pero su mirada filosa es clara a través de esos ojos cafés.

— No estudia aquí, vino por mí —dice guiñándole un ojo.

Manuel jala de la mano del argentino para dejar atrás a las chicas, que con el sonrojo en sus mejillas, viendo a ambos chicos alejarse hacia las escaleras eléctricas.

—Qué conchudo* que sos, Manu —suelta Martín intentando hacerse el ofendido—. Pensé que te daba vergüenza que nos vieran.

— Cállate weón. Si no fuera'i tan puto*, no tendría que andar marcando territorio.

Una sonrisa se dibuja por fin en aquellos labios trasandinos. Manuel frunce el ceño ante esa expresión, lo que dijo no era un cumplido ni mucho menos.

Ven'í para acá —dice Martín jalándolo del brazo para depositar un casto beso sobre la boca del chileno.

— ¡Puta, weón! —Exclama empujándolo sin mucha fuerza, para mirar hacia todos lados en busca de testigos.

Martín ríe a carcajadas.

Ama a Manuel pro completo, pero carajo, como le gusta esa expresión de miedo y vergüenza, mezclada con ese aura asesina.

Pero aquel brinco, el cuál planea practicar sin prenda alguna cuando lleguen a casa, sin duda ha sido épico. Chile tiene que salir clasificado más seguido.


Glosario Chileno:

Avenida Santa Rosa: es una calle principal (por donde yo vivo *w*).

Vicuña Mackenna: es una conocida estación de metro, ya que es una de las terminales.

Mix: es un café, funciona como pequeño casino.

Culia'o: es una manera vulgar de decir "que te dieron por el culo". Se usa como insulto o como exclamación, como "Oh, el culia'o" es: "Oh, el tipo".

Altiro: forma popular de decir "de inmediato".

Puto: en este caso es usado para decir "coqueto".

Glosario Argentino:

Canchondo: acalorado (sexualmente hablando).

Conchudo: según el momento, puede ser: "que genio que sos!"o "que hijo de puta".


Notas finales:

Debo decir que yo tomo la micro en Santa Rosa, también bajo en la estación de metro Vicuña Mackenna, en resumidas cuentas, aquí he relatado el recorrido que hago todas las mañanas para ir a mi instituto. De hecho, describo mi sede xDD

Otra cosa… amo la "Acción Poética" es tan artístico y original, nuestras calles necesitan más de eso.

Aw, chile es muy tsundere! Sipis, sipis. Y por eso me encanta ¬w¬

Nenas, espero que les haya gustado este capi C:

Nos leemos en el siguiente…

Gracias por sus reviews y apoyo con este par, las amodoro

Saludos y besos pegotiados~

PD: El "Glosario Argentino" esta escrito por Tsuyume, créditos a ella que me ha salvado la vida de hacer el ridículo con el vocabulario xD