Pareja: Robin y su mala suerte.

Summary: Cada cierto tiempo había en el equipo algún Titán desdichado que desease que la tierra se lo engullera sin masticarlo. Lamentablemente para ellos la misma tierra se encargaba de escupirlos apenas probarlos.

Nota: Serie de one shots que en su mayoría tendrán continuación.

Teen Titan no me pertenece y yo lloro por eso.


VERGÜENZAS

Momento vergonzoso número II: El amorío en las escaleras.


Él se sentía dichoso.

No.

Más que dichoso.

Él estaba muy orgulloso. Excesivamente orgulloso. Su reflejo en cualquier cosa que se dejase reflejar enaltecía su ego. No es que fuese muy presumido. No, él no creía que lo fuese. Tampoco es que todos los días a todas horas se sintiese de esa forma. Para nada. Sabía que creerse la gran cosa no ayudaría jamás en su vida personal.

Pero ese día… Ese día tenía que conceder que se le inflaba el pecho con cada paso que daba. Él era un Titán. Y no cualquier Titán. Era Él Titán. El líder de todos los de su equipo, aquél que había dado con el paradero de la banda de criminales que últimamente les estaba dando dolor de cabeza a todos sus compañeros durante meses.

Él los había encontrado. Él que no tenía ni poderes, ni magia –ni mucho menos un cañón súper espectacular que salía de su brazo – fue quien les localizó valiéndose de su astucia y sus habilidades de detective. Si Batman supiera de eso de seguro le hubiera mirado con orgullo.

Sonrió, sintiéndose feliz de poder demostrar su valía ante sus compañeros. Subió unas escaleras hacia la azotea, dispuesto a seguir celebrando internamente su pequeña victoria. Todo sería mejor si tan sólo hace unos pocos días Red-X no se hubiese escapado de las garras de su equipo. Pero estaba seguro que tarde o temprano su equipo lo atraparía, así como lo hacían con todos los villanos que se atrevían a pisar su vecindario.

Nada podría arruinar su pequeña victoria. Su pequeña y enorme victoria por la cual se le inflamaba el pecho hasta el punto de parecer un gallo vanidoso coqueteándole a las gallinas.

En pocas palabras –que en realidad él se encargaría de que fueran bastantes – era todo lo contrario a Raven el día que regresó con las manos vacías después de haber perseguido a Red-X durante sabe cuánto tiempo en quién sabe dónde. Y por contrarío se refería a su frustración increíblemente notoria, a su atuendo lleno de polvo y a las mejillas más sonrojadas que detonaban el estado de ira absurdamente borde.

Los gritos indescifrables de la demoniza hacía Cyborg casi ocasionan que el metálico terminase en un estado más muerto que vivo. Sin embargo, Cyborg aun agradece, después de semanas, a Chico Bestia por haberle preguntado a la chica que en dónde había conseguido tener el aspecto de haberse revolcado en la tierra. Eso por el motivo que la susodicha se atragantó con su saliva y en un dos por tres se fue quejándose en voz baja de la estupidez de los cañones sónicos.

En fin, Raven era toda una maraña de pelos, tierra e insultos andante, y ninguno sabía cómo era que Red-X había huido a ciencia cierta, ni tampoco porque la chica había terminado en ese estado... Aunque los gritos ilegibles de la bruja en ese día daban a entender que Cyborg era el culpable de todo.

Pero bueno, Robin no se preocuparía por las miradas extremadamente amenazantes que le lanzaban al hombre máquina. Ni la evidente manía de apretar los labios, fruncir el cejo y explotar las bombillas que intentaba mantener oculta la gótica cada vez que alguien mencionaba al ladrón... Aunque ahora que lo pensaba el petirrojo, tendría que ser Red-X un tema tabú puesto que su suministro de bombillas había disminuido considerablemente. Constancia de eso lo daba el propio Chico Bestia que, al estar cercano a la recamara de Raven, seguidamente podía notar como al escuchar ésta el nombre tabú se encrespaba y terminaba con más de las treinta bombillas que iluminaban el pasillo.

¡Pero eso era tema aparte!

Él se sentía como un vanidoso pavorreal con todas sus plumas abiertas al sol. Casi, casi hasta podía imitar a uno de esos pollos terriblemente enormes, coloridos y plumeados pavoneándose por todo el corral. Siguió subiendo las escaleras lentamente sin fijarse por donde pisar, inflamado cada vez más y más su pecho. Él estaba rebosante de alegría. Él estaba alzando la barbilla, demostrando ser digno de su maravillosa vida. Él estaba… estaba… ¿Cayendo?

Fue en un parpadeo. Un mini parpadeo para ser específicos. En un momento estaba bailando sobre sus asombrosos reflejos y su asombroso sentido lleno de astucia, y en otro momento estaba besando literalmente las escaleras de la manera más aparatosa posible. Sonrojado se levantó sacudiéndose las rodillas y agradeciendo que nadie más lo hubiese visto… ¿cierto?

–Ahh…

¿CIERTO?

Pero no, no era cierto. Chico Bestia lo miraba ahí con los ojos convertidos en puntos pequeños separados por una gran línea recta y horizontal que en realidad era su boca. La nariz misteriosamente había desaparecido, pero en ese momento el petirrojo no pareció reparar en ello.

¿Al menos el chico verde tendría la consideración de no arruinarle su pecho de pollo orgulloso cierto?

… ¿Cierto?

–Sabes… si Star Fire se entera de tu amorío con las escaleras posiblemente las destruye.

Una sonrisa socarrona y Robin sintió como toda la sangre le subía a los cachetes.

– ¡CÁLLATE!

– ¡Viejo! ¡Si sólo quieres intimidad con tu amada no es necesario que me grites así!

Y el desgraciado huyó, dejando al petirrojo más avergonzado que orgulloso.


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Prr… tenía más de la mitad escrito de este one shot, pero decidí entrar a trabajar este semestre y ahora sí que no pude continuar nada hasta el día de hoy.

De mis otras historias no sé cuándo actualice. Esta al menos como son pequeños relatos del día a día es más fácil de que los desarrolle sin explotar por la carga de trabajo que me deja el despacho y la escuela. En fin, si actualizare las otras lo juro! De hecho en In Memoriam ya tengo la mitad, pero me falta tiempo, así que les pido una enorme disculpa (a quienes lo leen) por eso.

En fin, espero y disfruten este relato. Advierto que no todos serán de la pareja Red-X&Raven, pues mi intención es escribir sobre los personajes que se me vayan ocurriendo, pero como no puedo evitar escribir de ellos hare bastantes referencias en ocasiones a ellos.

(Sí, si abra más relatos comprometedores de ellos)

Por cierto ¿Es correcto ponerle serie de One shots?Ya ni sé lo que hago D:

Como sea, tengo sueño ya, nos leemos hasta la próxima! :)!

Saludos,

Pichón Salvaje