Bueno, sin tardarme tanto les traigo el segundo capítulo de mi fic, que ojala les vaya gustando, trataré de no tardar tanto como me he tardado en otras historias (aunque declaro culpable de la tardanza de CORAZONES DEL MAR a shaman Fan), pero bueno, ahora tendré más tiempo porque ya termino mi servicio social, lo único malo es que pasaré a ser una desempleada más, aunque en tanto consigo chamba le dedicaré tiempo a mi tesis y claro a las historias como esta.
Un saludo a todos los que me hacen el favor de leer, un agradecimiento a quienes me dejaron un review, las respuestas están al final y… empecemos.
Por: Itako Ana Tenshi
NORTHERN LIGHTS
CAP. 2 – EL EXTRAÑO SUEÑO.
El bosque parecía verdaderamente tétrico, no se escuchaba sonido alguno, nada de pájaros ni una señal de vida, además de que el espeso follaje de los árboles casi no le permitía a la luz del sol iluminar el camino de los cuatro jóvenes que cabalgaban.
Los príncipes avanzaban en dos filas, uno a lado del otro, adelante iban juntos Len y Lizerg, los cuales permanecían en silencio, por el contrario, sus otros dos compañeros sostenían una interesante conversación:
-¿Cómo crees que sea ella?– le preguntó Horo- Horo a su compañero.
-Pues…no lo sé, supongo que como dice la leyenda– contestó confundido el príncipe del Norte –¿por qué lo preguntas?
-Bueno, la canción de la sacerdotisa se ha cantado por más de 1000 años– contestó el chico de cabellos celestes –no creo que sea igual.
-Si es de ese tiempo debe ser una anciana– interrumpió Len en la conversación.
-En eso tienes razón– comentó Yoh –pero si ella no es como dice la canción¿cómo la encontraremos?
-Eso si no lo sé– dijo el príncipe del Sur.
-Y…¿no creen que sea otra?– habló Lizerg mirando a sus compañeros –no es posible que sea la misma persona que protege el camino a Avalon, porque cuando se entregaron las LUCES DEL NORTE fue hace como 2000 o 3000 años, de la sacerdotisa se empezó a hablar hace 1000 años, cuando una reina del Oeste quiso ir hasta Avalon, entonces fue ella la que se dice compuso la canción de la sacerdotisa.
-¿Quieres decir que tal vez las sacerdotisas van cambiando con el tiempo?– cuestionó Len pensativo.
-Eso podría ser posible– dijo Yoh.
-Aunque también podría ser que fuera una anciana– comentó Horo –aunque eso seria una lastima porque se dice que es hermosa y a mí me habría gustado verla.
-Ya me imaginaba que tenías más de una razón para ir– dijo Len y todos rieron.
Con aquellas pláticas, el camino se volvía menos tedioso, su paso debía disminuir debido a las ramas que interrumpían la brecha y no les era posible ir a un paso más rápido, aunque su silencio lo interrumpian conversaciones o simples preguntas, los cuatro se mantenían con el temor de ser emboscados, sabían de como en estos parajes se ocultaban los hombres de Hao, los cuales asesinaban sin piedad a los viajeros y si los veían de inmediato sabrían de su misión, y para nada deseaban que las LUCES de sus reinos cayeran en manos del malvado hechicero.
A pesar de lo lento que parecía pasar el tiempo llegó la noche y los cuatro decidieron detener su paso, después de todo, era muy peligroso continuar cabalgando en aquellas terribles tinieblas, en poco rato tuvieron lista una fogata y comieron algo mientras miraban crepitar las llamas, el silencio era de las pocas cosas que el príncipe Horo- Horo no soportaba así que decidió interrumpirlo:
-¿No hay nadie en especial que extrañen?– preguntó el muchacho de forma pícara, de inmediato sus tres compañeros lo miraron.
-¿A qué te refieres?– dijo Len mirándolo fijamente.
-Si, ya saben alguna chica, novia, amor platónico o lo que sea– contestó exasperado Horo.
-Pues yo no– contestó Len de forma fría –no tengo tiempo de pensar en eso –terminó de decir mientras tomaba un poco de agua.
-Ay si– dijo el peli azul ofendido –eres demasiado importante para enamorarte.
-Yo tampoco estoy enamorado de nadie– comentó Yoh –yo creo que si hay alguien para mí debe andar muy lejos de aquí y, probablemente, jamás venga conmigo, además aun cuando no encontrará a nadie mis padres me pueden buscar una prometida que se convierta en la reina del país del Norte.
-Eso debe ser horrible– exclamó el peli azul –no preferirías buscarla a tu gusto.
-Bueno, como nunca me he enamorado es un tema que me tiene sin cuidado– aseguró el castaño muchacho para continuar comiendo.
-La verdad a mi no me gusta hablar de ese tema, pero yo ya estoy comprometido– dijo Lizerg con un leve sonrojo en sus mejillas y continuando con el tema.
-Vaya, por lo menos tu tienes una vida, no como ellos– comentó Horo con una sonrisa –yo también tengo una prometida ¿verdad Yoh? –le preguntó al castaño.
-Te refieres a lady Iori– propuso Yoh –¿verdad?
-Claro¿a quien más si no?– contestó sonriendo y luego se fijó en Lizerg y Len –ella es una prima lejana de Yoh y mi prometida.
-Sí, que interesante –dijo Len mientras se levantaba –vamos a hacer algo productivo, ustedes dos– dijo señalando a Yoh y Horo –duerman, esta noche nos toca a Lizerg y a mí vigilar– finalizó para después ver como los príncipes del Norte y del Sur se acomodaban para dormir, Lizerg y él se sentaron en unas piedras y se cubrieron con sus capas de viaje.
El príncipe del sur concilió el sueño de inmediato, contrarió a Yoh, el cual lo fue teniendo poco a poco hasta sumirse en un pesado sueño, un rato después despertó, pero lo sorprendió que no estaban sus amigos a su lado, solo la terrible oscuridad, se levantó de golpe y no vio ni la fogata ni a sus compañeros¿dónde estaban todos? Se preguntaba alarmado por la situación, mientras empezaba a llamar a los otros buscó su caballo, pero no pudo encontrarlo, tampoco había ni rastro de los otros príncipes y la oscuridad del bosque lo desconcertaba por completo, estaba a punto de perder la calma, sin embargo respiro profundo y se dijo "todo estará bien", su frase favorita, comenzó a caminar.
Caminó por un rato sin encontrar nada, un ruido llegó hasta sus oídos, era el murmullo de agua corriente, comenzó a seguir aquel sonido y encontró un riachuelo y éste parecía despejar las tinieblas, como si resplandeciera.
Algunos metros atrás, siguiendo el río de forma contraria a la corriente, podía ver un alo de luz plateado, sintiéndose completamente perdido el príncipe comenzó a caminar hasta la luminosidad, al llegar hasta aquella luz plateada, contemplo un hermoso claro en el cual se veía un enorme lago, al acercarse pudo ver el agua cristalina y de pronto ante él comenzó a brillar más poderosa la luz plateada y ante su completa sorpresa, encima del lago apareció una estrella de cinco picos de color azul, ésta flotaba sobre las aguas y comenzó a brillar con mayor intensidad.
Yoh trato de acercarse y escucho una voz que dijo claramente: ANA y este sonido comenzó a repetirlo un eco que lo dejó paralizado y sintió miedo, sorpresa, incertidumbre y confusión pero cuando quiso acercarse solo vio como desde la estrella lo miraban unos hermosos ojos negros y volvió a escuchar "ANA".
Fue cuando despertó y al despertarse grito el nombre que había escuchado en su sueño y los dos príncipes que vigilaban voltearon a verlo, entonces Yoh se dio cuenta de que sólo había tenido un extraño sueño pero ¿qué significaba éste? El miró confundido a sus compañeros, no sabía lo que había pasado pero la voz de Len lo convenció de haber regresado a la realidad.
-¿Te sientes bien?– preguntó el chico de cabello negro.
-Sí– contestó aún perturbado el muchacho –sólo tuve un sueño.
-¿Un sueño?– le preguntó Lizerg.
-Sí, uno muy extraño pero no se preocupen, solo fue un eso, discúlpenme por el alboroto– dijo para volver a acostarse, pero aunque lo intentó, no pudo volver a dormir, pues pasó todo el resto de la noche cavilando acerca de las cosas que había soñado.
Apenas despuntó el alba, los cuatro continuaron su camino, esta vez todos guardaban silencio, ahora adelante iban Horo- Horo y el príncipe del Norte, el cual dejó escapar un enorme bostezo, que su compañero notó de inmediato:
-¿No dormiste bien?– le preguntó el príncipe del Sur.
-No, es que…sí, casi no dormí– contestó el castaño algo dudoso.
-¿Por qué? Yo dormí como tronco– le respondió el peli azul.
-Nos dimos cuenta– interrumpió Len –Lizerg y yo te oímos roncar– dijo mientras el príncipe del Este dejaba escapar una leve risa.
-Deja de molestarme Len– dijo ofendido el príncipe Horo, para después mirar de nuevo a su amigo.
-Es que tuve un sueño muy absurdo pero, no importa– confirmó el muchacho –ya sabes que hay sueños que parecen muy reales a pesar de ser muy extraños, fue una tontería– dijo mientras apresuraba un poco el paso de su caballo y así dio por finalizado el tema de su sueño, aunque no podía olvidar la mirada de su sueño y ese nombre rondaba por su cabeza: ANA.
Las jornadas de los príncipes eran ya fatigosas, habían pasado ya más de una semana desde que habían salido del reino del Norte y aún no tenían ni una pista de la sacerdotisa pero debían continuar errantes por el bosque pues se decía que oculto en éste estaba el hogar de la sacerdotisa.
Las guardias que los cuatro turnaban ya habían cambiado un poco y aquella décima noche de viaje, con la cual estaban ya a la mitad de otra semana más de búsqueda, la guardia les tocaba a Len e Yoh, los dos permanecían muy callados, protegiéndose del frío con sus respectivas capas, ninguno retiraba su vista del ardiente fuego, tenían bastantes cosas en que pensar y creían que ninguna plática podría darse, no porque no se llevaran bien, sencillamente el príncipe Yoh sabía de la naturaleza reservada de su amigo, pero una repentina pregunta de él lo sorprendió:
-¿No has vuelto a soñar nada extraño?– cuestionó el príncipe del Este.
-No– respondió Yoh –¿por qué la pregunta?
-Bueno, esa noche cuando te despertaste en verdad te veías muy desconcertado– comentó Len –no cualquier sueño puede irrumpir de tal forma en nuestras mentes, sé que dirás que no es de mi incumbencia, pero ¿podrías decirme que fue lo que soñaste?
-Bueno, ahora me parece un poco más absurdo que aquel día pero, no creo que sea nada importante, aun así si de verdad quieres saber te lo contaré– el futuro rey del Norte, relató al príncipe Len todos los detalles de su sueño y dejó pasmado a su compañero de viaje.
-Sí que fue extraño– extenuó Len mirando a su amigo –y ¿tienes idea de que significa?
-No, pero no puedo sacarme de la mente esa mirada, todo el tiempo la recuerdo, lo mejor sería olvidarme de ese estúpido sueño.
-Tanto te impactó esa mirada, no será que el tal Hao nos vigila – refirió Len con preocupación.
-No, esa mirada no tenía ni una pizca de maldad por el contrario era muy… bella, nunca en mi vida me he encontrado con unos ojos tan llenos de esa pureza, era una mirada que parecía un cofre de secretos, como el candado de un maravilloso tesoro, además el nombre, ese nombre – terminó casi en un murmullo.
-Oye no será que ese nombre…– Len se detuvo súbitamente, prefirió no decir lo que pensaba y a pesar de que Yoh le pidió que continuara el sólo le dijo que no tenía importancia¿para que seguirlo enfrentando a ese extraño sueño?
Yoh no le insistió a su compañero para que continuara, así que ese tema llegó a su fin y ambos se hundieron en sus propios pensamientos, Len quería saber qué significado podía tener ese sueño y sin embargo, el castaño parecía sólo querer olvidar EL EXTRAÑO SUEÑO.
CONTINUARÁ...
BUENO, YA TERMINÓ EL SEGUNDO CAPÍTULO, AHORA PASEMOS A LOS REVIES:
SUPREMA OMNYOJI NO KAMI SAMA: Ya mero terminó el cap de Corazones del Mar, ya pronto lo veras por aquí, muchas gracias por leer mi nuevo fic y yo también espero te siga gustando, muchas gracias y espero seguir leyéndote.
DARK TAO: No quería adelantar datos pero tal vez te de gusto en tu petición, muchas gracias por tu opinión sobre mi forma de escribir, ojala vea más reviews tuyos.
CAMILEIN: Aquí está el nuevo cap, que bueno que te haya gustado tanto, quería tardarme menos pero tenía trabajo en el servicio, espero subir el tercero más rápido y seguir leyendo tu opinión por este medio.
MUCHAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS Y AHI NOS ESTAMOS LEYENDO BYE.
