HOLA A TODOS LOS QUE CONTINUAN LEYENDO… AY PARA VARIAR ME VOLVÍA A ATRASAR A LA HORA DE PUBLICAR PERO TRATARÉ DE QUE YA NO SUCEDA, LO QUE PASA ES QUE ME PUSE A TRADUCIR UNA HOJA EN JAPONÉS Y LUEGO PASARON MUCHAS ONDAS EN MI CASA, ADEMÁS MI FAMILIA LUEGO ME DESCONCENTRA, BUENO TRATARÉ DE APURARME Y LES AGRADEZCO SUS REVIEWS QUE CONTESTO AL FINAL, LOS DEJO CON MI FIC:

NORTHERN LIGHTS

Por: Itako Ana Tenshi

CAP. 4 – EL CAMINO HACIA AVALON.

Al fin habían llegado al Lago del Destino en donde encontraron a la hermosa sacerdotisa que tuvo un muy desafortunado encuentro con Yoh, príncipe del Norte quien se comportó completamente fuera de sí, aunque la joven no había mostrado demasiada paciencia, sin embargo las horas habían pasado desde el momento en que la doncella les anunció su conformidad con la búsqueda iniciada por los jóvenes, ellos permanecían expectantes ante la rubia quien se presentaba de nuevo ante ellos.

Su presencia los impactaba y los hacia permanecer en silencio, cada uno miraba la expresión seria de aquel hermoso rostro, el delicado cuerpo que irradiaba una imponente personalidad, en verdad les generaba un gran respeto, aún el príncipe de castaños cabellos se quedó impresionado al estar frente a la sacerdotisa que los miraba con sus negras perlas, la sensación de sorpresa e incertidumbre dada por ella en el primer instante de su encuentro no se disminuyó, era una mujer con un magnetismo místico.

-La noche está por caer– anunció la joven adentrándose en la habitación donde estaban los príncipes –les suplicó que duerman y descansen todo lo que puedan pues mañana los conduciré por la senda hacia Avalon.

Esas fueron todas las palabras que salieron de la boca de la muchacha pues de inmediato se retiró y cada uno de ellos decidió sentarse en las camas que se encontraban en el cuarto donde permanecían. Decidieron obedecer a la muchacha y recostarse, aunque estaban bastante inquietos, al fin comenzarían la parte más peligrosa de su viaje, después de todo el sendero que conocerían no había sido recorrido por nadie desde los tiempos legendarios, esos años contados únicamente en las historias folklóricas de sus países.

-¿Creen que debamos confiar en ella?– preguntó Lizerg ya cuando la luz de la llama azul que los iluminaba se había extinguido.

-No nos queda otro camino– contestó Len desde su lecho –después de todo ella nos demostró el manejo que tiene sobre las luces, es muy poderosa, si fuera su deseo ya nos hubiese atacado.

-¿De verdad crees que sea tan fuerte su magia?– cuestionó Horo para bostezar –es preciosa, pero se ve muy débil, por cierto Yoh¿qué te pasó? Jamás creí que pudieras hablarle a una persona con esa altanería.

-Ni yo tampoco, pero es que ella me hace sentir…– de pronto guardo silencio algo dudoso –intimidado– concluyó el castaño ante el curioso silencio de sus compañeros.

-Esa joven es muy fuerte– continuó Len cambiando con el tema –no deberían dejarse llevar por las apariencias, eso no es de importancia, sus poderes son algo que seguramente jamás entenderemos.

-Por las dudas debemos evitar confiar en ella más de la cuenta– dijo Yoh cubriéndose con sus cobijas.

-Di lo que quieras, pero no creo que sea desconfianza lo que te impulso a actuar así– le murmuró el príncipe de dorados ojos quien estaba en la cama de a lado de la suya. Así, entre las platicas y los murmullos cada uno de los jóvenes fue vencido por el sueño, todos menos uno: Yoh.

Por más intentos que hacía no lograba conciliar el sueño, después de mucho luchar con el insomnio decidió sentarse en su cama, se retiró la cobija que lo cubría y se puso de pie, durante un lapso de tiempo anduvo caminando por la habitación, como si estuviese enjaulado, sin lograr siquiera bostezar, se rindió y caminó hacia la entrada de la habitación, abrió la pesada puerta de madera y se encontró con un largo y oscuro pasillo, lo caminó sin sentir ningún temor, podía vislumbrar una lejana luz hacia la cual dirigió sus pasos en tanto tocaba la pared con una de sus manos, lo sorprendió lo frío que estaba el muro.

Al fin llegó hasta aquella luz que resultó ser una flotante llama de un extraño fuego de color azul eléctrico, el mismo con el cual un rato antes se había estado iluminando el cuarto compartido con sus compañeros, esa llama indicaba el inicio de una escalera ascendente, antes de convencerse de seguirla, miró hacia los lados asegurándose de no ser seguido por nadie, una vez seguro, decidió subir los peldaños sin detenerse un instante.

Casi sin aliento llegó al final de la escalera, lo cual le pareció extraño pues el contaba con una magnifica condición física, pero al llegar a la cima se encontró justo frente al lago donde había encontrado a la sacerdotisa, estaba sobre lo que parecía ser una base de piedra de río, el se paró con firmeza y dirigió su vista arriba y pudo observar el oscuro cielo adornado de estrellas, lo cual le causó un gran asombro porque durante todas las noches de búsqueda no había logrado vislumbrar una sola estrella en el cielo.

Por un momento despegó su mirada del firmamento y se encontró que la sacerdotisa se estaba a varios metros de él, ella permanecía de pie completamente inmóvil con su rostro hacia el cielo, pero sus ojos estaban cerrados, el castaño se sintió atraído por aquella hermosa joven, su belleza era radiante, parecía resplandecer como la estrella de su sueño, un extraño alo plateado la rodeaba, sin percatarse muy bien de lo que hacia se fue acercando a ella, como si el fuera un metal atraído por el un imán.

Cuando estaba ya junto a ella la chica lo miró, sorprendida por verlo en aquel lugar, como si de pronto hubiese despertado de un sueño, ella no dejaba de mirarlo y el se sintió inmóvil, en realidad no sabía que hacer, sus ojos estaban clavados en la mirada de ella, en verdad era muy hermosa, su rostro tenía el brillo de la Luna y sus ojos eran dos estrellas, mientras sus cabellos rubios completaban el retrato de su belleza, con ese brillo de su pelo color oro como un brillante sol, Yoh estaba clavado en su sitio, la veía hipnotizado por esas pupilas azabache.

Ana tampoco reaccionaba, sólo miraba al apuesto príncipe de cabellos castaños y rebeldes, lo cual lo hacían ver aún más apuesto, su cuerpo era delgado pero sus brazos se veían llenos de fortaleza, su camisa estaba ligeramente abierta dejando ver su pecho bien formado, la joven podía percibir una respiración fuerte en ese pecho descubierto, su rostro reflejaba siempre una expresión alegre y sus ojos negros y profundos eran los que atestiguaban el valor que se escondía en ese joven de tez bronceada, era en verdad el hombre más apuesto frente al cual pudiera encontrarse, a pesar de no haberlo conocido de la manera más armoniosa le parecía el más atractivo de aquel grupo de jóvenes, sus ojos la tenían encantada y sólo deseaba continuar ahí, mirándolo en silencio.

-¿En que puedo ayudarle?– preguntó ella después del momento de desconcierto de ambos y retrocediendo un par de pasos.

-No, en nada– contestó él de inmediato para disimular su desconcierto –sólo caminaba, no puedo dormir– contestó aún algo perturbado.

-Comprendo– dijo ella con su inexpresiva voz –pero aún así pensé que sus modales le indicarían que no es correcto andar merodeando de esta forma, interrumpe mis meditaciones.

-Yo no sé exactamente donde estoy, así que encuentro normal el caminar por un lugar así para saber siquiera en que terreno me encuentro, pero bueno tal vez sea mucho pedir que me comprenda, con su permiso y de verdad siento haberla desconcentrado.

-Un momento no es fácil que alguien me desconcentre, tan sólo me distrajo, no es lo mismo, y… lo siento, pero nunca he tenido compañía en este santuario y me incomoda el encontrarme de pronto con alguien, supongo que no pretenderá que sea yo la que pida disculpas por una falta cometida por usted ¿verdad?

-Sí lo sé, este sitio es su hogar, pero siento no ofrecerle la disculpa que espera…

-De usted no espero nada…

-Vaya que es una mujer altanera, nunca me había encontrado con alguien que se pueda considerar tan odiosa, me molesta su forma de ser.

-Pues no lo retendré más para evitarle mi desagradable compañía, así que si desapareciera de mi vista se lo agradecería con todo mi corazón Su Alteza– concluyó la rubia dando la espalda al muchacho.

-La verdad planeaba irme de inmediato, pero siento no complacerla pues he decidido mirar las estrellas por un rato y no planeo moverme de aquí, si tanto le molesta mi presencia puede retirarse.

-Como desee, puedo simplemente ignorarlo, pero después de todo soy YO la que vive aquí así que yo tampoco me moveré pues no lo deseo, haga lo que le plazca.

Después de la acalorada discusión, el muchacho se tiro en el suelo de un sentón y comenzó a mirar las estrellas con toda su atención, por un rato la doncella le dio la espalda no podía creer la forma en la que ese muchacho se comportaba, la retaba en su propio hogar, intentó ignorarlo lo más posible, pero después de un rato volteo a verlo no creía que aquel insolente pudiera mirar las estrellas por simple gusto.

-¿De verdad le gustan las estrellas?– preguntó la sacerdotisa intrigada mientras se sentaba a su lado.

-No le veo nada de extraño, siempre he pensado que no hay nada más hermosos que las estrellas, cuando brillan representan las esperanzas y los sueños de todas las personas…

-Por eso no se ven más en el cielo, la magia oscura de Hao las ha ocultado de los ojos humanos.

-Sí es cierto, durante la jornada que hacíamos para buscar el lago no pudimos ver ni una sola estrella, se me hacia muy extraño pero ¿por qué en este lugar si pueden verse? Eso también es bastante raro.

-Este lugar esta cubierto por la magia de Avalon, es inmensamente poderosa y detrás de su fuerte escudo no hay ningún peligro ni llega ninguna magia de otro tipo, por eso les pedí que descansaran para el viaje de mañana porque una vez que tomemos el camino que lleva hacia el reino oculto de Avalon, saldremos de esta magia protectora y tendrán que enfrentarse a cualquier peligro que les salga al paso, me refiero a Hao, quien ya se está moviendo.

-Me lo imaginaba.

-Y ¿no siente temor?

-Por supuesto que no, el miedo no es una palabra que un príncipe del Norte deba utilizar, además más miedo deben tener los que se encuentran bajo la opresión de Hao o sienten acercarse su amenaza y sólo pueden confiar en nosotros, somos todo lo que queda, no hay quien más le haga frente.

-Sus palabras me parecen muy sabias pero…siempre es necesario tener miedo de algo él nos hace conocer nuestros propios límites y traspasarlos por falta de temor es peligroso, con su permiso, me retiro alteza, puede quedarse cuanto quiera– dijo ella levantándose y dando la espalda a Yoh.

-Buenas noches Miladi– murmuró el joven antes de verla desaparecer en las tinieblas.

E – e – E

Los tres príncipes que dormían plácidamente, despertaron y se encontraron de nuevo con una mesa repleta de viandas, la sorpresa volvió a invadirlos pero no por largo tiempo ya que de inmediato comenzaron a devorar los víveres, pero de inmediato se percataron de la ausencia de Yoh lo cual los inquietó un poco.

Todos se alejaron de la mesa y llamaron a gritos al castaño, se acercaron lentamente a la puerta para ver si estaba afuera…

E – e – E

Él sintió como alguien acariciaba su mejilla con suavidad, lo cual lo hizo abrir lentamente sus ojos, la caricia le daba una extraña tranquilidad, en tanto abría sus ojos estrecho la mano que tocaba su rostro y se sorprendió al descubrir que se trataba de la bella rubia quien se había detenido al verse atrapada en el agarre del joven.

-Buenos días– dijo él soltando la mano de la joven y percatándose de que se había quedado dormido afuera.

-Siento perturbarlo– comentó ella –pero sus compañeros ya están desayunando y si no se da prisa estarán listos mucho antes que usted– concluyó retirándose sin hacer ningún comentario sobre su comportamiento.

El castaño se levanto y se estiró, después fue hasta donde se veían las escaleras que bajaban, una vez ahí siguió el camino que una noche antes había recorrido, al fin llegó a la habitación en donde estaban los otros príncipes quienes lo buscaban en los pasillos sin haberse percatado de la escalera por donde él apareció, él los tranquilizó y después de contarles que se había dormido afuera comenzó a comer mientras tocaba la mejilla en la cual había sentido la caricia de la sacerdotisa.

Apenas habían terminado sus alimentos cuando los cuatro se dieron cuenta de la presencia de la doncella, la cual los miraba sin moverse un centímetro, como si se tratase de una estatua, sólo el fulgor de su mirada delataba el hecho de que estaba viva, ya no portaba su traje azul sino un bello traje de un blanco resplandeciente.

-Ha llegado la hora– les anunció en cuanto sintió las miradas sobre ella, de inmediato les dio la espalda y los cuatro la siguieron hasta llegar a la escalera que una noche antes subiera Yoh, extrañamente esta vez no parecía cansado como el día anterior, una vez afuera se dieron cuenta de que el amanecer se extendía frente a ellos, además sus caballos ya se encontraban preparados, los animalitos parecían estar muy descansados y ante sus ojos apareció un hermoso corcel blanco, majestuoso en toda la extensión de la palabra. Los príncipes vieron a la chica de cabellos rubios montar en él de un salto.

-Altezas– dijo ella –yo los guiare hasta Avalon, debo advertirles que Hao ya tiene conocimiento de su misión por lo cual no deben bajar la guardia, en cuanto nos alejemos del lago, dejaremos la protección de la magia de este lugar y serán blanco de las acciones del malvado hechicero.

-¿Estamos muy lejos del reino de Avalon?– preguntó Lizerg.

-Esa pregunta no la puedo responder aún, nunca se sabe que tan largo o corto puede ser el camino hacia Avalon– respondió la muchacha mirando al joven de cabello verde.

-En ese caso lo mejor es ponernos en camino de una vez– extenuó Horo- Horo.

-Sí, Hao no esperará toda la vida– comentó Len montando en su caballo mientras los demás hacían lo mismo.

-Entonces, en marcha– terminó Yoh mientras seguía a la rubia sobre su corcel y así, los cinco, comenzaron EL CAMINO HACIA AVALON.

CONTINUARÁ…

RESPUESTAS A LOS RERVIEWS:

CAMILEIN – No, no te preocupes, te entiendo con eso de la histeria, yo la verdad jamás he sido una persona precisamente muy paciente y perdón por no entender tu duda, bueno ya pronto vendrá más acción y…óo tienes razón me han salido muy cortos los caps. verdad trataré de mejorar eso, aunque siempre estoy tratando de no escribir tanto porque mi estilo es más bien abundante, pero trataré de que sean más largos. Gracias por tu opinión y espero seguirte leyendo.

VICKY CHAN15 – Vicky chaaaaan que gusto me da leerte, por cierto gracias por tu opinión y porras para mi fic, que bueno que te guste tanto y si verdad ya hacia falta que se encontraran con Ana, pero esto apenas empieza.

Por cierto Shaman Fan ya tiene las pilas más puestas, también es que lo alienta ver reviews, más tan… ejem amables como el tuyo jajaja, ojala te sigamos leyendo seguido, ahora me atrace, es increíble como luego uno no encuentra momentos en paz para escribir, además me metí en una honda rara de traducción de japonés y me ocupé más en ello.

Con respecto a IZUMO, ya leí tu review y te agradezco que leas mi fic, el cual por cierto ya pronto voy a continuar es que por alguna extraña y cabalistica razón siempre me cuesta muchísimo trabajo escribir los capítulos trece, pero le estoy echando ganas, no te desesperes perez ni te precipites pites, ahí nos leemos y como nomas no encontramos tu mail te dejo los míos y el de Shaman Fan que acaba de sacar una cuenta de mail: IAT – SF – ONMYOJI ISAH – disculpa por no actualizar tan rápido como lo planeaba pero trataré de ya no atrasarme, tienes razón a que encuentro no, pero bueno algo tiene que ponerle novedad al asunto, espero te siga gustando y ver tus reviews por aquí.

DARK TAO – gracias por continuar leyendo, espero te siga gustando y si, eso de quien caerá primero intriga ¿verdad? Espero nos sigamos leyendo en este fic. nn