-¡Mamá!- Escuchaba la voz de su hija y aporreos en la puerta.
-¡Lin basta!- Abrió violentamente la puerta, su hija no era para nada delicada.
-¡Mamá! ¡Encontré el arroyo!- Dijo la chica emocionada ignorando el disgusto de su padre.
Rei salió de un brinco de la carreta y caminó detrás de su hija.
-Mamá.- decía Lin emocionada.- Eso significa que podremos volver a casa ¿Verdad? Regresaremos con papá ¿Verdad? Volveremos con mis hermanos ¿Verdad?
El pelinegro solo la seguía sin decir ni una palabra. Intentando mantener claros su pensamientos.
Al fin llegaron donde se asomaba pasaba un pequeño arroyo de aguas cristalinas, ese hilillo azul los había ayudado a regresar en alguna ocasión anterior. Ambos se sentaron observándolo, no estaba muy lejos de donde la noche anterior habían acampado.
-¿Por qué dejaste a papá?- le preguntó la niña abrazando sus piernas.
Rei no apartaba la vista de la pequeña corriente de agua.
-Kai no es como nosotros.- Dijo simplemente.- Goh tampoco lo es.
-Pero no eres feliz… Estando lejos.
-Tampoco estando allá… era completamente feliz.- sonrió.- Aquí al menos tenemos aventuras.
-Eso dices tú.- Se levantó la chica.- Yo tampoco soy como tú Rei, yo quiero regresar a casa.
El pelinegro suspiró, su hija le había manifestado varias veces que no deseaba vivir de esa manera, no era que odiara una vida como nómada, simplemente extrañaba a su padre y a sus hermanos.
Y también tenía razón con respecto a Rei, simplemente él tenía un alma indomable, no podía estar en el mismo sitio tanto tiempo.
-Está bien.- Dijo Rei alcanzando a su hija.- Regresaremos, unos días solamente.
La chica empezó a reir.
-La última vez también dijiste eso, y nos quedamos por años, creo que cuando dices "unos días" intentas convencerte a ti mismo de que así será.
Siguió avanzando y dejó a su padre con la boca abierta.
-0-
-0-
-0-
Gracias por sus reviews! ;^;
