Hola =)
aquí les traigo el segundo capitulo n.n no es muy largo, ya los proximos los seran un poco más jeje
Les agradezco a Juliex19 y Ligeia Kirkland por sus comentarios =) y a quienes le han agregado a favoritos y alerta n.n
les dejo leer =)
Capítulo 2: Sorpresivo despertar
El frio mañanero ese verano, demostraba que durante la noche había llovido. Kisa se removió con algo de frio estirando los pies para encontrarse con los de alguien acostado a su lado, los entrelazó con los pies de Yukina que también estaban fríos, pero entre los dos los calentarían. Se removió sonrojándose al sentir la piel desnuda de su novio a sus espaldas. Sintió su brazo abrazarlo por la cintura aferrándose a él.
Shouta apretó los ojos con una ligera sonrisa, no quería levantarse de la cama; estar ahí resguardándose del frio entre los brazos de Yukina era mucho más tentador. Dudó un segundo antes de tomar con su mano la mano con que su novio lo abrazaba ¿Era su impresión o su mano estaba más grande? No le dio importancia, se giró entre sus brazos hundiendo el rostro en el pecho de su novio realmente no quería ir a trabajar esa mañana.
Besó el pecho del hombre a su lado, quizás podría convencer a Yukina de tampoco irse y solo quedarse los dos ahí, dándose calor después de todo tenían casi dos semanas sin convivir realmente, Yukina pensaba que él no se daba cuenta de su preocupación, que no se preocupaba, pero no era así al contrario, le aterraba pensar que su relación acabara por falta de tiempo juntos, pero últimamente llegaba tan cansado que apenas colocaba su cabeza en algo suave se quedaba dormido y se sentía culpable por eso.
Mordisqueó suavemente la piel de su pareja, enredando firmemente sus pies, eliminando cualquier distancia entre ambos; si, tomarse el día sería una buena idea, podrían salir juntos, algo así como una ci...cita ¿pero podría ser tan egoísta como para pedirle a Yukina que faltara a la universidad y a su trabajo?
Estiró la cabeza para besar el cuello de su novio. Se desconcertó ¿Podía besar su cuello y aún tenían los pies entrelazados? Yukina debía tener las piernas flexionadas o algo así. Succionó la piel en su cuello, jugando con su lengua para después mordisquear la piel exigiendo una respuesta de su amante pero este no se movió; Kisa frunció el ceño, Yukina no estaba dormido, su respiración agitada se lo decía. Quizás estaba algo confundido. Intentó decirle que se quedara con él esa mañana, pero no salió nada de su boca, no era bueno para decir esa clase de cosas por lo que solo movió su mano acariciando el abdomen de su amante sin dejar de jugar con la piel de su cuello.
- ¿Q…que estás haciendo?
Kisa-San se detuvo de inmediato abriendo los ojos horrorizado, incorporándose sin color en el rostro: esa no era la voz de Yukina, ¿pero cómo era posible? ¿Cómo podía estar desnudo en la cama con Takano-San?
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Chiaki abrió los ojos sin ver nada, se había cubierto con la sabana hasta la cabeza y no se preocupó en destaparse. Pensaba en lo que le había dicho a Tori la noche anterior; a pesar de que dijera que no era necesario que cambiara, él realmente quería cambiar, al menos aprender a hacer un poco los quehaceres, para poder atender a Hatori cuando llegara cansado como la noche anterior y no cansarlo más. El problema estaba en no saber cómo aprender, no podía exigirle que además de su editor fuese su profesor; y Yuu seguro no querría saber nada de él por un tiempo, y si se trataba de aprender por Hatori menos lo ayudaría.
Suspiró inaudiblemente sintiendo el peso de la cama variar. Tori seguro iría a preparar el desayuno; fingió seguir dormido al sentir unos labios en su frente por sobre la sabana. Sonrió por el gesto mientras escuchaba pasos salir de la habitación. A pesar de haber pedido su deseo en fecha de tabanata, él sabía que debía esforzarse porque el deseo se cumpliera, había hecho su mejor trabajo para alcanzar el número uno en ventas o para perdurar su amistad con Hatori y Yuu durante más de diez años; debía también poner de su parte por aprender a cocinar, al menos.
Olió un delicioso aroma proveniente de la cocina y el estómago le gruñó con hambre. Se sintió algo culpable, pensaba en aprender a cocinar y su cuerpo lo primero que quería era comer.
- Deberías dejar de hacer eso, no quiero que me dejes porque te cansaste de mi – Dijo en voz alta para que su amante lo escuchara; frunció el ceño un poco porque se oía algo diferente, quizás porque era la primera vez que hablaba ese día – Realmente aprenderé a cocinar y eso, quiero hacerme cargo de ti porque te quiero – Se ruborizó totalmente y agradeció estar escondido bajo la sabana. No escuchó respuesta alguna, imaginaba a su amante sorprendido por su declaración. Sonrió, seguro Tori pensaba que jamás se daría el día en que maduraría; pues ya tenía veintiocho años, ya era tiempo de pensarlo. Sin embargo se preocupó un poco por no recibir respuesta alguna. - ¿Tori? ¿Acaso no me escuchaste?
Un sonido de platos haciéndose añicos se escuchó y de inmediato escuchó pasos entrar en la habitación. Chiaki se incorporó asustado por los platos rotos pero eso no fue nada comparado al ver entrar a un alto, guapo y (en ese momento) furiosamente atemorizante castaño que jamás en su vida había visto.
- ¿Quién es Tori? – La voz del castaño asustó a Chiaki aún más que se pegó contra el espaldar de la cama, palideciendo al no reconocer la habitación ¿Dónde demonios estaba? ¿Y quién era ese?
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Ritsu no podía moverse ni un centímetro; se cubría con la sabana, horrorizado tapándose hasta la mitad del rostro mirando la habitación con desconcierto y en especial al hombre frente a él que lo veía preocupado tras el grito horrorizado que Onodera acababa de prorrumpir.
- ¡H…Ha…Hat…Hatori! – Su voz temblaba sin que su mente fuera capaz de entender lo que estaba pasando. Él había pasado la noche con Takano en el departamento de este, no había podido negarse, su cuerpo no había querido hacerlo y deseaba a Takano cada segundo, ¿pero porque amanecía ahora en la misma cama con Hatori? Y este parecía más preocupado por su grito que por él que estuviese ahí.
- ¿Qué tienes? ¿Estás bien? – Tori intentó acercarse para colocarle la mano en la frente pero Ritsu se levantó de la cama aun fuertemente aferrado a la sabana, ahora se daba cuenta que ni siquiera ropa interior llevaba.
- ¿Qué…que hago aquí? ¿Qué haces aquí?... ¿Q...que hicimos? – Sus palabras se atropellaban en su boca ¿Se habría puesto ebrio? Pero no recordaba haber bebido la noche anterior.
- Es tu casa…
- ¿Qué? – Ritsu no lo dejó continuar, miraba en todas direcciones pero nada en la habitación lo reconocía, de hecho esa habitación era mucho más grande y lujosa que la suya; incluso esa cama era enorme, nunca había estado en ese lugar. - Esta no es mi casa… ¿Hatori que está pasando? ¿Y Takano – San? ¿Dónde está Takano-San? – Preguntó con desesperación al menos él podría explicarle qué demonios había pasado la noche anterior.
- ¿Takano-san? – Tori pareció confundido y luego pareció comprender - ¿Otra vez soñaste que Takano-San suspendía tu manga por los retrasos? – Le sonrió casi paternalmente – No te preocupes Yoshino, fue solo un sueño.
Ritsu quedó en una pieza ¿Cómo lo había llamado? ¿Yoshino? El apellido le sonaba, pero ¿Quién era ese? Negó con la cabeza intentando tranquilizarse y hablar con calma.
- Creo que estás algo confundido Hatori, no soy Yosh…- Su voz murió en su garganta porque acababa de darse cuenta de que precisamente no era su voz. Ritsu se horrorizó por completo tapándose la boca. Tragó grueso, quizás estaba algo ronco o algo así - ¿Qué está pasan…? – No terminó, realmente no era su voz.
- Eso quisiera saber – Dijo – Déjame ver ¿tienes fiebre? – Ritsu no dejó que le tocara se escabullo por debajo de la mano estirada de Hatori asegurándose la sabana para que no se le callera. Intentó salir de esa extraña habitación deteniéndose de golpe al pasar junto al espejo cuando algo llamó su atención.
Ritsu se acercó al espejo observando el reflejo frente a si, no era su mirada esmeralda quien lo veía desde el cristal sino una azulada enmarcada en cabello café y no claro cómo debía ser. Incluso estaba más bajito.
- Yoshino – Lo llamó Hatori; entonces lo recordó: ese rostro lo había visto en la fiesta de fin de año de Marukawa Shoten, esa mirada que lo veía desde el espejo era la de la mangaka estrella de Hatori que resultó ser un chico ¿Pero por qué él era Yoshikawa Chiharu? ¿Qué demonios había ocurrido? – Estás muy raro – Comentó Tori, Ritsu casi se infarta, no se había dado cuenta de que se había acercado sino hasta que sintió sus labios en su cuello. Las piernas le temblaban ¿Qué significaba todo eso? Sin saber cómo responderse a sí mismo, sus piernas cedieron cayendo en la inconciencia en brazos de Tori.
_OO_OO_OO
:O y ahora? que pasara? :)
¿Que les pareció? espero les haya gustado n.n
El proximo capi se llama "De situaciones desagradables"
Nos leemos pronto
besos :3
