Holaaa =)
Awww estoy feliz por todos los comentario n.n
Gracias a
Luke Cole, Juliex19, Crazy of Madara y Salychan por los review =) y a todos aquellos que me agregan a favoritos y alertas =)
Les dejo leer ya =)

Capítulo 3: De situaciones desagradables

- ¿Qué hacías? – Takano no parecía estar recriminándole nada, parecía más bien incrédulo y desconcertado. Kisa no sabía que decir ¿Qué diablos había pasado? ¿Cómo había terminado ahí si recordaba haberse dormido tras hacer el amor con Yukina? ¡Yukina! Por todos los cielos, con lo yandere que es Yukina mataría a Takano-San y de paso a él si se enteraba de lo que estaba ocurriendo en ese momento aunque fuese eso precisamente lo que Kisa no sabía: ¿Qué estaba ocurriendo?

- Y...yo… yo no… yo… - Balbuceó mientras negaba retrocediendo en la cama – Yo… no … ¡AHHRHG! – Gritó al enredarse con la sabana y caer estruendosamente de la cama.

- ¡Onodera! – Exclamó Takano incorporándose preocupado para ayudarlo a ponerse de pie.

- ¿Onodera? – Cuestionó alzando la mirada a Takano pero la bajó fuertemente ruborizado al notar que su jefe estaba completamente desnudo de pie frente a él – Po…póngase ropa Takano-San – Titubeó intentando no mirar pero sus ojos fueron traviesos y… ¡por todos los cielos! ¡Qué bien dotado estaba ese hombre!

- ¿Póngase? – Hizo ver el trato tan formal totalmente extrañado intentando ayudarlo a ponerse de pie pero Kisa se echó hacía atrás a prisa levantándose con las manos extendidas al frente para poner distancia entre ellos mirando hacia abajo.

Su rostro se enrojeció furiosamente al ver que estaba totalmente desnudo. Se apresuró a recoger las sabanas, abochornado para cubrirse pero en vez de eso se quedó mirando su parte más noble: lo reconocería donde fuera y ese no era su "Kisa-Kun"

- Si lo que quieres es provocarme, lo estas logrando – Susurró Takano-San con voz sedosa; Kisa alzó la mirada volviendo a la extraña realidad que estaba viviendo solo para ser sorprendido por un beso furtivo por parte de Takano. Kisa-San quedó en shock, no podía ser que Takano-San lo estuviera besando de esa forma estando ambos desnudos.

La juguetona mano de Takano en su miembro lo hizo reaccionar haciéndose consiente de la forma en que Takano-San exploraba su boca con su lengua, pero antes de darse cuenta le estaba correspondiendo ¡Por todos los cielos! De haber sabido que ese hombre era tan diestro, habría buscado la forma de llevárselo a la cama desde hace mucho…. Antes de conocer a Yukina claro.

¡YUKINA!

Kisa se congeló justo cuando estaba deslizando su mano rumbo al sur de la espalda de Takano, recordando a su novio ¿Dónde demonios estaba Yukina? Se recompuso empujando al editor en jefe haciéndolo caer en la cama y se apresuró nuevamente a recoger la sabana para taparse.

- Si vas a hacer eso no me provoques– Le gritó Takano. - No puedes esperar que no haga nada después de que tomaras la iniciativa Onodera

- ¡Que yo no soy Onode…ra! – Su voz se quebró cuando sin querer desvió la mirada observando el reflejo del espejo en la pared: era el rostro pálido y desconcertado de Ritsu quien le devolvía la mirada -¿¡Qué demonios!? – Gritó asustado.

- ¿Qué demonios te pasa? – Preguntó Takano incorporándose cubriéndose con una sábana; pero Kisa no respondió, caminaba como un autómata al espejo alargando la mano para asegurarse de que ese fuese realmente su reflejo - ¡Onodera! – Exigió Takano, pero Kisa no lo escuchaba; él no era Onodera Ritsu, él era Kisa Shouta ¿Entonces porque se veía como su compañero de trabajo? ¿Cómo era eso posible?

- Yo… yo… no… - Balbuceaba negando con la cabeza. Takano se preocupó, eso sí que era extraño – Estoy soñando… si es eso…- Balbuceaba – Eso me pasa por dormir sin cenar… si, es eso…

- ¿Estás desvariando? – Takano tomó la camisa de Ritsu acercándosela; Kisa lo miró como si fuera un horrible y enorme gusano mutante – Será mejor que vayamos a trabajar.- Dijo con resignación,

Tomó la camisa con automatismo; tenía que encontrar la forma de ver a Yukina ¡Por todos los cielos! ¿Cómo se le iba a presentar así? Negó con la cabeza; quizás lo mejor era buscar primero a Ritsu.

:*.*.*.*.*.*.*:*:*:*:*:*:*:*

Yukina apenas podía creerlo: había sentido una gran dicha al escuchar esas palabras de boca de Kisa-San, había estado tan feliz que no había podido reaccionar correctamente, no había podido emitir palabra alguna porque su corazón estaba hinchado de felicidad al pensar que su deseo de Tanabata se había cumplido: Kisa san se preocupaba por su relación y no solo eso ¡Lo quería! Se lo había dicho; y entonces toda la dicha se había desvanecido con una palabra:

Tori

Kisa-san lo había llamado Tori. No sabía quién podía ser, pero había desaparecido sus anteriores sentimientos haciéndolos ser remplazado por la desilusión y el enojo; su corazón se había hecho añicos como el plato que yacía en el suelo; Kisa-san no le acababa de abrir su corazón, se lo había abierto a "Tori".

- ¿Quién es Tori? – Su voz fue ruda, más de lo que esperó: nunca le había hablado así a Kisa-San aunque si a los que iban tras él. Pero la cara de susto de este, que retrocedió en la cama al verlo, no mejoro su enojo.

- ¿Tu…quien… que haces aquí? – Preguntó Chiaki mirando a su alrededor y su expresión empeoró: la habitación era parecida a la de Yuu pero tenía grandes diferencias con las que podía asegurar que no era la de su amigo de infancia - ¿Dónde está Hatori? – Preguntó nervioso

- Ha…Hatori – Repitió Yukina; estaba intentando contener su furia pero no era muy bueno en eso. Se acercó a quien veía como Kisa-San. Chiaki intentó alejarse de ese chico con cara de asesino en serie, pero no pudo. El castaño lo tomó de los hombros zarandeándolo - ¿Tori? ¿Dijiste Hatori? – El más bajo asintió temeroso. Yukina resopló soltándolo, recogiendo con furia un bolso enorme donde introdujo un par de prendas que estaban dobladas en la silla. – Eres… - Se contuvo introduciendo un pantalón con un golpe – Eres increíble… pensé que no tenías confianza en ti mismo para quererme – Masculló entre dientes metiendo más ropa y algunos objetos de pintura – Pero ni siquiera lo estabas intentando. – Se detuvo golpeando el bolso contra una silla girándose en dirección a Chiaki - ¿Qué era yo para ti? ¿Un pasatiempo? ¿Un consuelo? ¿Un juguete?

- Eh… no… no sé… yo… - Chiaki no sabía que decir, no sabía quién era ese chico ni porque actuaba de esa manera. Miró en dirección a la puerta expectante, esperando que Hatori llegara de pronto y lo salvara, como el príncipe de los mangas Shojo que escribía. Yukina se percató de su mirada expectante y ansiosa puesta en la puerta y antes de que Chiaki pudiese darse cuenta una bofetada le había volteado el rostro.

- ¿LO ESTÁS ESPERANDO? – Gritó. Chiaki se había levantado a prisa de la cama intentando taparse con la sabana adolorido en su mejilla. Yukina dio un paso a él pero Chiaki corrió fuera de la habitación - ¡Kisa-San!

Chiaki se detuvo a medio camino para salir del departamento de ese loco castaño. ¿Cómo lo había llamado? ¿Kisa-San? ¿Ese no era el nombre de uno de los editores que trabajaban con Tori? El chico castaño caminó con su morral al hombro girándose hacía Chiaki que retrocedió un paso por precaución, pero el castaño solo lanzó una llave que Yoshino atajó por reflejó.

- Ya no las necesito – Dijo con ese tono de miedo antes de salir del apartamento con un portazo. Chiaki quedó perplejo, no entendía que estaba pasando, y la mejilla le dolía terriblemente. Se alborotó el cabello despreocupadamente notando su piel unos tonos más clara. No le dio importancia y observó a su alrededor el departamento, le parecía familiar, como el de los primos de Yuu, al menos en su estructura aunque la decoración no se asemejara para nada ¿estaría en el mismo edificio? ¿Cómo había llegado hasta ahí?

Localizó el teléfono, tenía que llamar a Tori. Marcó su número a prisa acariciando su mejilla maltratada; tuvo que esperar hasta el tercer tono para que le contestara.

- ¡Tori! No sé qué está pasando, no sé dónde estoy yo…

- Ahora no Kisa-San – Lo cortó la voz de Hatori. Chiaki se detuvo ¿Kisa-San? Acaso Tori no identificaba su voz.

- ¡No soy Kisa-San! – Exclamó – ¡Soy Chiaki!

- Déjate de bromas – Dijo serio tras un silencio – Chiaki está conmigo, se ha desmayado – Dijo – Así que no tengo tiempo para esto, mejor ve a trabajar Kisa – Y le colgó. Chiaki no se movió ¿Qué era todo eso? ¿Qué Chiaki estaba con Tori? ¡Pero si Yoshino Chiaki era él!

- ¡BAKA, CHIAKI SOY YO! – Le gritó al teléfono dándose cuenta por primera vez que esa no era su voz. Había pensado que estaba algo ronco, por eso no le había dado importancia pero ahora se daba cuenta que no era él. Algo le dio mala espina y se miró el brazo nuevamente notando el tono claro de su piel. Había leído muchos mangas en toda su vida, mangas de muchos géneros que le hicieron pensar de forma (quizás) irracional en ese momento, al menos lo suficientemente irracional para correr a la cocina en busca de una olla en la que pudiese ver su reflejo provocando un gran escándalo al tomar una y hacer que el resto callera estruendosamente en el suelo.

Chiaki retrocedió terriblemente asustado ¡Esa no era su cara! Ese no era su cabello ni sus ojos, sencillamente no era él, negó sin poder creerlo, no, no podía ser ¿Cómo había ocurrido eso?

- ¡AHHHH! – Gritó al sentir su pie cortarse con los fragmentos de un plato que había pisado. Brincó hacia delante con el pie bueno viendo como el otro le sangraba. ¿Ahora qué haría? No tenía a Tori para ayudarlo, ni a Yuu, ni siquiera al extraño muchacho castaño con cara de guapo asesino, no sabía dónde estaba o porque demonios era el rostro de Kisa-San el que le devolvía el espejo, y para colmo de males, no sabía cómo curar su pie herido.

Chiaki se dejó caer en el suelo, en medio del desastre de ollas que había provocado dejando caer las lágrimas que se agolpaban en los castaños ojos de Kisa que ahora le pertenecían.

:*.*.*.*.*.*.*:*:*:*:*:*:*:*

Ritsu abrió los ojos con pereza; había tenido un sueño realmente extraño en el que había amanecido junto a Hatori en casa de Yoshikawa Chiharu, y como si no fuese lo suficientemente absurdo ¡Él era Yoshikawa! Rio con sorna y sin embargo no movió la mirada del techo; sentía un ligero terror de pensar que movería la mirada y no sería a Takano a quien vería a su lado.

Estuvo cerca de diez minutos así, armándose de valor para bajar la mirada: No había nadie a su lado, pero seguía estando en esa lujosa habitación. Sintió un nudo en la garganta alzando sus manos al frente, eran un poco más pequeñas y tenían manchas de tinta.

- Taka… Hatori – Llamó con voz temblorosa; el aludido apareció de inmediato vestido con uno de sus acostumbrados trajes que usaba para trabajar y con el teléfono al oído.

- Ya despertaste – Dijo con alivio bajando el teléfono – Estaba por llamar a tu madre, no podía dejarte solo pero tengo que ir a trabajar – Ritsu no emitió palabra alguna, pálido totalmente – No puedes desmayarte así, haces que me preocupe mucho por ti. – Dijo sentándose sobre la cama para sentarse y besar sus labios. Ritsu recibió el beso sin poder moverse ¿Tori besaba a Yoshikawa Chiharu? ¡A otro hombre! Y él que había pensado que el mayor interés que Hatori ponía en el trabajo de ese mangaka era por puro interés profesional. El orden de sus pensamientos se detuvo ¿y ahora qué? no podía decirle a Tori que él no era Chiharu.

- Yo… tengo que ir… a Marukawa Shoten – Dijo separando a Tori de si – Necesito hablar con Takano-San

_OOOOO_OOO_
¿Que les pareció? Espero que les haya gustado n.n
El proximo capi se llama "Un primer encuentro"
Espero sus comentario n.n
Nos leemos pronto
Besos :3