Hola ¿Que tal? Aww había querido actualizar ayer pero la verdad es que me sentía un poco enferma, no tuve animos de nada x.x pero aquí está el capi 4 de esta historia que espero les guste n.n
Pero antes, le agradezco a ana br, Luke Cole, Salychan, Juliex19 y Ligeia Kirkland por sus comentarios n.n y a aquellos que agregan la historia a favoritos y follow :P
Ahora si, a leer n.n
Capítulo 4: Un primer encuentro.
- ¿Qué estás haciendo? – Cuestionó Takano confundido cuando vio a Ritsu abrir el armario. El pelinegro ya tenía los pantalones puestos y estaba por ponerse la camisa cuando se dio cuenta que el otro chico hurgaba entre su ropa
-Busco mi ropa…que no está aquí – agregó nervioso al percatarse de la mirada desconcertada de Takano. Kisa no sabía cómo manejar esa situación: si le decía a Takano que él no era Rii-chan si no que por algún motivo era Kisa, Takano lo creería loco, por otra parte no podía fingir ser Onodera mientras llegaban a la oficina no fuese que Takano-San se pusiera nuevamente besucón. Kisa sonrió un tanto macabro: Mino tendría que pagarle su apuesta, él había dicho desde un principio que Onodera y el Jefe hacían más que trabajo cuando se quedaban a solas, pero Kanade no había querido creerle.
- ¡Date prisa baka! ¡Llegaremos tarde! – Le gritó Takano.
-¿Baka? – Preguntó Kisa ligeramente enojado; Takano era su jefe y por eso aceptaba no ser llamado con respeto, pero él seguía siendo mayor - ¿A quién llamas baka, idiota? Soy mayor que…
- ¿De qué demonios hablas? ¿Sigues dormido? – Gruñó Takano. Kisa no replicó se puso la ropa que supuso sería la de Ritsu y buscó con la mirada el maletín del castaño; Takano se servía una taza de café lo miró extrañado. - ¿Qué buscas?
- Mi maletín de trabajo – Dijo acercándose para que le sirvieran una taza bien cargada de café; eso era lo que necesitaba para pensar bien: su dosis matutina de cafeína.
- Lo dejaste en tu casa – Dijo tendiéndole una taza. Kisa se tensó viendo el líquido oscuro fijamente; su casa… la casa de Onodera, esa casa que no tenía ni idea de donde quedaba porque Rii-chan nunca había tenido la cordialidad de invitarlo. Tomó un trago, tampoco tenía que preocuparse, solo necesitaba encontrar a Ritsu, no su casa. – Estás más pensativo de lo usual, espero que estés preparando la forma de confesarme tu amor.
Kisa san escupió su café atragantándose luego. Se puso de pie dispuesto a mantener las distancias con Takano-San; el recuerdo de cómo le había correspondido hacía tan solo unos minutos se implantaba en su mente y sin quererlo sus mejillas se ruborizaron. Takano se acercó a besarlo con suavidad y dulzura pero fue lo suficientemente corto como para no darle tiempo a reaccionar.
- Es una lástima que lloviera y el deseo no haya podido cumplirse – Comentó con un suspiro poniéndose de pie.
- ¿Qué deseo, Takano-San? – Cuestionó Kisa intrigado; no supo si fue su impresión pero Takano le desvió la mirada, parecía avergonzado y cuando habló lo hizo con una falsa rudeza.
- ¡Date prisa! ¡Llegaremos tarde! – Kisa asintió apresurándose en beberse el café, se colocó los zapatos en el gekan y ambos salieron del departamento. Shouta se dirigió de inmediato hacia el ascensor pero se detuvo al escuchar la voz de su jefe - ¿No vas a pasar por tus cosas?
- Mis…- El entendimiento lo cubrió- ¿¡EHHH!? ¡¿Viven…?! ¡¿Son…?! Somos vecinos…. Claro…somos vecinos – Rio nervioso – Ese Rii-Chan es un acosador – Masculló por lo bajo para no ser escuchado – Eh… no… en la oficina tengo lo que necesito, si eso – Dijo; aunque se arrepintió de inmediato ¿y si Ritsu estaba ahí? Pero no tenía llaves de su casa y no estaba muy seguro de que Takano-San tuviese una copia. Este se encogió de hombros entrando luego al ascensor para irse.
- Más te vale, no vayas a perder el tiempo diciendo luego que dejaste algo aquí – Dijo serio. Kisa asintió, su estómago gruñó por el hambre, el más alto lo miró de reojo y suspiró - ¿Quieres que desayunemos?
- ¡Sí! – Exclamó de inmediato, quizás demasiado por la sorpresa en el rostro de Takano-San. Se cohibió cuando el pelinegro le revolvió el cabello – Takano-San, no haga eso – Murmuró sonrojándose; el pelinegro sonrió ligeramente pensando que quizás, después de todo si se había cumplido su deseo, solo debía seguir esforzándose para que se expresara plenamente.
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- El guion grafico ya lo revisé, pero creo que deberías modificar la forma en que Nakatsu le confiesa a Hinata su amor: es un poco brusco – Ritsu asintió por hacerlo; todo el desayuno y el camino a Marukawa Shoten ese hombre no había dejado hablar de trabajo y él sinceramente no recordaba cada detalle del manga del autor que, por como lo había llamado en una oportunidad, su apellido real era Yoshino.
Onodera miró al exterior del auto por la ventanilla; aun no podía creer lo que estaba ocurriendo, ni siquiera había tenido apetito pero Tori le había obligado a comer antes de salir, por el desmayo pero su comida estaba tan condimentada que Ritsu aun sentía sed por exceso de sal en su cuerpo. Lo que no entendía era como demonios había ocurrido todo eso, no había una forma racional de explicar porque él había amanecido siendo Yoshino, era simplemente irracional por donde lo viese.
- ¡Yoshino! – Lo riñó Tori; Ritsu se sobresaltó ni siquiera se había percatado de que habían llegado ya y Hatori lo veía con seriedad - ¿Qué te ocurre? - Preguntó – Estás muy raro desde esta mañana y… sabes que si te pasa algo me lo puedes decir – Dijo. Ritsu lo miró sorprendido, en el poco tiempo que ha tenido para hacerse a la idea de que Hatori estaba en una relación con su mangaka, no se imaginó que Tori fuese de los que expresaran sus preocupaciones; después de todo en el trabajo era siempre muy serio y callado, suponía que una cosa era el trabajo y otra la privacidad, aunque fuese un poco, Hatori podía desenvolverse con más confianza con su pareja ¿no?
- No es nada, solo estoy algo distraído – Mintió bajándose del auto, Torio lo vio no muy seguro de si creerle o no, suspiró y bajó también del auto viéndolo mirar el reloj de su muñeca y suspirar. - Takano no debe haber llegado aún – Dijo Ritsu por lo bajo aunque de cualquier forma su determinación en buscar al editor en jefe mermaba cada segundo que pasaba ahí, ¿Cuáles eran sus posibilidades de que le creyera y no lo enviara al manicomio? Se dirigió a la entrada de la editorial seguido por Hatori que saludó con la cabeza a un par de personas que iban de salida. Ritsu también les saludó subiendo ambos al ascensor.
- Esperen – Llamaron. Hatori marcó el botón de pare dándole oportunidad a Yokozawa de subirse. Ritsu se tensó ante su presencia pero contrario a lo que esperaba el ambiente no parecía tenso – Buenos días Hatori-San
- Buenos, días Yokozawa-san – No; era más bien cordialidad lo que había entre esos dos hombres aunque no podía evitar sentirse extraño al no recibir ninguna mirada desagradable de su parte. Supuso que Yokozawa no sabía que Yoshino era realmente una de las mangakas estrellas de Marukawa, porque no le saludó más que con una reverencia cordial. Hatori se dispuso a marcar el botón del tercer piso pero Yokozaka negó.
- Voy al quinto – Se ruborizó y agregó a prisa – Tengo que discutir unas cosas con Kirishima-San sobre el manga de Ijuiin-Sensei – A Ritsu le pareció extraño que se excusara cuando nadie le había pedido explicación. El ascensor se detuvo en el cuarto piso dejando salir a los miembros del departamento Esmeralda.
En la oficina Mino trabajaba con calma y su habitual sonrisa pacífica. Ambos entraron saludando dirigiéndose cada uno a su escritorio, Onodera ignorando las miradas extrañadas de los otros dos por ver a "Chiaki" en el escritorio de Ritsu disponiéndose a iniciar su computadora.
- ¡Yoshino-Sensei esa es la computadora de Rii-Chan! – Exclamó Mino.
- ¿Qué estás haciendo? – Preguntó Tori. Ritsu se detuvo de inmediato no sabiendo si maldecir mentalmente o bendecir por ver a Takano entrar en ese momento halando del brazo a un Ritsu que decía que debía hacer algo primero...
Un momento… ¿A un Ritsu?
Onodera observó su cuerpo desconcertado, viendo como insistía en que tenía que buscar a alguien antes de trabajar. Su mente quedó en blanco, como si de por si fuese extraño darse cuenta que ya no era él, ver su cuerpo discutiendo con Takano-San era totalmente bizarro.
- Takano-San, Yoshino-Sensei viene a hablar con usted - informó Tori dándose cuenta de que "Chiaki" no parecía estar dispuesto a hablar ni siquiera a moverse. Takano dejó de discutir con Kisa y saludó con formalidad a quien veía como Chiaki pero este no se movió, aun no podía creerlo ¿Tenía otra persona la que estaba en su cuerpo? ¿Qui én?
Kisa aprovechó la distracción para volver a salir de la oficina dispuesto a esperar a Onodera en la puerta principal de Marukawa Shoten. Ritsu se apresuró a ir tras él dejando a los tres editores en un desconcierto total.
- ¿Qué le ocurre? – Cuestionó Takano.
- Está así desde esta mañana – Dijo Tori preocupado.
- ¿Rii-chan no venía contigo Takano-San? – Preguntó Mino haciendo notar la ausencia del castaño, logrando enojar a Takano
Lo cierto era que Ritsu casi corría tras su cuerpo que caminaba a prisa, pero las piernas de Yoshino-Sensei eran un poco más cortas que las suyas. Logró alcanzarlo justo cuando el ascensor se abría no dándose tiempo a frenar su carrera lo empujó al interior casi estampándolo contra el fondo del ascensor. Estaban solos y antes que Ritsu pudiese pensarlo bien, hizo detener el elevador encarando a su cuerpo.
- ¿Quién eres? - Kisa se desconcertó mirando a los ojos del mangaka; no había manera de que él supiera que no era Onodera, a menos que...
- ¿Ri…Rii-chan? – Tartamudeó. Este asintió abriendo la boca desconcertado.
- ¿Kisa- San? – Tenía que ser él, solo Kisa y Mino lo llamaban Rii-chan. Kisa asintió y ambos se miraron durante al menos un par de minutos sin desviar la mirada. Ritsu había encontrado su cuerpo, Kisa había encontrado a Onodera, ¿Y ahora qué? ¿Qué harían?
- ¿Do…donde está mi cuerpo? – Cuestionó Kisa con un hilo de voz Ritsu tardó un poco en contestar, sentía la voz huirle de la garganta.
- Tori me dijo que tú lo habías llamado temprano – Informó, tampoco tenía que detallar que fue durante su desmayo.
- ¿Yo? – Kisa se desconcertó oprimiendo el botón para que el ascensor reanudara el descenso – Seguro sea quien sea está en mi casa y…Yukina – Dijo dándose cuenta, si él había amanecido así con Takano quien sabe cómo habría despertado Yukina con algún desconocido. Su rostro se puso rojo pero no era rubor sino más bien celos.
- ¿Están bien? – Preguntó un empleado de seguridad al verlos bajarse del ascensor. Ninguno respondió, Kisa quería ir a su casa, tenía que comprobar que su cuerpo estuviese ahí y que fuese quien fuese el que lo tuviese no se aprovechara de Yukina viendo la situación.
Ritsu se apresuró en seguirlo, no dispuesto a dejar su cuerpo recorrer la ciudad sin su vigilancia. Detuvieron un taxi en el que se montaron ambos. Kisa lo vio feo, y para Ritsu fue una sensación extraña recibir esa mirada de sus propios ojos.
- ¿A dónde vas? – Lo interrogó Kisa; Ritsu contestó en voz baja no dejando que el taxista escuchara
- Si sabes dónde está tu cuerpo voy contigo, creo saber quién lo tiene. – Después de todo si esa bizarra situación era un triángulo, solo quedaba una persona cuya apariencia era él quien tenía: Yoshino Chiaki.
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¿Y ahora qué? Ya había llorado pero nada había cambiado, él seguía siendo Kisa-San y el pie le seguía doliendo. Había tomado un paño de cocina que fue lo primero que consiguió y se había cubierto el pie, pero no recordaba gran cosa de las clases de primeros auxilios en la preparatoria así que no sabía que más hacer sin Tori ahí para ayudarlo. Chiaki miró el teléfono a su lado, había intentado llamar a Yuu, pero desistió ¿Qué le iba a decir? ¿Qué fuera a ayudarlo después de lo que ocurrió en su casa? Y a todas estas, ni siquiera sabía dónde demonios estaba él.
Se abrazó el cuerpo al sentir el estómago rugirle, mordiéndose el labio por el dolor en el pie. Ni siquiera había podido comer porque el castaño ese no había terminado de preparar el desayuno y buscando solo había encontrado una lata con granos de soya que aun llevaba en la mano. Chiaki se deprimió aún más horrorizado de sí mismo, ahora se daba cuenta de lo mucho que dependía de otros.
Un golpe en la puerta lo sobresaltó, alguien llamaba a prisa.
- ¿Yukina? ¿Yukina, estás ahí? Ábreme – Gritaba un chico. Yoshino se incorporó ¿Sería Yukina el nombre del castaño? No reconocía la voz, pero a esas alturas no reconocía nada a su alrededor. Cojeó en dirección a la puerta escuchando a como otra persona también golpeaba, pero antes de poder llegar siquiera al gekan, escuchó que la llave era introducida en el picaporte y la puerta se abría.
El silencio fue inmediato cuando los dos hombres entraron. Kisa San miraba fijamente a Chiaki que poseía su cuerpo y que en ese momento veía con la boca abierta y totalmente desconcertado como su cuerpo entraba al departamento siendo Ritsu quien lo llevaba.
- ¿Q…que…que es esto? – Cuestionó retrocediendo viendo como "él mismo" se quitaba los zapatos para entrar.
- ¿Yoshino-Sensei? – Preguntó Ritsu, Chiaki gritó lanzándole parte de los granos de soja asustado
-"¡Oni wa soto! ¡ONI WA SOTO! – Gritó lanzándole el resto, retrocediendo a prisa para alejarse – Devuélveme mi cuerpo demonio ¡Oni wa soto!
- ¡No soy un demonio! – Exclamó Ritsu enojado; Kisa estalló a carcajadas viendo como "su cuerpo" seguía atacando con soja a "Chiaki", olvidando por un segundo lo que hacía allí.
- ONI WA SOTO – Gritó lanzándole la lata completa que Ritsu esquivó por los pelos; Chiaki retrocedió al verse sin armas, mientras veía como "Ritsu" se destornillaba de la risa.
- ¡TE DIJE QUE NO SOY UN DEMONIO! -Estalló Onodera – ¡Soy Onodera Ritsu, editor de Esmeralda!
Chiaki bajó la guardia ligeramente, recordaba a Onodera, en un par de ocasiones le había ayudado a cumplir con los plazos, pero lo tenía justo ahí riéndose así que no podía ser quien le hablaba, a menos que….
- ¿Y tú quién eres? – Cuestionó en dirección al cuerpo de Ritsu.
- Kisa Shouta, y esta es mi casa – Dijo enseriándose un poco al recordar a lo que había ido - ¿Dónde está Yukina?
-¿Quién?
- Un chico castaño, alto, diecinueve años… – Dijo esperanzado en que le dijera que el castaño se había ido antes de que el mangaka despertara, porque Kisa bien sabía lo besucón que podía ponerse Yukina por las mañanas, pero en cambio de eso vio como el hombre que poseía su cuerpo en ese momento se llevaba la mano a la mejilla que ahora se daba cuenta, estaba roja y algo hinchada, bajó la mirada notando el pie envuelto en el paño de cocina ensangrentado que había dejado un rastro desde la cocina. Kisa caminó hacia su cocina, dispuesto a ver qué había ocurrido no entrando, pasmado por el desastre de ollas y platos rotos que allí había ¿Qué demonios? Yukina era un tanto yandere, ¿pero a ese extremo? - ¿Q…que pasó con Yukina? ¿Dónde está?
- El chico me abofeteó, tomó sus cosas, dejó una llave y se fue – Dijo Chiaki y agregó de inmediato – Onodera San ¿podría ayudarme? – Cuestionó señalando su pie cortado. Ritsu se acercó a él, pero Yoshino retrocedió aun sin poder estar del todo conforme con verse a sí mismo desde afuera. En cambio miró a Kisa que estaba estático sin ver a ningún lado intentando digerir la información: Yukina se había ido, había dejado la llave lo que quería decir que lo estaba dejando… por culpa de ese…de ese…
- ¿Por qué te abofeteó? – Preguntó con voz mortalmente seria. Chiaki se encogió de hombros, la verdad es que el solo estaba diciendo lo que sentía en ese momento. Se dejó caer en una silla – ¿No sabes? – Quizás el que fuese la cara y la voz de Ritsu propiciaba la pinta de demente al preguntar eso – Acabaste mi relación con Yukina ¿Y NO SABES PORQUE?
Ritsu tuvo que intervenir para evitar que Kisa se le abalanzara encima a Chiaki y le hiciera daño a su propio cuerpo. Yoshino se encogió en su silla.
- ¿Salías con ese chico? – Cuestionó apenas notándolo; Kisa gruñó, parecía querer pasar a Onodera y estrangularlo.
- ¿Kisa-San es Gay? – Exclamó Ritsu escandalizado soltándolo sin darse cuenta; Kisa intentó saltar nuevamente contra Chiaki por lo que tuvo que dejar su desconcierto y sujetarlo de nuevo, cosa que no era fácil porque el cuerpo de Chiaki era más bajo y delgado que el suyo.
Apenas ahora se daba cuenta de lo difícil que sería esta situación.
_OO_OO_
¿Que les pareció?
me diverti mucho escribiendo lo de Chiaki lanzandole los granos de soya a Ritsu xD al respecto, hay un festival llamado Setsubun donde precisamente se lanzan granos de soya a un miembro de la familia con mascara de demonio, mientras se le dice "¡Oni wa soto! Fuku wa uchi" (Fuera demonio, venga la fortuna) de ahí sace la idea =)
El proximo capi se llamara:La decisión de los Ukes, deben ponerse de acuerdo sobre que hacer ahora...
Espero sus comentarios n.n
Nos leemos pronto
Besos =3
