Ohhh estoy feliz :D
y saben porque? por todos esos hermosos reviews, Follow y Favoritos que este fics ha venido recibiendo n.n Gracias a todos :P en especial a Salychan, Juliex19, ana br, HadaMagica93, Ligeia Kirkland, Luke Cole, cami san, Momi-Kagamine, mia tevi y rin06rimichi por sus comentarios :)
Les dejo leer :P
Capítulo 5: La decisión de los Ukes
El ambiente era tenso, por más que Ritsu intentó calmar la situación, no lo había logrado y ahora Kisa, en el cuerpo de Onodera, veía totalmente enojado como Ritsu en el cuerpo de Chiaki le curaba el pie a este (que por cierto tenía la apariencia de Kisa) al otro lado de la sala.
Kisa había intentado llamar a Yukina desde el teléfono de su casa, pero la llamada no fue contestada y no había insistido al darse cuenta que de responderle no sería su voz la que Yukina escucharía. Maldijo por lo bajo: él y Yukina apenas salían de una discusión hacía casi dos semanas, como para que eso sucediera.
- Listo, su pie estará bien Yoshino-Sensei – Dijo Ritsu. Chiaki asintió nada cómodo con la situación. Kisa se sentó apartado de los otros dos, aun sentía un terrible instinto asesino.
- ¿Alguien sabe cómo es que terminamos así? – Preguntó intentando mantener la calma. Tanto Chiaki como Ritsu negaron - ¿Hicieron algo extraño anoche?
- ¿Extraño que nos dejara así? – Cuestionó Ritsu – No acostumbro a nadar en pozos radioactivos Kisa-San – Dijo con sarcasmo; Chiaki rio deteniéndose ante la mirada ruda de Kisa. Ritsu lo miró fijamente ¿Así se veía su rostro cuando ponía ese tipo de expresión?
- Yo…solo cene con Hatori; luego pedí mi deseo de Tanabata y…- Chiaki se ruborizó, porque luego no había precisamente dormido – y luego me acosté - Dijo escueto.
- Acostarte, por supuesto – Ironizó Ritsu, después de todo él había despertado desnudo al lado de Hatori, cosa que aún no superaba. Kisa notó su expresión y exclamó.
- Rii-Chan, ¿Acaso no te habías dado cuenta de la relación de Yoshino-Sensei y Tori? – Chiaki se ruborizó al escuchar eso, en cambio Ritsu se escandalizó – Es casi tan obvio como lo tuyo con Takano-San – El grito alarmado de Ritsu está vez debió escucharse al otro lado de la ciudad.
- ¡YO NO TENGO NADA CON TAKANO-SAN! ¿De dónde sacó esa idea Kisa-San?
- Un par de detalles que me hacen pensar que anoche no dormiste en tu casa – Dijo.- Las editoras de Zafiro se emocionarían muchísimo de saberlo – Agregó riendo. Chiaki sonreía emocionado con tanta amplitud que era realmente extraño verlo en el rostro de Kisa.
- ¡Entonces Takano-San tiene pareja! Cuídelo bien Onodera-San; Takano-San es un hombre muy amable y… - La risa atacó a Kisa pero en especial a Ritsu; como se notaba que Chiaki no hablaba con Takano más que por trabajo, obviamente él sería amable con uno de los escritores estrellas del departamento.
- Aquí lo importante, es saber qué pasó con Yukina – Dijo Kisa retomando su voz mortalmente seria. Chiaki se encogió de hombros.
- Cuando desperté estaba cocinando, comencé a hablarle de cómo me sentía pensando que era Tori y…
- ¿LO LLAMASTE TORI? – Gritó Kisa; Chiaki asintió encogiéndose en el sofá, ahora que lo pensaba, quizás por eso se habría enojado el castaño – ¡Baka! ¿Acaso no te diste cuenta que no era tu voz? ¿O tu departamento?
- Kisa-san cálmate – Intentó tranquilizarlo Ritsu.
- No me di cuenta a tiempo.
- Yo tampoco me había dado cuenta de nada, y aun así me detuve antes de meter la pata con Takano… - Se ruborizó, realmente no se había detenido tan a tiempo, incluso le había correspondido al editor en jefe.
- ¿Qué pasó con Takano-San? – Intervino Ritsu de inmediato,
- ¡Nada! ¡Nada! – Negó Kisa de inmediato moviendo los brazos frenéticamente frente a él. Chiaki miró como Ritsu insistía y Kisa se escaqueaba diciendo que prepararía algo de café. Yoshino sabía que esos dos al igual que él se encontraban nerviosos por la situación, pero ninguno sabía cómo manejarlo, no sabía cómo habían terminado así, de hecho apostaba lo que fuera a que antes de esa mañana no habrían esperado que esa situación fuera siquiera probable; miró el pie vendado, si al menos esa extraña situación le sirviese para aprender a valerse por sí mismo no estaría tan mal, pero ni para eso había funcionado.
- ¡Eso es! – Exclamó de pronto poniéndose de pie; se le había ocurrido una idea, quizás sin sentido, pero nada lo tenía. Ritsu y Kisa lo miraron como si estuviera loco – ¡Fue mi deseo de Tanabata! – Gritó; la cara de incomprensión de los otros dos fue magistral, pero Chiaki sentía que había dado con el misterio así que les explicó – Anoche deseé ser otra persona; lo que escribí fue "desearía cambiar, ser diferente para aprender a valerme por mí mismo" – Recordó – ¡Y amanecí siendo Kisa-San! – Los otros dos lo miraron sin decir palabra alguna, no sabían que era más extraño, que pensaran que su razonamiento fuese posible o el ver a "Kisa" tan alegre e hiperactivo.
- ¡Eso no explica que hago yo así: yo no deseé nada! – Exclamó Ritsu.
- ¡Yo tampoco! – Saltó Kisa – Además anoche llovió – Dijo. Chiaki se sentó alicaído; aunque seguía pensando que su razonamiento tenía lógica, después de todo su deseo se había cumplido: había cambiado, solo que cuando lo escribió no lo pensó hacerlo en ese sentido tan literal.
- ¿Ahora qué haremos? Nadie va a creer que hemos cambiado de cuerpo – Dijo Ritsu. Chiaki no les prestó atención; vagó la mirada por la sala, realmente ese apartamento le recordaba al de los primos de Yuu. Se fijó en la mesa baja frente al televisor; tenía una pequeña maseta con bambú a modo de adorno y en este había una nota colgada. Se levantó aun sin prestarle demasiada atención a los desvaríos de los otros dos y caminó cojeando hasta ahí, descolgando la nota y leyendo en voz alta para interrumpir la conversación.
- "Deseo que Kisa-San me mire con otros ojos" – El aludido se desconcertó; Chiaki no continuó avergonzándose un poco al pensar en continuar con eso de "que me vea como su todo, más allá del sexo". Eso era un poco vergonzoso de decir aunque no fuese con él.- Creo que ese deseo también se cumplió
- Pero…pero… - Kisa no sabía que decir.
- Tanabata – Susurró Ritsu – ¿Entonces alguien deseó algo similar conmigo? – Se enrojeció pensando en Takano-San - ¿Qué haremos?
- Ir a casa – Dijo Chiaki, no quería seguir ahí, se sentía solo y desprotegido. Los otros dos lo miraron feo.
- No podemos decirle a nadie de esto – Dijo Ritsu serio.
- Nos creerán locos – Aseguró Kisa.
- Creo que lo mejor es que nos hagamos pasar por el otro sin levantar sospecha. – Dijo Ritsu. – Mientras resolvemos esto.
- ¿Cómo?
- ¿Y si vamos a un templo? – Chiaki ya casi esperaba nuevamente esas feas miradas en su contra, pero en vez de eso; ambos asintieron. Kisa se puso de pie dispuesto a levantarse y se plantó frente a él tendiéndole la mano al frente - ¿Qué?
- Dame mi celular – Dijo – Tengo que intentar arreglar el desastre con Yukina.
:*.*.*.*.*.*.*:*:*:*:*:*:*:*
Fingió que revisaba los Storyboard mientras realmente pensaba en la trama para el nuevo capítulo de su manga. Él no sabía editar, si lo supiera Hatori no sufriría tanto obligándole a hacer cambios, pero Onodera y Kisa habían insistido en que si se harían pasar él uno por el otro tendrían que asistir al trabajo. Chiaki suspiró, su idea del templo no había sido más que un fracaso, luego habían ido a una iglesia católica, a un templo hindú e incluso una mezquita islámica; pero sus oraciones no sirvieron de nada; y Ritsu se negó a probar con un exorcismo.
Así que ahí estaba él, con la vista fija en el storyboard de Natsu Kihara sin verlo realmente pensando mejor en alguna buena idea para la primera cita de Nakatsu y Hinata en su manga pero sencillamente tenía la mente embotada; él no estaba hecho para estar tantas horas metido en una oficina, sinceramente no sabía cómo Tori lo conseguía.
Volvió la mirada hacía él sintiéndose deprimirse; tenía cinco días que no hablaba con normalidad con él. Lo único que lo tranquilizaba era que Onodera le había asegurado que bajo ningún concepto besaría o estaría con Tori de ninguna forma; se ruborizó ligeramente al darse cuenta de lo celoso que se estaba comportando pero esos días no habían sido fáciles para él estando solo en casa de Kisa-San llenándose de comidas congeladas.
- ¿Dónde está Onodera? – La pregunta de Takano lo sacó de sus cavilaciones; Chiaki se encogió de hombros intentando parecer lo más despistado posible; Kisa se escapaba los últimos días para ver a Yukina en su trabajo, y volvía un par de horas después malhumorado por no haber podido hablarle, y enojado con el pobre Chiaki.
- Quizás fue a revisar el manuscrito de Matou-Sensei – Comentó Mino con su habitual sonrisa.
- Yo también debo irme – Informó Hatori terminando de enviar un mensaje de texto; Chiaki tomó su teléfono al sentirlo vibrar – Hoy me toca revisar los avances de Yoshikawa-Sensei.
- ¿EH? – Chiaki se alarmó; miró su teléfono (que realmente era el suyo; habían decidido conservarlos porque solo ellos mismos sabrían reaccionar a ciertas llamadas, aunque intentarían en lo posible utilizar puros textos por eso de la voz diferente) Tori acababa de enviarle un "voy en camino ¿quieres algo especial para cenar?
- ¿Ocurre algo Kisa?
- ¿Eh? No…no – Negó frenéticamente riendo con nerviosismo; claro que pasaba algo: en esos días habían descubierto que Ritsu no dibujaba ni el más sencillo boceto, por supuesto, no era muy importante porque Chiaki continuaba con su manga él mismo; pero teniendo en cuenta que estaba la mayor parte del tiempo en la editorial no tenía mucho tiempo para dibujarlo; y cuando Hatori viera sus pocos avances se enojaría y le pediría que se pusiera a trabajar.
Hatori se despidió tomando su maletín para salir. Chiaki se apresuró en responder su mensaje.
"Estoy en el cine; nos vemos más tarde"
Era una pobre excusa, pero le daría tiempo en pensar algo más. Vio a Hatori revisar su teléfono mientras subía al ascensor; suspiró y se dispuso a recoger sus cosas.
- ¿A dónde vas? – Lo interrumpió Takano con voz mortalmente seria; Chiaki se extrañó, nunca le había hablado así.
- A casa, trabajare en casa – Dijo guardando los papeles que tendría que dejarle a Kisa para que corrigiera.
- Primero muéstrame tus correcciones – Pidió tendiéndole la mano sin derecho a negación. Chiaki tendió los papeles algo tembloroso; Takano no hizo más que ojearlo para darse cuenta que no había ninguna corrección correcta; lo dejó sobre el escritorio de Kisa – No sirve – Dijo sin reparo – No sé en que estará pensando, pero concéntrate en tu trabajo.
Chiaki asintió sentándose de nuevo; recibiendo otro texto de Tori. Tomó sus papeles esperando dejar de ser el punto de atención de Takano-San para revisarlo.
¿Estás muy atrasado y piensas en ir al cine? Te esperare en tu casa.
Se alarmó, si iba a su casa se encontraría con Ritsu y vería que había mentido con lo del cine. Se apresuró en contestar.
¡No! No sé a qué hora llegue, apenas entro a la película; vine con mis ayudantes y me comprometí con ellas a invitarles la cena luego; no puedo echarme atrás…
Suspiró no muy seguro de lo creíble que podía leerse eso. Se dispuso a poner la mirada nuevamente sobre sus papeles pero la respuesta le llegó:
¿A dónde irán? Podría acompañarles.
Sintió un malestar en el estómago al darse cuenta de los alcances que estaba teniendo su mentira, pero no tuvo oportunidad a pensar si quiera en lo que iba a contestar; un libro pasó rozándole el rostro.
- ¡DEJA EL TELEFONO Y TRABAJA! – Gritó enojado. Chiaki se apresuró en guardar el aparato desconcertado por esa faceta del editor en jefe.
- ¿Takano San, está así por Onodera? – Preguntó con inocencia; el enojo de Takano disminuyó; Chiaki juraría que se había ruborizado un poco. Mino lo miró con una sonrisa cómplice pero no emitió comentario alguno.
:*.*.*.*.*.*.*:*:*:*:*:*:*:
Suspiró recostado al mostrador sin rastro del aura principesca que lo caracterizaba. Yukina miró a las personas ir y venir en la librería; pero por ningún lado estaba su Kisa-San acosándolo. "Su" Kisa-San nunca había sido suyo, se lo había demostrado al llamarlo por el nombre de otro y al no intentar buscarlo para disculparse en esos cinco días. Solo dos llamadas y algunos mensajes de texto pidiéndole perdón, así no se comportaba alguien a quien de verdad le importara.
Quizás, si lo hubiese llamado con el nombre de otro mientras tenían sexo, no le habría dolido tanto; si lo habría entristecido, pero él sabía que Kisa había tenido demasiadas parejas de una noche; pero ante una confesión, con algo que para él como para el mismo Yukina era tan especial e importante, su error significaba simplemente que no le importaba.
- Disculpa Yukina-Kun ¿Qué manga me recomiendas para hoy? – Le preguntó una ruborizada estudiante de preparatoria respaldada por un par de amigas.
- Cualquiera – Dijo sin siquiera mirarla; veía la puerta; esperanzado en que Kisa entrara en cualquier momento aunque cada persona que pasaba y no era él se convertía en un duro golpe en su pecho. La chica se marchó desencantada pero él no le prestó demasiada atención.
Apartó la mirada de la puerta al sentir la extraña sensación de ser observado. Giró el rostro encontrándose con una mirada esmeralda puesta en él. Sus ojos se encontraron y de inmediato el ojiverde bajó la mirada al libro que tenía abierto. Yukina rio dándose cuenta que el libro estaba al revés, pero de inmediato volvió a su estado deprimido, era así como había conocido a Kisa-San.
Había querido buscar a Kisa, pero no quería parecer desesperado; quería saber quién era ese Tori pero no tenía idea de por dónde investigar; solo tenía su esperanza, y con ella la desilusión.
- ¿Me facturas este libro? – Le pidieron, no se movió – Yukina.
Alzó la mirada sorprendido porque conocieran su nombre y se encontró nuevamente con los ojos esmeraldas del chico castaño de hacía un momento.
- ¿Cómo…?
- Está en tu placa – Dijo ruborizándose y desviando el rostro. Yukina tomó el libro dispuesto a facturarlo.
- ¿Nombre?
- Kis…- Se detuvo de improviso y corrigió - Onodera Ritsu – Yukina lo miró, había algo extraño con ese cliente, estaba seguro que lo había visto en la librería desde hacía un par de días, pero apenas lo notaba – Por favor envuélvelo – Pidió Kisa a prisa. Yukina asintió no muy concentrado en lo que hacía. Él editor de mangas lo miró fijamente, no había podido hablar con él. Desde hacía cinco días que todo ese enredo había comenzado, y él no hallaba como justificar el que Chiaki lo hubiese llamado Tori en medio de una confesión; lógicamente Yukina no contestaría sus mensajes, pero no podía llamarlo, y no estaba convencido de pedirle a Chiaki que resolviera todo; temía que el mangaka terminara de empeorar las cosas.
-¿Yu…tu…estás bien? – Preguntó dubitativo. Yukina se desconcertó un poco mirándolo fijamente; Kisa se ruborizó bajando la mirada.
- No se preocupe Onodera-San – Dijo el castaño forzando una sonrisa para entregarle el libro; Kisa lo tomó pero no se movió. Yukina lo miró expectante.
- Yukina… yo…yo soy…
- ¡Onodera! ¿Qué haces aquí? – La voz potente de Yokozawa-San lo hizo estremecerse. Yukina alzó la mirada dirigiéndole un saludo a Yokozawa.
- Yokozawa-san… yo… compraba un libro – Dijo algo intimidado por el oso de marukawa.
- No molestes a los trabajadores de aquí – Le gruñó.
-¿Yokozawa-San como va a molestarme que me compren los mangas que vendo? – Intervino Yukina.
- Y yo que pensaba que te hacía un favor al sacártelo de encima – Suspiró Yokozawa.
- Si quiere hacerme un favor, compre un manga – Bromeó Yukina. Kisa estaba sorprendido, hacía tan solo unos segundos que el castaño estaba claramente deprimido y ahora se mostraba ameno ¡Y con Yokosawa! ¿Realmente había alguien que pudiera llevarse bien con ese hombre? A Kisa le pareció increíble.
- ¿Por qué te compraría los mangas que le vendo a la librería? – Dijo sarcástico; luego se dirigió a Kisa – Tú; ve a trabajar: los mangas no se editaran solos – Ordenó.
Kisa asintió marchándose tras una última mirada a Yukina. Había estado a punto de decirle quien era él; después de que la visita al templo fuese un rotundo fracaso, se cuestionaba si realmente debía callarlo ¿Por cuánto tiempo estaría así? ¿Cuánto podría aguantar sin Yukina?
El castaño lo miró marcharse intrigado por ese castaño de ojos verdes; y antes de que Yokozawa también continuara su camino en busca del gerente, preguntó.
- Yokozawa-San, ese chico ¿también trabaja en la editorial?
- Es el editor más reciente del departamento de manga shojo – Fue su respuesta y se marchó. Yukina volvió a mirar hacía la puerta pero ya Kisa se había marchado. Se recostó con el codo afincado en el mostrador para sostener su cabeza pensativo. ¿Un editor de Marukawa Shoten? ¿Del departamento Shojo? Se incorporó a prisa saliendo tras él; sin duda era un compañero de Kisa.
Yukina lo buscó entre las personas de la librería; incluso salió hasta la acera buscándolo entre el mar de gente pero no logró distinguirlo. Suspiró alicaído; aunque él era el afectado, quería saber de Kisa-San; y había perdido la oportunidad.
_OO_OO_OO_
ahh no sé ¿ para mi que Ritsu si nada en pozos radioactivos jajaja que creen? ¿debieron hacerse el exorcismo? jaja
Aww Kisa estuvo a punto de decirle a Yukina quien era x.x debería haberselo dicho? el pobre Yukina está muy depre :´(
Uyy! Y Chiaki no contestó el mensaje de Hatori D: eso no será bueno, creanme...
El proximo capi se llama: Cuando crees que las cosas no pueden ser peor…empeoran
Creo que querran matarme al final de ese capi X.X pero me arriesgare xD
Espero sus comentarios :)
Nos leemos pronto
besos :3
