eHolaa =) Aquí está el capi ocho :P
puntualita, como lo prometí jajaja (espero que Mia no se haya lanzado de una ventana x.x)
Bueno, agradezco a Neko uke chan, zryvanierkic, ale, cami san, Mia, Juliex19 y Angee por sus comentarios :P y a los que siguen la historia y la agregan a favoritos :P
Capítulo 8: Dignity not found
- ¡ONODERA! – Takano golpeaba la puerta tan fuerte que parecía a punto de tumbarla; Kisa de pie del otro lado comenzaba a dudar si abrirle o no. El editor en jefe llevaba una actitud muy agresiva; se preguntaba si era solo porque no había amanecido con él, pero casi al instante le fue dada la respuesta a su muda pregunta. - ¡Sé que estás ahí! ¡RITSU! ¡¿Quién jodidos es Yukina?!
- ¿Yukina?
La respuesta fue inmediata, más de lo que el herido corazón de Takano podía soportar; Kisa abrió la puerta entre sorprendido y escandalizado por escuchar el nombre de su amado en labios de su jefe y al hacerlo, no pudo evitar perder el color del rostro: la mirada que le dirigía Takano era tan tenebrosa que le hizo retroceder un paso; pero al ver que lo que el pelo negro le enseñaba era su celular con un mensaje de Yukina, se adelantó para tomarlo quedando con la mano extendida cuando Takano lo alejó de su alcancé.
- ¿Estás con él?... Demosno otra oportunidad – La voz de Takano era una amarga burla al hablar - Dijiste que solo me has amado a mi…
- Takano-San – Intentó decir Kisa con precaución.
- ¿A qué demonios estabas jugando? – Le gritó de pronto estallando – ¡Eh dicho que te amo! Una y otra vez; he intentado demostrarlo pero a ti te vale una mierda – Le espetó, Kisa estaba pálido sin idea de que hacer o decir – ¿Es divertido tenerme detrás tuyo eh? ¡El imbécil que lleva diez años enamorado solo! - Kisa apenas y pudo sorprenderse ¿Diez años? -…Dándome y cortándome las alas, para tenerme ahí, por si te enojas con Yukina – Escupió el nombre con desprecio.
- Takano-San, hay un error, yo…
- ¿Un error? ¿Me vas a decir que no lo conoces con lo pálido que te pusiste al oír su nombre? – Kisa no dijo nada y casi al instante se vio atrapado por los labios de su jefe una vez más, solo que ahora eran posesivos, como si quisiera darle a entender que él le pertenecía; pero esta vez Kisa no se dejó llevar, el arrepentimiento de la noche anterior y la misma escena que ocurría en ese momento no se lo permitían. Empujó a Takano para sacárselo de encima. – Si es un error, dime que todo es un malentendido, que no amas a ese Yukina – Su voz tenía un toque de súplica que Kisa jamás pensó que escucharía de los labios del hombre más rudo de Esmeralda – Di que me amas a mí, Ritsu.
- Yo…Takano yo… -El rostro de Onodera se ruborizó por completo ¿Decirle que lo amaba? Él apenas y era capaz de demostrarle a Yukina que lo quería, nada de palabras – Yukina…no… - ¿Podía renegar de Yukina para salvar la relación de Onodera con Takano? Pero si ni el mismo Onodera había mostrado interés en mantenerla durante los últimos días, no podían culparlo por no saber mentir ¿o sí?
- Obviamente intento mantener algo que debí dejar morir hace diez años – Lo interrumpió con brusquedad al notar como Ritsu no lograba coordinar una respuesta coherente; su voz fue fría, pero Kisa supo que era la frialdad que intentaba ocultar un corazón destrozado. Takano le devolvió el teléfono con más fuerza de la que hubiera sido necesaria marchándose.
Kisa se quedó de pie en el gekan de la casa de Ritsu durante un par de minutos tratando de entender lo que había ocurrido. Observó su celular en sus manos; todo había sido por los mensajes de Yukina… ¿Mensajes? El corazón se le desbocó, Yukina le había escrito. Con dedos trémulos fue a la bandeja de entrada para leerlos y escucharlos uno por uno. Desde el primer mensaje de voz pudo darse cuenta que estaba bebiendo. Se sintió terriblemente solo de pensar en cómo debía sentirse Yukina al despertar y darse cuenta de la faceta que le había mostrado; todo por culpa de Chiaki.
No pudo evitar sentirse enojado con el mangaka, el tiempo que le tomó darse cuenta de algo: si él había tenido problemas debido al teléfono, seguramente los demás también lo tendrían. Kisa cerró la puerta escuchando como Yukina le echaba en cara su comportamiento infantil al no dar la cara para disculparse; quedarse con sus celulares no había sido tan buena idea teniendo el cuerpo del otro; suspiró mientras el teléfono pasaba al siguiente mensaje de voz en el que la voz de su pareja se escuchaba suplicante pidiéndole hablar. No llegó a escuchar el mensaje, colgó el teléfono. Él no querría que Yukina lo viera en una faceta similar, así que no terminaría de leer los mensajes, no podía hacerle eso.
Se dejó caer en sofá, sin saber lo que haría ahora.
:*.*.*.*.*.*.*:*:*:*:*:*:*:
Abrió los ojos algo aturdido, le dolía la cabeza después del tremendo golpe que se dio la noche anterior al resbalarse en el pasillo; aunque bueno, al menos gracias a eso Hatori le había ofrecido que se quedara en la habitación de huéspedes a pesar de su nada oportuna declaración.
Chiaki se sentó en la cama, sintiendo el aroma del desayuno en el aire. Salió a la cocina recargándose sobre el marco para ver a Hatori, ya estaba vestido para ir a trabajar y llevaba su acostumbrado delantal encima. Se fijó en lo firme de su espalda y los marcados músculos en su camisa; y se preguntó qué diría Tori si le dijera que él no era Kisa sino Chiaki. Quizás lo llamaría loco, o tal vez lo abrazaría.
- Tori…
- Ah, ya despertó, Kisa-San – Chiaki frunció el ceño ¿era su impresión o Tori tenía un tono demasiado formal? Quizás por el intento que tuvo de besarlo la noche anterior. Suspiró ¿eso era bueno, no? Al menos sabía que Hatori no lo engañaría, aunque habría deseado que al menos durante la noche anterior se hubiese dejado llevar.
- No tienes que cocinar para mí, comprare algo de camino a casa.
- ¿Camino a casa? ¿No piensa ir a trabajar? – Cuestionó Tori viendo a Kisa fijamente, parecía deprimido y un tanto vulnerable incluso tenía el labio inferior curveado de forma similar en que Chiaki lo hacía cuando ponía esa expresión. Negó con la cabeza – Ya el desayuno está listo, mejor coma de una vez.
Colocó sobre la mesa los platillos y desayunaron en silencio. La incomodidad era palpable Chiaki suspiró, no podía estar con Tori como pareja, pero ahora por su idiotez ni como amigos.
- Tori – Susurró ganando la atención de este – Lo siento. – Hatori lo miró fijamente – Olvídate de lo que dije e hice ayer.
- No se preocupe Kisa-San – Dijo y agregó para cambiar el tema – Escuche que su manga será adaptado en anime, felicidades.
Chiaki asintió con una triste sonrisa, no solo arruinó su oportunidad de estar de alguna manera cerca de Tori sino que no había podido averiguar a ciencia cierta lo que lo había puesto tan deprimido la noche anterior.
- Si, así es – Respondió "Fantástico Chiaki, eres todo un fracaso" se dijo enfocando la vista en su plato.
:*.*.*.*.*.*.*:*:*:*:*:*:*:
No sabía cómo explicarlo pero tenía un mal presentimiento: Hatori no fue a verlo después del trabajo (no que le molestara, al contrario, había podido pasar una noche tranquila por primera vez desde que tenía ese cuerpo) pero ahora Takano-San no le contestaba. No sabía porque lo llamaba, solo le había nacido la inquietud acrecentada porque el pelo negro no contestara el teléfono ni en su casa ni su celular.
Toda esa semana Ritsu había intentado no pensar demasiado en Takano-San; era mejor aprovechar la distancia para ponerse a sí mismo en orden respecto a él: No podía ser que sintiese atracción por el mismo hombre desde hacía diez años y sin embargo no había noche que no pensara ¿Y si Takano y Kisa estaban juntos? Takano es un poco calenturiento y sabía doblegar la voluntad de un hombre (lo hacía con él a menudo) ¿Podía confiar en el autocontrol de Kisa?
- Tampoco es como si realmente me importe – Masculló Ritsu esa mañana ¿Entonces porque se arreglaba para ir a Marukawa Shoten? – Solo necesito salir de aquí, extraño la oficina, extraño el sol. Además, así le entrego el StoryBoard a Kisa
Sí, ese era el motivo por el que iba a ese lugar, y eso mismo se repetía mientras esperaba frente a la entrada de la editorial. Ya el vigilante le había constatado que de Esmeralda solo había llegado Mino-San. Observó el reloj: que extraño, ya era casi medio día, Takano-San no solía llegar tan tarde a la oficina. La espera se le hizo larga, o quizás fuera porque ya llevaba ahí casi dos horas ¿En serio no pensaban trabajar o qué demonios? Él que siempre ha sufrido por culpa del maldito horario y ahora parecía que a todos les importaba menos que un rábano.
Finalmente vio acercarse a sí mismo por la calle; por extraño que eso se escuchase. Ese era Kisa-San con su cuerpo que se veía cabizbajo y pensativo. Ritsu arrugó el rostro interceptándolo cuando le pasó a su lado ya que al parecer no lo había visto.
- ¿Qué tienes Kisa-San?
- Ri… Ri…Ritchan – Tartamudeó Kisa al verlo haciendo que el rostro de Onodera se enrojeciera ante sus ojos. Ritsu lo miró extrañado y de inmediato el mayor que poseía su cuerpo bajó la mirada avergonzado: un sentimiento de culpa reaparecía en su pecho, sintiendo que lo había traicionado.
- ¿Por qué llegas tan tarde? ¿Y Takano?
- ¿Ta…Ta…kano? – Kisa se alarmó palideciendo de golpe - ¿Por qué me preguntas por él?
- Somos vecinos – Respondió de verdad preocupado porque aún no llegase. Observó la tensión en Kisa y se extrañó - ¿Estás bien? Te noto raro ¿pasó algo Kisa-San?
- ¿Algo? ¡NO! ¿Qué podría pasar? – Preguntó nervioso negando frenéticamente; no podría decirle que se había dejado llevar con su pareja y había dormido con Takano. – Mejor subo, ya es tarde – Dijo apresurando en marcharse.
- ¡El StoryBoard Kis…Ritsu! – Se corrigió a tiempo ante la mirada de algunas personas que estaban por ahí; pero ya era tarde, Kisa se había marchado. Onodera suspiró, ahora tendría que subir esos papeles. No le dio mucha importancia por el momento y tomó su celular marcándole a Takano una vez más. El teléfono sonó sin nadie que lo contestara; lo guardó pensando seriamente en ir al apartamento de Takano si no llegaba en la próxima media hora.
Pero no llegó, al contrario; solo Hatori y Kisa llegaron en los próximos veinte minutos. A Ritsu le pareció extraño que llegasen juntos pero le restó importancia al recordar que Kisa era realmente Chiaki.
Tori por su parte si se sorprendió de ver ahí a Chiaki aparentemente esperándolo. El verdadero Chiaki notó de reojo como la sorpresa iba acompañada de una media sonrisa que se esforzó en ocultar casi de inmediato. Eso solo confirmaba su sospecha: él era el motivo del estado decaído de Tori la noche anterior.
-Buenos días, Kisa-San, Hatori-San – Saludó Ritsu con formalidad y una reverencia ligera. Chiaki notó como el atisbo de sonrisa de Hatori había desaparecido en una fina línea. Intentó hacerle muecas a Onodera para que no fuera tan formal pero lo único que ganó fue una mueca estrangulada de este.
- ¿Qué haces aquí? – Cuestionó Hatori, quizás con más aspereza de lo que cualquiera de los tres habría esperado.
- Vengo a hablar con Takano-San – Dijo sin poder evitar ruborizarse un poco.
- Takano-san, claro – Dijo Tori lacónico - ¿Y estás muy ocupado o puedes darme un poco de tu tiempo? Digo, si no tienes que irte urgentemente a dormir.
- ¿Tori porque le hablas así? – Preguntó el verdadero Chiaki desconcertado. Ritsu tampoco entendía lo que ocurría.
- Eh… claro, hablemos – Pero no había terminado de decirlo cuando alguien salió a prisa de la editorial tropezándolo tan metido en la discusión que mantenía por teléfono que no se detuvo a disculparse, ni siquiera pareció darse cuenta del incidente.
- ¿Y cómo quieres que reaccione? Si me dices que no vendrás a trabajar por estar con Takano… ¡YOKOZAWA!
Onodera no siguió escuchando la discusión que el jefe de Japun mantenía, no recordó a Hatori y a Chiaki frente a él; no había nada a su alrededor, solo el sentimiento de romperse en mil pedazo ¿Yokozawa? ¿Takano-san estaba con Yokozawa-san? ¿Ese era el amor que decía tenerle: yéndose con Yokozawa, de entre todos, cuando Kisa (en su cuerpo) lo ignoraba, cuando lo rechazaba?... o al menos ese pensaba que era el motivo.
- ¡Chiaki! ¡Chiaki! – Reclamó Hatori de su atención.
- ¿Qué? – Respondió el verdadero Chiaki confundido.
- Nada – Bufó este
- Tori… ¿estás así porque él…Chiaki te ha estado evitando? – Cuestionó de pronto directo. Hatori lo miró desconcertado, recordando la extraña confesión de la noche anterior.
- No voy a hablar de eso contigo – Fue cortante.
….
Ritsu se apresuró en ir tras el jefe de Japun; estaba seguro de haber escuchado bien: ese hombre había dicho que Takano-san estaba con Yokozawa-san, y seguía discutiendo acaloradamente por el celular, al respecto:
- ¿Tu amigo? Si claro… No me importa, échalo a patadas… ¿Cómo un niño dices? ¿Tengo que recordarte como te encontré en el bar por su culpa?... ¡Claro que es asunto mío!... ¡TAKAFUMI! – Gritó, pero al parecer Yokozawa había colgado. Kirishima maldijo entre dientes enojado y Ritsu dudó ¿Y ahora qué? Fácil, quería ir por Takano y sacarlo del alcance de Yokozawa, porque Takano es suyo.
Se alarmó ¿SUYO? ¿Había pensado en Takano-san como suyo? ¿Qué diablos le pasaba con semejante absurdo? A él no le importa con quien estuviese su jefe o a quien quisiera, no podía importarle menos ¿verdad?
Kirishima se dispuso a volver al trabajo aun enojado pero antes de darse cuenta Ritsu le había interceptado. El mayor se desconcertó al ver a Chiaki frente a él: un total desconocido para su persona.
- Lo siento, no quería molestarlo – Se disculpó con una marcada reverencia – Soy autor de Esmeralda.
- Lo lamento, no creo poder ayudarle: trabajo en Japun - Intentó zafarse.
- Busco a Takano-San – Exclamó a prisa – Nadie en esmeralda supo decirme donde está; es urgente, y entonces sin querer lo escuché mencionarlo - Comenzaba a ponerse nervioso – Y pues… pensé que… pensé que usted sabría dónde está.
¿Por qué preguntaba eso? ¿Realmente pensaba ir a interrumpir a Takano y Yokozawa de lo que fuera que hicieran? Pero para Kirishima la idea no le parecía tan mala: la sangre le había hervido cuando Yokozawa le había dicho un frio: "Ni se te ocurra" antes de colgarle el teléfono, sabía que se refería a ir a su departamento pero ¿Podían culparlo de querer ayudar a un pobre autor urgido de Takano?
- Yo no… Sí, claro que si – Decidió el peloclaro con una falsa sonrisa colocando su mano sobre el hombro de Chiaki – De hecho iba para allá, puedo llevarte.
- ¡¿EH?! – Ritsu se alarmó: aún no estaba seguro de ir por Takano mucho menos de hacerlo acompañado; pero ese rubio editor hacía oídos sordos a sus réplicas mientras lo dirigía casi a jalones hacía su auto; al parecer él si tenía urgencia de ir.
:*.*.*.*.*.*.*:*:*:*:*:*:*:
¡Por Dios! Como le dolía la cabeza, su boca estaba reseca y todo le daba vueltas, pero lo que más le preocupaba era el no poder ubicarse en dónde demonios estaba. La habitación le resultaba familiar, pero con las paredes dándole vueltas no podía concentrarse en recordar de dónde.
- ¡Hasta que despiertas bello durmiente! – Se burlaron de él; a la vez que el dueño de esa voz se lanzaba sobre la cama cayendo acostado a su lado. Yukina lo miró: era un chico delgado de cabello negro largo a los hombros, ojos castaños y una gran sonrisa burlona; no llevaba camisa, y le pareció raro que tuviese unas manchas de pintura azul y naranja en el rostro y otras tantas verdes y amarillas en el torso - ¿Te vas a levantar o te traigo el almuerzo a la cama? – Preguntó picándole el abdomen con el dedo a modo de juego.
- ¿Al…almuerzo? – Cuestionó sin poder reprimir un bostezo.
- Están por dar las dos de la tarde – Dijo con simpleza. Yukina se sorprendió y alarmó: ¡Ya era hora de entrar a sus clases en la universidad! Ni por más que se diera prisa llegaría a tiempo si no para la última clase. - ¿Qué esperabas? Después del alboroto que armamos anoche – Rio al parecer recordando y agregó tomando una almohada y "golpeándolo" – Fue un completo y divertido desastre.
Yukina se levantó de la cama devolviéndole el almohadazo; restregándose el rostro mientras su amigo se levantaba a prisa y volvía a la cocina no sin antes darle un juguetón empujoncito al pasarle por un lado; sintió algo áspero en la mejilla que le entiesaba un poco las facciones pero no le dio mayor importancia. Ahora que lo recordaba, Nakanishi Kenichi era el nombre de ese chico, un estudiante del área de escultura a quien había conocido por medio de su amiga Rio y dueño de la casa, quien la noche anterior, junto con ella, lo emboscaron a la salida de su trabajo en libros Marimo diciéndole que tenían planes para esa noche.
Luego, en la estación del tren cuando Rio los dejó solos para ir a una tienda de conveniencia; Nakanishi le confesó que todo eso era porque últimamente lo veían deprimido; y aunque él intentó mostrarse ameno en la estación, no pudo escaparse de lo que Rio había previsto (Para el disgusto de los dos chicos) como una "pijamada".
No recordaba gran cosa de la noche, lo único que habían hecho era beber y conversar, también habían escuchado música porque recordaba que los vecinos se habían quejado en un par de ocasiones por el volumen
- ¿Kenichi, has visto mi celu…lar? – Yukina se detuvo en seco al salir de la habitación y ver toda la sala de la casa de su amigo, llena de pinturas de todos los colores; quizás no habían solo conversado.
- Si esto te sorprende, vete en un espejo – Se burló Rio desde la cocina. Yukina la miró: su (casi siempre) perfecta cabellera negra tenía manchar moradas, verde y rosa de lo que parecía pintura de oleó.
- Creo que lo dejaste por allá – Respondió Kenichi despreocupado a su pregunta – Junto a la escultura que intentaste hacer de Shouta-san.
- Oh, gra…- Yukina se detuvo ¿Junto a la escultura de quién? ¿Cómo sabía el nombre de Kisa-San? Volteó a verlo desconcertado y Nakanishi solo señaló al espejo casi con desgano mientras tomaba de su vaso. El pelo castaño claro se acercó para ver su reflejo: estaba lleno de pintura, por lo visto los tres no solo tendrían que darse un buen baño y limpiar la sala de Kenichi, sino que tendrían que ir de compras para materiales para sus clases. Se veía totalmente colorido (por no decir carnavalesco) y en la frente tenía escrito "KOU" en lila pero lo que (podría decirse) le sorprendió más fue ver su camisa abierta con una inscripción color rojo en su abdomen
"Propiedad de Shouta"
Acompañado por una flecha que se dirigía hacia abajo, a su entrepierna.
- ¡La flecha la puso Kenichi! – Exclamó Rio de inmediato poniendo la comida en la mesa.
- ¡Chismosa! – Le acusó el chico riendo descaradamente. Yukina no les hizo mayor caso, se miró en el reflejo con un rictus de tristeza: él no era propiedad de Kisa; ya no, porque Kisa no lo quería así. ¿Y cómo demonios se habían enterado esos dos de su nombre de pila? Estaba seguro de no haberlo dicho antes, siempre se refería a él como Kisa-San y… ¡Un momento! ¡¿Eso era un nuevo pircing en su oreja derecha?!
- Prométeme amigo, que no me dejaras beber de nuevo con esta loca cerca – Suplicó Kenichi acercándose a él, moviéndose el cabello para dejar ver un nuevo agujero también en su oreja derecha. Se colocó tras Yukina halándole la goma del bóxer que quedaba al descubierto - ¿No quieres ver?
- ¿Qué?
- Como Rio te manoseó la cola anoche – Se burló Kenichi.
- Tu también lo hiciste – Gruñó esta; Yukina se giró un poco bajándose a medias los pantalones viendo como sus bóxer habían sido pintados también con diferentes figuras y demás – ¡Y yo no me queje cuando los dos me pintaron el brazier!
Yukina no prestó a la discusión que se enzarzaron esos dos, en cambio decidió que mejor buscaba su teléfono antes de descubrir que había hecho algo más en esa "pijamada". Lo consiguió, apenas le quedaba batería pero se apresuró en marcar a su profesor para disculparse por no asistir a la clase; sin embargo la llamada no salió: no le quedaba saldo.
- Siéntate, se enfriará la sopa de miso – Lo llamó Rio – Oh, quizás debas revisar los mensajes que enviaste ayer, para que no te tome por sorpresa.
- ¿Mensajes? – Preguntó Yukina abriendo el buzón de enviados con un mal presentimiento, sintiéndose palidecer al ver que todos eran pasa Kisa-San
"A pesar de todo te extraño"
Yukina recordaba ese mensaje, lo había escrito y enviado Rio luego de que en medio de una conversación propiciada por la tercera botella de la noche, les contara todo lo que había ocurrido con Kisa-San. Recordaba haberle quitado el teléfono y haber intentado llamarlo para disculparse pero Kisa no contestó, ni la primera vez, ni la segunda, ni siquiera a la tercera llamada. Rio lo había sacado a bailar al verlo deprimirse, así que en ese momento Kenichi aprovechó para escribir un "¿Por qué no contestas? ¿Estás con él? Recordaba haberse dado cuenta a tiempo, y habérselo quitado antes de que pudiera enviarlo. Pero al ver el mensaje, quizás por el alcohol o por los celos o ambas cosas, terminó por enviarlo.
Siguió pasándolos: "Dijiste que solo me has amado a mi…Te amo, Baka"… "Te amo, te amo, te amo, te amo"… "Demosno otra oportunidad"… "Si no quieres contestarme ¡Bien! ¡Al diablo contigo!"… "No hagas caso a lo que te dije al correo de voz…te amo"
¡¿CORREO DE VOZ?! No conforme a la vergüenza que estaba pasando por esos mensajes ¿También dejó de voz? Yukina se sentó a la mesa, pero no podía apartar la vista de los mensajes.
"Quizás debí dejar que te explicaras, reunamosno para hablar"… "¿En serio no vas a contestar?"… "¡Compórtate como un adulto y contesta!"... "En serio podría perdonarte, contesta"… "¡Bien! Si eso es lo que quieres ¡Olvídate de mí! ¡BAKA!"… "No, no me hagas caso, contesta el teléfono"…
Yukina estaba de piedra; si esos eran los textos, no quería ni imaginar los de voz, ¡Por todos los cielos! ¿Y su dignidad? ¿Por qué tenía que ser quien le suplicara a Kisa-San cuando él no había tenido ni el más mínimo interés por hablarle, ni que digamos pedir perdón?
- Deberías preocuparte más por los de voz – Dijo Kenichi; Rio asintió – Pasabas de llorarle que lo amabas a gritarle que no querías volver a verlo; algo así como – Endureció la voz - ¡Shouta, sé un hombre y da la cara!
Yukina golpeó la mesa con el celular poniéndose de pie. La silla en la que estaba sentado cayó al suelo. El poco apetito con el que había despertado desapareció, y su rostro estaba mortalmente serio.
- Gracias por evitar que hiciera el ridículo, amigos - Gruñó con veneno en la voz. Se dirigió al baño dispuesto a lavarse para marcharse cuanto antes ¿Cómo había podido presentarle tan lamentable estampa a la persona que amaba? No quería ni imaginarse a sí mismo diciendo incoherencias por teléfono.
Se lavó la cara; ni aun así Kisa había dado señales de vida, aunque fueran para decirle que dejara de ser tan molesto. Se restregó para borrar la flecha en su abdomen; sintió una opresión en el pecho viendo fijamente el mensaje de "propiedad de Shouta". Tomó un frasco de pintura que estaba derramado en el suelo y pintó una flecha que iba desde el mensaje hacía el lado izquierdo de su pecho, hacía su corazón… esa era la mayor verdad.
:*.*.*.*.*.*.*:*:*:*:*:*:*:
- Ya vez, me quedare contigo – Suspiró Yokozawa luego de colgar el teléfono, sentándose en el suelo frente a Takano que tenía medio cuerpo sobre una mesita con varias botellas de sake, cerveza y demás, ya vacías; había estado así desde que Yokozawa lo vio hacía casi una hora: había tenido la mañana libre debido a una actividad especial la noche anterior en una librería, por lo que se disponía a salir para ir a su trabajo a eso de medio día y al abrir la puerta vio a su amigo dormido en el pasillo recostado a su pared con una bolsa llena de botellas. Lo había despertado y hecho entrar, pero Takano no habló en ningún momento, solo entró trastabillando por el alcohol que había consumido ya; y se sentó ahí, en silencio a seguir bebiendo. Yokozawa intentó correrlo pero él solo respondió para pedirle que no lo dejara solo y fue entonces que comprendió: ya había visto a Takano en esa actitud: muchas veces en la universidad esa escena se había repetido y estaba seguro de que la causa era la misma: Onodera Ritsu.
- Takafumi ¡Tu si eres mi amigo! – Dijo con voz pastosa por el alcohol levantando una botella para brindar sin despegar la cabeza de la mesa – Él mejor… mi…. Mi… ¿Y… mi gato? – Cuestionó de pronto al notar la ausencia de Sorata.
- Alguien lo cuida por mí - Dijo desviando la mirada: no iba a decirle en ese momento porque Hiyori se hacía cargo de Sorata. – Mejor ve a acostarte, ya bebiste suficiente ¡y apenas es medio día!
- ¿A qui…én le importo de todas…todas formas? – Se contuvo y dio otro trago a su botella. Yokozawa se aflojó la corbata y fue a su habitación para ponerse ropa de casa: si no iría a trabajar no tenía sentido usar traje. Al volver Takano le apuntó temblorosamente con el dedo.
- ¡Diez años! Tengo diez malditos años amando a ese bastardo que le declara su amor a…yukina – Escupió. Yokozaka abrió la boca sorprendido.
- ¿De qué hablas?
- Solo…solo tomó la iniciativa – Dijo con movimientos errantes – Porque se peleó con ese…- Él insulto no se entendió. Takano hizo el intento de pararse pero casi cae. Yokozawa lo tomó de la cintura evitándolo encontrando, durante un segundo, sus ojos con los suyos. - Tú si me quieres ¿Verdad Takafumi? – Yokozawa lo miró con confusión y pena durante un segundo.
- Mejor vete a dormir – Lo llevó hacía el sofá con esfuerzo, se dispuso a dejarlo dormir ahí, pero al soltarlo Takano se aferró a sus ropas evitando que se separara de él.
- ¿Tu si me quieres, verdad? – Repitió, Takano parecía necesitado de escuchar un si por respuesta – Tu eres mi amigo, tu si me quieres… debí elegirte a ti – Yokozawa sintió su boca secarse y el corazón desbocársele ante semejante cosa. – Porque tu si me amas Takafumi.
- Masamu…- Yokozawa no pudo sacárselo de encima; los labios de Takano torpes por el alcohol pero urgidos de recibir cariño de alguien que aceptara quererlo, se apoderaron de los suyos.
_OO_OO_OO_
Ohh joder... ahora Takano anda besando a quien no debe x.x al menos ya le apareció el interes a Ritsu
Awww ahora Hatori está distante de "Kisa" por ese beso que le dio Chiaki x.x
Les diré una cosa... despues del capi 10 comenzare a trabajar para que los seme se enteren de lo que realmente viene pasando :P
Ummm tambien he pensado en empezar a contestar los reviews anonimos por aquí :)
Ale: ahhhh que genial que te haya gustado :P uyy te castigó? espero no se vaya a enojar tambien conmigo jajaaja
Cami san: un paro cardiaco? quizas... digo, digo, no xD oye, no mates a ningun personaje que luego ¿como continuo la historia? gracias por todo lo que dijiste n.n y me encanta que te haya gustado el capi :)
Mia: como dije, actualice puntual para preservar tu vida .-. jajaja awww las empresas de internet no nos quieren Y_Y por esos nos quitan el internet D: bueno, pero ya está resuelto, tu sigues viva y el capitulo fue puntual ajaja :P
Angee: O_O Chiaki ukeando a Yukina? eso es... eso es... wow... creo que mi mente quedó algo perturbada... OMG! como reaccionaras ahora entonces? x.x ya me mataste! no me puedes matar dos veces! aww no odies tanto al pobre Kisa x.x jjajaja creo que ha sido uno de los reviews más apasionadamente extraños que he recibido! me encanto jajaja
bueno, son todos, los demás por inbox :P ummm el proximo capi se llama "El deseo de Hiyori" La trifecta tendrá una pequeña participación especial (a los que no les gusta, no se angustien, no es mucho) pero como fan de esa pareja, tenía que ponerlo
Nos leemos pronto
besos
:P
