Holaa!

Me tarde un poquito, pero no tanto como antes, como les dije estoy en evaluaciones por eso de los seis meses sin clase… la buena noticia es que la próxima semana termino el lapso y la cosa se vuelve a poner ligera… ténganme un poquito de paciencia porfis.

En el capi pasado por estar apurada en subir no les agradecí los reviews x.x así que hoy les agradezco doblemente a: Guest, Ale, Neko uke chan, Mia, Zryvanierkic, Juliex19, cami-san, Adrea, Ana Reiko, Nadie, Maka Death, Adil, Luke Cole, Minami Arsene, , LadyDy y Cadiie Mustang…por todos sus reviews :D y por supuesto a todos los que siguen la historia y la agregan a favoritos :P

Ahora sí, les dejo para que lean n.n

Capítulo 11: Reconciliación

La oficina de la editorial Esmeralda se quedó en silencio luego de que Hatori llegara a eso del medio día; Takano vio a los editores bajo su cargo con confusión: Kisa, Onodera y Hatori llevaban al menos un moretón en el rostro. Mino también los observó confundido; si bien Takano había evitado hacer algún comentario para intentar no prestarle demasiada atención a Onodera; que llegaran ahora tres editores golpeados le parecía demasiada coincidencia; por supuesto que lo sería aún más si supiera que a los tres los había golpeado la misma persona.

- ¿Se pelearon los tres ayer? – Preguntó Mino verbalizando al fin la duda de Takano

- ¿Qué? – Preguntó Chiaki alzando la mirada para ver a los otros dos. Abrió los ojos desconcertado al ver a Hatori quien ignoró las palabras de Kanade para sentarse frente a su computador – ¿Tori? ¿Qué pasó? – Cuestionó confundido. El aludido no contestó con lo que solo atrajo las miradas de los demás.

- Bien, pónganse a trabajar – Exclamó Takano sacando la atención de su subalterno, o al menos la atención de la mayoría; Yoshino solo apartó la mirada de él para buscar su celular y preguntarle a Ritsu lo ocurrido; maldiciendo por lo bajo al sentir su bolsillo vacío: claro, ahora no tenía celular.

Su celular había tenido que entregárselo a Onodera luego de que Kisa les avisara de lo perjudicial que estaba siendo mantener los teléfonos del otro; Yuu había estado de acuerdo con esto así que no le quedó de otra que entregarlo, pero al pedirle a Kisa el suyo este había alegado que se lo había dejado a Yukina.

Suspiró volviendo los ojos en Hatori; Yukina, debía ir a verlo esa tarde y la idea no le atraía en lo absoluto menos ahora que solo pensaba en la forma de acercarse a Hatori para hablar.

- ¡Concéntrate! – Takano había pasado por su lado golpeándole en la cabeza con un fajo de papeles; Chiaki se quejó mientras Kisa reía por lo bajo. Takano ni siquiera volteó a mirar a "Ritsu"; solo continuó su camino hacia las fotocopiadoras.

Kisa lo miró con algo de pena, sabía que Takano estaba herido; desde la noche anterior, que Yuu había aceptado lo que le habían contado tan fácilmente, se preguntaba si decirle a Takano que él no era Ritsu mejoraría la situación o si por el contrario terminaría de empeorarla: sin duda se sentiría aliviado de saber que Onodera no amaba a nadie más ¿pero cómo reaccionaría de enterarse que quien se había acostado con él era Kisa Shouta?

Intentó concentrarse en su trabajo; le dolía la cara por los golpes de Ritsu la noche anterior; sabía que se los merecía solo que habría preferido que no golpeara también a Chiaki porque ahora tendrían que inventarse una excusa para justificar ante Yukina el moretón en el rostro que mostraba el mangaka.

Sus cavilaciones sobre lo nervioso que estaba acerca de que Chiaki pudiese arruinarlo esa tarde se vieron interrumpidas por el suspiro de Hatori que se puso de pie saliendo también de la oficina.

- ¿Es mi impresión o esos dos llegaron bastante deprimidos? – Cuestionó Mino a Kisa y Ritsu apenas se encontraron los tres solos.

- ¿También lo notaste? –Cuestionó Kisa.

- Eso y que los tres tienen la mejilla morada ¿Qué les pasó? – Continuó Mino intrigado.

- Ritsu estuvo peleando y me metí en medio para que no lo golpearan – Comentó Chiaki.

- ¿Peleabas con Hatori-san, Riichan? – Preguntó Mino de inmediato ignorando la mala cara del aludido.

- No sé qué le haya ocurrido a Hatori-san – Fue su respuesta. – Pero creo que si alguien quiere llegar antes de las dos a algún sitio debería irse ahora que ni Hatori ni Takano están – Dijo significativamente. Chiaki parpadeo confundido antes de volver la boca una enorme "O"

- ¿Te refieres a…? ¡Ya voy ya voy! – Exclamó recogiendo sus cosas cuando Kisa tomó su grapadora al parecer dispuesto a golpearlo – Volveré luego – Le avisó a Mino saliendo a prisa.

- ¿Qué se traen usted dos? – Cuestionó el editor de los ojos cerrados. Kisa se encogió de hombros enviando a prisa un mensaje a Yuu: "Chiaki va con Yukina"

No confiaba en Chiaki, por lo que había hablado con Yuu la noche anterior; tampoco sabía si podría confiar en él pero peor que dejar a Chiaki a su libre actuación no podía ser. Se sobresaltó al escuchar el gritó de Takano intentando detener a "Kisa" y dejó el celular concentrándose en su trabajo

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Takano presionó el botón para poner a funcionar la fotocopiadora, apoyándose ligeramente en el aparato mientras veía el papel salir por uno de los lados. No iba a ser fácil tener que ver a Ritsu a diario en el trabajo cuando de por sí ya era complicado saber que vivía a solo una pared de distancia; pero había tomado una decisión, quizás fuese ya el momento de pasar la página: diez años podían ser considerados por muchos como "suficiente" y para él pelear una guerra sin si quiera una oportunidad de ganar era cansado y muy doloroso.

Tomó el primer lote de copias cambiando el papel del scaner para sacar una nueva tanda; quizás lo mejor para ambos fuese poner un poco de distancia. Suspiró, tal vez no sería mala idea hablar con Isaka-san para que le concediera a Ritsu el traslado al departamento de literatura; después de todo era lo que él había querido desde que había llegado a Marukawa; e incluso hacía unas semanas cuando le habían dado la oportunidad y la había rechazado, Takano suponía que era porque se lo habían propuesto en medio del reto de alzar y mantener el puesto que había alcanzado en el ranking con el primer manga editado solo por él, pero quizás… no, de seguro, ahora si querría aceptarlo.

Sacó el papel del scaner de la fotocopiadora para introducir otro y sacar un tercer juego de copias. De reojo notó que alguien más entraba al cuarto de copiado pero no prestó demasiada atención; siguió con su labor deteniéndose solo un par de minutos después cuando sintió la incomodidad típica de cuando se sabe que estás siendo observado.

Volvió a ver por sobre su hombro, pero la única persona ahí era Hatori-san y en ese momento tomaba un juego de copias en su mano y los ordenaba. Takano lo miró confundido, los últimos días Hatori se comportaba extraño, obviamente había algo que le estaba perturbando; y aunque hasta ahora ese "algo" no venía afectando el área laboral algo le decía que si no lo resolvía terminaría afectando al departamento Esmeralda. Tomó sus copias ya lista; últimamente ¿Qué no terminaba afectando al departamento?

Se dispuso a marcharse del cuarto de copiado, deteniéndose cuando, tras un suspiró, Hatori lo llamó.

- Takano –San – Este lo miró dándose cuenta que las copias que el mayor "ordenaba" la mitad estaban boca abajo, obviamente no prestando atención en lo absoluto - ¿Puedo hablarle un momento?

- ¿Ocurrió algo? – No hubo respuesta inmediata; Takano se dio cuenta que los dedos de Hatori se tensaban sobre el fajó de papel ¿Qué significaba eso? ¿Hatori-san estaba nervioso por algo? No, no eran nervios, pero sí que se veía inquieto; parecía no saber cómo continuar a partir de entonces. Eso sí era extraño, como si no lo fuese ya el ver el rostro amoratado del editor.

- Usted, anoche… - Pareció pensárselo mejor y cambió la orientación de su pregunta - ¿Se siente mejor? Ayer no vino porque estaba indispuesto ¿no es así?

- No fue mi mejor día la verdad – Se creó un silencio de unos segundos. Takano se fijó en que Hatori seguía organizando sus papeles pero no parecía darse cuenta que había tomado hojas en blanco - ¿Estás bien Hatori? ¿Le pasó algo a Yoshino-sensei? – Cuestionó.

El mayor subió la mirada de prisa; había un destello de enojo en sus ojos grises ¿Tenía Takano-san que mencionar a Chiaki? ¿A cuenta de qué? Apretó los dedos alrededor de las hojas arrugándolas.

- Él ayer se quedó en tu casa ¿no es así? – Hatori se recriminó a sí mismo por el tono rudo en su voz pero no era como si pudiese evitarlo. Chiaki le había pedido que no pensara mal sobre él y Takano san; y sinceramente no creía que Takano tuviese algún interés más que profesional en Chiaki; pero había algo, una ligera desconfianza que había nacido la noche anterior. Su corazón dolió al recordar a Chiaki esa mañana, sus lágrimas cuando le preguntó si lo amaba, había sido obvio para él que no lo hacía…ya no.

Seguramente era el miedo a herirlo, o quizás el recuerdo de su amistad de toda la vida lo que había evitado que se lo dijera de frente, y él se culpaba a si mismo por no haberse dado cuenta antes, cuando Chiaki empezó a distanciarse; por haber creído que Yoshino realmente podría amarlo hasta la muerte. Hatori sabía que era su culpa: su amor no había empezado y bien, lógicamente no terminaría bien.

- Si, me dijo que perdió el último tren así que volvió a mi casa – Dijo – Así que su preocupación era que Yoshino-sensei no hubiese pasado la noche solo en la calle – Interpretó – No te preocupes, dejarlo quedarse en mi casa era lo menos que podía hacer después que…

Pero no continuó fue interrumpido por un compañero de piso que entró con un fajo de papeles para fotocopiar y al ver a Takano exclamó:

- Takano-san por favor recuérdele a Kisa-san que cuando vuelva debe entregar al departamento de planificación el programa de su autor para la firma de autógrafos en Librerías Marimo.

- ¿Cuándo vuelva? – Preguntó confundido. El empleado le señaló con el pulgar por sobre el hombro hacía atrás; Takano pudo ver a Kisa-san esperando paciente el ascensor. El departamento no tenía restricciones sobre las salidas o el horario de los editores, pero con tantas faltas en los últimos días tenían suficiente trabajo atrasado como para no permitir más salidas personales en horario de trabajo.

- ¿Kisa-san, a donde crees que vas? – Gritó. Chiaki volteó a verlo apresurándose luego a meterse en el ascensor y marcar repetidamente el botón para cerrar las puertas. Hatori salió tras Takano y lo último que vio fue la sonrisa de "Kisa" dirigida en su dirección antes de que las puertas se cerraran.

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Su pie tamborileaba nervioso ¿A qué horas había accedido a hacer eso? Reconciliarse con Yukina ¿Por qué tenía que hacerlo él? Bien, la respuesta era obvia pero no quería hacerlo: ese chico Yukina le daba algo de miedo y todavía le dolía la mejilla del puñetazo que le había dado hacía una semana… A no, lo que le dolía era el golpe de Ritsu la noche anterior.

En fin, allí estaba, en la entrada de la universidad donde Kisa le había dicho que Yukina estudiaba. No había tenido mucho tiempo de conocer los detalles sobre Yukina; pero Kisa le había dado un resumen general la noche anterior, antes de pelearse nuevamente con Ritsu.

Se apoyó sobre el mango de arrastre de la maleta de viaje a su lado. Había sido idea de Yuu llevarla, para dar sensación de que iba a ver a Yukina apenas salir del aeropuerto; y hablando de Yuu, le había ofrecido ayudarlo pero no lo veía por ningún lado, aunque tampoco imaginaba como podría hacerlo.

Sentía las miradas de chicas y chicos puestas en él, jamás pensó que Kisa-san llamara tanto la atención pero decidió no darle importancia: acababa de ver a Yukina saliendo junto a sus compañeros. Estaba vestido de Jean rotos y franelilla con una chaqueta de cuero; su cabello claro estaba atrapado en un gorro y tenía la oreja llena de piercings: Chiaki pensó que parecía un pandillero.

Se enderezó haciéndole un gesto con la mano para llamar su atención; vio a Yukina dirigirse a sus compañeros e intercambiar palabras con ellos antes de caminar en su dirección. Chiaki gruñó: si no se sorprendía era porque ya lo esperaba, lo que significaba que tendría alguna expectativa.

- Ho…hola – Lo saludó fijándose que el más alto llevaba algo de pintura en el cabello. Ahora que lo pensaba ¿Qué estudiaría? Estaba seguro de que Kisa lo había mencionado pero quizás en algún punto había dejado de prestarle atención a su monologo sobre Yukina.

- Kisa-san – Fue el saludo del castaño. Chiaki lo miró ¿Era tan alto la última vez que lo vio? Respiró profundo armándose de valor.

- ¿Po…podemos hablar? – Yukina asintió; Chiaki tragó grueso caminando ambos a un café familiar en la próxima calle, a media cuadra de la estación del metro. El plan era sencillo: quedarse a la vista pública para mantener los besos al mínimo.

Solo pidieron una taza de chocolate para cada uno sentándose enfrentados en una mesa para dos casi al fondo del local. Yukina lo miraba serio y Chiaki jugaba con sus pulgares con la maleta a su lado.

- Veo que acabas de llegar – Comentó el más alto rompiendo el silencio, Chiaki asintió - ¿Qué te pasó en el rostro? ¿Te golpeó Hatori? – Preguntó con dureza, Chiaki se mordió la lengua para no responder a eso de alguna forma inadecuada.

- Un niño me golpeó con una pelota en el aeropuerto de Seul – Mintió se creó otro silencio bastante incomodo; Chiaki supuso que ahora era su turno de romperlo. Kisa le había dado todo un guion para esa disculpa y él debía admitir que estaba lo suficientemente bueno como para haber pensado que quizás podría usarlo alguna vez en su manga – Lo siento.

Yukina alzó una ceja pero no dijo nada.

- Yo…no sé porque lo hice, porque te llamé así – Dijo – Todo lo que decía sobre querer aprender a hacerme cargo de ti es la verdad – Bueno, decir eso era más fácil que decirle directamente que lo quería – Soy mayor que tú y quiero ser un apoyo para ti – Eso había sido una sorpresa para Chiaki, él habría jurado que Kisa-san era un recién graduado de la universidad, jamás pensó que estaba en los 30 - …pero a veces pienso que no soy lo suficientemente bueno como para seguirte el paso y… - Se interrumpió ya bastante avergonzado con lo que decía: seguro Kisa-san no era capaz de decir esas cosas en voz alta ¿Por qué lo obligaban a él? Suspiró – No sabes cómo lamento haberte llamado Hatori; yo… nunca he pensado en él como pienso en ti.

- Kisa-san ¿Me amas? – Chiaki notó cuan joven se veía, solo era un muchacho expectante, con la esperanza en los ojos ¿Cuántos años le había dicho Kisa que tenía? ¿25? No… 21 ¡21! ¡Y Kisa tenía 30! Vaya, apenas se daba cuenta de la diferencia de edades.

- Yukina yo…- Bajó la mirada ruborizado asintiendo con la cabeza, susurrando un bajo "Si" que esperaba fuese suficiente para él.

- Shouta – Chiaki se estremeció por la aterciopelada voz de Yukina diciendo el nombre de Kisa, llamándolo. Levantó la mirada solo para ser atrapado por los labios del muchacho que se había estirado por sobre la mesa besándolo. Chiaki abrió los ojos horrorizado ¿¡QUE!? Eso era demasiado ¡Había dicho que no besaría a Yukina! ¿Cómo se le ocurría? ¡Y estaban en un sitio público a plena luz del día! Hizo un ademan de separarlo justo cuando Yukina se separó volviendo a su silla; sonreía con un brillo que no poseía segundos antes.

- ¿Q…?

- Confía en tus sentimientos por mi Kisa-san – Le pidió – Y yo confiare en ti – Chiaki estaba por decirle algo, y no precisamente una respuesta a eso: pensaba reñirlo por besarlo cuando fueron interrumpidos por alguien que se había acercado a ellos.

- ¿Kisa-san? – Dijo con una ligera reverencia de saludo – Un gusto encontrarlo aquí – Chiaki lo miró sorprendiendo al ver que era Yuu, y frunciendo el ceño luego ¿No podía haber llegado antes de ser besado? El recién llegado le guiñó un ojo sin que Yukina lo viera antes de dirigirse al estudiante de arte – Usted debe ser Yukina-kun.

- ¿Y usted es? – Cuestionó confundido viendo algo ceñudo de Yuu a "Kisa". Chiaki tuvo que evitar reír ¿Estaba pensando que Yuu era Hatori?

- Yanase Yuu – Se presentó entregándole su tarjeta – Soy ayudante en el diseño de los mangas; he coincidido en algunos trabajos con Kisa-san – Mintió. Chiaki notó que Yukina ojeaba la tarjeta relajándose un poco – Kisa-san siempre habla de usted Yukina-kun – Dijo con soltura.

- ¿En serio? – El estudiante se mostró sorprendido. Primero "Onodera-san" y ahora Yanase-san. Sería posible que realmente Kisa-san…

- No es para tanto – Dijo Chiaki avergonzado rompiendo el hilo de pensamientos de Kou.

- ¿Cómo no? ¿Cómo puede decir que el amor no es para tanto? – Le riñó Yuu. Chiaki estuvo tentado a reírse: tenía que haber grabado eso; Yuu hablando de esa manera no era algo de todos los días. El ayudante fingió recién darse cuenta de la maleta y agregó - ¿Acaba de llegar de su viaje?

- Hace un par de horas…

- Yanase-san – Los interrumpió Yukina con una afable sonrisa que no se apartaba de Chiaki – Si nos disculpa acompañare a Kisa-san a su casa, debe estar muy cansado.- Ya había decidido darle otra oportunidad a Kisa: estos días le habían demostrado lo mal que soportaba vivir sin él, pero a terceros hablando de esa forma del amor del mangaka por él no solo hacía que su corazón se hinchara de alegría sino que le daban unas increíbles ganas de tenerle entre sus brazos y sentir su piel contra la suya cuanto antes.

- ¿Acompañarme?

- ¿A su casa? – Preguntaron Chiaki y Yuu a la vez, suplantando sus sonrisas por expresiones de horror.

- ¿No tienes que trabajar en la librería en una hora? – Preguntó Chiaki alarmado. Yukina rio.

- Debes estar algo descontrolado por el viaje – Dijo dejando algo de dinero sobre la mesa y levantándose para marcharse juntos – Hoy es viernes, es mi día libre.

¿VIERNES? ¿YA ERA VIERNES? Kisa le había dicho que los jueves Yukina trabajaba hasta tarde y él había asumido que hoy sería jueves. Yukina lo tomó del brazo para irse. Chiaki le dirigió una estrangulada mirada de auxilio a Yuu quien dio un paso al frente con cierta alarma.

- ¿Por qué no se quedan y celebramos que Kisa-san ha vuelto? – Yukina le sonrió afablemente.

- Le agradezco su intención Yanase-san pero sin duda tendrá que ser otro día; Kisa-san debe estar cansado.

- ¿Cansado? ¿Yo? ¡Qué va! ¡Estoy fresco como una lechuga! – Exclamó Chiaki algo histérico pero Yukina ya prácticamente lo arrastraba fuera del café ¿Y ahora? Una cosa era tener que disculparse y otra era que ese muchacho grandulón se lo llevara a su casa a saber con qué intenciones.

- ¡Mira! – Señaló una pancarta con la cabeza porque una mano la tenía sujeta por el castaño y con la otra arrastraba la maleta. - ¿Y si vamos al salón de videojuegos? – Yukina rio al parecer considerándolo una buena broma. Justo antes de entrar a la estación del metro volteó una última vez hacía el café, donde Yuu con expresión preocupada los veía alejarse mientras llamaba a prisa por su celular; esperaba que fuese a Kisa-san para que lo salvara.

- ¿A dónde fuiste? – Preguntó Yukina mientras esperaban el metro. Chiaki no respondió, veía expectante las entradas del metro como si esperara que el cuerpo de Ritsu llegase a salvarlo, volteando luego a ver su celular esperando alguna llamada con el mismo fin - ¡Kisa-san!

- ¿Ah? ¿Qué?

- Estás distraído.

- Quizás tienes razón y si estoy cansado – Dijo – Seguro llegare a casa y caeré dormido como un tronco hasta mañana, si eso, caeré dormido; que aburrido soy ¿verdad?

Se subieron al vagón del metro; estaba lleno, pero no lo suficiente como para dejarlos sin lugar donde sentarse.

- Mi casa está más cerca – Aseguró Yukina. Chiaki asintió, sin idea de porque le diría eso, así que decidió responder a la anterior pregunta.

- Estuve en Korea, en Seul.

- ¿Te tomaste muchas fotos? – Preguntó - ¿Y mi regalo? ¿No me compraste nada?

- Prácticamente no salí de la oficina del estudio de televisión y no iba a traerte algo que podrías estamparme contra la cabeza – El castaño rio. Chiaki respiró profundo y volteó el rostro por la ventana antes de agregar – Quizás… luego podamos ir… juntos

La sonrisa de Yukina creció aún más si era posible. El joven hizo un ademan de acercarse a besarlo y Chiaki ya estaba a punto de apartarlo, pero el más alto al final solo lo tomó de la mano. Chiaki se estremeció un poco pero lo aceptó, sintiendo la calidez de sus largos dedos entre los suyos, preguntándose cuando habría sido la última vez que salió con Hatori tomado de la mano; ningún momento apareció en su mente, al contrario, se ruborizó al pensar la escena. Ni a él ni a Hatori les gustaba llamar la atención como para andar por la calle tomados de la mano, pero no pudo evitar preguntarse cómo se sentiría.

Yukina por el contrario no parecía interesarle lo que las personas pudiesen decir, porque recostó la cabeza en su hombro sin soltarle la mano, a pesar de lo incomodo que debía ser para él

- Ámame solo a mi Kisa-san

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- ¿Onodera-san te puedo pedir un favor? – Kisa asintió mirando a Tori. - ¿Podría pasar por el taller de Yoshikawa sensei? Se supone que debe entregar hoy el manuscrito y… yo… - Hatori desvió la mirada, Kisa se desconcertó un poco, hasta ahora Tori nunca dejaba pasar una oportunidad para ir a encontrarse con Chiaki.

- ¿Pasó algo con él? – Cuestionó; Hatori negó con la cabeza, pero más que decirle que no, parecía querer quitarse algún pensamiento de la mente.

- Lo lamento, no debería molestarte con eso.

- No, está bien, iré a buscarlo – Aseguró Kisa aun confundido. Miró la mejilla amoratada de Tori ¿Entonces quería decir eso que Ritsu le había golpeado? Hatori le agradeció en el momento en que Takano terminaba la corrección de un story board y alzaba la mirada para observarlos a todos.

- ¿Ya hicieron el programa de sus autores para la firma de libros la próxima semana? – Preguntó Takano; la respuesta fueron tres documentos frente a él – Hatori ¿Yoshikawa-sensei asistirá esta vez?

- Lo dudo – Dijo el aludido seco, volviendo a su lugar para continuar con su trabajo de corregir el story board de la otra autora a su cargo. Takano asintió tomando las propuestas de cada uno, revisándolas por encima sorprendiéndose al ver la de Kisa.

- ¿Y esto? – Preguntó sorprendido.

- Kisa-san la dejó hecha antes de irse – Dijo Kisa de inmediato a pesar de que Chiaki no había hecho nada. Takano no hizo gesto de haberlo escuchado, solo bajó la mirada y siguió revisando los papeles.

- ¿Y la tuya? – Preguntó de pronto; Kisa maldijo: él había hecho su propuesta y Ritsu aún no le enviaba la suya al correo.

- Estoy terminándola.

- ¿Estoy terminándola? El plazo es para hoy – Dijo seco – Si no te tomas los plazos en serio quizás debas renunciar y dejar que alguien más cualificado haga tu trabajo.

Hubo un silencio mortal en la oficina; Kisa se mordió la lengua para no replicarle nada, se daba cuenta que Takano hablaba por el dolor de la herida. El editor en jefe resopló levantándose de su silla saliendo de la oficina mascullando algo como "necesito un cigarro"

- ¿Qué ha sido eso? – Preguntó Mino justo cuando un correo electrónico con la programación de Ritsu llegaba a la computadora de Kisa; a buena hora, pensó con sarcasmo mientras lo mandaba a imprimir.

- No lo sé – Dijo recibiendo una llamada en su teléfono… el teléfono de Ritsu, se corrigió. Si se adueñaba del teléfono inconscientemente poco a poco se adueñaría de otras cosas incluyendo la vida de Onodera, y eso no estaba en sus planes. Contestó de inmediato al ver que era Yuu. - ¿Pasó algo?

- ¡Tu novio se llevó a Chiaki a tu casa! – Aunque no gritaba había alarma en su voz.

- ¡¿QUE?! – Kisa se puso de pie alarmando a los otros dos - ¡No los dejes solos, voy para allá!

- Ya se fueron – Dijo Yuu - ¿Qué podía hacer? ¿Atarlo a la silla? No creas que me hace ilusión que Chiaki se quede solo con él.

- No puedes irte Ritchan, Takano-san se enojara más – Le advirtió Mino cuando vio que se ponía de pie. Kisa lo ignoró y salió de la oficina al cuarto de descanso aunque fuese solo para que dejaran de escuchar la conversación.

- ¡Debiste seguirlos entonces! – Exclamó sin prestar atención al olor a cigarrillo.

- ¡No debiste obligar a Chiaki a hacer nada si no ibas a estar cerca para evitar que esto pasara! – Le espetó Yanase al otro lado de la línea.

- ¿Obligarlo? Todo este problema es culpa suya

- Y se hará más grande sino hacemos algo – Le hizo ver. Kisa suspiró.

- Bien, tengo que calmarme – Dijo – Trata de seguirlos – Le pidió dándole la dirección de su casa – Llamare a Yukina, hablare con él

- ¿Y qué le vas a decir? ¿Crees que porque un desconocido le diga que no se acueste con su novio, no lo hará?

- ¡Su novio soy yo! – Un golpe secó le hizo pegar un brinco - ¡Kuso! – Exclamó por el susto, ignorando la réplica de Yuu; se dio media vuelta maldiciendo mentalmente al universo ¿Qué ya no había lastimado lo suficiente a Takano-san? Porque debía estar ahí justo en ese momento.

- Tu novio – La voz de Takano era un susurro mortal, había estado escuchando en silencio cuando "Onodera" entró sin verlo, pero esas dos palabras lo habían superado al punto de levantarse de la silla con tal fuerza que la tumbó al suelo – No solo "le quieres" si no que es tu novio.- Escupió.

- Yo… no es… déjame explicarte

- Kisa-san ¿Qué ocurre?

- Te llamo luego – Dijo en un susurro colgando la llamada, tragando grueso al ver los furiosos ojos castaños de Takano

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- ¿Dónde…? Tú casa – Se respondió Chiaki a si mismo al comprender donde se encontraban mientras subían las escaleras del edificio de residencias estudiantiles. Había pensado que irían a la casa de Kisa, ahora veía porque Yukina había hecho la referencia de que su casa estaba más cerca. Se estremeció mientras el castaño abría la puerta ¿Y ahora? – Creo que iré a recostarme un ra… - dijo entrando, dejando los zapatos en el gekan pero no hubo ni soltado la maleta cuando sintió las grandes manos de Yukina alrededor de su cintura haciéndole voltearse para besarlo.

El castaño no se había quitado los zapatos ni el bolso de la universidad; simplemente lo besaba con el deseo contenido de toda esa semana sin tocarlo; Chiaki se estremeció intentando posicionar sus manos entre su pecho y el de Yukina para apartarlo cosa que él interpretó a su favor besándole con más pasión hasta acorralarlo a la pared.

- ¿Q…que haces? – Balbució Chiaki cuando los labios de Yukina dejaron los suyos para recorrer el camino por su quijada hacia su oreja.

- ¿Tori te tocó? – Preguntó con voz sedosa introduciendo su lengua en su oído, haciendo que Chiaki estremeciera placenteramente

- ¿Qu...que? – Articuló – De...deten…

- Ámame solo a mí – Dijo con voz gutural mordiéndole la oreja, besando su cuello, sus hombros y clavícula –Se solo mío Shouta.

- Yu…Yukina espe…- Sus labios fueron atrapados una vez más por el pelo claro. Chiaki maldijo a sus adentros, si con su cuerpo él no había tenido la fuerza para separarse de Hatori, con el cuerpo más bajo y delgado de Kisa, separarse de Yukina parecía imposible. El menor dejó caer su morral sin importarle que parte del contenido se esparciera; mientras sus manos se apuraban en abrir el cinturón y el pantalón de Chiaki agachándose con un objetivo en mente. Chiaki bajó la mirada desconcertado ¿Qué demonios pensaba hacer? Sus ojos se abriendo de par en par ¡No podía creerlo!

- ¡Dios mío! – Exclamó; quizás porque estaba a medio arrodillarse, pero su empujón logró tumbar a Yukina. Sin embargo Chiaki no le prestó atención, se apresuró en agacharse para tomar algo del bolso del castaño - ¡TIENES HALO 5!* – Gritó emocionado tomando el juego del suelo – ¡No puedo creerlo! - Quien parecía no poder creerlo era Yukina que lo veía dar brincos emocionado totalmente desconcertado; Chiaki seguía gritando alegre mientras abrazaba el juego como si fuese su mayor amor - ¡Pensé que no saldría a la venta aquí en Japón sino hasta septiembre! – Miró a Yukina y lo haló del brazo para que se pusiera de pie - ¿Qué estás esperando? ¡Enciende la X-box!

_OO_OO_OOO_
¿Qué les pareció?

Ahh ese Chiaki es un caso… es que me lo imagino todo friky, igual que como se pone con

Yuu cuando The kan es mencionado xD al respecto, aclaro:

(*) No hay HALO 5… hasta ahora van por el 4 xD y no tengo ni idea de si habrá un 5; pero como el 4 salió hace un año, para emocionar a Chiaki, decidí que fuera por el 5 xD

Con respecto a Takano… pobre… bueno eso le pasa por no ser mi favorito x.x

Ummm se avecina una sesión de autógrafos en Librerias Marimo a ver qué pasa con esos semes juntos tras el enredo que sus ukes vienen armando… pero primero lo primero, veremos que dirá Kisa ahora para solucionar todo.

Respondo a los reviews:

Mia: jaja, entiendo que Kisa no te caiga mal, pero tenían que enseñarle a no andarse "curando" la soledad con cualquiera que tenga a la mano xD ohh pues debí hacerte caso con lo de no estresarme x.x pero ya es tarde: llevo ya cuatro días enferma D: no hay nada peor que estudiar para exámenes cuando no puedes ni con tu alma Y_Y pero bueno, ya voy mejorando :D gracias por tu review

Ale: ohh Takano incluso está pensando en alejar a Ritsu del departamento esmeralda… luego de eso del "novio" fijo y se muda x.x ok no, no me hagas caso xD ohh no digo que Kisa quiera SIEMPRE estar solo conversando con Yukina, pero de vez en cuando una tarde de platica sin sentido y hacer algo divertido no sexoso no viene mal xD Gracias por el comen n.n

Cami-san: ehh Yo también soy de Venezuela! =) ohh no, matarte no xD ohh no pierdas las esperanza, todos seguirán siendo pareja…(espero) ._. jaja lo de Ritsu golpeándose a sí mismo, debo darle crédito a mi amiga Usagi-san; ella lee los capis antes de ser publicado y me asesora (o mejor dicho, me insulta) con ciertas cosas, y fue la de la idea xD jajaja si, los semes se enteraran…y el primero ¿Cuál crees que sea? :P un beso!

Luke Cole: ohh me haces sonrojar…ohh por las clases no he podido recompensarlos, pero apenas termine las evaluaciones prometo hacerlo! :D Gracias por el comentario n.n

Nadie: jajaja pues a Kisa lo imagino viendo hacia abajo de reojo, solo por curiosidad xD

LadyDy: pobre Chiaki? Entiendo la culpa de Onodera y Kisa; pero si a ver vamos el único de los ukes responsable del cambio (y por tanto de todo lo demás) es Chiaki xD ohh no te mueras… haré que los ukes se esfuercen por lograr ese final feliz! Lo prometo!

Los demás como siempre por inbox :D

Nos leemos pronto
besos :3