- Es un ave =O
- Es un avión! =O
- No, es un capi más de tanabata
- Ah, eso :(
U_U Lo sé, han sido casi tres meses esperando por ese capítulo x.x tuve un terrible bloqueo referente a este capítulo así que simplemente lo dejaba así y escribía escenas de capítulos más adelantados, y cuando me vine a dar cuenta, el capítulo 13 estaba casi en blanco u.u
Les Agradezco a LadyDy, FrozenRoze1498, Zryvanierkic, Ana Reiko, Ray Edelweiss, Luke Cole, Ale, Neko uke chan, Erika Hdz, Asusa.Z.s, Yunohi, Mia, Sakuyachan17, selene uchiha, Lirit Choiseul, Juliex19, Pandee, cami-san, TheSaku, KiiroDess, Esteff, Hatori, Amry Marques, karenluannasakano por sus comentarios, a los que estuvieron al pendiente de que actualizara, y a todos los que siguen y agregan este fics a favoritos :)
Por otra parte, le aviso que quería recompensarles con un capitulo bastante largo x.x pero como creo que se me pasó de largo (30 paginas) decidí subirlo en dos partes; así que no les entretengo más que bastante que ya han esperado y les dejo leer.
Capítulo 13: Consejos
- Últimamente me llamas más seguido de lo normal ¿Debo preocuparme por una declaración sorpresiva? – Cuestionó Yuu con burla.
- No debí llamar – Gruñó Tori desde el otro lado de la línea, preparándose para colgar pero escuchó la voz resignada de Yuu.
- ¿Ya qué? ¿Qué pasa Hatori? – Pero no dejó que este contestara – A ver, déjame adivinar: Es Chiaki. - Hatori dejó escapar un suspiro antes de contestar unos segundos después.
- Se acabó.
- ¿Se acabó? ¿A qué te refieres con eso? – Cuestionó con cierta confusión, abriendo los ojos desconcertado al entender. - ¿Quieres decir su relación? ¿Por qué?
- Esperaba que me lo dijeras – Confesó Hatori. Yuu sonrió con burla: apostaba lo que fuera a que esa llamada estaba acabando con el orgullo del editor – Él te cuenta todo Yanase, incluso ahora con lo reservado que se ha vuelto a ti no te deja de lado ¿Qué le está pasando a Yoshino?
Yuu no respondió, miró el retrato en el que había estado trabajando justo en ese momento, un retrato de Chiaki. Él podría mentir un poco y sacar provecho de esa situación para alejar a Hatori de Chiaki ¿pero qué clase de provecho sería ese que lo hundiera ante los ojos del propio Chiaki? Sin embargo tampoco se sentía con el derecho de decirle a Hatori lo que realmente estaba ocurriendo: debían ser Kisa, Chiaki y Onodera quienes tomaran la decisión de informar la situación tan increíble en la que habían resultado envueltos. Suspiró.
- Chiaki no me ha dicho nada; también conmigo se ha mostrado reservado durante los últimos días. – Intentó que su voz se escuchara lo más convincente posible – Tratare de hablar con él – Aseguró.
- Yanase…
- Y que conste que no lo hago por ti – Dijo con tono sardónico – Solo quiero saber también que le ocurre a Chiaki. – Dijo colgando la llamada. Por supuesto que hablaría con Chiaki, pero para buscar una solución a todo esto cuanto antes: no se sentía cómodo en lo absoluto al pensar en Chiaki compartiendo cama con ese chico Yukina; ya lo suficientemente malo era tener que compartirlo con Hatori.
.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.
- ¡AHHR!
- ¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Lo siento! – Exclamaba Chiaki haciendo rápidas reverencias – Déjame ayudarte
- No, estoy bien Kisa-san – Se apresuró a negar Yukina tomando un paño de cocina que humedeció para limpiarse el pie sobre el cual Chiaki acababa de verter media cacerola de arroz recién hecho y bastante caliente.
Yukina había tomado con buenos ojos la oferta de enseñar a cocinar a "Kisa-san" a pesar de alegar que la comida de Kisa no era mala y que él apenas sabía algunos platos; pero Chiaki había continuado insistiendo, sugiriendo que podrían empezar haciendo un poco de arroz.
Pero las cosas no habían sido tan fáciles como Yukina habría esperado. Había dado las indicaciones: lavar, hervir, colar; no podía ser tan difícil ¿o sí? Y sin embargo al primer intento Chiaki olvidó lavar el arroz, dejándolo pasar de cocción al ponerse a leer uno de los mangas de Yukina cuando este fue a ducharse; de hecho, de no haber sido por el humo que Yukina notó al salir del baño, Chiaki ni siquiera habría notado que necesitaba bajar el arroz de la cocina. Y ahora que debía colarle el agua, botaba la mitad al suelo cayéndole una buena ración al pie de Yukina.
- Fue mi culpa; lo siento – Dijo por lo bajo.
- Está bien Kisa-san – Aceptó Yukina - ¿Podrías pasarme la pomada para las quemaduras que está en el baño? – Chiaki asintió aprisa corriendo a buscarla. Yukina vio el desastre en la cocina y suspiró: tendría que limpiar de nuevo.
El mangaka regresó poco después con la pomada en mano e hizo sentar a Yukina en el suelo de la sala.
- Yo lo hago – Dijo el castaño pero Chiaki negó.
- Fue mi culpa - Repitió tomando el pie del menor para aplicar la pomada; Yukina se dejó hacer mientras Chiaki se esforzaba en imitar lo que Hatori solía hacer cuando él se quemaba – Ya no cocinare más - Sentenció.
- ¿Que dices? – Cuestionó Yukina de inmediato – Fue solo un accidente – Chiaki negó.
- Me equivoqué, no sirvo para esto.
- Al contrario Kisa-san, como te equivocaste tienes que esforzarte más, de eso se trata – Aseguró con vehemencia – El arroz se cayó porque mientras lo vertías andabas pendiente de con que ibas a acompañarlo; no lo lavaste porque tenías prisa por empezar y se te pasó de cocción por distraerte con el manga. – Chiaki miró al suelo totalmente avergonzado.
- ¿Qué otra razón necesitas?
- Lo que quiero decir es que te equivocaste porque no te concentrabas en las tareas una a una Kisa-san – Le hizo ver – Si siguieras las instrucciones con la mente puesta en lo que haces sin duda lo harías bien.
Chiaki parpadeó un par de veces mirando el pie lastimado de Yukina antes de alzar la mirada con una renovada sonrisa emocionada: el chico podría tener razón, solo tenía que esforzarse, concentrarse y seguir las instrucciones; cualquier persona podía cocinar si ponía toda su mente en ello, incluso él. Yukina lo miró con agradable sorpresa: Kisa-san no solía ser tan expresivo al sonreír. Se acercó con el deseo de besarle y hacer suyo al dueño de esa sonrisa pero Chiaki se apartó a tiempo para que el beso terminara en su mejilla.
El agrado de Yukina desapareció, ahí estaba otra vez: Kisa se alejaba de él. Tomó una decisión en tan solo un segundo: lo menos que quería era parecer un niño quejumbroso ante Kisa-san pero necesitaba una respuesta.
- Kisa-san ¿Por qué me esquivas? Desde ayer evitas mis besos ¿Acaso te soy desagradable?
- ¿Desagradable? ¿Por qué supones cosas que no he dicho? – le riñó porque Yukina no le desagradaba, al contrario: estaba empezando a verlo como a un amigo.
- ¿Entonces porque? – Yukina bajó la mirada – Te deseo Kisa-san – Chiaki se alarmó ¿Qué clase de chico japonés decía ese tipo de cosas abiertamente? – Pero desde ayer solo Halo, cocinar, dibujos: me gusta hacer esas cosas pero ¿Acaso no quieres estar conmigo?
- Yo… Yo...-Chiaki buscó algo en su mente tenía que haber algo que pudiera decirle y le salvara de tener de "demostrarle" que no le era desagradable – Yo leí tu deseo de tanabata – Confesó.
- ¿Qué? – Yukina se ruborizó alarmado - ¡Qué vergüenza! – Exclamó cubriéndose la cabeza con las manos. Chiaki se compadeció un poco del pelo claro: él también se avergonzaría de esa forma si Hatori le dijera que había leído su deseo de Tanabata. Se concentró en seguir echándole pomada para la quemadura en el pie a pesar de que ya lo había hecho, no estaba seguro de que tanto debía ponerle para que tuviera efecto pero no sabía que más hacer ante ese incomodo momento.
- Bien, yo… dejemos lo de cocinar para otro día – Dijo finalmente; pensando que haberle dejado totalmente blanco medio pie a Yukina era suficiente. Se puso de pie dispuesto a irse cuanto antes pero la mano del más alto aferrándose firmemente a su muñeca lo detuvo. Chiaki se estremeció.
- No quería decir que no quisiera tener ningún contacto contigo – Admitió Yukina– Solo…tenía miedo de que solo quisieras eso de mí. – Chiaki se ruborizó pero no contestó ni giró el rostro: quizás si no decía nada Yukina lo interpretara como quisiera y lo libraría de responder. – Sé que has estado con muchos hombres…
- Oye, oye, oye – Se volteó indignado – Yo no me ando metiendo contigo, yo no he estado con ningunos much…ohh – Chiaki se cayó ruborizado al darse cuenta que no se estaba refiriendo precisamente a él. – Yo…Yo...- Dudó viendo la confundida mirada del castaño - ¿Cómo puedes creer que solo te quiera para eso? –Y él no podía creer que estuviese manteniendo ese tipo de conversación con nadie.
Yukina bajó la mirada avergonzado, se sentía como un niño que reclamaba y si había algo que él no quería era abrir la brecha de edades debido a su comportamiento.
- Bien – Exclamó Chiaki tras unos segundos, aplaudiendo fuerte mientras sonreía ampliamente; Yukina lo miró – Aclarado el mal entendido, voy a darme un baño y luego me muestras los dibujos que te corregí hace un rato y…- Dijo dirigiéndose al baño. Yukina se puso de pie de inmediato acorralando al más bajo contra la puerta del baño - ¿Qué…?
Se calló abruptamente al apretar fuertemente los labios mientras se agachaba para salirse por debajo del brazo de Yukina en un intento de escaparse de los labios del Cataño.
- ¡Kisa-san! – Le riñó el vendedor de mangas ya con molestia. – Si lo haces por mi deseo ya quedó claro que distancia no es lo que quiero.
- Pero yo si – Exclamó él sin pensar y se apresuró a exclamar al notar su error– ¡Hice un voto de castidad en korea!
-¿Q…qué? – Decir que Yukina estaba perplejo era poco. Chiaki solo sonrió encogiéndose de hombros inocentemente mientras su cerebro imaginativo de mangaka marchaba a toda velocidad inventándose un porque.
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Hatori suspiró armándose de valor al entrar en la oficina del departamento esmeralda, aun se cuestionaba si lo que estaba por hacer era la opción adecuada, pero ya no veía más solución: Chiaki no parecía estar cómodo a su lado y a él eso le estaba destrozando sin embargo lo menos que quería era que la situación afectara el trabajo de Chiaki, tenía que hacer algo.
Se puso de pie dirigiéndose hacia Ritsu; había pensado bien en todas las opciones llegando a la decisión de que Onodera sería el adecuado para que tomara su lugar como editor de Chiaki. Hatori se riñó; Ritsu era bueno en su trabajo, pero si tenía que ser sincero aun le faltaba por aprender. Realmente no lo había elegido porque fuese el mejor, sino porque lo último que haría sería dejar que, sin importar lo bueno que sea, Takano fuese el editor de Chiaki y tuviese el motivo perfecto para estar mucho tiempo junto a él; y en ese punto se daba cuenta que no era realmente capaz de separar la vida privada del trabajo.
Suspiró, además su otra opción era Mino-san; pero sabía los métodos que este tenía para…eh… "motivar" a sus escritores; no quería que Chiaki le apareciera llorando asustado en su casa una semana después de empezar a trabajar con Mino. Por otro lado estaba Kisa san; pero Hatori no pretendía desentenderse por completo del manga y trabajar con Kisa no sería del todo agradable por lo distraído que estaba últimamente y, recordó, por el beso que le había dado hacía unos días. No, no sería cómodo trabajar con él como lo sería con Ritsu; y si bien no era del todo diestro como editor aun, él estaba dispuesto a enseñarle todo lo que fuese necesario para ponerlo a la altura del manga de Chiaki.
Hatori llegó hasta "Onodera" que trabajaba haciendo la fotocomposición de su manga…un minuto, ese era el manga de Kisa-san. Frunció el ceño confuso, ¿Por qué Ritsu hacía el trabajo de Kisa cuando este ni siquiera estaba en la oficina?
- Onodera, quisiera pedirte un favor.
- ¿Un favor? ¿Qué ocurre? – Preguntó apenas y mirándolo concentrado en su trabajo.
- Quiero que te hagas cargo de la edición del manga de Yoshikawa-sensei. – Kisa lo miró fijamente y parpadeó una vez… y otra… y otra. Abrió la boca para responder pero la voz de Takano lo interrumpió.
- Él no puede – Dijo rotundo colocándole una hoja de papel escrita a computadora en el escritorio al castaño que se apresuró a tomarla y palidecer al leerla sin la más mínima idea de cómo debía reaccionar ante eso. Sabía que había metido la pata terriblemente pero ¿Por qué las cosas tenían que complicarse cada vez más? ¿Qué tenía él que atraía los problemas? ¿Había roto un espejo y no se había dado cuenta? – Si necesitas un cambio de mangaka yo puedo hacerme cargo de Yoshino-sensei.
Los labios de Hatori se apretaron hasta formarse una línea fina y recta.
- Descuide Takano-san; solo era una idea – Dijo. Takano le restó importancia con la mano saliendo de la oficina. Hatori intentó no dale más importancia al ofrecimiento de Takano-san, eso no tenía por qué significar nada. Miró a Mino que esperaba expectante a como se desarrollaba todo- ¿Qué dices Onodera? – Preguntó
- No – Negó Kisa rotundo, Hatori pareció sorprendido, obviamente había dado por hecho que la respuesta sería otra.
- ¿Q…que? Onodera-san por favor piénselo podría…
- No – Negó nuevamente enfatizándolo al mover la cabeza – Estás teniendo problemas con Chiaki ¿No es así? – Hatori dudó pero asintió – Por favor no me meta en eso; ya suficientes problemas tengo.
- Sería solo por un tiempo – Insistió Hatori, había cierto deje de desesperación – Chiaki no está cómodo conmigo últimamente, no quiero obligarle mi presencia.
Kisa se masajeó las sienes con cansancio; algo así ya se lo había imaginado.
- ¿Y entonces te piensas dar por vencido? – No hubo respuesta, y a Kisa-san le preocupó ver la lucha interna que se desataban en los ojos de Hatori. Suspiró – No puedo ayudarte – Dijo tendiéndole el papel que Takano acababa de darle.
Hatori lo miró confundido al principio, abriendo los ojos con sorpresa al leer el título:
Solicitud de transferencia interna (Copia al solicitante)
El formulario estaba relleno con los datos de Ritsu, con intención a un traslado al departamento de literatura y tenía el sello de "recibido" que la secretaria de recursos humanos solía colocar. En una esquina del documento había escrito en lapicero con una letra que Hatori reconoció como la de Takano una nota: "Te cambias después del evento". El evento, se refería a la firma de autógrafos que habría en librerías Marimo esa semana.
- ¿Solicitaste un traslado? – Preguntó Mino que aunque había estado escuchando en silencio, no contuvo su sorpresa.
- ¿Yo? Como si quisiera más problemas – Dijo con amargura – Supongo que Takano-san lo consideró apropiado – Dijo retomando el papel; tenía que avisarle de eso a Ritsu aunque solo se enojara más, lo mejor sería ir a verlo en la noche y decírselo en persona - ¿Por qué no le pides a "Kisa" que se haga cargo? Estoy seguro de que él te ayudara mejor que yo. – Dijo con toda la intención; si alguien podía resolver esa situación con Hatori ese era Chiaki aunque tuviese que hacerlo desde el cuerpo de Kisa-san
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Siguió con los arreglos del dibujo a grafito que venía corrigiendo, aun sin poder creer su conversación con Kisa-san de hacía unos minutos ¿Un voto de castidad a cambio de que él perdonara a Kisa-san? Se sentía feliz y enojado a la vez: Kisa-san era capaz de hacer sacrificios por él pero ¡Un mes! Eso era demasiado tiempo sin poder tocar su cuerpo; y Yukina no sentía la suficiente confianza en sí mismo como para soportar tanto tiempo sin su Kisa-san.
El teléfono de Kisa sonó; Yukina lo miró y luego en dirección al baño donde Kisa tomaba una ducha. Dudó un segundo pero terminó por dejar pasar la llamada, sin embargo ante la insistencia decidió contestar fijándose en el número: no estaba registrado.
- ¿Kisa-san?
- Disculpe, Kisa-san no puede contestar ahora – Informó – Si quiere puede dejar el mensaje conmigo y yo se lo comunico para que le llame en 15 minutos.
-Por favor dígale que le llamó Hatori, que es…
- ¿Hatori? Tori… - Esto último no era una pregunta, la sangre de Yukina se había helado por completo.
- Sí, soy yo; por favor dile que…
- Deja a Kisa-san en paz – Dijo con tono rudo y amenazante colgando la llamada. ¿Cómo se atrevía ese Tori a llamarle? Intentó concentrarse nuevamente en su dibujo profundizando más de las cuentas algunas líneas. Dejó caer el lápiz de grafito revolviéndose el cabello frustrado: tenía que controlarse, Kisa-san le había asegurado que no sentía nada por ese Tori ¿Pero esa llamada significaba que mantenía contacto con él? Su número no estaba registrado en el teléfono, quizás eso fuese que no y sin embargo, no podía estar tranquilo.
Un teléfono repicó nuevamente, solo que esta vez era el suyo lo tomó contestando a prisa de mal talante.
-Ey, ey estamos de mal humor ¿eh? – Escuchó la pregunta burlona de Kenishi.
- La verdad, sí.
-¿O solo sigues enojado con Rio y conmigo por lo de los mensajes a Shouta?
- No lo llames con tanta confianza – le riñó; su amigo rio - ¿Qué pasa?
- Pre-cumpleaños – Fue su simple respuesta. Yukina abrió los ojos desconcertado buscando con la mirada el calendario que estaba pegado en la pared.
- ¿Es hoy? – Preguntó solo para confirmar, porque el calendario estaba marcado perfectamente visible.
- ¿Lo olvidaste? A Rio no le agradara saberlo, tiene un mes recordándonos que su cumpleaños es mañana.
- ¿Cuál es el plan? – Preguntó con resignación, no se sentía con ánimos de salir a ningún lugar esa noche.
- Cualquiera diría que es un castigo para ti – Le riñó Kenishi – Deberías traer a Shouta-san a ver si con eso no andas amargado – Yukina ignoró el comentario y en cambio pregunto por los detalles sobre los planes de esa noche mientras veía a Chiaki en el cuerpo de Kisa salir del baño ya cambiado de ropa mientras se secaba el cabello con una toalla de mano. Se mordió el labio ignorando por un segundo lo que pudiese estarle diciendo su amigo, fijándose por un segundo en las gotas de agua que aún quedaban sobre su cuello y descendían lentamente… Un mes sin duda sería mucho tiempo.
El mangaka se sentó a la mesa frente a él y tomó el dibujo en el que el castaño había estado trabajando para verificar los arreglos que había hecho.
- Kisa-san – Dijo colgando la llamada; Chiaki solo hizo un gesto con la cabeza de escucharlo, sin levantar la mirada del dibujo - ¿Harás algo esta noche?
- ¿Dormir cuenta? – Preguntó distraído mordiendo el borrador del lápiz, concentrado en lo que veía. Yukina sonrió apoyando la cabeza de una mano mientras lo observaba: Kisa-san estaba ahora más relajado, le gustaba eso pero… la sonrisa desapareció: había algo en todo eso que no le hacía sentir como SU Kisa-san.
- ¿Irías a bailar conmigo esta noche? – Preguntó, estaba casi seguro de que se negaría: Kisa-san había sido un chico de clubes y fiestas antes de conocerlo pero desde que salían juntos él nunca había dado muestra de interés para salir con él a uno de esos lugares, por lo que se apresuró a agregar – Mañana es el cumpleaños de Rio, pero trabajara toda la noches así que saldremos hoy y a media noche le picamos un pastel y…
- ¿Rio? – Preguntó Chiaki distraídamente, había terminado de marcar algunos detalles del dibujo del más alto y ahora había tomado una hoja en blanco donde comenzó a trazar.
- La organizadora del desfile de modas de la universidad.
- Ah…- Hizo tiempo fingiendo que recordaba mientras seguía dibujado: había tenido un ataque de inspiración repentina para su manga y no quería desaprovecharla – Si, ¿Por qué no?
Yukina lo miró con cierto desconcierto, no muy seguro de si debía alegrarse: había esperado un poco más de renuencia, esa sería su reacción normal.
- ¿En serio?
- Si, será divertido – Dijo alzando la mirada para sonreírle abiertamente durante un segundo antes de volver a enfocarse en lo que hacía; Yukina esta vez sonrió abiertamente.
- ¡Genial! Nos veremos entonces en la estación que está cerca de la librería Marimo cuando salga del trabajo y…
El teléfono repicó nuevamente. Chiaki estiró la mano para tomarlo deteniéndose cuando su mano se encontró a la de Yukina sobre el aparato que seguía sonando.
- Es el mío – Constató tras dirigirle una rápida mirada. Yukina retiró la mano con cierta vergüenza pero no desvió la mirada, en cambio le vio mirar la pantalla y vio como el rostro de Kisa-san se iluminaba mientras contestaba a prisa. - ¡Tori!
Yukina sintió eso como una estocada: significaba entonces tenía una relación cercana con ese Tori, lo suficiente como para reconocer el número aún sin tenerlo grabado.
Chiaki por su parte ignoraba al castaño: desde que había besado a Hatori estando en ese cuerpo este no mantenía una relación más que estrictamente profesional con él que no estaba acostumbrado a un trato tan frio, al menos no de su parte, por lo que ver que le estaba llamando hizo que el corazón le saltara de emoción.
- Kisa-san – Dijo este desde el otro lado de la línea – Por un momento pensé que contestaría otra vez el chico…
- ¿Contestar otra vez? – Preguntó dirigiéndole una mirada de reproche a Yukina por no haberle dicho; mirada que el joven pintor le mantuvo de manera desafiante. - ¿Ocurrió algo? – Preguntó concentrándose de nuevo en Tori.
- La verdad quisiera hablar contigo…sobre Yoshikawa Sensei.
- ¿Yoshikawa?
- Quisiera que te hicieras cargo de su manga a partir de ahora – Su tono fue bajo, pero el grito de Chiaki no lo fue
- ¿QUÉ? – Su voz retumbó por todo el apartamento mientras la silla caía al suelo al ponerse en pie de golpe - ¿Qué tontería estás diciendo? Tú estás a cargo de Yoshikawa
- Puedo cambiártelo por dos autores si quieres – El rostro de Kisa en Chiaki enrojeció por enojo.
- ¡Calla! – Dijo apresurándose al gekan para calzarse los zapatos; Yukina lo siguió a prisa.
- ¿A dónde vas? – Preguntó el castaño.
- Una emergencia – Fue su respuesta y agregó dirigiéndose a Hatori – No, no te estoy diciendo que no, te digo que enloqueciste - Le recriminó mientras se ponía los zapatos- Tenemos que hablar de esto personalmente y… - Yukina lo tomó del brazo deteniéndole cuando se disponía a salir.
- Una emergencia con Tori – Masticó el nombre. Chiaki lo miró y se mordió el labio al entender lo que debía estar pensando el muchacho.
- Es una emergencia de trabajo – Aseguró y realmente no era mentira: para Kisa-san eso sería solo un asunto de trabajo aunque para él fuese una catástrofe personal. – Nos vemos en la estación en la noche – Intentó sonreírle ante la afirmación de que le acompañaría al cumpleaños de su amiga; pero Yukina no sonrió ni nada, solo lo soltó con expresión desmoronada. Chiaki lo vio con pesar una última vez ates de irse mientras exclamaba - ¿Estás en tu casa?... ¿trabajando? Bien, voy para allá, baka.
Yukina vio cerrarse la puerta del apartamento: incluso Kisa-san sabía dónde vivía Hatori y tenían la confianza suficiente de un "voy para allá" tan personal. Kisa-san le había dicho que Tori no significaba nada, pero comenzaba a creer que el único que no significaba nada para Kisa, era él.
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Takano intentó concentrarse en su trabajo pero le estaba costando. Hacía ya al menos una hora que le había dado a Ritsu la solicitud de transferencia que había llenado por él; había esperado que Onodera le reclamara por eso pero al contrario se quedó hablando con Hatori en su lugar para luego continuar con su trabajo dejando la hoja de solicitud entre sus papeles, sin dirigirle la mirada ni una vez.
Aún estaba inseguro sobre si lo que había hecho era realmente lo que quería: alejar de si a Onodera; la verdad era que no, pero tampoco quería salir aún más herido, no de nuevo y mucho menos que esto afectara su trabajo seriamente. Suspiró dejando a un lado su computadora para mirar a sus editores ¿Dónde demonios estaba Kisa-san? Se había vuelto muy irresponsable últimamente y no pensaba permitirlo más, mucho menos con el super evento de firma de autógrafos a la vuelta de la esquina. Tomó el teléfono para llamarlo pero se detuvo cuando su mirada se fijó una vez más en Hatori: desde la noche anterior que lo vio besarse con Yoshino sensei y luego se fue, tenía algo rondándole en la cabeza.
- Hatori ven conmigo – le ordenó poniéndose de pie, dejando su intención de llamar a "Kisa". El aludido obedeció sin decir palabra, siguiendo a Takano a la habitación de descanso de ese piso. – Amo a Onodera – Dijo sin rodeos apenas Tori hubo entrado, este parpadeó con desconcierto.
- No veo porque tendrías que decírmelo.
- Me pareció, por cómo te fuiste anoche, que podrías haber malinterpretado mi presencia en casa de Yoshino sensei. – Hatori apretó los puños.
- No estoy pidiéndote explicaciones Takano-san – Aseguró cortante - Ni interprete nada.
- Sin embargo te fuiste – Acertó – Y déjame decirte que Yoshino –sensei quedó fuera de si tras eso – Aseguró – En cualquier caso me fui a mi casa casi después de ti, no me pareció apropiado quedarme y…
- Que amable de tú parte pero no te creo – Marculló cortante, Takano se sorprendió: el amable Hatori nunca le había hablado así a nadie ni le hablaba de tú a él.
- ¿Hatori?
- Dices que Onodera es a quien amas y acabas de pedirle un traslado – Le hizo ver – Hablas de que Chiaki no te interesa y te ofreces de primero para suplantarme como editor. No me pidas que crea en las palabras de un hombre que van en sentido contrario a sus acciones.
- ¡Hatori! – Alzó la voz Takano en forma de reprimenda - ¿Estás escuchando lo que dices? Te respeto a ti y tú trabajo: de ninguna forma tendría interés más que profesional por Yoshino-sensei.
- Eso espero – La voz de Hatori se sosegó, al menos en apariencia – Porque no dejare ir a Chiaki tan fácilmente – Había pensado en rendirse, en hacerse a un lado; pero ya no más de esas ideas en su cabeza: había luchado 28 años por el amor de Chiaki, podía luchar un poco más.
La puerta se abrió justo cuando Yoshiyuki se disponía a marcharse, dándole paso a quien llevaba el cuerpo de Kisa, que los miró a ambos alternativamente antes de cuestionar.
- ¿Qué diablos discuten ustedes dos? – Había escuchado su nombre formar parte de la discusión, algo sobre Takano interesándose por él, y eso Chiaki no lo comprendía.
- ¿Qué haces tú aquí en vez de estar trabajando? – Gritó Takano al verlo. Chiaki se encogió intimidado.
- Vine a hablar con Hatori primero…
- Ya no será necesario Kisa-san; no pienso dejar a Chiaki. – El corazón del mangaka se hinchó de alegría y alivio al escuchar eso. Hatori salió de la habitación y quien se veía como Kisa se dispuso a seguirlo, pero la alegría se desvaneció cuando la mano de Takano se posó en su hombro, deteniéndole.
- ¿A dónde crees que vas? Tienes trabajo.
.*.*.*.*.*.*.
La noche ya había caído cuando Ritsu termino de enviar un correo a Satou-Sensei y se desperezó; sintiendo todos los músculos de la espalda contraídos; el estilo de vida de Yoshino no le haría ningún bien: estar encerrado casi todo el día en casa no podía ser bueno. Sin duda Chiaki era todo un ermitaño si disfrutaba de eso solo leyendo mangas todo el día.
Prendió el televisor sin mucho interés, debería llamar a Takano y preguntarle cómo iba todo; la noche anterior le había confesado indirectamente que lo amaba porque el miedo que él dejara de quererlo por los errores de Kisa-san pudo más que su propio miedo a ser sincero y sin embargo no era suficiente, y no lo sería mientras Takano pensara que él era Chiaki.
Sin embargo ese no era el motivo por el que no lo llamaba; realmente era por Hatori, no quería que este se enterara que había llamado a Takano, no quería crear más tensiones que las habidas tras la noche anterior. Él había besado a Hatori esperando evitar un desastre entre la relación de este y de Yoshino, que Takano lo viera nunca fue parte de su plan (tampoco era que hubiese planeado algo, a decir verdad). Pero en ese momento, cuando Masamune abrió la puerta, Ritsu se sintió avergonzado: aunque Takano estuviese viendo a una pareja besarse, desde su perspectiva era diferente: para él, era el amor de su vida viéndolo besarse con otro hombre.
Ritsu se sonrojó intensamente ¿El amor de su vida? Una cosa era admitir que lo amaba, pero hacer aseveraciones tan definitivas era…Suspiró ¿A quién quería engañar? Eso era exactamente lo que pensaba.
Por otra parte, realmente no sabía que había esperado al besar a Hatori, si Takano no hubiese estado allí y Hatori se quedaba ¿Qué habría ocurrido? El editor querría más que un simple beso y en ese caso ¿Quién salvaría a Ritsu? Porque rechazar a Hatori en ese momento traería un daño aun mayor a la relación de este con Chiaki, y sin embargo, lo que era él no estaba dispuesto a acostarse con Hatori-san.
Como si le hubiese invocado con los pensamientos, recibió un mensaje de texto que le hizo olvidar la pereza de su cuerpo. Era Hatori.
"Voy saliendo para tu casa, debemos hablar"
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Chiaki se apresuró en guardar sus cosas; debía aprovechar que Takano-san había salido a una reunión de emergencia con la imprenta para marcharse cuanto antes y librarse de la oficina. Se fijó en que Tori, al igual que él estaba guardando sus cosas y se retuvo un poco pensando en esperarlo para coincidir en el ascensor.
- ¿También te vas Hatori-san? – Cuestionó Mino haciéndolo notar.
- Ya termine por hoy – Dijo este – Díganle a Takano que dejé todo lo que me pidió en este sobre – Mostró el sobre colocándolo entre las cosas de Takano-san; Mino asintió.
- ¿Y tú Ritchan? – Le preguntó amablemente a quien realmente era Kisa; este negó con la cabeza mirando al reloj de pared de la oficina – La verdad quisiera ir a la librería pero me quedare un poco más, estoy un poco atrasado con esto – Dijo mientras preparaba una fotocomposición.
Chiaki se despidió de ellos a prisa, se había quedado más de la cuenta y ya Hatori había salido; logró darle alcance mientras esperaba el ascensor. El más alto solo lo miró un segundo en que él le sonrió abiertamente. Hatori volvió la mirada al frente: le descolocaba un poco que Kisa le sonriera así.
- ¿No deberías quedarte? Has estado un poco irresponsable en el horario últimamente – Comentó mientras el ascensor se detenía frente a ellos y entraban.
- Mi trabajo está cubierto – Dijo con despreocupación. Hatori asintió escribiendo a prisa un mensaje de texto; Chiaki intentó ver que escribía pero no pudo, únicamente notó que estaba dirigido hacia su persona. Inconscientemente tomó el celular y lo miró esperando a que vibrara, se dio cuenta que no tenía batería, y que no era su celular realmente. Claro, recordó, ese mensaje lo leería era Ritsu. Suspiró.
- Tori ¿Quieres ir a comer nabe? – Preguntó con la esperanza de pasar un rato con él.- Conozco un lugar en el centro: "el mundo del nabe" que es muy bueno - Hatori lo miró un segundo, generalmente Chiaki prefería la comida dulce antes que lo salado, pero el Nabe era uno de sus platos favoritos, en especial los que preparaban en el mundo del nabe (incluso le gustaban más que los que el propio Hatori preparaba) y que Kisa le propusiera precisamente ese lugar le parecía raro. Negó con la cabeza, ahí estaba de nuevo: comparando a Kisa-san con Chiaki.
- Tengo prisa, intentare hablar con Yoshino – Chiaki abrió la boca como dispuesto a decir algo pero la cerró ¿Se podía estar celoso de sí mismo? Porque el que Hatori lo rechazara siempre por "Yoshino" empezaba a molestarle. El ascensor se detuvo en planta baja dejándoles salir; Hatori salió antes que Chiaki pero se detuvo poco después volviéndose hacía él – Kisa-san, el chico que me contestó la llamada en la tarde ¿es su pareja? – Chiaki asintió - ¿Por qué mejor no lo invita a él?
Tras eso Hatori se marchó, realmente llevaba prisa porque cuando Chiaki salió de la editorial ya no lo vio en ninguna dirección. ¿Invitar a comer nave a Yukina? No era mala idea, el chico le agradaba; pero seguramente estaría trabajando todavía, además, tampoco es que quisiera comerlo realmente en ese momento, solo quería una excusa para estar con Hatori un poco más de tiempo.
Se dirigió al metro, aprovechando que habían puestos donde sentarse para sacar su bloc de dibujo y ponerse a dibujar las ideas que había tenido esa tarde; empezó a trazar escenas por doquier sin terminar ninguna, cada una que aparecía en su mente era mejor que la anterior pero en el papel ninguna se completaba por la prisa de terminarlas todas rápido antes de que se le olvidaran; suspiró poco después. Así no terminaría nada.
"te equivocaste porque no te concentrabas en las tareas una a una"
La voz de Yukina inundó su cabeza; Chiaki miró su bloc de dibujo: tenía razón, incluso mientras dibujaba, quería hacerlo todo a la vez y terminaba por no completar nada y con eso solo creaba retrasos que perjudicaban a Tori, a Yuu y al resto de sus ayudantes de dibujo.
Cerró el bloc con decisión y se apresuró a la casa de Kisa para ponerse a dibujar; haría las cosas bien esta vez y sorprendería a Hatori con el capítulo terminado antes del plazo. Solo seguiría el consejo de Yukina y haría una cosa a la vez.
.*.*.*.*.*.*.
- ¡Onodera-san! Qué casualidad – Exclamó Yukina corriendo hacia él mientras le saludaba. Kisa sonrió internamente, no había sido precisamente una casualidad pero tampoco iba a admitir que en los últimos días prácticamente al salir de la editorial iba cerca de la librería a acosarle para intentar hablar con él.
- Yukina- Dijo con una sonrisa - Pensé que estarías trabajando todavía.
- Acabo de salir – Contestó el chico – De hecho espero a algunas personas – Agregó mirando a su reloj de muñeca, eran casi las 9.30pm. Kisa dudó un segundo antes de armarse de valor.
- ¿Te puedo invitar a tomar algo mientras esperas? – Yukina sonrió radiante deslumbrando a Kisa que sonrió suavemente, sentía que había pasado una eternidad desde la última vez que Yukina le sonreía así.
- ¡Claro! – Dijo- Podemos ir al bar que está frente a la estación. – Ambos caminaron al mencionado bar mientras Kisa le preguntaba sobre quien esperaba y Yukina le explicaba de la idea de Rio de celebrar su cumpleaños. El mangaka intentó prestarle atención pero era difícil cuando con solo ver las manos del castaño su mente volaba a lo mucho que extrañaba su tacto. Quizás fuese un tanto exagerado pero pensaba que eso era lo que más extrañaba desde que había caído en esa situación de estar en el cuerpo de Onodera: las manos de Yukina revolviéndole el cabello, sus brazos abrazándole y sus labios…
- ¿Onodera-san, tiene fiebre? Tiene las mejillas algo coloreadas – Comentó Yukina colocándole la mano en la frente; Kisa se ruborizó aún más pero no se apartó.
- No, yo…estoy bien – Dijo. Yukina asintió y ambos entraron al bar sentándose en una mesa hacía la mitad del local sentándose uno frente al otro.
- ¿Y bien? ¿Cómo te fue con kisa-san? – Preguntó este una vez hubieron pedido una cerveza cada uno.
- Ya se lo dije, nos reconciliamos – Sin embargo el tono de Yukina se había apagado un poco y su sonrisa más que radiante se volvió algo nostálgica; Kisa se preocupó – O algo así. – Luego sonrió negando sutilmente con la cabeza – Lo siento, no es mi intención preocuparlo con mis problemas – Kisa le restó importancia: no quería presionar Yukina así que lo dejaría pasar, ya luego le preguntaría a Chiaki los detalles.
- Poco a poco las cosas serán como antes, ya verás – Le dio (Y se dio a si mismo) esperanzas. La mesera le trajo los vasos de cerveza a cada uno. Kisa vio a Yukina darle un trago y luego observar su reloj; sacó su teléfono y marcó un número pero la llamada no le fue contestada porque poco después dejó el teléfono sobre la mesa.
- ¿Cómo le ha ido en el trabajo, Onodera-san? – Preguntó forzando una sonrisa hacía él; Kisa se preguntó a quién habría llamado.
- Ha estado bastante estresante la verdad – Comentó el editor – Ya sabes con todo eso del súper evento de firmas de autógrafos que se aproxima esta semana.
. ¡Cierto! – Exclamó el chico alegremente- En la librería hemos estado trabajando duro para eso.
Los chicos siguieron hablando al respecto con total ligereza; y cuando el tema pareció agotarse Kisa-san le preguntó a Yukina sobre la universidad haciéndose el desentendido sobre lo que el castaño estudiaba por lo que Yukina respondió al interés de "Onodera" mientras se bebían otras dos rondas de cerveza y las manecillas le daban una vuelta entera al reloj.
Estaban pasando un agradable momento conversando sin embargo Yukina no dejaba de mirar, con disimulo para no hacer creer a "Onodera" que se aburría, su reloj; e incluso en una ocasión Kisa lo atrapó mirando rápidamente hacía la puerta. E incluso había intentado llamar por teléfono un par de veces sin éxito.
- ¿Tus amigos están tarde? – Preguntó luego de que el Cataño dejara el teléfono sobre la mesa por tercera vez.
- No solo ellos – Lamentó y preguntó - ¿Kisa-san seguía en la editorial cuando usted salió?
- ¿Eh? No, se fue a su casa antes que yo – Dijo. Yukina asintió con expresión aún más decaída que rompió el corazón de Kisa. Pensó en decir algo más pero el teléfono del estudiante de arte sonó. Kisa tomó un trago de su cerveza mientras lo dejaba contestar; Yukina se volvió hacía la entrada del bar haciendo señas antes de colgar la llamada.
- Onodera-san ellos son mis amigos Rio y Kenishi – La ceja de Kisa se alzó sarcásticamente ¿Kenishi? ¿Ese quién era y porque Yukina lo llamaba también por su nombre? Sin embargo se forzó una sonrisa – Chicos él es Onodera-san, un compañero de trabajo de Kisa-san
- ¿Vendrá con nosotros Onodera-san? – Preguntó Rio amablemente. Kisa abrió los ojos con desconcierto.
- ¿Eh?
- Si Onodera-San, venga con nosotros – Le invitó Yukina. Kisa negó con la cabeza.
- Tengo mucho trabajo, será otro día. – Lamentó, no se sentía seguro como para salir de fiesta con tres jóvenes, además no era mentira lo del trabajo y aun debía ir a casa de Chiaki para hablar con Onodera sobre la fulana solicitud de traslado hecha por Takano.
- Bueno, entonces nos vamos – Dijo Kenishi tomando a Yukina de la mano para halarlo. Kisa fulminó el contacto con la mirada ¿Por qué ese muchachito tocaba con tanta confianza a SU Yukina?
- No, esperemos un poco más – Negó el castaño mirando otra vez a su reloj – Kisa-san no ha llegado.
-Oh vamos, Rio y yo llegamos una hora tarde – Le hizo ver Kenishi - Él aun no llega y te apuesto lo que quieras a que ni te ha llamado ni contesta tus llamadas – Yukina negó – Para mí eso está más que claro: no vendrá.
- Me prometió…
- No es lo que promete sino lo que cumple – Dijo el otro chico mordaz. Kisa lo miró feo; ese Kenishi no le gustaba, y ya sabía porque.
- Y sin duda a ti te alegraría que no llegue ¿no?
- Por supuesto, más Kou para mí – Dijo. La sangre de Kisa hirvió ¿KOU? ¿Con que derecho ese lo llamaba por su nombre? El castaño y Rio rieron por la broma, solo que no era una broma y Kisa lo sabía; lo veía en el brillo de sus ojos y la forma en que miraba a Yukina. – Nos vamos. – Yukina suspiró poniéndose de pie.
- ¿Onodera-san, seguro que no quiere venir? – Kisa sabía que a sus 30 no sería fácil seguirle el paso a esos chicos recién entrados a los 20; pero justo ahora su cuerpo no tenía 30 sino veinticinco y por supuesto que no dejaría a Yukina solo con Kenishi.
- ¿Sabes qué? Es sábado, al diablo el trabajo – Dijo poniéndose de pie.
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¿Qué les pareció?
El título: Consejos ; la verdad es que no me gustó mucho x.x pero como no quería tardarme mucho más en actualizar por no tener título; y algunos personajes aconsejaron a otros en este capi así que ese se quedó
Como les dije el próximo capítulo es realmente la segunda parte de este, así que ya está listo :P lo subiré el domingo o antes si me disculpan la tardanza, les parece? :P se llamara: Fiesta de Espuma
Contesto Reviews:
Ale: Tienes razón, fue el deseo de Takano el que se cumplió. Jaja, creo que Takano tardara un poco en comprender todo lo que "implica" ese cambio de cuerpo: no solo por "Chiaki" y Tori, sino por "Ritsu" xD espero que este capi también te haya gustado :)
Erika Hdz: Gracias por tu comentario :) espero que toda esta tardanza no te quiten los animos de seguir leyendo x-x y que este capítulo te haya gustado tanto como los anteriores.
Mia: ¿Oh entonces eso significa que tengo permiso de hacerlos sufrir más? xD no creo que solo escucharlo le sirva de algo a Takano, digo, que tu pareja esté en otro cuerpo no es algo que uno crea así como así xD y sí, fue el suyo el que se cumplió
Pandee: gracias por tu comentario, lamento la tardanza x.x
Cami-san: ¿El próximo en cumplírsele el deseo? Ummmm nop, no te lo dire xD (hay que mantener la intriga) xD ohhh no sé porque todas pensaron que por unos momentos de felicidad Yukina ya estaría mejor: ya ven, Chiaki lo dejó plantado hoy, a ver que sale de ahí x.x lamento haber tardado tanto u.u Gracias por el comen :P
KiiroDess: Aunque ya ha pasado un buen de tiempo, Bienvenida =) jaja Bueno ya vez, Chiaki en este capítulo intenta buscar acercarse a Hatori; aunque yo que tú, no me alegraría del todo por Yukina aun x.x Gracias por tu comentario n.n espero que este capi te haya gustado tanto como los anteriores :P
Hatori: Ohh no te mueras Hatori! Chiaki te necesita xD lamento haberme tardado x.x y espero que este capítulo te haya gustado tanto como los anteriores.
Amry Marques: Bueno, ya explique porque me tarde x.x lamento eso u.u gracias por tu comen :P
Los demas, como siempre por inbox
Ohh no crean que se me ha olvidado: les debo un
adelanto :P porque me dijeron que el deseo cumplido es el de Takano. Pues bien, esta escena correspondía al capítulo 14, pero por eso de que este capi está en dos partes, será para el capi 15 x.x Aquí está n.n
Ritsu abrió la puerta ante la insistencia de quien tocaba; estaba seguro que no serían Hatori ni Yuu ¿entonces quién podría tener tanta prisa por hablar con "Chiaki"? Se sorprendió al ver allí a Takano y aún más que este pasara sin esperar invitación o dejar si quiera los zapatos en el gekan. Parecía ansioso, o nervioso; no supo definirlo, intentó leer su rostro sacar de allí alguna pista de lo que ocurría pero no fue posible; sin embargo la respuesta llegó justo en ese momento.
- Vi a Ritsu besando al tal Yukina. – Dijo con tono inexpresivo.
- ¿Tak…que?... ¿QUE? – Gritó al darse cuenta de lo que acababa de escuchar – No puede… él no… ¡Lo voy a matar!- Masculló esto último por lo bajo apretando los puños; Kisa-san podía considerarse hombre muerto.
-…Y no me importó – Continuó Takano con una cierta sonrisa amarga. El enojo de Ritsu se esfumó. El rostro de Chiaki miró al editor en jefe con desconcierto
- ¿Takano-san que dice?
- No me importa con quien se bese, porque es un mentiroso…
- ¿Qué? No, seguro hay una explicación para eso.
- Y porque no me interesa – Ritsu dejó de intentar defender las acciones de Kisa ¿Qué se supone que significaba eso? Sus ojos se abrieron con horror mientras Takano continuaba – Ya no me importan sus mentiras: Cuando lo vi, Yoshino-sensei, no sentí por él más que indiferencia: Si Ritsu es feliz…
- ¡NO! – Gritó Onodera sin dejarlo terminar – No... no… no – Negaba moviendo las manos frente a él frenéticamente - No puedes decir eso: tú lo amas.
Takano lo miró fijamente; Ritsu sintió las piernas sacudírseles ante la intensidad de la mirada de esos ojos castaños que se enfocaron en los azules que él poseía en ese momento. Takano avanzó en su dirección deteniéndose justo frente a él para acercar sus labios a los oídos del más bajo.
- …Y porque te amo a ti – Susurró seductoramente.
¡NO ME MATEN!
Recuerden: muerta no escribo! En el más allá no hay señal de internet Y_Y
Y estoy segura que, a pesar de todo, cuando la lean completa les gustara :)
Eso es todo por hoy, nos leemos pronto
Besos :3
P.D: o.o es la nota final más larga que he hecho.
