Hola!
Bien, aquí tienen las escenas borradas… debo confesar que casi me dio un infarto porque no conseguía el documento, y dado que ayer me puse a hacer limpieza de archivos en mi compu, temí haberlo borrado x-x pero luego apareció… le puse un nombre random al archivo donde pegaba las escenas que "podría usar pero no" y no lo recordaba xD

Les advierto que son unas pocas escenas inconclusas… al principio de cada una intentare ubicarlos en que parte del fics estamos, y al final, un comentario sobre porque más o menos no la incluí.

Agradezco a Krissia Snchez, Asusa.Z.s, Mimiti23, Cielphantomville, Guest, Kamisumi Shirohoshi, Sakuyachan18, Selene uchiha, Zryvanirkic, MFDLPDM, Amry y Juliex19 por sus comentarios y PM y a todos los que siguieron esta historia y la agregaron a favoritos.

¿Listos entonces para la última publicación en este fics? ¿Sí?
Entonces, a leer!

Capitulo 16

Escena: Chiaki ebrio…y en el hospital

(En la cena de celebración tras el evento de firmas de autógrafos)

- ¡Banzai! – Gritó Chiaki con emoción alzando su vaso de sake. La editorial había preparado una reservación en un restaurant para celebrar el éxito del evento y agradecer a los editores por su esfuerzo – Vamos Tori, celebra con nosotros.

El más alto lo miró con una ceja arqueada.

- ¿No cree que ya bebió suficiente Kisa-san? – Dijo Hatori dejando su vaso de sake sobre la mesa para mirar su reloj de muñeca. Había aceptado asistir solo un rato por compromiso a esa reservación, pero tenía otros planes para esa noche.

- Tonterías, todavía me siento bien – Exclamó Chiaki, suponía que Kisa tenía más experiencia y soporte que él aunque claro, él ignoraba lo abotargada y rojiza que se veía su cara en ese momento.

- ¡Hatori-san! ¡Kiichan! – Escucharon que los llamaba Mino - ¡Va a comenzar el Kareoke! – El editor de la mirada enigmática se acercaba a ellos con una corbata atada de medio lado en la frente mientras abrazaba por el hombro a una editora del departamento BL de yaoi, la cual le insistió a Chiaki para que se parara al kareoke donde ya Kirishima-san cantaba una canción bastante cómica mientras gesticulaba a sus compañeros y en ese momento parecía molestar especialmente a Yokozawa-san.

- Parece divertido – Celebró – ¡Vamos Tori! – Exclamó halándole de la manga, este negó.

- Kisa-san yo me tengo que ir – Dijo poniéndose de pie con su saco en brazos. Chiaki lo oyó despedirse y al resto de los editores hacer una pequeña queja, pero Hatori le ignoró con cordialidad, marchándose. El mangaka lo observó, había esperado que al menos esa noche la pudiese disfrutar con Tori de alguna forma.

Se apresuró en ponerse de pie y seguirlo estando a punto de estamparse de cara contra el suelo; ¡wow!, Quizás si había bebido un poco más de la cuenta. Siguió en la dirección que se había ido Hatori intentando parecer lo más equilibrado posible: Él quería pasar algo de tiempo con Hatori. Kisa-san salía constantemente con Yukina y Onodera se veía a veces con Takano. Pero Tori a él solo le rechazaba, durante ese mes en que estaba viviendo la vida de Kisa, rechazo era lo único que recibía.

- ¡Tori! – Lo llamó cuando este estaba por subirse al auto. El editor se detuvo a verlo.

- Kisa-san ¿Dónde dejó sus zapatos? – Preguntó haciéndole ver que había salido en medias, dejando los zapatos en el restaurant

- No te vayas, quédate conmigo – Exclamó con voz cantarina, ignorando su anterior pregunta.

- Tengo un compromiso con Yoshikawa-sensei – Y ahí estaba otra vez, dejándolo por irse con "Chiaki", por irse con Ritsu. Las mejillas del mangaka se hincharon y enrojecieron con enojo.

- ¡BAKA! ¡Quédate conmigo! ¿Por qué no te das cuenta que Chiaki soy yo? – Hatori parpadeó; Chiaki resoplaba.

- Creo que has bebido de más – Dijo al fin volviéndose al auto para abrir la puerta pero no pudo subirse, Chiaki se lanzó a por él aferrándose a su brazo con la mayor firmeza que pudo - ¡KISA-SAN!

- ¡NO te vayas! ¡Soy Chiaki, demonios! – Exclamaba este.

- Kisa-san suélteme, parece un niño – Dijo mirando en todas direcciones del estacionamiento, aunque no estaba seguro si para que alguien le ayudase o para asegurarse de que nadie viera la vergonzosa escena.

- ¿Por qué no me crees? – Sollozó Chiaki.

- Está ebrio Kisa-san – Insistió Hatori intentando liberar su brazo.

- Quédate conmigo bak…-

- ¡Suélteme! – Hatori alzó la voz empujando para soltarse de Chiaki justo cuando este se soltaba de él haciéndole caer al suelo. Chiaki sollozó, abrazándose a sus rodillas con la espalda pegada a una pared semi escondido bajo el alfeizar de una ventana que debía dar al restaurant pero que en ese momento estaba cerrada. Hatori lo miró con desconcierto ¿Qué le pasaba a ese hombre? Tenía treinta años y se estaba comportando como un niño.

- Kisa-san…

-¡Vete! – Sollozó escondiendo el rostro – Te… te darías cuenta que Chiaki soy yo si me amaras realmente…

- Yo no le amo Kisa-san

- SI AMARAS A CHIAKI ENTONCES – Le espetó con enojo poniéndose de pie tan aprisa que olvidó el alfeizar de la ventana sobre él.

- Cuida…- Pero era demasiado tarde; Chiaki se golpeó tan fuerte la cabeza que Hatori cerró los ojos para no ver el golpe y aun así lo escuchó y al volver a abrirlos, "Kisa-san" estaba inconsciente.

- ¡Kisa-san! – Exclamó con preocupación – Demonios – Masculló al no recibir respuesta, tomándolo en brazos para introducirlo al auto y llevarlo al hospital.

-.-.-.

- ¡MUERO! ¡AUXILIO!

- ¡Kisa-san, cálmese! – Intentaba tranquilizarlo Hatori mientras entraban al hospital; en algún punto del camino Chiaki había despertado; y al sentir el dolor en su cabeza y ver que se había sacado algo de sangre se había alarmado; por supuesto que no ayudaba que estuviese medio ebrio.

- ¡SALVENME! – Gritó sujetándose a la manga de la bata de un doctor junto al que pasaron en la silla de ruedas donde le llevaban – ¡ME MUEROOOOOO!

Otro doctor se acercó para hacerse cargo de él logrando que soltara al que había sujetado; se lo llevaron diciéndole a Hatori que esperara en la sala de espera. El editor asintió, viendo avergonzado al doctor que había sido arrastrado por "Kisa" Era alto, más que él incluso; de amable mirada azul.

- Lo lamento. – Se disculpó con él con una ligera reverencia.

- No sé preocupe, no es la primera vez que un paciente histérico llega – Dijo el con voz amable siendo interrumpido por una enfermera apresurada.

- Doctor Kusama, acaba de llegar una emergencia en pediatría. – El doctor asintió marchándose dejando a Hatori en la sala de espera. El editor sin saber que hacer: Le había prometido a Chiaki que saldrían esa noche pero no se sentía bien dejar a Kisa-san solo en el hospital.

Suspiró aflojándose la corbata y sentándose en uno de los bancos de la sala mientras intentaba llamar a quien pensaba que era su pareja; pero luego del tercer intento desistió , optando por dejarle un mensaje: quizás se estaba bañando para estar listo para cuando él llegara. Un sentimiento de culpa le inundó el pecho al pensar que no podría llegar a tiempo. Miró el reloj de muñeca si se iba ahora, quizás y pudiese darse prisa; pero no podía dejar a Kisa solo en el hospital

- ¿Disculpe, usted trajo al paciente Kisa Shouta? – Preguntó una enfermera; Hatori asintió – Por favor conserve sus cosas mientras le hacemos algunos estudios.- Dijo tendiéndole una bolsa de plástico con la billetera, las llaves, el cinturón y el celular de Kisa.

- Gracias – Dijo tomándolo. La enfermera se retiró. Hatori miró el contenido de la bolsa fijamente. Él no era quien tenía que quedarse allí, si tan solo tuviera forma de contactar con la pareja de Kisa. Aunque Hatori debía admitir que dudaba seriamente que ese joven impulsivo de marimo books reaccionara muy bien si "Kisa" decidía volver a ponerse a gritar sobre que él era Chiaki y reclamando el amor de Hatori.

Tomó el celular de quien veía como Shouta, dudando: podría buscar el contacto del chico y llamarlo ¿Pero cómo se llamaba? Takano-san había mencionado algo ¿Yurima? No, no era así Yukina… sí… Tecleó el nombre en el directorio frunciendo el ceño confundido al ver el contacto que estaba debajo del de Yukina ¿Qué hacía "Kisa-san" con el contacto de Yuu?

Bien, Yuu podría trabajar para alguna autora de Kisa-san, pero no era trabajo del editor contactar con los colaboradores del mangaka así que eso era extraño. Decidió llamar a Yukina colgando la llamada casi al instante ¿Era buena idea llamarlo? Por algún motivo ese muchacho estaba celoso de él. Hatori se riñó a si mismo ¿Por algún motivo? Con la escena que Kisa le había hecho en el restaurant podía entenderlo. Sin embargo la otra opción era llamar a la librería y pedir que le pasaran el mensaje.

No, él no tenía tiempo para eso; luego no contactaban al chico o lo hacían esperar largo rato y él tenía un compromiso con Chiaki. Marcó al joven que tardó al tercer tono para contestarle.

- Kisa-san- La voz del chico sonaba bastante seria. Hatori se preguntó si estarían peleados.

- ¿Eres Yukina? – Preguntó; escuchó una respiración brusca del otro lado de la línea. – Escucha, estoy con Kisa-san en…

- ¿Qué? – La voz del otro fue ruda cortando sus palabras - ¿Quién eres tú?

- Hatori – Respondió – Kisa-san se golp… - Hatori suspiró frustrado cuando el tono llegó a su oído: le habían colgado la llamada. Intentó volver a llamarlo un par de veces pero la primera llamada fue rechazada y la segunda le cayó directamente al buzón.

- ¿Disculpe es usted Hatori-san? – Preguntó una enfermera acercándose a él. Tori asintió – Ya le realizamos algunos estudios al paciente Kisa Shouta.

- ¿Todo está bien? – Preguntó de pronto con preocupación; después de todo se sentía algo responsable por el golpe que Kisa se había dado.

- Así parece – Dijo ella – Sin embargo los doctores han pedido mantenerlo en observación al menos hasta mañana en la mañana – Hatori asintió; tendría que insistir en llamar al chico Yukina, no podía dejarle pasar la noche solo en el hospital y…- El paciente pidió verlo.

- ¿A mí? – La mujer asintió guiándolo a una habitación grande con varias camas separadas una de otra con cortinas. La mujer abrió una que escondía a Kisa que descansaba acostado en la cama con una venda en la cabeza y sonrisa laxa. Hatori miró a la enfermera confundido.

- Tuvimos que sedarlo para que se dejara meter en el tomógrafo – Comentó ella marchándose luego. Hatori miró a Kisa y desvió la mirada; no sabía que se supone que debía hacer pero el corazón se le estrujó al verlo así y eso le desconcertó.

- Tori…- Balbuceó Chiaki al verlo – Me duele la cabeza – Se quejó.

- Se golpeó bastante fuerte – Admitió el editor – Pero no se preocupe, llamare a Yukina-kun para que venga con usted y… - Chiaki negó débilmente tomando a Hatori de la mano. Tori miró sus manos juntas y luego el rostro de "Kisa"

- No quiero a Yukina – Dijo en un susurró; parecía estar a punto de quedarse dormido – Te quiero a ti Tori – El editor sintió su corazón acelerarse ¿Qué le estaba pasando? Había algo en esa declaración que le hacía estremecer – Quédate conmigo.

- Pero yo…

- Que...Quédate – Insistió en medio de un bostezo. Hatori no vio manera de salirse de esa por lo que se sentó en una silla junto a la cama de él haciendo que Chiaki sonriera débilmente mientras luchaba por mantener los ojos abiertos.

- Kisa-san… - Intentó hablar, no podía quedarse mucho tiempo: si bien ya ir al circo no podría ser, quería salir con Chiaki, quizás podría esperar a que se durmiera completamente e irse.

- Soy Chiaki – Fue lo último que dijo antes de quedarse dormido aun aferrado a la mano de Hatori.

_OO_OO_

Pues bien, la verdad después de escribirla me quedé preguntándome en que ayudaba esta escena al asunto del deseo; es decir, Hatori tenía que hacerse cargo de Chiaki otra vez, y eso no funcionaba con lo que quería; por eso la cambie. Aunque admito que ame la idea de entrando al hospital gritando y agarrándose al pobre Nowaki que pasaba por allí xD

Escena: Yukina y Kisa juntos.

(En el apartamento de Ritus, Yukina busca a "Ritsu" luego de su beso en el evento de firma de autógrafos)

Entró al edificio y no había ninguna horda de psiquiatras; esa era buena señal ¿no? apenas y saludó al vigilante que parecía querer decirle algo pero no le escuchó: se subió al ascensor ¿debería pasar por el apartamento de Takano? O quizás llamar a Ritsu, se dijo; si, esa era la mejor opción. Sacó su celular dispuesto a marcarle al editor que poseía el cuerpo de Chiaki en ese momento, pero en cambio dejó caer el teléfono cuando las puertas el ascensor se abrieron y recostado en la pared del pasillo frente al ascensor estaba Yukina ¿Esperándolo?

- ¿Q…Que haces aquí? – Cuestionó Kisa saliendo del ascensor; Yukina se enderezó al verlo. No parecía tan decidido como la vez que le interceptó de forma similar en su apartamento para informarle que vivirían juntos un par de semanas; al contrario parecía algo inseguro como si él mismo se preguntara que hacía ahí.

- Pensé que quizás me había equivocado de edificio, o de piso – Admitió Yukina evitando responder a su pregunta – Pero una vecina suya me dijo que era aquí; después de todo solo estuve aquí una vez.

- ¿Yukina que…?

- Yo…solo quería hablar con usted Onodera-san – Admitió – Pero me dijeron que tendrían una celebración después del evento así que vine a esperarlo; no pensé que durara tan poco.

- No fui – Respondió caminando hacía el apartamento de Ritsu para abrirlo; aun sin entender que hacía Yukina ahí ¿Hablar? Si quería quedar para hablar porque no lo llamó primero. Abrió la puerta y volteó a ver a Yukina que seguía de pie donde mismo.

- ¿No vas a entrar?

- ¿Eh? Sí, claro – Dijo apresurándose en entrar al departamento. Kisa lo miró desde atrás un segundo antes de pasar también cerrando la puerta. Era extraño, muy extraño ver a Yukina así; y le gustaba un poco: que se comportara como un jovencillo nervioso pero al mismo tiempo sabía que no era una actitud normal en él.

- ¿Quieres algo de beber? – Preguntó Kisa quitándose los zapatos en el gekan y entrando. Yukina en cambio se quedó allí no parecía en sus planes entrar más allá, pero Kisa no lo notó ya que se dirigía a la cocina a buscar algo de té helado.

- Onodera-san yo… lamento mi comportamiento de esta tarde – Dijo en voz alta para que le escuchara.

- No tienes que decírmelo a mí; deberías disculparte es con Hatori y…

- No me disculpare con él – La voz de Yukina fue ruda al asegurarlo; sin embargo calmó un poco su tono al continuar por lo bajo – Me refería al beso.

- ¿Qué dijiste? – Preguntó Kisa; volviendo a la sala con los dos vasos de té helado, sorprendiéndose al verlo aún parado de pie en el gekan - ¿Te vas a quedar ahí toda la noche?

- Yo solo vine a disculparme por haberlo besado Onodera-san – Dijo con firmeza – En especial si le causé algún problema con su jefe. – Kisa se removió incómodo.

- Si…bueno, respecto a eso… hay algo que tengo que decirte – Aseguró – Será mejor que pases.

Yukina dudó, pero ante la mirada insistente de "Onodera" terminó por quitarse los zapatos y pasar; se sentó en el suelo frente a la mesa baja donde Ritsu colocó el té; sentándose frente a él pero no dijo nada, el ambiente entre ellos se sumió en silencio sin idea alguna de cómo decirle la verdad a Yukina; no se había terminado de decidir cuando el celular del chico sonó; Yukina se disculpó con Onodera para tomarlo y su rostro se ensombreció un poco al ver la pantalla "Kisa-san"

Kisa-san no le había ido a ver, no le había llamado ni escrito durante toda la tarde; a pesar de que Yukina sabía perfectamente que alguien tendría que haberle dicho de su pelea con los dos editores, Kisa-san simplemente no se había preocupado por eso; no le había importado saber si estaba bien o si quiera si le habían despedido. Contestó al fin, con tono serio y hasta cierto punto enojado.

- Kisa-san.

Pero la respuesta que recibió le cortó la respiración dejándole helado; no era la voz de su novio quien le contestó; sino una voz grave que no reconoció del todo.

- ¿Eres Yukina? Escucha, estoy con Kisa-san en…

- ¿Q...QUE? - Alzó un poco la voz apretando fuertemente el puño; ganándose la mirada de Kisa frente a él; el editor no pudo evitar asustarse: Yukina estaba furioso como pocas veces había visto estarlo. - ¿Quién eres tú?

- Hatori – Le respondieron – Kisa-san se...

Pero Yukina no escuchó más; colgó la llamada con enojo; no, eso no podía ser; ese Hatori no podía ser tan cruel como para llamarlo y decirle que estaba con Kisa-san en ese momento; Kisa no podía hacerle eso.

Volvieron a llamarle pero el canceló la llamada de inmediato; poniéndose de pie.

- Pe…permítame el baño – Pidió a "Onodera" con voz cortada. Kisa lo señaló mirándolo entrar al baño sin decir nada; y esperó, alarmándose al escuchar el sonido de algo golpear contra la pared ¿habría arrojado el celular? Se alarmó apresurándose a la puerta del baño ¿Qué había dicho Chiaki que lo pusiera así?

- ¿Yukina estás bien? – No le contestó – Yukina – Nada. Kisa decidió esperarlo pero diez minutos después el joven nada que salía y lo había escuchado golpear la pared. Se apresuró en mandarle un mensaje a Yoshino para que le explicara pero tampoco recibió respuesta- Yukina abre la puerta insistió pero el castaño adentro hacía de oídos sordos mientras su mente se creaba las mil y una historias.

Kisa-san estaba con Hatori, y este había llamado para echárselo en cara ¿Por qué? ¿Por qué él no era suficiente para Kisa-san? ¿Quizás sería que Kisa-san se enteró de su beso a Onodera-san? Golpeó otra vez la pared; estaba enojado, furioso quería machacar a Hatori; pero al mismo tiempo su corazón se hacía pedazos. No, Kisa-san no podía ser capaz de entregarse a otro hombre por despecho, no podía valorar tan poco su amor por él.

Pero si lo había hecho; o había estado por hacerlo si él no llegaba a tiempo. Solo que esta vez no era cualquier hombre; Kisa-san quería a Hatori; cualquier cosa que haya sido el detonante habría sido solo una excusa para dejarse llevar en lo que deseaba.

Se dejó caer en el suelo con la espalda recostada a la puerta de la ducha sin saber en qué momento lagrimas surcaron su rostro; ignorando las llamadas de Onodera-san para que abriera la puerta.

Hatori…Onodera-san… ¿En qué momento su relación con Kisa-san se había visto rodeada de tantas personas para terminar yéndose al infierno? ¿En qué momento del camino el amor había empezado a doler tanto? Dejó escapar un sollozo que Kisa escuchó afuera, alarmándolo

- Yukina ¿estás llorando? – Preguntó con angustia; el chico no contestó – Abre la puerta o busco la llave – Amenazó. Yukina suspiró limpiándose las lágrimas del rostro; sintiéndose bastante absurdo ¿Cómo podía haberse metido en el baño de Onodera-san para llorar así? Lo mejor era irse; debió irse desde el mismo momento en que pidió sus disculpas

No. No debió haber ido en primer lugar.

Se puso de pie y abrió la puerta encontrándose con un preocupado "Ritsu" que se disponía a tocar la puerta. Kisa-san quedó estático al verlo: su expresión estaba destrozada y eso rompió su corazón: no podía ver a Yukina así de triste; no podía soportar imaginar que por sus mejillas habían corrido lágrimas.

- ¿Qué… que te dijeron? – Preguntó con voz trémula.

- Debo irme – Balbuceó pasándole por un lado intentando esquivar su mirada; pero Kisa se giró deteniéndolo al tomarlo del brazo.

- Yukina – Dijo – Sea lo que sea sonríe; tu rostro es deslumbrante – Se ruborizó ¿Qué le estaba diciendo? Eso era vergonzoso; pero aun así continuó – No está hecho para estar triste.

Yukina asintió sin mirarlo, sus palabras había hecho que su corazón diera un vuelco y eso no estaba bien. Intentó marcharse pero Kisa volvió a tomarlo del brazo.

- Yukina…- Esta vez sí volteó a verlo y se encontró con los labios de Onodera besándole. Una vez más la sensación ocupó su cuerpo: esa sensación de que el desastre, el agujero que en su corazón tenía por nombre Kisa-san era cubierto por la pieza que necesitaba; esa sensación de su cuerpo reconociendo los besos que ama aunque no fuesen de la persona que esperaba.

Correspondió el beso que no fue como el de la tarde tranquilo y tierno; esta vez fue más intenso desde un primer momento acorralando a Kisa contra la pared para recorrer con besos y suaves mordidas su quijada, cuello y clavícula mientras las manos de Kisa se atoraba por soltarle la camisa. Esa no había sido su idea, pero no iba a rechazarlo, no cuando el aroma de Yukina le embriagaba de la forma en que lo hacía en ese momento. Sintió las manos de Kou abriéndose paso por debajo de sus ropas, tocando su piel acabando con el último vestigio de cordura que le decía que eso no estaba bien. Dejó escapar un gemido placentero acercándose más a Yukina para chocar sus caderas con las suyas mientras sus bocas volvían a encontrarse en un beso por demás invasivo dejándose ambos llevar a trastabilladas hasta la cama en la habitación principal.

Kisa cayó sobre Yukina y de inmediato su boca recorría la anatomía del más alto como hacía semanas que no lo hacía. Yukina se dejó hacer; era obvio de "Onodera-san" era muy diestro en el tema, tanto como Kisa-san. Se mordió el labio cuando "Onodera" mordió juguetonamente uno de sus pezones mientras sus manos se deshacían del cinturón y el botón de su pantalón para darse paso por debajo de los calzoncillos.

Un rayo atravesó su columna vertebral cuando sintió como "Onodera" lo besaba tras la oreja; dejó escapar un gemido de placer. Él amaba cuando Kisa-san le hacía eso; había descubierto con Kisa que ese tipo de cosas lo ponían más rápido que otras ¿Cómo se había dado cuenta Onodera?. Kisa por su parte sonrió al escucharlo; podía sentir el miembro de Yukina palpitar entre sus dedos mientras él recorría lentamente la parte posterior de la oreja con su lengua para luego morderle juguetonamente ganando que Yukina gimiera su nombre.

- ah…¡Ki…sa-san!

Kisa se detuvo en el acto pero Yukina no parecía consciente de sus palabras sino hasta que él cuestionara

- ¿Co…como me llamaste? – Estaba incrédulo; no muy seguro de que expresión mantener en su rostro, pero su corazón estaba dichoso ¿Podría ser que Yukina hubiese reconocido sus besos a pesar de todo? Sus corazones se reconocían o era solo que Yukina solo pensaba en él, que en ese momento Yukina besaba y se dejaba besar solo por Kisa-san a pesar de todo.

El vendedor de mangas en cambio se horrorizó al darse cuenta de su error.

- Lo siento – Se disculpó el menor avergonzado – Yo… mejor me voy – Dijo queriendo levantarse pero Kisa sobre él se lo impidió acomodando sus rodillas a cada lado de Yukina, sentándose sobre su regazo haciendo que sus caderas se rozaran, haciendo que Yukina ahogara una exclamación.

- No te disculpes – Susurró Kisa con un tono sensual en la voz de Onodera, tan cerca de su boca que sus labios se rozaban – Solo hagamos el amor, Kou.

Yukina no dudó ni esperó un segundo pedido; se movió para cambiar posiciones, acostando a "Onodera" en la cama con él encima, besándolo de nuevo, esta vez con renovada pasión.

.*.*.*.*.*

Se colocó la camisa y se sentó en el borde de la cama restregándose el rostro con remordimiento y frustración, viendo a la persona que dormía a su lado ¡Por Dios! ¿Qué había hecho? Se había acostado con Onodera-san, lo había besado y había recorrido su piel, lo había hecho suyo por completo.

¿Acaso era su forma de vengarse de Kisa-san? Si él estaba con Hatori, Yukina podría estar con Onodera-san ¿No? Podía decir que si, si eso le hacía sentir mejor y quizás, en parte era así; pero había algo más: en el fondo Kou sabía que había ido a ese apartamento en primer lugar esperando que eso ocurriera.

¿Entonces porque había llamado a Onodera-san por el nombre de Kisa-san? Él acaba de acostarse con Ritsu, pero por momentos era como si fuese el propio Kisa a quien tenía entre sus brazos y eso, extrañamente, a "Onodera" no le había molestado. Y sin embargo, su cerebro no dejaba de gritarle que había engañado a Kisa-san, había traicionado su amor por el editor y eso lo estaba atormentando.

Volvió la mirada otra vez al editor. Tenía una ligera sonrisa en su rostro dormido. Yukina suspiró, inclinándose sobre él dándole un suave beso en los labios para ponerse de pie y marcharse a prisa. Lo mejor sería no volver a ver a Onodera-san otra vez; al menos no hasta que pusiera sus sentimientos en orden.

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Yukina llorando en el baño…nah, mucho drama; además luego tendría que ver cómo demonios resolver el que él pensara que pseudoKisa (Chiaki) se había acostado con Hatori. Además, imagínense el remordimiento del pobre Yukina… bueno… en realidad que la escena ocurriera así no me convenció para lo que quería de la trama…así que quedó fuera. (Aunque admito que el que se acostaran era la idea que tenía desde que comencé el fics)

Capítulo 18

(Luego de que Hatori besara a PseudoChiaki (Ritsu) en el ascensor con Takano y Yokozawa presente, Ritsu está en planta baja de la editorial esperando por Masamune o Yoshiyuki para irse esa noche)

Yokozawa salió cansado de la reunión; faltaban pocos minutos para las 8 y lo que más deseaba era irse a casa: había sido un largo día para él recorriendo las librerías de un punto de la ciudad a otro y sin embargo no podía irse aun. La reunión continuaba solo con Isaka-san y los jefes de departamentos y él, aunque ya estaba libre, tenía que esperar a Kirishima.

Se subió al ascensor pensando en esperarlo en la recepción o quizás recostado en el asiento del auto en el estacionamiento. Marcó el botón de planta baja, sin embargo el ascensor no bajó directamente, se detuvo en el 4to piso dándole paso a Hatori quien llevaba su maletín en mano: claramente se estaba marchando. El recuerdo de la situación anterior le vino a la cabeza: Hatori, Takano y aquel chico, Chiaki. No había logrado una explicación clara de lo que ocurría, sin embargo para él era claro: ese chico estaba jugando a los dos frentes con Takano y Hatori-san; y lo peor era que Takano lo sabía y aun así formaba parte de eso.

- Buenas noches Yokozawa-san – Dijo el editor a modo de saludo.

- Hatori-san – Respondió con un ligero movimiento de cabeza. Se creó un silencio incomodo: era la primera vez que eso pasaba: a pesar de que ninguno de los dos eran personas muy comunicativas, generalmente podían mantener una conversación, en especial en base a recetas y libros de cocina; de hecho sin darse cuenta habían terminado intercambiando libros de cocina en más de una ocasión. Antes de eso Yokozawa jamás habría pensado en Hatori como una persona interesada en la cocina (supuso que este pensaría lo mismo de él) y aun ahora no dejaba de preguntarse para quien cocinaría el editor. Estaba seguro de que Hatori no tenía hijos a pesar de que gran parte de los libros de recetas que le prestaba tenían platos para niños. No se quejaba de eso, a él que cocinaba para Hiyori le servía de mucho. ¿Serían para el chico, Yoshino?

Quizás era precisamente ese chico lo que le hacía sentirse incomodo: saber lo que estaba ocurriendo entre él y Takano y no ser capaz de poner bajo aviso a Hatori-san le hacía sentir con una carga encima.

- Yokozawa-san – Dijo Hatori de pronto – Quiero que me disculpe por mi actitud hoy temprano.

- Descuide – Dijo con cierta incomodidad.

- Y, si es posible, déjeme pedirle que no lo comente con nadie.

- No se preocupe Hatori-san; no tengo porque comentárselo a nadie – Aseguró; él tampoco querría que nadie anduviera por la editorial divulgando de su relación con Kirishima, en cualquier caso.

El ascensor se detuvo, abriendo sus puertas en planta baja; ambos adultos salieron en silencio, Hatori no pudiendo evitar sonreír al ver a Chiaki sentado en las sillas de espera y que al verlo, se parara en su dirección.

Ritsu era consciente de la mirada disimulada de Yokozawa-san quien sin embargo siguió su camino hacía el estacionamiento, él intentó ignorarlo y centrarse en Hatori; había tomado una decisión: saldría con él haría tiempo para que Chiaki los alcanzara y ambos le dirían la verdad. Solo esperaba que Takano entendiera, y que Chiaki contestara las llamadas y mensajes que le venía enviando desde temprano.

- Yoshino – Saludó Hatori. Onodera pudo ver cierta esperanza en su mirada y no pudo evitar sentirse en cierta forma culpable. – ¿Usas gafas de sol? – Preguntó extrañado antes de cualquier otra cosa - Son más de las 8.

- Estoy probando un nuevo estilo – Dijo ajustándoselas - ¿A dónde vamos? – Preguntó con inocencia mirando con disimulo hacía el ascensor: tenían que irse antes de que Takano bajara, porque algo le decía que no estaría de acuerdo con su plan, algo como "Te dije que cenaras conmigo, punto" que le envió en un mensaje luego de escribirle explicándole lo que planeaba hacer.

No era que prefiriera de alguna forma a Hatori, sino que Takano conocía toda la situación por la que estaban pasando, él podía entender si se detenía a pensarlo en frio; en cambio Hatori, hasta que Chiaki no le contara la verdad, solo lo vería como rechazo de quien consideraba su pareja y Ritsu quería evitar eso. Ahora, si tan solo Chiaki se dignara a contestarle el teléfono, él no estaría tan nervioso; porque sentía que lo correcto era que se lo contara él y no el propio Onodera.

- Te tropezaras con algo si no te las quitas – Aseguró Hatori alargando la mano hacía las gafas, Ritsu retrocedió negando.

- No, no; estoy bien así – Aseguró alejándolo con un movimiento de la mano y saliendo de la editorial – No me has respondido.

- Solo quiero que comamos juntos Yoshino, tu elijes ¿Quieres ir a algún sitio o quieres que te cocine algo en específico?

Onodera no estuvo seguro de que contestar; lo sopesó durante un instante en el que casi se estampa los dientes contra el suelo al tropezar con un escalón que no había visto por las oscuras gafas. Hatori se apresuró a sujetarlo antes de que pudiera golpearse.

- ¡Te dije que es peligroso, quítate las gafas, ya es de noche! – Insistió.

- No, no; aun no – Negó de inmediato soltándose de él – Cocina espaguetis, quiero espaguetis – Cambió el tema con lo primero que se le ocurrió. Hatori lo miró con ojos entrañables y asintió deteniendo un taxi. Ritsu se estremeció, había amor en esos ojos, pero también tristeza; en proporciones iguales.

.*.*.*.*.*

Chiaki se desconcertó, tenía tantas llamadas de Ritsu que ciertamente le preocupaba un poco sin embargo las dejó pasar, lo primero era avisarle a Kisa-san lo que acababa de pasar con Yukina.

Otra llamada de Onodera lo interrumpió antes de poder marcarle a Shouta; contestó

- ¿Si?

- ¡Al fin! – Celebró aunque sin elevar la voz, al contrario, hablaba como si no quisiera que alguien le escuchara – Necesito que vengas a tu casa- Dijo.

- ¿Por qué? – Preguntó confundido.

- Estoy aquí cenando con Hatori; tienes que venir – Dijo con cierta molestia.

- Pero…- Dudó el mangaka mordiéndose el labio; él tenía que poner sobre aviso a Kisa y…

- ¡Que vengas te digo! – Ritsu alzó la voz y la bajó de inmediato – Ya te lo dije en los mensajes: tienes que decirle la verdad a Tori.

- ¿La…la verdad? - Tartamudeó – No…no, ¿para qué quieres decírselo?

Pero Ritsu no contestó; Chiaki escuchó la voz de alguien, Tori, llamando mientras golpeaba una puerta e inmediatamente después Onodera colgó la llamada. Suspiró, tendría que ir a casa y evitar que Onodera dijera algo: estaba seguro que Hatori se enojaría de forma similar que Yukina si se enteraba a estas alturas de lo que estaba ocurriendo, en especial si no se lo decía él mismo.

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Takano se dio prisa en salir de la oficina; maldito Isaka que lo había retrasado hasta pasadas las 9pm; al terminar la reunión general, el jefe había pedido que se quedaran solo los editores en jefe pero esa segunda reunión terminó hace al menos media hora, luego le había pedido quedarse solo a él debido a su pelea con Yukina-kun en la librería y su fuga justo antes de que comenzara el evento.

Takano gruñó, todo lo que le dijo pudo haberlo hecho con un memorándum algo similar, pero no, esa noche que tenía prisa, le hacían perder el tiempo. Le había dicho a Ritsu que cenarían juntos, y este le había salido hacía cerca de una hora con mensajes con una sarta de tonterías que pretendían excusar por qué debía ir con Hatori.

Se impacientó frente al ascensor, esperando a que abriera sus puertas. Aún quedaban algunos editores en jefe conversando entre sí en el pasillo.

Realmente no entendía como era que Ritsu podía ser tan obstinado en llevarle siempre la contraría ¿Acaso no se daba cuenta lo mucho que le enfureció ver a Hatori besarlo hacía tan solo un par de horas? Y él se lo había permitido, eso era lo que le enfurecía. Y ahora venía Ritsu a decirle que prefería irse con Hatori en vez de con él ¿Qué pensaba hacer si Hatori tenía (Y de seguro que así era) otras intenciones además de cenar? Insistió presionando varías veces el botón del ascensor ¿Por qué Ritsu no entendía?

- Ey, con calma, lo vas a dañar – Exclamó Aikawa Eri; la editora en jefe del departamento de BL quien había estado hablando en voz baja y emocionada con una secretaría del piso. Takano bufó apresurándose a subir al ascensor cuando este finalmente abrió las puertas; Aikawa se despidió de la secretaría y lo siguió al igual que un par de editores más.

- Está bastante ansioso, Takano-san – Comentó; Takano rodó los ojos, él no estaba ansioso, solo tenía prisa en llegar con Ritsu e irse con este a su casa. Fue el primero en salir cuando llegaron a planta baja, pero Ritsu no estaba allí.

Sacó su celular dispuesto a llamarlo, notando un mensaje del que no se había dado cuenta:

"Me fui con Hatori"

Los dientes le rechinaron marcando a prisa a Onodera sin recibir respuesta alguna, insistió al menos otras tres veces con el mismo resultado; cambió de idea marcando la quinta vez al teléfono de Chiaki, este le contestó poco después.

- ¿Moshi mosh…?

- ¿A dónde se pudo llevar Hatori a Ritsu? - Fue al grano mientras salía de la editorial.

- Fueron a comer a mi casa – Dijo el mangaka con la voz de Kisa; no parecía tan despreocupado como de costumbre: entonces incluso Yoshino sensei se preocupaba por la situación - ¿Usted también va a…?

No lo dejó terminar, cortó la llamada tomando un taxi de prisa; ya sabía dónde podía ir: A casa de Chiaki

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Bien explico: la idea principal había sido que Ritsu se fuera con Hatori a su casa; Hatori intentaba un acercamiento entre ellos y Onodera trataba de rechazarlo sutilmente mientras intentaba comunicarse con Chiaki para que fuera a la casa, lo salvara, y le confesara todo a Tori, peor como Chiaki acababa de ser terminado por Yukina, no le prestó atención a los mensajes sino hasta despues (la conversación que acaban de leer) En ese momento, se supone que Ritsu dejó las sutilezas y está encerrado en el baño luego de que Hatori intentara manosearlo o algo así. En ese momento se supone que llega Takano y se arma el hecatombe en donde es Takano quien le grita a Tori que ese Chiaki es Ritsu. Sin embargo, mientras escribía no pude terminar de desarrollar la idea así que intenté escribí el que Ritsu se fuera con Takano (Lo que ya vimos en el fics) y sinceramente me encantó, por lo cual no terminé estas escenas.

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Bien, eso ha sido todo, fueron los momentos en los que me bloqueé y termine publicando algo diferente a lo que había pensado en primer lugar. Espero les haya gustado y no que les decepcionara las primeras ideas que tuve X_X

Sobre los reviews del epilogo:

Guest: Tenía que terminarlo, le tengo demasiado cariño a esta historia como para haber pensado alguna vez en dejarla colgada. ¿Otro de cambiarles el cuerpo? No lo creo; o bueno, quien sabe, pero no está en mis planes. Uno sobre Kisa y Yukina… si :D ohhh tengo muchas historias en mi cabeza que quieren salir, pero mis dedos escriben muy lento Y_Y Gracias por comentar.

Los demás por Inbox

Y pues bien, con esto este fics pasa a estar "Completed"

Un millón de gracias a los que leyeron y soportaron suficiente mis locuras como para llegar hasta aquí.

Nos leemos pronto (eso ténganlo por seguro :D)
besos :3