¡Hola!
Como siempre quiero dar infinitas gracias a todas las personas que me leéis y me apoyáis.
En segundo lugar, me gustaría hacer una aclaración sobre la temporalidad del fic. La historia pasa seis años después del capítulo 3x22 de Glee, la estación de tren, por lo tanto, la historia pasa durante el año 2018. Puede crear confusión porque en el capitulo anterior la primera frase es "4 años después" Pero esto se debe a que Finn, a pesar de irse al ejercito, dos años después del 3x22 pisa Ohio por última vez hasta el año 2018. Un poco lioso lo de las fechas, lo siento. Creo que en este capítulo queda mucho más claro sobre las fechas.
Lo dicho, muchas gracias a todos los que estáis ahí siempre!
Nos vemos en el próximo! Y como siempre, me gusta saber vuestras opiniones, buenas o malas!
San.
Capítulo 3 - ¿Reunión?El silencio incomodo reino en la mesa mientras Finn y Rachel se miraban entre si casi hipnotizados. La confusión y la sorpresa se mostraban en ambos rostros interrumpido solo por el suave susurro del nombre de Rachel. Después de la sorpresa inicial, Finn mostro una suave sonrisa y dijo un "Hola" intentando romper el incómodo momento que ya empezaba a ser insoportable, haciendo que todos los demás que estaban admirado la escena, también bastante incomodos, reaccionaran.
- ¡Rachel! ¡No sabíamos que estabas aquí! – Soltó Mercedes poniéndose de pie para saludarla y así romper la tensión que se había generado - ¿Por qué no te sientas?
- No, yo… creo que lo… mejor será que me vaya – la joven visiblemente nerviosa negó con la cabeza en varias ocasiones mientras miraba a Mercedes – Ya nos… veremos – Casi sin dar opción se dio la vuelta y comenzó a caminar a paso rápido hacia la puerta.
Finn y Kurt se levantaron al instante con la intención de retenerla.
- Déjame hablar con ella – le pidió a su hermano mientras avanzaba a paso rápido. Finn algo confundido por todo, le hizo caso y volvió a la mesa indeciso, sin dejar de mirar como Kurt le alcanzaba fuera del restaurante.
- Como echaba de menos los momentos de la diva Rachel – soltó Santana, aunque recibió un reproche de Blaine. Finn quien se había sentado seguía mirando hacia fuera del restaurante, mientras que Quinn intentaba establecer la conversación con él.
- ¿Y todavía seguís juntos? – pregunto Quinn en referencia a su novia del ejército. Finn aparto la mirada de Rachel y Kurt para mirar a Quinn - ¿Tu novia y tú? – Aclaro al ver su confusión. Finn le miro aturdido sin responder antes de levantarse mientras todos los sus amigos le miraron confusos.
- Ahora vuelvo – respondió Finn.
Fuera del restaurante Kurt y Rachel se habían enzarzado en una pelea.
- ¿Se puede saber que estás haciendo, Rachel? Finn no muerde – le había recriminado Kurt justo cuando traspaso la puerta. Rachel se giró echa una furia, mientras una pareja que llegaban en ese preciso momento se les quedo mirando por el espectáculo que estaban formando.
- ¿Por qué no me avisaste de que estaba aquí? –. Sus ojos marrones estaban llenos de rabia y de dolor, mientras sus lágrimas estaban amontonadas en los ojos, aunque la joven parpadeo para evitar que se deslizaran por las mejillas.
- No sabía que ibas a venir, además fuiste tú la que me dijiste que no querías saber nada de él, solo estaba cumpliendo órdenes –. Rachel le miro al notar cierto tono de sarcasmo en sus palabras. Negando con la cabeza, obvio su comentario.
- ¿Cuánto tiempo se va quedar? – Pregunto curiosa, aunque su tono pretendía mostrar indiferencia.
- Ha dejado el ejército – Abrió los ojos sorprendida aunque volvió a recomponerse de nuevo mostrando indiferencia – Algo ha pasado que ha decidido dejar el ejército.
- Eso mismo dijo cuando desapareció hace cuatro años y en cuanto se enteró que iba a visitarle se volvió a Iraq… Así que seguramente, mañana se volverá a ir.
- ¿Se puede saber qué te pasa? ¿Desde cuándo te volviste tan fría? – Le espeto duramente Kurt, sintiendo como sus palabras eran como un jarro de agua fría - ¿Qué pasa? Que ahora eres una estrella y te olvidas de todos los demás.
- No soy fría, Kurt, pero no soy yo precisamente la que se olvida de sus amigos y de su prometida…
- Rachel estaba en Iraq en una guerra, viendo como mueren gente cada dos por tres – murmuro sulfurado – Olvídate un momento de ti y piensa en él – dijo señalando hacia el cristal visiblemente enfadado – Puede haber estado a punto de morir millones de veces - Rachel hizo una mueca y también mostrando enfado se acercó a él hablándole con un tono que mostraba el dolor que sentía.
- Cuando Finn desapareció, hice lo que estaba en mis manos para que su desaparición se investigara, ayude en todo lo que pude, llore cada noche, estuve con Carole día tras día, mientras ella lloraba y resulta que cuando aparece, de no se sabe dónde, se olvida de mí, no es capaz de llamarme, ni siquiera informarme de que está bien. Lo pase muy mal Kurt. Y cuando voy a Ohio expresamente a visitarle resulta que ya se ha ido a Iraq. Yo no he significado nada en su vida y no quiero saber nada de él – Kurt sabía que el tema de Finn había sido bastante doloroso en un pasado e incluso podía llegar a entenderla, así que se acercó a ella y bajo el tono de su voz.
- Rachel… No sé qué motivos tuvo para hacer lo que hizo, pero sé que su intención era ir a Nueva York para verte – Rachel negó con la cabeza.
- No intentes justificarlo, nunca vino – Rachel se giró dando por acabada la conversación.
- Rachel – Le llamo otra vez cuando intentaba volver a irse hacia su coche Kurt se acercó hacia ella volviendo a hablar - Entiendo todo lo que ha pasado y entiendo que puedas estar molesta, pero ha pasado demasiado tiempo y… - La frase quedo a medias cuando en ese momento ambos sintieron la presencia de Finn acercándose tímidamente a ellos a paso lento, con las manos en los bolsillos.
Rachel cruzo los brazos contra su cuerpo, evitando su mirada hacia Finn mientras los dos hermanos intercambiaron una mirada y Kurt decidió que era el momento de dejarlos a solas.
- Tenemos que hablar, Rachel – Murmuro Finn casi en un susurro. Rachel soltó un suspiro y negó con la cabeza.
- Yo no quiero hablar contigo – Finn avanzo hacia ella poniéndose en medio del coche y ella impidiéndole el paso, haciendo que la joven no tuviera más remedio que mirarle.
- Yo sí creo que nos debemos una conversación, Rachel – La joven le intento esquivar, pero al ver que Finn era más rápido se quedó quieta y miro hacia arriba con rabia.
- ¿Ah sí? Pues yo no veo por qué Finn. Has sido tú el que no has querido ningún contacto conmigo y me has estado evitando desde que me dejaste plantada en la estación. Y dos años después, viniste a Ohio y te fuiste sin ni siquiera vernos. No pretendas que ahora todo vuelva a ser como antes, no después de cómo me has tratado y de cómo me has borrado de tu vida.
- Entiendo que te sientas así, Rachel y entiendo que estés enfadada. Es algo que quiero explicarte, y me gustaría que me dieras la oportunidad – La esperanza se mostró en su rostro y Rachel no pudo evitar dudar Pero tras unos segundos Rachel negó con la cabeza y volvió a hablar.
- Finn, han pasado seis años, ya no eres parte de mi vida. Me hiciste mucho daño y no estoy segura que quiera volver a tener cualquier tipo de contacto contigo – Finn parpadeo asumiendo que era lo que estaba diciendo, mientras sentía dolor ante aquellas palabras.
- ¡Wow! Pues para no ser parte de tu vida parece que todavía sigues odiándome - Finn soltó una carcajada sarcástica y Rachel le miro sorprendida por sus palabras – No te preocupes, ya no me verás más – La voz era dura y llena de dolor e incapaz de seguir teniendo una conversación con ella, se giro no sin antes decir unas palabras–. Despídeme de ellos por mí – Rachel mostro confusión ante sus palabras viendo como señalo a sus amigos dentro del restaurante. Rachel se giró siguiendo con la mirada para verle dirigirse a dirección a su coche en vez que al restaurante.
- ¿Te vas? – le pregunto curiosa.
- Si, así podrás estar con ellos sin que te incomode mi presencia – Murmuro con ironía.
- Finn, no… - Empezó a decir pero Finn negó con la cabeza.
- No debería haber venido. Kurt y Blaine me han obligado – Finn dijo con voz ronca antes de quedarse en silencio y volver a hablar – Solo quiero decirte… que… estoy feliz que lo consiguieras… ser una estrella – Rachel abrió la boca para decir algo, pero no le salía las palabras. Finn le dedico una media sonrisa, antes de despedirse - Buenas noches, Rachel – y antes de que pudiera contestarle y darse cuenta, Finn ya estaba en su coche con el motor en marcha. Rachel vio cómo se alejaba y desaparecía en la carretera.
Confundida por lo que acaba de pasar, entro en el restaurante donde sus amigos seguían inmersos en diferentes las conversaciones.
-¿Y Finn? – pregunto Kurt mirando hacia el aparcamiento y ver que no había ni rastro de él.
- Se ha ido.
- ¿Qué? – Dijo Mercedes y Quinn.
- A ver, Yentl ¿qué le has hecho ya? – le pregunto Santana con su tono sarcástico, Rachel negó con la cabeza indignada.
- Nada. Discutimos y se fue.
- Gracias, Rachel - le agradeció sarcásticamente Kurt – nos ha costado mucho convencerle para que viniera – La mirada de Rachel mostraba la culpabilidad y la rabia a partes iguales, antes de apartar la mirada de él.
- ¿No quería venir?
- No, desde que llego que no quería salir de casa y Burt tuvo que obligarle a ir al taller – respondió Blaine.
- ¿Sabéis que ha podido pasar? – la preocupación real de Puck se hizo evidente en su tono.
- No habla de lo que ha pasado. De hecho no habla de nada – Kurt centro la mirada en Rachel – Hoy ha sido la primera vez que le habíamos visto más animado – Rachel aparto la mirada de él sintiendo como la culpabilidad se apoderaba de ella.
Agradecía que fuera lo bastante tarde para que ni Burt ni su madre estuvieran despiertos. No sabía ni siquiera qué hora era, pero estaba seguro que era bastante tarde. Después de arrancar su coche, su primera intención había sido su casa, pero tras ver que era demasiado pronto y que seguramente su madre sospecharía por venir sin Kurt, cambio de rumbo rápidamente. Condujo sin rumbo hasta que decidió aparcar en el parking de unos grandes almacenes que estaba completamente vacío.
Apago el motor dejando que la música de Coldplay ambientara su furgoneta y su estado de ánimo. Desde que se había despedido de Rachel, las palabras de ella no habían parado de repetirse una y otra, sintiéndose como un completo estúpido por creer que ella le iba a recibir con los brazos abiertos tras años sin hablarse y sin verse. Era totalmente lógica su reacción.
Lo único es que había algunos detalles que Rachel desconocía, detalles que si Rachel supiera cambiaria todo. Finn suspiro pensando que quizá no debería darse por vencido, que debería insistir para que Rachel le diera la oportunidad de poder explicar, poder hablar y quizá, solo quizá poder ser amigos. Pero esa era una posibilidad que viendo las circunstancias era algo poco probable.
Lo cierto, es que no tenía fuerzas para seguir insistiendo, no tenía fuerzas para pelearse otra vez con Rachel y hablar de temas pasados. El deseo de Rachel era no saber nada de él y eso era lo que iba a hacer. No iba a luchar más. Bastante luchaba ahora con sus pesadillas y su situación.
El nudo en la garganta se apretó más fuerte al darse cuenta de que por más que se alejaba de Iraq y de lo que paso allí, seguía estando en su cabeza y cada día era más y más fuerte. Finn centro la mirada en las luces de un par de coches que pasaron por la carretera al mismo tiempo que escucho el tono de llamada de su móvil. Rechazo la llamada de Puck sin ni pensárselo. No tenía ganas de hablar con nadie. Dejo brotar las lágrimas de sus ojos y el llanto floreció solo. Después de muchos y muchos días aguantando, había explotado, demasiado había aguantado.
No supo cuánto tiempo había pasado cuando arranco de nuevo, solo sabía que había estado llorando durante horas. Y no fue hasta que estuvo algo más tranquilo cuando volvió a encender el motor para dirigirse a casa. El coche de Kurt ya estaba en casa, pero las luces estaban apagadas. Subió las escaleras con cuidado para dirigirse a su habitación.
-¿Finn? ¿Dónde te habías metido? – Se escuchó detrás suyo cuando estaba a punto de entrar en su habitación. No pudo evitar maldecir al escuchar su voz y ver que su plan no había dado resultado. Se giró para ver a través de la oscuridad a su hermano en la puerta de su habitación enfrente de la suya con gesto adormilado.
-Necesitaba tomar el aire – A causa de la oscuridad solo pudo ver un ligero movimiento de cabeza que indicaba la preocupación en él.
-¿Estas bien? – pregunto su hermano.
-Sí, estoy bien… buenas noches, Kurt – Se giró para meterse en la habitación.
-Buenas noches – Kurt vio la puerta cerrarse y con un suspiro cansado se metió en su habitación más preocupado de lo ya estaba.
Le había costado mucho dormirse aquella noche y cuando por fin lo había conseguido, alguien había entrado en la habitación despertándole. Con mal humor respondió a quien fuera que estuviera irrumpiendo en su habitación.
-Deja de comportarte como una niña, Finn -. Apartó la sabana de la cara para ver a un Puck con los brazos musculados cruzados contra su pecho.
- ¿Qué quieres Puck? – Se sentó en la cama mirándole adormilado.
- Mi mejor amigo de la infancia se ha pasado seis años en el ejército ¿Y me preguntas que quiero? – Puck cogió la silla del escritorio le dio la vuelta y se sentó a horcajadas - Finn, apenas te reconozco – Murmuro con sinceridad y con mucha preocupación. Finn se restregó los ojos y miro el despertador que ponía las 12:34 de la mañana.
- Puck, no hay nada que contar, he pasado seis años de mi vida en el ejército, y he vuelto, eso es todo.
- No te lo crees ni tú. Todos sabemos que hay algo que nos quieres contar, incluso la pequeña estrella de Broadway se ha dado cuenta – la vista se alzó al referirse a Rachel – que no nos lo quieras contar, es tu problema, pero no nos trates como tontos – Finn le miro al ver su tono más duro. Finn no le dijo nada y en vista que él no decía nada, fue Puck quien hablo – Vístete, tengo un par de entradas para el partido de futbol de esta tarde.
Rachel aparco el coche enfrente de su casa y rápidamente se dio cuenta de que estaba cometiendo un error. Las luces de la casa estaban encendidas en señal que estaban celebrando la cena especial donde Blaine y Kurt iban a contar a sus familias que estaban prometidos, donde además de los Carole, Burt y Finn iban a estar los padres y el hermano de Blaine.
Habían pasado dos días exactamente desde que Rachel y Finn se habían encontrado después de seis años y la joven no había podido parar de pensar en ese momento. Sentía que había sido demasiado dura con él al no darle la oportunidad de explicarse. Llevaba dos noches sin casi poder dormir debido a los remordimientos, así que aquella tarde mientras veía Funny Girl, Rachel se había dado cuenta que necesitaba algunas respuestas. Y en un arrebato había cogido el coche en dirección a su casa.
Pero una vez que aparco se dio cuenta del error, bajo indecisa del coche y dio unos pasos hacia adelante hasta la puerta, pero a mitad de camino, cambio de opinión se giró para volver a su coche. Apretó el mando a distancia del coche y justo en ese momento escucho su nombre.
-¿Rachel? – Rachel se giró al escuchar la voz suave de una mujer. La mujer bajo las escaleras del porche hasta llegar a su altura – Te he visto desde la ventana de la cocina, me había parecido que eras tú… - Carole abrió los brazos dándole un abrazo cariñoso a la joven quien encantada lo recibió – Entra, estábamos tomando el café.
- No, no quiero molestar, solo quería… - la frase quedo en el aire al mismo que negó con la cabeza – creo que no debería haber venido – Carole medio sonrió.
- Tu no molestas, Rachel, eres de la familia – Le dijo con cariño, haciendo que la joven sonriera como respuesta.
- Gracias – Rachel bajo la mirada al suelo con una sonrisa y algo avergonzada.
- Supongo que has venido a hablar con Finn – La joven asintió, sorprendida de que hubiera adivinado sus intenciones. Lo cierto es que Carole sabía lo que había pasado por Kurt e intuía que a pesar de las palabras de Rachel, la joven hablaría con él. Carole suspiro y Rachel vio que la sonrisa se borró de su rostro. – Lo siento mucho, cariño, pero Finn está durmiendo – La cara de Rachel cayó en la decepción y a la misma vez de confusión ¿Qué hacía durmiendo en un día como ese? – Kurt está muy enfadado, pero una vez que han anunciado su compromiso, Finn se ha disculpado y se ha ido a dormir.
- ¿De verdad?
- Si, está muy raro. Desde que llego se pasa el día en su habitación, durmiendo o jugando a los videojuegos. No le reconozco, Rachel – la joven le miro preocupada mientras se sentaron en el banco de la entrada – Y llevamos dos noches escuchándole gritar, pero cuando le preguntas, no dice nada. Ni siquiera Puck ha podido hablar con él.
- ¿Que le ha pasado, Carole? – Rachel, por primera vez, mostró preocupación real. Sabía que podría estar mal, por Kurt que algo había insinuado, pero no sabía hasta qué punto era real.
- No lo sé, no quiere hablar, pero algo le ha tenido que pasar. Tiene que volar la semana que viene a Washington para una comisión, pero no se dé que – Carole se encogió de hombros casi derrotada.
- Nunca debió ir al ejercito – Sentenció Rachel.
- Lo sé. Pero ya le conoces, era imposible hacerle cambiar de opinión, estaba tan convencido con honrar a su padre, que creo que no se dio cuenta de lo que suponía de verdad estar en el ejército – Rachel asintió.
- Era su decisión, no podríamos hacer nada – Dijo Rachel. Carole asintió de nuevo - Carole, no quiero molestaros, solo vine para hablar con Finn y…
- Te lo vuelvo a decir, no molestas Rachel, eres de la familia – Le dijo de nuevo.
- Aun así, creo que será mejor que vuelva otro día. ¿Podrías decirle que he venido a verle? – le pregunto Rachel a Carole y esta asintió antes de darse otro abrazo, para después cada una ir por caminos diferentes.
Cuando Carole le informo que Rachel había estado anoche en casa para verlo, apenas se lo podía creer. Así que tras levantarse, escribió un mensaje a Rachel. Espero nervioso, a que la joven le enviara un mensaje de vuelta y después de intercambiarse unos pocos mensajes decidieron quedar en el The Lima Beans para hablar.
Finn se sentó en los sillones más apartados de la multitud mientras esperaba a que Rachel llegara. La joven llego a las 16.30 en punto, justo a la hora que habían quedado mientras que Finn, quizá por los nervios, había llegado diez minutos antes. Estaba mirando el móvil cuando sintió la presencia de alguien enfrente de él. Levanto la cabeza y la vio allí vestida de manera sencilla pero muy ella: con sus vaqueros, una chaqueta roja, su bolso negro en su brazo derecho y sujetando el té con la otra. Instintivamente, Finn sonrió.
- ¡Que puntual! – Soltó Rachel con media sonrisa, intentando calmar sus nervios.
Finn no supo muy bien que hacer, era extraño estar los dos juntos y no sabía muy bien cómo actuar, así que solo le siguió con la mirada viendo como se sentó en el sillón de delante de él dejando el té en la mesa, quitándose la chaqueta roja y acomodándose en el sillón. Y cuando le miro, Finn se atrevió a hablar.
- Me ha sorprendido que quisieras verme –. Rachel inclino la cabeza por sus palabras y bajo la mirada indecisa – Después de lo del otro día, no pensé que…
- Quizá fui algo dura contigo el otro día, fue un shock verte, no te esperaba –. Rachel volvió a evitar la mirada de nuevo, pero volvió a mirarle a los ojos. Y darse cuenta que su cara mostraba lo desmejorado que estaba. Finn asintió con la cabeza – Pero… me he dado cuenta de que necesito algunas respuestas.
- Está bien – Finn suspiro y se inclinó hacia delante - ¿Qué quieres saber? – Abrió los brazos señal que le indico que estaba dispuesto a responder sus preguntas. Rachel trago saliva y empezó a hablar.
- ¿Qué, qué quiero saber? – Finn vio cómo su rostro se trasformó en rabia en menos de dos segundos y soltó un bufido antes de hablar llena de rabia – Lo que quiero saber es ¿Por qué no has querido tener contacto conmigo durante todo este tiempo? ¿Por qué te fuiste en cuanto te enteraste de que iba a visitarte?
-Rachel… - empezó a decir al ver que los ojos llenos de dolor se empañaban de lágrimas.
- No, Finn, déjame acabar. Me has dicho que te pregunta ¿No? Entonces… es mi turno de preguntar – Finn asintió, antes de que Rachel volviera a preguntar - ¿Por qué no has estado conmigo, Finn? ¿Por qué no estuviste cuando estrene Funny Girl? ¿Por qué no te viniste conmigo a Nueva York, en vez que irte al otro lado del mundo a que te jodiera la vida? – Rachel no entendía de donde salía toda esa rabia, no sabía porque después de tanto tiempo, seguía sintiendo rabia hacia él, cuando debería ya haber superado esa etapa de su vida, pero ahí estaba sacando todas las preguntas sin responder a él. Finn le miro asimilando todo lo que le estaba preguntando – No entiendo porque me dejaste de esa manera Finn, sin tener ningún contacto. No lo entiendo…
- Rachel, no podía interponerme entre tus sueños. Ser una gran estrella, yo no podía estar ahí.
- Te equivocas. Tú podrías haber estado ahí. Deberías haber estado ahí.
- Tenia que probar lo del ejército.
-¿De verdad? ¿Dime que te ha aportado estar en el ejército? Porque yo solo veo a un chico completamente destrozado. ¿Esto es lo que tenías que probar? – Aquella frase le hizo bajar la mirada. Y Rachel se dio cuenta de que volvía a ser dura con él – Lo siento, no…
- No, no te preocupes tienes algo de razón – Finn le miro, suspiro y empezó a hablar – Después de que te dejara en la estación de tren, quise seguir manteniendo el contacto, pero me di cuenta de que si lo hacía iba a ser muy difícil… ya sabes, seguir manteniendo nuestra relación o que podría ser una distracción para ti.
- Eso son escusas, Finn – le espeto duramente.
- Es la verdad, ¿Cómo íbamos a mantener una relación mientras estaba en Iraq? Apenas podía hablar con mi madre –. Dijo Finn defendiéndose. Rachel negó con la cabeza antes de volver a hablar.
- ¿Qué paso cuando te secuestraron? ¿Por qué te fuiste sin…?
- Fui a Nueva York a verte – le interrumpió sabiendo cual era la pregunta.
- ¿Qué?
- Fui a verte – repitió convencido, mientras Rachel mostro aún más confusión - De hecho, he ido varias veces.
- ¿De que estas hablando? – Finn saco el móvil, empezó a buscar algo mientras que Rachel impaciente hablaba queriendo saber la respuesta mirando cómo sus dedos tocaban la pantalla táctil del móvil - ¿Finn, que quieres decir con qu…? -
- Mira – Finn giro el móvil, enseñándole la pantalla. Aquello le dejo con la boca abierta. En él había una foto de ella, una foto de ella vestida de Fanny Brice, actuando. Rachel reconoció al instante la escena, pero miro a Finn, buscando respuestas.
- ¿Qué es esto? – Rachel observo por un momento el teléfono desconcertada.
- Tú, interpretando Funny Girl hace más o menos seis meses – Rachel arrugo la frente mientras miraba alternativamente entre la foto y a Finn.
- ¿Te la ha mandado Kurt? – dijo sorprendida.
- No… la hice yo – susurro Finn temiendo la reacción de Rachel. La boca de Rachel se abrió por la sorpresa.
- ¿Me fuiste a ver? – le pregunto en un susurro y sin poderlo evitar sintió como algo dentro suyo se rompía en mil pedazos. Finn le había ido a ver. La persona que le había empujado hacia seis años hacia Nueva York para que cumpliera sus sueños, había estado en las gradas mientras actuaba en la obra que le había famosa.
- Tuvimos que venir un par de soldados por un asunto urgente a Nueva York y fui a verte. Solo estuve una noche, no podía permitir no verte – Se encogió de hombros mirándole con una sonrisa en la que Rachel pudo ver cierto orgullo y admiración - Estuvo increíble, Rachel, de verdad – Rachel estaba tan impactada por lo que acababa de descubrir que no podía hablar. Miro una vez más la foto antes de que Finn dejara el móvil encima de la mesa -. Puede que yo no haya estado allí durante estos años, pero que lo consiguieras es para mí muy impor… - pero no pudo acabar la frase porque Rachel le volvía a preguntar.
- ¿Por qué no me dijiste nada de que estabas en Nueva York, Finn? – la débil voz salía de su boca mientras Rachel le miro a los ojos y pudo ver en ellos vergüenza.
- Kurt me había dicho hacía años que no querías saber nada de mí – Rachel abrió la boca para hablar pero Finn le interrumpió – Fui un cobarde, no sabías como ibas a reaccionar si me veías después de tanto tiempo, así que preferí verte en el escenario… Aunque no podía perder la oportunidad de verte actuando.
- Hay muchas cosas que sigo sin entender, Finn… después de seis años vienes a verme a Fanny Girl pero ¿Por qué huiste de mí la primera vez que volviste después de que te secuestraran?
- No hui, Rachel. Fui a Nueva York, mi intención era verte y quería agradecerte todo lo que habías hecho durante esos meses, pero… No pude.
- ¿Por qué?
- Tu novio no me dejo verte.
