Autor/a de la Obra:
Derechos: Solamente la historia es mía, no importa cuántas veces haya soñado con robar este manga de Amemiya Yuki.
ADVERTENCIAS: Esta historia contiene shounen-ai, y posiblemente yaoi y por lo tanto está marcado como "M" por seguridad. Así que si no te gusta el amor entre chicos, por favor, no leas, no me culpes. ¡No digas que no te advertí!
Parejas: Principal Frau x Teito, no correspondido de Hakuren x Teito, Castor x Labrador, Ayanami x Teito solo ligeramente y quizás algunas otras parejas menores.
Gracias a todos los lectores y a aquellos que pusieron esta historia en alerta de favoritos/historia. Me conmueve. De verdad. Hace que me ponga cursi…*solloza*
Todavía me produce demasiada pereza en conectarme en () a.k.a ThePinkFluffyBunnyMan. Gracias por las visitas. Muy cierto. 07 necesita más fics (¿Una de las razones por las que escribo?) y gracias por los elogios. É que hay muchos autores mejores, pero sabiendo que a la gente les gusta mi historia realmente me hace feliz. Hehe.
Muchas, muchas gracias a mi querida beta, Infractus Speculum, por ser tan magnífica beta para mí. Unos pocos lectores han dicho que el tercer capítulo es el mejor de los tres. Debo decir que eso fue gracias a Infractus Speculum. Así que, bueno, no puedo realmente darte un regalo, ¡así que te doy besos y abrazos virtuales!
Por último, espero que no os decepcione demasiado este capítulo porque, a diferencia del anterior, no hay ninguna escena sexy de Frau y Teito. Sin embargo, este capítulo es importante para el avance de la historia. No podemos mantener a Teito en la iglesia para siempre, ¿cierto? Así que, hasta la siguiente escena sangradora de narices, ¡sean pacientes! Intentaré actualizar lo antes posible.
Notas de la traductora: Siento mucho el retraso en subir este capítulo traducido. Muchas cosas han pasado así que se ha atrasado más de lo debido. ¡Espero que lo disfrutéis mucho!
Noche 4: Nombre Verdadero
Era una hermosa tarde, antes de que el tren de alta velocidad de los acontecimientos que había cambiado completamente mi vida. Estaba estado, mirando la puesta de sol en lo alto de la más alta torre en la iglesia. El brillante color naranja era diferente de la luz dorada del mediodía, pero era igual de bonito.
Encontraba difícil de creer el hecho de que era un vampiro, un succionador de sangre. Me hizo sentir como si no fuera más diferente de una sanguijuela. De acuerdo, quizás no. Las sanguijuelas eran mucho más desagradables. Espera, quizás no. Nunca había visto a vampiros alimentarse, excepto por Frau cuando se había alimentado de mi. Fue inesperadamente limpio y, bueno, nada sucio y no fue del todo desagradable, y no me importaba que bebiese de mi ni beber yo de él, y…espera… ¿qué era eso?
"¡AEGHH! ¡Mi mente está corrompida!" me alboroté el pelo por la frustración. No hacía mucho tiempo que le había conocido, aún así siempre estaba pensando en él. ¿Era el efecto de su hipnosis siempre tan fuerte en las personas?
"¿Qué fue eso? ¿Tu mente está corrompida, eh, maldito mocoso?" mi cabeza automáticamente se dirigió hacia la fuente de la voz.
Sus cabellos dorados hacían juego con el sol. Su rostro era tan perfecto que me hizo creer que era la más increíble creación de Dios, y entonces ahí estaba esa sonrisa de Cheshire, siempre molestándole, pero escondiendo una grandísima tristeza y dulzura. Hice un puchero por reflejo hacia eso. Siempre me molestaba cada vez que me veía, y no dejaba pasar la oportunidad de molestarme. Igualmente, no podía culparle. Con mi ser fácilmente susceptible, inconscientemente le daba algo con lo que jugar. Por supuesto, estaba consciente de ese hecho, pero decidí dejar salir mi verdadera personalidad. Además, si tenía suerte, podía conseguir una de sus raras y genuinas sonrisas. No tenía la expectativa ni la esperanza de que sonriera para él, no, pero a menudo llevaba esa triste mirada.
Desde que habíamos hecho el pacto de sangre, algunas veces sus emociones fluían hacia a mí. Incluso cuando estábamos lejos el uno del otro, podía siempre sentirle. Sabía dónde podía encontrarle rastreando su presencia. Era como si se sintiera atraído por él. Sabía que él se sentía igual porque siempre parecía encontrarme sin importar donde me escondiese. En cierto sentido, se sentía como si no tuviese privacidad. Pero, viéndolo por el lado positivo, se sentía mucho mejor sabiendo que no estaba solo. Aún pensaba en Mikage, pero la tristeza que sentía cuando pensaba en él a veces me hacía incapaz de elegir la muerte de nuevo.
"Las tres hermanas están buscándote"
Me encogí. Esas tres estaban siendo tan amables conmigo que alcanzaba el punto de la molestia. Verdaderamente apreciaba su preocupación, pero algunas veces necesitaba estar solo de vez en cuando. Esas tres intentaban secuestrarme y llevarme al comedor todas las noches. No me importaba cenar con todo el mundo, pero la peor parte venía después de la cena. Ellas, a pesar de ser siervas de Señor, intentaban abiertamente quitarme la ropa. Era vergonzoso el tener a las hermanas intentando ayudarme a tomar un baño.
Me disgustaba mostrar mi cuerpo. No porque fuese vergonzoso, bueno, no era exactamente esa la razón principal. Odiaba mostrarles a las personas mi cuerpo, el cual estaba lleno de cicatrices. Más importante aún, no quería que los otros viesen la marca de esclavo que tenía en la parte baja de mi espalda. Era un superviviente del reino de Raggs y todos los de Raggs habían acabado siendo esclavos. No es que estuviese asustado de ser descubierto, pero no quería causar problemas a nadie en este lugar. Las personas habían sido tan amables conmigo. Lo menos que podía hacer era no causarles problemas.
"¿Qué ocurrió con el cuerpo del vampiro?" preguntó, intentando cambiar el tema.
Tomando el juego vacío a mi lado, Frau se sentó y encendió un cigarrillo. "Castor se ocupó de eso." Dijo él, hablando con el cigarrillo en la boca. Vi el humo del cigarrillo alzarse hacia el cielo y disolverse mientras exhalaba distraídamente "¿Por qué hiciste eso?"
Estaba escuchando a medias, pero inmediatamente se volvió hacia él cuando se lo dijo. Le miró con confusión. "¿Qué?"
"¿Por qué hiciste eso?" repitió, pero aún le miraba con confusión. "¿Por qué dejaste que ese vampiro te atacase?"
"Oh…esto" volvió la cabeza hacia otro lado y centró la mirada en la torre del campanario. Sonaría pronto.
"No me cuentes ninguna mierda sobre aún ser débil o estar cansado, porque sé que incluso con una mano atada, tu Zaiphon habría sido lo suficientemente fuerte para matarle"
Miré hacia abajo, pensando. ¿Sabía que podía evocar un Zaiphon? ¿Qué más sabía? ¿Mi pasado?
Como si fuera capaz de leer mi mente, el rubio respondió a mi silenciosa pregunta "Esta es una de las razones por las cuales los vampiros raramente realizan un pacto de sangre. Tu pasado, tus emociones, todo será conocido por su compañero. Así que, a menos que estés realmente seguro de que puedes creer en tu compañero y estás preparado para compartir sus más profundas vergüenzas y secretos, no deben hacerlo"
"Entonces, ¿por qué lo hiciste conmigo?" pregunté con innegable interés. Estaba un poco asustado de saber. Realmente no quería ser rechazado una vez más. Estaba asustado pero sabía que tenía que saber su razón. Si sería él con quién pasaría toda mi vida, entonces necesitaba entender su verdadera naturaleza.
"Hmmm…" empezó a decir, buscando molestarme a propósito. Sólo seguí mirándole inquisitoriamente "Creo que puedo confiar en ti"
"Pero no conozco tu pasado, y apenas puedo sentir tus emociones"
"Vendrá con el tiempo" su cigarrillo estaba a punto de acabarse a este punto. Al exhalar la ultima parte del cigarrillo, sus ojos azules se suavización mientras miraba hacia el cielo infinito. "El lazo será más fuerte. Abre tu corazón y acéptame en ti, entonces lo sabrás todo."
"Entonces, ¿no deberías saber ya la razón de mi acción?" mi voz se había suavizado inconscientemente. Algo en sus palabras de ahora había despertado mis emociones.
"¿Cuál de ellas? ¿Tu intento de suicidio?" puso mala cara, pero no le corregí. Estaba en lo cierto al llamarlo suicidio, pero parecía hacer especial hincapié en la palabra para hacerme sentir culpable. Sintiendo mi estado de ánimo comenzó a vacilar, el rubio continuó inmediatamente "No habíamos hecho el pacto cuando eso ocurrió, aunque tras el pacto, capté tus sentimientos de querer morir. Así que, ¿qué pasa con ese?"
"…" ¿Por qué? Era tan obvio. Bueno, para mí lo era "No quiero que los otros acaben heridos por mi culpa…"
"…Eso no explica nada"
"Quiero decir" insistí, alzando mi voz por la frustración "Pensé…que si…que si muriese, nadie saldría herido otra vez…"
El me miró en silencio, pensando cómo responder a mi honesta confesión. Pensé que todavía no sería capaz de entenderle de forma extraña por el brillo que tenía en los ojos, pero estaba equivocado. Estaba en lo cierto sobre el pacto permitiéndonos sentir las emociones de cada uno. Le sentía confundido, preocupado, enfadado; estaban todos mezclados en un caos emocional.
Quizás dándose cuenta de que sentía su caótico corazón, apartó su rostro de mí y se levantó. Frau era alto. Realmente era un adulto, y uno atractivo. Si fuese una chica, quizás, solo quizás, me habría enamorado de él.
Me sonrojé al darme cuenta de lo que estaba pensando, lo cual, afortunadamente, había pasado desapercibido. Estaba demasiado ocupado ocupándose de sus propios sentimientos para darse cuenta del torbellino en mí.
"Incluso si tu mueres" su voz era baja y un poco ronca, pero eso no me impidió notar el dejo de tristeza "Incluso si mueres, las personas seguirán muriendo. Incluso si te vas, algunas personas acabarán igualmente heridas."
No podía negárselo. No era nadie era solo un pequeño ser en este gran mundo. ¿Qué es mi muerte para el mundo? Incluso si muero, el mundo seguirá adelante.
"En lugar de elegir la muerte, ¿por qué no eliges hacer tu vida más útil? Si estás asustado de que tu presencia solamente dañará a las personas, entonces continua haciéndote más fuerte hasta que puedes proteger a las personas que amas de salir heridas. Es tan simple como eso" sentí sus emociones. Nueva confianza y seguridad fluía a través de él. Estaba lleno de vida, al igual que Mikage, y aun así de una manera diferente. Mikage era optimista, mientras que Frau era realista. Mikage no se ahogaría en el dolor, y por eso siempre estaba tan animado y feliz, pero Frau, aunque no lo mostrase, escondía una gran tristeza. Podía sentirlo. Su oscuridad era más profunda que cualquier cosa que conociese, o de lo que podía imaginar.
El viento soplaba ahora más fuerte. Mi ropa negra se retorcía alrededor, lo mismo que las blancas suyas. Nuestros ojos se conectaron en una mirada silenciosa, intentando descifrar los sentimientos del otro. En la distancia, la campana sonó. El sonido hizo eco por todo el recinto de la iglesia, notificando a los residentes que la noche no tardaría en llegar. El cielo había pasado de un tono anaranjado a un misterioso rojo, como si el cielo se pintase de sangre.
"¿Has perdido a alguien importante, Frau?"
Era una simple e inocente pregunta, pero podría ver el gran impacto en Frau. Su cuerpo se tensó y su rostro se oscureció. Sentía sus caóticas emociones a través de nuestro lazo e inmediatamente me arrepentí de preguntarle eso. No estábamos listos para un vínculo más profundo.
El cielo había pasado del rojo al gris oscuro. El sol había acabado ya, dejando solamente trazos de luz en el horizonte. Su luz, aunque atenuándose, de algún modo me cegó. El viento soplaba aún más fuerte y me estremecí. El cielo estaba ya oscuro, sin luna ni estrellas para iluminar el mundo.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
"Oye, ¿por qué hiciste esas cosas?"
Una voz, baja y amable me hablaba. Me congelé un instante al escuchar esa voz. Mis pequeñas manos estaban apretadas en puños con nerviosismo. Miré el suelo alrededor de mí. Era extraño. Esta era la primera vez soñando sin ver la nieve. Estaba sentado bajo un árbol grande con un hombre. No miré para arriba, pero sentí como si ya lo conociese. Y, aún así, se sentía tan extraño, tan raro.
"¿Por qué no me lo dijiste?"
Él preguntó de nuevo. Esta vez, incliné mi cabeza para mirar hacia él. Vestía ropas blancas, solo igual que todos los demás en la iglesia. El hombre estaba sonriendo pero no podía devolverle la sonrisa. Mi corazón estaba cargado de culpa, así que fruncí el ceño. Mis pequeñas manos agarraron mis pequeñas ropas con fuerza.
"Frau…"
¿Qué? No, soy Teito Klein. Pero espera… ¿era esto un sueño de Frau? ¿Quién era este hombre? ¿Era alguien importante para Frau?
"¡Fuera!" le espeté. Rápidamente me puse de pie "¡Déjame en paz! ¡Te odio, odio a todos!"
Corrí sin mirar atrás. No había lágrimas en mis ojos, pero podía sentir que este chico, Frau, estaba llorando en su corazón. Una tremenda tristeza brotaba de él, un sentimiento que de alguna manera podía entender. Era un sentimiento de soledad.
El chico corrió y se detuvo. Desde el interior del chico, veía como su pasado venía a mostrarse, como un video antiguo. Eran solamente piezas al azar de su pasado, pero todas las piezas contenían su pesar y su dolor. Cuando la última pieza se mostró, estaba cercanamente a llorar. Frau parecía un poco mayor que antes, pero estaba enfrente de una tumba. No estaba llorando, pero sabía que quería. Sentía sus emociones fluyendo hacia mí, teniendo todos mis sentidos atrapados. El olor de las flores llenó el aire. Sus puños estaban apretados con fuerza hasta el punto en que sus nudillos estaban blancos. Sus ojos no tenían el brillo que solía tener. Tenía los ojos de un hombre muerto.
Le llamé, desde dentro de su cabeza, pero parecía ignorarme. Llamé su nombre una y otra vez, frustrándome cada vez más y más.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Desperté con un sobresalto. Mi corazón latía con fuerza y me sentía ansioso. Solo había visto parte de los recuerdos de Frau. Ahora entendía porque Frau dijo que los vampiros raramente hacen el pacto de sangre. No era porque sabrías los secretos de los otros. Era porque las emociones de ambos se superponían, haciendo la carga dos veces más pesada. Peor que eso, podías perderte si no eras cuidadoso.
Me quedé mirando la manta enredada a mis pies, aparentemente de lino blanco, pero estaba perdido en mis propios pensamientos. No podía borrar sus recuerdos de mi cabeza. Cuando pensaba en el sacerdote de cabello negro del sueño, sentía el doloroso latido de mi corazón. Sabía que no eran mis sentimientos. Eran los de Frau, pero compartía su dolor.
"¿Estás despierto, Teito-kun?" oí la voz de Labrador llamarme desde detrás de la puerta. La reconocí brevemente y salté de la cama. No podía decirle a Frau que soñé sobre su pasado. Había dicho que estuviese preparado, para compartir sus recuerdos, sus penas, y todo sobre él cuando hizo el pacto, pero no lo creía.
"Buenos días" dediqué una sonrisa bastante tensa al pequeño hombre. Se quedó fuera, esperando, a pesar de que dejé la puerta abierta para que él entrase. "¿Labrador-san? ¿Hay algo de malo?"
"¿Algo ocurrió?" Labrador me miró a los ojos, mientras le miraba silenciosamente, esperando "Pareces molesto."
"¿Soy tan fácil de leer?" preguntó, sonriendo débilmente. No respondió mi pregunta, pero me miró con una mirada escrutadora.
"Hay algo que necesitamos discutir contigo"
"Claro. Dame un minuto para prepararme"
"Tómate tu tiempo y no olvides desayunar. Estaremos esperándote en el invernadero" asentí y me dejó solo, preguntándome sobre eso que parecía ser tan importante.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Academia Militar de Barsburg, Oficina del Presidente
"Ayanami-kun" un hombre, conocido por Teito Klein como el presidente y al mismo tiempo, el llamado "comprador". Sus manos estaban cruzadas en frente de su cara. Era su pose habitual y favorita, especialmente cuando estaba a punto de interrogar a alguien.
Otro hombre, quien parecía más joven que el presidente, caminó con gracia hasta el hombre mayor y le dio un saludo. El sombrero de hombre más joven ocultaba casi todo su pelo, pero era bastante evidente, a pesar de la falta de iluminación, que su pelo era de un suave color púrpura. El hombre definitivamente sería considerado atractivo, pero sus ojos amatistas brillaban peligrosamente.
"¿Has encontrado ya a Teito?" el mayor de los dos empezó, hablando lentamente pero con una mezcla de urgencia. Sus ojos miraban fijamente a Ayanami, quien ni siquiera se inmutó antes su presencia.
"No, no lo he hecho, Miroku-sama" Ayanami se inclinó, a modo de disculpa, pero su tono no mostraba el menos rasgo de culpa o tristeza.
Levantó una de sus cejas ante la valentía de su subordinado, y Miroku-sama sonrió secretamente bajo los dedos cruzados. Siempre había apreciado a ese hombre. Era diferente. A diferencia de los soldados, quienes solamente seguían sus órdenes ciegamente pero este hombre era inteligente, astuto como un zorro, y por supuesto, un genio de la guerra. Miroku-sama sabía que no podía controlar a este hombre. El hombre más joven era ambicioso, pero él sabía cómo jugar sus cartas. Era peligroso y eso era incluso más razón para mantenerle cerca.
"He escuchado que lo estabas siguiendo. ¿Por qué es eso, Ayanami?" inquirió Miroku-sama. Estaba realmente impresionado por el hecho de que este hombre, más joven que él, y su subordinado nunca mostraban señal de ser intimidados. Ayanami era verdaderamente notable. Ciertamente, esa era la razón de su rápido éxito, Miroku-sama pensaba, recordando que solo necesitó un año para alcanzar un puesto de alto nivel. "¿Y? ¿Tu respuesta?" inquirió de nuevo cuando su subordinado solamente sonrió en silencio.
Ayanami dio una leve inclinación de nuevo y finalmente dijo "Con el debido respeto, Miroku-sama, pensé que conocía mi verdadera naturaleza" la expresión de Miroku se endureció pero se fue en un segundo, pensando que no había ni una pequeña oportunidad de escapar de los ojos críticos de Ayanami. Él le dio una pequeña sonrisa en respuesta a su superior.
"Si. No sé qué tipo de criatura eres pero, ¿tiene eso que ver con Teito Klein?"
"Todo, Miroku-sama. Si sabes sobre mí, entonces, ¿asumo que sabes sobre él?" Miroku-sama decidió no responder al hombre joven, pero silenciosamente reconoció el hecho de que sabía sobre el secreto de Teito Klein.
"Es mi preciado esclavo de guerra, mi mejor creación" dijo finalmente el presidente.
Con una mirada que decía que no estaba convencido, Ayanami respondió fríamente "Ya veo, pero necesito que sepa que, al final, él será mío"
"Ya veremos. Puedes retirarte"
"Entendido"
Ayanami hizo una corta reverencia final y dejó la habitación. Miroku-sama se reclinó en su silla y suspiró con cansancio. Ambos, Ayanami y Teito, eran sus favoritos. Él sabía que la prevención de Ayanami por conseguir lo que quería sería absurdo. Podría mantenerlo atado ahora pero no por mucho tiempo.
"Todo comenzó contigo, Teito Klein. Y tu elección, sea cual sea, te traerá un gran dolor, y a todos los que estén cerca de ti"
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Pasee por los alrededores de la iglesia. Como de costumbre, estaba llena de personas que querían rezar, pero hoy parecía haber una multitud mayor. Me abrí paso a través de la masa de personas y me dirigí hacia el invernadero, donde había prometido reunirme con los tres sacerdotes. Aún estaba sorprendido de saber que eran sacerdotes de tercer nivel, e incluso más aún, eran conocidos por sus asombrosas habilidades de batallas. Libelle, una de las tres hermanas, me había dicho que los tres eran famosos no solamente porque fueran obispos, pero también eran magníficos cazadores de vampiros. También había dicho que no mataban a ciegas, solamente a aquellos que no podían salvar.
Podía entender cómo es que les conocían tanto. Había visto a Castor luchar; era más que asombroso. Técnicamente, ese era el porqué eran los legendarios sangre pura. Era más bien como un engaño, pero no importaba mientras que no hiciesen nada mal.
"Teito-kun, por aquí." Castor, desde el interior del invernadero medio abierto, haciéndome un gesto con la mano. Corrió un poco, acercándome al hombre de las gafas, alzando la cabeza para mirarle a los ojos. Era alto, a pesar de ser más bajo que Frau, pero aún así era más alto.
Entra en el invernadero, dándose cuenta de la asombrosa belleza que tenía el lugar. Flores de todo tipo de cada temporada florecían y llenaban todo el lugar con sus aromas. Las tonalidades coloridas de los pétalos bailaban alrededor, aunque no soplaba nada de viento en esos instantes. Era una escena asombrosa para la vista.
Guiado por Castor, seguí el camino de baldosas hasta la pequeña mesa con cuatro sillas en mitad del jardín. Frau y Labrador estaban ya sentados y bebían de sus tés. El rubio estaba de pie y sus rasgos eran relajados, pero automáticamente se tensó cuando nuestros ojos se encontraron, así que inmediatamente cambié la mirada de sitio para esquivarle. Los recuerdos de su pasado habían empezado a perseguir mi mente de nuevo.
"Toma asiento" Labrador, dijo con un tono cada vez más suave. Hice lo que me pidió y tomé asiento en el lugar de la izquierda, el cual estaba desafortunadamente al lado de Frau. Me hubiese gustado poder sentarme entre Castor y Labrador. Después del sueño de esta mañana, me sentía incómodo a su lado.
"Estamos aquí para hablar sobre ti, en realidad" empezó Castor. Se quitó el sombrero y lo puso en su regazo.
"¿Té, Teito-kun?" sin esperar mi consentimiento, Labrador me dio una taza de té. Tenía una buena fragancia así que no me quejé. En el fondo de la taza, las flores empezaron a florecer.
Le di un sorbo y empecé. "Es…tan dulce…" los tres intercambiaron miradas, pero volvieron a la normalidad antes de que me diese cuenta. "De todos modos, ¿qué queréis de mi?" dejé el vaso y volvió a mirar a Castor.
"Iré directo al grano. Frau nos dijo que eres de Raggs."
Les miraba a los ojos, intentando descubrir sus intenciones. Una cosa era similar en los tres: tenían una expresión de póker que no revelaba nada, incluso a mí.
¿Era seguro decirles? Sabían que era de Raggs, así que eso quería decir que también sabían que era un esclavo. Espera, quizás ya lo sabían desde el principio. Después de todo, fueron los que me ayudaron cuando caí. Juzgando por la mala condición en la que estaba, no podía decir si mis ropas habían sufrido el mismo destino. Y cuando desperté, ya tenía ropas limpias puestas. La conclusión es: me quitaron la ropa y vieron mi marca de esclavo.
"Sí, soy del Reino de Raggs."
"Si, eso es obvio, pero no es lo que quería decir. Me refería a tu nombre" los ojos de los tres estaban clavados en mi y repentinamente se habían puesto serios. Era…inquietante, por decirlo de algún modo.
"¿Qué ocurre con mi nombre?" pregunté sospechosamente. El miedo comenzó a crecer y mis manos temblaban ligeramente. ¿Frau se lo había dicho? No podía. Me lo prometió.
"Tu verdadero nombre, Teito." Dijo Castor fríamente y entonces exploté.
No podía creerlo. Me sentí traicionado. Me dijo que protegería mi nombre. Me lo prometió, y aún así, al final, me traicionó. No era nada más que un extraño que me había ayudado cuando estaba herido. Era verdad que me ayudó cuando estaba fuera de mí, pero, ¿quién sabía si era ese su plan desde el principio? Quizás ellos prepararon el ataque o quizás Frau me hipnotizó de nuevo. Cualquiera que fuese, estaba furioso, incluso más aún, estaba triste de que me hubiese traicionado.
"¿Les dijiste mi verdadero nombre?" mi voz tembló con enfado. Sabía que mi rostro debía estar rojo, e inesperadamente las lágrimas rodaron por mis mejillas. "Intenté creer en ti y, ¿esto es lo que consigo?"
"Teito, cálmate, yo no…"
"¡No debería haber creído en ti!"
Frau se levantó de su asiento y agarró mi brazo para forzarme a escucharle pero me negué. No quería escuchar más mentiras. No podía comprender porque estaba tan enfadado, así como herido de haber sido traicionado por este hombre. Tiré de mi brazo, el cual era sostenido fuertemente por su mano, así que no pude ganar. Era siempre más fuerte que yo. Intenté hacer daño a todas las partes de él que estaban cerca de mí, pero él no se inmutaba.
Frau suspiró y los otros dos se alejaron perceptivamente, caminando muy lejos hasta quedar lejos del radio de audición. Dejé de luchar, y ahora permanecí quieto, mirándole con enfado. Si las miradas pudiesen matar, el rubio habría muerto al menos diez veces.
"Teito" se arrodillo, pero me negué a responder, solamente mirándole con intenso odio. Sin inmutarse, me acercó más, y su mano empujó mi cabeza hasta que sus labios quedaron contra mi oreja. Me susurró al oído "Cálmate, Wahrheit Tiashe Raggs. No tenemos intención de herirte, solamente hablar. Así que, por favor, escúchanos."
Fui obligado a calmarme bajo el hechizo de mi verdadero nombre. Le odiaba por usarlo, pero no podía estar enfadado con él. El nombre tenía control por encima de mí, incluso de mi alma.
"Tiashe, lo que nosotros vamos a contarte es un gran secreto que quizá esté conectado contigo, tu pasado e incluso tu futuro. Prometí que protegería tu nombre, y lo haré. Nunca te traicionaré, así que por favor, cree en mí."
Empecé a llorar de nuevo en silencio, no porque estuviese enfadado, no, sino porque estaba feliz. Me sentía tan estúpido simplemente había decidido confiar en él de nuevo.
El rubio le asintió a sus dos amigos y mientras ellos regresaban a donde estábamos, Frau me susurró de nuevo "Puedes confiar en ellos. Si no puedes, solo confía en mí." Entonces se levantó y se sentó de nuevo en su silla.
Me sequé las lágrimas de la cara y volví a sentarme también. A pesar de parecer tranquilo, estaba aún muy enfadado, lo cual Frau podía sentir sin lugar a dudas. No importaba cuales fueran sus razones, no me había consultado antes de decirle mi nombre a los dos sacerdotes.
"Bueno, nos sentimos mal por esto, pero no tenemos intención alguna de abusar de tu nombre. Creemos que necesitas saber eso." Los dos hombres se sentaron de nuevo, y Castor continuó. Ignoraron totalmente mi mirada de enfado, entendiendo que todavía estaba molesto. "Según lo que nuestro…amigo…de Raggs nos dijo" frunció el ceño, pero por una razón que desconocía "Bueno, nos contó un poco sobre la familia real…"
"… ¿y?"
"Al parecer, el cómo eligen a sus reyes depende del verdadero nombre de los candidatos. Sus reyes deben tener el "Raggs" en sus nombres. Normalmente ese nombre solamente aparece en el nombre de los príncipes. Para resumir, eres el príncipe, no… el Rey de Raggs, Teito-kun".
Notas de la Autora: mmm…un poco lento comparado con el último capítulo…pero es necesario…al menos ahora sabéis que el enemigo está empezando a moverse~
De todos modos, hacedme saber si tienes algo que decir: opinión, consejo, idea, etc. Lo que sea, ¡no olvides dejar review!
