Hola! Aquí os traigo el capitulo final, aunque todavia queda el epilogo, que ya esta escrito y que lo colgare de aquí unos días. Solo espero que os guste este ultimo capitulo y bueno aquí teneis un capitulo algo largo y de escenas subidas de tono. Asi que espero que lo disfrutéis y nos vemos en el siguiente. Un beso.
Capitulo 12 – En cualquier lugar del mundo
La sonrisa se ilumino en el rostro de Rachel antes de acercarse para besarle con más intensidad mientras llevaba sus manos alrededor de su cuello haciendo que su cuerpo quedara más pegado al suyo. Sus lenguas jugaron entre ellas durante un buen rato, tanto que perdieron la noción del tiempo.
- Menudo espectáculo estáis formando – La voz mostraba un toque de diversión seguido de una risa.
-Tio, ¿Pero qué haces? Eres un corta rollos. Están en plena reconciliación – Rachel y Finn se separaron para mirarlos a los dos amigos que estaban a escasos metros de ellos.
Los ojos de Finn viraron al cielo con cierta incredulidad y negó con la cabeza. La pareja giro sus rostros para verlos como empezaban a discutir como una pareja de ancianos. Rachel y Finn se miraron y no pudieron resistir una risita antes de que Rachel escondiera su cara en la camisa de Finn.
- Chicos – Finn llamo la atención de sus dos amigos aun abrazando a Rachel por los hombros - ¿Vamos a ensayar?
- Nosotros estábamos preparados para ensayar, pero como no habéis podido esperar para daros un magreo pues claro… – Dijo Liam mientras caminaban de vuelta al local.
- ¿Entonces no te vas, no? – Pregunto Justin intentando cambiar de tema. Finn negó con la cabeza con una sonrisa.
- Una nueva norma para el grupo. Nada de besitos y de magreos mientras ensayamos – dijo Liam señalando a la pareja.
- Oye, eso es injusto porque yo no os prohíbo a vosotros pelearos como una pareja de ancianos durante los ensayos – Liam le miro con la boca abierta incrédulo antes de intentar rebatirla. Rachel puso su sonrisa de superioridad antes de girarse y meterse en el local de ensayo.
Una vez dentro, cada uno fue a sus instrumentos para afinarlos y prepararse, Rachel se acerco a una de las mesas dejando su bolso, no sin antes mirar su móvil. En él vio que había una llamada de Ryder. Así que, aprovecho que sus amigos estaban aun preparándose para llamar a su representante.
-Hola – Respondió Rachel mientras se lo imaginaba recostándose en su silla, Ryder le contesto entusiasmado antes de darle una noticia. Rachel miro a sus compañeros y empezó a hacer señales con las manos - ¿Cuándo? – Pregunto con tal entusiasmo que sus amigos se le quedaron mirando sorprendidos. Ella les miro ilusionada y ellos se miraron con confusión pero dejaron todo lo que estaban haciendo para acercarse hacia ella – Perfecto, allí estaremos.
- ¡Ryder nos… nos ha conseguido una entrevista con… con otra discográfica… mañana! – Sus palabras se entrecortaban de la emoción mientras sus amigos le miraban ilusionados.
- ¿De verdad? – pregunto emocionado Liam. Rachel asintió antes de que empezaran a planear todo.
Ya que Finn tenía que ir a trabajar aquella tarde, decidieron ir a Nueva York al día siguiente muy temprano. Dejaron el ensayo a medias y cada uno de ellos se fueron a sus casas para preparar la maleta, sobretodo Finn que tenía poco tiempo para ponerlo todo en orden. Además, el joven tuvo que hablar con el director de la academia conforme faltaría al día siguiente. Pero al ser el ultimo día y no se iban hacer clases normales, el director no se lo tuvo muy en cuenta y solo le deseo mucha suerte. Así que a las 5 de la mañana del viernes, los 4 estaban en el aeropuerto nerviosos, aunque no muy habladores pero ilusionados.
Llegaron a Nueva York muy nerviosos, se fueron a desayunar antes ir a la entrevista, aunque Rachel no podía comer de lo nerviosa que estaba mientras que Liam no paraba de comer. Eran las diez de la mañana cuando estaban en la puerta de la discográfica nerviosos junto a Ryder. Según Ryder esta vez tenían más posibilidades de que pudieran conseguirlo, ya que esa discográfica estaba buscando una banda para promocionar. En menos de media hora, los cuatro se sentaron enfrente de un hombre, llamado Brad y una mujer, llamada Ann, que eran muy amables y quienes entablaron conversación con ellos antes de empezar con los temas más serios.
- Así que tú eres Rachel Berry, ¿verdad? La actriz de Funny Girl – Murmuro la mujer joven mientras Rachel asintió emocionada al ser reconocida pero también muy nerviosa – fui a ver el musical. Impresionante, me gusto muchísimo y tienes una voz muy bonita y con mucho potencial.
- Muchas gracias – dijo sintiendo como se ponía algo roja.
- ¿Te puedo hacer una pregunta? – le dijo a Rachel antes de dirigirse a los chicos - Sin ofenderos a vosotros, chicos – los chicos asintieron antes de que la mujer empezara a preguntar - ¿Pero porque elegiste querer estar una banda en vez de explotar tu carrera en solitario sabiendo que podrías arrasar solo con tu voz? – Rachel miro a la mujer antes de mirar a sus amigos y volver a mirar a las dos personas que tenía enfrente y sonreír.
- Honestamente esa fue mi primera opción: sacar un disco en solitario. Pero después cuando empecé a componer, ellos me ayudaron mucho en todo y me di cuenta que yo no estaría aquí sin ellos, no habría compuesto la mayoría de canciones sin ellos. Yo pongo la voz, pero ellos ponen una parte muy importante también de la música como es la melodía de las canciones y sin músicos tan buenos como ellos, yo no estaría aquí y no tendría canciones que cantar – La mujer sonrió abiertamente y miro a su compañero quien asintió con la cabeza mientras apuntaban en un papel.
- ¿Y vosotros chicos, porque queréis sacar este disco?
- Amamos la música, como Rachel. Eso es todo. Es nuestra vida – dijo Liam. Finn y Justin asintieron y quizá pensaron en decir algo más pero básicamente eso era todo. Cuando Finn pensaba en añadir algo más para convencerles, la mujer hablo.
- Perfecto – cogió el disco que tenía en frente - Vamos a escucharos un poco, ya sabemos cómo canta Rachel pero queremos escucharos a todos juntos – se levanto y puso el cd en una minicadena que tenían en la sala mientras cogía el mando a distancia.
La primera canción que sonó era la balada "Nothing" donde se escuchaba la voz de Rachel y los toques de la guitarra y el piano tocado por Liam. La mujer murmuro un par de veces "Precioso" mientras lo escuchaba cosa que hizo sonreír a los componentes del grupo. Fueron pasando una por una las canciones mientras que daban pequeñas apreciaciones sobre las canciones y parecía que les iba gustando bastante.
- Me gusta, tenéis un sonido muy bonito todos juntos. Además canciones con ritmo y baladas preciosas ¿Qué opinas, Brad? – le pregunto al hombre
- A mi también me gusta – dijo el hombre con una sonrisa – Así que como banda supongo que tendréis un nombre ¿Cómo os llamáis?
- Bueno estamos decidiendo nombres pero habíamos pensado en llamarnos O'Crazy
- ¿Por qué O'Crazy?
- O de Ohio, porque es nuestra ciudad y Crazy porque así estamos nosotros. Locos – dijo Liam haciendo reír a la mujer.
- Me gusta. Me gusta la gente loca – dijo haciendo reír a todos.
- ¿Entonces, Ann y Brad, que opináis? ¿Les dais esta oportunidad? – Dijo Ryder interviniendo por primera vez. Los dos se miraron y sonrieron.
- Bueno tenemos que discutir algunas cosas pero yo creo que sí.
- ¿De verdad?
- Si, de verdad. Aunque no será oficial hasta que firmemos el contrato que esperemos que sea muy pronto pero si todo sale bien, si – sin pensárselo, Rachel se levanto y acabo abrazando a los productores que se rieron al ver la efusividad de la joven.
Ryder se quedo con ellos un poco mas mientras discutía los términos del contrato y después lo hablaría con los jóvenes para ver si estaban de acuerdo. Los jóvenes se fueron a celebrarlo pasando el día por Nueva York y empezando a dar ideas sobre los cambios de las canciones y otros retoques. Finalmente, Ryder les llamo por la tarde para quedar un momento con ellos y así explicarles las bases del contrato con detenimiento, ya que ellos apenas entendían muchas de las cosas legales que se explicaban en el contrato. Ryder les dijo que a comparación de otros contratos, este estaba bastante bien y como ellos confiaban en él, asi que no dudaron en aceptar el contrato.
Tras la reunión con Ryder, se fueron a cenar unas pizzas en casa de Rachel y brindar por ese nuevo disco. Se estuvieron hasta tarde jugando y hablando, hasta que los amigos decidieron que era momento de irse. Rachel se levanto confusa ya que en su casa podían dormir todos perfectamente.
-No, gracias pero no. Ya hemos avisado a un amigo, no queremos escuchar ruidos desagradables – Liam levanto las cejas mirando a la pareja. Rachel los miro con mala cara antes de volver a hablar.
- De verdad, os podéis quedar, uno puede dormir en la cama arriba y otro en el sofá cama - insistió la joven. Pero no pareció convencer a los amigos.
- ¿Y Finn donde duerme? – pregunto con retintín Liam, ya que Rachel había contando con que evidentemente Finn dormiría con ella.
- Yo duermo en la cama de la gata – dijo de broma Finn haciendo reír a todos señalando la pequeña camita que tenia la gata, aunque la gata normalmente prefería dormir o con Rachel o en la otra habitación.
- Gracias, Rach, pero mejor será que os dejemos solos, tenéis mucho tiempo que recuperar – dijo Justin guiñándoles un ojo – nos vemos mañana, pareja – murmuro antes de dirigirse hacia la puerta y salir del apartamento.
Rachel les siguió con la mirada antes de girarse y ver como Finn se había sentado de nuevo en el sofá mirándole con una sonrisa. La joven le mira sonriendo antes de empezar a caminar hacia él cuando el sonido en la puerta suena de nuevo. La joven frunce el ceño y se gira para abrir la puerta.
- Ah, recordad en utilizar preservativos que no queremos tener un niño antes de… - La puerta se les cerro en sus narices de los dos amigos, ya que Rachel no quería escuchar nada mas de sus dos amigos.
Los escucho reírse al otro lado de la puerta mientras se iban. Se giro hasta Finn que seguía en el sofá mirándole divertido. La joven los señalo con el dedo mientras se dirigía a sentarse al lado de Finn.
- ¿Así van estar siempre?
- Me temo que si – Finn vio como la joven suspiro y aquello le hizo sonreír. Aunque Rachel no pudo evitar acabar sonriendo mientras se sentaba en el sofá poniéndose cómoda cruzando sus piernas en forma de indio. En parte, Rachel agradecía que sus amigos les dejaran solos ya que tenían algunas cosas que hablar. Desde el beso todo había sido tan frenético que no habían tenido tiempo de hablar de lo que había pasado entre ellos.
- ¿Cómo estás? – pregunto Finn cuando ya estaba sentada a su lado y levanto su mano acariciándole su rostro.
- Estoy muy bien, estoy muy feliz – se mordió el labio mirándole - ¿Y tu como estas? – pregunto a ella.
- Hace mucho tiempo que no me sentía tan bien – confeso Finn.
- Me alegro… Con todo esto del disco no nos ha dado tiempo a hablar – Finn frunció el ceño – lo del beso – Finn asintió acomodándose mejor en el sofá para mirarle, mientras le cogió una de sus manos.
- Sigo pensando lo mismo que ayer Rachel – la joven asintió mirando sus manos unidas.
-Lo se, pero ¿Esto significa que…? – señalo a ella y a él con indecisión. No quería malinterpretar nada y dar por sentado algo que no era.
- Si, estamos juntos, soy tu novio, si quieres claro – Rachel se abalanzo dándole un beso y después un abrazo.
- Por supuesto que si, es lo que llevo soñando desde hace tanto tiempo – le susurro contra su oreja, pero antes de separarse, mirarle y preguntarle - ¿pero tú estás bien? ¿No estarás mal?
- Estoy mucho mejor, quiero estar contigo.
- ¿Qué te ha hecho cambiar de opinión?
- Nunca he cambiado de opinión. Sabía que íbamos a estar juntos de nuevo, aunque tuviera que ir a buscarte a cualquier lugar del mundo con tal de que estuviésemos juntos - Rachel le miro y Finn vio que algo le rondaba por la cabeza - ¿Qué pasa?
- ¿Por qué ahora? ¿Por qué no te quedarte conmigo hace seis años? – Finn asintió dándose cuenta que aquello todavía dolía – ¿Por qué no te viniste conmigo?
- Yo tenía que dejarte ir. No podía retenerte en Ohio o en Georgia, no podía permitir que te quedaras por mí. Tus sueños estaban por encima de mí – Rachel negó con la cabeza.
- Eso no es verdad, nada está por encima de ti. Además no me has respondido a mi pregunta, ¿Por qué no viniste conmigo? – Finn suspiro echando la cabeza para atrás antes de hablar.
- Puede que me equivocara, Rach. Quizá ha sido una de las decisiones mas difíciles que he tenido que tomar en toda mi vida – Rachel le miro a los ojos viendo la duda en ellos – Pero eso no significaba que no te quisiera. O que no quisiera casarme contigo, pero decidí rendir a mi padre. Era algo que necesitaba hacer. Equivocado o no, fue lo que hice y no puedo cambiarlo. Y – hizo una pausa y Rachel vio en su rostro algo de dolor contenido - creo que ya he pagado suficiente por ello.
- Lo siento por sacar el tema – murmuro Rachel – soy consciente que debió ser duro para ti. Lo sé – llevo sus manos a su rostro enmarcándosela y acariciándole – Ahora tenemos una oportunidad de volver a intentarlo.
- Me encantaría – Finn se acerco a ella con una sonrisa antes de que Rachel le frenara antes de darle el beso.
- Solo quiero estar segura de que no te vas a arrepentir mañana por la mañana – le pregunto asegurándose de que todo está bien.
- No puedo borrar mi pasado, Rachel, no puedo borrar todo lo que paso con Daisy, y tienes que entender que eso siempre va estar ahí y puede que tenga días algo malos por eso, pero no puedo vivir en él toda mi vida. He vivido unos meses difíciles, pero lo que estoy seguro ahora mismo es que quiero estar contigo – Rachel sonrió satisfecha y esta vez fue ella quien se acerco besándole.
Sus labios se juntaron como si fueran un imán, las bocas se unieron un beso suave y dulce. Rápidamente las manos fueron al cuerpo del otro, acariciándose y tocándose. Esa necesidad imperiosa de sentir al otro más cerca que nunca. No más dudas, no más arrepentimientos.
Se fueron recostándose en el sofá mientras seguían besándose estirados en el sofá, él encima de ella. El beso seguía siendo suave, tierno y tan dulce. De repente, el beso se transformo en uno lleno de pasión y de puro deseo. Rachel sintió las caderas de Finn moviéndose contra ella y la joven envolvió sus piernas alrededor de sus caderas haciendo que su centro tapado por sus vaqueros fuera golpeado el bulto de su erección haciendo que Rachel sintiera su entrepierna mojada.
Finn fue bajando los besos por su cuello, dando mordisquitos mientras que sus manos se metían debajo de la camisa acariciando su estomago hasta sus pechos que los acaricio por encima del sujetador. No tardo en levantarla hasta quitársela. El joven paso la lengua por sus pechos por encima del sujetador. Levanto la mirada para ver a la joven suspirar con los ojos cerrados, mientras las pequeñas manos se clavaban en sus hombros a través de su camisa a cuadros.
Finn bajo aun mas por su estomago besando y lamiéndolo que se encogía cada vez que le daba un beso o lo lamia. Beso a beso fue descendiendo hacia la cintura de su pantalón.
- Si no recuerdo mal – le paso la lengua por su ombligo – te debía – le beso por encima de la cintura – algo – beso por debajo del ombligo mientras que sus manos ya estaban desabrochando sus vaqueros - ¿Verdad? – cuando sus dedos empezaban a bajárselos pasando sus vaqueros por sus muslos.
- Pensé que no te acordarías – murmuro cuando levanto sus piernas para facilitarle que le quitara los pantalones.
- Yo siempre cumplo mis promesas – la miro como estaba sentada con unas braguitas negras y su sujetador de encaje - Eres tan jodidamente hermosa – le levanto una pierna y empezó besándole la pantorrillas, subiendo por sus muslos, pasando la lengua por todo ella y cuando se canso, llevo su lengua a su otra pierna.
- Finn – gimió viéndole sus ojos de deseo. Él solo sonrió antes de llevar sus dedos a su cintura. Empezándole a bajar la ropa interior, hasta quitársela y tirarla hacia al otro lado del comedor. El joven la hizo sentarse en el sofá un momento para llevar sus manos por detrás para desabrochar su sujetador y después le puso una mano en el torso para que volviera a estirase.
El joven se arrodillo delante de ella, mientras que la joven cerraba las piernas en un intento de frenar el deseo que sentía. Finn llevo sus manos a sus muslos e hizo que abriera las piernas completamente, una pierna apoyada en el respaldo del sofá y la otra cayera hacia el suelo. Finn repaso la mirada desde su rostro con su pelo revuelto que caía por su cara y parte estaba esparcido por el sofá, sus ojos que lo miraban con una mirada oscura por la pasión, su boca entre abierta mientras se mordió el labio, a sus pechos pequeños que subían y bajaban por su respiración con sus pezones oscuros completamente duros, hasta fijar su mirada en su centro brillante por la excitación.
Rachel vio su mirada, completamente llena de deseo y eso le hizo sentir más excitada aun. Casi sin poder evitarlo por más tiempo el joven paso sus dedos por sus pliegues, hecho que le hizo arquear la espalda del sofá. Finn sonrió por su reacción y volvió a hacerlo un par de veces más mientras sus dedos se mojaban completamente de sus flujos.
- Estas tan mojada, cielo - Llevo sus dedos a su clítoris donde empezó a acariciándolo suavemente haciendo que Rachel gimiera y levantara las caderas buscando mas su roce.
Finn volvió a bajar sus dedos hasta llevarlos hasta su entrada y adentrar dos de ellos en su interior. Los gemidos de Rachel acompañaron los dedos de Finn entrando y saliendo de ella mientras que la joven movía sus caderas contra ellos. Los gemidos inundaron su apartamento. Cerró los ojos mientras se agarraba fuertemente al sofá, mientras gemía por los dedos entrando y saliendo de ella. Por un momento, Finn con su mano libre fue hacia uno de sus pechos, jugó con él entre sus dedos antes de bajar su rostro chupando el pezón duro llevándoselo a su boca, mientras sus dedos seguían trabajando allá bajo.
Y antes de que pudiera detenerse, Finn quito sus dedos se volvió para atrás mirándole. La abrió con sus dedos llevando su cuerpo hacia delante y acariciando la nariz justo en su centro. Ella sintió las cosquillas de tener el suave aliento en su centro pero era tan excitante y tan placentero que la hizo gemir.
- Hueles tan bien - susurró Finn mirando su rostro, y suavemente pasó la lengua por el centro empapado.
Le lamió de abajo hacia arriba soltando pequeños gemidos y repitió la acción varias veces mientras su lengua se llenaba de su dulce sabor. Comenzó a explorar más con su lengua, lamiendo sus pliegues suaves y con la ayuda de sus dedos, la abrió ampliamente llevando su lengua a su clítoris y empezó a rodearlo.
Rachel grito cuando enterró su rostro en ella antes de volver a deslizar de nuevo sus dedos dentro y fuera de ella. Una vez dentro, Finn retorció sus dedos dentro de ella haciéndola gritar aun mas. Su boca trabajaba aun en su clítoris, lamiendo y chupando mientras sus dedos seguian entrando y saliendo de ella.
Finn siguió atacando su clítoris hinchado con su lengua lamiendo y rodeándolo pero con mucha más intensidad. Por un momento saco sus dedos de su interior y los chupo antes de volver a enterrarlos profundamente en su interior y moverlos aun más y más profundo y más rápido. Entre sus dedos y su boca, Rachel estaba siendo devorada completamente por Finn.
- Amo tu sabor – murmuro Finn antes de que volviera a adentrar su lengua en ella.
Y eso fue el límite para Rachel quien se convulsiono contra la boca de Finn mientras gemía y gritaba su nombre, apretando sus muslos contra la cabeza de Finn. Aun así, el joven siguió lamiéndole hasta que pareció que la joven le reclamo con la mano para que subiera para arriba. Le cogió de su pelo y le obligo a subir a su boca. Por un momento se quedaron besándose antes de que Finn se separo de ella y la cogió en brazos con un brazo bajo sus rodillas y otra bajo su espalda y la llevo para arriba hacia la habitación. Rachel agradeció enormemente ese detalle ya que no estaba segura si se podría mantenerse de pie. Su cuerpo todavía se estremeció cuando la dejo tumbada en la cama.
-¿Estás bien? – le pregunto a Rachel cuando se tumbó encima de ella besándole el rostro. La joven asintió con una sonrisa grandiosa antes de que él le volviera a besar. Un beso lento y amorosamente – Eres tan hermosa cuando te acabas de correr – murmuro contra sus labios. La joven rodeo sus piernas contra sus caderas cubiertas por sus vaqueros, ya que él todavía estaba completamente vestido. La joven bajo una mano por su cuerpo hasta su entrepierna donde le dio un suave apretón haciendo que el joven gimiera por su contacto.
- Finn te necesito dentro de mí – susurro, cuando con solo una mano intento deshacerle el botón de los vaqueros. Para Finn era lo que necesitaba para despojarse de su ropa, se separo de ella, se puso de rodillas se quito su camisa, mientras Rachel se sentó enfrente de él y le bajo la cremallera del vaquero y Finn finalmente se los quito, quedándose desnudo. Rachel llevo sus manos a su rostro besándole de nuevo, sus cuerpos rozándose uno con el otro. Rachel lo sintió contra sus caderas y se apretó contra él y sus intimidades se chocaron provocando una corriente eléctrica entre ellos.
De repente, Rachel le empujo por sus pectorales y Finn se quedo sin entender a que se debía aquello, hasta que Rachel le susurro 'Déjame a mi'. Le obligo a tumbarse, poniéndose encima con sus piernas a cada lado de sus caderas y busco su boca con ansiedad, antes de pasar sus manos por su cuerpo, viendo como sus ojos brillaban por la excitación. Sin apartar su vista de ellos, Rachel rodeo su mano a su pene, acariciándole de arriba abajo antes de que la joven la dirigiera hacia su entrada. Contuvo la respiración mientras empezó a descender dejando entrar en ella, sintiendo esa conexión tan poderosa. Mientras que la electricidad se concentro en el punto de unión mientras los dos gritaron.
-Oh, cariño, estas tan húmeda – Rachel continuo mirándole a los ojos hasta que estuvo completamente dentro de ella. Cerró los ojos un instante, antes de gemir de nuevo. Abrió sus ojos y se agacho para besar su pecho un par de veces y su cuello, antes de volver a incorporándose de nuevo, apoyándose las manos en su pecho. Elevo sus caderas empezando a moverse encima de él. Apretó sus puños contra su pecho clavándole las uñas cuando volvió a bajar de nuevo. Los gemidos de ambos se sincronizaron mientras la joven empezaba moverse mas y mas rápido.
Las manos de Finn que hasta ese momento estaban en sus caderas guiando las caderas de Rachel, subieron a sus pechos amasándolo apretándole antes de bajar una de sus manos hacia sus nalgas. Al mismo tiempo, Finn elevo sus caderas para encontrarse con la suya.
Rachel conocía demasiado bien a Finn y sabía que no iba durar demasiado y por su parte ella también estaba en el límite, sus movimientos se hicieron mas y mas rápidos mientras sus respiraciones y los gritos muchos más intensos. La mano de Finn bajo de su pecho por todo su cuerpo hasta la unión de sus cuerpos y empezó a acariciarlo en círculos. Finn noto como se apretó a su alrededor fuertemente, mientras que sus gemidos y gritos guturales salieran de la boca de Rachel. Su pelo le tapo la cara hecho que hizo que el joven le apartara el pelo de su cara para verle mejor mientras seguía gritando.
Y esto fue lo último para que Finn llegara a su límite gimiendo debajo de ella con los ojos cerrados y la boca entreabierta gimiendo. La joven se dejo caer escondiendo su rostro en su cuello escuchando como su respiración frenética contra su oreja. Rachel reanudo sus movimientos de caderas un poco más calmadamente. Cuando Finn abrió los ojos, la joven le beso jadeante contra sus labios. Sus cuerpos todavía se frotaban entre sí, despacio solo disfrutando el momento. Finn se separo del beso y froto su nariz contra la suya empezando a susurrar.
-Te quiero – Rachel se estremeció antes de besarle nuevo, y sonrió.
- Te quiero, Finn.
Casi veinte minutos más tarde, la pareja se metía otra vez en la cama tras haberse dado una ducha juntos. Finn no dudó en abrazarla sus hombros permitiendo que la joven se apoyara contra su pecho.
-¿Estás bien? – Pregunto Rachel levantando la cabeza para mirarle, mientras que el joven sonrió y beso su frente en respuesta.
- Muy bien, preciosa – La joven se rio justo cuando la gata, quien hasta ese momento se había mantenido alejada de la cama al ver tanto ajetreo, subió de un salto y se puso entre los pies de ambos que estaban entrelazados.
- ¿Te ha gustado el espectáculo, Barbra? – le pregunto Rachel a su gata haciendo reír a Finn. La gata maulló y los dos se volvieron a reír.
- ¿Y tú? ¿Estás bien? – Le pregunto a Rachel mientras le apartaba el pelo de su rostro.
- Perfecta. Hacía años que no estaba tan bien – El joven sonrió y le dio un suave beso en la nariz mientras le empezaba a acariciar sus brazos. Finn giro su rostro un instante mirando hacia la habitación.
- Rach, esas son mis baquetas ¿verdad? – pregunto aunque sabia la respuesta. Las había visto cuando le enseño la casa el primer día, pero nunca se lo había preguntado. Rachel levanto un momento la vista y sonrió antes de asentir.
-Se las pedí a tu madre cuando desapareciste. Necesitaba tener algo tuyo – le confesó finalmente - ¿Te molesta?
- No. Por supuesto que no – Dijo mientras le seguía acariciando.
Rachel por su parte centro la mirada en su habitación mientras pensaba en cómo habían cambiado las cosas, desde hacía un año. Finn estaba de vuelta y estaban juntos de nuevo. Su carrera iba mejor que nunca, iban a sacar un disco. Y eso le recordó una conversación que tuvo hace un tiempo con Ryder, en el que le comunico que si iba a sacar un disco, seguramente tendría que mudarse a Los Ángeles porque los estudios de grabaciones estaban principalmente allí. No supo porque eso le vino a la cabeza pero recordaba cuando se lo comunico y que le dio pánico mudarse de nuevo. Ahora todo era distinto, simplemente porque sabía sus amigos estarían con ella y sobretodo, Finn estaría con ella.
- Finn estoy pensando en que si sale bien lo del disco puede que nos tengamos que mudar a los Ángeles. Según me dijo Ryder muchos de los estudios están allí.
- Me gusta los Ángeles – susurro Finn.
- ¿No te importa tener que mudarte? – Finn negó con la cabeza.
- Me da igual si es los Ángeles, Londres, Hong Kong, La Antártida con los pingüinos, Europa o en cualquier lugar del mundo. No me importa… solo si tú estás conmigo – Rachel sonrió antes de besarle profundamente.
