Autor Original: Vyrian D
ID: 1209801
Derechos: Solamente la historia es mía, no importa cuántas veces haya soñado con robar este manga de Amemiya Yuki.
ADVERTENCIAS: Esta historia contiene shounen-ai, y posiblemente yaoi y por lo tanto está marcado como "M" por seguridad. Así que si no te gusta el amor entre chicos, por favor, no leas, no me culpes. ¡No digas que no te advertí!
Parejas: Principal Frau x Teito, no correspondido de Hakuren x Teito, Castor x Labrador, Ayanami x Teito solo ligeramente y quizás algunas otras parejas menores.
Notas de la traductora:
¡Aloha~! Bueeeenooo, ha pasado tiempo desde la última actualización pero, ya sabéis, exámenes y entregas finales de trabajos. Qué remedio. Pero bueno, ya está hecho, notas sabidas y clases nuevamente comenzadas así que, por ahora, tengo más tiempo libre~
Aquí tenéis nuevo capítulo, ¡que os disfrute!
Noche 11: Confesión
Era ya de noche cuando regresamos a la iglesia. El ejército se había retirado, gracias a los esfuerzos de Castor y Labrador. El alboroto que las personas de la iglesia hicieron cuando vieron las aeronaves militares se habían calmado. La situación había mejorado y la gente se había calmado. Constantes susurros de agradecimiento inundaban el usualmente silencioso espacio que rodeaba a la iglesia. Las personas agradecían a Dios que la amenaza militar hubiese pasado, pero no lo era.
No me sentía agradecido, ni siquiera un poco. ¿Por qué siempre tenían que ocurrirme a mí este tipo de desgracias? Empezaba a preguntarme porque siempre salía vivo de esas situaciones.
"¿Por qué le mataste?" empecé débilmente. Mi voz se escuchaba ronca de tanto llorar y gritar a Frau. No siquiera me quedaba energía para pelear con él y obligarle a que me dejase ir.
Después de que me salvase de la caída, seguía siendo sostenido por él, sujeto con seguridad en sus brazos. Me senté en su regreso durante todo el vuelo de regreso a la iglesia. Era una posición en la cual, normalmente, me hubiese quejado, sobre todo porque sus brazos rodeaban mi torso y se mantenían firmemente en el sitio. Pero no estaba de humor para protestar más, dejando de luchar. Sabía que no conseguiría hacerle soltar el agarre, así que decidí dejarme llevar en silencio. Incluso si eso no marcaba ninguna diferencia. Ambos esquivábamos el mirarnos el uno al otro.
"No lo sé" contestó Frau en un áspero susurro. Dudaba que fuese capaz de escucharlo si no hubiese estado tan cerca de él.
El vampiro enterró su cara en la curvatura de mi cuello, su pelo hacia cosquillas en mi oreja así que continué.
"¿Por qué intentaste siquiera salvarme? Me odias, ¿no?" era doloroso decir eso. Entendía perfectamente que lo que había dicho en ese momento no era la verdad. También sabía que lo que él dijo, lo que me hizo creer que me odiaba, era puramente porque estaba confundido acerca de sus propios sentimientos. Lo sabía, y aún así dije esas crueles palabras. Solo quería huir de mi propio dolor hiriéndole.
"Nunca podría odiarte, nunca lo he hecho y nunca lo haré"
Si, ya sabía eso de algún modo. Apoyé mi cabeza en su hombro al descubierto. Olía a sangre. la sangre de Mikage.
"Mikage era mi mejor amigo" las lágrimas que pensaba que se habían secado, comenzaron a formarse de nuevo en mis ojos. La luz rojiza del sol del atardecer estaba dañando mis ojos.
"Lo sé" susurró contra mi piel. Su respiración era cálida y húmeda, y me estremecí de forma inconsciente.
"Lo siento si os molesto, chicos, pero necesito decirte algo importante, Teito" ninguno de nosotros se giró para mirar a Hakuren, pero sabía que estábamos escuchando. "Esa persona que estaba contigo no era Mikage"
¿De qué diablos estaba hablando? Era Mikage. Conocía a Mikage y él no.
"Sé que esto quizás suena falso para ti" continuó el rubio "Pero conozco a Mikage. Soy su hermano mayor"
Está mintiendo. No conocía a Mikage. Mi mejor amigo nunca me dijo que tuviese un hermano.
"El cuerpo sin vida de Mikage fue entregado a nuestra madre. Yo estaba allí cuando ella incineró el cuerpo de Mikage"
Mentira. Mikage no estaba muerto esa vez. Fue asesinado, por Frau, ¿no? Lo vi. No murió por mi culpa, ¿verdad? Pero, ¿y si lo hizo…?
"Si…" las lágrimas amenazaron con rodar por mis mejillas de nuevo. Mis ojos estaban ya demasiado doloridos y cansados, pero no quería dormir aún. Estaba asustado "Si estaba ya muerto en ese momento, entonces, ¿quién era la persona a la que mató Frau?"
En realidad, tenía el presentimiento de que Hakuren estaba diciendo la verdad. Me había sentido incómodo al estar con Mikage antes. Nunca me había sentido de ese modo antes, y pensé que era solo la culpa carcomiéndome. Pero creo que estaba equivocado. No quería creerlo, y ahora estaba intentando echarle la culpa a Frau. No quería reconocer que era el único que había causado la muerte de mi mejor amigo. Supongo que simplemente era…despreciable.
"No sé quien era" Frau fue el que respondió "Pero conozco a la persona tras esto" el rubio mayor levantó la cabeza y miró vacíamente las aeronaves militares retirándose.
Sentí que mi corazón repentinamente se apretaba dolorosamente con el pensamiento doloroso que invadió mi cerebro. Sabía que no era mío. Observé inquisitivamente a mi compañero de sangre. Lo había visto de ese modo pero era raro, especialmente últimamente. Por supuesto, eso era simplemente una fachada. No podía entenderle a través de su máscara pero había aprendido a no confundir mis sentimientos con los suyos. Algunas veces, si no con frecuencia, le pillaba mirando tristemente el cielo y entonces la tristeza empezaba a meterse en mi corazón. Sabía que ese sentimiento no era mío. Y al igual que hoy, era de Frau. Me preguntaba qué había ocurrido en su pasado.
"Tienes que irte de la iglesia" de repente me trajo de vuelta de entre mis pensamientos. Aparté la mirada de inmediato, asustado de encontrarme con sus ojos.
"Estaba pensando hacer eso. Pero primero, ¿puedes dejarme ir?" hice mi mejor esfuerzo en esconder el sonrojo. Ahora que me había enfriado, me di cuenta de lo incómoda de nuestra posición. No estaba haciendo muy buen trabajo, a pesar de todo. Mi corazón latía acelerado y mi rostro estaba sonrojado; dudaba que no se diese cuenta de ello.
Afortunadamente, sin embargo, decidió no sacar el tema a colación. Su agarre se aflojó, e inmediatamente me senté más cerca de Hakuren. No sabía si estaba soñando despierto o es que simplemente mis ojos estaban cansados, pero por un breve momento, podría jurar que vi la decepción pintarse en su rostro. Creo que era lo último, o quizás la mezcla de ambos. Bueno, cualquiera que fuese la razón, no me importaba. Pronto me iría de este lugar. No volvería a encontrarme con él de nuevo.
Espera, ya que teníamos un pacto… Necesitábamos mantenernos juntos.
Genial, ahora sé porque dijo que se arrepentiría de este pacto.
Mientras estaba perdido en mis sombríos pensamientos, Hakuren nos condujo a donde Castor y Labrador estaban esperando. El hawkzile aterrizó con un ruido sordo. Frau fue el primero en bajar, seguido por mí y después Hakuren.
"¿Estás bien, Teito-kun?" Castor-san puso su mano en mi hombro. Me gustaría gritarle un alto 'NO' pero estaba demasiado cansado para hacer eso así que solo asentí débilmente " ¿Qué hay de ustedes dos?" continuó, preguntando a los dos tras de mí. Siguiendo su ejemplo, los dos asintieron "Bien. Descansad bien esa noche y nos encontraremos mañana por la mañana en el lugar de costumbre. Es importante, así que no lo olvidéis, ¿de acuerdo?" en realidad, estaba solo escuchando parcialmente. Mi cuerpo había estado clamando por descanso y estaba empezando a ceder. No había descansado lo suficiente estos días y todas esas luchas se habían cobrado lo suyo en mi cuerpo.
Sintiendo mi cansancio, Frau cogió mi brazo y me arrastró. Protesté débilmente, intentando soltarme del agarre. Su agarre era demasiado fuerte para mi gusto, y era doloroso para mí ya cansado cuerpo. La gente nos miraba con extrañeza, pero el obispo les ignoró totalmente. El hombre no estaba llevándome a mi habitación. Nos cruzamos con varios sacerdotes en el camino así que creo que estábamos yendo a su habitación. ¿Por qué estaba llevándome a su habitación? Bueno, solamente él lo sabía, pero una cosa era segura: no estaba dispuesto a sentarme y descubrirlo.
Frau se detuvo bruscamente delante de una puerta blanca. El pasillo era similar al de mi habitación, a excepción de que la distancia entre las puertas era aún mayor. Inspeccioné la fina puerta blanca mientras Frau se peleaba por sacar la llave con una sola mano. Sería mucho más fácil si me soltase, pero aparentemente estaba asustado de que huyese. No era tan estúpido como para huir de él. Aunque no podía decir que lo conocía bastante bien, aún así le conocía lo suficiente para saber que mi velocidad no era rival para él. Estaba demasiado cansado como para hacer eso. Además, TENÍA algunas cosas que preguntarle.
La puerta hizo un pequeño sonido de 'click' y por primera vez desde que llegué a la iglesia (e hicimos el pacto), entré en la habitación de mi compañero. Era bastante simple. Esperé ver una habitación desordenada ya que Frau era un vago, pero estaba sorprendido de ver que estaba bastante ordenado. Una cama de gran tamaño ocupaba un lado de la habitación. La sábana blanca estaba limpia y metida bajo el colchón en las esquinas de manera ordenada. Todo era bastante normal, desde la cama hasta el armario, la mesa y todo, a excepción de una cosa. Había un ataúd junto a la cama. ¿Por qué había un ataúd en su habitación? Tenía curiosidad, pero quizás no era realmente buena idea investigar demasiado. Vamos simplemente a decir que era la clásica, oh, tan obvia, razón: 'Frau es un vampiro', así que necesitaba un ataúd.
"Dormirás aquí a partir de hoy" el obispo finalmente soltó mi mano y comenzó a buscar a través del armario. "No tengo ropa de tu talla así que usa esta temporalmente" me tiró una camiseta y pantalones blancos, obviamente demasiado pequeños para él pero alrededor de mi talla. ¿Por qué diablos tenía ropa de esta talla? "Le pediré a Hakuren que traiga tus cosas. Y no ensucies esa ropa que te acabo de dar"
"¿Por qué?" estúpida pregunta, lo sé. A mí tampoco me gustaría que alguien arruinase mi ropa, pero Frau tenía una razón diferente. Lo sabía.
Se quedó inmóvil y pareció pensar profundamente antes de responder. "Esas…me las dio mi tutor. Es la única cosa que me queda de él"
Una imagen cruzó por mis ojos. Un hombre familiar de pelo negro, un pequeño Frau, los arboles, todo lo del sueño se repetía en mi mente. Supe casi de inmediato que el pelinegro era el tutor que había mencionado Frau. Y antes de darme cuenta de lo que estaba haciendo, solté lo que se suponía era un secreto, algo que se suponía que no debía saber.
"Ese hombre… ¿Bastien-san…?" no sabía cómo conocía el nombre, pero solo lo sabía.
Frau estaba tan sorprendido como yo. Dejó de revolver en su armario y me miró con incredulidad. "Se supone que no tenías que saber eso" suspiró. Estaba totalmente perdido, pero eso fue inmediatamente aclarado cuando continuó "Te cerré mis recuerdos, así que se supone que no tenías que saber eso"
No sabía que hizo eso. Ni siquiera sabía que era posible. Era injusto como él sabía mi pasado mientras no sabía el suyo.
"No me vengas con esa cara. No es como si me negase a decirte o algo. Solo estaba…" su rostro cambió. Un creño fruncido le siguió enseguida "No estaba listo. Eso es todo"
"No estabas listo" repetí "¿Eso significa que ya estás listo?"
Estaba desafiándole. Quería saber su reacción. Además, si tenía éxito, quizás sería capaz de extraer un poco de información sobre él antes de irme.
Aparentemente sabía lo que intentaba hacer. Su mirada escrutadora fue suficiente para hacérmelo saber, podía leerme como un libro abierto. Esa era otra de las cosas que odiaba de él.
"Ayanami" empezó repentinamente y me cogió con la guardia baja. Nunca esperé que se abriese tan rápidamente. "Le conoces, ¿verdad?" asentí. Por supuesto que le conocía "Él le mató"
Me quedé en silencio de repente. Me arrepentí incluso de haber sacado el tema. Todos tenían unos pocos de secretos que querían esconder. A pesar de que aún sentía que era injusto que él supiese todo de mí, sigo pensando que no fuese buena idea forzarle a decirme sobre su triste pasado. Nunca quise hacerle hacer esa cara. Sabía lo que era perder a alguien importante para ti. Estaba en una situación similar también.
"Lo siento…" esas fueron las únicas palabras que pude decir. Yo era el que quería saber, pero no me sentía bien después de escuchar eso. Era demasiado infantil e ingenuo por mi propio bien. Si realmente pensaba en ello, Frau no tenía la culpa. Yo fui el único que sacó sus propias conclusiones y acabé hiriendo a otros.
"No pienses demasiado, solo duerme" me acarició la cabeza suavemente. Me pregunté porque me sentía tan cálido que casi lloré.
"Volveré a mi habitación" cogí la ropa que me había prestado y me giré en dirección a la puerta, pero antes de que mi mano pudiese agarrar el manillar de la puerta, el obispo de ojos azules se había levantado me había vuelto a tirar sobre la gran cama "¿Qué diablos…?"
"Estoy diciéndote que duermas aquí. Además, la puerta está cerrada" ignoró mi grosera respuesta, tomo su propia ropa y entró en el baño.
"¿Por qué debería dormir aquí? ¡Tengo mi propia habitación!" repliqué cuando salió del baño ya cambiado.
"No hay garantía de que realmente duermas si te dejo solo. No es como si nos fueses a escuchar a mi o a Hakuren, pero, ¿te has mirado a ti mismo?"
¿Por qué le importaba de todos modos? ¡Este era mi cuerpo así eso era cosa mía!
"¡No es asunto tuyo!"
"Bueno, no puedo hacer eso. Si algo te ocurre, estoy jodido. Además" se detuvo de golpe "Olvídalo. Solo hazme el favor y duerme, ¿por favor?"
"Te lo he dicho, ¿no?" si, se lo dije, después de ser forzado por el hechizo de mi verdadero nombre "No quiero dormir" Si, si dormía, tenía miedo de que esta vez no fuesen padre o esos cuerpos. Estaba asustado de que apareciese Mikage.
"Oh, sobre eso. Tus sueños no eran reales. Esos fueron enviados por Ayanami. Manipular los sueños es uno de sus puntos fuertes. Así es como acaba con la cordura de su presa"
Me lo había estado preguntando desde que dijo algo sobre que sabía quién estaba detrás del ataque. ¿Por qué sabía de eso? ¿Cómo sabía tanto? Es cierto que podría saber de su pasado, pero Frau sabía demasiado. No solamente Frau, Castor y Labrador sabían demasiado también, lo cual era sospechoso a mis ojos.
"De todos modos, lo que sea que me estuviese haciendo, aún así no voy a quedarme aquí" insistí.
"Dudo que duermas si vuelves a tu habitación. Estás cansado, ¿verdad?"
¿No es eso ya muy obvio?
"El que esté cansado o no, ese es mi problema. Me voy, así que abre la puerta, ¿puedes?"
Descansé mi espalda en la pared mientras esperaba que abriese la puerta. Mis ojos estaban ya borrosos y la cabeza me latía con fuerza. Mis piernas estaban temblando ligeramente como si mi fuerza, junto con mi conciencia, empezase a escaparse. Se estaba haciendo más y más difícil concentrarme. Mi visión estaba cambiando entre borrosa y negra. Era cuestión de tiempo antes de que colapsase. Sabía que debía haber tomado el ofrecimiento de Frau, pero mi orgullo no permitía eso. Me negaba a parecer débil frente a él.
"Hey, Teito" vagamente le escuché decir mi nombre. A través de mis ojos borrosos le vi acercarse a mí. Lentamente, fui llevado al estilo nupcial hasta la cama. Estaba demasiado cansado. A pesar de mi duro esfuerzo por permanecer despierto, no pude. Una semana privado de sueño estaba finalmente cobrándose su precio. Lentamente, mientras descendía al reconfortante abrazo del sueño, le escuché susurrar suavemente en mi oído. "Déjame beber"
Sin esperar mi respuesta, la cual probablemente no había llegado, algo húmedo, que vagamente reconocí como su lengua, limpió la piel cerca de la clavícula. Me quejé en voz baja, y justo en el momento en que sus colmillos atravesaban mi piel, perdí la conciencia. Ya sea que simplemente estaba durmiendo o desmayado, no lo sabía. La única cosa que recordaba además del repentino ataque era que se sentía muy cálido y confortable. No podía encontrar la razón, pero me sentía inseguro mientras yacía en su cama, envuelto en sus brazos e inhalando su aroma.
No me dejes solo… No quiero estar solo…
Solo duerme… y no pienses en eso. No te dejaré ir… Siempre estaré a tu lado, Teito…
Había pasado bastante tiempo desde que había despertado sintiéndome tan refrescado. Solamente podía recordar un par de trozos de lo ocurrido ayer: fui llevado a la habitación de Frau, entonces me forzó a dormir allí, lo cual quería decir que esta era su habitación. Y entonces me sentí cansado de repente, y luego me quedé dormido, ¿o me desmayé? Lo que sea. Lo último que recuerdo era algo sobre Frau bebiendo de mí.
Levanté mi mano hacia mi cuello, buscando sentir la cicatriz de ayer, pero por supuesto no había ninguna. Era extraño saber que no era exactamente un chico normal con una vida normal. Era un vampiro, y ser uno me daba la ventaja de una rápida curación. Siempre supe de mi velocidad de recuperación era ligeramente más rápida que la de una persona normal, pero desde que mi sangre vampírica había despertado, la velocidad cambió de rapidez a totalmente inhumano. Era útil en momentos como este, pero algunas veces no podía evitar el sentirse asustado de sí mismo.
Miré el espacio a mi lado. Estaba vacío así que examiné el espacio sin nadie más. La habitación estaba vacía a excepción de mí. Me preguntaba donde se había ido el propietario. No me digas que no durmió porque estaba usando su cama. Eso era por lo que me negaba a dormir aquí. Pero espera, si no recuerdo mal, se alimentó de mí y vagamente noté la presencia de alguien a mi lado. Me sonrojé ante la posibilidad de que pudiese haber dormido en la misma cama que yo, o peor, ¡abrazado a mí!
"¿Por qué estás todavía soñando despierto? Si estás despierto entonces date prisa y cámbiate. Necesitamos ver a Castor" la fuente de mi rubor repentinamente apareció del único baño de la habitación. El agua goteaba de su pelo mojado.
Honestamente, pensé que me iba a sonrojar aun más, si es que eso era incluso posible. Estaba…como decirlo…simplemente impresionante. Siempre supe que este tipo era atractivo. A pesar de lo que las hermanas dijesen sobre él sin parar de flirtear, sabía, por su reacción, que estaban felices. Quiero decir, ¿quién no se pondría de ese modo después de ver los sonrojos y gritos de felicidad que daban cada vez que ese maldito obispo flirteaba con ellas? Por una vez, finalmente entendí por qué.
Intenté no pensar demasiado en ello y decidí tomar una ducha rápida. Pasé corriendo al lado del obispo, esperando que no se diese cuenta de mi sonrojo, pero antes de que pudiese esconderme en el baño, cogió mi brazo.
"¿Qué?" intentó apartar mi brazo, pero como de costumbre, no podía librarme.
"Lo siento…"
"¿Eh? ¿El qué?"
"…por matarle"
Mikage…no, su muerte era claramente culpa mía. Frau estaba solo intentando protegerme. Si lo que Hakuren dijo era cierto, entonces Frau era completamente inocente. Yo era la causa de su muerte. Quizás Frau estaba en lo cierto. La falta de sueño claramente nubló mi juicio.
"Él no es Mikage, ¿cierto?"
"De acuerdo con Hakuren, así es"
"Entonces no es tu culpa"
"…Gracias, Teito" el obispo dejó ir mi brazo y me dejó solo en la habitación.
Me quedé ahí, todavía tratando de averiguar lo que pasaba por su cabeza. No tenía que pensar demasiado, realmente, ya que era bastante obvio. Ni siquiera necesitaba leer su corazón para saberlo: se estaba sintiendo culpable.
Parece que lo único que puedo hacer es crearle problemas a la gente… ¿cierto, Mikage?
Notas de la Autora:
