Autor Original: Vyrian D

ID: 1209801

Derechos: Solamente la historia es mía, no importa cuántas veces haya soñado con robar este manga de Amemiya Yuki.

ADVERTENCIAS: Esta historia contiene shounen-ai, y posiblemente yaoi y por lo tanto está marcado como "M" por seguridad. Así que si no te gusta el amor entre chicos, por favor, no leas, no me culpes. ¡No digas que no te advertí!

Parejas: Principal Frau x Teito, no correspondido de Hakuren x Teito, Castor x Labrador, Ayanami x Teito solo ligeramente y quizás algunas otras parejas menores.

Notas de la traductora:

¡Aloha~! Siento muchísimo el atraso, ha sido un cúmulo de pereza y preparaciones para las vacaciones familiares (no sé a vosotros pero el verano despierta en mí las ganas de no hacer nada xDDDD). También siento comunicaros que precisamente por esas vacaciones familiares seguramente también se atrase un día o dos la subida del próximo capítulo. No puedo asegurar nada pero sí que os prometo que haré todo lo que pueda para que no sea mucho el atraso.

Y bueno, dejando eso a un lado, muchísimas gracias por vuestros reviews. La verdad es que una de las pocas cosas que me disgustan es que haya tan pocos seguidores de una serie tan buena como esta. Aunque también hay que reconocer que en el anime no lo supieron plasmar del todo y lo cortaron cuando empezaba lo bueno, pero que le vamos a hacer.

En fin, no me entretengo más. Solo añadir que, como suelo decir de vez en cuando, si veis algún fanfic en inglés que os parece interesante o queréis más de alguna serie en específico, decídmelo y pregunto por ese fanfic para traducirlo/busco fanfics de esa serie para traducirlos.

Y ahora, ¡a disfrutar~!

Noche 22: Coronación

La noche era muy oscura. Las nubes negras que se veían estaban cubriendo las estrellas. Las gotas de agua se habían reducido ligeramente y mojaban mi ropa ceremonial. Miré hacia el lado donde estaba Agas, mi guardián actual se levantó. Su pelo negro estaba ligeramente mojado por la lluvia pero aun así hacía lo posible para protegerme y evitar que me mojase. Hoy era un día importante para mí y para este reino. Era el día en que iba a heredar el trono.

Siendo ese el caso, estaba obligado a completar la ceremonia. Y esa era la razón por la que estaba usando este...sofocante atuendo ceremonial. Era pesado y largo, y difícil andar con este, y peor aún, los adornos de la cabeza sonaban cada vez que me movía. Era verdaderamente molesto y desastroso, apenas era capaz de comprender por qué mi antecesor hizo un traje tan complicado.

Pero, aparte de eso, entendía la importancia de la ceremonia. Dejando a un lado los inútiles rituales, lo más importante de la ceremonia era en donde finalmente tenía autorización para entrar en la sala sagrada. Era el único lugar donde el rey, y una persona de su elección, podían entrar. Había elegido a Agas, después de considerar el hecho de que era de Raggs, un antiguo guardia real, y solía ser la mano derecha de mi padre. También era el único que tenía permitido entrar a parte de padre cuando él estaba en el trono.

Supongo que mi amigo pensaba que elegiría a Frau pero no lo haría. Era más adecuado si dijese que no podía. Si llegara a enterarse de lo que iba a hacer allí, sería el infierno y no tenía tiempo para eso. La guerra se acercaba y mi gente necesitaba protección y lo máximo que podía darles era esto.

Lancé de nuevo una corta mirada a Agas, asintiendo para dejarle saber que estaba preparado. Cuando me respondió con otro asentimiento, active con prontitud el Ojo. Junto con el resplandor del Ojo, la puerta comenzó a brillar tenuemente. Sabiendo que la puerta estaba ahora abierta, ambos entramos a la vez en la habitación. Era algo bueno que solamente nosotros dos tuviésemos permiso para estar cerca del perímetro porque, cuando se abrió la puerta, un fuerte olor a rosas mezclado con sangre nos golpeó en la nariz.

Lo que nos dio la bienvenida más allá de la puerta fue un lamentable jardín que crecía salvajemente, lleno de rosas blancas. La mayoría de las flores se habían secado ya pero un pequeño número de ellas aún seguían vivas.

"Teito-sama" el hombre de pelo negro agarró mi hombro con gentileza. Se arrodilló hasta que sus ojos quedaron a la altura de los míos "Si es posible, no quiero que pase por todo esto, pero sé que ha hecho su elección. Aunque va a ser doloroso, también sé que puede soportar el dolor. Y, por último, prometo que le protegeré con mi vida, sin importar lo que suceda"

A cualquier persona que le dijesen eso, probablemente estaría feliz. ¿Cómo no podrías estarlo cuando alguien que amas y te importa tanto, está dispuesto a tirar su vida por ti? Sin embargo, no era así como yo lo veía.

Si mueren protegiéndote, entonces, es lo mismo que si les matases. No creo que pudiese vivir con esa culpa.

"No estoy asustado del dolor" acerqué más su rostro y junté mi frente con la suya. Cerré mis ojos mientras intentaba conectar mis sentimientos "...Estoy...más asustado de perderos a vosotros. Por eso, no digas nada sobre morir"

No dejaría que nadie más muriese por mi bien. Entiendo que en una guerra, morir no era algo inevitable. También sabía que debían hacerse sacrificios pero, si podía protegerles, aunque sólo fuese uno, haría lo que fuese necesario para que eso sucediese.

"Bien, entonces" me solté por mí mismo de su suave agarre y di un paso atrás "Me voy, A-chan"

No esperé por su respuesta y solo me giré y caminé hacia el centro de la habitación. El suelo estaba grabado con un sello; el sello de Mikhail e inmediatamente supe lo que debía hacer.

Alcé mi mano en el aire, con el Ojo activado; el sello del suelo empezó a brillar. Entonces el Zaiphon rojo se formó en el suelo, haciendo un círculo. Esperé mientras las palabras lentamente flotaban y rodeaban mi cuerpo de manera protectora. Inspeccionando las palabras, parecía que el ojo usaba un lenguaje antiguo porque no pude leer nada de lo que ponía.

En poco tiempo, las palabras se desvanecieron, dejando solamente miles de pequeñas partículas de luz. Junto con la luz que desaparecía, las flores comenzaron a moverse aunque no había viento. Casi parecía que reaccionasen al Ojo, lo cual era la conclusión más probable en esta situación. Las flores tenían una tenue luz verde en el tallo, con líneas rojas y espinas se color verde oscuro. Era raro y muy poco común.

Eso no fue lo más extraño de todo, por supuesto. Los tallos realmente se movieron. Era bastante inquietante, pero había visto algo similar a esto antes. Labrador-san siempre tenía enredaderas y flores alrededor de él. La única diferencia era que las plantas que rodeaban a Labrador-san emitían un aura protectora. Era como si ellas fuesen su escudo.

Esta nieve eterna, sin embargo, era bastante intimidante. A pesar del color blanco puro de sus hermosas flores, las espinas parecían bastante peligrosas. Sabía lo que iba a pasar desde que las vi moverse. Si Labrador-san era protegido por sus flores, entonces yo saldría herido por ellas.

Yo, de algún modo, esperaba cortar mi propia carne como una especie de adolescente suicida para alimentar a las flores, pero parecía que no tenía que hacerlo más.

Las flores siguieron deslizándose, hasta que llegaron al espacio central, donde el sello estaba grabado en el suelo y, en medio, estaba yo de pie. Al momento en que las plantas rodearon mis piernas, finalmente entendía por qué el traje era tan espeso. A pesar de que no podría evitar el ser herido por las espinas, mantendría el daño al mínimo. Además, el punto de toda esta ceremonia era dejar que las flores consiguiesen su sangre, así que quisiese o no, debía aceptar el dolor.

A pesar de lo que yo pensaba antes, no niego el hecho de que esto dolía mucho. Cómo no podría cuando la planta solo seguía subiendo, ignorando la herida fresca que acababa de hacerme. Peor, siguió más arriba de la vieja herida.

Lo bueno era que el número de flores no era demasiado. Había oído de Agas que cuando los pétalos se volvían rojos por tener suficiente sangre, la ceremonia estaba acabada. Actualmente el número de flores era todavía contable con las manos, así que no me llevó demasiado tiempo. Pero pensar que crecería lo suficiente como para llenar esta sala, me daba escalofríos.

"¿Está bien?" Agas inmediatamente se acercó a mí en el momento en que las flores me soltaron y, por suerte, logró atraparme antes de que cayese. Mi cuerpo entero ardía por el dolor y mi visión estaba difuminada por la falta de sangre.

"No esperaba que fuese tan...doloroso" intenté respirar lentamente y relajar mis músculos. Pensé que aliviaría un poco el dolor y, afortunadamente, lo hizo "De todos modos, estará bien pero necesito ropa nueva"

Las ropas estaban totalmente inservibles ahora que las flores se habían enredado a mi alrededor. Si pudiera hacer un pequeño comentario sobre eso, entonces diría que las túnicas ceremoniales eran un desperdicio de dinero. Es cierto que ayudaban un poco, especialmente los adornos de la cabeza. Agas me dijo, por alguna razón, que las flores nunca se acercarían más allá de los adornos de cristal, así que protegería al menos mi cuello y mi cabeza del ataque. Sin embargo, las ropas solo se podían usar una vez, y eso era un desperdicio de dinero y recursos.

Dado que no era el momento adecuado para hacer el comentario, solo me tragué la protesta y con agradecimiento tomé una nueva túnica blanca que Agas me pasó. La tela era más delgada que la túnica ceremonial, pero prefería esta. El único inconveniente era que mostraba más de mi piel, la cual todavía estaba rojiza por la herida aún curandose.

"Por favor, lleva a los otros a sus habitaciones. No puedo dejar que me vean así, especialmente Frau" suspiré.

Conociéndoles, sería casi imposible para ellos volver sin dificultad. Incluso si el peligro podía, al día siguiente, debía estar preparado para responder a sus preguntas.

"Solo...diles que estaba demasiado cansado, así que necesitaba descansar, y...necesitaba pensar solo" continué después de crear una razón sencilla que pudiese funcionar. Solamente podía esperar que se lo creyesen "Oh, y no les dejes acercarse a mi habitación, especialmente esos tres. Sus narices son terriblemente sensibles al olor de mi sangre"

Agas, sin preguntar nada sobre eso, solamente asintió e hizo una reverencia, antes de irse de la habitación. Cuando la puerta se cerró y me quedé solo, me vi obligado a pesar que, incluso después de llegar tan lejos, parecía como si sólo pudiese ir solo. Eso, en todos los sentidos, era muy solitario.

Intentando alejar esa sensación, volví mi atención a las flores y la habitación. No tuve mucho tiempo para inspeccionar ambos debidamente de modo que, mientras que esperaba a Agas, pensé que ahora podría.

El lugar parecía como un invernadero, uno destrozado. El techo estaba hecho de vidrio de color, pero la esquina derecha estaba rota. Podía ver un poco de la luz de la luna por ahí. No podía ver la mayor parte de la estructura ya que estaba cubierta de flores secas, pero aparte de algo más que el techo de cristal, la única cosa que llamaba mi atención eran las flores.

Dejando a un lado el dolor que sentía recorrerme, la Nieve Eterna era verdaderamente hermosa. Cuando todavía era de color blanco, parecían tan puras, como una flor que nunca había sido tocada por las sucias manos de los humanos. Sin embargo, cuando se volvieron rojo sangre, eran igualmente hermosas. El rojo era tan perfecto; podía decir que era probablemente la flor más hermosa que había visto jamás.

No estaba tan asustado como antes, sabiendo que no me atacarían después de ponerse rojas, así que acercarse no fue tan difícil. Ni siquiera se movieron un centímetro, a excepción de una suave brisa que causó que los pétalos danzasen.

"Han vuelto, Teito-sama"

"Mmmm. Espero que no te hiciesen demasiadas preguntas"

El recién llegado se echó a reír.

"Veo que los conoce bien"

¿Cómo no podría? El cómo funcionaban sus mentes era un misterio pero había una cosa que era predecible sobre ellos: un manojo de adultos sobreprotectores. Eran curiosos hasta el punto de fallar en ocasiones. Castor-san era demasiado sobreprotector cuando se trataba de Labrador-san. Por el contrario, Labrador-san era más calmado y sereno. Sabía que Castor-san era capaz de defenderse solo, así que raramente se preocupaba pero, a menudo, se preocupaba por Hakuren, Frau y por mí. Si fuese a describirles, entonces, Castor-san era como nuestro padre, mientras que Labrador-san era como la madre. Hakuren era mi hermano mayor y Frau...bueno, algo. Por último, con Agas como mi padre adoptivo y guardián, éramos como una pequeña familia. Un reemplazo para la familia que nunca había tenido.

"A-chan" esperé hasta que el hombre se detuvo y se quedó parado frente a mi "Creo qeu voy a necesitar un largo sueño"

Terminada la frase, dejé que mi cuerpo cayese, siendo atrapado por el hombre de más edad y entrando en un sueño profundo. Borroso, entre el despertar y el sueño, oí un suave murmullo de 'buenas noches' del pelinegro.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Al día siguiente, desperté con un sobresalto. Agas estaba sentado al lado de mi cama, medio soñando despierto, él también se despertó con sorpresa por el repentino movimiento.

"¿Qué ocurre, Teito-sama?" el pelinegro rápidamente movió su mano, colocando la palma sobre mi frente. Cuando estuvo seguro de que no estaba enfermo, suspiró con alivio "¿Está bien?"

Asentí distraídamente.

"¿Cuánto he estado durmiendo?"

"Solo una noche, alrededor de ocho horas o así"

La media sangre más adulto llenó un vaso de agua el cual tomé con agradecimiento. Mi garganta estaba dolorosamente seca y mi voz era un poco ronca.

"Me siento un poco débil" dije.

Le devolví el vaso vacío al pelinegro, dándome cuenta de que estaba temblando. Parecía que estaba un poco amnésico. Aunque mi cuerpo producía sangre como un humano, aun así no se recuperaría en un día.

"Ojalá pudiera decirle que descanse más, pero me temo que la situación es bastante grave, su majestad"

Si fuese a describir el sentimiento que tenía cuando Agas mencionó eso, entonces no estaría feliz o sorprendido. En realidad, estaba más molesto o irritado. Nunca había sido aficionado a las formalidades, más aún a los títulos y esas cosas. Sin embargo, también lo entendía, ahora que había completado el ritual de coronación, me había ganado formalmente el nuevo título de 'Rey de Raggs'. Por lo tanto, el título era apropiado, y me esperaba más de esa forma de ser llamado en el futuro.

"Hemos confirmado la situación referente al reino de Barsburg. Su flota principal se ha ido"

Finalmente, después de un largo viaje, había llegado tan lejos. Empezaba a descubrir la verdad sobre mí mismo y, de algún modo, a la mitad, el objetivo cambió. Quería proteger a mi gente. Quería crear una ciudad en la que no hubiese más guerra. Pero mira donde nos había llevado. La segunda gran guerra se acercaba con rapidez.

"Algunas personas morirán...de nuevo..." miré hacia abajo, a mis puños cerrados. Mis manos no podían salvar nada y esa debilidad me enfurecía sin parar "Sé que no puede evitarse pero... estoy avergonzado de mí mismo"

"No hay necesidad de estar avergonzado, mi bondadoso rey" el pelinegro le colocó con gentileza entre sus brazos "No se culpe. Quizás muramos en esta guerra pero no vamos a hacer eso solo por usted. También somos orgullosos ciudadanos de Raggs. Protegeremos nuestro reino con nuestra propia fuerza, incluso si nos cuesta la vida. Y, para proteger ese preciado reino, tenemos que proteger a nuestro rey. Por eso: alce alto su cabeza, mi señor. Debe de ser el líder. Debe llevarnos a la victoria y libertad. Si lo hace, eso será la mejor recompensa para nosotros"

Sus palabras fueron perforando profundamente mi corazón. Estaba tan avergonzado por mostrar tal debilidad frente a mi propio súbdito. Ahora que pensaba sobre eso, a menudo me desalentaba así. Todo el tiempo, tenía a Frau y mis amigos para abrir mis ojos. Incluso ahora, necesitaba a Agas para hacer ese trabajo. Pero yo era el Rey. Necesitaba ser más fuerte que esto. No podía depender de otros en todo momento.

"...Me alegro de que estés aquí, A-chan" rodee con mis brazos su torso "No puedo ser siempre así, ¿verdad? Creo que tendré que depender de ustedes para abrirme los ojos, por ahora"

El pelinegro rio y me alborotó el pelo de la cabeza con adoración.

"Está bien depender de nosotros. Siempre estaremos aquí para usted. Pero, justamente ahora, debe estar preparado para saludar a sus súbditos en la reunión de la mañana. No quiere que Frau-san le vea en estas condiciones, ¿cierto?"

"¿Qué...qué diablos significa eso?"

Obviamente, sabía que algo estaba pasando entre ese rubio y yo. Pensaba que había llegado a ser una especie de secreto común que nadie cuestionaba. Por supuesto, no estaba intentando esconderlo, pero cuando se burlaban de mi de esa manera, no podía dejar de sonrojarme por la vergüenza.

"Dejaré las cosas así" el hombre mayor sonrió "Le ayudaré a prepararse. ¿Puede levantarse?"

Estaba feliz de que el hombre decidiese dejar la burla. Era una buena manera de levantarme el estado de ánimo. Al menos, ya no me sentía tan mal. En este momento, tenía que ser fuerte por mi pueblo. Pero, primero, debía de convencerles de que estaba todo bien. Nadie quería seguir a un líder que se veía débil, después de todo.

"Estaré bien" respondí con confianza.

Aunque mi posición en pie aún era un poco tambaleante, me las arreglé para estar en pie. Al ver mi esfuerzo, mi tutor sonrió con alegría. Entonces tuvo que ayudarme con mi atuendo y juntos caminamos hacia mi primera reunión como Rey.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Guerra, nunca fue agradable. Cuando ocurrió, muchas personas perdieron sus vidas. Algunas ciudades y pueblos se perdieron entre las llamas. Niños, mujeres, hombres, todos ellos estaba muriendo. No era como decir que la gente no debe morir. La muerte ocurriría por naturalidad a todo el mundo y seres vivos, pero la guerra lo concedió antes.

Muchos habían llorado. Muchas lágrimas se derramaron. Mucha sangre se derramó también. Sin embargo, era mi trabajo el asegurar que todos ellos no perderían nada. La responsabilidad era demasiado pesada, incluso para mí, de soportarla. No podía quejarme. No podía llorar. Solamente podía compadecerme. Pero sabía que, con el tiempo, me destrozaría.

"¿Teito? ¿Estás bien?" el rubio más joven estaba con el ceño fruncido por la preocupación. No era mi intención ignorar a mi mejor amigo, pero mi mente estaba ocupada en otras cosas. Por otra parte, era tan difícil mantenerse al tanto de la conversación con el cuerpo amenazando constantemente con caer rendido.

"Oye, mocoso, el mocoso Oak está llamándote" el rubio mayor me palmeó el hombro ligeramente.

Un poco sorprendido, al fin me di cuenta, los cuatro estaban mirándome y escudriñándome. Podría haberme quedado dormido en bastantes ocasiones, viendo la mirada preocupada que tenían.

"Teito-sama, ¿está bien?"

Obviamente no lo estaba, era lo que quería decir, pero Agas conocía condición mejor que nadie de los otros tres. No tenía siquiera que decírselo, la verdad. Sabía que el pelinegro estaba preguntando eso, sabiendo lo que iba a decir.

"Todavía estoy cansado, eso es todo" sonreí débilmente. No creía que pudiese mentirles mucho más. A juzgar por su reacción ante mi respuesta medio verdadera, sospeché que, de algún modo, sabían que estaba escondiendo algo. Si ese era el caso, probablemente sería mejor si lo dejaba ahora.

"Lo siento mucho por decir esto en esta situación, pero, ¿puedo dejaros el resto a vosotros durante un rato? Voy a tomar una corta siesta. No creo que pueda estar despierto mucho más tiempo...estoy demasiado adormilado" añadí una risa sin gusto, esperando secretamente que no preguntasen nada más.

Solo tomé nota de la sonrisa de Labrador-san como permiso para escapar y rápidamente salí de la reunión. Era irresponsable por mi parte el irme en mitad de una reunión importante, pero incluso si me las arreglaba para quedarme, dudaba que algo de provecho saliese de mi. Además, la prolongación de mi presencia ahí solo atraería más sospecha.

De algún modo, fue un milagro que me las arreglase para volver a salvo a mi habitación. Agas probablemente pensaba que era mejor que mi habitación estuviese cerca de la sala principal. Era verdaderamente afortunado por tenerle a mi lado. Realmente lo había preparado todo para mí.

Sin más dilación, mi cuerpo cayó en la cómoda cama de mi habitación, a salvo. No creía que pudiese permanecer despierto durante más tiempo. La cama era demasiado atractiva y, en cuestión de segundos, había partido al mundo de los sueños.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

En el momento en que el rey moreno se retiró a su habitación, el resto de los participantes de la reunión se quedaron en silencio. No era difícil adivinar lo que estaban pensando. El joven rey estaba obviamente mal. Fue bastante extraño cuando había enviado al pelinegro a despachar a los amigos cercanos del rey, pero hoy, sus suposiciones eran confirmadas. Definitivamente algo había ocurrido en la noche de la ceremonia.

"Creo que sabes que estamos realmente interesados en saber lo que pasó en la habitación sellada, Agas-san" el vampiro con gafas miró hacia Frau, dándose cuenta de que su estado de ánimo había vuelto a la irritación.

Habían sido amigos durante mucho tiempo como para saber que el vampiro rubio estaba inquietándose. Era un hombre egoísta que simplemente quería saber todo acerca de su pareja, sin embargo, se niega a decir nada de sí mismo.

En su círculo de amigos, Castor sabía que solamente Labrador y él eran los de un nivel mayor. Era los únicos vivos que serían capaces de detener a Frau de que hiciese algo estúpido, y el sangre pura sabía que esta vez el rubio estaba a punto de cometer errores.

"Frau, sé que estás preocupado pero Teito ha confiado en nosotros para hacer el trabajo mientras descansa. Sugiero que continuemos con la reunión y, cuando despierte, puedes preguntárselo tú mismo. ¿Está bien con usted, Agas-san?"

Castor quizás no tuviese la habilidad de la premonición como su compañero pero era capaz de predecir los movimientos de las personas. Y sabía que Agas no les diría nada, pero Castor podía hacerle incapaz de emitir una sola protesta. Eso era exactamente lo que estaba haciendo y el pelinegro pudo solamente asentir mientras desconocía que había caído en la trampa del maestro hipnotizador.

"Continuando con el informe," Hakuren decidió romper el incómodo silencio y sacar un montón de papeles bien ordenados "la flota principal del enemigo ha llegado a la frontera occidental"

"En realidad, en lugar de la flota, estoy más preocupado por Ayanami" dijo el vampiro amante de las flores "No puede hacer con Castor porque puede defender su mente, pero Frau, Teito no ha aprendido todavía"

"Si" el rubio frunció el ceño, sombrío.

"¿Qué quieres decir?" preguntó el joven humano. No es que no estuviese familiarizado con todas esas cosas de vampiros y los tres sangre pura eran, a menudo, renuentes a decir lo que siempre les preguntaba. Hakuren sabían que estaban intentando no involucrarle demasiado en sus desastrosos problemas, pero Hakuren había tomado su decisión.

Labrador sabía que el rubio humano había estado más que preparado para aceptar todo. Estaba preparado para defender a sus amigos y su tierra natal, conociendo los riesgos. En frente de esa determinación de acero, era grosero intentar esconderle la verdad mucho más tiempo.

"Nosotros tres, así como Lance y Fea Kreuz, fuimos subordinados de Ayanami una vez" el sangre pura más joven sonrió con disculpa cuando Hakuren y Agas se quedaron sorprendidos. Era la reacción natural, lo que pensaba el vampiro "No voy a entrar en detalles. El pasado no importa ahora. No podemos confiar en él nunca más, pero el problema es que Ayanami tiene los verdaderos nombres de Frau y Castor"

"¿Qué? ¡Eso significa que podemos usaros para obtener información!" exclamó Agas a la defensiva.

Los tres sangre pura lo sabían, la reacción de Agas era la esperada. Era un guardián leal a Teito. Obviamente no podía dejar que cualquier persona peligrosa pudiera poner en peligro a su amo.

"Castor estará bien ya que me tiene a mi como su compañero. Mi capacidad de defensa mental es lo suficientemente fuerte como para defender a Castor de la manipulación de Ayanami por su verdadero nombre. Pero eso solamente puede ocurrir porque soy su compañero de sangre. Sin embargo, el compañero de Frau es Teito. A menos que Teito aprende el mismo nivel de habilidad, o más fuerte, Ayanami puede controlar a Frau y, desde él, llegar a Teito-kun"

"Eso significa que no importa cuán fuerte sea nuestra línea de defensa, si coge a Frau-san, todo esto será inútil. ¿Es eso lo que quieres decir?"

Labrador asintió ante la declaración de Oak. No podía culparles por sentirse enfadados e inseguros. Después de todo, era culpa de ellos que estuviesen así, en primer lugar. Fueron incapaces de decirles eso a Teito y Hakuren antes. No estaban intentando ocultar nada, de hecho. Era solo difícil de mencionar.

"...Frau-san" comenzó Agas, después de unos pocos minutos en silencio. Parecía estar pensando en algo, probablemente la solución para su situación "Teito-sama dijo que era capaz de controlarte sin usar tu verdadero nombre, ¿es eso verdad?"

Frau asintió rápidamente, recordando lo que el joven rey hizo cuando les mostró el Ojo.

"Sí. Dijo que era el poder del Ojo"

El ceño fruncido del peligro se convirtió de inmediato en una sonrisa.

"¡Entonces quizás tengamos la solución!"

Los cuatro intercambiaron una mirada confusa. Pero, no importa lo pequeña que fuese la oportunidad, si había una solución para ese problema, entonces quizás ganasen esta guerra. Y, por fin, podrían librarse de Ayanami.