Autor Original: Vyrian D

ID: 1209801

Derechos: Solamente la historia es mía, no importa cuántas veces haya soñado con robar este manga de Amemiya Yuki.

ADVERTENCIAS: Esta historia contiene shounen-ai, y posiblemente yaoi y por lo tanto está marcado como "M" por seguridad. Así que si no te gusta el amor entre chicos, por favor, no leas, no me culpes. ¡No digas que no te advertí!

Parejas: Principal Frau x Teito, no correspondido de Hakuren x Teito, Castor x Labrador, Ayanami x Teito solo ligeramente y quizás algunas otras parejas menores.

Notas de la traductora:

¡Aloha~! Se me paso totalmente que ayer era el día de la actualización. Menudo despiste. Pero bueno, aquí tenéis el nuevo capítulo y ya sí que nos estamos acercando al final, solo dos capítulos más.

Bueno, espero que os esté gustando mucho así que, sin más dilación, ¡que lo disfrutéis~!

Noche 25: Un plan

El agua goteaba desde el techo, formando una piscina junto a mis pies. Escuché su sonido en el silencio ensordecedor. Me recordaba que estaba solo en esta oscura y fría prisión. Mis muñecas y mis tobillos encadenados a la pared por una corta pero irrompible cadena y, entonces me pregunté a mí mismo, ¿qué estaba haciendo? La pregunta flotó por mi cabeza, queriendo ser respondida pero nadie vendría a darme la respuesta.

Intenté llamar a mi compañero rubio pero, de nuevo, solamente el silencio respondió a mi llamada. Todavía no podía creer que estuviese atrapado.

Le había dado la Nieve Eterna pero no le dije como usarla. Estaba asustado de que poder controlar su cuerpo y mente con mi poder, porque entonces su cuidado y afecto no sería más que una imitación. Ya tenía un pequeño rastro de energía dentro de él. Si le daba más, temía que se convirtiese en una marioneta sin alma que vivía sólo para mí. No quería eso.

¿Fue un error? ¿Debería haberlo tenido bajo mi control?

"¿Qué estás pensando?"

No me molesté en levantar la cabeza. Simplemente alcé la mirada para ver al intruso. Ayanami estaba frente a mí, una mano en la empuñadura de su espada, mirándome con orgullo. Llevaba el mismo uniforme cada vez por lo que me preguntaba si incluso tendría ropa.

"…"

"¿Todavía no puedes creer que tenga a Zehel?"

Al mencionar el verdadero nombre de mi compañero, algo en mi cabeza inmediatamente se quebró. Le lancé la mejor mirada que pude mostrar, pero no estaba ni mínimamente intimidado. Si había algún ligero cambio en su expresión, solo fue una pequeña y divertida sonrisa. Ignorando mi tratamiento de silencio, el hombre continuó con su provocación.

"Creo firmemente que perdió la concentración en un momento crucial, cuando Kuroyuri te dejó inconsciente"

Horrorizado, no, era miedo lo que sentí en ese segundo. Sentí como mi interior se apretaba con fuerza y mi cabeza palpitaba dolorosamente. Si había algo a lo que más miedo tenía era la debilidad. Era siempre por esta razón que perdía a muchas personas.

Si no hubiese dicho que quería pelear, si solamente hubiese escuchado a Agas, si solamente fuese lo suficientemente fuerte… había demasiado 'y si', pero ninguno de ellos era cierto. Perdí y debido a mi fracaso, Frau fue capturado.

A pesar de todos los pensamientos negativos, era lo suficientemente sensato para saber que debería hacer y priorizarlo. En primer lugar, necesitaba hacer algo con estas cadenas, encontrar a Frau y, finalmente, huir de este sitio. Pero, ¿cómo lo hago? Dejando a un lado ayudar a Frau, ¡no podía siquiera librarme de esta maldita cadena!

"¿Quieres ser libre?"

Le miré a los ojos, intentando descifrar el extraño brillo que vi solo durante una fracción de segundo. Cuando no descubrí nada, aparté mis ojos de él y miré a mis pies, pensando mucho. Realmente no podía entender a este hombre. ¿Qué quería lograr al preguntarme eso? Era retórica, obviamente, pero no creo que significase exactamente lo que dijo. Tiene que haber algún motivo subyacente.

"¿Cuál es el precio?"

Con su inmutable sonrisa, el hombre de cabello plateado se acercó a mí. Se detuvo cuando nuestra distancia era menos de un metro. Sintiendo su presencia tan cerca de mí era desalentador. Cuando sus fríos dedos se posaron suavemente en mis labios, me estremecí. Los arrastró por toda la línea de mis labios, bajando hasta mi barbilla y forzando a alzar la cabeza. El momento en que sus fríos ojos amatistas se encontraron con los míos, todos mis esfuerzos por mantener la calma fueron destrozados. Era frío. Sus ojos no mostraban piedad, un asesino a sangre fría, aunque por un instante vi anhelo.

Rápidamente deseché la última parte y volví a mirarle de manera desafiante. La idea de él deseando a alguien era muy extraño.

"Mal, no es tu libertad lo que estoy ofreciendo" deslizó una mano a mi cintura y me acercó más a su cuerpo.

"Te liberaré de este encierro pero debes ser mío" el más adulto hizo una pausa y sonrió al ver mi mirada endurecerse. Estaba a punto de negar pero el hombre continuó "A cambio de la vida de Zehel"

Me quedé inmóvil, aturdido. No es que no hubiese esperado esa típica línea pero no había preparado una respuesta. Por dentro, podía sentir cada movimiento de mi cerebro con fuerza, intentando encontrar un modo de escapar de este desastre pero sin importar lo mucho que pensase, no podía encontrar la respuesta. No tenía más remedio que conformarme.

"¿Cómo sabré que estás diciendo la verdad?"

El hombre respondió con una sonrisa y me retorcí incómodamente. Su mano estaba todavía en mi espalda.

"¿Por qué no intentas llamarle? Has hecho el pacto de sangre con él, ¿verdad?"

Mis ojos se estrecharon con desconfianza. Nunca le había dicho eso a nadie, a excepción de nuestros amigos más cercanos. Incluso Agas lo sabía solo porque siempre estaba con nosotros, pero Ayanami era nuestro enemigo. Era imposible para él acercarse a nosotros.

"Estás curioso sobre cómo lo sé"

No era una pregunta. Era una declaración.

"Estás olvidando que tengo la habilidad de manipular la mente. Una vez entré en tu mente, manipulé tus sueños y, cuando hice eso, no fue del todo difícil sacar un poco de información extra"

"Si eres tan bueno, ¿por qué te molestas en usar a Frau como cebo? ¡Puedes controlar mi mente!"

"Ah, de nuevo" suspiró el hombre dramáticamente "Te estás olvidando de algo. Cuando entré en tu mente la última vez, estabas indefenso. Asumo que Castor o Labrador te han mostrado cómo hacerlo. Ya no puedo entrar en tu mente. Incluso si pudiese, no me arriesgaría tanto, tanto por tu seguridad como por la mía"

Su explicación era lógica, pensé. Sin embargo, en esa explicación había algo completamente diferente. Ayanami me necesitaba vivo. Sentí que no era sólo por el 'Ojo'. Vi algo diferente en sus ojos. El modo en que me miraba no era el que se le da a una simple herramienta. No pensaba en mí como un arma, sino como un ser humano.

"¿Por qué eres tan persistente con conseguirme?"

Ayanami apretó reflexivamente mi cuerpo más cerca, hasta que mi estómago tocó el suyo. Era tan incómodo. DEMASIADO incómodo, incluso cuando lo comparaba a cuando estaba con Frau.

Decidiendo no pensar demasiado en la cercanía, continué "Solía pensar que solamente necesitabas el Ojo, pero puedo ver que me necesitas para algo más"

Si hay algo que fuese a lamentar más que ser captura por Ayanami, sería yo y mi gran bocaza. Si nunca le hubiese preguntado, no tendría que recordar y ser perseguido por este hombre.

Con una mano todavía plantada firmemente en mi espalda inferior, el comandante de pelo plateado deslizó la otra mano al lado de mi cara. Con rudeza, agarró un puñado de mi pelo y tiró de mí. Antes de que pudiese entender sus intenciones, sus labios aterrizaron con dureza en los míos.

Si dijese que había esperado esto, entonces estaba mintiendo. Como prisionero, pensé que lo que haría sería torturarme y hacerme rendirme ante él. En realidad, tuvo éxito al hacerme renunciar a mi destino, dejándolo en sus manos, solo porque la vida de Frau estaba en peligro pero esto…esto era totalmente inesperado, un desarrollo totalmente indignante.

Ante la presión, el apretar mis labios era la única defensa que podía mostrar. Con mis manos y mis pies firmemente atrapados contra la pared de este modo, no había demasiado que pudiese hacer. Intenté mover mi cabeza pero su mano me mantenía en el sitio.

Su beso era rudo. No era apasionado o dulce, como los de Frau. Todo lo que podía sentir era la sensación de Ayanami queriendo dominar. Quería mostrarme la diferencia de poder y, probablemente, esperaba hacerlo de modo que fuese un buen chico y escuchase lo que dijese. Bueno, estaba equivocado. Debería saber ya que no era del tipo que se rendía con gusto.

Estaba fue de mi por la molestia cuando mordí su labio inferior. Su sangre, como cualquier otra sangre, solía un poco a hierro o cobre y con un gusto dulce. Había estado preguntándome, ¿era la sangre de cualquiera siempre dulce o eran solamente los vampiros? Solo había probado la de dos vampiros y ahora se convirtieron en tres.

De algún modo esperaba que el vampiro mayor estuviese sorprendido cuando su sangre goteó por mi barbilla pero, desafortunadamente, no lo estaba. Aunque me sentí aliviado de que sus labios hubiesen dejado los míos,, estaba preocupado por su sonrisa. Era como si hubiese predicho lo que haría.

Limpiándose la sangre de los labios, el hombre se giró para marcharse. A medio camino, se detuvo y se giró ligeramente hasta poder ver sus ojos mirándome con intensidad.

"Espero que te comportes la próxima vez. Recuerda, la vida de Zehel está en mis manos"

Sin darme tiempo a contestar, el hombre se fue. Su sangre había dejado un rastro desde mis labios hasta mi barbilla. Era dulce, tan dulzona. Era el premio por nuestra amarga derrota.

Esa noche, inesperadamente me quedé dormido. Había estado llamando a Frau, esperando desesperadamente que me respondiese. Pero la única respuesta fueron los solitarios gritos de las cigarras.

Pensamientos de Frau

Me dolía la cabeza. Cada vena de mi cuerpo bombeaba tan fuerte, que podía oír el sonido dentro de mi cabeza. Era molesto. Además, me dolía el cuerpo por todos lados. ¿Qué me pasaba?

Con preguntas todavía sin responder en mi cabeza, mis ojos se agitaron débilmente. Al principio solamente me di cuenta de la suave oscuridad y entonces esa oscuridad se dispersó lentamente, re velando distintas formas. La tenue luz de una lámpara mal colgada era la única fuente de luz, pero incluso eso lastimaba a los ojos.

"¿Cuánto tiempo he estado inconsciente?" me pregunté a mí mismo. Intenté buscar en mi memoria el momento antes de perder la consciencia, lo que resultó en un enorme dolor de cabeza. Maldije, silbé de dolor cuando intenté despertar, pero solo por estar atado. Me giré hacia él lado, observando las fuertes ataduras de cuero-como cintas de bondage por mi cuerpo. No estaban atándome completamente pero si lo suficiente como para restringir mis movimientos.

Con una mano, intenté alcanzar mi bolsillo lateral. No pude conseguir que mi mano entrase dentro pero pude sentir el bulto en el interior. Suspiré con alivio. El bote que Teito me dio estaba todavía ahí. Estaba asustado de que se cayese cuando peleé con Ayanami.

'Teito' llamé a mi compañero telepáticamente. No hubo respuesta así que llamé al chico de nuevo '¡Teito, respóndeme!'

'… ¿Frau?'

Era solo mi imaginación, quizás. El chico sonaba genuinamente sorprendido.

'Si, ¿estás bien?'

'¡Eso debería decirlo yo, imbécil! ¡He estado llamándote!'

Ira, alivio y miedo se mezclaron en uno y esa explosión de emociones invadió forzosamente mi mente. Podía sentir lo preocupado que mi joven compañero había estado. Al parecer estuve fuera de combate durante unos pocos días.

'¿Qué ocurrió?'

Hubo una breve pausa. Se despertaron mis sospechas. Por solo ese corto silencio, podía adivinar que algo realmente malo había sucedido. A juzgar por la forma en que estaban restringidos mis movimientos, probablemente había perdido la pelea y estaba atrapado. No, sabía muy bien que había perdido. El segundo que perdí el contacto con Teito, perdí mi concentración y Ayanami, sin siquiera usar mi verdadero nombre, me tiró al suelo.

'Teito, ¿dónde estás?'

Se produjo de nuevo el silencio, esta vez más largo.

'Fui cogido. ¿Asumo que tú también?' en el momento en que la palabra 'cogido' fue registrada en mi cabeza, en ese mismo segundo el temor casi dominó mi mente. Sintiendo las fugas en mis emociones, el chico rápidamente añadió 'No, estoy bien. Solamente me han encadenado. ¿Qué hay sobre ti?'

'…la misma situación que tú'

'Frau, ¿puedes escapar?'

'No lo sé, pero seguro no quiero estar atrapado en este sitio mucho tiempo'

Mentalmente escuchó al castaño reírse suavemente. Eso, inconscientemente, trajo una sonrisa a mi rostro.

'Si, yo también'

'¿Algún plan?'

El muchacho se quedó en silencio pero podía imaginar sus cejas acercándose, en un ceño fruncido. Ambos sabían que no había un modo fácil de escapar de este sitio. A pesar de que no estaba tan fuertemente custodiado como pensaba la mayoría de la gente, su personal era de élite, personalmente elegidos por Ayanami. Aunque estaba seguro de que sería capaz de golpear a uno o dos, un ejército sería demasiado.

Aunque dudo que pudiesen matarnos, pues querían a Teito vivo, aun así eso no podía garantizar que seríamos tratados bien. Podrían cortarme uno o los dos pies. Estaba seguro de que Ayanami amenazó a Teito con mi seguridad porque sonaba cansado y resignado. Si no estuviese aquí, el chico seguramente habría elegido matarse a sí mismo. Mi captura fue algo bueno pero, al mismo tiempo, malo.

'Teito, ¿has renunciado a ti mismo por mí?'

No respondió. No es que lo necesitase. Ya sabía la respuesta. Incluso si no fuese su compañero de sangre, aun así se sacrificaría. Era un idiota abnegado, después de todo.

'No era una pregunta, Teito. Sé lo que has hecho. No tuviste opción, ¿verdad?'

'Yo… no puedo dejarte morir por mí. Después de todo, fue mi culpa que fueses derrotado'

Ese maldito Ayanami se lo dijo, maldije con enfado. Él y su gran bocaza, pero eso confirmaba mi suposición. No estaba tan seguro de que mi ex jefe supiese que Teito era mi compañero de sangre pero ahora podía estar seguro. Lo había sabido, probablemente desde hace tiempo. La disposición del ataque fue demasiado perfecto. Sabía que podía vencer a sus subordinados así que vino a por mí el mismo. Mientras tanto, también envió a sus mejores hombres como señuelos para Castor y Labrador. Entonces, el resto intentaría capturar a Teito. Una vez el joven rey cayó, sabía que perdería la concentración. Conmigo como prisionero, podría tener a Teito en su mano. No era necesario el tenerme como prisionero. Cualquier persona sería suficiente, pero yo sería el cebo más efectivo.

'Como nunca hubiese dicho esto pero escucha atentamente. ¡Deja de decir eso! No fue tu culpa así que deja de culparte. Todo lo que tenemos que pensar ahora es en cómo escapar de este sitio. Si estoy en lo cierto, Ayanami debe saber sobre nosotros'

'Sí. Pensé que vendría a por mí, pero fue a por ti, debe de haberlo planeado, sabiendo sobre el contrato. ¿Pero cómo…?'

'Creo que lo sé. ¿Recuerdas que una vez mencioné que conocía a alguien realmente bueno manipulando los sueños? Era él. No fue realmente un sueño lo que estaba manipulando. Invadió tu mente, sacó la información útil y plantó recuerdos falsos. Temí que hubiese cogido alguna información de ti, incluyendo nuestro contrato'

'…lo siento…'

Suspiré mentalmente. Este chico era un hueso duro de roer. ¿Hasta dónde debía llegar para hacerle entender? No era su culpa en absoluto y se lo había mencionado hace un momento.

'Mocoso, deja de disculparte. No es tu culpa. Si fue alguien, deberías culparme a mí. Debería haberlo sabido cuando vio tus sueños. No podía entrar en tu mente más de manera parcial porque estaba defendiéndola también, consciente o inconscientemente. Probablemente te has dado cuenta ahora, eligió no invadir tu mente, no solamente por mi protección, sino también porque tu propio muro se ha vuelto más fuerte. Puedes estar orgulloso en vez de lamentarte por el pasado que saber que no se puede arreglar'

'Ya sé eso. Es solo que no puedo dejar de culparme por mi debilidad'

Teito siempre había sido una persona amable y gentil. Cuidaba de los otros más que de sí mismo. Me irritaba algunas veces ver que tenía que sacrificar su libertad y bienestar para que los otros pudiesen ser libres y felices. Era tan injusto que un niño cargase con el destino de un reino. Era pesado, demasiado pesado para los hombros de un solo hombre; temía que se pudiese romper algún día.

Había una cosa que necesitaba saber y entender, lo cual era que le protegería sin importar qué. No necesitaba decirle eso. Estábamos conectados, sin importar lo lejos que estuviésemos. Solamente necesitaba abrirme a él y mi compañero lo entendería inmediatamente.

De ese modo, nuestras mentes fueron una. Nos entendimos el uno al otro. Nuestros corazones sincronizados cubrieron nuestro frio cuerpo con calidez. No podía decir lo mucho que valoro a este muchacho. No puedo imaginar cómo sería mi vida sin él. Por eso era capaz de hacer cualquier cosa solo para mantenerle seguro.

'En lugar de lamentarnos, ¿por qué no pensamos en cómo escapar de este sitio? No me gustan los pensamientos deprimentes'

'Sí…pero ninguno nos podemos mover. ¿Qué podemos hacer?'

'Mmm… ¿no puedes usar el Ojo?'

'Realmente, lo intenté cuando…'

'¿Cuándo…?'

'Cuando vino a mi celda y me ofreció respetar tu vida. Como probablemente ya sepas, tomé la oferta. De todos modos, intenté usar el Ojo pero no funcionó. Creo que era porque nunca ha tenido el más ligero contacto con la Nieve Eterna. De lo contrario, habría sido capaz de controlarle'

'… ¿Nieve Eterna?'

'Es… ¿recuerdas el bote que te di antes, el que tenía el polvo dorado? Esa era la esencia de la Nieve Eterna. Cualquier que haya estado en contacto con eso puede ser controlado por mí'

'Ya veo. ¿Era lo mismo en mi caso?'

'Eso creo. Al menos eso es lo que dijo A-chan'

'¿Cuándo fue eso?'

'… Durante la ceremonia sagrada. De todos modos, ¿todavía la tienes contigo?'

Por alguna razón, sentía que estaba siendo evasivo cuando el tema era mencionado. Sin embargo, entendía que no era el momento de preguntar.

'Sí. La tengo conmigo'

Juro que podía ver al chico sonriendo al otro lado.

'Genial. Entonces haz lo que sea necesario para que Ayanami o al menos su subordinado más fuerte toquen el polvo. Entonces, ¡debería ser capaz de controlarlos!'

'¿Ese es nuestro plan para escapar?'

'Sep. ¿No te gusta?'

'No, en absoluto. ¡AMARÍA ver a Ayanami pelear con sus hombres! Je, sería muy feliz si solo cayese cayese muerto en algún lugar y dejase de molestarnos'

'Lo sé. Solo haz lo que puedas'

El plan había sido establecido; la única cosa ahora era cómo asegurarse de que el plan fuese ejecutado correctamente. Pero, por lo menos, ambos podían finalmente dormir en paz, al menos solo una noche. Ahora teníamos la oportunidad de sobrevivir a este lugar.