¡Hola mis amados lectores! Me encuentro contenta porque he podido recuperar mi disco de Tarja Turunen y al ritmo de metal sinfónico ¡al fic!
Disclaimer: Soul Eater no me pertenece, ese es de Atsushi Okubo. Así mismo el nombre de ésta historia corresponde a una canción de The Rasmus.
O&o&o&o&
Madness Cap. 3 "Un trabajo para Chrona".
Sus ojos oscuros se abrieron al sentir los primeros rayos del Sol, pero nada más hacerlo los volvió a cerrar. Y es que este no era de sus astros favoritos. La Luna sí que lo era.
Chrona se levantó de un solo salto a fin de cerrar las cortinas y poder volver a la cama. Echó aire a través de los labios al tiempo en que inflaba los cachetes y su flequillo se elevó unos cuantos centímetros, maldiciéndose por haberse quedado dormida mientras veía la Luna por la ventana.
Y a pesar de haberse envuelto de nuevo bajo las tibias cobijas se dio cuenta de que le sería imposible volver a conciliar el sueño. Hizo un último intento, hundiéndose en el colchón; y cuando se dispuso a cerrar los ojos con una sonrisa en los labios, la puerta de la habitación se abrió de pronto, sacándole un grito de puro susto.
–– ¡Chrona! —dijo Maka y nada más verla se le echó encima al tiempo en que restregaba su mejilla con la de la chica—. Así que tú nombre es Chrona ¡me alegra tanto que por fin te hayas decidido a hablar!
––Boku… no sé… cómo lidiar… con esto —decía la oji clara tratando de respirar.
––Maka, creo que la vas a matar —le dijo Soul, de pie al umbral de la habitación.
––Lo siento —dijo la rubia separándose un poco— pero no podía creer lo que Kid nos contó y me moría de ganas por llegar a casa.
–– ¿Lo-lo que les contó? —preguntó un poco preocupada. No encontraba mucho interés de que todo el mundo conociera su historia.
––Sí, él me llamó para decirnos que le habías dicho tu nombre. Y ahora que has confiado en nosotros podremos ayudarte mejor —Maka le guiñó un ojo, en tanto, la peli rosa sintió alivio al darse cuenta de que Kid no contara más allá de eso.
— Soul, por favor ¿puedes ir a preparar el desayuno? —agregó la rubia al tiempo en que le volteaba a ver.
Soul suspiró resignado. Una vez que Maka se decidía por algo no había nada ni nadie que le hiciera cambiar de opinión y, en esos casos, era mejor no llevarle la contra sino quería terminar como una victima más del Maka Chop. Dándose media vuelta, se marchó a la cocina para dejar a las chicas conversar.
El oji rubí abrió el refrigerador en busca de las cosas necesarias para preparar unos hotcakes y, dejándolas sobre la mesa, tomó el delantal colgado detrás de la puerta de la cocina. Sonrió al ver las iniciales bordadas en el (una 'S' y una 'M'), un regalo que Tsubaki les dio poco después de que tanto Maka como él dieran la noticia de que finalmente reconocían su relación como pareja sentimental.
¿Matrimonio? No, eso no era para ellos. Ella pensaba que el firmar un papel no era garantía de fidelidad, lo había vivido con sus padres. Y él era un chico cool a quien le gustaba vivir bajo sus propias normas. ¿Hijos? Un rotundo no, nada más ver a Black Star y a Tsubaki lidiando a diario con sus cuatro hijos se les quitaba las ganas ¡Y pensar que estaban en espera del quinto! Soul arqueó la ceja derecha. Al parecer su amigo se había tomado muy a pecho eso de hacer surgir el clan Hoshisoku.
Sonrió de nuevo y hasta se permitió reír un poco. Se sentía a gusto y su vida era perfecta… eso hasta tener que tocar el tema del padre de Maka. Y es que Spirit era peor que todas las suegras del mundo juntas ¡Uf! Mejor ya ni pensar en eso o de lo contrario la comida se le quemaría.
Bien, la primera parte del desayuno estaba listo, faltaban las bebidas. Café y jugo de toronjas. Preparó un poco de jugo de arándanos, quizás al huésped no le gustaran las cosas tan amargas.
Listo. Volvió a sonreír y se disponía a llamar a las chicas cuando las vio venir por el pasillo. Maka, como siempre tan entusiasta (era un alivio saber que era así en todo y no nada más en el estudio) y tratando de dar confianza a la chica. Era obvio que deseba ser su amiga. A pesar de todo, Chrona aún se veía muy asustada.
Soul frunció un poco el ceño ¿qué clase de vivencias llevarían a una persona a comportarse como lo hacia Chrona? ¿Qué otras más pasaría en ese encierro de donde la rescataron?
—Soul —llamó Maka al notar la repentina seriedad del chico.
—Preparé jugo de arándanos, por si a Chrona no le gusta el de toronja —respondió con una sonrisa retorcida, de esas que terminaron por conquistar a su Técnico, la cual le correspondió.
—Arándanos… —repitió la peli rosa y al momento sus ojos se cristalizaron.
—Chrona ¿te sientes bien? —preguntó preocupada la usuaria de guadañas, pero la chica no respondió y se echó a llorar.
Sin saber las razones y qué hacer, Maka optó por abrazarla mientras le acariciaba la espalda y Soul le pasara un pañuelo desechable.
—Lo siento —dijo Chrona aún entre los brazos de la rubia— Es que… recordé que a papá le gustaba tanto…
"Y Medusa sama dejó de prepararlo después de que murió", pensó.
—Perdón, si quieres no lo tomes. Puedo prepararte otra cosa —dijo Soul.
—No, es de mis favoritos. Gra-gracias —la peli rosa se sintió avergonzada por todas las molestias que estaba causando, así que tomó el vaso aún con un poco de temblor en las manos y comenzó a beberlo.
Maka sonrió.
—A tu papá le encantaba y el mío lo odia. Dice que después de haber tenido un Shokunin que lo tomaba a todas horas terminó hastiado ¡Por eso siempre que viene le hacemos uno! —Comentó Maka divertida— ¿Cuál era el nombre de su Técnico, Soul?
—Si no lo recuerdas tú, que eres la biblioteca andante, menos yo. Además, sabes que todo lo que tenga que ver con tu padre me tiene sin cuidado —respondió con sinceridad.
—Como sea —mencionó la rubia sin darle mayor importancia al asunto—. A partir de hoy podrás tomar todo el jugo de arándanos que quieras —Maka le guiñó el ojo y Chrona se sonrojó.
Eran demasiadas atenciones para su persona y ella no sabía cómo lidiar con ellas.
YA POR LA NOCHE…
Soul hacía círculos con las yemas de los dedos en la espalda de Maka, mientras que su brazo izquierdo servía de soporte para su nuca.
— ¿En qué piensas? —preguntó el oji rubí.
Maka alzó un poco el rostro, alejándose de la tibieza que el pecho del peli platinado le regalaba. La interrogante dibujada en el.
—Te conozco y sé que estás pensando en algo —Soul enredó su dedo índice en un mechón de cabello rubio.
—Creo que Chrona sufre de depresión y no es para menos. No quiero forzarla a hablar más, quizá sea peor —respondió Maka, acomodándose de nuevo.
— ¿Y qué propones, entonces?
—Lo mejor será que comience a integrarse a una rutina de vida.
—Me parece una buena idea. Pero ¿cómo exactamente?
—Hay que conseguirle un trabajo.
— ¿Trabajo? Creí que tú idea era que se olvidara de sus penas, no atormentarla más.
— ¡Payaso! —el golpe en las costillas interrumpió su risa.
—Bueno, bueno ¿y en dónde trabajaría? Porque con Blair…
—Qué gracioso estás hoy, eh. Mañana lo sabrás —Maka bostezó—. Por el momento será mejor que nos durmamos.
Soul haló las cobijas y tras acomodarse, se quedaron profundamente dormidos.
O&o&o&o&
AÍRELETSAP NISSASSA eran las letras pintadas en el vidrio que se leían desde dentro del local. Se trataba del letrero que, leído desde fuera, rezaba; PASTELERÍA ASSASSIN, en medio de ambas palabras una estrella de color amarillo le daba cierto aire de elegancia.
Soul no creía que el slogan "Coma hoy y muera mañana", hubiera sido la clave del éxito de dicho lugar, como lo presumía Black a quien, por si alguien tenía duda, se le ocurrió tremenda idea. Él más bien se lo atribuía a la amabilidad de Tsubaki y, claro está, a lo bien que sabían todos sus pasteles. Sólo de saber que ella prepararía el pastel si Maka y él decidieran casarse era una tentación para dar el 'sí' ante el juez.
— ¡Soul! —saludó su viejo amigo con su habitual arrastre de 'r'. Y los chicos se saludaron como siempre con su choque de palmas.
—Que bueno verlos por acá ¿Cuándo regresaron? —Tsubaki les recibió con una enorme sonrisa.
—Ayer —respondió Maka, haciéndose a un lado a fin de dejar visible a Chrona, quien insistía en esconderse detrás.
Tsubaki le sonrió amigable.
—¿Quién es su amiga? —preguntó Black— ¿No me digas que han entrado en una de esas relaciones extrañas en las que…?
Golpe por parte de Maka. Tsubaki sólo se limitó a sonreír, deseando poder hacer algún día lo que su amiga.
—Luego hablamos, Soul, porque me gustaría saber qué clase de conversaciones tienen ustedes dos —dijo Maka entre dientes.
—No es lo que tú piensas —respondió de igual forma el peli platinado.
—Ella es Chrona. Como el otro día me hiciste el comentario de que estabas buscando alguien que te ayudara en la pastelería, quise traerla —explicó Maka.
—Ah, qué bien. Mi nombre es Tsubaki y él es…
— ¡Yahooo! Inclínate ante tu dios el Gran Ore Sama.
—…mi esposo, Black Star. Que bueno que te unas a nosotros, en verdad que me hace falta mucha ayuda —Tsubaki llevó la mano derecha a su vientre, se notaba que su embarazo era ya avanzado.
Chrona en tanto se limitó a mirar a otro lado, con su ademán característico de agarrar su brazo. De repente se escuchó un sollozo acompañado de un —: ¡Mamá!
Tsubaki se disculpó con una sonrisa y fue a ver lo que pasaba, dejando solos a los chicos.
—Sus hijos son unos verdaderos diablillos —aseveró Soul.
—No te quejes, que tu hermano ha dicho que a ti te llamaban Chisai Oni —le dijo Maka y, luego hablando con la peli rosa— Ya verás que te adaptarás rápido, son buenos amigos, aunque Black Star sufra de egocentrismo (1)
Chrona atinó a medio sonreír. Ella no estaba muy acostumbrada a lidiar con tanta gente y el saber que había niños no ayudaba mucho. Y justo en ese momento un niño de cabellos idénticos a los de Black entró corriendo a la estancia.
— ¡Tío Soul! —exclamó al verlo y extendió los bracitos para que lo cargara, éste accedió sin pensárselo dos veces.
— ¿Qué te he dicho sobre ese lenguaje, jovencito? —regañó Maka al darse cuenta de que el niño arrastraba la misma 'r' que su padre al momento de pronunciar el nombre. (2)
—Tía Maka —se quejó el niño al momento en que escondía su rostro en los hombros del peli platinado.
Chrona les miró sin decir nada, sólo para percatarse de que Tsubaki regresaba con una niña de la mano y en la otra un niño quien llevaba un osito arrastrando.
—Estos son mis estrellas —dijo Tsubaki con orgullo.
—Red, el mayor —señaló al que Soul cargaba— Bell.
La niña respondió al llamado. Llevaba todavía el pelo enmarañado sujetado en dos coletas.
—Él es White, el pequeño Shield todavía está durmiendo.
Chrona les miró con cierto asombro no muy disimulado.
—Je, je el clan es grande ¿eh? —rió Tsubaki.
—Mi pequeña estrella —saludó Black a la única niña, alzándola por los aires ante la risa divertida de ésta— ¿Quién es la heredera de la grandeza Star, ah?
—Yo, yo, papá. Cárgame a mí —protestó Red bajándose de los brazos de Soul y White hizo lo mismo.
—Claro, claro hay Ore Sama para todos jajajaja —Black juntó a sus hijos y los abrazó a todos.
—Ah, creo que hasta este chiquitín se pone celoso —se quejó Tsubaki al sentir unas pataditas en su vientre.
—Bien, amigos. Les dejamos a Chrona, nosotros tenemos que ir a Shibusen —dijo Maka, despidiéndose de todos.
Shibusen. Ahí estaba de nuevo ese nombre. Chrona no sabía lo que era y la verdad es que no se sentía en la confianza de preguntar por ello, así que decidió mejor callar. Además la idea de quedarse en ese lugar le angustiaba, pero ¿qué podía hacer si Maka amablemente la estaba ayudando? Soltó un suspiro que pasó inadvertido para todos.
—Bueno, es hora de trabajar. Ven conmigo, Chrona —llamó Tsubaki al momento de tomar a Red y a White de las manos, en tanto la pequeña Bell se colgaba del cuello de su padre.
Chrona le siguió con resignación.
O&o&o&o&
Maka acomodaba unos libros y hojas sobre el escritorio cuando alguien llamó a la puerta. La chica volvió la vista esperando encontrar a Soul, pero en realidad se trataba de…
—Kid, ¿qué tal las cosas? —saludó la chica, siguiendo con su labor.
—Hasta el momento todo absolutamente perfecto —respondió con un profundo suspiro de satisfacción. Maka no dejó de sonreír— Y tú dime ¿qué tal con Chrona?
—Bien, la llevé al ASSASSIN esta mañana. Creo que el trabajar le hará bien para su recuperación.
— ¿La llevaste con esos niños asimétricos? —dijo horrorizado.
—No son asimétricos, para ti mejor que fueran ocho. Mira que Black Star terminará escuchándote.
—Tienes razón. Además, Bell es perfecta. Con esas dos coletas y sus chapitas —Kid volvió a suspirar. Maka volvió a reír—. Pero en verdad, no creo que ese sea el mejor lugar para alguien como Chrona.
— ¿Por qué lo dices? —la rubia se sentó ante el escritorio.
—Creo que Chrona necesita de un lugar más tranquilo, eso es todo —Kid acomodó las cosas de tal forma que se vieran simétricas.
—Yo creo que es bueno que se relacione con más personas —Maka reacomodó sus cosas en el escritorio.
—Pero justo ahora no sabemos si eso puede afectarle más —Kid volvió a mover las cosas. Comenzaba a irritarse de que todo estaba desacomodado.
—Pues sigo insistiendo en que es mejor ¿o quieres que se quedé más tiempo encerrada? Al parecer ya ha estado lo suficiente ¡Por dios, Kid! Deja ya mis cosas —se quejó la chica, arrebatándole el lapicero de las manos.
El chico muerte hizo un puchero y salió apesadumbrado del aula.
—Haré una regla para todos la simetría —musitó al irse.
Maka recargó la nuca en el respaldo de la silla y suspiró ¿Se habría equivocado al dejar a Chrona con los Star?
—Buenos días, profesora —el saludo por parte de sus alumnos le hizo olvidare por el momento del asunto. Las clases comenzaban.
O&o&o&o&
Maka se encontraba en la cafetería leyendo los últimos exámenes cuando Soul se paró a un lado de la mesa.
—Tenemos problemas —dijo el chico. Maka alzó la vista, interrogándole con ella.
—Al parecer Chrona ha enloquecido.
— ¿Qué? —la rubia se levantó de inmediato.
—Y no la culpo, esos niños cuando se juntan enloquecen a cualquiera. Vamos, hay que ir por ella, Chrona no soportara mucho tiempo en ese lugar.
Maka suspiró, agradecida porque siempre podía contar con el apoyo de Soul. Él siempre comprendía y respaldaba sus acciones. Era por eso que de entre todos los actuales miembros del Shibusen ellos dos tenían la mejor Resonancia de Almas y por lo que Shinigami sama les permitió seguir trabajando juntos en misiones a pesar de que Soul consiguiera convertirse en una Death Scythe hacia algunos años… Y de paso disipar el temor de Spirit de no ser destituido de su puesto.
Maka tomó de la mano a Soul y ambos salieron de la escuela.
Ya en la ASSASSIN…
Tsubaki soltó un suspiro, mientras la pequeña Bell la miró. Justo en ese momento aparecieron en el pasillo Maka y Soul.
—Tíos —dijo la niña, señalándolos, a lo que la morena volteó.
—Qué bueno que llegaron, chicos. Chrona se ha encerrado en el baño y no quiere salir de ahí.
—Y yo pis —dijo Bell en medio de un pequeño baile de ansiedad.
—Chrona, por favor, abre, soy Maka.
La oji oscura alzó un poco la mirada al escucharla, para después hundir más su rostro en medio de las rodillas.
—Chrona, te hace daño estar encerrada, sal y podremos hablar.
La peli rosa hizo un movimiento de negación con la cabeza. Salir le daba miedo y el ver a tanta gente abarrotando el lugar sólo conseguía confundirla más. No, ella solamente deseba quedarse ahí para siempre. A fin de cuentas a nadie le hacia daño.
—Pis… Ona, po favo —Chrona escuchó la vocecilla de Bell pidiéndole que la dejara entrar al baño y aquello le hizo recordar lo que Medusa le hacia cuando llegaba a mojar la cama ¿Serían sus padres capaces de hacerle lo mismo a esa niña? No quiso averiguarlo.
El pistillo hizo 'clic' y la puerta se abrió. A penas una pequeña rendija y la niña entró como bólido diciendo un—: Grashias, Ona.
La pelirosa bajó la mirada, avergonzada y sin saber qué decir.
— ¿Estás bien? —preguntó Tsubaki con su habitual amabilidad. Chrona sólo asintió con un movimiento de la cabeza.
—Vamos a casa, allá podrás descansar —dijo Maka sin reproche alguno y pasando su brazo por los hombros de su amiga.
—Lo siento —atinó a decir la oji oscura.
—No te preocupes. Ven cuando quieras. Serás bienvenida —Tsubaki le sonrió.
Los tres iban ya de salida cuando escucharon que Black les llamaba.
—¡Hey! No puedes irte sin probarlos —dijo el chico estrella. Chrona le miró sin entender, hasta que un niño de cabellos oscuros se le acercó para entregarle un pastelito—. Muy bien, Shield, ahora diles adiós.
El niño de tan sólo un año de edad les dijo adiós con un movimiento de la mano.
—Vamos, Chrona. Todo estará bien —dijo Soul. Y los tres se marcharon, aunque la peli rosa llevaba el corazón conmovido.
O&o&o&o&
Soul se encontraba acostado mientras leía unas partituras y esperaba a Maka en la habitación. En cuanto entró dejó a un lado las hojas y la miró. La rubia dejó escapar un suspiro y se sentó en la orilla del colchón.
—Se ha quedado dormida —mencionó preocupada.
El peli platinado se enderezó a fin de quedar sentado y escucharla con atención.
—Creo que tenías razón. No está preparada para salir, pero… la verdad es que no sé qué hacer.
— ¿Ya hablaste con Kid? —Soul puso una mano en la rodilla de la chica.
—Lo haré mañana, aunque ¿crees que él pueda ayudarnos? De por sí él tiene sus manías je, je.
—Al menos parece ser que Chrona confía en él.
—Tienes razón. Gracias, Soul, por apoyarme —Maka lo besó en los labios y él la atrajo por la cintura.
—Si no lo hiciera no sería cool —ella sonrió y lo abrazó, pegando su cuerpo al del chico.
Sus lenguas se rozaron, delicadamente primero y luego parecieron bailar, enredándose y degustándose. Maka permitió que las manos de Soul le acariciaran por debajo de la blusa y cuando ella arqueó el cuello, él lo besó. Sus ojos verdes se entreabrieron y al pasar su mirada por el librero notó algo que le llamó la atención. Se trataba de un libro de empastado negro y letras doradas.
—Stein… —dijo la chica.
— ¿Qué? —Soul se separó, parpadeando un par de veces al no comprender a su compañera.
—El nombre del Técnico de papá. Lo acabo de recordar. Su nombre era Franken Stein.
— ¿Eh?
—Me acordé por el nombre del famoso libro —Soul rodó los ojos.
—Vaya forma de echar a perder el momento. Buenas noches —el chico se dio media vuelta y se acomodó para dormir.
— ¿Soul? ¡Tonto! —Maka apagó la luz y se durmió en su lado de la cama…
¿Podrá Chrona ser capaz de encontrar un trabajo en donde pueda sentirse a gusto?
CONTINUARÁ…
(1)Chisai Oni significa 'pequeño diablillo', que, debemos recordar, es la manera en como se le llama al otro yo de Soul.
(2)En Japón se entiende como malas palabras la forma en como se pronuncian o, en este caso, remarcar demasiado la 'r'.
Notas de la autora:
¡Por fin he terminado el capítulo! En estas últimas semanas he tenido mucho trabajo y he estado llegando tarde a casa. Lo peor de todo es que ya tengo la idea hasta del que sigue, pero simplemente el maldito trabajo… todo sea por tener un celular nuevo ¡Maldita adicción a la tecnología! .
Por otro lado, he estado viendo el anime y me percaté de un detalle que antes no había notado. El color de ojos de Chrona ¿Se han dado cuenta que cambian de color? Por lo regular son oscuros, pero cuando pelea se hacen claros.
Gracias por sus reviews a:Ellie77, Jumbiie Hana, yuki-chan22, DEATH THE MAKENSHI.
Matta au!
