Hola de nuevo, lo siento mucho si no he actualizado antes, yo estaba de viaje. Pero aquí les traigo un nuevo capítulo un poco tarde pero ahí les van.
Damon aprovecho la pequeña siesta de las chicas para informar a su amiga Sage de Klaus y lo que planea con Elena, mayor fue su sorpresa al enterarse que Sage ha perseguido a Klaus por todo los siglos intentando rescatar a su amor Finn, que es nada menos que unos de los hermanos del hibrido, ya que él tiene un sádico manía de transportar a su familia en ataúdes.
La chica le prometió ayudarle con Elena y Katherine además de tener su gente merodeando por los alrededores en pista de que Klaus aparezca. Tomaron un par de bebidas y después Sage se fue dejando a los hermanos.
Para los dos hermanos era la pura libertad tener esos momentos tan silenciosos, respirar un poco de paz y dejar de pensar por unos minutos los problemas.
Se sorprendieron mucho al saber que las niñas durmieron más de tres horas, lo que los lleva a compartir un par de bebidas y algunas charlas casuales aunque sin emborracharse ya que tenían que estar al cien por ciento cuerdos para cuidar de las niñas. Los dos se turnaron para vigilar cada poco minuto, no confiaban dejarlas ni un segundo sin que destruya una habitación entera.
Katherine es un alma inquieta, en su sueño no paraba de dar vueltas por toda la cama lo que lo llega a ser un mal compañera para dormir pero eso no fue un problema para la pequeña Elena, lo que lleva a Katherine ser inquieta, Elena llega a tener un sueño profundo como un tronco ya que no despierta ni aunque le griten en el oído.
Las cosas siguieron así de tranquilas hasta que escucharon un lloriqueo y supieron que ya habían despertado, con un suspiro los dos fueron a la vez para encontrar a Katherine sentada en la alfombra forcejeando con las mantas enredadas en las piernitas, según lo que parece se había caído de la cama lo que lleva a despertar a la otra niña que se frota los ojos cansado. Stefan ayudo a Katherine con las mantas comentando que esta se despertaba cada vez que se caía de la cama dejando a Damon reírse de la niña.
Damon llevo mientras tanto a Elena para lavarle la carita soñolienta.
- ¿Que quieres hacer ahora princesa?
- No she Damyn.
- Que tal si vamos a jugar un poco - sugirió Damon.
- Siii - salto feliz la pequeña.
Mientras que Damon y Elena pensaban que juego para jugar, Katherine se quejaba a Stefan del hambre.
- Eres una comilona ¿sabías? - dijo Stefan a Katherine.
Ella puso mala cara.
- Esta bien, déjame ver si hay algo por aquí - abrió unas de las puertas de la alacena y encontró una caja de galletas.
Puso dos vasos de leche y los llevo a la sala donde Damon y Elena discutían que juego era el mejor. Katherine ya tomaba su leche con las galletas, Stefan le paso el vaso a Elena y esta dejo la discusión, en unos minutos las niñas ya habían devorado la merienda y saltaban ansiosas para jugar con los hermanos.
Bonnie se paso la mayor parte del día intentando contactar con su abuela pero no tenia éxito. Se sentía mal por su amiga y ella se lo debía volverla a la normalidad pero nadie quería ayudarla con el acertijo del libro que tenía en las manos y ya no sabía que mas hacer. La impotencia la estaba degastando física y emocional. Por otra parte extrañaba a Jeremy, él chico suele animarla en estos momentos cuando necesitaba tanto de un apoyo. No podía hablar con Caroline ya que le armaría un sermón y en estos momentos no ayuda las quejas de su amiga rubia, por otra estaba Elena y con esta es más difícil ya que ella es el problema en un primer lugar. Sola y culpable fueron los principales sentimientos que la dejaban agotada y sin fuerzas para el uso de sus poderes, si no hacia algo pronto Damon y Stefan enloquecerían y además ella no tenía opción, si no fuera por ella su amiga no estaría en este aprieto y no creo que ella le gustaría quedarse como niña para siempre.
Elena siempre fue una niña tan dulce y simpática y como joven de diecisiete nunca ha perdido su brillo he inocencia, algunas veces Bonnie se asustaba de lo feroz y valiente que podía ser cuando algo se lo propone. Y pensando en Elena ahora una simples bebé indefenso al asecho de múltiples sobrenatural queriendo hacerla daño le enfermaba, no podía dejar de sentirse culpable al dejarla con los hermanos, por mucho que sepa que Damon no lastimaría a unas niñas no podía decir lo mismo de Stefan, este apenas controla la sangre cerca, imaginando lo difícil que sería con 24 horas seguidos con unas niñas bombeando sangre constantemente. Ella más que nadie no quería dejarlas allí indefensa con unos vampiros que ni sabían el cuidado de niños pero no tenia opción, ella estaba ocupaba con encontrar el hechizo adecuado, Caroline tratando con los humanos y Tyler, no podía contar con Jeremy ya que estaba a kilómetros lo que la lleva a los Salvatore.
De todas las listas ellos eran lo único que podía atender a las niñas y aunque no le caiga bien Katherine, rezaba tanto por ella como por Elena a estar sanas y seguras. Confiaba en Damon, no sabía ni cuando sucedió pero ahí estaba ella confiando en la seguridad de las niñas en un vampiro.
Intentando alejar todos esos pensamientos de su mente se concentro de nuevo en contactar con las brujas. Y esta vez tuvo un poco más de suerte y pudo hablar con la voz de su abuela desde el otro lado, le advirtió y reprendió por no estar guardando sus energías desde el incidente con Klaus y trayendo a Jeremy de los muertos. Le había advertido de mantenerse alejada por un tiempo para guardar sus poderes y recuperarse de a poco pero ella nunca escucha, y las consecuencias se le están arrojando porque ahora las brujas están más enojadas de que la última vez.
El equilibrio de la naturaleza se ha roto con las doble convirtiéndose en niñas lo que los lleva a invertir el futuro y como las cosas tomaran un rumbo diferente a lo que estaba planeando desde un principio. El mal será la perdición si no se arregla pronto.
Bonnie jadeo escuchando atentamente lo que tendrá que hacer para reparar el daño, quería desesperadamente sacudirse y dejar de escuchar pero no podía la fuerzas de la brujas no la están dejando con otra más que escuchar hasta el último detalle. Después de un ''ten cuidado'' de la abuela ella dejo que todo se desvaneciera y empezó a llorar, no sabía que mas hacer si no fuera llorar lo que le están pidiendo era demasiado y mas por las muchas pérdidas que habrían solo por intentar reparar lo que para ella era un simples error.
Después de mucho estar sentada por más de media hora llorando, se limpio las lagrima y fue a su cuarto necesitaba descansar todo lo que podía para prepararse para mañana y avisar o los demás la situación del hechizo.
Envió un rápido mensaje a los hermanos que mañana se reunirían de nuevo, se tomo una ducha aunque todavía era muy temprano para dormir ella emocionalmente está cansada. Se vistió, apago la luz y se hecho en un ovillo intentando perderse en el mundo de los sueños. No llego mucho tiempo hasta que se quedo dormida.
Todos se reunieron para jugar a las escondidas Elena y Katherine contra Damon y Stefan, las niñas buscarían a los hermanos y si los encontraba prometieron comprarles lo que quisiera cuando vuelvan a salir.
Las niñas se dieron la vuelta cerrando los ojos mientras contaba, los hermanos se tuvieron que contener la risa al escuchar como del 6 iban al 15 y se perdieron discutiendo que no sabían que numero venia después. Damon se burlo de que no debían dar la vuelta mientras contaban o sino el juego se cancelaria.
Con su prisa para llegar al sótano Damon no vio a Stefan que llegaba a todo vapor intentando esconderse en el lugar que el escogía, chocando con el hermano menor dando a los dos un par de pasos tambaleante por la fuerza del impacto. Damon gruño frotándose la nariz del pequeño dolor que le causo. Stefan acariciaba el brazo dolorido con un mal ceño.
- Maldito - se quejo Damon mirando a su hermano con cara de mala leche, cuando ya sanaba mejor la nariz.
- Uhg lo siento - Stefan se mordió el labio, ocultándose ya en el lugar con una pequeña sonrisa.
- Si ya… me iba a buscar otro lugar para esconderme - se burlo.
- Buena suerte.
Damon evito ponerle los ojos mientras que buscaba otro lugar donde esconder. Maldiciendo a su hermano por todo el camino. Subió en el ático y encontró un degastado baúl gigante decidiendo esconderse dentro de él.
Escucho las pisadas de las niñas que corrían de aquí para allá cerrando puertas y buscando en las habitaciones, detrás de los sillones, debajo de la cama y detrás de las cortinas pero ni rastro de ellos, escucho como Elena suspiraba resignada hasta que Katherine le informo de bajar al sótano. Damon sonrió malicioso ya que su hermano estaba por ser descubierto, el ritmo cardiaco aumento mientras las dos bajada de a poco en los escalone con miedo ya que el lugar era muy oscuro. Damon entro en pánico en un momento en que los corazones latiendo rápidamente podrían llevar un mal mensaje a su hermano que apenas podía estar cerca de alguien quien está llena de vida y sangre fresca. Sacudió la cabeza confiando por una vez en su hermano que no haría daño a las pequeñas. Agudizo intentando escuchar lo máximo posible y confirmo que Stefan estaba muy tranquilo, escondido detrás de unas cajas esperando quien la encontraba primero.
Las niñas llegaron al final del escalón y comenzaron a buscar en el lio de cosas que el sótano poseía, había tantas cosas que era casi imposible de encontrar a alguien en ese lugar y de a poco avanzaron viendo si alguien estaba de cerca. Elena vio un movimiento al final del pasillo, agarro a Katherine del brazo apuntando hacia el lugar donde vio algo moverse, las dos asintieron con la cabeza y lentamente se acercaron al lugar, cuando llegaron, Katherine con un palo de escoba rota en la mano, hecho las cajas de cartón revelando a un sonriente Stefan.
- Me encontraron - dijo sonriendo.
Katherine grito feliz y soltó el palo para saltar por el chico.
- ¡Stefy! - sonrió abrazando su cuello.
- ¿Onde esta Damyn? - pregunto Elena mirando por todas partes.
- Creo que está escondido en otro lugar.
Elena asintió tirando de Katherine para buscar a Damon.
Buscaron por un rato más, hasta que por fin subieron al ático y vieron el baúl intentaron abrirlo y fue imposible. Lo que no sabían era que el baúl tenía una combinación para abrirlo, y fue necesario la ayuda de Stefan, que envés de ayudar se pasaba riendo de su hermano que echaba humos y decía una harta de improperios, y groserías, causando que la pequeña Elena llorara por Damon estar atrapado en ese lugar horrible. Damon dejo de hablar y Stefan se puso serio y comenzó a trabajar para sacar a su hermano, casi una hora después que Damon salió se abalanzo consolando a la pequeña, mientras ella inocentemente le comento que lo echo de menos todo el tiempo que estuvo atrapado.
La noche por fin había llegado Damon preparaba el baño de burbujas de Elena mientras que Stefan preparaba el de Katherine en la habitación en que la chica había ocupado desde que llego a la casa.
Damon alzo a Elena encima de la tapa del inodoro para desvestirla, la niña tenía las mejillas rojas de vergüenza agachando la mirada, ella le dijo que solo su mamá la bañaba y por la cara que tenia, sí que era una muy tímida niña.
El intento lo máximo posible que no fuera para incomodarla y tener un buen baño, pero la cosa es que le encantaba su forma tan inocente de ser que le causaba ternura, admitiendo que nunca baño en su vida a un niño y no sabía cómo hacerlo pero intentaría que fuera cómodo para Elena. Las burbujas fue el mejor plan de distraerla tomando un puñado y soplándolo en el rostro mientras reía encantada, le ato el pelo bien alto y no se lo mojara, mientras la metía en el baño tibia de burbujas, tan pronto se sentó en la tina empezó a jugar con las burbujas y los patitos que el encontró en la bolsa que Caroline les trajo.
Se pasaron jugando y riendo hasta que el agua se enfrió, saco a la niña para que no se enferme. La seco y vistió con unos pijamas de color rosa y bajaron para la cena.
Stefan y Katherine ya estaban tirados en el sofá buscando un programa en que podamos ver todos.
Encontraron la película "Enredados" de Disney. Se pasaron riendo de Rapunzel golpeando con la sartén al chico ladrón, honestamente a Damon fue la primera vez que veía una película de Disney que le gustaba, no es que los vea mucho ni nada eso pero en esta fueron tan ingeniosos y graciosos los personajes y las niñas estaban disfrutando mucho mientras cenaban y veían encantadas la tv.
Cuando termino, las niñas ya tenían los parpados pesados de sueños, las llevaron en la habitación en el que se hospedaba Katherine, que con sumo cuidado las acostó y arropo, apagando la luz al salir.
Suspiraron aliviados después de cerrar la puerta, ellos también están muy cansados ya que el día no fue como ellos planearon desde un principio. Y además estaba el mensaje de Bonnie que al parecer las cosas podían ir a peor. Se despidieron y cada uno se fue por su lado, al poco tiempo de ser abierto la puerta de Stefan este grito de horror, Damon le piso los talones al chico para saber lo que estaba pasando solo para enterarse que unas de las niñas había roto uno de los viejos jarrones que su hermano tanto amaba. Damon rodo los ojos y le pego por la cabeza para que bajara la voz.
El le convenció a dormir un poco, que le iba a comprar otro miles de jarrones más solamente si no despertaba a las bellas durmientes. Con un resoplido Stefan acepto. Damon simplemente no podía creer como su hermano menor era un crio para la edad que tiene y con las cosas más tontas. Si su hermano no hubiera nacido tan melancólico e idiota muchas cosas mudarían, quizás hasta sea como él, apuesto, divertido e inteligente, pero Stefan era el niño bueno ¿no se supone que el bueno sea más inteligente que el malo? Negando con una sonrisa maliciosa Damon se tiro en la cama dispuesto a dormir. Él ni se había dado cuenta que alguien le estaba siguiendo, y no fue hasta que el peso en el otro lado de la cama hundiéndose lentamente le sobresalto girándose para ver un rostro de la forma de una manzana, y con las mejilla encendidas de vergüenza, mirando las manos en gesto nervioso.
El chico se apoyo en los codos mirando a la pequeña, le hiso un gesto y subiera a la cama, ella gateo hasta él y se cubrió con las sábanas mirándolo con los ojos encendidos, Damon inquieto por la mirada tan intensa de la chica carraspeo.
- ¿Qué pasa, no puedes dormir princesa?
Ella negó con la cabeza.
- ¿Me quieres decir por qué?
- No quelo domil sola Damyn - confeso bajito.
- Elena estas durmiendo con Katherine, y además nada te va a pasar aquí.
Bajo la cabeza triste.
- Damyn quelo a mi mami - dijo con los ojos brillando en lágrimas.
Damon no sabía que decir ni qué hacer en estos casos. El era muy malo con las palabras ¿cómo decirle la verdad a un niño sin romperle el corazón? No quería hacerle daño y peor no quería verla llorar porque le partía al verla así.
Con un suspiro intento cambiar el tema.
- Que tal si te quedas a dormir conmigo hoy.
La sonrisa que ella ilumino por toda la habitación, pensó que podía cegarle a él y a cualquiera que lo veía.
- Si, si, si - dijo alzando las manos en victoria.
Se despojo de la camisa, quito el cinturón del pantalón y se unió a ella debajo de las sábanas, acercándola más a su cuerpo. Las manos y los pies estaban heladas contra su piel que le hizo estremecer brevemente. Escuchando los latidos de su corazón y el soplo constante de su aliento pensando que ya estaba dormida, cerró los ojos solo para escuchar la pequeñita voz llamándolo.
- Damyn…
- Mmm - dijo sin abrir los ojos.
- Damyn - intento de nuevo.
- ¿Qué pasa? - dijo bostezando y abriendo los ojos para verla.
- Me cluentas un cluento Damyn.
- Princesa que yo no sé de cuentos ni nada - negó.
- Pofavo - se junto las manos en un ruego, con un puchero acompañado.
Y el fracaso su negatividad con esa carita de cachorro.
- Está bien - se rindió dándole un beso en la frente mientras pensaba que cuento contar a un niño de cuatro años, definitivamente no podía de los monstruos que él le contaba a su hermano cuando eran pequeños, no de ninguna manera asustaría a Elena. Entonces él era un fiasco ya que no tenía idea de los cuentos se les dice a los niños en hoy en día, ni los libros infantiles que él nunca leyó para ser honestos. Estuvo así hasta que algo se le ocurrió y sonrió triunfante.
- Ya lo tengo - anuncio a la pequeña.
Ella se acurruco más cerca para escuchar.
Carraspeo, se estiro como un gato, trono los dedos preparándose, mientras que Elena se impaciento y le pego en el brazo impaciente.
- Ya, ya, calma gatita - alzo las manos, y ella le miro con un mal ceño.
Se lamio los labios y comenzó.
- Había una vez en un reino llamado Tembelepio, un castillo. El rey Gastón y la reina Milena que eran los reis más queridos y apreciados por todos. Del matrimonio nacieron dos hijos. El pequeño Jeremías pícaro y de una bravura al igual que su padre, el chiquillo enamorado de la vida gracias al gen de su madre. La mayor es una niña de corazón apasionado y de una belleza exótica y a la vez con una dulzura de un ángel, Eleonora que va enamorando a todos los muchachos del reino con su inmensa bondad. Tembelepio ese día se preparaba porque la hija mayor cumplía dieciocho años, la edad en que se convierte en princesa y en adelante cumpliría con las obligaciones del reino. El castillo estaba reventando para que sea la mejor fiesta del año, y los reis estaban tan contentos con la coronación de su hija mayor.
Pero la vida en Tembelepio nunca fueron de color de rosa, tanto la envidia y la codicia de muchas persona hicieron que un mal de ojos se echara sobre el pintoresco lugar.
Así llego la noche de la coronación, que con el juramento de la lealtad a su reino, la bella princesa Eleonora se corono y la dicha y alegría de los moradores era de disfrutar un buen reinado a su lado, pero las cosas no podían salir del todo bien ya que de la multitud salió gritando Nikolaso un hombre que los odiaba y pasaba la vida jurando vengarse de todos, nadie le hizo caso pensando que era loco, pero Eleonora sabia cuando una persona estaba loco y cuando una amenaza es lanzado a su familia que ahí mismo ante el altar juro proteger con su vida a la familia que tanto amaba.
Esa noche Eleonora conoce a Damián, el príncipe más guapo, irresistible y sexy de todos los chicos, que ella se enamora de él perdidamente - Damon hace una pausa imaginando lo fácil que hubiera sigo si él y Elena se conocieran primero, pero esto no era la vida real por mucho que quisiera, salió de sus pensamientos y rápidamente continua con el cuento cuando ve a la niña impaciente - Y también conoce al hermano menor de él, Steven. Eleonora le gusto al instante pero como él era el príncipe mas bueno, todas las princesas bailaban y charlaban con el chico que la princesa no tuvo ni tiempo de conocerle como lo hizo con el misterioso y oscuro pero divertido Damián. Eleonora y Damián se pasan la fiesta bailando, y hablando de la magnífica noche que tuvieron hasta que Eleonora tuvo que retirarse, el príncipe le dio un beso en la mano despidiéndose de ella, la princesa feliz sonrió caminando a su alcoba tan distraída con los pensamientos en el príncipe que no vio a un chico parado y se tropezó con él.
Steven con su cabello castaño perfecto y ojos verde melancólicos, el segundo príncipe más hermoso que Eleonora había conocido, el se disculpo con ella la invito a salir y vivieron felices comiendo calabazas, fin.
Damon termino, no quería describir a la perfecta pareja. Ya sabía el final del cuento y con eso le bastaba, porque la realidad duele más que un puñal en el estomago.
Elena se cruzo de brazos enfadada.
- Damyn, los cluentos no telmina asi… Damiani y Eleododa tienen que vivil felices.
- Pues yo no lo creo - insistió el.
- Que si Damyn.
- Mira…que tal si mañana te cuento la segunda parte, porque el cuento es muy, muy y muy largo - propuso él para librarse de contar nada más, además si mañana salía como lo planeaban Elena volvería a la normalidad. La sola idea de perder a su dulce Elena le entristecía ya que las cosas volverían a la normalidad con ella ignorándolo y pasando el tiempo con esa estúpida pandilla que llamaba de amigos, Damon se trago el nudo que se le formaba cada poco minuto por la perdida.
Ella asintió un poco más feliz mientras se acurrucaba en el pecho del vampiro.
- Damyn…
- Y ahora…
Se iba a quejar cuando le interrumpieron.
- Te quelo Damyn.
A Damon se le rompió el corazón, lo tenía todo emocional o enloquecido según como se lo viera y con esas palabras tan simples pero tan verdaderas que le daba ganas de abrazarla y nunca dejarla ir.
- Yo también te quiero princesa - susurro viéndola caer dormida, besándole el pelo mientras caía también él en un profundo sueño.
Caroline se tiro en la cama feliz por poder tener un momento a solas, ronroneo como un gato estirándose y cerrando los ojos, pero sus pensamientos la tenía tan inquieta que daba vueltas que no podía conciliar el sueño que tanto necesitaba.
Su día estaba cargado de muchas emociones y la conciencia no la dejaba tranquila imaginando todos los momentos que simplemente deseaba apagar ahora mismo.
No podía con la culpa de seguir mintiendo a su madre y Matt, ellos tenían derecho a saber la verdad de quien era por más peligroso que fuera pero eso le bastaría romperse el cuello con Damon que para nada le gustaba dejar cabos sueltos. Solo de recordar la tortura con Manson le daba escalofríos. Hoy lo de la mañana con Elena, la discusión con Tyler, mintiendo a Liz y Matt, la dejaba sentimentalmente agotada y miserable que no podía dejar que unas cuantas lágrimas se le escapara. Todo lo que ella quería es ayudar a sus amigos pero para el peor de los casos le salía muy mal.
Su mente estaba tan distraída que no escucho el teléfono tocando más de dos minutos.
Liz se aproximo en la puerta extrañada de que Caroline no contestara.
- ¿Care? - llamo suavemente pensando que ya estaba dormida.
La rubia salto cuando escucho a Liz.
- ¿Si mamá?
- ¿No vas a contestar el teléfono? Pensé que ya estabas dormida - le sonrió.
-Oh… - Caroline por fin se dio cuenta que el aparato sonaba insistente - yo solo estaba distraída mamá.
- ¿Estás bien? - se preocupo Liz.
- Si mamá no te preocupes.
- Bien - dudo ella - entonces te dejo, buenas noches cariño.
- Buenas noches mamá.
Tan pronto como la puerta se cerro, salto sobre el teléfono preocupada, se dio cuenta que no sabía el numero, dudando contesto ya que no parecía parar de sonar y podía ser algo urgente.
- ¿Hola?
- Hasta que por fin contestas, ya pensaba mandar a alguien para obligarte a contestar - Caroline se quedo helada al escuchar la voz, solo había oído unas veces que al saber que él la llamaba le daba más pavor. Se mordió los labios para no gritarle.
Después de un suspiro tembloroso contesto.
- Que quieres, porque no creo que solo hables para saludar - contesto ácidamente.
- Cuidado con el tonito cariño puedo hacerte mucho daño, nadie me habla así - dijo seriamente cabreado.
- No me importa, no te tengo miedo - mintió.
- Soy yo el que no te cree cariño, ¿y sabes qué? Mañana cuando mamá salga a trabajar podía tener un accidente…tu sabes - sonrió desde el otro lado.
- ¡No te atreverías! - grito con furia.
- Si que me atrevo, porque la vida de ustedes me importa ni un bledo. Esa es la diferencia de los dos, que a ti te importa tanto la vida humana pero a mí no. Claro a menos que me digas si la doble está viva eso cambia las cosas.
- No sé de qué me hablas Klaus. ¿Por qué no nos dejas en paz?, ya tenias lo que querías. Y honestamente no sé ni para que me llamas no te puedo ayudar a revivir a mi mejor amiga, tú la mataste ¿recuerdas? - Intento cambiarle el juego, porque de ella no estaría sacando nada.
- Cariño, cariño, cariño…no me estas entendiendo pues veraz las consecuencias y además no querrán que les haga una visita ¿no? Porque si llego a Mystic Falls no habrá cabeza que salga viva.
Y con eso colgó dejando a la chica con un peor malestar, definitivamente hoy no era su día, tiro el teléfono y cayó en la cama tapándose los sollozos con la almohada. No necesitaba preocupar más a su madre bastante ya tenía. Ahora las cosas no podían ir a mejor tenían las amenazas de un hibrido encima de sus cabezas y ellos no podían huir ya que empeoraría más de lo que ya lo son. Se quedo dormida después de que sus lágrimas se les secarán.
Espero que les hayan disfrutado, háganmelo saber con sus reviews. Y el cuento de Damon les prometo seguirá siendo largo si les gustan claro.
Y yo no pude contenerme en no hacer una escena de Klaroline ya que me encanta esos dos, aunque Klaus sea malvado *no hay remedio*
Nos leemos en el próximo cap.
