Hola, aquí un nuevo capítulo.
Tan pronto como amaneció Bonnie salió rumbo a la casa de su mejor amiga, necesitaba tanto del apoyo de la rubia en estos momentos. La sheriff le abrió la puerta con una sonrisa.
- Hola Bonnie.
- Hola Liz, ¿Esta Caroline?
- Si, está dormida - rebusco las llaves en el mostrador - Bueno yo te dejo que se me hace tarde, te quedas en tu casa - con los apuro salió Liz dejando a la chica con un suspiro.
Bonnie sonrió al ver a Caroline acurrucada entre la sábana profundamente dormida, sintió tanta pena en despertarla sabiendo las pocas horas que la chica últimamente dormía. Pero la chica tenía que estar presente cuando diga lo que tenga que decir y ella más que nadie solo quería repetir una vez. Agarro las sábanas y los tironeo llamando a su amiga, la aludida soñolienta ronroneo hundiéndose más en la cama sin querer salir.
Bonnie agarro sus pies y le hizo cosquillas.
- ¡Bonnie! - grito riendo Caroline despertando completamente.
- Ya era hora que despiertes dormilona - sonrió ella con malicia.
Caroline gruño y le tiro una almohada, que la otra chica rápidamente esquivó.
- Bruja - chillo con mala cara.
- Oh, como si ya no lo fuera - puso los ojos Bonnie.
- Lo digo de forma literal, eres mala cuando despiertas a alguien.
- Ya, ya dejémoslo como que no me ofendí literalmente - puso los brazos en jarra.
Caroline salto de la cama con las energías renovadas, hablando del día es perfecto, chillando mientras tiraba un par de ropas nuevas del armario para ponerse. Las energías contagiaba a Bonnie y pronto se olvido de sus problemas, eso era lo que Caroline hacia, que olvide por unos minutos lo que tan mal y jodido es la vida, comentaron algunos chismes mas con su amiga antes que las dos se puso seria.
- ¿Qué hay de mal Bon? - la preocupación en el tono de Caroline le trajo de nuevo a la realidad de la situación.
- Muchas cosas pero prefiero decirlo cuando todos estemos - dijo en un tono de tristeza.
- Está bien. Desayunamos y nos vamos.
Caroline al ver la expresión de su amiga la abrazo. No le gustaba para nada esa mirada que veía para ser solo un error de un hechizo, algo grande asusto a su amiga y eso la preocupaba.
Mientras desayunaban mando un mensaje a Tyler avisando que aparecerían en unos minutos en la mansión Salvatore, se froto con delicadeza la frente con un repentino dolor formándose por los nervios.
El pitido de un teléfono retumbo en el silencio sepulcral de la casa haciendo que la mayoría se retorciera debajo de las sábanas para apaciguar el sonido.
Damon se retorció molesto tanteando a ciegas hacia la mesita para apagar el maldito aparato, sintiendo el cuerpo de Elena acurrucándose como un oso gigante a él. Agarro el teléfono abriendo un ojo para ver quien le llamaba a estas horas, lo volvió a cerrar mientras contestaba.
- Mmmmm.
- ¿Mmmm? ¿Qué manera son esas de contestar? - hablo del otro lado Andie con una sonrisa.
- Mmmm - volvió a contestar el con sarcasmo.
- ¡Damon presta atención! - rió Andie.
- Me acabas de despertar señorita periodista sexy - contesto con un tono burlón.
- Bien, bien ya no te despierto - dijo con un suspiro - tú te pierdes - con voz acaramelado le susurro.
- Hey, que yo no dije eso - gruño - Lo que pasa es que estoy con un bebé dormida y no quiero que se despierte.
Podía sentir como la chica arrugaba el ceño desde el teléfono.
- ¿Cómo? ¿Como un bebé te refieres a un niño?
Damon rodo los ojos.
- Si como un niño, humano, bebé de sangre caliente - ironizo.
Escucho la risa de la chica.
- ¿Estas de niñera ahora? no me jodas Damon - sus ataques de risa apenas controlado mientras hablaba.
El solo gruño.
Volvió la cabeza para ver a Elena babeado sin inmutarse en su cálido sueño, Damon sonrió apartándole un mechón de pelo del rostro, se removió en sus sueños haciendo una mueca mientras chupaba el dedo pulgar en la boca.
- Eso sueña mal Andie. - contesto después de un tiempo - Solo estoy cuidando a alguien, una larga historia, por lo que me pregunto para qué me llamabas.
- Por las investigaciones a Klaus.
Damon se sentó recto al escuchar ese nombre su cara cambia rápidamente a serio.
- Que averiguaste - exigió.
- La última vez sobre los ataques de animales se produjeron en Dallas. El forense fue muy estricto en dar detalles además que son un grupo grande había mucha sangre saliendo de la boca, y los ojos. El cuerpo desecado como vampiros o eso creo. Viajaban en manadas de veinte personas o más, todas muertas.
Damon se tenso aun mas, el estaba cerca muy cerca de la verdad y no había nada que pudiera hacer si supiera, apretó los puños con rabia e incapaz de hacer nada mas por la niña que dormía profundamente a su lado. La miro tan inocente y frágil en su profundo sueño, un angelito tan delicado que daba miedo tocar a que se rompiera, sin poder reparar. Uno al mirarla quería protegerla del monstruo que solo deseaba su muerte, era difícil creer que alguien quisiera el daño a esa inocente alma pura, caritativa y desinteresado.
Andie carraspeo devolviendo a la realidad al chico.
-¿Estas bien? - el odiaba eso, odiaba cuando a alguien le preocupaba lo que le pasaba. Solo el sabia como se sentía y bastante ya tiene para decirle a alguien más.
- Si, solo pensando - mintió.
- Si necesitas algo dímelo, seguiré con las investigaciones. Saludo a Stefan.
- Bien nos vemos - y corto la llamada mientras se queda allí tal cual perdido en la propia mente.
Damon ya estaba preparando el desayuno, no podía seguir durmiendo después de la llamada de Andie, sus pensamientos volaban de ida y vuelta en Elena y lo que podría Klaus hacer a una niña. No confiaba en nadie para protegerla, sus ojos y oído estaban bien alerta a la mas mínima mentira o desafío en cuyas personas los rodeaban ni siquiera a si mismo se confiaba, uno nunca sabe cuando alguien está siendo obligado por un original, cabreado y con muchas sed de venganza. Solo esperaba que las noticias de Bonnie sean un poco más favorecidas y les dé chance de salir de este aprieto en que ha metido a las chicas doppleganger.
Paso las manos por el cabello en pura señal de frustración, mientras volvía a mirar la mesa repleta de comida humana, huevos revueltos, panqueques, una taza de café y jugo de naranja, y un poco de tocino que seguía cocinando en la sartén.
Por el rabillo del ojo vio un movimiento rápido, dio la vuelto para ver la nada. Apago el fuego de la sartén y camino hacia la sala para atrapar al intruso, miro el reloj era las 7:30 de la mañana muy temprano en que las niñas despertara, después de unos minutos de buscar y no encontrar nada se rindió justo cuando escucho el crujido de las tablas de madera en la escalera, agudizo el oído y lo recibe los latidos de corazón acelerado, camino hacia el sonido y con una sacudida rápido de las cortinas atrapo al intruso o mejor dicho la pequeña intrusa.
- ¡Katherine!
Esta salto del susto.
- ¡Damyn! - dijo con la mano en el corazón por el susto.
- ¿Qué haces aquí? - se cruzo de brazos con una ceja levantada interrogando a la niña.
- Nada - se llevo las manos hacia atrás ocultando algo.
A Damon no le paso desapercibido ese gesto.
- ¿Y que tiene en las manos entonces?
Katherine agacho la cabeza por ser pillada. Nerviosa dio unos pasos atrás y dar más tiempo en poder salir de esa. Damon no le hizo caso y le dio la vuelta, agarro sus manos y alzo el objeto de su distracción, es el reloj de oro de Stefan el que tanto el amaba, fue un regalo de Giuseppe cuando cumplió 16 años.
El miro a la niña con la cara llena de vergüenza.
- ¿Y esto Kath? - le mostro el reloj que estaba en sus manos.
- Quelo gualdar algo de Stefy - jugueteo con los dedos nerviosa.
Le sonrió viendo la vergüenza que tenía en admitir que solamente quería guardar algo de Stefan. Lo que ella no sabía era que su hermano se mataría si perdía ese reloj que le dio su padre.
- Esta bien, no le diremos nada a Stefan - ella sonrió ampliamente feliz en saber que no la iban a delatar - pero... tienes que devolver donde estaba Kath, el ama este reloj y él se quedaría muy triste si lo pierde - le acaricio los enredados cabellos que tenia de estar recién despierta - No querrás que el este triste ¿verdad?
Ella negó rotundamente.
- Bien, ve a devolverlo y baja a desayunar.
Ella asintió, se acerco a él dudando y le planto un beso en la mejilla antes de salir corriendo hasta la habitación de Stefan. Damon se quedo sorprendido, con los dedos acariciando la mejilla donde le beso. Negó con una sonrisa, Katherine es una niña muy tímida en demostrar sentimientos quizás más que Elena, con esos pensamientos volvió a la cocina esperando a que los demás despierten para desayunar.
La mañana era en pleno apogeo lleno de risas, gritos y en última instancia se volvió una guerra de comidas. Aunque Damon estaba cabreado de que el desayuno que tanto le costó preparar se volvió una zona de guerra no podía quejarse que se divertía viendo a todos llenos de resto de comida, Stefan fue un caso, era el peor de todos ya que Damon conseguía que las niñas le ayudaran a combatir con él y se llevo la peor parte.
Todo comenzó con las pequeñas peleas de las niñas, lo que Katherine quería, Elena lo tenía. Stefan se tapo el rostro de frustración, tanto Elena y Katherine comenzó a tironear el plato de huevos revueltos, Katherine lloro a Stefan y Elena a Damon. Él lo dividió y se dio una nota mental en preparar la próxima vez dos o tres de cada plato. La mesa era lleno de alimentos pero las dos no daban uso de escuchar simplemente porque quería lo que la otra comía.
Damon salto con una palmada en la mesa para mandar a callar tan pronto como termino su sermón el plato voló desde la mesa a la cabeza de Damon, furioso en no ser escuchado agarro unos cuantos trozo de pan y lo mando hacia la cara de Stefan, las niñas reían viendo la escena desde sus asientos, el joven Salvatore no paro allí la caso y pronto volaban comida por doquier.
El jadeo del otro lado paro la pequeña guerra, Damon mira hacia el sonido para ver a Caroline y Bonnie mirando con la cara horrorizada la escena. Las niñas seguían riendo metiendo en la boca restos de comida que quedaban en la mejilla.
Caroline fue la primera en dar un paso retádnoslo con esa voz chillona que daba a todos ganas de tapar el oído.
- Hey, sentidos agudizados ¿recuerdas? - Damon se quejo a Caroline.
- Son unos irresponsables, eso es lo que son - dijo para nada escuchando las quejas de los chicos.
Damon gruño molesto.
- Podrías bajar el volumen en primer lugar ¿O es que lo tengo que hacer yo? - dio unos pasos hacia la rubia.
Stefan se interpuso en la disputa.
- Cálmense que las niñas están aquí.
Caroline se cruzo de brazos, Damon simplemente sonrió quemando la mirada hacia la chica.
Bonnie carraspeo para llamar la atención esta vez.
- Care no seas dramática es solo un juego.
La chica miro con los ojos abiertos a su amiga.
- ¿Un juego? Hablas enserio Bonnie, mira como están - apunto a las niñas tirando unos trozos de comida del pelo de Elena.
- Eso tiene una solución se llama baño - ironizo Damon.
Caroline le miro mal, capaz de hacer un agujero en la cabeza del molesto chico, la paciencia tenía pocos límites tanto a la neurótica chica que solo no podía creer lo crio que se están comportando en cuidar a las niñas.
- No estás ayudando - apunto Stefan.
Damon alzo las manos en derrota por lo aguafiestas que eran todos, según lo que constaba de suponer él debería estar molesto pero no otro tenía que tomar ese lugar. Genial pensó.
La voz cantarina de Elena les distrajo.
- Tía Bon, tía Car.
Bonnie sonrió feliz al ver a Elena y le dio un beso, Caroline le apretó la mano diciendo que para abrazarla primero tenía que tomar un baño. Las dos chicas subieron en la habitación en que dormía Katherine en la que las llevaron a dar un baño. Los chicos también aprovecho el momento y bañarse de los restos de comida. Cuando todos estaban presentable se sentaron en el sofá con las bebés viendo la tele y ellos un poco mas apartado para hablar. Esperaron un poco más a que Tyler llegara, a Jeremy y Alaric se le tuvo que llamar desde el campamento y les informaron, pero no pudieron estar mucho tiempo. Dijeron que volverían mañana mismo.
Todos los ojos estaban en Bonnie, esperando que hablara.
Ella miro a cada uno justo cuando abría la boca para hablar, Elena apareció llamando a Damon saltando queriendo mostrarle uno de los personajes del dibujito que estaban viendo.
- Ahora no Lena, tenemos algo que hablar - Bonnie vio como dudaba en ir a ver lo que a Elena tanto le entusiasmaba, todos podían ver lo que a la chica que de adulta ya no se le notaba tanto en estos días. La felicidad. La Elena adulta ya no reía, no le entusiasmaba nada, el brillo travieso se perdía con cada lágrima y preocupaciones en que uno de esos días en que se despierta, pensaba en que no dejaría un hermano huérfano sin ningún pariente, todos oían sus gritos con cada pesadilla nueva atormentándola.
La bruja al ver la felicidad de su mejor amiga en ese pequeño cuerpecito le partía el corazón en mil, ella no podía hacer esto que le estaban pidiendo, era inhumano y cruel no importa cuánto condenada ella está, no podía hacerle daño a Elena ni a Jeremy. Y menos a los hermanos Salvatore, viendo como estaba no son los únicos en que sufrirían las consecuencias, todos ellos eran involucrados hasta el cuello no hay marcha atrás se jugaban todos por el todo. Con eso tomo su decisión, solo ella iba a saber del comunicado de las brujas, si no lograba otra solución les diría, mientras ella trabajaría cielo, mar y tierra en encontrar otro camino. Quizás Damon lo mate si no encuentra nada pero valía la pena en ocultar, no necesitaban esta preocupación sabiendo que se quedarían por un tiempo cuidando de las niñas, mejor que sus preocupaciones sean el de atender a las pequeñas, bastante ya tenía por lo de Klaus.
- Vamo Damyn solo un ratlito.
Bonnie suspiro.
- Ve un rato - ella insto.
Elena vitoreo feliz, abrazando energética a Bonnie. Su larga trenza azotando cuando salta.
- Bien, bien - dijo Damon dejándose llevar por Elena de la mano, Stefan suspiro desde su asiento.
Elena gritaba de felicidad apuntando a la tevé sobre el vestido que quería tener, Katherine miraba aburrida desde el sofá ya que no se callaba y ella quería ver el dibujo animado en silencio. Damon con las cejas levantada miraba lo que le tenía tan embobada a la pequeña asegurando que le compraría pronto si se porta bien. Los ojitos le brillaban a la niña y abrazo y beso emocionado a Damon. El simplemente reía de verla tan emocionada.
Tan pronto volvió a sentarse embobada por la peli, Damon suspiro volviendo donde los demás estaban esperándolo.
- Puedes comenzar - declaro.
La bruja respiro ruidosa antes de comenzar.
- Hable con la abuela - dijo despacio - Ella me advirtió que mis poderes son débiles en volverlas ahora mismo - todos asintieron menos Damon - por lo que las brujas del otro lado dijeron que me los devolverían completamente antes que la luna llena salga y poder volverlas a la normalidad.
- ¡Pero eso es dentro de un mes! - Damon se levanto.
- Si, si - mando ella - lo que pasa es que el hechizo de protección que hice volvería cada vez que sale la luna llena, lo selle en ese entonces hace unos dos días, lo que nos lleva a esperar que vuelva a salir en ese entonces para romperlo. No hay de otro.
Aparto la mirada con dolor, odiaba tener que mentir, aunque no mentía del todo cuando decía que tenían que esperar un mes, esa es una parte de la verdad, la otra la más dolorosa lo mantendría oculto.
- Pero los lobos se transforma en luna llena - dijo Caroline.
Tyler se retorció desde su asiento.
- Eso no tiene nada que ver - mintió esta vez sin mirar a ninguno - Lo que si les puedo decir es que cuando llegue el día dieciocho crecerán un poco mas hasta que tengan 12 años, el año en que comienza a florecer una niña a joven de allí esperaremos hasta que salga la luna llena y volverlas a sus vidas de antes.
Damon la miro como analizándola, se sintió incomoda con su mirada que quemaba el alma, desafiándola.
- Tu, ocultas algo - soltó de pronto, descolocándola completamente.
- ¿Qué? - lo miro nerviosa. Por favor, por favor, no pidió en su interior.
- Estás muy nerviosa - acuso tranquilo.
- ¡Claro que estoy nerviosa! - se defendió.
- Digamos que te creo - sonrió de lado tomando un trago de su vaso de bourbon - pero hay algo más.
Todos miraban de uno a otro viendo la disputa.
- Mira Damon, no estoy aquí para discutir contigo, fue muy difícil contactar con las brujas y tú me acusas de ocultar algo que si lo sabes, me ilumines con tu sabiduría. Por el momento estoy nerviosa por mi amiga, lo de Klaus y quien sabe más estaría acechando en este instante que estamos discutiendo.
- ¿Quién dice que estamos discutiendo? - rodo los ojos - solo digo lo que veo, y cada vez que algo de ese brillo malicioso-oculto se presenta hay problemas. Es lógico que me preocupe, estamos hablando de Elena.
- Y de Katherine - recordó Caroline.
- Si gracias por eso - dijo con sarcasmo.
Caroline se mordió los labios, Tyler vio el gesto nervioso y le agarro las manos.
- Klaus llamo anoche y amenazo con matar a todos si ocultamos a Elena - soltó tan rápido que todos se volvieron a verla desinflar como un globo después de hablar.
Un incomodo silencio se instalo en la sala que un alfiler caería y nadie movería un dedo, el único sonido que venía era de la caricatura de la tv.
- Eso complica las cosas - por fin hablo Stefan - ¿Qué exactamente te dijo Caroline?
- Amenazo a mi madre, a todos lo que estaban involucrados en esto y dijo que no habrá cabeza que salga viva de esta.
- Maldita sea - Damon apretó los puños - no podemos salir y esconderlas en estos momento.
- Pues no - Caroline declaro - creo que nos tiene vigilado.
- Eso es lo que tenemos que saber pero ¿Quién?
- Lo que me sorprende es que no se haya enterado de que Elena este viva - Stefan pensó mientras hablaba - Lo que nos lleva a pensar que tenemos un favor a nuestro lado.
- Eso es porque ellas son niñas - Bonnie se paso las manos por el cabello - y nadie pensaría que la doble es una niña, menos con Katherine la vampira mas manipuladora de todas siendo humana y pequeña ¿Quién imaginaria eso? De seguro los que lo ven solo verían a un par de niñas humanas cualquier. Ciertamente tenemos un paso a nuestro favor.
- Pero debemos actuar más normales, si ven que las niñas están todo el día aquí, sospecharan - Tyler pidió - deben hacer cosas normales como cualquier niño.
Todos acordaron eso, nadie se jugaría en ponerlas en peligro por ser acobardados de salir a la calle con las chicas, deberían actuar más normales, como sintiendo la pérdida de Elena y no de estar encerrado en cuatro paredes para que Klaus no las vea y tire conclusiones.
- Esta bien, iremos de shopping - aplaudió Caroline feliz, todos le miraron, como si le hubiera salido una tercera cabeza - ¿Qué? - se indigno - dijimos que actuaríamos normales, que mejor normalidad al salir de compras.
- Si tu normalidad es aprovechar ir de compras, quien te detiene.
- Tu tarjeta - sonrió maliciosamente - No querrás que Elena no compre todo lo que le gusta - le pico.
Damon no se resistió a eso, le daría una tienda a Elena si eso la hace feliz, y Caroline lo sabía por eso no le estaba pidiendo a Stefan la aprobación. Y además Elena estaba encariñado por él y haría lo que le pedía. Era increíble lo cual terco y salvaje que podían ser lo dos, lo opuesto y lo fácil de persuadir cuando le nombraba a cierta personita.
Lo cual no va con Stefan que era demasiado tranquilo, todo calculado con la mente fría, buscando lado a las soluciones en todo momento, simples, amables y entendedor. No saltando a precipitaciones ni era impulsivo como Elena y Damon.
Eran dos fuegos ardientes a punto de explotar, Elena desinteresada y compasiva. Damon impulsivo, rudo, pero los dos, amaban con pasión, se entregaban con pasión, las peleas eran con pasión. Se importaban tanto aunque le cueste admitir. Y las personas que los rodeaban no eran ciegas veían lo que todos callaban, hasta Stefan admitía que ellos tenían una conexión demasiado fuerte que él nunca pudo tener con Elena.
Los únicos que no los veían claros eran ellos mismos para admitir.
- Bien - dijo levantándose - pero yo también voy, no estarás abusando de mi tarjeta, y alguien tiene que mantener un ojo en ustedes.
- Yo me quedare - sentencio Stefan.
- De ninguna manera - Caroline tironeo del brazo de Stefan - hasta la noche no volveremos, mejor hayamos todos.
Stefan se quejo mientras que Bonnie y Tyler se disculpaban en no poder asistir ya que tenían asuntos que atender.
- Esto será muy, muy divertido - aplaudió Caroline como niño chiquito.
Este día de shopping será un dolor de cabeza o un buen día ya lo veremos.
Y alguien me pidió un momento Datherine pues ahí lo tienes. Es bueno saber lo que les gustarían que pasen, soy todo oídos a sus peticiones. Y no se preocupen habrá un gran momento Datherine de nuevo tanto como Steferine no se preocupen.
Nos leemos en la próxima, espero sus reviews.
