Nuevo Capitulo. Que disfruten.


Un joven guapo de chaqueta de cuero, jeans flojos que le caía sensual por las caderas, gafas de sol ocultando sus rasgos hermosos y el cabello disparado alborotado por el viento era la distracción de miles de curiosos que no podía apartar los ojos de ese ser griego tan perfecto. Las mujeres babeando por su oscura forma y misteriosa, irradiando promesas disparado desde el cielo. Su sonrisa creció mientras sentía la pequeña manito encajar en el suyo con entusiasmo mirando de tienda en tienda, distraída de las miradas de envidia disparado de cada mujer en la pequeña niña que le acompañaba.

Caroline estaba más que disgustada mirando a esas mujeres que parecía más carnívoras con esas miradas de fuego, queriendo tragarlos vivos o mejor dicho a Damon que andaba con chulería, con esa sonrisa idiota en el rostro, con ganas de ser abofeteado para dejar de dar ataques de corazón a mitad de las chicas. Suspiro resignada, ella misma se tuvo que admitir que el chico estaba caliente como recién salido de un catálogo de revista.

Stefan estaba más que distraído con Katherine apuntando algunos vestidos y juguetes que la niña con emoción quería llevarse, pero la perfecta rubia seguía diciendo que no entrarían a ninguna tienda, más que la que ella había siempre ido desde que era niña donde los mejores diseñadores de ropa infantil estaba. Damon no protesto siguiéndola de cerca.

- Llegamos - Caroline grito con emoción entrando a la tienda.

Los vampiros fueron recibidos con el olor frutales y cientos de colores, plumas, zapatos y ropa, mucha ropa infantil. La rubia salto hacia el mostrador sonando insistente una campanita de notar la presencia de ellos, mientras Katherine con ojos críticos descartaba el amarillo que tanto odiaba. A Damon le llamo la atención en unas de las cesiones en negro y alzo curioso una falda corta poniéndolo enfrente de Elena que salto feliz en la aprobación, mientras Damon buscaba una camisa negra y zapatitos para combinarlos.

Caroline gruño molesta cruzadas de brazos.

- ¡Damon! - chillo en el oído del chico - no pensaras que se vista todo de negro.

- Y porque no - dijo calmado, mirando a la rubia con las cejas alzadas.

- Porque su sentido de la moda no es la mejor.

- Y tú me lo dices, que con malicia me mirabas también como las otras chicas - sonrió de lado.

- ¡Claro que no! - su cara se volvió rojo por ser descubierta de esa forma, haciendo que al moreno riera por lo obvio - no te creas tanto y deja a las manos sabias que vistan a Elena.

- Mi tarjeta - desafío.

- Mi sentido de la moda - La rubia lo miro ladeando la cabeza.

En ese momento de disputa salió por fin el dueño de la tienda terminando la discusión.

- Bienvenidos a Kids Fashion.

Caroline sonrío volteando a ver a uno de sus mejores amigos.

- Ismael - Corrió a abrazarlo - tanto tiempo.

- Rubia - dijo el chico con voz cariñosa, y afeminado saltando feliz hacia la chica dando grititos.

Damon rodo los ojos viendo la escena, mientras que Stefan se quedo parado mirando a la nada incomodo.

Cuando Ismael y Caroline se separaron, el chico inmediatamente volteo el rostro para encontrarse con los hermanos.

- Oh mi dios, ¿pero quién es este bombón ? - Ismael se acerco a Damon, agarrándolo del brazo sin pudor.

Damon se aparto de un gruñido mirando a Caroline que se tapaba la boca para ocultar su risa.

- Son Damon y Stefan - presento la chica - y estas son Katherine y Elena - apunto a las niñas que miraban embobadas algunos peluches.

- Y yo soy Ismael - Le paso la mano a Stefan, que este nervioso lo apretó, mientras que el chico lo miraba lascivamente - Pero que buenas visitas - dijo tirando más de cerca a Stefan apretando los bíceps con admiración.

Damon y Caroline tuvieron que mirar a otro lado para amortiguar la risa que se les salía de los labios, Stefan los miro desesperado por ayuda hasta que Caroline se compadeció.

- Ismael venimos para probar sus nuevas ropas a las niñas - dijo apartándolo de Stefan.

- ¿Son sus niñas? - pregunto mirando a los dos chicos.

- ¡No! - dijeron apresuradamente viendo que la mente del chico gay por donde iba.

- Oh…

- Son hermanos - tranquilizo Caroline.

- Pero a mi hermano les gustan los chicos últimamente - pico Damon recibiendo una mirada asesina de su hermano.

- ¿Enserio querido? - se intereso de inmediato Ismael lamiéndose los labios en anticipación.

- ¿Qué? - Stefan miro al chico gay con horror, viendo sus insinuaciones - ¡Claro que no! - negó mas irritado.

Caroline decidió calmar el ambiente pidiendo a su amigo ayudarla con las niñas, el no tuvo otra opción mirando con un suspiro a los hermanos se fue a llamar a las chicas de la tienda a preparar las ropas.

- Mientras esperan ustedes allí sentados - apunto hacia un sofá que los hermanos indignados tuvieron que ocupar - No se preocupen, ya verán lo divertido que es esto - y con eso se fue feliz con las niñas detrás de Ismael.

- Si claro - ironizó Damon.

Pasaron los minutos y nadie salía, los hermanos rápidamente se aburrieron mirando a la gente pasar hacia el otro lado de la tienda, personas riendo, compartiendo comida, mandando mensajes o simplemente curioseando en las vidrieras de las tiendas. Damon y Stefan fácilmente podrían ser confundidos como maniquíes por lo tan quietos que estaban.

- ¿Qué crees que están haciendo? - pregunto Stefan.

- No lo sé - respondió Damon parándose para ver lo que tanto tardaban las chicas, justo en ese momento se apagaron las luces.

- ¿Y ahora? - suspiro el joven Salvatore. Damon se escogió de hombros volviendo a sentarse.

Las luces volvieron a encenderse para revelar a una Katherine sonriente llevando un vestido lila clarito de lazo gris en la cintura con bailarinas color de cristal, un bolso colgando de su hombro izquierdo, modelando el nuevo conjunto. Ninguno de los hermanos tuvo tiempo de comentar nada hasta que la niña ya había desaparecido desde el otro lado, sospechaban que Caroline las habían convencido con alguna cosa, rápidamente apareció hebras de seda lacios dando vueltas antes de caminar en la pequeña pasarela, Elena vestía un conjunto de mini short turquesa con una camisa blanca estampa de oso que hacia su rostro adorable, unos converses de osos blanco y un mini bolso a la mano. Así siguieron desfilando un montón mas de ropas hermosas, pantalones coloridos, sudaderas estampados con flores o a raya, vestidos de todos los colores, short, faldas, se gastaron media tienda pero ni Damon, ni Stefan se quejaron, solo con ver el entusiasmo de las niñas bastaba lo suficiente.

El sollozo de Katherine se volvió un grito de niña malcriada al no querer probar mas ropas, estaba cansada y solo quería comer un poco de dulces, la rubia no le hacía caso empujándola a probarse otro vestido. La niña grito molesta llamando la atención de los hermanos.

- ¿Qué pasa Kath? - pregunto con dulzura Stefan.

- Stefy, teno hamblee - se quejo abrazándolo.

- Ya saldremos a almorzar, no te preocupes - le acaricio el pelo.

La niña asintió feliz, acariciando la panza que gruñía.

- Pero primero te pruebas este vestido Katherine - Caroline apunto un vestido en la mano.

- ¡No! - grito Katherine, corriendo a esconderse detrás de Stefan.

La chica suspiro irritada.

- No seas malcriada y ven aquí - se puso la cara más enojada y entrar en razón con la niña. Solamente que ella no le escuchaba empezando a llorar.

- No quelo, no quelo… - sollozaba sin cesar.

-Muy bien, me rindo - suspiro en derrota.

Damon rodo los ojos molesto, tanto drama por un simple vestido, y la rubia no se rendía tan fácil también, no ayuda pelear con una niña, era tan infantil. Se volvió con una sonrisa hacia Elena, pero su sonrisa rápidamente murió cuando no vio a ninguna niña pequeña en la misma sala, se pareo por el lugar buscando a la niña, pensando que solamente ella está jugando a las escondidas, su juego favorito. El estomago le cayó a la preocupación al enterarse que no había rastros de la pequeña, con cada minuto más nervioso la busco, llamándola por su nombre, solo la inútil discusión de Caroline y Stefan se oía de fondo.

- ¡CA-RO-LI-NE!

Esa voz molesta, dejo congelada a la chica a media palabra con el joven Salvatore, para volver y mirar a un furioso Damon, que le hizo estremecer hasta la médula.

- ¿Si…? - pregunto tembloroso.

En un minuto Damon apareció en su frente, acorralándola en la pared sin pestañear mirándola intensamente, Caroline trago saliva nervioso mirando a cualquier lado, miedo de ver al chico.

- ¿Dónde diablos esta Elena? - El nombre de su amiga un bálsamo lleno de sentimientos. La emoción, esperanza, ira, amor y lo peor de toda la desesperación.

Miro confundida por un momento, empujándolo un poco desconcertada miro por la sala solo viendo a una de las niñas, Katherine abrazada asustada a Stefan que le ocultaba de la escena de ellos dos confrontados.

- ¿Elena? - llamo inútilmente a la niña, confirmando sus sospechas. La niña no estaba en la tienda.

- ¿Qué mierda estabas pensando? Te dejo unos momentos y la pierdes. Maldita sea - golpeo furioso la pared detrás de Caroline, haciéndola saltar por sus nervios. Una pequeña grieta se formo pero ninguno se dio cuenta ya que la preocupación teñía sus rostros.

Stefan puso una mano en el hombro de Damon.

- Tranquilízate Damon, no tenemos tiempo a perder con estas peleas - pidió tranquilo - tenemos que buscarla antes que vaya muy lejos, mejor movernos lo antes posible.

Damon gruño en la aprobación, su hermano tenía razón, siempre tenía la razón en asuntos urgentes. Olfateo el olor de Elena siguiendo la pista de su esencia conduciéndolo fuera de la tienda, se paro y miro a los dos vampiros.

- Si algo le pasa a Elena…

- ¡Damon! - regaño Stefan, sacudiendo la cabeza.

- No, Damon nada. Estoy harto que me callen, no doy un culo a su estúpido sermón. Es mejor que la encuentren sana y salva, porque no daré piedad a quien la toque un solo cabello - sus ojos ardían en la ira mirando directamente en los ojos de la chica - Y esto va para ti rubia ya que estuviste a cargo de ella y no supiste cuidarla ni un puto minuto, mejor mantenerte lejos de mí, hasta que la encuentre, por su propio bien.

Caroline se mordió la lengua para no gritarle lo estúpido e imbécil que estaba siendo, por una parte quería patearle por tratarla así, y por otra parte se sentía tan culpable que lo dejo estar, necesitando esas palabras porque eran la verdad. Es su culpa que Elena este desaparecida, estando tan distraída discutiendo con Katherine y que no se haya dado cuenta que había salido de su lado su mejor amiga, que dios sabe en qué lugar estaría en estos momentos, asustada y sola con miles de personas queriéndola hacer daño. Tenía ganas de llorar y morder el primer cuello que se le atravesara en este momento, para su suerte solo fue Stefan quien se le cruzo y la abrazo diciéndole palabras de consuelo saliendo de la tienda.

Los tres se dividieron buscando a la pequeña niña que tanto amaban.


Elena se trago el nudo de la garganta, tan asustada. El lugar estaba todo oscuro que solo una pequeña luz en lo alto le hacía seguir caminando, imaginando monstruos llevándola lejos para comerla, sollozo con miedo, llamando a Damyn para sacarla de allí.

Escucho los gritos de unos jóvenes, y chillo con lágrimas manchar sus mejillas. Ella solo quería salir un poquito no tanto de donde la tía Carbobine gritaba a Katy a probarse unos vestidos. Ella estaba hambrienta y pensó en buscar a Katy un poco de agua para darle porque se quejaba de lo cansada que esta de probar ropas lindas de Imaile el amigo especial de la tía Carbobine. Solamente que no encontró agua por ningún lado y salió de la tienda a buscarlo. Tanta gente la empujaba apurados pasando, dándole vueltas la cabeza, una pareja de jóvenes besuqueándose la empujo a un lado sin darse cuenta, y es así como término en ese lugar completamente oscuro, intentando salir.

El grito de las personas se volvió más cercano cuando caminaba más, alguien salió desde la oscuridad asustando tan mal a la niña que grito y salió corriendo, una bruja que reía le llenaba de terror absoluto. Mientras corrió se tropezó con algo y cayó de rodillas, en ese momento salió un payaso con cara de loco que intento agarrarla, se puso de pie y le pateo en medio de las piernas, y el payaso se agacho agarrándose con dolor, Elena aprovecho ese momento para salir huyendo del lugar solo para toparse con otro feo personaje con cara arrugada y sangrando, que en la mano llevaba una moto cierra que intento cortarla, grito con todo sus pulmones, parándolo con sus gritos y el intento alcanzarla al notar que era una niña, Elena asustada se aparto corriendo en la oscuridad los latidos del corazón frenéticos, le salieron un montón de feas criaturas más que querían alcanzarla con sus garras y manos horribles que la hacían llorar y gritar el nombre de Damyn y Stefy para protegerla. Sus cordones se enredaron en sus pies y tropezó de nuevo cuando el último de los monstruos salió desde la oscuridad. Traje negro, una capa roja, los ojos demoníacos y los colmillos y garras al igual que el libro que veía con Katy en la habitación de Stefy, un recuerdo le vino en ese momento. Una chica atrapada en medio de círculos de fuegos, en el otro lado otra chica rubia que sangraba muerta. La primera chica gritaba ''Jenna'' y un joven salió y le apuñala en el pecho, la tía Jenna se vuelve de color gris con venas, la chica seguía llorando, cuando el joven se vuelve a ella y después la muerde en el cuello, chupándole la sangre a la primera chica que moría de apoco, hasta caer muerta.

Elena volvió a la realidad para gritar tan fuerte, protegiéndose el rostro del monstruo.


Damon busco frenético por todos lados, hasta entrar en los vestidores en que algunas chicas se cambiaban, gritándole enojadas, no lo hacía por pervertido sino que buscaba a su Elena, la niña de sus ojos estaba perdida en alguna parte y el no estaba de moralista ni caballeroso para perder tiempo con las mujeres molestas.

De arriba y abajo la busco, en los ascensores, debajo de las escaleras mecánicas, en cada pequeña tienda, juguetería, en comidas rápidas, en todo el maldito edificio, hasta en la azotea pero ni una pista de ella. Como loco se paso las manos en el pelo, revolviéndolo de enojo y frustración. ¿Y si alguien la llevo? Pensó. ¿Y si ya salió del edificio y él seguía perdiendo el tiempo aquí? Miles de preguntas más le perseguían atormentándolo sin parar, en donde todo le daba vueltas, atrapado en un laberinto sin salida.

Caroline y Stefan tenían la misma suerte que Damon, el olor de Elena se perdió desde que salieron de la tienda de Ismael, se mezclo con otras esencias que era difícil rastrear. Katherine lloraba llamando a la otra niña, asustada de perder a Lena.

- Lena onde etas, te extano mucho, ven - lloro en los brazos de Stefan.

- ¿Kath quieres comer algo y después seguimos buscamos a Elena? - pregunto Stefan preocupado con la niña, que no comía nada desde el desayuno.

- No, quelo a Lena.

- Pero bebé, tienes que comer algo o si no te vas a enfermar - razonó Stefan acariciándole las mejillas sonrosadas de tanto llorar.

- No, Stefy, no - dijo enojada empujándolo de su pecho a que la bajara.

Resignado él la bajo, y ella comenzó a caminar lejos de él con los brazos cruzados y las cejas arrugadas con adorable enojo de bebé. Stefan la alcanzo rápidamente.

- Hey, ¿no querrás perderte tú también de nosotros, no? - le pregunto - ¿Cómo crees que encontraremos a Elena, si tú te portas así? Elena de seguro tiene hambre y tú aquí te portas mal no queriendo comer - suavemente le hablo sin alterarla más de lo debido.

Katherine avergonzada miro al piso.

- No teno hamble Stefy.

Stefan suspiro.

- Esta bien, la buscaremos un poco mas y si no aparece, vamos a comer algo ¿Bien?

Ella asintió.

- Ben, Stefy… - lo miro con ojos llenos de amor, corriendo a sus brazos. Él la alzo de nuevo a la altura de sus ojos, con que se topo su mirada intensa - te quelo mucho Stefy - y con eso le beso la mejilla, Stefan sonrió alegre, amando a la pequeña Katherine llena de inocencia.

- Yo también pequeña - dijo con sinceridad, besándole la nariz.

Media hora después los tres se reunieron sin encontrar a la niña, Caroline ya sentía la culpa torturándola, las lágrimas ya no las podían ocultar. Ella y Katherine estaban abrazadas en silencio esperando lo peor.

- Nada - dijo Stefan con el rostro decepcionado.

- Maldita sea, no pudo haberla tragado la tierra - Damon pateo un bote de basura, la gente lo miro con miedo al pasar.

- No sé en donde más podemos buscar - Tímidamente dijo Caroline.

Damon la miro mal.

- Esto no pasaría si la hubiera estado cuidando como es debido rubia - ataco con enojo.

- Lo siento, lo siento - Lloro Caroline.

- ¡Los dos, dejen de culparse! - grito molesto Stefan.

El mayor Salvatore lo miro divertido.

- ¿Qué pasa Stefan, has perdido la paciencia ahora? - sonrió con ironía.

Stefan lo miro furioso, ya estaba bien los dos culpándose, además de que asustan a Katherine con sus gritos, los dos no perdían la batalla en hacerse sentir peor.

- Lo estoy ¿Y qué?

El solo rodo los ojos, cuando empezó a oír un grito, ese grito familiar que reconocería en cualquier lugar Elena y con eso corrió hacia el lugar donde empezó a escuchar. Los gritos siguieron sin cesar, a Damon se le heló la sangre al pensar en que podía consistir esos gritos, apretó los puños con rabia y fue más rápido hacia el lugar.
Unos minutos después paro frente hacia la casa del terror, el arrugo el ceño al no imaginar en buscarla aquí sin pensarlo empezó a entrar en la oscuridad. Puso los ojos al aparecerle algunos personajes que él molesto los aparto a un lado, vio a un payaso que se retorcía de dolor comenzó a reír del tonto miedoso que lo pateo. Fue caminando más profundo hasta que la vio llorando en el piso protegiendo su pequeño rostro, avanzo a su lado sin querer asustarla, ella estaba llorando y el motivo es nada menos que el personaje vampiro que intentaba avanzar a ella. Lo empujo a un lado, el chico salió volando y no le importo.

- Elena… - llamo dulcemente.

- Klauhs, Klauhs…Klauhs - Elena murmuro meciendo atrás y adelante.

Damon se congelo al oír el nombre del hibrido, ¿podría recordar lo que le paso hace unos meses? No eso no podía estar pasando, ese hechizo no podía tener que hacerla recordar su vida de antes. Demasiado cruel. Por dios era solo una niña, la miro destrozado, ni siquiera notaba su presencia mientras se mecía en aparente shock repitiendo lo mismo. Klaus.

- Elena - se arrodillo junto a ella - Escúchame - pidió - ¿Me escuchas? Nada te va a pasar, estoy aquí Elena, nadie te va a hacer daño - la abrazo consolándola. Los minutos pasaban y Elena sollozaba en su pecho.

- ¿Damyn? - pidió cuando paró de llorar.

- Shh…aquí estoy - le apretó la mano.

- Damyn quelo salir - la voz le tembló.

La alzo y en un segundo estaban fuera de esa agujero, con la luz cegando sus ojos, tan pronto recupero la vista Caroline salto hacia ellos arrancando a Elena de sus brazos.

- Lo siento, lo siento Lena - solloza la rubia besando la mejilla de la niña y aplastándola en sus brazos.

- ¡Caroline que no está respirando! - grito Damon.

- Oh, lo siento otra vez bebé - Caroline miro los ojos de su amiga.

- Tía Care - advirtió ella con una sonrisa.

- Lo sé, lo sé hablo mucho pero…

- Ya está bien rubia, y cállate.

La chica miro avergonzada el piso. Elena abrazo a Stefan y vio a Katherine mirándola, se bajo de los brazos de Stefan y corrió junto a ella, exprimiéndola en un abrazo, la niña correspondió después dándole un empujoncito pidiendo para que no desapareciera mas. Todos miraron la escena con ternura, jamás hubieran pensado que ellas crecerían tan juntas sabiendo cómo se odian de adultas. Parecía increíble.

Elena agarro de la mano a Katherine. El estomago les rugió y todos rieron.

- Vamos a almorzar pequeñas.


Enzo miraba la escena desde un lugar bien escondido, apago el flash de la cámara para no llamar la atención, empezó a sacar las fotos del grupo que estaban comiendo animados. Miro un momento a su ex compañero de celda Damon Salvatore, el mismo que lo dejo morir en el fuego de la casa de los Augustine. Apretó los puños si no fuera por Klaus quizás hubiera muerto en ese entonces. Él le debía mucho, su vida uno de ellos por eso acepto vigilar a los hermanos y buscar a la doble.
Al parecer ellos lo mantenían bien oculta, miro por un momento al joven de ojos verde Stefan, el novio de la doble y nada más el hermano pequeño de Damon, el que tanto intento odiar en esa maldita celda. Al parecer el arreglo los malos entendidos y son cercanos de nuevo. Enzo negó incrédulo.

También había unas niñas ¿gemelas? Una parecía un poco más alta que la otra, una de cabello rizado, la otra el pelo lacio. Y la joven rubia burbujeante que no paraba de hablar, también vampira, ella no parecía ser la madre de las niñas. Eso lo extraño, ¿Qué hacían unos vampiros con dos niñas humanas? miro por un momento a ellos y agudizo el oído.

- Elena come los pepinillos bebé.

- No quelo Damyn.

Damon gruño.

- Entonces me rindo - se cruzo de brazos enfadado con la niña.

La niña le saco la lengua y siguió comiendo sus patatas fritas.

Enzo se llevo la mayor sorpresa de su vida, miro incrédulo a la pequeña niña, claro ahora tenía sentido todo, si Klaus no le hubiera dicho el nombre de la doble jamás lo sabría. Elena ese era el nombre de la doble al igual que la niña, y es por eso que la doble adulta no aparecía porque había sido convertida en niña. Joder esa es una noticia bien jugosa. Y están bien jodidos todos esos vampiros en pensar en ese plan de locos en ocultar a la chica. ¿Pero entonces porque había dos niñas idénticas? ¿Sera que Katerina Petrova había aceptado entrar en ese plan? A Enzo le entro ganas de reír parecía irónico que la reina perra aceptara un trato de esos, sabiendo lo dramática que era. Imposible.

Sonrió con su propio plan macabro, los dejaría seguir disfrutando de ese día de compras, hasta mañana no habrá preocupaciones, antes de llamar a Klaus. Con eso cogió a una chica pelirroja caminando hacia el baño, la siguió y la empujo hacia la pared antes de enterrar profundamente sus colmillos en el cuello de la chica humana que en pocos minutos cayó muerta sin ninguna gota de sangre.


¿No se los esperaba esto? Enzo trabajando con Klaus, por liberarlo de Augustine. Y eso que no es todo habrá muchas más sorpresas.
Y allí les deje un poco mas de Steferine. ¿Les gusto Ismael? ¿Muy coqueto verdad?