Día 3:

Toma mi mano por siempre


¿Sabes Makoto? Yo a veces… tengo miedo.

Nuestro futuro, ese es un tema que solía aterrarme. No quería pensar en eso, por una simple razón: Nosotros. Hemos estado juntos desde que tenemos memoria, desde que usábamos pañales, tú siempre has estado ahí, tomando mi mano al andar, cuando éramos demasiado jóvenes, o tomando mi mano para ayudarme a salir del agua.

Pero siempre he tenido miedo a no volver a ver tu mano estirada esperando la mía, a que llegue el día que no estés esperándome fuera de la piscina, a que ya no estés apoyándome, a mi lado. Por esto solía repeler el tema de un futuro, porque pensaba que tú y yo no necesitábamos más planes, todo podría resumirse a nosotros dos teniendo un empleo normal en Iwatobi, viviendo juntos o uno junto al otro, lo único que importaba realmente era tener la certeza de verte todas las mañanas tendiéndome la mano.

Eso es lo único que necesitaba.

Pero tú no, aquella noche tomaste mi mano de forma diferente y dijiste las palabras que presentía, pero no quería escuchar, las que rompieron mis ilusiones en miles de pedacitos.

Iré a estudiar a Tokyo.

Y luego de eso soltaste mi mano, por primera vez. Me deprimí, por supuesto, a tal grado de no levantarme esa mañana a tomar mi baño matutino, no quería entrar al agua y darme cuenta que, al salir, tu mano no estaba esperándome como siempre. Estaba viviendo mi peor pesadilla.

Lo único bueno de las pesadillas es que no duran mucho, y cuando encontré un sueño el cual seguir comprendí que había sido infantil pensar que si todo seguía así seriamos felices. Tener un trabajo aburrido no me importaba si estabas a mi lado, pero estaba siendo muy egoísta.

Ahora solo puedo esperar a que todo conlleve a nuestro futuro, si bien es cierto que habrá veces que tengamos que separarnos, solo será momentáneo, algo con lo que puedo seguir viviendo sabiendo que cuando nos volvamos a encontrar volveré a encontrarme con tu mano estirada hacía mí, invitándome silenciosamente a caminar por el sendero de la vida junto a ti.

—¡Haru! — Escuchó tu voz, yo en la bañera, tú en la sala, acercándote al cuarto de baño. Abres la puerta y no te sorprende verme en el agua, sonríes y tu mano se estira a mi dirección, secretamente me pongo feliz, aunque ya sé que para ti, no existen secretos que pueda guardarme para mí.

Acepto tu mano, siempre lo haré mientras esta siga frente a mí.

Makoto, tengo miedo, no me dejes caer… nunca vuelvas a soltarme, ya sea en el agua o en tierra firme, en un jardín de rosas o en la cuerda floja, cuando me esté ahogando al fondo de este líquido vital o cuando este flotando entre nubes… Por favor, toma mi mano por siempre.


Notas de eclipse: No lo considero tan dulce como los otros dos, pero es mi favorito hasta el momento, me encantó escribirlo *Inserte corazoncito* sobre todo por el final, cuando terminé sentí como si los estuviera casando (?) xD

¿Que opinan? Llevo poquito del de mañana, pero al rato lo sigo -w- a lo mejor lo subo temprano como hoy.