Día 5:

Primera pelea


La gente solía pensar que Makoto era perfecto, amable y siempre estaba de buen humor. Solían pensar que su amistad con él era perfecta, sin molestias y siempre dispuestos a ayudarse uno al otro.

Se equivocaban, no era nada perfecto, como amistad esta era normal, como la relación secreta que mantenían era más melosa de lo normal, suponía, pero eso no indicaba que todo fueran sonrisas. A veces él solía enfermar, entonces Makoto lo regañaba por permanecer tanto tiempo en la bañera, y pasaban el resto de la tarde molestos. A veces el monstruo que recibía nombre de celos hacía que Haruka no quisiera dirigirle la palabra por horas. A veces eran las inseguridades de Makoto que lo ponían mal hasta con él mismo.

Pero, sin duda, esta era la primera vez que las cosas se salían de control. No podía decir que la culpa fue de Makoto, más bien pudo ser su culpa por querer aplazar su decisión para su futuro… Makoto solo se estaba preocupando por él, como siempre.

Pero es que la situación lo frustraba, ¿por qué no podían las cosas quedarse como estaban? No quería salir de su habitación, no quería levantarse siquiera. Deseaba poder congelar el tiempo, porque no quería que esta profecía se cumpliera, no quería ver a Makoto alejarse de él.

No era un secreto el hecho de que uno era completamente dependiente del otro. ¿Qué haría ahora? Se sentía derrotado por la vida, cuando apareció Rin no supuso ningún problema entre él y Makoto, pero él los solía arrastrar a ambos en sus problemas, a los dos, sin separarlos, presentía que Rin sabía sobre ese lazo especial que los unía. Luego llegó Kisumi, intentando acaparar a Makoto, intentando arrastrar a su mejor amigo en tonterías, pero en ese entonces, a pesar de todo, Haruka y Makoto siguieron juntos. Haru podía presumir de seguir junto a Makoto en ambas situaciones.

Pero ahora era diferente, no era un alguien que se interponía entre ellos, eran ellos mismos los que tenían que irse a seguir sus sueños, o mejor dicho, era Makoto el que había decidido irse siguiendo un sueño, lejos de Haru.

No era que tuviera tanta confianza en esa dependencia, pero Makoto ya estaba tardando en arrepentiré a ir a verlo. ¿Es que ya no estaba preocupado por él? ¡Era Makoto! ¡Era el que más se preocupaba por él! Podía decirlo sin miedo a equivocarse. Si él no estaba ¿Quién estaría ahí para cuidarlo? Lo admitía, preocuparlo le causaba gran alegría porque le dejaba al descubierto esos sentimientos que eran solo para él… ¿Qué haría ahora? No quería renunciar a Makoto tan fácilmente.

Estos eran sus pensamientos, mientras se escondían entre las sabanas. El timbre sonó ¡Ya era hora! Salió de las sabanas rápidamente. Dos pasos y llegó al pasillo, cuatro pasos y llegó a las escaleras. Ya estaba cerca, escalaras abajo, cada vez más cerca, los últimos pasos para llegar a la puerta pudo ver su sonrisa esperándole al otro lado…

Abrió la puerta. Mentiría si dijera que no se desilusionó al encontrarse tras está a Rin.

Pudo ser una decisión apresurada, tomando en cuenta que no podía pensar con claridad estando tan deprimido como estaba, pero ya no había vuelta atrás, desde que Matsuoka fue a buscarlo a casa, arrastrándolo de nuevo sin que Haru lo quisiera, sabía que no podía hacer nada, se dejó arrastrar como un muñeco de trapo, sin vida, sin determinación, sin nada…

Porque sin Makoto no era nada, debía irse acostumbrado.


Notas de eclipse: Me costó ;w; pero aquí está... el final esta abierto porque sigue el día de mañana (No sé si podré tenerlo para mañana), me cuesta el angst en ellos (No pensé que alguna pareja me costara tanto con angst xD), simplemente no puedo hacerlos sufrir separandolos así u.ú pero bueno... en fin, ¿que les pareció? :3