Día 6:

El hilo rojo del destino


Si algo puede asegurar, es que sufrió mucho después de esa primera pelea que tuvo con Makoto. Por primera vez, después de la partida de sus padres, o de la muerte de su abuela, pudo sentir lo que era la soledad, tan fría y dolorosa como otros la pintaban.

"¿Por qué las cosas han resultado así?" Se preguntó, había accedido ir con Rin a Australia en un momento de debilidad que ahora encontraba estúpido. Estaba deprimido, sentado en la arena, con una vasta cantidad de agua frente a él, pero sin las más remotas ganas de tocarla.

Era como si no fuera él mismo, incluso Rin se dio cuenta de que algo le pasaba, pero comenzó a hablar de su relación con Sousuke… ¡Es que no se daba cuenta de que no estaba de humor! ¡No se daba cuenta de que no le importaba nada que no tuviera que ver con una solución para hacer las paces con Makoto!

Finalmente Rin le dijo que debían irse, pero antes de llegar a su destino no pudo evitar la plática que Rin sacó, sobre su relación con Sousuke, sobre la suya con Makoto y sobre un hilo rojo… —Haru ¿Crees en el hilo rojo del destino? — Le preguntó al ver que no le hacía caso, Haru salió de sus pensamientos y volteó a verlo.

Le gustaría creerlo, pero justo ahora sentía que la esperanza se le había salido tal como la vida lo hacía poco a poco…

—Porque yo sí… y hace tiempo creo que el otro extremo del tuyo está atado a Makoto.

—¿Y eso qué? — Frunció el ceño.

—El hilo se puede acortar y alargar, pero nunca cortar — Contestó Rin, detuvo su paso y volteó la mirada a su compañero — No importa que Makoto y tú tengan futuros diferentes, se podrán separar un tiempo, pero el hilo les unirá aun así… no importa que tanto se alargue, volverán a estar juntos, no tienes que sentirte mal por esto.

Haruka no lo entendió rápidamente, desvió la mirada, pensando, no era que estuviera enojado porque Makoto ya tenía un futuro sin él, era precisamente el hecho de que se alejaría el que no podía soportar.

Fue en ese viaje que Haru encontró un sueño que seguir. Recuerda que Makoto se puso feliz cuando se lo contó, verdaderamente, Makoto se preocupaba mucho por él. Se fueron juntos a vivir a Tokyo, en departamentos separados, pero seguían tan unidos como siempre. Las clases y los entrenamientos a veces no dejaban que se vieran en un tiempo, pero cuando lo hacían era para celebrar una buena nota o un buen avance, y para celebrar que seguían juntos a pesar de todo.

El tiempo ha pasado, ambos han seguido con su vida, Makoto consiguió un trabajo en Tokio mismo, mientras que Haru ha sido escogido para representar a Japón en los juegos olímpicos.

El avión aterriza en el aeropuerto de Tokio, ahoga un suspiro, a pesar de no haber estado afuera más de una semana, no evita sentir nostalgia al salir del transporte y respirar el aire del lugar. A solo algunos pasos de la puerta se encuentra Makoto, esperándolo como siempre, Haruka sonríe imperceptiblemente, en el avión recordó todo lo que vivió en esa conflictiva etapa de su vida, y lo que Rin le había dicho sobre el hilo que lo unía a Makoto, no se lo diría a Rin, pero por fin comprendía esas palabras, no importaba que tan mal estuviera su relación con Makoto, no importaba lo lejos que se encontrara uno del otro, el hilo los seguiría manteniendo unidos a pesar de todo.

—Bienvenido, Haru-chan — Dijo Makoto cuando este se detuvo frente a él.

—Deja el chan —Dijo Haruka, desviando la mirada, en el fondo se encontraba feliz, y Makoto lo pudo leer en su expresión. Un beso sorpresa fue lo que le siguió, sin importar el lugar o las personas que lo veían, el de ojos azules respondió.

Porque el hilo rojo del destino unía dos almas destinadas a estar juntas, no importaba la distancia o el tiempo que se separaban, el hilo JAMAS se rompía.


Notas de eclipse: Ya pasan de las 12 de la noche D: Pero aquí lo traigo xD ¿Que decir? Me puse a ver la tercer pelicula de Madoka Magica (Había visto la serie, las peliculas no, hasta este fin de semana xD) y pues me cortó la inspiración (?) pero logre esto, espero que les guste :) Ya saben, amo sus reviews~~ ¿Qué les pareció?