Los personajes son de Stephenie Meyer la historia es mía.
La canción es Seattle Down/We're Going Home by Sam Tietjen/Jacoby Ellis
(Cover/Mashup: The 1975/Drake)
Una semana después de mi "cita sorpresa" estaba en el pequeño restaurant de siempre tomando un café con Edward, me habló temprano y quedamos en almorzar.
- Y así fue como di con ese diagnóstico, estoy bastante seguro que el resto de mis colegas piensan que obtuve ayuda de mi padre pero no fue así
- Lo sé, tú por si solo eres bastante capaz Edward, no dejes que la reputación de tu padre te agobie, siempre he sabido que llegarías muy lejos por tus propios méritos, y estoy segura que todos están muy orgullosos de ti
- Gracias, significa mucho viniendo de ti - tras una pausa el me miró fijamente y yo le mantuve la mirada. Cuando estábamos juntos siempre que el me miraba fijamente yo no podía mantenerle la vista, esos dorados ojos siempre lograban intimidarme pero no ahora. Ahora soy más segura de mi misma y creo que él se dio cuenta porque su rostro dibujo una enorme sonrisa que se fue haciendo más grande hasta que una risa se escuchó de sus labios, giro su rostro a un lado y termino el bajando la mirada.
- Eres asombrosa Bella, siento si te incomoda pero tengo que decirlo, estas hermosa y esta seguridad tuya es… totalmente atrayente – me ruborice un poco y le devolví la sonrisa
- Gracias, supongo – los siguientes minutos el empezó un monologo sobre una chica que llego a urgencias y se parecía a mi más joven, la verdad no puse mucha atención, mi vista se clavó en su garganta, fijamente en su manzana de Adán, veía como se movía cuando hablaba o hacia una pausa para beber su café, se asomaba una barba de un par de días y bueno siempre he tenido algo con las barbas, a Edward lo hacer ver con unos años más, un poco más maduro. Cuando éramos novios no disfrutaba de esa barba porque era más joven y apenas tenía rastro de vello en su rostro pero ahora, ahora se veía bastante sexy, seguía siendo pálido, el clima de Seattle no era para broncearse, pero su mandíbula era más cuadrada, traía una playera gris que se le ajustaba en los lugares correctos, se podía apreciar su torso y lo formado que estaba, lejos quedaba el muchacho alto y flacucho, este hombre era tremendamente sexy y yo tenía unas enormes ganas de poner mis manos en ese rostro, aspirar de su cuello su particular olor que estoy segura mejoró bastante con los años. Cuando sonó la campanilla del restaurant salí de mi ensoñación y me ruboricé por los pensamientos que estaba teniendo de Edward.
- Estas bien? Estas muy roja
- Ehh si, es que… hace un poco de calor, y… cielos! Es tarde, lo siento Edward pero tengo que regresar a la oficina, tengo muchos pendientes y
- Esta bien Bella, te acompaño, yo también tengo que regresar al hospital.
Edward pago la cuenta y caminamos hacia mi oficina, platicamos de cosas banales, supongo que a pesar de todo sigue siendo difícil hablar de nuestra vida privada. Me sentía un poco culpable por que al irme corte toda comunicación con Alice y los padres de Edward quienes siempre me apoyaron y me trataron como una hija más, no me atrevía a preguntar por ellos porque sentí que perdí ese derecho. No puedo negar que moría por saber de Alice, era mi mejor amiga y quizás seguiría siéndolo si yo no me hubiese negado a mantener la comunicación con la familia Cullen, digo, el engaño vino de parte de Edward y no de su familia.
- Bueno ya estás en tu edificio,
- Muchas gracias por el café Edward, es agradable platicar contigo siempre
- Gracias a ti por aceptar mi invitación…
- Entonces, nos vemos – Me giré para entrar a recepción pero entonces sentí una mano alrededor de mi brazo y volví mi mirada hacía él
- Espera Bella… puede ser un poco precipitado y te puedes negar si quieres, aunque espero que no lo hagas, me lo tendría merecido, y claro también sino estas muy ocupada y…
- Edward, al grano – le dije un poco divertida por su verborrea que era fruto de su evidente nerviosismo
- Yo, bueno, tengo la noche libre el viernes de la próxima semana y quería saber si te gustaría cenar conmigo, no en plan cita si quieres, aunque si lo quieres tomarlo como una cita pues…
- Creo que cita no, pero si aceptaré una cena, algo sencillo, dime nada mas donde nos vemos y estaré con mucho gusto
- No, pasaré por ti
- Eso lo haría una cita, no crees Edward?
- Bueno, quizás yo quiero esa cita
- Muy rápido
- Ok, una cena, algo sencillo, lo capto. Te llamo entonces para decirte donde, te parece bien a las 7pm?
- Claro, espero tu mensaje, ahora sí, adiós Edward
- Adiós Bella.
No pude evitar sonreí, era bastante bueno verlo todo nervioso, era tan raro, en definitivamente no es el como el adolescente engreído con el que salí. Eso es bueno, sin embargo, de esto no podía decirle nada a Jane porque ya sabía lo que pensaba, pero no estaba jugando con Matt y Edward, al menos eso quiero creer, pero ambos me gustan, quizás debería concentrarme más en el trabajo y la fiesta de aniversario de la compañía, en vez de pensar en hombres.
Era por fin jueves, estuve saliendo tarde de la oficina estos días para adelantar lo más que se podía de trabajo, entre revisar contratos, analizar nuevos proyectos y supervisar los actuales, estaba olvidando también la organización de la fiesta, pero afortunadamente mi angel llamado Jane me salvó
- ¿Cómo has estado prima? Me has extrañado? - me decía desde el otro lado de la línea, tenía ya una semana fuera de la ciudad
- En realidad bastante, me siento algo sola en el departamento
- Pensé que para eso tenía al perrito
- Maxi Jane, se llama Maxi, y si ahí está pero si le hablo no me contesta, o al menos no le entiendo
- Según yo he dejado un sustituto, ¿no has hablado con Matt?
- Si, todas las mañanas pero no es lo mismo, ya dejemos ese tema en paz, dime, hay novedades?
- aburrida… y sí, de hecho te llamo porque tengo una genial noticia para ti,
- Vaya, entonces dímela
- Ya no tendrás que ver nada de la organización de la fiesta de aniversario, resulta que Emilio hace poco celebro la fiesta de cumpleaños de su sobrina y contrato una empresa para que se ocupara de ello, cuando me recomendó este negocio no pensé que pudiera hacer algo como lo que queremos, pero ya fui a las oficinas y las chicas que organizan todo son excelentes, pude ver videos y fotografía de eventos anteriores y quedé bastante impresionada,
- Eso si que me hace el día, estaba un poco preocupada por eso, faltan todavía algunos meses pero ya sabes que el tiempo pasa volando
- Así es, por eso estas chicas irán a Seattle en el transcurso de la siguiente semana para que vayan viendo ubicación y todo lo necesario, quizás debas atenderlas tú personalmente y no dejar eso en manos de los de publicidad.
- Lo tendré en cuenta, nada más que se me notifique de su llegada y personalmente me encargaré
- Gracias Isabella, sabes que para mis papás esta fiesta es importante, le gusta presumir a sus socios y amigos de lo bien que lo hemos hecho nosotros siendo tan jóvenes.
- Jajaja lo sé Jane, es bueno saber que vendrán, los extrañó y la verdad de que no he hablado mucho con mamá porque sigue en su crucero con Marcus
- Pues en un par de semanas los veras, imagino que querrán llegar antes de la gran fiesta, bueno, te dejo prima, el deber llama, la próxima semana espero ya estar por allá
- Cuídate mucho Jane, y me saludos a los chicos, diles que ya los extraño de nuevo
- Por supuesto
Cuando al fin el viernes por la tarde finalicé mis labores estaba por subirme a mi carro en el estacionamiento cuando Matt llegó
- Isa! Espera, no te vayas
- ¿Que pasa Matt? Pensé que ya te había ido
- Se supone, pero estaba esperando a que salieras, no quería interrumpir tu trabajo pero me he distraído y no te vi salir a tiempo
- Bueno, ahora me tienes
- No realmente como yo quisiera, pero me conformo
- quise decir que
- No te apures, sé que quisiste decir – cielos, creo que estaba demasiada cansada que no me estaba fijando que decía ni como lo decía.
- Quería invitarte a cenar, has estado saliendo hasta tarde de tu oficina y me imagino que llegas lo suficientemente cansada como para llegar y cocinar en casa
- Y tienes razón, pero no me apetece ir a algún lugar ahora mismo
- Bueno, eso también lo sé y es por eso que te estoy invitando a cenar a mi departamento, así tu no tienes que hacer nada
- Vaya, supongo que estaría bien, así no me toca limpiar
- Ok, entonces, me podrás dar el "aventón"? No he traído mi carro con la esperanza de compartir más tiempo contigo durante el viaje – supongo que la sonrisa que me dio con eso era para que me diera ternura o algo así… no lo hizo.
- Gracias, entonces, vamos a casa
Solo sonreí y subí al auto, sonó tan raro lo último que dijo, pero ciertamente tenía bastante sin escuchar a alguien referirse a un solitario departamento como 'casa'
Gracias a los que aún siguen esta historia. Les recomiendo escuchar la canción en lo personal me encanta y nuevo y buen talento
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Saludos!
