El bien sin el mal no existe, el mal sin el bien no existe… y ambos no debían fusionarse; entonces ¿Por qué los labios de la asesina se sentían tan bien?
Él era un chico que tenía sus creencias bien arraigadas, desde niño sus "salvadores" le habían explicado bien. Con colores opuestos a los que realmente se usaban para estereotipar el bien y el mal.
Sin duda aquellos sujetos le habían salvado de la trágica muerte que le esperaba… le habían lavado el cerebro, haciéndole olvidar su pasado, con una sola convicción: "La suerte simplemente no puede ocurrir, toda la gente está dividida por el blanco y negro. Bien/Mal".
El primero encuentro que tuvo con su "doble" fue cuando ambos tenían la tierna edad de catorce años. Al parecer la asociación a la que ella pertenecía era enemiga a muerte de la suya. Ambos fueron puestos en combate, siendo ella la vencedora.
Habían sido entrenados con costumbres opuestas, siendo lo contrario pero parecidos en el más mínimo rasgo, a diferencia del lugar donde el parche iba, pero eran idénticos. Condenados a odiarse.
Sin embargo, la rubia despertaba en él algo más que odio… pasión era la palabra correcta, deseo, podría seguirle. Pero aún más las ganas de protegerla a costa de su vida…
Como aquella vez.
Flash back.
Un día más citados a morir, como a "ellos" les gustaba llamarle, la media noche en el centro de un pueblo fantasma, ella con su infalible magnum y él con su katana. Cada uno atacando al otro, como si fueran parte de un circo y sus respectivos jefes fueran el público.
En algún momento, una de las balas de la pistola de ella dio a un cable cortando la conexión entre absolutamente todas las cámaras. Len aprovechó para poner la katana en el vendado cuello de ésta, la cual volteó y rápidamente apuntó la pistola al lóbulo frontal de él. Ella caminó seductoramente hasta que ambos cuerpos se tocaron, mientras que Len sólo apretaba al agarre y presionaba más el arma contra el cuello de Rin ocasionándole un corte fino que dejó a su paso un rastro de sangre en las ataduras.
-¡Demonios!-. Gritó Rin al sentir el constante fluido de sangre salir, tocó su cuello y cuando posó su vista en la mano manchada disparó, la bala fue a dar a un fusible, haciendo que el lugar quedase iluminado sólo con la luz de la luna.
Len reaccionó rápido, quitando la banda que tenían en el brazo con el símbolo contrario al nazi, cubrió y apretó un poco el cuello de ella hasta que la sangre dejó de salir. Afortunadamente era un corte leve y pudo saturarse demasiado pronto.
Rin se había desmayado, pues la sangre que vio, siendo de ella, le asustó un poco, provocando un ligero miedo.
Len la recostó sobre la banqueta, viendo su cabello caer, rozando el frío concreto. Observó su ojo cerrado. Y sin saber qué hacía, la besó. Sintió pena por ella y por él mismo, sintió que la chica había sufrido demasiado, y que ella no era tan sádica como lo aparentaba. Sintió ganas de protegerla.
Flash Back end.
Ahora mismo la rubia estaba recostada a su lado, totalmente desnuda, mientras él se degustaba de sus labios. Sí, el bien sin el mal no existía, el mal sin el bien no tendría sentido. Y estaba claro que no se debían cruzar en ningún momento para crear el "más o menos". Pero Len qué podía decir si él amaba a su doble femenino…
Emmmm... hola, esto se me vino de pronto a la mente, la inspiración llegó a mi cuando escuché la canción en español y me imaginé esto...
Bueno, si recibo comentarios juro hacer la parte próxima Lemmon...
Creo que es todo.
¡Ah! Vocaloid no me perenece.
Besos, Faxy Williams
