Elia aún no había sido capaz de hablar con su hermana, en cierta parte porque pocas veces había tenido el valor de intentarlo y en la otra, porque cuando iba a hacerlo, o bien ella la rehuía, o bien parecía que había desaparecido del mundo.
La mayor parte de las horas, Cyrce simplemente nadaba al lado del barco, a la misma velocidad. A Jack le gustaba observarla, también había intentado hablar con ella.
Cyrce ni siquiera dormía en la misma habitación que su hermana. Los marineros no la querían entre ellos (mujer, mal fario y sirena, el doble) aunque se llevaban bien con ella, una cosa era trabajar con ella cada día, escuchar sus cantos y reír y otra era que durmiera cada noche con ellos. Así que, Cyrce robó una manta de una de las habitaciones y se echó a dormir en un rincón bajo las escaleras.
Cuando de madrugada Jack salió de su camarote, vio un bulto, se acercó a él y le tocó con el pie, alejándose después un par de pasos. Cuando vio que se trataba de Cyrce, la tomó en brazos a pulso y la llevó a su camarote. La tumbó en su cama, mientras ella se revolvía inquieta. Se sentó a su lado, la acarició un mechón de pelo y ella abrió los labios murmurando algo… esos labios… que le habían dado la vida hacía tan solo unos días… se inclinó hacia ella, deteniéndose tan solo a unos milímetros de sus labios… sintiendo su aliento en su propia boca… entonces ella se removió, y se levantó, incorporando a Jack con ella, le miró durante unos segundos y entonces él la besó, lentamente, sintiendo el calor de su cuerpo, la tomó de la cara y abrió su boca, deseando más que nunca a esa sirenia, pero ella de pronto, le puso una mano en el pecho y le alejó de ella.
Jack, no puedo… lo siento.
¿por qué, preciosa, vamos?
Jack.- dijo mientras él la besaba levemente en los labios.- no puedo, mi hermana está enamorada de ti.- Apartó definitivamente al pirata y se levantó dirigiéndose a la puerta.- Gracias por todo.- Cuando ya tenía cogido el picaporte para irse, la mano de Jack cerró la puerta. Ella no se volvió, solo le escuchó diciendo en su oído.
Tú también estás enamorada.- Ella sonrió levemente sin contestar.- y yo…- antes de que dijera nada más, la puerta se abrió de par en par, tirando al suelo a Jack y a Cyrce uno sobre otro. Era Jasón, que les miró sorprendido y después dijo:
Lo lamento, capitán, deseo hablar con usted, pero si era un mal momento, me retiro.
Nonononono, yo me voy.- dijo Cyrce, se levantó y corrió escaleras abajo, hacia la bodega. Estaba harta de huir pero no le quedaba otra salida, para no dañar a nadie que no fuera ella misma.
Los días fueron pasando, seguidos de noches llenas de estrellas, y los territorios oceánicos que Jack Sparrow conocía se fueron terminando, hasta que una noche, cuando la luna asomó su rostro tímidamente a través de unos nubarrones grises, vieron una isla a lo lejos. Parecía completamente desierta, ni siquiera una palmera o un riachuelo la cruzaban, nada. Un trozo de arena infértil situado en el fondo del mar.
Cyrce salió del agua, y se acercó al capitán susurrándole algo al oído, entonces él gritó a su tripulación:
Marineros, hemos llegado a la primera prueba, el reino de las tierras.
En una hora desembarcaremos.- secundó Cyrce recibiendo como respuesta un clamor de los navegantes.
12345678901234567890
La hora había pasado minuto tras minuto, trago de ron tras trago de ron, Cyrce decidió hablar con su hermana antes de bajar a tierra, al fin y al cabo iban a enfrentarse a algo muy peligroso y… bueno, se armó de valor y bajó por la escaleras, tan ensimismada iba pensando lo que iba a decirla que no llamó a la puerta y la abrió directamente…
Minutos más tarde por fin el valeroso capitán Jack Sparrow salió a cubierta, lo que vio le dejó con la boca abierta y de pronto empezó a reírse a carcajadas: todos y cada uno de los tripulantes de su perla negra estaban vestidos como él: camisa blanca y pantalones negros con un chaleco negro por encima. Las rastas, el pañuelo… todo, incluidos (el loro de Cotton muajajaja) Elia, Jasón y Cyrce.
Es una medida de seguridad. Así que adelante.
Todos los Jack's Sparrow bajaron del barco y en dos barcas se acercaron a la isla. LA PRIMERA PRUEBA IBA A COMENZAR.
Bueno chicas, que tál? Qué os parece?
