Grace allenduka y no te preocupes por no haber leído antes mientras te guste. Siento no haberlo continuado prontito aldi, pero es que estoy un poco liadilla, ¿qué tal tu inglés?. Weno, también grace a atenisa, marata, hanny chan, Alis, y todos los que lo leéis… weno, recuerdo al personal mi petición anterior, de si me dejáis un reviw… echadle imaginación y… decidme ¿Cómo creéis que soy?. :P un besote. Aura.
Volvieron a subir a un poco de altura para tener un poco de perspectiva, por idea de Elia, pero no observaron nada nuevo, su siguiente prueba era sacar la llave de la boca del pulpo.
Si es un kraken o algo semejante, yo me niego total y absolutamente a…
Una sombra se cernió sobre ellos, oscureciendo el alrededor y antes de que pudieran darse cuenta, un tentáculo viscoso les agarraba de la cintura y les introducía uno a uno en el interior de un pulpo rojizo, sin ni siquiera masticarlos, solo pasándolos a través de su pico, como la ballena a Jonás, o a Pinocho.
Perfecto, simplemente PERFECTO… NO PUEDO CREER QUE ESTO VUELVA A REPETIRSE!!! ES DE LOCOS…
Jack, ¿quieres dejar de gritar por favor?.
Querida, en estos momentos, no están precisamente en perspectiva de pedirme nada, ni por favor ni sin él, porque por tu culpa ESTAMOS METIDOS EN EL INTERIOR DE UN PULPO GIGANTE!!!!... Y ES LA SEGUNDA VEZ QUE ME OCURRE ESTO POR FIARME DE UNA MUJER Y…
Una mano en la oscuridad tapó la boca de Jack. Sintió un aliento perfumado a su lado, casi lo único que olía bien en ese hediondo lugar, pero claro, el estómago de un pulpo no iba a ser precisamente el paraíso. Jack sintió a Cyrce a solo unos milímetros de él, en todo el tiempo que llevaban bajo el agua, no había hablado, ni le había tocado.
Todos se quedaron en silencio, escuchando. Los humanos no conseguían oír nada, pero las sirenas sí.
Nos estamos alejando de la ciudad. Tenemos que salir de aquí.. dijo Cyrce
Una idea brillante preciosa, ¿algún método para salir?.- contestó Jack con su habitual ironía.
Clávale tu espada. Las leyendas dicen que si le haces sangrar, nos vomitará.- dijo Gibs
Eso es una estupidez.- dijo Jasón.- Déjame la espada, lo que tenemos que hacer es abrirlo desde el interior.
Jasón tomó la espada y en la oscuridad, palpando las carnes del pulpo, clavó la hoja hasta el fondo, notando automáticamente la sangre manchando sus manos, abrió más la herida y el agua entró a borbotones, desequilibrando a Jasón que calló hacia el interior, con la espada por delante. El agua llenaba el interior del monstruo, dándoles de nuevo la vida a los tripulantes de la Perla. Uno a uno fueron saliendo, nadando contra la sangre y las vísceras que flotaban a su alrededor. De pronto, ante el rostro de Jasón, brilló tenuemente algo de plata, alargó la mano y tomó la llave. Era algo más pequeña que la anterior, pero igual de bella, suavemente esculpida.
¡¡¡Tengo la llave!!!.- el resto de la tripulación se acercó a él, rodeándole. Jack la tomó y la guardó junto a la otra de papel, colgándola de su cuello. Miró a su alrededor con una sonrisa… que se evaporó.
¿dónde está Cyrce?.
Era cierto, Cyrce no se encontraba entre ellos. Miraron hacia abajo intentando atisbar algo entre la rojiza nube en la que se encontraban. Descendieron y de pronto, todos escucharon el grito agudo y penetrante de los labios de Elia. Sin vibraciones marinas. Era un grito de terror y angustia. Los cuatro pares de ojos restantes se dirigieron hacia donde la sirena clavaba la mirada. Allí estaba Cyrce, flotando inerte, con el pelo tapando su rostro… y la espada que había empuñado Jasón minutos antes, clavada en el corazón.
