Konichiwa!
Oh soy tan feliz, una vez más… un millón de gracias por tomarse tiempo y leer el fic, realmente me sorprendió la aceptación TwT arigato. Esta chica está que brinca por toda su casa XD
Menciones de honor:
Euphrasie Elessar, alecita122, Shiro-Chappy, AC Akasuna y Lilith Uzumaki, RukiaxUchiha, Renesmee Kuchiki, AdeTaka-KinoTary, story love, xdoll, Ktita (en este capi vas a ver a Ichigo, jajaja XD ojala te guste),Giuleee, kasumi66, GreXx, twilight-princess kuchiki, Justin Law, Ai-chan (muchas gracias por comentar, aki viene la reacción del tonto de Ichi), rukia13, Aurika, Rukia Kurosaki-Chan, haruhi kurosaki (de verdad? Pues muchas gracias =3, Ichigo sufrirá un rato, jajaja),taia himura
Me disculpo de ante mano si no le respondí a alguien el review, si es así, no duden en reclamarme =D
Bleach no me pertenece, si alguien quiere hacer donaciones para que yo lo compre, puedo pasarles mi cuenta de banco XD (Cuando tenga una xP)
Capitulo 3: Primer Round
¿Cómo es que una persona podía ser tan estúpidamente estúpida?
Bien, Ichigo Kurosaki era un claro ejemplo de aquello.
Tal vez lo había pensado demasiado, tal vez la pizza y el refresco de cola le habían afectado, tal vez las cortas vacaciones le estaban haciendo daño… no lo sabía, pero el chico sólo tenía claro que había sido un estúpido con Rukia. Así es, se había portado como un verdadero patán.
Ichigo golpeó la mesa en la que estaba, asustando a los demás clientes de la pizzería y a las mesaras que pasaban a su lado.
"Soy un imbécil"
Estaba arrepentido, ¿Cómo era posible que hubiera tratado a Rukia de esa manera?...
Ignorarla, ser grosero, fingir que no estaba, gritarle sin razón, eran sólo algunas cosas que él le había hecho a la chica, ¿Por qué?...
Ichigo apretó sus puños, ella no tenía la culpa de que él estuviera confundido, Rukia no era la culpable de los pensamientos que él tenía, no debió tratarla así. La chica sólo quería acercarse a él… y él… como todo un idiota… la estaba alejando de su lado…
- Demonios, Rukia – Dispuesto a enmendar su error, Ichigo se levantó y se fue.
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- ¿Rukia? Es un nombre muy bonito – Oh cielos, Kon estaba que se moría… ahí frente a él estaba su nee-san, los esfuerzos que hizo para no lanzarse a sus pechos y gritar ¡NEE-SAN! fueron de tamaños inimaginables y ahora, que era más alto que ella, podía apreciar su lindo rostro (y no sólo sus piernas). Jamás pensó encontrarla tan pronto, pero el imbécil de Ichigo no estaba con ella.
- Sí, gracias… oye… Kai-kun… este – Rukia tenía una enorme duda.
- Oh, no me llames Kai-kun, sólo dime Kai – Dijo Kon con una enorme sonrisa, su nee-san era tan adorable.
- Kai… bien ¿podrías decirme de donde sacaste ese Chappy?
Bingo. Su plan había empezado a funcionar, originalmente fue a ese lugar para conseguir ese peluche y luego utilizarlo para llamar la atención de Rukia. Y que bien funcionaba, ahora la tenía en sus garras, perdón, sus manos.
- ¿El muñeco dices? Ah, me lo he ganado por allá – Señaló uno de los juegos - ¿Por qué? ¿Te gusta? – sabía la respuesta a eso.
- S-sí – A Rukia le brillaban los ojos.
- Bueno, a mí también pero… no puedo llevarlo a casa… ¿lo quieres? –
La pelinegra miró con los ojos llenos de ilusión al chico, no se lo creía… un desconocido le estaba regalando al conejo de sus sueños… Rukia no lo pensó demasiado, no creía que ese tipo fuera un secuestrador ni nada así, pero no todos los días alguien te ofrecía tan bonito regalo.
- ¿En serio me lo regalarías? – La pequeña shinigami quiso cerciorarse.
"¡Oh mi nee-san es tan linda!"
- Claro que sí, se ve que te gusta mucho… tómalo – Kon se lo ofreció a la chica.
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Ichigo caminaba entre la gente lo más rápido que podía, estaba decidido a disculparse con Rukia, no sabía cómo, pero arreglaría el problema que él mismo había empezado.
Llegó a la zona de videojuegos y comenzó a buscarla entre la gente, logró ver a sus amigos en una esquina pero la chica no estaba ahí, sería un problema encontrarla siendo tan chiquita, siguió buscando con la mirada, y vio a un tipo con un muñeco de peluche enorme.
¡¿Chappy? Ichigo sintió que el estomago se le revolvía. ¿Qué hacía un tipo con ese peluche gigante en sus brazos? Y peor aún ¿En público? No quería averiguarlo, pero sus pensamientos fueron parados en seco cuando vio que el tipo le daba el peluche a alguien…
Un momento….
Esa chica era…
¡Rukia!
Sí, Rukia estaba con el chico raro… y le estaba… sonriendo… ¡RUKIA LE ESTABA SONRIENDO!… a ese imbécil…
¡No! ¡Rukia sólo podía sonreírle así a él!
Hecho una fiera, el pelinaranja se dirigió hacia ellos.
- ¡Kurosaki-kun! ¡Has venido! – una voz chillona le impidió el paso, Ichigo estuvo a punto de golpear al estorbo, pero se contuvo al ver que era Inoue sonriéndole y moviendo sus brazos.
- Vaya, chico rudo ¿Por qué tardaste tanto? – Tatsuki lo golpeó en la espalda, pronto el shinigami se vio rodeado de sus amigos haciéndole preguntas tontas. ¡Demonios! ¡Ahora no podía acercarse a la enana!
Pero la ira de Ichigo se transformó en instinto asesino cuando el tipo "rarito" le entregó el muñeco a Rukia y esta se le abalanzó dándole un abrazo.
¡UN ABRAZO!
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- ¿En serio me lo regalas? – Rukia aún estaba dudosa.
- Por supuesto, vamos acéptalo – Kon hablaba tan dulcemente que a Rukia le inspiró confianza.
Un poco nerviosa ella le sonrió.
Kon sintió que se desmayaría, la sonrisa de su amada nee-san era tan linda. Y momentos después de ese acto, cuando Rukia tuvo al conejo en sus manos, le regaló a Kon lo que más deseaba en su afelpada vida…
Un abrazo…
Completamente idiotizado, Kon se sintió en la gloria… incluso tuvo una hemorragia nasal.
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¡¿QUIÉN DEMONIOS ESTABA CON RUKIA?
Si Ichigo no estuviera rodeado, haría un buen rato que hubiera mandado al infierno al idiota ese. ¿Qué pensaba Rukia? ¡Abrazar a un completo desconocido!
- Oigan, ¿Quién es el que está con Rukia? – Ishida preguntó al tiempo que se acomodaba sus lentes y le dedicaba una sonrisa suspicaz al pelinaranja.
- Uh, no lo sé… pero parece que ella lo conoce – Orihime se rascó la mejilla.
- ¡¿QUÉ? ¡Mi Kuchiki-san lo está abrazando! – Dramatizó Keigo y emprendió camino hacia la chica, pero un golpe en el rostro lo dejó noqueado, Ichigo por supuesto fue el causante.
Y por el aura de fuego a su alrededor, y el ceño fruncido más de lo normal, los chicos supieron que no estaba de muy buen humor.
- Ahora vuelvo – Sentenció el muchacho y nadie lo contradijo, Ishida podría jurar que su reiatsu estaba elevándose, que miedo.
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- ¡Ay, Chappy! – La pelinegra soltó al castaño y comenzó a dar saltitos de alegría - ¡Gracias! ¡Es la primera vez que me regalan algo así! –
Kon aún seguía en su mundo. Flotando.
- Ejem… - El carraspeó de un chico hizo que, tanto Rukia como Kon, volvieran a la vida real.
- ¿Interrumpo algo? – Dejó salir sin más Ichigo, con la voz claramente molesta. El ex-peluche sintió un escalofrió recorrer su espalda, esa voz era inconfundible, y no sonaba muy amable. Sintió un par de ojos intentando asesinarlo.
Con mucha precaución, Kon se giró para verle el rostro. Y después deseó no haberlo hecho, la cara de asesino serial del pelinaranja haría llorar como bebe al mismísimo Aizen.
- No – La voz de Rukia se escuchó detrás, ya no sonaba tan contenta como hace rato, y la sonrisa se había ido de su rostro.
- Bueno, ¿Y quién es tu "amigo"? - Ichigo se acercaba peligrosamente a Kon.
- Ho-hola… anno… yo soy… Kai nnU –
- ¿Kai? ¿Y tú apellido? Kai – el nombre del susodicho fue pronunciado con mucho odio.
- Sólo Kai, me gusta más – Kon sonrió para sus adentros, Ichigo estaba que explotaba, la segunda fase de su plan estaba en marcha - ¿Y tú eres? –
- Ichigo… Kurosaki Ichigo –
El apretón de manos que se dieron a continuación, fue tan tenso que los que estaban alrededor sintieron que el aire faltaba.
- Un placer "Fresita" –
- ¡¿Qué dijiste, imbécil? –
- ¡Ichigo! – Rukia se puso en medio antes de que el pelinaranja se tirara a golpes con el castaño - ¿A qué has venido? –
- ¿Cómo que a qué? Venimos juntos ¿no? –
- ¿Y eso qué? – El tono tan frío que Rukia utilizó, desarmó a Ichigo al instante – Siento los modales de este tonto, Kai – Pero a Kon le habló suavemente.
- No hay problema –
Ichigo miró a Kon. Prácticamente le estaba descuartizando con la vista. Lo analizó detalladamente, tenía una cara extrañamente familiar, pero también tenía un semblante de pervertido. Sí, su cara de pervertido se le hacía conocida.
- Ya es hora de irnos, enana –
- Pues vete tú si quieres, yo me quedo con Kai – Rukia no miraba al chico. Ahora era su turno de ser ella la que lo ignorara, si a Ichigo no le importaba a ella mucho menos.
- He dicho, vámonos – Ichigo la tomó del brazo, Rukia estaba a punto de protestar pero la mano de Kon apartó a la de Ichigo y se interpuso.
- Ella no quiere irse ¿Qué eres tú? ¿Su padre para tratarla así? –
- No, no soy su padre, pero eso a ti no te importa, no te metas en esto –
- Ahh! ¿Eres su novio entonces? –
Ichigo y Rukia se pusieron rojos hasta las orejas.
- ¡NOOOOO! – Gritaron al unisonó, asustando al pobre Kon.
- Excelente, entonces no veo problema- Kon se giró y le dedicó una amigable sonrisa a la pelinegra - Rukia ¿quieres otro Chappy? puedo ganarlo para ti –
- ¿De verdad? ¿No te molesta? – De nuevo los ojos azules de la chica se iluminaron.
- No, claro que no, ven vamos –
- ¡Rukia viene conmigo! – Gritó Ichigo colérico y se colocó delante de ellos, impidiéndoles el paso. Rukia le lanzó una cruda mirada.
- Ah pues, puedes venir también. Sólo no estorbes, niño – Kon le golpeó a Ichigo ligeramente el hombro. Luego miró a Rukia y le ofreció su brazo, y la chica gustosa lo aceptó.
Esa fue la gota que derramó el vaso. Ese maldito se las iba a pagar, nadie se daba el lujo de humillarlo… pero lo más importante…
Nadie se llevaba a Rukia en su cara… NADIE.
Y si Rukia quería otro muñeco estúpido, pues tendría otro muñeco estúpido.
Esto era la guerra.
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Kon estaba que brincaba de la emoción, su plan estaba funcionando más que perfecto. Ichigo era tan predecible. ¡Oh! como se estaba divirtiendo. Y apenas estaba empezando, no llevaba ni dos horas con su nuevo cuerpo y ya había obtenido un abrazo de su nee-san y logrado encolerizar a Ichigo. Estos tres días iban a ser inolvidables.
Rukia estaba completamente exasperada. ¿Qué se creía Ichigo? ¿Su dueño? ¡Ja! Ese tonto no la conocía ¿Qué pretendía? Ella no iba a olvidar tan fácilmente el cómo la trató todo el tiempo. Ahora era el momento de sacar a flote su orgullo. Ichigo Kurosaki iba a rogarle por su atención, o se dejaría de llamar Rukia Kuchiki.
Ichigo estaba usando todo su autocontrol. Respiró varias veces y contó hasta 10, pero nada lo calmo, ¿Qué rayos le pasaba? No entendía nada, pero la idea de tomar al tal Kai y meterle el peluche del estúpido conejo por un lugar muy doloroso comenzaba a gustarle. Y cuando Rukia tomó del brazo a ese tipo quiso lanzarse sobre ellos y alejarla de ese maldito. ¡¿Por qué? Maldita sea, algo le estaba quemando por dentro y no sabía por cuánto tiempo podría resistir. Si las cosas seguían así… no… mejor no pensarlo… pero demonios… ¿Por qué quería agarrar a la enana y llevársela lejos?...
Ichigo miró a Kon y quiso matarlo.
Rukia miró a Ichigo y se sintió triste.
Kon miró a Rukia y sonrió feliz.
Tres días, tres personas, tres sentimientos…
Ojala y esto fuera de su agrado, sugerencias y opiniones son bien recibidas.
Cuídense!
