Mientras los días pasaban sin elegir un nuevo mandatario para el reino del fuego, Eolo era el que se ocupaba de ambos reinos (aire y fuego), por lo que la promesa anterior que le había hecho a su hijo, la de hablar de tantas cosas, no estaba siendo cumplida.

"Pero es lo que tiene, que en realidad sea un Sparrow… no somos muy buenos cumpliendo promesas a tiempo". Bromeaba Jack con Will.

"Vamos Jack, dale tiempo, ahora está muy ocupado".

"Suena como si yo tuviera seis años y me hubiera decepcionado porque no ha venido a la representación infantil… vamos Will, todos somos adultos… si en 30 años no me ha buscado, un poco más de tiempo… creo que ya me es indiferente".

Mientras Jack y Will hablaban, la casa estaba revolucionada, las mujeres y los sirvientes iban de un sitio para otro, colocando flores y antorchas de aquí para allá. En breves días un gran acontecimiento iba a tener lugar en los acantilados de MayFar: una boda.