Gracias por apoyarme en este nuevo fic, al principio la cosa estuvo floja pero ahora subió y me habéis hecho feliz n.n Gomen pero por la falta de tiempo este capitulo no me ha salido nada bien, a mi personalmente no me gusta nada, pero algo es algo, lo tuve que hacer en un día y corriendo, lo siento.

ELECCIÓN

El Uchiha fijó la vista en el suelo y movió los labios despacio, tanto que de ellos salió cada sílaba con extrema claridad.

-Se quién es tu padre, Naruto y sobre todo donde está-, se volvió para mirarlo a los ojos. Naruto había quedado blanco, con los ojos abiertos y la boca sin saber si terminar de abrirla o cerrarla, -¿de verdad no te parece algo más importante que nuestra amistad? ¿Qué eliges, saber sobre tus orígenes o yo?-.

Naruto estaba todavía demasiado aturdido como para contestar, varias imágenes se le pasaron por la cabeza, su niñez, su perpetua competencia con Sasuke, el valle del final, el reencuentro. Fijó la vista en él y lo observó, el moreno también le miraba, parecía seguro de la respuesta que iba a dar.

Ya la tenía clara, el rubio abrió la boca para hablar.

-No tienes porque hacer una elección como esa-, dijo Kakashi, avanzando hasta colocarse a un lado de Naruto.

Sasuke se levantó y se colocó frente a su sensei, parecía inexpresivo pero se podía ver la ira en sus ojos.

-No te temas-.

-Es mi alumno-, le recordó, -además me gusta mucho, es alguien especial-, terminó de decir, -tu también Sasuke-.

El Uchiha sonrió arrogante y negó con la cabeza, haciendo como el que no había escuchado nada.

-¿Naruto?-, apremió.

Naruto se levantó y para asombro de Kakashi, lo apartó del medio, encarando al Uchiha. Arrugó la frente y apretó los labios.

-Te elijo a ti-.

Sasuke quedó completamente serio, volviendo a observarlo como si quisiera leerle el pensamiento. Le había echo esa elección creyendo que elegiría a su familia pero había cometido un error, y por mucho que lo intentaba no le encontraba razón.

-No puede ser….-, murmuró bajito, -¿prefieres a alguien que te ha traicionado, intentado matar, antes que a tu familia, que saber quién de verdad es tu padre? No me hagas reír-.

Ahora era el turno de Naruto para sonreír. Dio un paso más para quedar frente a frente, tanto que sus cuerpos casi se rozaban.

-Tú mismo lo dijiste-, Sasuke lo miró fijamente, -yo no podía entender tu sufrimiento porque desde un principio había estado solo, mi familia es Konoha y mi hermano "traidor" eres tú-, aquella insinuación hizo que el moreno se estremeciera en una muy mala sensación, -me da igual quién es mi padre si tu no estas conmigo-.

Naruto hablaba con tono seguro, estaba desnudando su alma como siempre hacía. Era la persona más sensible y tierna que había visto nunca, cualidades encerradas en un porte revoltoso y orgulloso. Solo las personas que lo conocieran bien sabían cuales eran sus verdadera cualidades.

No supo cual fue la palabra que le llegó dentro, pero en menos de dos frases el rubio había cruzado la coraza que invadía el corazón del Uchiha. Sasuke se rindió en una sola cosa, Naruto siempre sería importante para él, vivo o… muerto.

-Bien-, deslizó su mano por el hombro de Naruto y se acercó a su cara, hablando muy cerca de ella y dejando que el rubio sintiera los nervios crecer en su pecho, -¿sabes que significa la elección que has hecho?-.

El Uzumaki tomó aire y optando por una actitud segura asintió, totalmente serio. Sin saber por qué, elevó la mano contraría a la que tenía Sasuke en su hombro he hizo lo mismo, deslizó sus labios hasta la oreja del Uchiha.

-Llévame contigo, Sasuke-.

Una fugaz sonrisa cruzó por la expresión del moreno. Se retiró y colocándose bien el cuello del haorí, le clavó la mirada que le devolvía su amigo.

-Que así sea, entonces-.

Una suma tranquilidad invadió el cuerpo de Naruto, relajándolo a tal extremo que casi tuvo que sentarse. Respiró lentamente y siguió observando a Sasuke. Se veía tan adulto, tan seguro de sí mismo. Se fijó en la gruesa cuerda que cubría su cintura, era una de las pocas cosas que no le gustaba, le recordaba demasiado a Orochimaru.

-Un momento-, gruñó Kakashi agarrando con fuerza a Naruto por el brazo, -no puedes irte solo con él, no sabes si es una trampa-.

El rubio intentó tirar de su brazo para que le soltara, no quería enfadarse con su sensei pero estaba a su límite.

-Suéltame-.

Antes de que ambos se dieran cuenta, Sasuke había cogido a Kakashi por el codo y lo apretaba con tanta brusquedad que sintió un dolor agudo recorrerle el brazo entero. Finalmente soltó a Naruto, el cual estaba observando totalmente sorprendido a un Uchiha que ariscamente se inclinaba sobre el peliplateado y apoyaba la mano en la empuñadura de su katana.

-No es una trampa, si quisiera matarlo, lo haría ahora mismo-, sacó la Kusanagi cinco centímetros de su funda, -si vuelves a intentar detenernos te mataré, Kakashi-.

-Espera, no digas eso, Sasuke-,

Naruto se apresuró a interponerse, agitando las manos tranquilamente hacia delante para que Sasuke volviera a enfundar del todo la espada, y así lo hizo, como último, se escuchó el clip de los dos materiales al chocar.

Kakashi no desmintió la amenaza de Sasuke, simplemente guardó silencio, tendría que haber alguna forma de evitar que Naruto pusiera su vida en peligro de esa forma. Al haber venido solo todos sabían que si no era capaz de traer al Uchiha iba a intentar irse con él, eso estaba claro y ahí estaba la prueba. Pero había algo que no cuadraba, podía ser que Sasuke supiera quién era el padre de Naruto pero… ¿a que venía eso de donde estaba? No podía estar en otro sitio que en el que llevaba 15 años.

-Sasuke-, llamó Kakashi, haciendo que los dos chicos se volvieran, -el padre de Naruto esta muerto-, afirmó, con total seguridad.

Lo que no esperaba es que antes de que el moreno pudiera decir algo, el rubio se abalanzara sobre él y lo cogiera con brutalidad del chaleco de jounin.

Tenía una expresión desesperada, no podía entender como lo habían podido traicionar de aquel modo, era insoportable.

-¿Tú sabías quién era mi padre y no me lo dijiste?-, le soltó con la misma brusquedad y su cara ensombreció, -¡seguro que lo sabíais todos!-, gruñó con una mirada realmente furiosa.

Sasuke avanzó unos pasos y apoyó su mano sobre el hombro del rubio, apretándole de forma afectuosa.

-Tranquilízate-, susurró, la respiración del rubio pareció calmarse un poco tan solo con aquellas palabras y el tacto de su mano, después el Uchiha se volvió hacia su viejo sensei, -estaba muerto, pero nunca se puede dudar de hasta donde ha podido llegar Orochimaru en sus experimentos-.

La cara de Kakashi parecía un poema, la de Naruto era más bien sorprendida.

-¿Estás diciendo que lo resucitaron y reformaron su cuerpo? ¿Qué está vivo y paseando por ahí?-, no podía creerlo, no podía, si eso era verdad… podría volver a verlo, hablar con él, sentirlo, tocarlo…. Abrió la boca y respiró hondo, su corazón parecía bombear frenético.

-No solo eso-, soltó Sasuke casi en un gruñido, esta parte era la que más le molestaba, -ahora se encuentra con Akatsuki, paseando eso sí, pero con Itachi-.

Hatake pareció tambalearse y necesitó sentarse en la roca que tenía al lado, tenía que aclarar sus ideas o le explotaría la cabeza, eso era imposible ¿o no? Se llevó la mano a la frente y se tranquilizó, haciendo conjeturas no llegaría a nada.

-¿Estás insinuando que mi padre esta con Akatsuki? ¿Qué es un asesino?-, preguntó entre furioso y trastornado Naruto, la verdad es que no podía creer todo aquello.

Sasuke no contestó, si le decía más sabría la razón por la cual estaba con ellos, pero prefería guardársela para sí.

-Necesito ir a Konoha-, comentó Kakashi levantándose de la roca, -abriré su tumba y buscaré el cuerpo-, tomó el aire que creía que le faltaba, -si no lo encuentro informaré a Tsunade-sama, después iremos en su busca, él no puede estar solo, él es… peligroso-.

Sasuke enarcó una ceja, a él no le había parecido peligroso cuando lo vio encadenado en la pared. Naruto avanzó hacia su sensei y se colocó frente a él.

-¿Por qué es mi padre peligroso? ¿Quién es? ¿Le conozco?-, las preguntas le salían atropelladas, necesitaba respuesta a todas ellas o se volvería loco.

Kakashi ya estaba a punto de explicarle todo cuando la voz potente de Sasuke, acalló cualquier comentario.

-Naruto-, el aludido se volvió temeroso de lo que fuera a decir, -¿no me elegiste a mí?-, el rubio asintió, -Si sigues preguntando te dejaré aquí-.

Naruto se sorprendió ante aquella fría afirmación. Después de comprender hasta donde podía llegar la frialdad del Uchiha bajó la cabeza y arrugó la cara completamente, mordiéndose impotente el labio.

El peliplateado abrazó sorpresivamente al rubio, apretándolo entre sus brazos con tal fuerza que no pudiera escaparse. Apretó la cara contra el cuello moreno y respiró profundamente.

Sasuke sintió algo corriendo por su cuerpo, no pudo identificarlo, solo sabía que si dentro de unos segundos no se separaba de Naruto lo haría picadillo.

Kakashi fue aflojando el agarre por los fuertes quejidos molestos de Naruto y le susurró rápidamente al oído.

-Ten cuidado, vendremos a por ti-, y sin más desapareció.

Los dos jóvenes se quedaron solos en el claro, solo el aire corría entre ellos. Sin avisar Sasuke comenzó a andar, el rubio parecía aturdido aún, sus dedos estaban agarrotados y tuvo que cerrar con fuerza el puño para aliviar el dolor. Suspiró largamente y siguió los andares del moreno. Esperaba no haberse equivocado, en el fondo sabía que no, pues… él necesitaba a Sasuke y eso nadie lo podría cambiar.

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Itachi se removió en sueños, había algo que le perturbaba y no le dejaba conciliar plenamente el sueño. Apretó la capa de Akatsuki con la que se tapaba y esta vez si que escuchó claro el gruñido y los quejidos que alguien profesaba no muy lejos de su lugar.

Se levantó y rápidamente giró la cabeza hasta aquel sonido, no tardó en localizar el foco. Yondaime a unos palmos de él se agitaba sobre el suelo y arrugaba la cara mientras se quejaba de dolor.

Al principio pensó que estaría despierto, pero después de acercarse silenciosamente de rodillas hasta él, pudo observar que estaba sumido en una no muy agradable pesadilla.

-Kaseiyo…-, llamó sin rozarlo, aunque tenía una mano alzada con la tentación se acomodarla en la morena mejilla.

Yondaime abrió la boca y tomó una gran bocanada de aire. La piel tersa de su cara había suavizado sus dura facciones y pareció relajarse.

Itachi no pudo dejar de mirarlo, se agachó un poco y le contempló de más cerca, aquella cara tan masculina lo atraía, tanto que creía que lo había hechizado. Su cuerpo empezó a hervir, tanto que un calor escandaloso se acopló a cada poro de su piel. Se quitó la capa que tenía echada sobre los hombros y se arrancó la goma del pelo.

-Kaseiyo…-, murmuró de nuevo, mientras cada hebra caía sobre su cara y pecho, en un manto azabache realmente exquisito.

Sin saber porque, ni cual era el impulso que le llamaba a hacerlo, pasó una pierna por aquel duro y perfecto cuerpo, dejando que su trasero se sentara sobre las caderas del durmiente.

Lo observó.

Estaba realmente serio, totalmente en contra de las acciones de su cuerpo. Sus labios se separaron entre la fuerte respiración y volvió a agachar su cuerpo hasta dejarlo justo sobre la cara de Yondaime.

Cuando el rubio, sintió que le quitaban la poca luz que había, comenzó a despertarse, aunque Itachi se dio cuenta, no movió ni un músculo, quedando a la misma distancia que antes.

Consiguió abrir los ojos completamente, aturdido por aquella persona que tenía encima. Iba a protestar cuando el azul de su mirara se encontró con la carmesí sobre él. Algo en su pecho se detuvo, aquel muchacho rebelde, con aquella preciosa melena suelta y ese brillo en los ojos ¿podía ser realmente el Uchiha Itachi que había conocido antes? Se veía tan… sensual… tan… sexy…

Su respiración comenzó a agitarse, chocándose con la del moreno a causa de la poca distancia a la que estaban sus bocas. Itachi deslizó su vista hasta los labios contrarios y comenzó a acortar la separación.

-Itachi… ¿Qué haces…?-, preguntó Kaseiyo, sin saber muy bien que hacer.

Al escuchar su voz, el Uchiha pareció darse cuenta de lo que estaba haciendo. Se echó hacia atrás en un fuerte impulso que hizo que sus hebras negras se mecieran con violencia. Aun seguía sentado pero mirándolo como si hubiera estado a punto de cometer la tontería más grande de su vida.

Se intentó levantar pero dos fuertes manos lo retuvieron.

Yondaime lo agarró de las muñecas y le dio la vuelta, colocándolo en un fuerte golpe bajo de su cuerpo. Itachi arrugó la cara cuando sintió el dolor en su espalda, pero lo que se le cortó fue la respiración cuando contempló la expresión que tenía el rubio. Era puro deseo.

Le aprisionó las muñecas de forma dolorosa sobre la arena, los ojos azules parecía arder de lujuria, y su boca se entreabría frenética.

-Te has equivocado conmigo, Itachi-, susurró roncamente, con un velo de intensidad que provocó un escalofrío en el cuerpo pálido del más joven.

El Uchiha intentó mantener la expresión seria, si quisiera con su Sharingan podía retenerlo sin problemas, prefirió esperar, tampoco es que le desagradara la situación. Sintió como el rubio se echaba más sobre él y colocaba una rodilla entre sus dos piernas, presionando en el lugar exacto. Antes de poder hablar, intentó contener un jadeo sin mucho éxito.

-¿Por qué crees que me he equivocado…? ¿No… estás respondiendo como yo esperaba….?-.

Aquella soberbia le gustó a Kaseiyo, que sonrió antes de descender y rozar su mejilla morena con la pálida de Itachi. Dejó que su respiración chocara con ella y después rozó tranquilamente la puntita de su nariz con la de moreno bajo él. Parecía no responder a ningún estímulo pero el vibrar de su cuerpo le pertenecía, sabía que lo estaba provocando él.

-No has errado en mi reacción, si no en la elección de la persona con la querías pasar el rato-, le miró a los ojos y después a la boca, la cual parecía estar deseando que la besara, -yo no soy el indicado, te lo aseguro-.

Apretó con más fuerza las muñecas y se hundió en los finos labios que aguardaban por su sabor. Presionó ambas bocas y comenzaron a besarse de una forma desesperaba, ansiosa, loca. Estiró de los brazos pálidos hacia arriba mientras comenzaba a restregarse contra su cuerpo, presionando la rodilla una y otra vez en la entrepierna del Uchiha.

Itachi entremezclaba los besos con jadeos cortados e indecisos. Después de sentir como le mordía el labio inferior, buscó el quejido de su boca para introducir una jugosa y experta lengua, recorriendo cada rincón cálido que guardaba. El moreno enloqueció, se deshizo del agarre, no sin un poco esfuerzo y se agarró a su cuello, estirando de los cabellos rubios mientras mordía, besaba, estiraba y presionaba los carnosos labios del mayor.

-Aro…-, susurró el rubio, rodeando con sus brazos la cintura de Itachi.

El Uchiha cuando escuchó ese nombre desconocido, comenzó a agitarse y de un brutal empujón, desplazó a Yondaime unos metros de él, dejando que cayera de culo al suelo en un fuerte golpe.

Kaseiyo seguía respirando agitadamente, su pecho se había desenfrenado y esas ansias entrañas habían vuelto a acudir a su mente. Estaba volviendo a perder el control. Mientras intentaba tranquilizarse para no hacer una locura, escuchó la voz fría y áspera del moreno.

-No vuelvas a llamarse por otro nombre-.

Itachi estaba de piel ante él, acribillándolo con una mirada más que furiosa. Yondaime más que sentirse culpable, sintió su sangre bullir, tenía que dejarlo o le haría daño, estaba volviendo a perder el sentido, si perdía completamente el control sería capaz de matarlo. Cerró los ojos y echó la cara hacia otro lado, intentando tranquilizarse.

-Vete, Itachi, aléjate de mí-, como pudo y tambaleándose se levantó del suelo, -no me mires ni siquiera, mantente lejos-, levantaba una mano para que le escuchara y se retirara, -no puedo contenerme-.

El Uchiha más allá de hacerle caso, volvió a acercarse, Kaseiyo al verlo negó con la cabeza y se retiró.

-¿Quién es Aro?-, preguntó inexpresivo, aproximándose sin temor alguno.

-¡Nadie!-, gritó el rubio, mirándole ahora con furia, ya estaba todo perdido.

Se agachó al suelo y agarró la capa de Itachi, la lió y antes de que el moreno pudiera hacer nada lo tenía a la espalda, poniéndose en los ojos para taparlos.

-Suéltame-, ordenó mientras estiraba de la prenda para quitársela, nunca había pensado que alguien haría aquello con la suficiente rapidez como para que no pudiera evitarlo, era su único punto débil, -¡suéltame!-, gritó más fuerte.

Sin embargo no le hizo caso, le dio la vuelta y lo apretó contra él agarrándolo de la cintura. Le dio un brutal bocado en la mejilla pálida y se acercó a su oído.

-Te volveré a matar, Aro-.

Itachi por primera vez se estremeció, levantó el brazo y apretó lo dedos, dándole un puñetazo al rubio, que le hizo desviar la cara hacia otro lado.

Aquello sirvió para que su mente se despejara y volviera en sí. Estaba cansado, roto, deshecho, no pudo aguantar más y calló al suelo, desmayado.

Con rapidez, el Uchiha se quitó la capa de los ojos y respiró profundamente, por unos segundos se había visto arrinconado. Se quitó el sudor de la frente y bajó por su pecho. De repente se dio cuenta de algo, bajo la mirada por su ingle y entonces pudo apreciar la elevación que había en sus pantalones. Se había excitado. Sentirse por primera vez bajo el control de otra persona, le había puesto cachondo. Se rió entre dientes por la tremenda ironía.

-Vaya con el rubio-, se dijo para sí mismo, antes de agacharse y cargarlo para volver a dejarlo dormir en su sitio. Se agachó a su lado y le acarició la cara con dedos bruscos, abrió la boca y cubrió la de Kaseiyo en un beso posesivo, estiró de su labio inferior hasta que un pequeño hilo de sangre cayó, -me gustas-, gruñó, levantándose hasta volver a acostarse al lado de Deidara, el cual a base de su sueño profundo no parecía haberse percatado de nada.

Cerró los ojos e intentó conciliar el sueño, que no tardó en venir. Después de unos diez minutos, el cuerpo de Deidara tembló, sus ojos azules se mantenían apretados tanto como sus labios, tenía que ocurrírsele algo para detener todo aquello antes de que le quitaran a Itachi, a él le gustaba y mucho.

-¿Y si lo reviento, hum?-, se preguntó a sí mismo, fantaseando con esa idea.

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Veis como yo llevaba razón al principio del capi? No ha tenido ni pies ni cabeza, sobre todo le escena sasunaru, es que se ha visto tan superficial que daba asco UU la yonita bueno… creo que esa es pasable XD ¿quién es Aro? XD bueno ya lo descubriréis XD y si… a Yondaime se le va la olla UU, siempre que escribo de él, lo pongo con una débil estabilidad mental y os prometo que no se porque… es solo que cada vez que veo Kakashi gaiden me lo imagino así, bueno, seguro, fuerte, con una pizca de gracia mezclada con ironía, y por supuesto con un rollo macabro y loco que no puede con él, es que parecía como si le gustara matar gente XD no se… es… extraño jajaja XD

Prometo que el próximo capitulo será mucho mejor. Son las nueve y media de la noche, como me he pasado dos horas contestando los reviews de luz y oscuridad no me ha dado tiempo de responder estos, lo siento muchísimo. Pero por favor por ello no me empecéis a dejar sin reviews, juro que la próxima vez si que los contestaré, juro que no tengo tiempo ToT si pusisteis alguna pregunta importante por favor volver a repetírmela, gomen ne UU

Agradecimientos a: tabe, Aya-chan, Sira-chan, Cathain, Kumi Strife, Tifa Uzumaki, Shinku, Naruko-xan, himeno-Asakura, samantha-miko, yukime souma-san, neko-chan lee, yukinita, Sumiko Minamino, laureo, Anako-chan y Aya K.

Muchas gracias en serio, y perdonadme por no contestar reviews, ahora me siento mal toda la semana UU