Bueno pues ya estoy aquí con el capi 5, por lo menos parece que esta semana si que me dio tiempo a tener los dos capítulos hechos, aunque me ha costado muchísimo ToT.
Se que la cosa no avanza muy rápido, pero por favor, tened paciencia conmigo, es un defecto muy tonto pero prefiero que una escena quede bien antes de dejar las cosas a medio explicar, gomen UU
Sin más os dejo con el capi, a ver que os parece ¡me ha costado sudores y lágrimas!
SENSACIONES PASADAS
Naruto no pudo evitar bostezar, hacía más de dos días seguidos que no echaba una cabezadita. Con todo el descaro del mundo y como si estuviera en su casa se echó contra la pared y sentado aun en el asiento de piedra, comenzó a cerrar los ojos. Soltó un pequeño suspiro.
Juugo lo miraba extrañado, como si aquel chico fuera algo que nunca había visto en su vida. Karin prefería no tenerlo en cuenta, esperando a ver que hacia Sasuke, este también observaba al kitsune. Al principio pensó que aquel rubio nunca volvería a importarle, y en cierto modo no creía que lo hiciera, ahora era un sentimiento distinto, un sentimiento de deseo y posesividad que no entendía y que le era imposible llegar a comprender.
Suigetsu examinó las facciones de Sasuke y alzó una ceja, sabía que por aquella mente corría algo a velocidad sorprendente, pero aún no lograba descifrar que era. Siguió la mirada del Uchiha para localizarla posada sobre la cara ahora serena de Naruto. El peliplateado supo que había una conexión entre ellos, pero no quería adelantarse a los acontecimientos, él solo quería usar a Sasuke para sus fines, pero aquel rubio también le atraía, era algo nuevo a lo que solía ver, a lo mejor si le apretaba las tuercas podía hacer que el moreno demostrara algún sentimiento que no fuera el de la venganza.
-¿Tienes sueño, angelito rubio?-, preguntó, con un toquecito burlón.
Naruto abrió los ojos despacio y arrugó el entrecejo "¿angelito rubio?" pero que asco de apodo, se juró que si lo llamaba de nuevo así se llevaría un buen puñetazo.
-Un poco, estúpido recolecta espaldas-, disparó, -creo que necesito dormir un rato-, se levantó del asiento ante la mirada de todos y se acercó bostezando nuevamente a Sasuke, el cual no podía dejar de mirarlo, eso sí, con extrema inexpresividad, -¿hay alguna habitación donde pueda echarme, Sasuke?-.
El Uchiha se volvió hacia Karin, esa guarida era de ella, o por lo menos, esta era la que la custodiaba. La chica asintió a desgana.
-Si, hay unos cuantos dormitorios pero todos están asquerosos menos en el que solía dormir Orochimaru cuando venía por aquí. La cama es suficientemente grande para cuatro personas por lo menos. Así que prefiero no pensar lo que hacía en ella-.
Sasuke no se inmutó por el comentario, Suigetsu rió y Naruto puso cara de asco, encogiendo la frente y haciendo una mueca con la boca.
-Yo tampoco quiero saberlo-, comentó el rubio.
-Pues a mí me da curiosidad-, Suigetsu se acercó de nuevo hasta la espalda del Kitsune y se acercó silenciosamente a su oído, -¿quieres que vaya a acostarme contigo?-.
Un escalofrío recorrió de arriba a abajo la columna del Uzumaki, rápidamente se volvió y se puso a la defensiva.
-Ni muerto dormiría contigo-, se defendió, echándose hacia atrás e intentando separarse de aquel chico.
Suigetsu sonrió de esa forma tan mona que tenía, acariciándose el pelito y cerrando los ojos graciosamente.
-¿Quién te dijo que quisiera dormir?-.
Naruto lo miró sin entender, y después entrecerró los ojos, especulando la posibilidad de que se refiriera a… cuando cayó en la cuenta se sorprendió tanto como para retirarse un poco más.
-No me digas que….-.
-Creo que yo también tengo sueño-.
La voz del Uchiha recorrió la estancia con un matiz un poco endurecido. No había intervenido en la conversación de antes pero la sola mirada que le echó al peliplateado habló por si sola "lo tocas y te mato" fue lo que pudo interpretar Suigetsu, eso únicamente provocó que se le escapara una sonrisa.
Sasuke se volvió y comenzó a caminar, seguido de Naruto y una Karin que corría para agarrar la manga del moreno. El rubio la miró mal ¿pero que confianzas eran esas? ¡si parecía Sakura cuando estaba enchochada con Sasuke! Cada vez que escuchaba sus chilliditos de "Sasuke-kun" le ardía la sangre.
-Puedes dormir en mi cuarto, Sasuke-, se apegó un poco más a su brazo, este ni se movió, como si la chica no existiera y no estuviera a su lado, -podríamos echarnos los dos juntos-.
Sasuke se deshizo del agarre y le habló una sola vez y sin siquiera mirarla.
-No hace falta, estoy acostumbrado a dormir con Naruto, en varias misiones lo hicimos-, cogió un poco de aire, -así que enséñame donde está esa habitación y déjanos solos, Karin-.
El rubio se sorprendió pero no dijo nada, aparte de sentir el calor en la cara pensó que lo único que podía hacer era mirar los andares de Sasuke, el cual iba frente a él. Respiró hondo, creía que se le estaba yendo la olla o algo parecido.
A Karin no le hizo ni pizca de gracia, iba a contestar cuando la fría mirada que le envió el Uchiha le hizo cambiar de opinión ¿desde cuando Sasuke tenía tanto apego con alguien? ¡lo veía y no lo podía creer!
Mordiéndose el labio los dirigió hasta llegar a una puerta que parecía ser el doble de grande que las otras dos. La abrió y con una vuelta algo brusca salió de allí sin siquiera mencionar palabra, como si el desplante le preocupara a alguno de los dos. Cosa que no sucedió y hasta se sintieron aliviados de que la chica se fuera, por lo menos Naruto ya que cualquiera adivinaba que pensaba Sasuke, vamos.
-Pasa-, invitó el moreno, aunque la forma de hablar sonó más como una orden que otra cosa.
A Naruto no le gustó el tono pero sin embargo no dijo nada y pasó detrás de él, cerrando la puerta cuando terminó de entrar.
La habitación quedó a oscuras hasta que Sasuke encendió unas cuantas velas que había encima de un pequeño mueble de madera. Era lo único que había en la estancia a parte de la gran cama de en medio. El Uchiha se pudo hacer una idea de lo que guardaba en aquellas dos puertas el pervertido de Orochimaru. Como pocas veces en su vida, se le puso la piel de gallina y se retiró del mueble, le daban escalofríos nada más de pensarlo.
Naruto se extrañó ante esa reacción y se acercó hasta él.
-¿Pasa algo, Sasuke?-.
Este se volvió hacia él y negó con la cabeza, sin saber porque se retiró del cuerpo de Naruto. La calidez que desprendía parecía llamarlo y se negaba a ceder, así que procuró una distancia considerable y comenzó a quitarle el haorí blanco. El rubio se sorprendió y rápidamente se dio la vuelta, seguramente lo único que quería el moreno era ponerse más cómodo, pero aun así el corazón del Uzumaki iba a mil por hora.
Escuchó a su espalda las prendas caer al suelo, se tensó un poco pero al poco tiempo se riñó a sí mismo. Parecía un estúpido con ese comportamiento, por mucho tiempo que llevaran separados eran amigos ¿no? que importaba dormir una vez más juntos si ya estaban acostumbrados.
Con un poco de torpeza, se quitó la sudadera naranja y la camiseta de red negra que llevaba debajo, por supuesto los pantalones se los dejó, siempre lo hacían cuando dormían juntos. Se quitó las sandalias y ahora si, a cámara lenta se volvió hacia el Uchiha.
-Que poco considerado…-, se quejó para sí mismo cuando vio la situación.
Sasuke ya estaba sobre la cama, dándole la espalda y echado sobre el lado izquierdo, llevaba como única prenda los pantalones y por la acompasada respiración, era de suponer que ya estaba en el quinto sueño.
Naruto intentando no hacer ruido se acercó a la cama y echó la rodilla en ella, notando como esta se hundía pero sin despertarlo. Se colocó estirado sobre las sábanas e hizo lo mismo que su compañero antes, colocarse en el lado contrario y darle la espalda.
No podía evitar sentirse nervioso, su cuerpo temblaba un poco y notó como las palmas de sus manos empezaban a sudar. No entendía el porque de tanto nerviosismo, y menos porque inconscientemente se había ido acercando a Sasuke, tanto como para hacer que ambas espaldas se chocaran. Su respiración se le aceleró y pudo escuchar su propio pulso con total claridad.
El olor masculino del Uchiha le llegó suavemente, cerró los ojos y lo disfrutó, olía igual que siempre, en ese aspecto no había cambiado y en cierto modo le alegró.
De pronto, sintió un aliento en la nuca y una mano pasar cuidadosamente por su cintura, hasta caer en su vientre, de forma totalmente relajada. Su cuerpo dio un bote y se quedó paralizado, mantuvo los ojos abiertos y los labios entrecerrados para que los jadeos no hicieran mucho ruido.
-¿Naruto, estas despierto?-.
La habitación estaba tan oscura como para no ver a dos palmos, las velas que había encendido el Uchiha estaban bastante lejos de la cama y eran insuficientes.
-S-si, lo estoy-.
Notó como se acercaba aún mas y pegaba el pecho pálido en su morena espalda, el calor de su piel traspasó la suya, haciendo que otro tipo de calor, este más intenso, le invadiera por completo el pecho ¿era satisfacción? No lo sabía.
-Prométeme algo-, el rubio asintió con la cabeza dejando que Sasuke captara el movimiento, -no te acerques a Suigetsu-.
-¿Por qué?-.
-Es peligroso-.
-No me importa ¿crees que le tengo miedo? Me subestimas-, el silencio de Sasuke le dio a entender que estaba pensando en recordarle otra vez lo débil que era a su lado, Naruto gruñó y se apresuró a hablar antes de que lo hiciera el moreno, -no digas nada, haré lo que quiera-.
-No lo harás-, comentó con tono severo y sintió como le agarra ahora si, fuertemente de la cintura, además que se sorprendió cuando la barbilla del Uchiha se acomodó sobre su rubia nuca, -prométemelo-.
Al final, se dejó vencer, esa voz, esa calidez ¿Por qué mierda lograba confundirlo tanto?
-Está bien, te lo prometo-.
Conforme dijo esas palabras, Sasuke se despegó de su lado y se colocó de nuevo en el borde izquierdo de la cama, intentando que no se rozaran. Cuando su cuerpo se distanció, Naruto pudo notar la falta de calor y soltó un pequeño gruñido de protesta, sin embargo, pareció no importarle lo más mínimo al moreno, que aparentaba de nuevo estar dormido.
El kitsune cerró los ojos e intentó conciliar el sueño, aquello no le llevaría a ninguna parte y por lo menos tendría que aprovechar las horas que le habían dado para dar una cabezadita. De nuevo la voz de Sasuke le hizo sobresaltarse.
-¿Lo sientes?-, comentó, con una vibración en la voz demasiado sensual para pasar desapercibida, parecía que había estado corriendo por horas y había terminado horriblemente cansado.
Naruto se encogió en las sábanas y se colocó en posición fetal, no sabía a que se refería.
-¿El que?-.
-Si no lo notas no tiene importancia-, su tono resulto algo molesto al responder, como si le hubiera ofendido.
El rubio ya estaba harto, había ido a dormir y lo estaba haciendo sentir de forma muy extraña ¿Qué quería que le diera un infarto por culpa de la velocidad a la que latía su corazón? Con brusquedad se volvió y estiró del brazo de Sasuke para que se pusiera boca arriba.
-¡Lo único que sé es que aquí hace un calor de mil demonio, tebayo!-, gruñó molesto, -pero aun así prefiero sentirte a ti, aunque…-, se puso rojísimo cuando se dio de lo que había dicho, menos mal que no le podía ver bien la cara al Uchiha con tanta oscuridad, -siento cierta tensión-.
Ahora si parecía que Sasuke estaba un poco más satisfecho con la respuesta del Uzumaki, eso es lo que quería saber, si podía sentir la tensión sexual que había entre los dos. Desde que notó el cuerpo fuerte del rubio a su lado no pudo evitar que sus pantalones se rellenaran y le doliera la ingle molestamente.
El Uchiha con brusquedad echó a Naruto sobre las sábanas y se colocó encima. Apoyando las manos a cada lado de la melena rubia. Lo único que podía ver el kitsune desde abajo eran las formas de sus hombros y el brillo de sus ojos.
-No me importas, Naruto, ni lo más mínimo-, ofendido el zorrito encogió la cara, -eso es de lo que me intento convencer, pero hay algo que si tengo claro y no se puede cambiar-, acercó más su cara a la del rubio, -me pones realmente caliente-.
-¿Sa… Sasuke?-, murmuró entrecortadamente.
No se lo podía creer ¿estaba Sasuke riéndose de él? ¡Esperaba que no, pues él si que estaba caliente! Pero… otro pensamiento corrió por su mente ¡eran hombres! No si al final Konohamaru iba a tener razón. Tragó saliva he intento decir algo, ya que Sasuke no parecía tener intenciones de moverse de encima suyo.
No le dio tiempo. El Uchiha se inclinó y dejó que su respiración rozara con los labios entreabiertos de Naruto. Parecía realmente excitado ¡oh dios si lo estaba! Creía que el corazón se le iba a salir.
-Naruto…-.
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Después de andar durante unas buenas dos horas, llegaron al final de ese inmenso desierto. Empezaban a verse las primeras plantas y un río, donde había una gran piedra ocultando la entrada de una cueva.
Alguien los esperaba en la puerta, ninguno habló al ver al personaje menos Deidara, que soltó un brusco resoplido de molestia. Con las manos en la cintura dios tres pasos y quedó frente a él, separados eso sí, por el pequeño y estrecho río.
-¿No había nadie más para enviar a recibirnos, hum?-, balbuceó entre dientes con fastidio.
Tobi echó la cabeza hacia un lado mientras lo miraba, después simplemente se encogió de hombros, como si no comprendiera el enfurecimiento de su senpai.
-Sigues con ese carácter tan explosivo, ¿eh, Deidara-senpai?-.
El rubio comenzó a andar sobre el agua con bastante rapidez.
-Arg, juro que te mato, hum-.
Una pequeña risita se le escapó a Tobi, parecía que por lo menos él si disfrutaba peleándose con su compañero. Hizo unos movimientos cómicos con las manos y se retiró mediante Deidara se acercaba.
-Y yo que me había bañado y todo para recibirte, jeje-, meneó de nuevo la mascara hacia los lados, -no seas malo y dame un abrazo-.
Una enorme vena le creció en la frente al rubio ¡dios santo como le exasperaba aquel tio! Lo odiaba con todo su ser, ojalá tuviera la oportunidad de destriparlo vivo. Apretó el paso y salió corriendo con el puño en alto.
-¡De estas te acuerdas, hum!-.
-Deidara por favor quédate quieto-.
Como si aquella voz hubiera lanzado un hechizo, el rubio se quedó paralizado. Apretó el puño con todas sus fuerzas para después gruñir y dejarlo caer a uno de sus costados. No soportaba que nadie le diera órdenes, pero si contradecía a Itachi, aquel despreciable zombi tendría un punto más.
-Tu ganas, idiota, hum-, se quejó cruzándose de brazos y esperando a que los otros dos que viajaban con él, llegaran a su posición.
Tobi se quedó quieto y porque negarlo, sorprendido ante la reacción de su senpai ¿desde cuando le hacía él caso a alguien? Le parecía realmente imposible. Su mirada fue de Deidara a Itachi, y así sucesivamente, intentaba buscar si había ocurrido algo que se le escapara. Al final según la cara que mantenía el Uchiha, si algo había nacido, era unilateral, eso parecía estar claro.
Al final la mirada de Tobi se desplazó sobre el otro rubio, que también parecía mirarle un poco sorprendido. No pudo evitar que sus labios se arquearan en una sonrisa, aunque claro con la máscara no se vio descubierta.
La voz del moreno volvió a captar la atención de todos, parecía más seca que de costumbre, cosa que advirtió sus compañeros de inmediato.
-No te quedes ahí y llévanos con el líder-.
Pero antes de que Tobi se volviera a formar los sellos para desplazar la piedra. Yondaime se acercó a él, quedando frente a frente. Con todo el descaro del mundo, levantó la mano y tocó la parte de la máscara que no tenía agujero, impidiendo la visión. Después de concentrarse y reconocer el chakra, Kaseiyo sonrió y su expresión seria pareció relajarse.
Itachi observó la escena realmente sorprendido ¿Qué pasaba allí? No podía soportar estar frente a cosas que se le escaparan de las manos, tenía que tenerlo todo controlado. Respiró hondo para intervenir, sin embargo el rubio comenzó a hablar, evitando que el propio Uchiha lo hiciera.
-Vaya, que sorpresa-, dijo con un brillo especial en los ojos, como si le hubieran dado una de las mejores noticias de su vida.
Tobi levantó su mano y quitando la de Yondaime de su máscara, entrelazó sus dedos con los del rubio, en un gesto cariñoso e íntimo.
-Después hablaremos, ahora no es momento-, se volvió sin soltarle pero después decidió encararle de nuevo, -me alegro de que me reconocieras-.
El cuarto sonrió, dejando que los cabellos rubios se agolparan a cada lado de su cara por el movimiento de su mandíbula.
-Sería imposible no hacerlo. Estoy deseando oír tu explicación-.
Tobi asintió y se dispuso a darle la espalda. Formó unos cuantos sellos y la piedra comenzó a ascender.
-Te lo contaré todo. Y lo siento, me enteré que murieron, los dos-.
Yondaime asintió, pero no respondió, los labios se le habían resecado y su garganta parecía arder. La sola mención de aquellas dos personas hacía que su corazón bombeara con fuerza. El amor de su vida, sus amigos, sus compañeros, sus victimas…
Itachi no era el único que esperaba impaciente a que subiera la piedra y comenzaran de nuevo a andar para cortar toda esa intimidad que colmaba el aire, sino que el mismo Deidara también, manteniendo los dientes bien apretados. No le bastaba con que le quitara la atención de Itachi, si no que ahora también la de Tobi.
En un arrebato y sin poder aguardar a que la entrada se hubiera liberado por completo, se acercó hasta los dos y de un empujón quitó a Yondaime de detrás de Tobi. Después con una fuerza exagerada le dio un capón en la cabeza al pobre castaño.
-¡Itai!-, gruñó dándole tiempo a terminar de subirla completamente para que todos pasaran, -¿Qué haces, Deidara-senpai? ¿Has cambiado las explosiones por los golpes? ¡claro son más rápidos! No, espera… ¿los tienes para casos de emergencia?-.
-¡Pedazo de idiota!-, ladró con todas sus fuerzas, después se puso entre los dos y los miró simultáneamente, -¡ahora mismo me contáis que leches está ocurriendo aquí, hum! ¿de que os conocéis, vosotros dos?-.
Kaseiyo se mantuvo recto y mirándolo inferiormente con expresión agria. Por él no abriría la boca hasta hablar con Tobi. Este simplemente se rascó la nuca y meneó de nuevo la máscara monamente.
-Son todo imaginaciones tuyas, Deidara-senpai-, comentó con voz alegre, -seguro que es causado por el estallido de tus explosiones, que te hacen ver luces y cosas raras-.
-¡Y una mierda!-, gritó corriendo detrás de él, ya que Tobi había quitado el freno y había salido escopeteado dentro de la cueva, -¡cuando te pille me lo contarás todo, hum!-, se escuchó a lo lejos, ya habían entrado los dos y distanciado bastante de los que quedaban fuera.
Itachi se colocó al lado de Yondaime y ambos comenzaron a entrar en la oscura guarida. Aquello realmente era bastante vulgar y sombrío. Todo lo que podía ver era piedras por todos lados, ni una mísera lámpara en la pared. Se dio cuenta de que el Sharingan de Itachi brillaba y que para él no era ninguna molesta tanta oscuridad, le recordó a un gato y no pudo más que sonreír.
El Uchiha se percató de ese gesto y lo miró sin decir nada. Cuando el rubio ahora le sonrió a él, el moreno desvió la vista y se centro en lo que tenía delante, haciéndole un visible desplante.
Aquello le extrañó a Kaseiyo. Tanto como para darle un golpecito hombro con hombro y arrugar el entrecejo.
-¿Y a ti que te pasa?-.
Itachi ni le miró, siguió andando sin expresión alguna en la cara. Sus labios se movieron lentamente.
-Me dijiste que me alejara de ti, que no te prestara atención y eso estoy haciendo-.
El rubio pensó que era la conclusión más sensata a la cual podía llegar, y sin embargo algo se le agolpaba en el pecho, una sensación molesta ¿es que acaso le importaba si Itachi le tenía en cuenta o no? Después de pensarlo por unos minutos dejó escapar un audible gruñido ¡mierda, si que le importaba!
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Bueno pues otro capitulo escrito, que tal? Bueno pensaréis que sigue sin avanzar, pero es que este fic no tiene muchos secretos, es más la convivencia y todo eso, en el momento en que se encuentren naru y yondi, fin del fic UU puede que le ponga un ova o algo así pero que no será nada importante vamos… sería ya para cerrar bien el fic. Gomen pero no será muy largo UU
Ya es la segunda vez que pongo la misma razón para Tobi, hay otro fic en el que voy a dar la misma explicación que en este, es que es la única que se me ocurre gomen UU y para las que no lean el manga, que sepan que no está probado que Tobi sea Obito eh? Vamos mucho más lejos de la realidad, a lo mejor no tienen nada que ver y Kishi lo ha puesto así por gusto, yo no mantengo esperanzas aunque me gustaría jeje.
El sasunaru va muy lento, pero entendedlo, Sasuke no ama a Naruto, o no por ahora. Solamente le pone cachondo XD sobre Naruto, este pobre está tan confundido que no sabe ni lo que quiere XD
Ahora que lo recuerdo, Kusoy! Me dijiste que al poner a naru y sasu tan parecidos a los del manga iba a resultar difícil después liarlos en el fic, muy acertada hija, que me ha costado un montón y aun no estoy convencida, corcholis UU
Odio no poder contestar reviews, es que me da mucho coraje, pero después de terminar los de "luz y oscuridad" he gastado todo el tiempo que podía estar en el pc y además que estoy colgando un día más tarde, podréis perdonadme? Lo siento mucho ToT (esto lo digo siempre que no puedo contestar reviews, si me habíais echo una pregunta importante, volved a hacerla en este ok? Pos fic ToT)
Gracias a: yukiyagami, Sira-Chan, Cathain, Naruko, Kumi Strife, samantha-miko, chetza hime, tabe, Kyoto Jaganshi, kuzoy, Denisuki, Zahia-vlc, YuKiMe SoUmA-cHaN, Mayumi Ninthhell (por cierto, si, lo es mirado y Kaji es mas fuego de incendio, sin embargo queda mejor no? XD), neko-chan lee, Tifa Uzumaki, Aya K, Anny Uchiha Asakura, Sumiko Minamino, Yukinita.
Es la primera vez que tengo tantos reviews en este fic, muchísimas gracias n.n
