LA BÚSQUEDA DE HARRY

Harry se despertó sobresaltado, notaba que todo el cansancio acumulado durante su estancia con los Dursley se había esfumado. Se despertó a lomos de un gran Fénix blanco y parecía que todas sus preocupaciones se habían esfumado a medida que este le distanciaba de todo lo conocido. En estos momentos seguía siendo de noche, aunque el sol no tardarían en aparecer a su espalda, estaban sobrevolando el océano. Había sido la única vez en todo el verano que no se había despertado empapado en sudor y lagrimas.  Un suave calor emanaba del animal cosa que se agradecía teniendo en cuenta la brisa fresca que había en el lugar. Nada se podía ver por ningún lado, solo mar. Puro, limpio. Nada sabía de a donde se dirigía la bestia voladora. Poco se podía sacar en claro de la carta que había recibido salvo que alguien, desde hacia mucho mucho tiempo había sabido de la lucha que tendría que tener con Voldemort y la había escrito para él.

Divagando en sus pensamiento no se percató que en un punto del horizonte una pequeña isla se vislumbraba hasta que estuvo suficientemente cerca como para apreciar un enorme castillo en mal estado encima de un montículo de roca, un  camino salía de lo que parecía la puerta de entrada en dirección a un frondoso bosque cercano. El Fénix pareció descender un poco. Seguro que iban allí, pensó . El Fénix se adentró por lo alto de las murallas y descendió a lo que parecía el patio de armas. Harry estaba perplejo, ERA ENORME. En cuando Harry bajó del fénix, una hermosa canción salió de su pico. Las murallas, almenas, torres.... del castillo que hasta hace unos segundos daban casi la impresión de caer  se volvieron blancas como el marfil, casi al mismo tiempo que los primeros rayos de sol entraban en el lugar. DONDE ESTABA?. QUE HABÍA VENIDO HA HACER AQUÍ EXACTAMENTE?.

Su mirada recorrió el recinto buscando cualquier signo de vida. No la encontró. La verdad le daba un poco de pereza tener que buscar a los posible habitantes siendo como era el castillo tan enorme, podía tardar horas y no siquiera sabía por donde empezar. Como respondiendo a sus plegarias un voz le sobresaltó a su espalda

.-Bienvenido Joven amo. Me alegra verle al fin después de tantos años.

-----------------------------------------------------------

El Sr Weasley volvió como de costumbre a las 12 de la noche de su trabajo, esa era la hora normal desde que se había emprendido la búsqueda de Harry Potter, hacía ya un mes. Como de costumbre, ningún miembro de la familia se había acostado aún, esperando las últimas noticias que su padre podía darles. Como siempre su padre entro con la cabeza cacha y los ojos turbios por el cansancio, su única respuesta era un débil movimiento negativo de su cabeza antes de ir directamente a la cocina, comer cualquier cosa y dormir durante las pocas horas que le quedaban antes de volver al trabajo. Por lo que habían averiguado tanto ellos como los martífagos le estaban buscando, Voldemort estaba deseoso de saber si alguien le había privado de su venganza personal enviando a todos sus seguidores a una búsqueda sin precedentes.

Al ver la reacción de su padre, la familia Weasley se dirigió a la cama, con los ánimos por los suelos. Ginny hacía una semana que no salía de su habitación y tenían que sacarla a rastras para que se sentase con ellos a la mesa. Tras muchos ruegos cogía con la mano la cuchara y de vez en cuando le la introducía pesadamente en la boca, nunca  se la terminaba y ningún sonido salía de su boca. Durante el día pocos comentarios se escuchaban, ni siquiera los gemelos estaban de humor. Ron y Hermione se pasaban todo el día juntos, mirando simplemente el horizonte sin siquiera hacerse ningún comentario. No hacia falta. Su mente estaba siempre con Harry.

Toda la comunidad mágica estaba buscándole. Todos sin excepción sabían que su héroe había desaparecido. Su perdida no le era indiferente a nadie. Por un lado, teníamos a los morfífagos, que eran presionados por su amo en busca de que había pasado realmente, por el otro, los que pensaban que su única esperanza de volver a derrotar a Voldemort se había esfumado como el viento. Empezaron a volverse desconfiados. Que esperanza les quedaba a ellos si la persona más protegida del mundo mágico había desaparecido sin dejar rastro. El temor invadió los corazones de la gente y nadie permanecía fuera de sus casas pasadas las 9 de la noche, cerrando puertas y ventanas con llave. No se fiaban de ningún desconocido y las conversaciones se mantenían entre susurros.

Cornelius Fudge por su parte recibía presiones de todas partes, obligándole a destinar a todos los Aurores fuera de servicio a la búsqueda.

A parte de Ginny, el otro que les preocupaba especialmente era Remus Lupin, cuando no estaba buscándole se pasaba el día como alma en pena en Hogwarts, surcando los pasillos como quien se dirige al patíbulo. Sus ojos no tenían ni un ápice de la vida que tenían antaño. Cuando salía en su búsqueda se quedaba varias noches sin dormir hasta que Dumbledore le obligaba a descansar, amenazándole con mantenerle encerrado hasta que se recobrara.

Poco a poco las esperanzas de volverle a ver con vida se iban esfumando, sobretodo después de que Severus Snape se recuperara del coma en que había entrada tras tocar un trozo perdido de la carta que había recibido Harry. Enseguida a su alrededor se encontraban el director, la jefe de Gryffindor, el Sr y la Sra Weasley, Hagrid y Remus Lupin.

.-Severus, puedes hablar?.- Le preguntó el director.

.-Si, donde estoy? Que ha pasado?

.-Estábamos en la habitación de Harry te acuerdas, cuando algo te golpeó. Te diste un golpe contra la pared que te ha dejado en coma hasta ahora.

.-Si... ya me acuerdo. Toque.... toqué ese trozo de papel y después.....

.-Puedes decirnos algo de ese papel.

.-No, apenas lo rocé, pero la energía, nunca he sentido nada por el estilo, ni siquiera aquí en Hogwarts.

.-Era una energía oscura?.- Preguntó Remus impaciente.

.-No estoy seguro, pero de lo que si lo estoy es que si Harry tocó esa carta.... yo apenas la rocé y la mayoría de su poder se había marchitado. Si Harry tocó esa carta....

La sr Weasley empezó a llorar desconsoladamente, su corazón había llorado la perdida de Harry como si se tratase de uno de sus hijos. Y ahora, el profesor de pociones les quitaba lo único que les quedaba, la esperanza. El comentario golpeó a Remus como si le hubiesen arrancado el alma, sus ojos se volvieron totalmente inexpresivos y su mente parecía vagar en sus pensamientos. La profesora McGonagall tubo que sujetarse para no derrumbarse ante la noticia. El Director se sentó junto a su profesor de pociones no sabiendo que decir. Hagrid gritaba diciendo que Harry no podía estar muerto, eso era imposible.

.-Le he fallado a Lily, que dios me perdone.- Fue lo único que dijo Snape antes de caer inconsciente.

Aunque desde el ministerio se empezaba a dudar de que Harry siguiese con vida, los miembros de la orden continuaron la búsqueda sin descanso aunque algunos les dijeran que no querían admitir lo evidente. En cuando el profesor Snape se recobró un poco de sus lesiones, pidió ir a ver al señor oscuro. Tal vez este pudiera desvelar que había pasado. Lo único que les dijo al volver era que Voldemort no había sido el causante y que Voldemort ahora concentraba su búsqueda en el causante. Quería matar con sus propias manos a quien le había privado de su merecida venganza. Aunque no tenía ni una sola pista de quien podría ser. Eso les permitió tener un poco de esperanzas. Que otra persona podría querer ver muerto a Harry. Nadie.

Poco después llegaron los resultados de sus exámenes junto con los resultados que había obtenido Harry con una carta donde Dumbledore les decía que la podían abrir y guardársela a Harry para cuando volviera. Hermione había conseguido 12 TIMOS y las notas suficientes como para pensar en ser Auror. Ron en cambio aunque había conseguido 8, la nota de pociones no era lo suficientemente alta como para asistir a su asignatura. En un mar de lagrimas vieron como Harry había conseguido también su sueño, 10 TIMOS y la posibilidad de ser Auror.

Esa noche la pasaron solos en el jardín, mirando las estrellas y rezando para que su amigo pudiera estar pronto con ellos. Aunque Ron no podía asistir a las clases con Snape, decidió escoger todos los EXTASI posibles, es decir, todos menos pociones para poder llegar a cumplir su deseo y el de Harry. Hermione le dijo ella le enseñaría por las noches lo que dieran en pociones. Que ellos supiesen no podía asistir a las clases de Snape pero no había ninguna regla para no poder hacer el examen final. De modo que si lo superaba recibiría las  calificaciones necesarias para continuar sus estudios como Auror.

------------------------------------------------------------------------

Llegó el 1 de septiembre sin ninguna noticia de Harry. Los Aurores prácticamente habían tenido que dejar la búsqueda debido al aumento de las actividades de Voldemort que parecía estar dispuesto a hacer pagar a todo el mundo no poder llevar a cabo su venganza. Las victimas se empezaban a contar por centenares, tanto muggles como magos eran eliminados sin piedad y las fuerzas de Dumbledore se veían incapaces de para la oleada de pánico que asolaba Inglaterra.

Ginny, Ron y Hermione llegaron a la estación de tren donde se encontraba un fuerte destacamento de Aurores para garantizar su seguridad. Nuestros amigos no tenían ningunas ganas de volver al colegio, no sería lo mismo sin Harry. Podían tener sus diferencias, incluso discutir y no hablarse pero siempre habían sabido que Harry estaba ahí con ellos. Que si algo pasaba podían contar con él para lo que fuera. Las miradas de los demás estudiantes al llegar se posaron en ellos. Parecían todos ansiosos por preguntar si se conocía alguna nueva noticia de Harry. Todos parecían preocupados por su compañero de escuela, sobretodo los Gryffindors. Como siempre buscaron uno de los últimos vagones que siempre permanecía libre y pusieron sus cosas allí. Al poco tiempo llegaron Neville y Luna. Con el semblante sería temiendo preguntar para no saber la respuesta. Hermione simplemente cabeceó negativamente sabiendo de antemano la pregunta que querían hacerle. Su derrumbaron en sus asientos sin comentar nada. Finalmente Neville cortó el silencio.

.-Vamos a continuar con la Armada de Dumbledore?.- Hermione y Ron se miraron, ni siquiera se lo habían planteado, como podían continuar? Harry era lo que hacia que eso fuera posible. La admiración que los demás alumnos le tenían al haber luchado con Voldemort y sobrevivido le hacia ganarse el respeto de todos los estudiantes incluso los que eran mayores que él. Como podían continuar con su obra.

.-Tu que crees?

.-Bueno, creo que.... a Harry le gustaría que lo hiciésemos no. No le gustaría que no nos preparásemos para hacer frente a quien tu ya sabes.

.-VOLDEMORT, ese hijo de puta se llama Voldemort.- Dijo Ginny hablando por fin desde hacía semanas, mientras una lagrima pasaba por su mejilla.- Llámalo por su nombre. Por mi parte pienso continuar. Pienso hacer todo lo que esté en mi mano para parar a ese monstruo, los demás podéis hacer lo que queráis.- Ese fueron todos sus comentarios al respecto, dando por zanjado el tema. Lo demás se la quedaron mirando, notando cuanto sentía la muerte de Harry, como todos los demás miembros de la familia Weasley consideraba a Harry como a un hermano, aunque sus sentimientos iban un poco más allá. Desde el momento que lo vio se había enamorado de él. Puede que fuese amor a primera vista, o simplemente capricho de adolescente pero después de haber sido salvada por él, ese sentimiento se había hecho más fuerte. No esperaba que él la correspondiera pero ese seguía siendo su sentimiento de todas formas.

.-Que os parece si hacemos una reunión y les preguntamos que hacer?. Los demás miembros también deberían poder opinar.- Los otros simplemente cabecearon afirmativamente dando por cerrado el tema tb.

Al cabo de una hora. Oyeron abrirse el compartimiento en el que estaban y escucharon un voz horriblemente familiar.

.-Pero que tenemos aquí, el club de fans de Harry Potter alias el muerto.- Dijo Draco Malfoy saboreando cada palabra.

Nuestros amigos le miraron con rabia en los ojos aunque se quedaron pasmados al ver lo que tenían delante.

.-CALLETE Malfoy.- Dijo un vez desde su espalda. Eso provocó que Malfoy se girara para ver quien le había hecho callar. Detrás de él se encontraban gran cantidad de alumnos de todos los cursos y de todas las casas excepto la de Slytherin. La que la había hecho callar había sido (*********Jefa de curso*********) que había pertenecido el año anterior a el ejercito de Dumbledore impartido por Harry. Realmente todos los presentes parecían indignados con la actitud de Malfoy.

.-Y SI NO?.- Dijo este todo lo más arrogantemente que pudo ante la situación dispar que tenía delante.

.-En estos momentos hay aquí suficientes prefectos como para pedir tu insignia. Te gustaría.- Contestó esta plantándole cara. Malfoy decidió que una retirada a tiempo era media victoria y se dirigió hacia la salido pasando al lado de los que se habían congregado allí. Cuando este finalmente se perdió de vista.

.-Gracias.- Dijo Hermione.

.-No hay de que, ese estúpido no sabe lo que hace si piensa que puede salir tranquilamente de aquí diciendo lo que ha dicho de Harry. Si tenéis cualquier otro problema decidlo, las demás casas os apoyaran.- Todos los presentes asintieron. Al parecer todos estaban consternados por la perdida de Harry y no estaban de humor para escuchar chorradas de boca de un estúpido Slytherin.

Lo que había pasado paso de boca en boca por todos los vagones del tren. Los Gryffindors estaban tirando chispas y si por ellos fuera habrían ido directamente en busca de los Malfoy para hacerle tragar cada palabra que había dicho.

 El resto de la jornada transcurrió normalmente. Aunque durante la selección pocos gritos de animo de escucharon por parte de las casas, excepto de Slytherin que parecían vivir en un mundo aparte. En la mesa de los profesores, se encontraban todos los jefes de sus casas, con gran cantidad de profesores que tampoco parecían de buen humor. Remus Lupin se encontraba entre ellos, aunque no apartó en ningún momento la mirada de la mesa. Parecía terriblemente abatido.

Al terminar de comer el director habló.

.-Quisiera hacer varios comentarios antes de que se retirasen a sus respectivos dormitorios.- Su voz sonaba más cansada que nunca y algunas palabras fueron meros susurros.- Primero que nada agradecer al profesor Lupin que haya aceptado después de mis reiteradas suplicas aceptar de nuevo el puesto de profesor de las artes oscuras. Segundo, pedir un minuto de silencio por los miembros que ya no se encuentran con nosotros.- Haciendo alusión a la ausencia de Harry entre ellos. Todas las casas bajaron instintivamente su mirada hacia el suelo. Un silencio absoluto se apoderó del comedor aunque algunos murmullos se escuchaban en la mesa de Slytherin ante la mirada inquisidora del profesor de pociones. Estando en ese silencio, se escucharon unos pasos alejándose del comedor, todos levantaron la mirada para ver a Ginny Weasley dirigiéndose tranquilamente hacia la salida. Al instante Ron y Hermione la siguieron, no admitirían la muerte de Harry tan fácilmente. Al verlos, la mesa de Gryffindor en pleno se puso de pie y les siguió ante la mirada atónita de los demás estudiantes y profesores. Los miembros de las otras casas que habían pertenecido al ejercito de Dumbledore se levantaron y siguieron a los Gryffindors. Al poco tiempo las casas de Hufflepuf y Ravenclaw se quedaron vacías. En la mirada del profesor Lupin se pudo apreciar al fin una chispa de vida en su interior. Levantándose y siguiendo al grupo de estudiantes que faltaban por salir. Hagrid tb le siguió. El profesor Dumbledore miraba alegre la escena, queriendo con toda su alma poder seguir a todo el grupo en su cruzada.

.-Al parecer no están dispuestos a considerar al Sr Potter oficialmente Muerto.- Dijo McGonagall ante el espectáculo.

.-A quedado claro, Minerva, este puede ser un año muy duro para todos.

---------------------------------

En el cuarto común de Gryffindor una reunión tenía lugar, al parecer se encontraban todos los alumnos. Una premisa quedó clara, no admitirían ninguna falta de respeto hacia Harry. Para ellos Harry seguía siendo un miembro activo de su casa. Si los Slytherin no lo respetaban sería su problema. Al entrar McGonagall  en la sala común se encontró con todos los estudiantes apelotonados allí. La que habló fue Hermione, aunque su voz era entrecortada entre la frustración y la emoción que sentía en estos momentos.

.-Profesora McGonagall, creo que es mi deber informarle que la casa Gryffindor no admitirá ninguna mención a la supuesta muerte de Harry Potter, ni ningún comentario respectivo por parte de ningún estudiante ni profesor. Esperamos que informe a las otras casas que si no respetan este punto se las tendrán que ver con todos los Gryffindors. Esto no es negociable.

Minerva simplemente cabeceó, comprendiendo que no había error posible en sus palabras. Que dios amparase a quien la rompiera, pq ella, ni ningún estudiante de Gryffindor lo haría. Y por lo visto en el comedor, contaban con el apoyo incondicional de las otras casas, a excepción de Slytherin por supuesto.

Inmediatamente se dirigió a la oficina del director a ponerle al corriente de la decisión que había tomado su casa. Allí se encontraban algunos de los profesores que comprendieron enseguida la gravedad de la situación. Nunca en la historia de Hogwarts, toda una casa se había puesto tan dura respecto a un tema.

.-Crees que van en serio.

.-Sin duda Albus, he visto sus caras. Yo no tentaría la suerte.

.-Severus, convendría que los miembros de tu casa no tomaran a broma esta promesa, yo me sumo a ella. Todos los alumnos que no cumplan esta petición serán duramente castigados, espero que esto quede clara paro todos los profesores. No queremos que empiece una batalla campal entre casas. Solo nos faltaría esto. Quien la incumpla será castigado con 200 puntos y un mes de arresto. Mañana durante el desayuno lo aré publico. Espero que todos actuemos en consecuencia.

Durante el desayuno el director llamó la atención de los estudiantes que comían silenciosamente. Todos conocían ya la posición de los miembros de la casa Gryffindor y la mayoría estaban deacuerdo sumándose a esta petición.

.-Antes de comenzar la jornada quisiera hacer una advertencia. Todo aquel que no respete la memoria del Sr Harry Potter recibirá una sanción de 200 puntos para su casa y será castigado con un mes de detención. Me parece que todos han sido informados por sus jefes de casa de cómo está la situación. Esperemos que no se tenga que recurrir a castigos más severos. Nada más, pueden ir a sus clases.

Pronto se pudo comprobar que las amenazas de los Gryffindors eran ciertas, algunos Slytherins hacían comentarios delante de ellos lo suficientemente bajos para no ser pillados por los profesores, aunque todos ellos sufrían ciertos accidentes en los pasillos. Caídas por las escaleras, tropiezos accidentales, más de uno había tenido que ir a ver a la enfermera para curar heridas leves. Cuando alguno intentaba devolver el golpe se encontraba con un numeroso grupo de Gryffindors a su lado impidiendo sus represalias. Pronto se dieron cuenta que la cosa iba enserio y dejaron de hacerlo. Únicamente Malfoy seguía con las suyas. Cosa que tenía a toda la casa en pié de guerra. Durante una clase de criaturas mágicas, donde Hagrid estaba enseñando unos establos improvisados donde tenía algunos unicornios, Malfoy no pudo contenerse viendo los excrementos de los animales.

.-Ahí es donde debe estar Potter.- él no quería decirlo tan fuerte pero fue escuchado claramente tanto por Hagrid como por los miembros de Gryffindor que cogieron rápidamente sus varitas para hacerle callar.

.-SR Malfoy, ACABA DE PERDER 200 PUNTOS PARA SU CASA.- Gritó Hagrid .- Y LIMPIARÁ ESTAS ESTABLOS SIN MAGIA DURANTE UN MES.

.-Usted no puede hacer eso.- le contestó él orgullosamente.

.-Si puedo, son ordenes del profesor Dumbledore. Aunque si no quiere aceptar el castigo siempre puede apelarlo, aunque viendo las miradas de sus compañeros yo no lo haría.

Malfoy se giró para ver las varitas levantadas de los gryffindors apuntando directamente hacía él y con intenciones de usarlas. No tubo más remedio que tragarse sus palabras y acatar el castigo si no quería que se tomaran la justicia por su mano. Aunque el punto álgido de esta disputa no la tuvieron con un alumno, si no con un profesor, durante una clase de pociones. Uno de sus estudiantes de Gryffindor había mezclado erróneamente uno de los 25 ingredientes de una complicada poción provocando un humo negro que oscurecía la estancia. El profesor Snape empezó a gritar al estudiante.

.-QUE DEMONIOS HA HECHO, ES USTED ESTUPIDO, ES INCAPAZ DE SEGUIR LAS INSTRUCCIONES, UNICAMENTE HE ENCONTRADO DOS ALUMNOS MAS INCOMPETENTES QUE USTED, LONGBOTTON Y POTTER COMO....

No pudo terminar la frase, Hermione había empezado a lanzarle maldiciones antes de terminar, seguida de todos los Gryffindor presentes. El profesor Snape tubo que refugiarse detrás de su escritorio para no recibir ninguna de ellas. Cuando los Slytherin intentaron defender a su cabeza de casa, se encontraron que los miembros de Hufflepuff y Ravenclaw les apuntaban a ellos para que no intervinieran. El profesor se salvó porque en ese momento sonó la campana que indicaba que la clase había terminado. Saliendo todos los estudiantes rápidamente. El el despacho del director.

.-COMO TE HAS ATREVIDO SEVERUS, NUNCA CREI QUE TU.....

.-Lo siento director, no lo pensé, estaba enfadado con uno de mis estudiantes y...

.-Sabes lo que has hecho, todos los estudiantes de Gryffindor querrán tu cabeza, sabes que los ánimos están bastante caldeados como para que ahora tu le pongas más leña al fuego.

.-Lo siento yo no pensé.

.-Severus.- le dijo McGonagall.- Prometo que si esto vuelve a repetirse te encerrare en la sala común de Gryffindor sin una varita para defenderte. Lo has entendido?.- McGonagall le dijo muy seriamente.- y que dios se apiade de ti, ahora recibirás el castigo que ellos crean conveniente.

.-Castigo?

.-No creerás que ellos se quedarán tan tranquilos después de lo que has hecho verdad.- Dijo Minerva antes de salir dando un portazo del despacho del director.

.-Que... que crees que aran Albus?.- Preguntó Severus preocupado.

.-No tengo ni idea pero si me preguntas a mi, lo tendrás bien merecido.

El profesor Snape salió  disgustado del despacho del director. No había querido decirlo, le había salido por costumbre.

Durante la semana siguiente, las clases entre el profesor Snape y los diferentes cursos de Gryffindor siempre terminaban con algún extraño percance, calderos que explotaban, pociones que dejaban el suelo hecho una porquería, olores desagradables que inundaban las mazmorras durante días. Fue la peor semana de su vida. Y Albus Dumbledore no le prestó ninguna ayuda. Ni siquiera los elfos habían querido limpiar su aula y había tenido que hacerlo él mismo. Ahí quedó patente que los Elfos domésticos también estaban con los miembros de Gryffindor en el tema de Harry. Ellos no olvidaban lo bien que se había portado con ellos, especialmente Dobby.

El profesor Lupin por su parte, se dedicó a impartir las clases de defensa aunque los que le conocían del otro curso notaban que no estaba centrado en lo que hacía. Les explicaba las cosas sin esa emoción que le había caracterizado. Respondía las preguntas correctamente y todo eso, pero se notaba que su mente no estaba en la tarea. Hermione y Ron mantuvieron algunas conversaciones aunque nunca hablaron de Harry. Ese era el problema. Ellos lo sabían pero no podían hacer nada por ayudarle. Tenía que aceptar que tal vez no volverían a verle. El profesor Dumbledore prácticamente le había obligado a aceptar el puesto de profesor, con la intención de que saliera de su depresión. Pero aún no lo había superado, el profesor se presentaba voluntario para cualquier misión  que la orden necesitase, por peligrosa que fuera, cada vez se estaba volviendo más arriesgado y temerario como buscando una vía fácil para escapar de esa tortura. En varias ocasiones había permanecido por varios días en el hospital. Finalmente Dumbledore había decidido tenerle al margen de la orden, viendo que cada día que pasaba era más fácil que fuera el último.

La familia Weasley no había dejado en ningún momento de buscar  a Harry, hablando con aurores y siguiendo pistas que nunca conducían a nada. Si todo el mundo mágico no conseguía dar con él, lo más probable fuera que no se encontrase allí. Debía encontrarse en el muggle. De modo que empezaron a poner anuncios en periódicos y alertaron a la policía muggle, aunque tampoco consiguieron nada.

La armada de Dumbledore se reunió al fin pasados casi 2 meses del inicio del colegio. Todos los integrantes de ella estaban allí.

.-Bueno, todos saben que hacemos aquí, este año el profesor de defensa que tenemos no es un incompetente como el del año anterior.- Dijo Hermione.- de modo que no sabemos si es conveniente o no continuar con este asociación ya que no.....- Todo el mundo entendía a que se refería Hermione, no estaba Harry para enseñarles.

.-YO Voy a seguir.- Dijo Ginny muy fuerte para que todos la oyeran.

.-Y YO.

.-Y Yo-

.-Yo también.- Numeroso gritos afirmativos se escucharon en la sala.

.-Ya habíamos pensado en esta posibilidad, que os parecería tener esta aula para practicar, ni profesores, ni horarios. Este lugar siempre estará abierto a quien necesite practicar, tanto encantamientos, como defensa, incluso pociones si lo necesitamos. Siempre habrá alguien que sepa más que nosotros, alguien que nos eche una mano.- Todos parecían aceptar el nuevo uso del aula especial.

.-Yo propongo que en esta Aula no haya alumnos de diferentes casas, todos estamos aquí por la misma razón,  un mismo sentimiento nos une, propongo usar únicamente el emblema que nos identifica a todos por igual, Hogwarts. Además propongo rebautizar el nombre y utilizar en de su fundador. Propongo que a partir de ahora se llame La armada de Harry. AH. Quienes estén a favor que levanten la mano.

Todas las manos se levantaron inmediatamente, incluidas las de Ron y Hermione. A partir de ese día, siempre podía encontrarse a algún estudiante de diferentes cursos dispuesto a prestar una mano. Siempre había estudiantes practicando y otros corrigiendo. Incluso destinaron un espacio para las pociones donde Ron, Hermione y Neville ( Este tampoco consiguió superar las pociones) repetían las pociones vistas en clase. La gente ya no se agrupaba por casas, sabían que todos los que allí se encontraban eran sus amigos y no dudaban en preguntar a cualquiera que estuviera a mano.

--------------------------------------------------------

Bueno, aquí termina el Segundo capitulo, desde luego mira que soy obstinados los lectores ehh, yo que pensaba que tendría que actualizar al cabo de un laaaaaargo tiempo dándome tiempo pa terminar el primero de la trilogía y os habéis empeñado en enviar review hasta llegar a los 25 que pedía en su momento. Bueno lo prometido es deuda de modo que......

Por cierto, es posible que alguien encuentre que este capitulo tiene cierta similitud con un fic que hay en ingles. Es cierto, ese fue mi inspiración. No puedo ponerlo como referencia pq no lo he encontrado. Hay demasiadas historias de modo que si alguien sabe a cual me refiero que me lo ponga en un review. En cuando lo sepa lo pondré aquí para que no haya malas interpretaciones.