LOS HIJOS DE LA LUZ.

Era fin de semana para los estudiantes del colegio de magia y hechicería. Eran pasadas las 2 de la madrugada. Los estudiantes hacía ya algunas horas que debían permanecer en sus respectivas salas comunes. Los profesores solían estar durmiendo tb a esas horas.

Únicamente el vigilante del castillo junto a su gata, caminaba usualmente por los pasillos misteriosos de Hogwarts. Esta noche era diferente. Una figura caminaba como sombra mortecina. Sus pasos rápidos indicaban que conocía perfectamente hacia donde se dirigía aunque el único ruido que sus pasos producían era el mismo que produce el viento al circular libre por el bosque.

La figura sabía perfectamente y el vigilante estaba en la segunda planta, se había asegurado antes de empezar su travesía. Al pasar junto a la puerta del comedor, una lista de papel llamó su atención. En la cabecera indicaba que los alumnos que quisieran participar en el campeonato de duelos debía apuntarse antes de 15 días. Ningún nombre figuraba de momento en el papel, seguramente hacía muy poco que los habían puesto a disposición del alumnado. Sin pensárselo dos veces, escribió un nombre en él. Esto resultaría interesante.

Hecho esto, se dirigió por un pasaje secreto directamente al bosque, en busca de sus amigos. Al separarse un poco de los límites. Juntó sus dedos en la boca, lanzando un sonido dulce, como el canto de un pájaro.  A los pocos segundos pudo escuchar los sonidos inconfundibles de la presencia de sus tres amigos. Los lobos enormes junto a un enorme unicornio negro apareció ante su vista. En cuando el vello caballo estuvo lo suficientemente cerca saltó a su lomo y le susurró unas palabras al oído. Al unicornio cabeceó y emprendió un rápido galope por el interior del bosque prohibido.

Él amaba esa sensación, el aire corriendo libre por su cara, por fin libre de la continua presencia de la capucha que siempre debía llevar puesta mágicamente. Los dos lobos que tb le acompañaban le conocían lo suficiente para saber que hacía tiempo que esperaban este momento.

Durante varias horas de adentraron en el laberinto de árboles que formaban el bosque. Cualquier otro se habría perdido o desorientado, pero una de las características de los unicornios era que siempre encontraban el camino hacia su destino. Y el jinete estaba demasiado acostumbrado a correr libre por los bosques eternos como para desorientarse en este.

Finalmente alcanzaron el claro que estaban buscando. Con un leve movimiento de la mano se hizo visible en su centro lo que parecía una gran tienda de campaña. Acariciando el cuello del precioso animal este se acercó despacito, como no queriendo despertar al ocupante. Ya casi en la puerta de la tienda desmontó y susurró de nuevo al oído del unicornio.

Un extraño sentido de la emergencia cruzó su mente. Con sus sentidos mágicos, inspeccionó los alrededores buscando cualquier signo de alarma. Cualquier fuente mágica de poder. La noche permanecía inalterable. Ningún ser mágico escapaba a su nueva visión del mundo. Ni siquiera, la figura escondida a la derecha de la tienda de campaña esperando sorprender al invitado desconocido. Una sonrisa surcó su cara. Hacía tiempo que no sonreía de este modo, hacia tanto que esperaba volver a encontrarse con él.

Queriendo hacerle pagar con la misma moneda. Dio instrucciones a Sombra para que se ocupara de la situación. El enorme lobo se abalanzó sobre el escondido sorprendiéndolo y echándolo contra el suelo. A los pocos segundos la cara del hombre que estaba escondido se humedeció por completo bajo los lengüetazos que sombra le estaba propinado.

.-Para, para, que me vas a matar ahogado.- Dijo la persona que se hacía llamar Sirius Black por la comunidad mágica.

.-Te lo tienes bien merecido, por intentar sorprendernos a nosotros.- Dijo una voz, ahora mucho más juvenil. Dándole la mano para levantarlo del suelo.

.-Uff, gracias, estoy seguro que este sería un buen método de tortura, ya puedo ver los titulares, Sirius Black, 12 años encerrado injustamente en Azkaban recientemente indultado muere víctima de las caricias de un perro. No es por ofenderte Sombra.

La perra , como única contestación, se tumbó en el suelo esperando que Sirius le acariciara la barriga.

.-Como estás?

.-Bueno, ya estoy mucho mejor. Esta tienda es un pasada. Gimnasio, sauna, dos dormitorios, esto es un pequeño palacio ambulante, por no hablar de la despensa.

.-Ohh si  la despensa, me olvidaba que hacía más de un año que no probabas bocado.

.-No te preocupes, estoy recuperando el tiempo perdido, pero no te alarmes, me paso varias horas cada día en el gimnasio para que todo se transforme en puro músculo.

Tras cerca de 30 minutos conversando animadamente sobre temas sin demasiada importancia los ojos del actual profesor de defensa del colegio se volvieron serios. Sirius comprendió que era hora de de tratar los temas importantes.

.-Cuando llegarán?.-Preguntó Sirius.

.-En un momento a otro, ya están en el bosque. Puedo sentirlo.- Sirius simplemente cabeceó comprendiendo, no sabía como funcionaban esos poderes, pero siempre estaba en lo cierto, podría encontrar a cualquiera en este maldito laberinto con los ojos vendados y simplemente siguiendo su rastro mágico.

.-Estás seguro de lo que vas ha hacer?.

.-Si Sirius, no es justo que los únicos que duermen tranquilos desde el retorno de Voldemort sean los mortífagos. Sus hombres duermen en sus  lujosas mansiones de un tirón sin preocupase por nimiedades como su seguridad o la de sus familias, mientras que la gente justa hacen turnos de guardia en las puertas para estar preparados en caso de ataque. No es justo.- Dijo apretando fuertemente el puño. Rayo levantó la cabeza comprendiendo que estaba poniendo a su amo de mal humor. Le había visto algunas veces de ese modo y normalmente siempre había una razón y una consecuencia.

.-Lo se...

.-Es hora que lo que es el miedo, que sepan lo que es mirar continuamente si alguien les sigue, que comprendan lo que es dormir con el miedo en el cuerpo, que teman por su vida. Es hora que los que se quieran unir a Voldemort sepan que lo peor que les puede pasar no es que pasen unas vacaciones en Azkaban hasta que su amo decida liberarlos.

.-Lo se.. pero no quiero que esto se te escape de las manos.. no quiero que tus manos se manchen de sangre.

.-No te prometo nada, tu has pasado mucho pero y yo?.

.-Pero la orden del fénix.

.-La orden del fénix es ineficaz, tienen que cumplir la ley, yo no. Yo soy mi propia ley. No tienen que esperar el veredicto de los de su clase, si no el mío. Yo no tengo un precio por ocultar lo que son. Unos asesinos. Sabes cuantos han muerto hasta ahora, cientos, miles. Mujeres violadas, pueblos masacrados, niños que ya no conocerán a sus padres, padres que no verán crecer a sus hijos. NO ES JUSTO. A cambio de que?. El circulo interno de Voldemort se ríe de todos los caídos incluidos entre sus propias filas. Ellos están durmiendo tranquilamente o preparandose para asesinar de nuevo. NO ES JUSTO

.-La vida hay veces que no es justa, tu lo sabes y yo lo se.

.-Pues es hora de que empiece a serlo. Daría mi vida si eso cambiara la situación. Tu lo sabes. Al menos que sientan lo mismo que los demás. Hoy empezaremos a nivelar la balanza de la justicia, y te juro que por mucho que hagamos, nunca será suficiente para compensarla.

Sirius calló esta vez, no tenía nada decir contra esos argumentos. REALMENTE NO ERA JUSTA esta situación. Tal vez él tuviera razón. Ya habían jugado al juego de Voldemort sin las cartas marcadas y nunca habían salido ganando, tal vez, era el momento de hacer trampas.

Rayo se levantó alerta. Sus sentidos no le engañaban, alguien se acercaba. Su amo le acarició dulcemente la cabeza mientras observaba las auras de los que llegaban, por fin habían llegado.

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Tras varios minutos en los abrazos y las preguntas banales todos se sentaron en la misma mesa, una mesa redonda de madera de una sola pieza. La vista resultaba realmente impar. En estos momentos, se encontraban reunidas diversas razas mágicas en una misma mesa sin que las viejas rendijas del pasado significase nada para ellos. Tenian una misión, tenían un líder que les unía a todos en una misma causa.

Sirius no podía menos que sentirse orgulloso de la persona que había hecho esto posible, increíble...  pero posible.

.-Bueno, gracias por venir. Todos sabemos que tenemos que hacer, no quiero errores infantiles.- Era el profesor de Hogwarts quien hablaba en estos momentos.

.-Quien será el primero?.- Preguntó uno de los presentes.

.-Avery, el fue el primero en pedir clemencia, es justo que sea el primero en recibirla.

Todos los presentes cabecearon afirmativamente, todos los presentes conocían la historia perfectamente.

.-Aprovechando el fin de semana, Sirius ocupará mi lugar en Hogwarts, mientras nosotros nos encargamos de los invitados, el segundo será Macnair. Que todos sepan que da igual el puesto que ocupen, serán encontrados por los HIJOS DE LA LUZ. Es hora de marcharnos, la noche es nuestra amiga y tenemos trabajo antes del amanecer.

.-Tras unos minutos intercambiando la vestimenta, y poniendo los hechizos oportunos para no ser reconocido se dirigieron fuera de la tienda.

.-Podré montar a diablo?.- Preguntó Sirius, dando a entender que quería montar al unicornio.

.-Puedes probarlo, pero te aseguro que no será agradable, Sombra y rayo irán contigo, harán lo que les digas siempre que no vaya contra sus instintos ya lo sabes.. Toma la escoba, preferible morir estampado contra un árbol  que a manos de diablo.- Sirius cabeceó afirmativamente, sabía muy bien de que era capaz esa vestía.- Si te pierdes sigue a los lobos, ellos encontrarán el camino.

.-Oye, que conozco muy bien el bosque.- Dijo Sirius un poco ofendido por las palabras.

.-No estás en los alrededores de Hogwarts, tardarás cerca de una hora en llegar. Cuídate.- Dijo dándole un abrazo afectuoso.

.-Que los dioses os sonrían, lo vais a necesitar.- Dicho esto subió a la escoba y tanto él como los lobos emprendieron el viaje de retorno a Hogwarts.

Viendo la figura perderse en las sombras del bosque, uno de los visitantes se acercó al dueño de los lobos.

.-Él no te conoce bien, verdad?

.-Por que?

.-Quienes van a necesitar suerte van a ser ellos.........

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Buenoo, el capitulo es cortito, pero lo he querido poner en Fanfiction, para empezar ha hacer boca al asunto. Por lo menos sabéis que SIRIUS no es el desconocido profesor. QUIEN QUEDA??? Bueno, vosotros mismo.

He de dar las gracias a todo el mundo por sus review, algunas de sus preguntas me han ayudado a hacer este capitulo, de modo que seguid haciéndolo que surgen cosas inesperadas incluso para mi.....

El primer cap de LA ORDEN DEL FÉNIX II esta sobre las 2000 palabras por el momento, pero espero que algunas ideas que tengo en mente tomén cuerpo en mi cabeza, de modo que de momento.... espero poder tenerlo listo pa el fin de semana próximo, no desesperéis...

SE OS QUIERE UN MONTON....

LoBeZnO.