EL ATAQUE AL TREN

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.-Volved al castillo.- Dijo de repente.

.-Que has dicho Harry?.- Preguntó Hermione que no entendía que era lo que estaba diciendo.

.-Volved al castillo, avisad a Dumbledore, el expreso de Hogwarts está siendo atacado.

.-Yo no quiero marcharme.- Dijo Lian que no comprendía la situación.

.-LIAN.- Dijo Harry con un brillo en los ojos muy peligroso.- Quédate con ellos. Yo tengo que marcharme. MOVEOS.

Sin esperar que sus amigos se pusieran en marcha montó literalmente a lomos de Sombra y se perdió en la espesura del bosque prohibido mientras Hermione comprendiendo la gravedad de la situación cogió en brazos a Lian y corrieron hacia el castillo.

Un agudo silbido se escucho por donde Harry había desaparecido a lomos de su lobo Dragón haciendo que Ginny parara en seco y dirigiera la mirada hacia allí solo para girarla inmediatamente en dirección contraria al escuchar el estruendo de unos pájaros al salir huyendo. Algo los había asustado y era algo que se dirigía hacia donde se suponía que se encontraba Harry. La cara de preocupación de Ginny aumento por momentos al mismo tiempo que corrió con más ímpetu hacía sus amigos que ya estaban a las puertas del castillo.

Hermione era la que estaba ahora a la cabeza. Corriendo como si su vida dependiese de ello, cogiendo cada atajo o pasaje confidencial que pudiera darle unos pocos segundos de ventaja hacia la oficina del director solo para llegar jadeante y darse cuenta que no conocía la contraseña que le daría acceso a su oficina.

.-Maldita sea.- Dijo maldiciendo su estupidez.- Muévete maldita gargola, tenemos que ver al director inmediatamente.

La gárgola ni siquiera se molestó en contestarle. Sin contraseña no se pasa.

.-Muevete.- Dijo Lian mientras ponía su mano en la roca.

Ante el asombra de Hermione la Gárgola la obedeció y dejó vía libre a los chicos para colarse en la oficina del director. Sin llamar siquiera entraron en tropel en la oficina para encontrarse al director sumido en un mar de papeles.

.-En que puedo ayudarla sta Granger, Sr Weasley, sra Wea.....

.-El expreso de Hogwarts está siendo atacado.- Dijo Hermione sin esperar a que el director terminara con el saludo.

.-Harry ha ido para allá, esta sufriendo un ataque....

El viejo director reaccionó inmediatamente sin pedirles mayores explicaciones, ya tendrían más tarde tiempo para eso, murmurando un encanto que ninguno de ellos llegó a entender, una especie de sonorus que abarcaba cada habitación, aula, pasillo o corredor de la escula gritó.

.-TODO EL PERSONAL QUE SE REUNA CONMIGO EN LA ENTRADA PRINCIPAL, LOS ALUMNOS DEBEN DIRIGIRSE AL SUS DORMITORIOS, QUEDA TERMINANTEMENTE PROHIBIDO SALIR DE ELLOS HASTA NUEVO AVISO.

.-Ya han oído, diríjanse hacia sus dormitorios caballeros, hablaremos más tarde.

.-NO.- Dijeron al mismo tiempo.- Nosotros tb vamos.

.-No creo que sea el momento de discutir esto srta Weasley.

.-Efectivamente, no es momento de discutirlo, podemos perder valiosos segundos diciendo las razones por las que podemos o no ir a ayudar a nuestros compañeros y amigos o podemos posponer eso para después. No venga con que es demasiado peligroso, hay cientos de estudiantes que están atrapados.

El director les miró a los ojos y comprendiendo que no resultaría sencillo convencerles de que no fueran, además de que no tenían tiempo que perder.

.- Síganme , pero tendrán que obedecer cualquier orden que les de. Ahora diríjanse a la puerta principal.

Con un rápido movimiento las llamas de su despacho parecieron cobrar vida propia. Apareciendo la cara de un miembro de la orden del fénix. Rápidamente Albus explicó la situación e instó a que se alertase a los Aurores y a San Mungo para que enviasen la mayor cantidad de ayuda posible para salir segundos después siguiendo a nuestros amigos.

Fawkes, por su parte había extrañado la mayor parte de lo ocurrido, nada más los chicos dijeron sobre el ataque desapareció en un mar de llamas.

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Ya en el bosque prohibido moviéndose a lomos de su fiel Sombra, Harry silbó de forma aguda y esperó para ver si su llamada había sido escuchada. El sonido de los pájaros en desbandada le indicó que efectivamente así había sido.

Ni un minuto tubo que esperar antes de que un precioso unicornio negro apareciera galopando a su lado. Con un ágil movimiento cambió de cabalgadura.

En sus manos apareció un gran bastón con una gema blanca en su parte superior que empezó a emanar una luz cada vez más brillantemente con cada palabra de la encantación que estaba realizando mientras mantenía el bastón en alto como si se tratase de una antorcha.

"Asrutairc led euqsob, dahcucse im acilpus, sim sairc natse odneis sadacata, odip artseuv aduya ne sotse sotnemom ed dadisecen omoc ne sorto sopmeit ne euq sodot somare sonamreh, sarutairc led eueseb dahcucse im acilpus."

Tres veces la repitió mientras la energía pulsaba del extremo del bastón brillando al final de forma cegadora.

Los aullidos de los lobos no se hicieron esperar, su llamada sería atendida, al menos por ellos, pensó sonriente Harry.

Diablo, entretanto, ignorando lo que su jinete estaba haciendo de dirigía lo más rápidamente que podía hacia su destino. Lo unicornios utilizan cuando lo creen necesario un peculiar sistema de desplazamiento, es algo parecido a aparecerse aunque no pueden hacer largas distancias de un tirón ya que precisan que su destino se encuentre a la vista, es decir "saltan" de horizonte a horizonte en una sucesión rápida cosa que provoca que puedan desplazarse muchos kilómetros en muy poco tiempo todo a base de muchos "pequeños saltos".

Faltando poco para llegar donde se encontraba parado el tren de Hogwarts Harry empezó a oler el olor amargo cuando algo está siendo quemado mientras apreciaba una columna de humo que cada vez se hacía más y más grande a medida que Diablo se acercaba a su destino. Un gusano de hierro en llamas era lo que antaño era el orgulloso expreso de Hogwarts mientras en el exterior se encontraban esparcidos entre los 20 vagones que formaban el convoy cerca de 60 Mortífagos y unos 40 de Dementors.

Parecían estar bastante bien organizados, tres mortífagos por vagón mandando maldiciones a cada cosa que aparecía por las ventanas mientras se aseguraban que las llamas, aunque lentamente consumían los vagones. Los dementors, dos por vagón se aseguraban que no tendrían mucha resistencia por parte de los aurores que sin lugar a dudas protegían el tren.

Desde luego el plan era ingenioso y si no se hacía algo podría ser una autentica catástrofe.

Sin pensarlo volvió a poner el bastón en alto pero esta vez no necesitó pronunciar ninguna encantación, era cuestión de testamento y poder.

Nubes negras parecían seguir el camino de Harry de forma que rápidamente formaron una gran mancha oscura en el cielo. Los efectos no se hicieron esperar, grandes gotas de agua empezaron a caer del cielo, más y más rápido, más y más abundantes, formando una espesa pared de agua que hacia imposible ver a más de 1 metro de distancia.

.-Maldita sea, como se supone que quemaremos el maldito tren con esta agua. Podemos tardar horas.- Dijo enfadado uno de los martí fagos que se encontraba atacando uno de los vagones de cabeza.

Harry evaluó la situación siendo aún un desconocido para los atacantes que pensaban que se trataba de una tormenta casual. El agua abundante al penos impediría que el fuego siguiera extendiéndose aunque si los mortífagos no paraban no conseguiría apagarlo ya que se trataba de fuego mágico mucho más difícil de extinguir con este método.

Los aullidos pudieron oírse ahora con más claridad cerca del vagón de cabeza, de modo que Harry decidió dirigirse a su derecha, hacia el vagón de cola. Al menos atacarían por dos flancos.

El primer grito de terror no se hizo esperar, lo único que había visto el mortífago eran unos ojos rojos y unas mandíbulas ensangrentadas antes de que su triste vida pasase por su mente cuando las fauces del animal desgarraron su cuello.

Los lobos eran extremadamente peligros, sobretodo si se encontraban en manada, y ahora, las diferentes manadas del bosque prohibido de Hogwarts se habían unido en un frente común, junto a ellos algunos felinos daban caza a los magos que se habían atrevido a atacar a crías, halcones y otras aves atacaban desde el cielo enmascarados por la lluvia, incluyendo un Fénix rojizo que con su canto daba fuerza a los defensores. Los unicornios y otras criaturas mágicas se encargaban de atacar a los Dementors, temerosos estos últimos del cuerno mágico de los corceles.

Los Mortífagos detuvieron su ataque, gritos desgarradores surgían de su izquierda sembrando temor en sus corazones, aullidos y rugidos sin poder ver que demonios estaba pasando a más de un metro de distancia. Esto no tenía que estar pasando, no era así como tenían que desenvolverse las cosas.

La gente del tren chillaba más fuerte sin saber que esas bestias les estaban salvando la vida.

Uno de los Mortífagos, situado cerca del centro del tren giró su cabeza hacia su derecha ignorando los gritos de sus compañeros. Algo se acercaba desde la cola del tren, algo que le daba incluso más miedo que los gritos provenientes de la cabeza. El silencio. El frío mortal que sienten los guerreros en un campo de batalla cuando la muerte está presente en cada rincón, si..... la muerte....... la muerte se estaba acercado por su derecha, silenciosa.... sin proclamarse a los 4 vientos, sin advertencia pero igualmente letal. Tal como avanzaba cesaban los gritos de los niños, como dándose cuenta que fuese lo que fuese lo que estaba fuera era mejor no llamar su atención . Rogando, rezando que no fueran ellos sus presas.

Ni siquiera los dementors eran ajenos a esta sensación, se movían nerviosos sin saber que hacer, como defenderse, hacia donde dirigirse.

Dementors y Mortífagos fueron agrupándose lentamente hacia el centro del tren. Notando que los cazadores se habían convertido de repente en las presas, totalmente desconocedores de que era lo que les estaba dando caza sistemáticamente. Sin ver nada. Solo oyendo los lamentos de los condenados.

El temor a lo que estaba viniendo fue superior a lo que estaban dispuestos a soportar y los pocos supervivientes empezaron a desaparecerse dejando a un decena de dementors a su propia suerte.

Nunca tuvieron una oportunidad. Los unicornios les envistieron usando todo el poder de su cuerno, hundiendo la cosa más pura del mundo mágico en una de las criaturas más viles de la faz de la tierra que se deshacían en polvo al ser traspasado por él.

Una luz brilló de nuevo como una linterna y pareció que todos los animales detuvieron lo que estaban haciendo para escuchar lo que esa luz tenía que decirles.

.- Saicarg, yotse ne adued noc sodot sortosov..- Dijo una voz. Seguidamente un lobo lanzó un fuerte aullido y los animales regresaron al bosque donde pertenecieron. Por una noche todos habían vuelto a ser hermanos.

La tormenta desapareció tan rápidamente como se había formado dejando únicamente una figura de pié, ataviada con las túnicas de Hogwarts. En el suelo, figuras ensangrentadas mostraban la batalla que había rugido hacia escasos minutos.

El tren estaba completamente destruido, numerosos agujeros podían verse en el techo producto de la vorágine de las llamas. Por suerte los hechizos proteccionistas habían impedido que prendieran como una vela y sin lugar a dudas, los estudiantes en su interior, no pudiendo hacer nada para defenderse habían centrado sus esfuerzos en la extinción y en la protección esperando la ayuda. Eso les había salvado la vida.

A su derecha se encontraba uno de los vagones que más daños había sufrido. Harry se dirigió rápidamente hacia allí rezando para que la ayuda hubiese llegado a tiempo. Con un hechizo la puerta saltó en mil pedazos dejando a la vista un compartimiento lleno de humo negro y espeso. Otro movimiento de varita y el humo se precipitó hacia las ventanas rotas dejando un ambiente mucho más adecuado.

Ante su sorpresa el vagón estaba ocupado íntegramente por miembros de la casa de Slytherin que estaba tosiendo descontroladamente después de haber tragado gran cantidad de humo.

.-Los que puedan moverse que salgan fuera y ayuden a los demás por favor, el aire fresco les vendrá bien, ya no hay ningún peligro.- Dijo Harry moviéndose y comprobando a algunos estudiantes que se habían desmayado y que tendrían que ser atendidos rápidamente.

En el centro del vagón una niña rubia se encontraba tumbada en el suelo, con unos ojos claros completamente abiertos. Inmóvil. Un primer año sin lugar a dudas, Harry no la conocía. Se apresuró a comprobar su pulso. No lo encontró. La asfixia la había consumido. Harry le cerró los ojos sin vida mientras una lágrima cargada de dolor le surcaba la cara murmurando palabras de odio.

.-Pagaras por esto Voldemort, Juro que lo pagarás.

Estas palabras no pasaron desapercibidas por los miembros de la casa de la serpiente, ni el odio y el dolor que les acompañaba. Silenciosamente fueron saliendo del vagón ayudando a sus compañeros bajo un ambiente de autentico pesar.

Un grupo de magos se acerca rápidamente al lugar encabezados por una figura blanca con grandes barbas montados en escobas. Eran los profesores de Hogwarts y algunos miembros de la orden del fénix que acudían raudos para ayudar a sus estudiantes. Cuando llegaron la lucha había cesado pero los vestigios de la cruenta batalla aún eran patentes en el suelo arenoso que rodeaba las vías del tren.

Algunos estudiantes empezaban entonces a descender, acompañados por Aurores que se apresuraban a dar los primeros auxilios a los heridos. Nadie podía ver a Harry por el lugar aunque era difícil distinguir ningún rasgo entre los cuerpos ensangrentados de los mortífagos. Inmediatamente la sra Pomfrey se puso a atender los síntomas por intoxicación que sufrían los estudiantes mientras los demás profesores entraban en los vagones para ayudar y evaluar los daños. El tren completamente destrozado y los llantos era lo único que permanecería en sus memorias durante mucho tiempo.

Los alumnos que se encontraban perfectamente fueron agrupándose dejando espacio para que los estudiantes afectados pudieran ser atendidos. Cualquiera que tuviera algún conocimiento medico estaba ayudando a la enfermera para atender a los numerosos heridos.

Únicamente los miembros de la casa de Slytherin permanecían como un grupo aparte en estos momentos. A unos metros del grupo central de la escuela. Las miradas de sus compañeros mostraban odio o temor cada vez que cruzaban sus miradas, como culpándolos de lo ocurrido. Una figura descendió finalmente de los vagones. Llevando a brazos el cuerpo inerte de una joven estudiante de Slytherin. Lo que una vez habían sido unos cabellos largos y sedosos, dorados como el oro, ahora colgaban sin vida.

La escena provocó el silencio inmediato en todos los presentes. La cara de Harry negra como el carbón únicamente mostraba unos surcos claros por donde las lagrimas se habían deslizado silenciosamente durante los últimos minutos.

Sin decir palabra se dirigió al grupo de Slytherin bajo la atenta mirada de todos los estudiantes y algún que otro profesor. Algunos estudiantes de la casa de la serpiente sintieron miedo, como pensando que él tb les culparía por lo sucedido. Ninguno esperaba lo que pasó.

En un paso lento pero seguro, como si de una profesión de semana santa, Harry fue acercándose hacia el grupo de Slytherin con la alumna muerta en sus brazos perteneciente a su casa.

.-Lo siento.- Dijo entregando el cuerpo de la niña a un estudiante de 7 curso.- lo siento mucho.- Mostrando un gran dolor en su voz.

Posteriormente giró su mirado a cada uno de los presentes, ningún odio o rencor mostraban sus ojos, únicamente dolor por la perdida.

Cuando su mirada se posó en un Auror su mirada cambio a una de puro enojo y rabia. Dirigiéndose rápidamente hacia él.

.-Por que ningún Auror se encontraba en estos compartimientos???.- Pregunto Harry mientras se acercaba al funcionario mientras señalaba los compartimientos ocupados principalmente por los Slytherin. El joven Auror no debía tener más de 18 años, un joven cadete mal entrenado victima de la actual situación.

.-Na... nadie quiso correr el riesgo Señor.- Dijo visiblemente atemorizado.

.-EL RIESGO?.- Harry miró al chico, ahora Auror, no pudo sino sentir compasión por él, era poco más mayor que los actuales estudiantes de 7 curso, y claro, una cosa era proteger a niños, y otra muy diferente ponerte en una guarida repleta de Slytherins, no podía culparles, quien en su sano juicio podía hacerlo.- Si no quieres correr riesgos más vale que cambies de empleo.- Terminó Harry antes de alejarse visiblemente cabreado dirigiéndose donde eran atendidos los heridos. Los miembros de la casa de Slytherin seguían sus pasos con gran interés.

.-Harry, Harry te encuentras bien?.- Preguntó Ginny corriendo hacia él.

.-Hola Ginny, estoy perfectamente.- Con una mirada se dio cuenta que tanto Ron como Hermione tb se encontraban ayudando.- Donde está Lian?

.-Se ha quedado cuidando al profesor Lupin mientras nosotros veníamos a ayudar

Seguidamente Harry se puso a atender a los heridos lo mejor que podía usando cualquier cosa que pudiera ayudar a los enfermos ante la atenta mirada de la sr Pomfrey que no entendía la mitad de las cosas que hacia.

Minutos después se sumaron a más Aurores recién llegados y algunos doctores de San Mungo.

.-Hagrid, serás tan amable de traer los carruajes para trasladar a los estudiantes?.- Preguntó Albus al profesor de criaturas mágicas.

.-Por supuesto profesor, me encargaré de inmediato.- Contestó este poniéndose de camino.

Cerca de media hora después decenas de carruajes aparecieron en el claro tirados por lo que hasta la fecha eran criaturas invisibles. Para tristeza de muchos, esas criaturas habían dejado de ser invisibles para convertirse en una cruenta realidad. Nadie era inmune a la guerra, cambiaba a todos los implicados de una forma u otra.

La cena en Hogwarts pasó de ser una celebración a un velatorio improvisado. Cada casa, cada alumno, había perdido a un compañero o amigo. Lo que en un principio hubiera sido una gran fiesta de bienvenida para Harry ( que aun seguía visiblemente enfadado) en estos momentos era un recuerdo melancólico de todos los caídos en la travesía.

Finalmente, Albus, tras el banquete. Quiso decir unas palabras para levantar el animo y dar alas de esperanza en los corazones de los estudiantes.

.-Queridos alumnos. Una vez más las fuerzas oscuras han segado unas vidas antes de tiempo. Unas vidas que sin lugar a dudas serán recordadas con tristeza y nostalgia. Sin embargo, en los momentos de mayor tristeza es cuando los corazones más necesitan una señal de alegría o celebración, es un placer para mi dar la bienvenida a un estudiante que hasta hace poco era considerado muerto o en el mejor de los casos desaparecido para el mundo mágico. Estoy hablando sin lugar a dudas de Harry James Potter, una persona que ha significado una diferencia esta tarde y que esperamos que lo siga siendo en el futuro.- Los aplausos hicieron eco en el gran comedor, aunque no estruendorosamente si seguida por todas y cada una de las casas de Hogwarts.- Una persona que ha sido quien ha dado la señal de alarma y que ha sido la primera y última persona en dejar el lugar del ataque y que estoy seguro de que gracias a él no tenemos que lamentar un mayor numero de victimas. Para terminar, decir que los estudiantes entre 1 y tercer año permanecerán esta noche en el gran comedor así como cualquier otro que no desee dormir en su dormitorio habitual. Un grupo de profesores permanecerá para tranquilidad y asistencia de los más jóvenes entre nosotros.

Tal como fueron desocupándose las mesas fueron apareciendo literas de 4 pisos de altura para poder albergar a todos los estudiantes que tenían que dormir esta noche en el comedor.

Ron, Hermione, Ginny conversaban con los profesores mientras Harry permanecía a un lado pensativo junto a Lian que intentaba animarle. El gran comedor era ahora un dormitorio improvisado, con los alumnos desde primero a tercero que no parecía que tuvieran ninguna intención de irse a dormir. Mirando silenciosamente a los profesores y a Harry.

Harry, con una adormilada Lian decidió finalmente dirigirse al dormitorio de Gryffindor para poder descansar. Tal como abanzaba por el comedor, más y más miradas se posaban en su figura y en la niña que guardaba en su pecho. Justo antes de salir algo se lo impidió.

.-NO SE VAYA SEÑOR.- Dijo una niña de Hufflepuff visiblemente preocupada por la marcha de Harry. Harry se giró para encontrar con las miradas suplicantes de los niños hacia él.

.-No te preocupes, aquí estás segura.- Contestó él intentando tranquilizarla.

.-Señor, lo que quiere decir es que todos estaríamos más tranquilos si usted quisiera...... permanecer esta noche..... si no le importa permanecer esta noche con nosotros....- Dijo un alumno de Slytherin que Harry no conocía. Un brillo de esperanza pareció iluminar todos los ojos que le miraban. Los Profesores habían detenido su conversación al darse cuenta de la suplica de los estudiantes a la figura inmóvil que se encontraba a las puertas del comedor. Durante unos segundos pareció que todos contenían la respiración a la espera de la respuesta.

.-Claro, será un placer. Me llamo Harry y esta preciosidad se llama Lian- Contestó finalmente, con un movimiento de su mano apareció una litera doble cerca de la entrada, una cama para él y otra para Lian. Este movimiento aparentemente simple provocó ciertas reacciones entre el profesorado, Albus Dumbledore miró con renovado interés la escena, Hermione abrió la boca pero no llegó a decir nada.

Los niños ocuparon las literas aunque ninguno de ellos llegó a cerrar los ojos. Harry situó a Lian en la parte de arriba y él se sentó en la parte inferior.

.-Harry serias tan amable de proporcionarnos un lugar apropiado para dormir??.- Dijo Ginny al acercarse a donde se encontraba Harry.

.-Quee?.- Dijo sin comprender.

.-Que nos proporciones una litera para los tres, no pensarás que te dejaremos solos con tu novia verdad?.- Contestó sonriente Hermione.

.-Claro, claro.- Esta vez Harry se aseguró de coger su varita antes de proporcionar una cama confortable a sus amigos. Las luces se oscurecieron dejando únicamente un techo lleno de estrellas. Cada alumno acostado en su cama pero ningún ojo cerrado.

Algunos miraban las constelaciones a la espera de descifrar que destino les esperaba. La gran mayoría miraba a los chicos que se encontraban justo delante de la puerta como dando a entender que nadie entraría sin que ellos se dieran cuenta. Proporcionándoles una cierta seguridad. Dos profesores permanecían en el otro extremo tomando una taza de te charlando silenciosamente.

Lian rompió el silencio.

.- Tío Harry, cuéntame el primer año!!!!.

.-Hoy no Lian.- contestó este aún sentado sumido en sus pensamientos.

.-Tío Harry, tío Harry cuéntame el primer año.- Volvió a suplicar

.-Lian por favor.....

.-Vamos tío Harry, creo que a todos los presentes nos tranquilizaría mucho.- Dijo Ginny mirándole.

.-SI, no creo que nadie tenga ganas de dormir, podría ser interesante.- Agregó Hermione. Harry simplemente miró a los niños que estaban más cerca y cabeceó afirmativamente después de ver todos los ojos abiertos mirándole.

.-Esta bien. Pero vosotros me ayudareis.

Con paso lento puso su mano en la pared más cercana. El techo se oscureció y Harry empezó a narrar sus primeros años. Tal como narraba fueron apareciendo imágenes en el grandioso techo, como si se tratara de una gran pantalla de cine. Los estudiantes podían escuchar una voz melodiosa y suave pero clara desde cualquier rincón. Los profesores miraban asombrados como el castillo parecía plasmar cada una de las palabras formuladas por el narrador así como los comentarios agregados de Hermione y Ron. Los alumnos, como encantados por el sonido miraban asombrados con los ojos abiertos y expectantes la vida del trío más popular de Hogwarts. Los detalles se habían convertido en historia entre las paredes del castillo pero ninguno de ellos había pensado jamás, que pudieran algún día dar testimonio directo a esas leyendas.

Como Harry se convirtió en el buscador más joven de los últimos 100 años. Como habían enfrentado a un Trol para salvar a Hermione, empezando así la amistad que se había convertido en leyenda y que era contada por sus hermanos mayores durante las noches de verano.

El primer encuentro con el perro de tres cabezas. El primer partido de Harry, tragándose la Snitch provocó una sonrisa en todos los presentes. Como Hermione había sospechado que se trataba de Snape quien había encantado la escoba. El nacimiento de Norberto. El primer paseo de los chicos junto a Hagrid en el bosque prohibido como castigo. El encuentro con el lazo del diablo.

Los alumnos contuvieron el aliento cuando Ron narró la mejor partida de ajedrez que Hogwarts había presenciado jamás. Y los murmullos de asombro cuando Hermione describió el enigma que habían resuelto para que finalmente Harry pudiera encararse por primera vez al quien no debe ser nombrado.

Cerca de 4 horas llenas de sensaciones y esperanzas. Momentos tristes, alegres, emocionantes, llenos de locuras infantiles. Tantos y tantos detalles que ninguno de los presentes quiso perderse. Más de uno encontró la inspiración pensando en como habían afrontado esos alumnos de 11 años su primer año. Llenando sus corazones de valor y esperanza.

Cuando terminó el techo se oscureció, mostrando finalmente las estrellas en el firmamento. Nadie objetó. Todos tremendamente cansados después de un día para olvidar y recordar por igual.

.-Fue un año realmente notable si me permitís la observación.- Dijo un Albus Dumbledore desde la puerta.- Gracias por enriquecernos con los detalles.

.-No hay de que profesor.

Finalmente todos fueron a acostarse, cerrando los ojos. Y aunque pareciera increíble, en vez de imaginar los tremendos acontecimientos de ese día. Todos los presentes mantenían en sus mentes las aventuras y desventuras del trío dorado de Hogwarts.

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El día siguiente, sábado, pasó entre murmullos mientras los estudiantes presentes la noche anterior contaban a sus mayores el primer año de Harry, Hermione y Ron. La mayoría había escuchado como los demás los detalles principales pero los alumnos se encargaron de hacerlo incluso más mágico de lo que había sido realmente.

Después de la cena muy pocos estudiantes se dirigieron hacia sus salas comunes ante la sorpresa del propio director. Todos permanecían callados esperando. Después de 10 minutos de incertidumbre Dumbledore decidió que todos los que quisieran podían dormir en el gran comedor.

.-Al parecer, algunos estudiantes desean volver a disfrutar de la hospitalidad del gran comedor de modo que todo aquel que lo desee puede pasar aquí la noche. En un anuncio más trágico, mañana por la mañana tendremos en el campo de Quidditch una conmemoración a todos los caídos ayer por la tarde, espero la asistencia de todos ustedes. Por causas de seguridad quedarán suspendidas todas las visitas a Hogsmeade hasta nuevo aviso.- Esto provocó ciertos abucheos por parte de los estudiantes.- En cambio en un plazo de 3 semanas tendrá lugar una fiesta como acto inaugural del torneo ínter escolar de duelo, debido a que este acto no estaba previsto podrán asistir todos los alumnos de la escuela sin importar el curso, no será necesario traer pareja. Como no se requirió ninguna túnica de gala antes del inicio del curso y no disponiendo de tiempo para poder encargarlas hemos decidido que la única vestimenta necesaria para poder asistir serán sus pijamas de noche. Espero que esto satisfaga a la mayoría de ustedes y compense en cierta medida la prohibición de asistir a Hogsmeade.

El anuncio del director provocó una aleada de comentarios y excitación. Seguidamente empezaron los preparativos para pasar la noche.

Esta vez las literas eran de 7 pisos para poder albergar a todos los que deseaban permanecer en el comedor. Harry estaba horrorizado por la expectación, todo lo contrario que Ron que parecía realmente encantado por la atención que estaba recibiendo. Todos los alumnos hasta 5 curso así como algunos de 6 y 7 se acostaron en las literas a la espera de una nueva historia. Nadie se atrevía a pedírselo aunque estaba claro cual era la razón por la que todos estaban ahí.

.-Tío Harry, segundo año, segundo año.- Pidió como de costumbre Lian. Los demás parecieron aliviados por la petición de la niña que acompañaba a Harry. Viendo que no podía negarse. Harry se dirigió como la noche anterior hacia la pared más cercana y poniendo la palma de su mano en el muro del castillo empezó a narrar el segundo año.

Incluso llamaron a Dobby para que narrase parte de la historia, muy a la satisfacción de la mayoría. A partir de ese día Dobby era el elfo más famoso de todo Hogwarts.

Podría decirse que el ataque al expreso de Hogwarts había conseguido lo que nadie hubiera imaginado jamás. Lo que una vez habían sido 4 casas orgullosas, poderosas por sus propias razones, se habían convertido más que nunca en una sola.

La unión de Hogwarts había empezado gracias a la sugerencia de una niña de 5 años y al valor de unos niños de 11.

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Un saludo a todo el mundo y gracias por los review. Espero que les guste el capitulo, creo que tiene un poco de todo, acción y suspense en su parte principal y una parte más emotiva y sentimental en su parte final.

Siempre he estado pensando en como unir las casas sin que se vea postizo o falto de lógica, espero que todos los sucesos ocurridos den a entender esta unión. De todas formas en posteriores capítulos veremos que pasa en las cabecitas de estos Slytherin para provocar este cambio.

ESPERO VUESTROS COMENTARIOS.

.-PD.- He intentado actualizar la Orden del fénix II pero después de 4 días sin éxito me he rendido y he optado por la opción fácil, actualizar el legado del tiempo. Es realmente frustrante cuando te pones a escribir y cada frase la tienes que sacar a base de releer y releer lo que ya tienes escrito. Espero superar esto pronto.