Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenecen, todos son obra de J.K. Rowling, excepto los nuevo que aparecen por ahí.

Pedro: muchas gracias por tu review, ya he tenido en cuenta las cosas que me dijistes,siempre agradezco las ideas, fallos que he tenido y de más.Espero que te guste este nuevo capítulo y me puedes mandar reviews si quieres para decirme que tal.

Natitaa: bueno gracias por tu review, entiendo que no resulte muy interesante, ya que hay algunas cosas que puedan ser repetitivas y cansen. Solo quería, con este 1º capi, hacer como una introducción y un resumen (con algunos datos nuevos)para saber que le llevo a Voldemort a actuar así. Espero que este nuevo capi te guste un poco más que el anterior, y si tienes alguna sugerencia o crítica,puedes manadarme un review que yo nunca me quejare.

Por favor mandarme reviews y darme ideas, sugerencias o críticas, que no me molesta. Es que si no me los mandais me creere que esto es un bodrio(mierda por si alguien no lo sabe) y dejaré de escribir, así que mandarme reviews con críticas incluidas.


2

La huida de los mortífagos

Era una noche cálida de verano. A pesar de que las temperaturas habían bajado considerablemente, a nadie se podía encontrar por las calles de Privet Drive. Todas las personas, estaban acodadas en el frescor de sus respectivos hogares.

Un chico delgado, que había crecido bastante durante el verano, estaba tirado en su cama sumido en sus propios pensamientos. Tenía unos ojos verdes esmeraldas, que eran cubiertos por unas gafas redondas y el pelo era azabache bastante difícil de dominar. Este chico era Harry Potter, al que sus vecinos no les hacía mucha gracia su pinta de delincuente; además, desde hacía ya tres largos años, se rumoreaba que iba al colegio San Bruto para Delincuentes Juveniles Incurables.

Harry pensaba una y otra vez la profecía que había escuchado, hacía apenas un mes, en el despacho de Dumbledore, y estaba muy preocupado por su significado.

- No seas idiota, Harry.- dijo una voz en su cabeza- Sí ya escapaste de él otras veces, lo puedes volver a hacer.

- Ya pero a lo mejor ya se me ha acabado el cupo de escapatorias- respondió este

Pero algo le hizo salir de esos pensamientos que tanto le atormentaban. Una lechuza atravesó la ventana abierta de la habitación. Llevaba un ejemplar del Diario el Profeta, el periódico de los magos.

Harry lo cogió muy extrañado pues todavía no era la hora de recibirlo, le puso un Knut en la bolsita de piel y la lechuza emprendió el vuelo. Desplegó el periódico y lo primero que le llamo la atención fue "EDICIÓN ESPECIAL" en letras bien grandes y en negrita, y comenzó a leer.

La huída de mortífagos

Los mortífagos, que habían apresados el pasado mes de junio y se encontraban en Azkaban, han huido sin dejar rastro alguno.

Por supuesto, se cree que han escapado con ayuda puesto que no es tan fácil huir de esta gran prisión con los dementores que la protegen.

Esto tampoco ha sido una gran sorpresa, dentro de lo que cabe, después del comunicado que hizo Cornelius Fudge, el anterior Ministro de Magia que fue despedido por su incompetencia, el mes pasado acerca de que el que-no- debe ser nombrado, había vuelto. Lo que se desconoce es si han huido con ayuda directa de este y de los pocos mortífagos que no estaban apresados o porque, como ser rumorea, los dementores se han unido a él.

A la comunidad mágica, se les ruega que mantengan la calma y que tengan extremo cuidado; sobre todo sigan las instrucciones de los Manuales de Defensa que han sido repartido por las casas, sí todavía no dispones de uno, deben ir al ministerio inmediatamente a por uno (Continuación del artículo en la pág. siguiente).

Cuando terminó de leer la primera parte, antes de que pudiera hacer algo se oyó un estrépito en el piso de abajo y se asomo para ver que pasaba. Bajó las escaleras y se encontró con un hombre alto con una larga cabellera y barba blancas, iba vestido de una forma poco habitual para en el barrio en el que se encontraba, en los ojos llevaba unas gafas doradas en forma de media luna, el era Albus Dumbledore el directos de Hogwarts. Entonces Harry lo recordó, la carta que le había mandado el profesor hacia apenas una semana, en la que le informaba que pasaría buscarle. Esto a Harry le parecía increíble que se le hubiera olvidado pues lo que más deseaba era largarse de esa casa, pero después de todo lo sucedido en el despacho del director en junio, Harry no se lo esperaba.

- Bueno como observó, por su reacción, que Harry no les advirtió que hoy venía a buscarle- dijo Dumbledore hablando por primera vez.

Entonces Harry se dio cuenta como se encontraban sus tíos y su primo, el tío Vernon se encontraba al frente con un bate de béisbol intentando no parecer asustado, por la forma en la que se había presentado ese personaje, cosa que no logró. La tía Petunia y su primo se encontraban detrás de él, intentando lo mismo que su marido y su padre; pero, tampoco se puede decir que lo llegarán a conseguir.

- Bueno será mejor que vayamos pasando al salón, mientras Harry va bajando sus cosas, que supongo que ya tendrá preparadas- dijo el director ante aquella situación tan incómoda para los Dursley, aunque el no notara nada raro.

Así pues se auto-invito a pasar al salón y detrás de el la familia muggle, y Harry subió rápido a su habitación a preparar sus cosas. Cuando llegó a su habitación, se dio cuenta de que desde que había vuelto del colegio no había ordenado nada y tenía mucho por hacer para recoger todo ese desorden. Se puso manos a la obra y empezó a tirar sus cosas al baúl: los libros, que estaban esparcidos por el suelo y la mesa; la ropa (tanto muggle como la del colegio), que estaba hecha una pila sobra la silla, etc. Además limpio la jaula de Hedwig porque estaba llena de basura acumulada y en cuanto lo vio esta se metió dentro a descansar después de la caza.

Ya una vez hubo recogido todo, bajo al salón donde se encontraba el director con sus tíos y su primo. La situación era un poco extraña, los que vivían en aquella casa estaban de pie mirando atentamente a Dumbledore, realmente parecían los invitados pues no se movían y no se atrevían a articular palabra; en cambio; el director estaba como en su casa sentado en la butaca y tomándose un té que el mismo había conjurado.

- Bueno nos podemos ir ya, profesor- dijo Harry al llegar

- No - le contesto serenamente Dubledore- Antes me gustaría hablar con tus tíos y contigo. Pero por favor tomen asiento.

Entonces los Dursley se sentaron el sillón y Harry en una silla esperando, con cierta inquietud, lo que les iba a decir Albus.

- En primer lugar Harry debo comunicarte que las pertenencias, el dinero, la casa... La herencia en general que dejo Sirius ha sido repartida entre tú y sus dos hijas(n/a si, Sirius tiene dos hijas que son mellizas, ya se que es un pelin raro porque no se dice nada en los otros libro pero bueno, se le hecha imaginación) a partes iguales, todo el dinero has sido ingresado en tu cuenta de Gringots.

- Espera¿que mi sobrino ha recibido una numerosa herencia? - dijo por primera vez su tío con los ojos brillantes llenos de avaricia pensando en que podría hacer con la herencia de Harry.

- Sí, así es- contestó el director sin prestar mucha atención a la cara del tío de Harry- Bueno ahora hablemos de un tema mucho más importante. Por si no lo sabían estamos en guerra tanto en el mundo mágico como el muggle esta en peligro.- les dijo de una manera muy seria - Harry ya ha pasado bastante tiempo aquí este verano, y lo que queda lo pasará en la casa de su amigo el señor Weasley. Solo les pido que cuando termine este curso, que va a empezar en septiembre, vuelvan a admitir a su sobrino en verano por última vez.

Entonces sin esperar respuesta alguna por parte de los Dursley se levantó, se dirigió hacia Harry y con un golpe de varita hizo desaparecer el baúl y la jaula de Harry, después saco un oso de peluche viejo y mohoso y volvió a hablar.

- Ahora si que nos vamos. Ha sido un placer volver a verles- les dijo Dumbledore con una sonrisa- Bien Harry despídete de tu familia.

- mmmm...adiós...

Entonces Harry y Dumbledore se agarraron del muñeco y minutos después aparecieron en la puerta de la madriguera

- Antes de irme Harry, quería decirte que realmente siento lo que le paso a Sirius, el era un buen hombre.-le dijo con cierta tristeza en su voz- Sabes, creo que te haría bien hablar con sus hijas, estoy seguro que tenéis muchas cosas en común. También deberías contar a tus amigos el contenido de la profecía, porque me da la impresión que ellos no saben nada.

Harry afirmó con la cabeza, un poco extrañado sobre como el director sabia que no les había dicho nada a sus amigos, y esperando a que no se huebiera decidido, a adentrarse en sus pensamientos de nuevo...y ya entraron en la casa donde les recibió la señora Weasley, la cual le recibió con los brazos abiertos, e inmediatamente le empezó a preparar comida porque pensaba que estaba demasiado delgado y eso no podría ser bueno. Para cuando Harry se quería dar cuenta Dumbledore ya se había ido y la señora Weasley estaba a punto de cebarle con su comida.

Después de esa cena tardía, subió a la habitación de Ron, donde dormiría con su amigo, procurando no hacer mucho ruido para no despertarle y que este le empezará a hacer un interrogatorio sobre el verano, que a esas horas de la noche lo rayaría demasiado para su gusto(sin dejarle dormir durante toda la noche); además, él solito, ya se había rayado bastante durante el verano. No necesitaba para nada que su amigo, que tampoco se puede decir que el muchacho lo hiciera aposta, le rayara más todavía...