Disclaimer: nada de esto me pertenece, todo es obra de J.K. Rowling, excepto los nuevos personajes que aparecen totalmente desconocidos.
Pedro: gracias por tu review. A decir verdad, lo de la pareja de Harry ya lo tenía pensado y siento decirte que no va ser Ginny. De todas formas gracias por tu sugerencia y espero que a pesar de eso, el fic te siga gustando. Como siempre puedes seguir mandandome reviews. Espero que este nuevo capi te guste.
Drika: lo de las hijas de Sirius fue invento mio, porque me apetecia que el hombre tuviera una familia. Aunque ya sabia lo que dijo Rowling.De todos modos gracias por el review y por la aclaración.
anitapotter: si hay un capi parecido(espero que no sea exactamente igual).Lo siento, no fue mi intención lo hice sin darme cuenta, no quiero que pienses que lo copie o algo. Muchas gracias por tu review, espero que sigas leyendo la historia y que te guste.
Aclaración:Sirius NO tiene hijas, fue invencion mia, por si a alguien le ha llevado a error. Recuerdo que esto es un fic del 6º año que no tiene nada que ver con el sexto libro de Rowling, y que habrá cosas distintas, como lo de las hijas de Sirius.
Por favor mandarme reviews para enterarme como esta mi fic, y para darme vuestra opinion o sugerencias.
3
El sueño
Tras una noche de sueño profundo y sin sueños de puertas, gente siendo asesinada o torturada o de velos negros por los que se escuchan voces, como los que había tenido el curso anterior y durante, prácticamente, todo junio tras la muerte de su padrino. Harry se despertó por la mañana con los gritos de Ginny y Ron discutiendo en el rellano.
- Te he dicho que no Ron- gritaba furiosa Ginny- Mamá te ha mandado a ti, preparar el desayuno.
- Venga va, hazme ese favor Ginny- le suplicaba Ron- La última vez que preparé el desayuno, la casa casi se incendia... ¡Venga¡Soy tu hermano mayor y te lo ordenó!
- ¡No estas en condiciones para ordenarme nada!
En ese momento Harry salió de la habitación para ver a los dos hermanos discutiendo, y se los encontró a los dos con la cara tan roja como sus cabellos, característicos de los Weasley, o incluso más si es que era posible. Y antes de que empezara a correr la sangre, llegó Hermione con las manos manchadas de harina y entonces silbo y los dos se asustaron, pensando que era su madre para echarles la bronca, y dejaron de dar voces.
- Mirar en el rato en que vosotros dabais voces me ha dado tiempo a preparar nuestro desayuno. Si es que por no oíros...- les dijo un poco cansada Hermione- Ah¡hola Harry¿Qué tal has dormido?
- Bien, muy bien...
Entonces los cuatro bajaron a la cocina y se pusieron a desayunar. Durante el desayuno estaban todos muy callados, excepto cuando le estuvieron explicando a Harry porque la señora Weasley no había podido preparar el desayuno porque estaba arreglando el desván y las habitaciones para sus hermanos mayores, que irían a pasar parte del verano allí. El resto del rato, estuvieron pensando en las preguntas con las que poco después bombardearían a Harry. Una vez que terminaron de desayunar, Harry, Hermione y Ron se subieron a la habitación de este último; para poder hablar tranquilamente sobre como había pasado Harry el verano después de todo lo ocurrido en el Ministerio.
- Bueno Harry¿que tal el verano en casa de tus tíos?- le pregunto primero Hermione sentándose en la cama
- Normal, como siempre- contesto Harry en pocas palabras
-¿Has estado pensando mucho en lo de Sirius?- le pregunto un poco con miedo Ron
- Si... Bueno bastante; aunque, no es en lo único que he estado pensando...- dijo Harry sin muchas ganas de contestar. Cuando vio la cara de sus dos amigos sin saber a lo que se refería, ya se dispuso a contarles.- Vaaaaaaaaaale, esta bien. Veréis tengo algo importante que contaros, es algo relacionado con la profecía...
Después de decirles esto, Ron y Hermione se quedaron más confundidos aún. ¿A que venía ahora lo de la profecía? Se había roto¿no? Ya no se podría saber lo que decía; y además, no debía preocuparse por eso, porque ya nunca se podría enterar de nada sobre ella, ni él ni Voldemort, así que no había problema alguno... ¿o tal vez sí? Todas esas preguntas e ideas les rondaban por los pensamientos; pero, Harry al ver sus caras de confusión, decidió contárselo antes de que le interrumpieran y se lo hicieran más difícil todavía.
- Cuando estuve en junio, en el despacho de Dumbledore; aparte de estar discutiendo con él sobre la muerte de Sirius y el comportamiento que había tenido Snape con él... Al parecer él mismo fue el que escuchó la profecía hace dieciséis años y aquella esfera no era más que un registro que suelen hacer en el ministerio. Hasta ese día, no se había atrevido a contarme lo que decía...
- Vale¿y que decía?- dijo Hermione empezando a ponerse un poco nerviosa
- Puff... Esta bien, decía que el único con poder para derrotar a Voldemort nacería al concluir el séptimo mes, se le identificaría porque sus padres había logrado escapar de él tres veces y Voldemort le marcaría como a su igual... Esta claro que soy yo.
-¿Y ya esta? -preguntó tímido Ron- ¿No decía nada más?
- Si bueno, decía que uno deberá morir a manos del otro, pues ninguno podrá sobrevivir mientras el otro siga con vida...- tras decir esto hubo un pequeño silencio que puso algo nervioso a Harry. Estaba seguro de que sus amigos pensaban como él, que era imposible que le volviera a derrotar... - Pero no pasa realmente nada.- dijo para intentar consolarse- También dice que yo tendré un poder que él desconoce, así que...
- Sí, claro que no pasa nada, Harry - contestó rápidamente Hermione- Ya lo venciste otras veces, siendo muy pequeño y sin experiencia alguna. Podrás derrotarle otra vez.
- Pero... ¿y si esta vez no lo consigo?
- Lo conseguirás- dijo Ron con decisión- Aunque nosotros mismos te ayudemos a entrenar.
Tras esta conversación con sus amigos, Harry se quedo un poco más tranquilo y aliviado por su reacción y el apoyo que estaban dispuestos a dar por él. En realidad, debía agradecerle a Dumbledore por haberle aconsejado el decirles a sus amigos lo de la profecía. Después, por la tarde, llegaron Bill y Charly, los hermanos mayores de Ron, que iban a pasar allí parte de las vacaciones y se tiraron todo el día, como no, jugando al quidditch con ellos para poder ir practicando para el próximo curso que se les presentaba. Al terminar ese día tan agotador (aunque parezca que no hicieron gran cosa que digamos), nada más tumbarse en la cama se quedó dormido, para poder disfrutar de, después de todo lo que había pasado, de una noche como la anterior: sin sueños y de dormir profundamente. Pero por desgracia no iba a ser así.
De pronto, Harry apareció en una calle muy oscura, y delante de él iban dos chicas corriendo hacia una casa en la que parecía que se estaba produciendo una pelea, y sin darse cuenta corrió tras ellas. Estas dos chicas no tendrían más de dieciséis años, ambas eran bastante altas, aunque no tan altas como Harry que había crecido bastante durante el verano. Una de ellas, que se encontraba a la derecha de Harry tenía el pelo largo castaño largo hasta los hombros y cuando consiguió adelantarlas, vio que tenía unos ojos grises claros y la chica que corría su lado también los tenía igual, por lo que tenían que ser hermanas. La otra chica era un poco distinta, tenía el pelo un poco más corto, aunque no mucho más, y era castaño oscuro tirando más bien a negro; además, tenía en la espalda un extraño símbolo. Era como una tela de araña y encima había una B y una E.
Por fin llegaron a la casa, desde el exterior se veía destruida, y nada mas abrir lo que quedaba de puerta oyeron las dos peores palabras que podría a ver oído en aquel lugar: Avada Kedavra. Después de oír esto, vieron como el cuerpo de un hombre de no más de cuarenta años, caía inerte al suelo. Las dos chicas palidecieron y cuando se consiguió disipar el humo que había, vieron a cinco mortífagos, y uno de ellos era Bellatrix, rodeando al cuerpo del hombre y a una mujer que estaba arrodillada a su lado, un poco más joven, llorando. Todo esto les pillo muy de golpe, y para cuando las chicas quisieron actuar Bellatrix estaba torturando a la mujer con la maldición crucio.
- Expeliarmus - gritó la del símbolo raro en la espalda. En ese momento todos los mortífagos se dieron cuenta de la presencia de las chicas, y las rodearon a ellas dejando de lado a los otros dos.
- Vaya, vaya. ¿A quién tenemos aquí?- dijo en tono burlón Bellatrix- Si son las hijas de mí querido primo... Sangre de mi sangre... A vosotras os estábamos buscando. Os queremos proponer una oferta que no podréis rechazar. ¿Que os parecería formar parte del grupo de los mortífagos?
- Sinceramente... una mierda- contestó cortantemente la otra chica- Y ahora que ya sabéis nuestra respuesta, largaos de nuestra casa antes de que os echemos a patadas.
- JAJAJAJAJAJAJAJA- ante esto todos los mortífagos rieron- No nos hagáis reír. ¿Como un par de crías como vosotras van a poder vencer a cinco mortífagos como nosotros? Ni si quiera vuestro patético padre logró vencer a Bellatrix...
Esto logro provocar demasiado a las chicas y después de todo lo que había pasado, después de todo lo que habían hecho, no les iban dejar que se salieran con la suya. Así que intentaron enfrentarse a ellos con la ayuda de la mujer, que al final pudo reaccionar. Pero nada salió bien a la mujer la desarmaron y la volvieron a torturar; pero, cuando las chicas quisieron hacer algo para evitarlo, también las desarmaron a ellas y las golpearon contra la pared. La que tenía el símbolo y el pelo más oscuro, no la paso mucho, solo se hizo daño en el pie izquierdo al caer; pero, la que tenía el pelo más claro, no tuvo tanta suerte. Se golpeo fuertemente en la cabeza y cuando cayó al suelo, un fino hilo de sangre salía de ella. La otra chica fue arrastrándose hacia ella; pero, Bellatrix se acerco y mirándola muy seriamente dijo:
- Mira niña, esta es tu última oportunidad. O aceptas hacerte una de los nuestros o terminaras como ellos- tras decir esto, la chica no pudo evitar mirar hacia el hombre muerto en el suelo, la muchacha inconsciente a su lado y por último a la mujer que la miraba con tristeza y la hacía gestos de negación con la cabeza.
- Jamás
- Muy bien, tú lo has querido...
En todo esto, Harry se encontraba como un espectador ajeno a todo sin que nadie se diera cuenta de su presencia, como si fuera un espíritu invisible. La empezaron a usar en ella la maldición crucio, y así la estuvieron torturando un buen rato, ya que la mujer que estaba allí no la podía ayudar porque la tenían retenida; pero, de lo que no se dio cuenta nadie, es que Harry empezaba a adoptar forma, y la única que le veía a trozos era la chica torturada.
- Ayúdame, por favor- le logró decir
- Mira Bellatrix, esto no funciona- saltó de pronto un mortífago- Para que ella realmente sienta dolor, se le tiene que producir a otra persona...
Así que empezaron a torturar a la mujer. Por más que la chica intentaba librarse, gritase, etc. No podía ayudar a la mujer. Se estaba empezando a poner muy furiosa, y de pronto, la cristalera, que todavía no había sido rota, estalló, haciendo que Harry, la chica y algún mortífago se cortaran y la casa empezó a arder. Los mortífagos consiguieron huir a pesar de que en nada llegaron los aurores. Estos apagaron las llamas y empezaron a ayudar a los heridos. Tras la pelea, la muchacha miró a su alrededor mirando como se había quedado la casa; como estaba la chica inconsciente, que parecía que estaba muerta; la mujer, que no se encontraba en sus cabales a causa de usar tanto en ella la maldición imperdonable; el hombre, que yacía en el suelo; y a ella a pesar de todo estaba prácticamente bien... ¿Como podría estar a gusto consigo misma después de eso? Ella tenía la culpa de todo, por no haber podido ayudar en nada. Se tiro al suelo y se puso a llorar desconsoladamente, llena de una tristeza y de una furia incontrolables. Poco después, como sí el clima se hubiera puesto de su parte y sintiera lo mismo que ella, se puso a llover torrencialmente y empezaron a haber unos grandes truenos y rayos.
