Capitulo 5. Tomoyo conoce a un ángel.

Desde lo sucedido, la chica amatista se había estado preparando tanto psíquica como físicamente: psíquica porque si no su mente se volvería loca y física porque sabía que las ostias iban a llover (xD, no me imagino a Tomoyo dando puñetazos como una loca). Era mas que obvio que la gente iba a empezar a especular sobre lo ocurrido: Daidouji e Hiraguizawa casi una noche entera encerrados en el ascensor del Elizabeth High School ¿Qué harían¿Lo habrían echo a propósito¿Por qué precisamente ellos dos que se llevaban tan mal?

La joven ya había soportado las preguntas indecorosas de su querida madre y la mala cara de su querido padre y el instituto no iba a ser menos.

Al día siguiente de haberse quedado atrapada, la prensa rosa del instituto había tirado la casa por la ventana, sacando un formidable formato de periódico y en primera plana una foto de Tomoyo y otra de Eriol, con corazones por todos lados y un gran titulo en rojo que decía:

Del Odio al Amor…¡¡Solo una encerrona en el ascensor!!

Shaoran Li la había llamado cuñadita y el resto de compañeros, en vez de tirarle huevos, como solían hacer, le regalaban rosas, mientras que sus compañeras no sabían mas que decirle el buen pez que había pescado…Tomoyo estaba mas que impresionada…ya ni siquiera respondía a las preguntas que le hacían, de la sorpresa iba pasando al enfado… ¿Es que no se daban cuenta que no había nada entre ellos?

Estaba harta de tanto engaño, ella no paraba de decir que no había pasado nada y que no pasara en la vida¡¿Pero de donde demonios sacas esas ideas?!- reprocho a su compañera Chiharu.

-Es lo que me ha contado Yamazaki- le dijo la chica de trenzas- que tu le pediste a Eriol una cita, que te morías por el.

-¡¡Eso no es cierto¿Es que no me creéis chicas?- miro a Rika, Naoko, Chiharu y Sakura- ¡¡decid algo por favor!!

-No es que no te creamos Tomoyo, es que…todo el mundo…

-¡¡Nadie vio nada¡Yo estuve allí¡No paso nadaaa!- la morena estaba al borde de la histeria- ¿Quién diablos se inventa esas cosas?

-A Yamazaki se lo contó el propio Eriol- le informo la castaña.

-¿Qué?

-Si, fue el quien, por lo visto, lo estaba contando a varios chicos del instituto.

-¿Qué?

-To…Tomoyo…-murmuro Sakura al ver la cara de su amiga, por su mirada, sabía lo que iba a venir, así que con sumo cuidado comenzó a dar pequeños pasos hacia atrás.

Fuego.

En la mirada de Daidouji se podía ver fuego.

Odio.

Enfado.

Y todos sus sinónimos.

-¡¡YO LO MATOOO!!- grito al tiempo que cogía una de las mesas de la clase y la tiraba contra la pared.

-¡¡Tomoyo!!- gritaron Kinomoto y las demás- ¿¡A dónde vas¡¡No hagas locuras!!- lo sabían, habían despertado a un demonio…ese día correría la sangre en el Elizabeth High School…


-¿En serio?- pregunto el joven lobo con los ojos abiertos como platos, trago saliva cogió un lápiz y un papel y apunto: orejas y cuello- Dime más cosas Hiraguizawa.

Eriol se encontraba en la mesa de la cafetería, en medio de todo un bullicio de compañeros masculinos, relatando una vez más su hazaña con Tomoyo. Orgulloso se cruzo de brazos: Le volvía loca, no hacía más que gritar mi nombre.

-¡¡uaaa!!

-Y en el abdomen.

-¿¡En el abdomen!?

-Le encanta que le den besos

-¿¡Le encanta que le den besos!?

-Se ve buena niña, pero en realidad es una fierecilla. Me araño la espalda.

-¿¡QUE TE ARAÑO LA ESPALDA!?- gritaban cada vez mas el público de Eriol.

-Si, fue como…como si otra Daidouji apareciera, el lobo se quito la piel de cordero- sonrió con malicia el albino.

-¡Dios!

-¡Me pongo malo solo de imaginarlo!

-¡Que alguien traiga papel¡Li está sangrando por la nariz!

-¿Qué mas paso Hiraguizawa?

-Sus braguitas.

-¡¡Sus braguitas!!

-Eran de Pucca.

-¡¡DE PUCCA¡¡HAY ALGO MAS SEXY QUE ESO!!- vocifero Shaoran después de que su hemorragia nasal fuera cortada.

-Cuando llegamos al punto álgido no hacía más que pedirme que no parara

-¿¡Le van las emociones!?

-¡Y tan fuertes!- el oji-azul se rodeo con sus propias manos y dando se la vuelta fingió la voz de Tomoyo- ¡¡No pares Eriol¡No pares por favor!

A más de uno le dio un desmayo.

-Y después- continuó.

-¿¡Qué hay más!?

-Me dijo que volviéramos a quedar esta noche- Eriol se llevo una mano a su mentón- es una gatita muy mala.

-Pues…

Todo el mundo se quedo en silencio.

-…Esta gatita…

En las puertas de la cafetería, parada, con fuego a su alrededor y una cara de demonio difícil de imaginar en ella, se encontraba Tomoyo Daidouji.

-…¡¡Te va a matar mal nacido!!

Antes de que se dieran cuenta los chicos, la joven ya había saltado hacia Eriol creando a su alrededor una nube de polvo.

-¡Mirad!- Dijo uno de ellos- ¡Si es cierto que le van las emociones fuertes!

-¡Uauu¡Y aquí en medio, con nosotros delante!

-¡Me va a dar algo!- exclamo Yamazaki

-¡¡Ayuda!!- gritó Eriol- ¡¡Ayúdame Li!!

Shaoran, que había fruncido el ceño, dudaba que Tomoyo y Eriol estuvieran haciendo lo que se estaban imaginando el resto de chicos, al albino se le escuchaba gritar mas de lo normal…y unos gritos nada placenteros por cierto.

-¡¡Dilo!!- se escucho la voz de Tomoyo.

La nube de polvo se disipó dejando ver una escena bastante curiosa: Tomoyo se encontraba sobre Eriol, no haciendo precisamente una postura del kamasutra, sino una llave de judo, torciendo con todas sus fuerzas el brazo izquierdo de Eriol.

-¿Qué quieres que diga?

-¡¡Que lo digas!!- apretó más fuerte.

-¡¡Ah¡Bruta me haces daño!- exclamaba Eriol pataleando como crío ¿De donde diablos sacaba Tomoyo tanta fuerza?

-¡Te voy a romper el brazo!

-¡¡Esta bien¡Esta bien!- cedió finalmente- ¡No paso nada!

Un murmullo recorrió toda la cafetería, Sakura y las demás chicas acababan de llegar.

-No paso nada.

-¿No hicisteis nada?

-¡No!- exclamaron los dos a la vez.

-Oooooooo- se dejo escuchar por la sala la triste exclamación.

-¿Cómo que "Ooooo"?- pregunto la morena extrañada.

-Es que…-se atrevió a hablar una chica- hacéis una bonita pareja.

Para Tomoyo el mundo pareció detenerse en esos momentos, aquella frase se le repetía en la mente, cada vez más rápido "Hacéis bonita pareja"… "bonita pareja"… "pareja"…Ella y Eriol… ¿pareja¿A que venía eso ahora? Sabia en su interior que aquella frase no le había molestado del todo, pero no había tiempo para pensar en ello y menos en ese momento.

Poco a poco fue aflojando el agarre que le tenía echo a Eriol: No tengo ganas de nada- susurro- Creo que me voy a mi casa…

Y es que la amatista estaba cansada, cansada ya de esa guerra sin sentido…vale que fuera el quien la empezara y que ella le devolviera el golpe, pero no un día tras otro tener guerras con casi todo el instituto. No le importo saltarse las clases aquel día, ni tampoco las consecuencias que podría tener aquel acto, simplemente no se sentía bien y por mas que se preguntaba el porque de aquel extraño sentimiento, no encontraba respuesta. Sakura observo como su amiga abandonaba el instituto por la puerta delantera, no entendía que podría haberle pasado, así que decidió ella misma ir a su casa esa tarde y visitarla, tal vez lo que necesitaba era hablar.

-Estoy un poco cansada de todo esto…-se dijo en voz baja la morena. En su anterior instituto todos eran muy buenos compañeros con ella, siendo muy querida. Le costó mucho mudarse, aunque prometió no perder contacto con sus amigos e ir a visitarlos de vez en cuando. Sin embargo había estado tan liada que ni siquiera se acordó de hacer llamadas.

Últimamente tenía la cabeza en otro mundo.

Llego al famoso parque de El Rey Pingüino, había oído hablar de él por la esmeralda y justo en este parque conoció al que ahora era su amor secreto. Un tal Yukito Tsukishiro. La joven amatista suspiro, Sakura era una chica con suerte, se llevaba bien con todo el mundo, era pura simpatía y bondad y estaba más que segura de que había mas de un chico detrás de ella solo que no se daba cuenta…para algunas cosas era mas que despistada.

Tomoyo dibujo una sonrisa en su rostro al recordar aquella parte de su nueva amiga. Podía ser que envidiase un poco a Sakura, la cerezo ya sabía que era amar, el darlo todo por una persona…por "esa" persona. Pero ella nunca había estado enamorada…claro que hubieron chicos que le pidieron para salir, pero ella no estaba interesada. Tal vez fuera un cuento de hadas, pero lo que Daidouji quería era encontrar a su príncipe azul…aquel joven que nada mas verlo, supiera que es él y nadie más. Que al verlo sintiera ese cosquilleo en los dedos y que no pudiera hablar. Ese sentimiento era una de las cosas que Tomoyo anhelaba sentir.

Aunque últimamente lo que había sentido por el sexo masculino no era más que odio y repulsión. Una vena le apareció en la sien:…Ese idiota…-ambas manos le temblaban de impotencia-…mira que inventarse semejante chisme…se la tengo que devolver, como sea, pero me tengo que vengar…no puedo quedar por debajo de el ¡¡Nunca¿Dónde queda sino mi orgullo?- la joven no se daba cuenta, pero cada vez iba hablando mas fuerte.

Cogió una ramita del suelo, y en el camino de tierra dibujo lo que bien podía ser el retrato de su mayor enemigo: Eriol Hiraguizawa.

-¡Eres el ser más estúpido que habita este planeta!- exclamó, señalando el dibujo que había en el suelo- ¡Sufrirás mi ira hasta acabar el instituto, porque espero no ir a la misma facultad que tu, idiota!

De la rabia que sentía se puso a patear el rostro de su compañero mientras gritaba¡¡TE OIDO¡¡TE ODIO!! NO SABES CUANTO TE OIDO ¡¡CABEZA HUECA¡¡JURO QUE ME VENGAREEEE¡¡MUERE IDIOTA!!

Tan concentrada estaba la chica en pisotear aquel dibujo que no se dio cuenta de que estaba siendo observada por un par de ojos celureos. Una vez se extinguió toda su rabia, la chica respiro profundamente y fue entonces, demasiado tarde, cuando se percato de que no estaba sola en aquel parque, de la mirada atónita del joven ante ella y del ridículo tan grande que había echo.

Noto como su cara ardía de la vergüenza.

-Esto…-hablo el chico- ¿Te encuentras bien?

-"Madre mía"- pensaba Tomoyo- "¿Por qué soy tan ignorante?"…Yo…esto…si…

-¿No deberías estar en clase?- le cuestiono el desconocido.

-Tu lo has dicho- susurró Tomoyo algo cohibida por lo grave de su voz-…debería… "Pero bueno… ¿Qué se ha creído este¿Por qué me mira de esa manera? Esta haciendo que me ponga más colorada de lo que estoy"

El celureo tan solo sonrió levemente: Espero que te vaya bien- y diciendo esto se marcho con paso elegante.

- "Que…que…tío más raro…"- se dijo a sí misma Daidouji al verlo alejarse- "Aunque era bastante guapo…"


-Podéis marcharos- anunció el profesor de química a última hora.

-ufff…pensaba que nunca iba a acabar la clase- dijo Sakura levantándose de su asiento y guardando los materiales en su maleta.

-A mi también se me ha hecho larga esta clase- menciono Naoko, a su lado- por no decirte aburridas…

-Si el profesor las hiciera más amenas, sería otra cosa… ¿Nos vamos?- pregunto Chiharu caminando hacia la puerta.

-Esperad, tengo que coger una cosa- Las demás chicas vieron como la castaña se dirigía al pupitre de Tomoyo y cogía la cartera de ésta.

-Ah…es cierto, Daidouji se fue esta mañana sin ni siquiera coger su maleta… ¿Se encontraría mal?

-No lo se, iré esta tarde a visitarla. Estaba algo rara.

-Podrías decirle que si quiere quedar este fin de semana con nosotras, para dar una vuelta e ir de compras- dijo Rika- ¿Qué te parece?

-¡Eso! Así se integra un poco más –La esmeralda parecía entusiasmada- Podríamos ir al cine

-¿Qué es eso de ir al cine?- preguntó una voz masculina a la espalda de Kinomoto. La joven por su parte sintió un escalofrío recorrerle la espalda. Una mano le rodeo su cintura- ¿Puedo ir yo también Sakura?

¡Esa voz!

¡Ese olor!

¡Esa mano!

-¡¡Arg¡Li¿¡Cuantas veces te he dicho que no hagas eso!?

-Es que… ¿te asustas, mi querida flor?

-¡Y un cuerno tu querida flor¡Y no¡No me asustas! Simplemente no tienes el derecho de hacer algo así

-Vamos, Vamos, Sakura…no te alteres tanto, se que te gusta- le dijo con la voz más sexy que podía poner, guiñándole a su vez un ojo.

-ugh…eres…eres cansino Li ¡Vete a molestar a otra!- exclamo la esmeralda al tiempo que daba enormes pasos hacia la salida del instituto.

-¿Otra vez con Kinomoto, Shaoran?

-Es que…no puedo evitarlo…-dijo el castaño con una sonrisa en el rostro a su compañero albino- no puedo evitarlo…

Eriol frunció el ceño: mira que llegas a ser raro…


El timbre de la casa Daidouji volvió a sonar, mientras una apresurada albina bajaba las escaleras para poder atender a quien llamaba a la puerta¡Ya voy¡Ya voy!

-¡Hola!- saludo la joven ante ella.

-¿Sa…Sakura¿Qué haces aquí?

-He venido a traerte esto- y extendió hacia ella su cartera escolar.

-Vaya…gracias por traerla, esta mañana ni siquiera me acorde de ella…

-Me tenías algo preocupada ¿sabes?

Tomoyo se sorprendió ante lo dicho por su compañera, cuando estaba en el instituto siempre era a la defensiva y no se daba cuenta de que no todos los compañeros le hacían vacío. Tal vez podía llegar a confiar en la castaña y las demás chicas e incluso en cierto lobo pervertido.

-¿Quieres pasar y tomar algo? Mis padres están en la tienda.

-Muchas gracias.

La amatista preparo té rojo y agradeció en silencio que su madre hubiera preparado unos donuts con miel y limón antes de irse al trabajo.

-¿Siempre estas sola por las tardes, Tomoyo?- preguntó la cerezo desde el salón, observando como estaba decorado.

-La mayoría de las veces, mis padres están casi siempre en la tienda y no cierran hasta las nueve de la noche. Pero bueno, así estudio mejor. ¿Y tus padres en que trabajan?

-Mi padre es profesor de arqueología en la Universidad de Tokio y mi madre hace algunas veces de modelo.

-¡¡Vaya pasada¿No es famosa tu madre?

-Ella no quiere serlo, solo trabaja para una revista de Tomoeda, nada más. Le gusta llevar una vida tranquila.

-¿Y que tal con Tsukishiro?- pregunto algo picarona Tomoyo.

Sakura casi se atraganta con el té, haciendo toser escandalosamente: Yo…yo...esto…el joven Tsukishiro, bueno ya sabes…que es amigo de mi hermano y como me conoce desde pequeña…puede que…que me vea como su hermanita o algo así…no se

-No digas algo que no sabes Sakura, no has hablado con él a cerca de tus sentimientos así que no pienses de manera tan negativa. Eres una chica muy linda y simpática, y estoy segura de que a Tsukishiro le encantas- sonrió Tomoyo para animar a su amiga.

-¿Tu…Tu crees?- aquellas palabras de la ciruelo la alegraron bastante- es que…como el ya va a la facultad pues…

-¿Y que con eso? Mis padres se llevan entre ellos 5 años

-¿¡En serio!?

-Claro, cuando mi madre aun estaba en el instituto, mi padre iba a la facultad.

-¿Y como se conocieron?

Tomoyo suspiro ¿Cuántas veces había escuchado como se habían conocido sus padres? Sonomi y Reiji Daidouji no hacían mas que contarle aquella historia como si de un cuento de hadas se tratara, pero su hija no estaba tan segura de ello: Veras, a mi madre de joven le encantaba patinar, me dijo que una noche de verano había salido a dar una vuelta con sus patines y al pasar por una zona en obras, choco contra una pared que se desplomo sobre ella.

-¿¡Que una pared se desplomo sobre ella¿¡Y no se hizo nada!?

-Tuvieron que ingresarla porque se había roto el antebrazo derecho y dislocado un tobillo. Y en la misma habitación en la que la ingresaron se encontraba mi padre.

-¿Tu padre también en un hospital?

-Si…el muy torpe se había pillado los dedos de una mano al bajar una ventana. Es un tiquismiquis que no puede ver la sangre, con nada que vea se marea y se desmaya. Siendo mas graves las heridas de mi madre, a ella le dieron el alta antes que a él. Es un pupas…-suspiro Tomoyo al recordar a su padre.

-¿Y que paso después?

-Por lo visto durante su estancia se hicieron amigos y cuando mi madre abandonó el hospital, iba a visitarlo de vez en cuando. Hasta que le pidió salir.

-¿Ella a él?

La albina asintió.

-¡¡Vaya me imagino a tu madre como una heroína de película!!

-Digamos que tiene bastante…genio…¡¡pero no me cambies de tema Kinomoto¡Te pregunte por Tsukishiro!

-Yukito es…muy amable con todos…

-Ahh…con que ahora es Yu-ki-to ¿noo?

-¡¡Que insinúas!!- se alteró la trigueña

-Nada, nada- rió Tomoyo por la actitud inocente de Sakura- ¡ah! Tengo que contarte el ridículo que he hecho hoy en el parque…

-¿Cuándo has estado en el parque?

-Esta mañana, al irme del instituto…

-¿Qué paso?

-Veras, yo seguía dándole vueltas a mi problema con Hiraguizawa, el muy cretino era portador de esos chismes baratos. De la rabia que sentía dibujo en retrato de él, mal dibujado claro está, en la arena del parque y me puse a pisotearlo…-admitió algo ruborizada.

-puff…jajajaja, no te imagino haciendo eso jajajaja ¡¡con lo madura que eres Tomoyo!! Parecerías una cría jajajaja

-¡Ya vale Sakura¡Deja de reírte!- se quejo la amatista- aun no acabe ¡Yo ni siquiera sabía que había alguien más en el parque a aquellas horas de la mañana! Si lo llego a saber no hago el payaso como lo hice…en serio quise que la tierra me tragaraaa- casi grito llevándose un cojín a la cara para ocultar lo colorada que estaba.

-¿Pero que paso?

-Había un chico guapísimo…que había visto todo lo ocurrido…incluso grité al dibujo¡¡Te odio¡¡Te matare!!...ese chico debe pensar que estoy loca, Sakura…

-No tienes remedio Tomoyo jajajaja, yo también lo hubiera pensado…te imagino con los pelos alborotados y esa cara de demonio que pones, pateando el suelo con rencor jajajaja

A la morena le recorrió una gota por la frente…había dado en el clavo…así era como la había visto aquel muchacho: menuda impresión se debió llevar de mí…-suspiro la chica.

-¿Y como era? Has dicho que era guapo.

-Y tanto- exclamó Tomoyo, se llevó un dedo al mentón y recordó el rostro del joven- Pues era alto, de cara fina y pelo largo…de color plateado y tenía unos ojos preciosos.

Sakura la miro embobada…solo de ver el brillo de los ojos de su compañera podía pensar de que se hubiera enamorado del enigmático desconocido¿Te gusta?- preguntó

-¿Eh?

-Que si te gusta

-¿Quién?

-El chico del parque

-¿¡Eh¿Qué¡¡NI EN BROMA SAKURA¿¡Como puedes pensar algo así!?

-Es que cuando hablas de él…me veo a mí misma hablando de Yukito…por eso pregunte…

-Pero si ni siquiera lo conozco, no puedo enamorarme de alguien al que he visto una vez. Además es probable que no lo vuelva a ver.

-No digas algo que no sabes, Tomoyo- dijo con una sonrisa Sakura al tiempo que se levantaba- eso me lo dijiste antes ¿no? Deberías aplicarte el cuento.

Tomoyo también sonrió: tal vez tengas razón.

No se lo dijo a la castaña, pero agradecía enormemente el haberla conocido, porque sino, se hubiera sentido bastante sola.

-¿Ya te vas?

-Sí, peor no te preocupes, llamare a mi hermano para que me venga a recoger.

-Usa mi teléfono al menos.

-Gracias.

Al tiempo que la amatista recogía y limpiaba todo lo de la merienda, Kinomoto llamó a su hermano, Tomoyo notó bastante que estaba hablando con el tal Touya, ya que escuchaba a su compañera bastante alterada al hablar e incluso gritar "YO NO SOY NINGÜN MONSTRUO"

-Ya viene para acá- suspiro Sakura- le dije que lo esperaría en la puerta de tu casa.

-Esta bien…oye, que era eso de "no soy ningún monstruo"

La esmeralda rodó los ojos: es que hermano me dice "monstruo o monstruito" para enfadarme…es un pesado, siempre que vienen Rika y las demás a casa se comporta como un verdadero caballero, pero en cuanto se van…vuelve a ser el orco que realmente es…

-A mi me encantaría tener un hermano o hermana…

-¿Eres hija única?

-Si…pero creo que aún estoy a tiempo para convencer a mis padres de que quiero un hermanito.

-Tendrías suerte de ser la mayor.

-¡Y tanto!- interrumpió una voz masculina- los hermanos mayores hacemos con los pequeños lo que nos da la gana.

Un chico alto y moreno se encontraba en la verja de la calle, apoyando su bien formado cuerpo en ella: Buenas noches monstruo y amiga del monstruo.

-¡¡TO-U-YAAA¿¡Cuantas veces tengo que decirte que no me llames así!?

-Las veces que haga falta…no te haré ni caso- respondió en tono burlón- venga, recoge tus cosas que primero tenemos que dejar a Yue en su casa…

-¿A Yue?

-Si, estaba de visita en casa y cuando me llamaste y me dijiste donde vive tu amiga. Ella vive cerca de su casa. Así que de camino lo acercamos.

Tomoyo estaba algo sorprendida por la conversación de ambos hermanos, podían pasar de las peleas al amor fraternal en una milésima de segundo: perdón por no haberme presentado antes- interrumpió en la conversación- soy Tomoyo Daidouji, compañera de clase de Sakura. Ella es muy buena conmigo.

-¿Ella¿El monstruo?- preguntó extrañado y se dirigió a su hermana- los tienes a todos engañados ¿no?- dijo con sorna- Yo soy Touya, su guardián protector y única persona en el mundo que se puede meter con ella- he hizo una reverencia.

-¡¡Deja de darte esos aires hermano!!- se quejo Sakura.

-Y tu deja de comer dulces porque sino el culo se te pondrá enorme jua jua jua

-¡¡Idiota!! No tengo un culo enorme

-¡No enorme no¡Como el de una ballena!

La albina no sabía que hacer exactamente, si intervenir…o meterse ya a su casa y dejar a esos dos seguir discutiendo. Quería despedirse de Sakura, así que estaba por hablar cuando alguien se le adelantó.

-Touya, Sakura…

Allí estaba de nuevo, el escalofrío por la espalda.

Esa voz la había escuchado antes. Ese mismo día. La misma voz grave de esa mañana en el parque. Se volvió poco a poco hasta encontrase justo en frente del dueño de aquella voz grave y sensual, notó como sus mejillas se iban sonrojando no sabía si por el recuerdo de esa mañana o por tenerlo de nuevo ante ella.

-Eres…eres tu…-murmuró lo suficientemente alto como para que Sakura dejara de discutir con su hermano y echara cuenta de lo que le ocurría a su amiga.

-Yo te conozco- menciono el recién llegado, claro que la había reconocido. Era la misma chica que se encontraba en el parque. Le había llamado la atención desde el principio- eres la que pateaba el suelo esta mañana.

-Eh...ejejeje…si…esa soy yo…jeje…-No pudo soportar la mirada ceguera sobre la suya amatista, así que la bajo y se entretuvo en mirar sus zapatos.

-¿Eres amiga de Sakura?

-¿Eh? Si…si, vamos a la misma clase…me llamo Tomoyo Daidouji, en…encantada- tartamudeo la joven.

El platino dio dos pasos hasta plantarse ante ella y se agacho para llegar a su misma altura, fue entonces cuando Tomoyo pudo ver realmente bien su rostro.

Tenía las facciones de un ángel.

Un nerviosismo repentino nació en su interior, al notar como el joven tomaba su mano y se la llevaba hasta su boca para plantarle un beso: Yo soy Tsukishiro, Yue Tsukishiro.


Continuará.

Hola, que tal estáis todos?? Últimamente he visto que ha mucho revuelo en la pagina, por lo visto a aparecido un grupo de chicas y chicos que lo que quieren es que los fan-autores escriban ideas originales y acabar con los plagios de novelas que no son suyas ¿no? Pues a esa gente le digo que no están haciendo las cosas bien, que si amenazan al fan-autor, lo único que van a conseguir es que haya mas gente que pase de ellos y que los odie.

Creo que si dicen de buenas maneras que no hagan transcripciones, mejorara la cosa, porque tal vez sean ellos mismos quien está jodiendo la página.

Como ahora estoy de baja laboral, escribiré lo antes posible esta continuación y las de mis otros fics. He estado muy liada estos últimos meses uu y os pido disculpas.

Bueno, que tal os ha parecido este capitulo, como podéis ver he querido escribir más sobre la relación de Sakura y Tomoyo. Yo sinceramente añoro esa amistad de niñez, eso es algo que hay que saber conservar, porque a medida que una se va haciendo mayor, se echa en falta (no es que yo sea una vieja y no es que no tenga amigas, que si las tengo, pero es una amistad distinta xD)

Y siii!! Apareció Yuecitooo oooo mi ángel!! Es tan guapetón! ., Yo quiero uno, quiero un Yue y un Eriol, para hacer que mis deseos mas oscuros se hagan realidad…jejeje…esos son deseos que no se dicen xD

Quiero la opinión de todos y todas las que me dejéis un reviwe, es importante para mí, así sabré que escribir en el capitulo 6: ¿Queréis que haya algo entre Tomoyo y Yue? Aunque claro esta que esto es un ExT, que conste.

En el siguiente capitulo veremos la reacción de Tomoyo al haber conocido a Yue y lo que pensara del beso que le dio en la mano…a mi desde luego me besa en la mano Yue…¡¡y yo no me la lavo!! xD

Y…

¿Qué pensará de todo esto Eriol?

Espero vuestras opiniones ;)

Un beso a todas y a todos, os quiero.

Basi Oo