Bueno muchachos esta idea no me dejaba trabajar, será un fic corto de 6 máximo u 8 capítulos, ya mañana esperen actualización de Guerrero y de nuestra pequeña favorita claro esta jejeje, en fin por ahora ya saben, My Hero academia no me pertenece, este esta en posesión de su respectivo autor yo solo escribo para entretenerlos a ustedes y mejorar para traerles más calidad.
Sin más que decir… aquí esta… Segunda Oportunidad.
Prologo
Lluvia, relámpagos y un descontrolado llanto que venía de una pobre chica empapada la cual estaba aferrada a unas enormes rejas de metal, la razón… se convirtió en una gran decepción para sus padres.
- Por favor, yo… yo seque les fallé, pero necesito una oportunidad para redimirme - La lluvia caía fuertemente sobre una joven de cabellos negros que estaba aferrada a las rejas que estaban fuera de los terrenos de su casa -Madre, Padre, soy su hija- Lloraba desesperada la chica.
- Nosotros no tenemos hija, nuestra hija jamás nos hubiera puesto en vergüenza de esa manera -Sentenció un hombre de cabellos negros muy elegante con un mayordomo a su lado el cual sostenía un paraguas para evitar que se mojara.
- Los Yaoyorozu jamás fallamos, nunca nos equivocamos, somos perfectos y tu… has manchado el historial de la familia, no podemos permitir que esa mancha se propague, a partir de este momento, dejas de ser una Yaoyorozu -Mencionó una mujer hermosa con las facciones más finas y bellas que pudieran presenciarse, a su lado estaba una sirvienta mojándose con la lluvia mientras sostenía una sombrilla que cubría a la ama.
- Por favor, Mamá… Papá -Cayo de rodillas- Soy su hija, nunca me equivoqué, merezco una segunda oportunidad -Decía la joven con la cabeza agachada mientras que las lágrimas se perdían con la lluvia que la mojaba sin apiadarse de ella.
Flashback/Pov
Perfección, Prestigio, Honor, Estatus
Palabras que me han guiado de la mano a lo largo de mi vida. Fui educada bajo los más estrictos estándares y regímenes de estudio, Literatura, Ciencias, Historia, Matemáticas todo eso es demasiado sencillo para mí, pero... si hablamos de las actividades de esfuerzo mayor, como los deportes... soy un fracaso rotundamente.
Mis padres nunca creyeron que fuera algo esencial dado que mi quirk era simplemente esplendido según sus palabras, otro punto a aclarar es que el apellido de la familia me abriría camino a lo largo de mi vida, sin embargo... llego ese día.
Fue un enfrentamiento en el festival deportivo de la U.A, miles de espectadores tanto en las gradas como televidentes observaban a los prospectos a héroes en enfrentamientos cuerpo a cuerpo, donde podrían lucir sus Kosei para llamar la atención de algún héroe profesional.
Perdí... no estaba preparada para los ataques de Tokoyami, era algo completamente distinto a lo que acostumbraba, no podía acercarme, había muchos ojos mirándome y Dark Shadow no me daba descanso, mi escudo no resistiría tanto castigo y mi mente estaba en blanco, no podía pensar sin embargo tras un paso en falso... fui completamente derrotada ante miles de espectadores.
Me sentí como un inútil ¿De que servía tanto conocimiento en un campo de batalla? mi confianza en mí misma estaba completamente perdida. No pude hacer otra cosa que huir de mi propia vergüenza. Llegue a una zona donde nadie podría verme, mi espalda estaba contra la pared y lentamente me fui deslizando hasta terminar sentada en el suelo, lágrimas de frustración bajan por mis mejillas y solo atiné a sollozar abrazando mis piernas y escondiendo el rostro entre ellas.
Entonces comencé a escuchar unos pasos acercarse a mí, era hora de las preguntas incomodas y burlas, sin embargo, fue algo que no me esperaba para nada.
- ¿Puedo sentarme? -Escuché una voz masculina, de todas las voces que conozco jamás espere que él de todos mis compañeros se presentara ante mí en este momento tan incomodo en mi vida.
- Midoriya -Susurré al ver a un muchacho de cabellos verdes, ojos como esmeralda y unas pecas en las mejillas que parecían mostrar inocencia pura. Solo asentí y él se acomodó a mi lado, no sabía que decir o que podría decirme el.
- Vaya pelea, a pesar de que perdiste, siento que lo hiciste bastante bien -Comenzó Midoriya mirando hacia arriba enfocando su vista en el techo, podía verlo de reojo mientras controlaba mi llanto, no podía permitirme que me vieran así- Se que no somos amigos y apenas dirigimos palabras, la última vez creo fue cuando fui elegido presidente de la clase, recuerdo estar muy nervioso esa vez -Mencionaba el pecoso.
- ¿Porque estás aquí? -Pregunté sin rodeos, quizás de forma muy brusca pues lo hice sobresaltarse mientras sonreía de forma nerviosa por mi pregunta tan directa.
- Solo quería decirte que no te sientas mal, puede que hayas perdido, pero no significa que es el fin. A veces uno aprende más de una derrota que de una victoria debido a que libras un duelo interno -Decía Izuku creyendo saber cómo me sentía, vaya arrogancia.
- No estoy de luto, solo frustrada -Me quejé con orgullo mientras sentía con un pequeño brote de lagrima amenazaba por escapar de mis ojos.
- Lo que quiero decir es que, con las derrotas aprendes, te detienes y analizas tus fallas para después mejorar y evitar que eso vuelva a ocurrir -Explicó el peliverde que sonrió en mi dirección- Yaoyorozu-san, no te dejes caer en ese pozo de tristeza y soledad, es muy difícil salir de su interior mientras más te hundes créeme -Decía el muchacho con melancolía.
- ¿Como puedes saberlo? tu no perdiste, YO SÍ, perdí ante miles de personas y es tan humillante que ni siquiera pudiera defenderme -Exclamé exaltada y de forma molesta comenzando a derramar lágrimas de impotencia.
- Lo sé, porque yo fui un Quirkless por más de 14 años -Comentó Midoriya dejándome en shock.
- Tienes que estar mintiendo, es imposible que un Quirk se manifieste después de tanto tiempo -Estaba completamente consternada por lo que decía Midoriya, entonces mire como el de su pantalón sacaba un pañuelo y me lo ofrecía, con algo de inseguridad lo tomé.
- Puedes preguntarle a Kacchan, el gran parte de mi vida estuvo torturándome por años al ser un quirkless -Me explicaba el peliverde- Hace pocos meses mi Quirk por fin se manifestó, desde los cuatro años hasta poco antes de entrar a la U.A fui víctima de humillaciones y burlas -Sus palabras parecían de broma, pero la seriedad y melancolía de su rostro me hizo darme cuenta que estaba diciendo la verdad.
- Suena tan… fantasioso, como si me contaras la historia de un comic -Dije limpiando mis lágrimas, era extraño pero la presencia de Midoriya estaba manteniéndome muy calmada.
- Vivimos en un mundo donde los superhéroes y villanos son cosas del día a día -Respondió con una risita dejando ver la ironía de la situación, debo admitir, su risa fue ligeramente contagiosa haciéndome torcer un poco los labios, pero recordé mi realidad, entonces el se puso de pie y se postró ante mí.
- Midoriya -Dije confundida al verlo extender su mano ante mí.
- Una mano amiga puede ayudar bastante si lo permites, no tienes por qué guardarte tu dolor para ti sola, si quieres llorar, llora, grita, lo importante es desahogarse, no guardarse ese dolor -Termino su explicación mirando hacia mí y no sabía que pensar siendo sincera.
Todo lo que el chico decía, estaba en contra de todas las enseñanzas de mi familia, se supone debía poder hacer las cosas por mi misma y sin ayuda para así tener historias impresionantes ante la sociedad sobre mis logros como mis padres. Pero… y si… por una vez yo… solo por una vez.
Tomé la mano de Midoriya y sentí como me ayudaban a ponerme de pie, sin embargo, me levantó con tanta rapidez que casi me resbalo, ¡Genial! las cosas no podían ser más vergonzosas, pero Midoriya reaccionó y me agarró de la cintura por reflejo mientras mi mano libre quedaba sobre su pecho… no mentiré, estaba algo fornido.
- ¿Estas bien? -Preguntó el peliverde mirándome asentir en silencio, podía sentir el latir de su corazón con mi mano en su pecho mientras mis ojos se fijaban en los suyos, nunca los había visto con tanta atención, eran muy… bonitos.
- Si… es… estoy bien, pa… para ser mi… mi primera vez -Respondí nerviosa con un suave rosa en mis mejillas y un calor en mi pecho, mientras mi corazón se sentía muy agitado.
- ¿Primera vez? -Me preguntó extrañado.
- Estas muy cerca de mi y estas sujetando mi -Respondí muy avergonzada hasta que una voz me interrumpió.
- ¡Yaomomo! -Escuché la voz de mi amiga Kyoka-chan, al girar la mirada pude verla acercarse con una expresión preocupada que pasó a sorpresa y confusión- ¿Midoriya? ¿Qué haces aquí? Tu pelea es en 10 minutos deberías estarte preparando -Aclaró de brazos cruzados para después alzar una ceja y vernos detenidamente- Por qué... ustedes- Señalaba como nuestras manos estaban unidas, como la otra mano de Midoriya estaba posada en mi cintura, además de que mi mano libre estaba apoyada sobre su fornido pecho.
Al notar esto ambos nos miramos notando la posición comprometedora y nos separamos desviando la mirada, mientras que Kyoka se cruzaba de brazos con sus jacks agitándose un poco molestos mientras miraba al peliverde.
- ¿Qué está pasando aquí? -Preguntó de forma sobreprotectora Kyoka-chan amenazando a Midoriya con sus jacks.
- Yo, bueno es que vi a Yaoyorozu-san triste -Mencionaba Midoriya muy nervioso, al parecer volvía a ser el Midoriya Izuku de siempre.
- Si y el, solo me estaba dando unas palabras de ánimo, ve... ¿verdad Midoriya? -Pregunté muy nerviosa, rayos mi corazón parecía que se saldría de mi pecho en cualquier momento.
- Hai, hai, palabras de ánimo, espero que te hayan servido Yaoyorozu-san, yo bu… Bueno, yo me retiro para pelear, con permiso -Mencionó Midoriya completamente nervioso comenzando a alejarse a paso robótico apresurado sintiendo la mirada fría de Kyoka-chan sobre su espalda.
- Que chico tan mas raro -Comentó Kyoka mientras que yo tenia mis manos sobre mi pecho, no fue mucho lo que hablamos, pero de cierta forma la pequeña charla de que tuvimos me calmó al saber que él me apoyaba a pesar de no ser muy cercanos.
- Midoriya-kun -Llamé haciéndole voltear- Gracias por tus palabras, las tomare en cuenta también, te… te estaré apoyando -Una sonrisa se asomó por mis labios y mis expresiones se suavizaron, el peliverde se giró sintiéndose muy feliz por eso, pero al ir distraído y darse la vuelta para seguir su camino se estrelló con una pared haciendo que me llevara mis manos a mi boca con preocupación- ¿Estas bien? -Pregunté mientras lo veía sobarse la nariz y alzar el pulgar para seguir su camino.
- Que bicho tan raro, ¿Está ocurriendo algo entre ustedes? ¿desde cuándo le llamas Midoriya-kun? -Preguntó Kyoka de brazos cruzados, sonrojándome.
- Na… nada, solo estoy agradecida con el por venir y darme ánimos, ahora vamos que se lo prometí -Mencioné adoptando un porte honorable, aunque sentía mis mejillas algo tibias.
- Acaso ¿Él te gusssssta? -Me preguntó Kyoka con una sonrisa burlona, sabia lo mucho que le gustaba de hacer ese tipo de bromas.
- Por… Por su puesto que no, ya te lo dije, estoy agradecida con el -Me quejé algo indignada mientras seguía mi camino, aunque aun la escuchaba soltar risillas, parecía que encontró algo con que molestarme.
Al final del festival deportivo mire como Midoriya-kun termino convirtiéndose en el ganador y el numero uno, aunque el muy idiota se lastimó mucho con sus ataques al enfrentar a Todoroki y Bakugo, sin embargó no pude evitar sentirme bien por él.
Cuando todo terminó me di cuenta que mi transporte no llegaba además el cielo estaba gris y agua comenzaba a caer, esto enserió me tenía muy preocupada, pero entonces… el regresó.
- Yaoyorozu-san -Me llamó el peliverde, le sonreí al verlo, aunque parecía ser que él se dio cuenta.
- Aquí viene el campeón, me sorprende que te acuerdes de los que estamos por debajo de ti -Solté una bromita queriéndolo hacer sentir importante, el se puso rojo de pena.
- Yo… yo no soy así, soy… mas este -Decía el muchacho rascándose la nuca de forma nerviosa.
- Tranquilo solo estaba jugando -Me burlé de el para enmascarar lo que sentía en ese momento- Creí que saldrías con Iida-san y Ochako-san -Comenté mirando al muchacho.
- Iida-kun tenia un compromiso con su familia y Uraraka-san se fue con Ashido-san y Hagakure-san -Mencionó el muchacho, sin embargo, termine dándole un abrazo cuando un trueno me dio el susto de mi vida -Yao… Yaoyorozu-san- Se le escuchaba nervioso.
- Oye ricachona, parece que estas muy cariñosa con Midoriya -Volvió a bromear Kyoka-chan llegando por detrás de Midoriya.
- Odio los truenos, esto es diferente -Me defendí con el mejor argumento que se me ocurrió mientras Deku se ponía colorado.
- Es raro ver que no vengan por ti -Comentó Kyoka-chan mirándome mientras me alejaba de Midoriya.
- Lo sé, ya los llamé varias veces y no contestan, supongo que tendré que ir caminando -Susurré con pesar pues enserio era tarde y solo deseaba darme un baño y terminar este día de pesadilla.
- Bueno si tu quieres podemos acompañarte -Sugirió Midoriya mirándome.
- Oh no podría pedirles eso yo -Entonces recordé las palabras de Midoriya, tome aire y me relaje un poco- Esta bien, pero no traigo paraguas y ¿Ustedes? -Pregunté mirándoles negar, el día hasta hace unas horas estaba soleado y ahora estaba lloviendo un poco mas fuerte.
- Parece que están en problemas -Dijo una voz gruesa, entonces los tres miramos a All Might con una gabardina.
- ¡All Might! -Dijo Izuku con emoción al ver a su héroe.
- Así es Shonen, ¡Ya estoy aquí! Salvare su día -Dijo All Might dejando en manos del peliverde un paraguas lo suficientemente grande para los tres, lo malo era que… al alzar la mirada este era rosado con corazones.
- Lindo… Paraguas -Comentó Kyoka con una ceja alzada.
- Era de la abuela Might, nos vemos -Dijo este emprendiendo una carrera y desapareciendo.
- Yaomomo no puedes crear un paraguas menos… ¿vergonzoso? -Preguntó Kyoka mirando a Momo negar.
- No eh comido nada además mis lípidos están en su capacidad mínima -Respondí con pesar, además estaba exhausta.
No nos quedo de otra, Midoriya tomo el paraguas y entonces Kyoka-chan se acomodó a su derecha y yo a la izquierda, fue algo incomodo pues algunas personas nos miraban, sobre todo a Midoriya a quien reconocían como el campeón y lo felicitaban por su triunfo como por venir con dos chicas lindas.
Caminamos por varias calles, fueron largas, pero en todo momento olvide mis problemas de haber fallado, las bromas de Kyoka-chan burlándose un poco de Izuku, sobre que éramos chicas lindas y debía consentirnos eran bastante graciosas.
Sin embargo, llegue a casa, ahí fue donde todo ocurrió mire el portón de rejas y suspiré sin saber lo que me esperaba.
- Muchas gracias por acompañarme chicos -Agradecí mirando a Kyoka-chan y Midoriya-kun sonreír, fue cuando al acercarme miré como 4 siluetas se acercaban, eran Mamá, Papá y dos sirvientes, sin embargo, su aura era diferente a la acostumbrada- ¿Mamá? ¿Papá? -Pregunté extrañada mientras ambos se miraban indiferentes.
- Viste querida, una desconocida cree que somos sus padres -Dijo mi padre con frialdad, en ese momento Kyoka-chan y Midoriya seguían a mi espalda.
- Si, la escuché, debe estar confundida -Respondió mi madre muchos decían que yo terminaría viéndome como mi madre cuando fuera adulta, algo que tomaba como uno de los mejores halagos.
- Mamá, Papá esta lloviendo, no es momento para esto ¿Podemos hablarlo dentro de casa? -Pregunte un poco irritada.
- Ajajajajajajajaja -Reían los dos sorprendiéndome, sus risas parecían tan villanescas.
- Midoriya esto no me está gustando nada, tenemos que sacarla de aquí -Escuché a Kyoka-chan.
- ¿Entrar? Solo los Yaoyorozu pueden entrar a estos terrenos y lamentablemente para ti, has dejado de ser una Yaoyorozu -Sentenció Papá dejándome en shock.
- ¿Que? -Apenas pude pronunciar- N-no es verdad, yo… yo soy su hija, Momo Yaoyorozu -Me temblaba la voz mientras mis ojos se llenaban de lágrimas.
- ¿Nuestra hija? Nosotros no criamos perdedores -Sentenció Papá haciéndome caer de rodillas.
- Oiga que le pasa ¿Como pueden decir eso de su hija? -Gritó Kyoka-chan defendiéndome cuando un trueno se escuchó con fuerza en el cielo.
- Teníamos una hija, pero está muerta -Sentenció Mamá dejándome muda y de rodillas en la entrada mientras solo sentía lagrimas bajar más rápido por mis mejillas que la misma lluvia, mientras todos mis recuerdos de esa casa pasaban por mi cabeza.
- Que son 16 años más, podemos comenzar de nuevo y hacer un hijo nuevo, un heredero digno -Dijo Papá con una sonrisa.
Mi grito y un trueno se combinaron mientras corrí a la reja con desesperación y la golpeaba ante su rostro calmado e inexpresivo.
Fin de Flashback/Pov
- Enciendan la reja -Ordenó el hombre, Momo no se dio cuenta debido a su desesperación, Izuku reaccionó tomándola del hombro alejándola de la reja, para su mala suerte este había tocado el metal.
- ¡Aaaahhhh! -Gritó el peliverde electrocutándose y después fue arrojado contra un muro al otro lado de la calle donde la electricidad recorría el cuerpo de Izuku causándole reflejos involuntarios.
- ¡Midoriya! -Gritó Kyoka al ver al peliverde y después ver a los ¨padres¨ de su mejor amiga solo regresar a la comodidad de su hogar.
- Des… Desalmados… Momo es una humana, puede equivocarse, no es una computadora que jamás tendrá errores -Exclamó Izuku lo suficientemente alto para ser escuchado.
- Ni las computadoras son comparadas con nosotros chico -Respondió arrogante la señora Yaoyorozu saliendo del campo visual.
Esas fueron las ultimas palabras de los Yaoyorozu, mientras que Izuku gruñía molesto comenzando a caminar, mientras alzaba su mano usando su derecha para un Delaware Smash, sin embargo, Momo le detuvo, se le miraba rota pero su mirada se lo suplicó.
- No te lastimes por mi o por ellos -Pidió ella con lagrimas bajando por sus ojos.
- Yaomomo, vámonos de aquí -Pidió Kyoka, pues esto solo sería una pérdida de tiempo- Midoriya ¿Estas bien? -Preguntó Kyoka recibiendo un asentimiento.
- Vamos a mi casa, queda cercas y parece que la lluvia no cesara pronto -Mencionó el peliverde tomando el paraguas con su mano para llevarse a las chicas con las cuales no pusieron objeción, lo mejor era cubrirse antes de que el clima empeorara.
El camino fue silencioso, nadie quería decir nada, el peliverde miraba a Momo llorar y Kyoka la abrazaba con fuerza no queriendo dejarla sola. Para cuando llegaron al hogar de los Midoriya Inko se sorprendió al ver que su hijo estaba empapado y que venía con dos chicas en un estado similar con sus uniformes mojados.
- ¿Qué ocurrió? -Preguntó la regordeta mujer mirando a su hijo.
- Mamá primero, prepara el baño para ellas, después te lo explicare todo -Comentó el peliverde mirando a la mujer.
- Si -Respondió la mujer para verse como se retiraba dejando a los chicos a solas.
- Me meteré con ella, dudo que tenga fuerzas para hacerlo sola -Dijo Kyoka preocupada por el estado de su amiga.
- Lo agradezco -Mencionó el peliverde mirando como Inko llegaba con un par de toallas.
- Hijo, sécate, chicas síganme pongan su ropa en el cesto de la ropa y se las secare lo mas pronto posible -Comentó la peliverde mirando a las chicas que avanzaron lentamente al baño, entonces Inko regresó con Izuku y este solo la abrazó, a la mujer no le importó que estuviera húmedo.
- ¿Tú me correrías de la casa por fallarte? -Preguntó el peliverde derramando lágrimas.
- ¿Que? No, jamás lo haría eres mi hijo y te amo -Decía la mujer sintiendo como Izuku se aferraba mas a ella -Espera no me dirás que a ellas- Dijo la mujer preocupada.
- Es… una larga historia Mamá -Dijo Izuku, pasado el tiempo se miraba como la mujer estando en la mesa en compañía de su hijo escuchaba la historia, como Momo perdió, como el le dio ánimos y como sus dichosos padres la destruyeron emocionalmente, todo mientras que Kyoka ayudaba a una sollozante Momo en el baño.
- Pero cuanta crueldad, como puede ser eso posible -Decía la mujer con lagrimas bajando por sus mejillas.
- Lo mismo pensé yo mamá, tu me has cuidado toda la vida y mas cuando mi Quirk no se había desarrollado, nunca podre estar lo suficientemente agradecido contigo por ser la mujer mas maravillosa de mi vida -Mencionó el muchacho mirando a la peliverde mayor.
- Y yo no pude pedir a mejor hijo -Respondió la mujer poniéndose de pie para abrazar al muchacho.
Los minutos transcurrieron y tanto Momo como Kyoka salieron vistiendo camisas largas que tenia Izuku, entonces fue el turno del peliverde de retirarse a bañar cosa que Inko aprovechó acercándose a Momo tomándola de las manos.
- Lo que esas personas te hicieron fue muy cruel, eso no se le hace a nadie, se que estas acostumbrada a otro modo de vida, pero si quieres, puedes quedarte aquí, tenemos una habitación de huéspedes -Decía la mujer preocupada cuando Momo no lo soportó más y la abrazó llorando en el hombro de Inko- Ya…. Ya linda, no fue tu culpa, hay personas que no nacen para ser padres y hay personas que tienen la capacidad, pero no la oportunidad- Decía la mujer acariciándole el cabello a la chica.
Por su parte Izuku estaba bajo el chorro de la regadera, ahora miraba su mano quemada por la electricidad con mucho enfado.
- Juro que no permitiré que vuelva a pasar algo similar, a partir de hoy, cuidare de Momo-san -El peliverde apretó el puño con fuerza.
ESTA HISTORIA CONTINUARA…
Gracias por leerme chicos nos veremos en la próxima actualización, hasta entonces buenas noches… MIERDA SON LAS 2:14 AM nos vemos.
