Capítulo 12:
Su beso fue despacio y poco a poco se convirtió en algo mas intimo gracias a la intervención de las mano de Inuyasha que la acercaban casi pegándose a el. Una de sus manos la tenía acariciándola la espalda y la otra sujetándola la nuca, Kagome por su parte solo podía sentir, cada vez que el la tocaba perdía el rumbo de su vida, nada existía a su alrededor.
Inuyasha estaba muy feliz, ella reaccionaba muy bien, le correspondía el beso, sin ninguna objeción, incluso podía escuchar algunos suspiros por parte de ella. Le hacía tanta falta…. No sabía si podría pasar un día sin verla, quería estar con ella a todas horas, poder acariciarla y saber que en sus besos solo pensaba en el, que no había terceras personas, ni cuartas, ni quintas…… solo de el.
Kagome se dejaba llevar, no quería que ese beso terminara, la hacía sentir bien. Su estomago se encogía cada vez que el la acariciaba y un escalofrío la recorría desde la punta de los pies hasta la punta del pelo de su cabeza. Solo ellos dos, nadie más. Solo cuando el la besaba tenía claro que no había sitio en su corazón para otra persona. Era tan bonito sentirse así……
El timbre del inicio de las clases fue el que los hizo volver a la realidad, los labios de Kagome estaban ligeramente hinchados y con un color rojizo, sus mejillas sonrojadas por el beso que acababan de experimentar. Inuyasha estaba igual que ella pero en sus ojos se podía ver el deseo de seguir por todo el día en esa situación. Kagome los miró por un momento y pudo ver un destello de rabia por ser interrumpido……. La hacía tanta gracia lo gruñón que podía llegar a ser con lo joven que era¿Qué dejaría para viejo?
Los dos se separaron y fueron cada uno por su lado sin decirse nada. No querían hablarse, una por vergüenza y el otro porque aun estaba enfadado por lo que había pasado la noche anterior. Las horas pasaron como si fueran días. En el subconsciente de cada uno de los dos estaban deseando volver a verse, sin darse cuenta se habían vuelto adictos a sus besos y a sus caricias.
Un chico estaba a la salida del colegio esperando a que Kagome saliera, quería hablar con ella. Aclarar las cosas, quería que ella le explicara, que fuese sincera con él. ¿Alo mejor tenían una oportunidad de volver a estar juntos? Sin darse cuenta se había comido todas las uñas de sus manos debido a la impaciencia que sentía por verla, por saber si ella aun sentía algo por el.
La primera en salir fue Sango, al encontrarse con ese chico casi la da un infarto. Ella no iba a permitir que ese chico viniese a estropearle el día a su primo. No señor, ahora mismo lo saca de la escuela sin que Kagome se entere.
Hola Shitoki¿Cómo tu por aquí?
Hola Sango…… estoy esperando a una persona
Ya me imagino a quien…… y dime¿se puede saber para que?
Necesito hablar con ella, tenemos asuntos pendientes que resolver.
¿A si?... Pues siento decirte que Kagome no ha venido hoy a clase. No se encontraba bien, ayer no la sentó bien la cena, es que mi primo no sabe donde llevar a una chica a cenar decentemente y como Kagome tiene un estomago tan delicado pues……
Al escuchar esto la cara de Shitoki se contrajo. Si eso era verdad…… no tenía nada que decirla, ella estaba con otro chico y no quería interferir. No quería ser el quien se metiera en una relación reviviendo momentos del pasado.
Muy bien, entonces será mejor que me valla. Total, si ella no está aquí, yo no pinto nada.
Si, será mejor……
Gracias a dios no fue muy difícil deshacerse de el. Lo malo es que fue solo hoy¿y si se llegaban a encontrar? No quería ni pensarlo. Ella quería ayudar a su primo y a Kagome a estar juntos, no dejaría que nadie se metiese en el medio. Además, si ese chico había sido tan estúpido de creer cosas malas sobre Kagome es que no la quería como decía. Total, ya quedaba poco para que Kagome e Inuyasha se fueran de gira, así tendrían tiempo de estar juntos y solos, de saber que es lo que sienten en realidad.
Las semanas pasaron entre besos robados por Inuyasha. Kagome ya no podía vivir sin sus besos, incluso llegaba en algunas ocasiones a buscarlo con la mirada, la era necesario sentir sus labios. Si pasaban más de tres horas sin verlo, sin probar sus labios se ponía nerviosa, estaba inquieta.
Kagome preparaba sus maletas para la gira. Al día siguiente saldría para dar su primer concierto. El primer destino sería España, daría un concierto en Madrid, otro en Barcelona y por último en Galicia. Ya tenía ganas de conocerlo. Decían que España era preciosa y quería pasear por sus ciudades con Inuyasha de la mano.
Pudo dormir tranquila esa noche, saldrían muy temprano en un avión privado y tendría que estar descansada. Serían unos días muy agotadores, toda su agenda estaba ocupada con entrevistas, sesiones de fotos, actuaciones en directo, los conciertos, las cenas con Inuyasha…… un montón de cosas. El caso era si tendría tiempo para todo eso, un día solo tenía veinticuatro horas.
Inuyasha estaba todo nervioso, sus manos le sudaban, su ritmo cardíaco no disminuía, daba vueltas por toda la casa, tenía toda su ropa tirada por la cama sin saber que meter en su maleta…… su habitación era un caos y su cabeza mas. Quería estar guapo para ella, la gira era la oportunidad perfecta para poder conquistarla. Ser el único que estuviese en el corazón.
Por la mañana cuando llegaron al avión había un numeroso grupo de fans en la puerta del aeropuerto esperando ver a Kagome y a su ganador juntos. Los chicos no querían que pasara nada entre ellos y las chicas se morían de ganas de que surgiera un nuevo romance de cuento de hadas donde un plebeyo y una diosa se enamoraban y tenían una vida feliz juntos. La verdad que la imaginación de las chicas volaba sin ningún límite.
La primera en llegar fue Kagome, firmó algunos autógrafos y permitió hacerse algunas fotos con sus fans. Después entró en el avión para esperar a Inuyasha. Esperaba que no llegara muy tarde, tenía todo programado y no quería retrasarse en nada. Kagome miraba su reloj una y otra vez, estaba tardando mucho…….
Inuyasha ya estaba llegando al aeropuerto en la limusina que mando la agencia de Kagome. Vio que había mucha gente esperándolo. Estaba muy nervioso, en toda la noche no pudo dormir gracias a su estúpida mente que se propuso pensar cosas raras, como en Kagome y sus labios. ¿Podría besarla con la misma libertad que en el instituto? Esperaba que si, ya tenía ganas de verla.
Después de quince minutos de espera Inuyasha izo su aparición por la puerta del avión dejando a Kagome con la boca abierta. Era realmente guapo, su pelo, sus preciosos ojos amarillos y ese cuerpo…… Kagome se ruborizó un poco con sus pensamientos. Inuyasha se percató de esto y soltó una risita muy seductora. Estaba tan bonita con esas mejillas coloradas……
El avión despegó sin problemas, lo único, con un poco de retraso. En cuanto aterrizara tendría una sesión de fotos en bikini en las playas de Galicia. Lo que ella no sabía era que su querida Kikio había organizado esa sesión pero con Inuyasha y Kagome juntos ya que el chico tenía un físico perfecto para se modelo. Eso sería publicidad gratis. El viaje en avión era tranquilo, sin turbulencias, mientras dos chicos hablaban sin importar si los escuchaban.
Bien Kagome¿Qué me tienes reservado?
Tu solo limítate a mirar y a sonreír a las cámaras. No tienes que hacer nada mas, si te preguntan no contestes, Kikio se encargará de contestar por ti
Y ahora ¿porque tanta indiferencia hacia mi?
No es indiferencia Inuyasha, simplemente te doy las instrucciones para que todo salga bien.
Estas muy rara¿Qué te pasa?
Nada, simplemente no te conozco
¿Cómo que no me conoces? Si vamos al mismo……
No pudo terminar la frase cuando vio que Kagome le dirigía una mirada voraz. Si unía las pistas deducía que Kagome estaba haciendo como si no lo conociese, como si nadie pudiese enterarse de nada de lo que pasaba entre ellos. Cuando estuviesen solos le preguntaría que pasa, mientras estaría calladito.
Kagome soltó un suspiro cuando pudo hacer que ese chico se callara, tenía que hacer como si no lo conociera si no todo se iría a la mierda y ella no podría volver al instituto. Después le explicaría todo.
Mientras pensaba todo esto sus ojos se clavaban en los labios del chico. ¿Cuánto tiempo llevaba sin probar esa deliciosa boca? Inuyasha se dio cuenta de esto y mojo sus labios de forma provocadora haciendo que Kagome al verse descubierta se ruborizara al máximo……
La única persona que sabía que esos dos se conocían era Kikio, ella no se perdía ningún detalle de lo que pasaba, no podía permitir que esos dos tuviesen un romance, aunque sería una publicidad para su disco estupenda, y esta vez real. Alo mejor sería buena idea si lo pensaba bien. En esos momentos en los ojos de Kikio apareció el símbolo del dólar. Estaba decidido, haría que esos dos se enamoraran y vendería la historia a alguna revista juvenil para sacar mayor tajada. Estaba segura que las estúpidas adolescentes suspirarían con una historia de amor así. Tendría que organizar un plan. Sería tan fácil manejar la situación………
Continuará…………
Gracias a todos por leer mi historia. Se que tardo mucho en actualizar y les pido perdón a todos. Intento ser rápida actualizando pero no tengo mucho tiempo y cuando lo tengo me bloqueo gracias a todos los problemas que me causa mi estupendo trabajo. Demasiadas cosas en mi cabeza…… Bueno un beso para todos y gracias por vuestra paciencia.
