Capítulo 19:
Inuyasha se instaló en un hotel cercano al de Kagome, Kikio le había pedido que no intentara verla, ella tenía un plan. Inuyasha le estaba muy agradecido, lo que no entendía era porque le había hecho una prueba de voz¿Qué estaría tramando su nueva amiga? Se dio un baño relajante y se fue a dormir un rato, al día siguiente sería el concierto de Kagome y quería estar totalmente descansado ya que Kikio se lo había pedido, no sabía como iba a lograr dormir pero al menos lo intentaría.
Kikio por su parte había quedado encantada con la voz de Inuyasha, era perfecta para canciones románticas y baladas. Sin duda su olfato para encontrar nuevos talentos no le fallaba, llamó por teléfono a los productores para que pusieran letra y música a los sentimientos de Inuyasha que previamente ella les había comunicado y les dio un día para tenerlo todo listo. Ellos eran profesionales y sabía que su fuente de inspiración era inagotable por lo que confiaba en ellos como en nadie. Habló con el departamento de marketing y publicidad para colgar por toda la ciudad unos carteles que ella ya había pedido, en ellos salía la silueta de Inuyasha, con el fondo de un bosque y una luna llena enorme de fondo, lo único que se podía distinguir en esa silueta eran unos preciosos ojos del color del sol que habían sido acentuados por profesionales, dándolos mas brillo e intensidad, haciéndolos casi místicos. En la parte inferior se anunciaba al nuevo cantante que haría su debut en el concierto de Kagome.
La nueva manager de Inuyasha lo había previsto todo por lo que en el itinerario de Kagome no pusieron ningún cartel para que esta no sospechara nada, solo la comunicó que al final de su espectáculo un nuevo cantante haría su debut. Kagome no se negó y no le dio importancia, cosa que fue un punto a favor para Kikio, las cosas así serían más fáciles. Después de dejar a Kagome en el anfiteatro donde actuaría para que ella pudiese ensayar su espectáculo se fue para el hotel en el que estaba Inuyasha para contarle todo el plan.
Kikio tocó la puerta de la habitación de Inuyasha y este abrió la puerta. Lo que la chica se encontró fue a un cuerpo espectacular vestido solo con unos pantalones anchos y caídos de la cintura, su torso lo tenía totalmente desnudo, dejando ver sus bien formados músculos. Al principio sus instintos de mujer casi la dominan al quedarse embobada mirándolo fijamente, pero a los pocos segundos su lado profesional la volvieron a la normalidad viéndolo ahora como un diamante en bruto, un diamante que ella puliría y haría que estuviese en la cima como Kagome, haría que ellos dos fuesen los cantantes mas cotizados del mundo entero, hacían una pareja excelente, la química que los rodeaba cuando estaban juntos los hacía la pareja perfecta.
Bien, Inuyasha, toma la letra de unas canciones y su música
¿Y esto para que es?
Apréndete la letra, tenemos unas tres horas para ensayar las canciones
¿Pero para que? Explícamelo, no entiendo nada.
Es parte de mi plan. No preguntes mas, cuando llegue el momento te lo explicaré todo. Por ahora será mejor que empecemos a trabajar si queremos que todo salga como esperamos
Está bien, solo espero que no sea una locura
Soy una persona muy profesional, yo no hago locuras.
Vale, pongámonos a trabajar.
Estuvieron ensayando durante horas, después Inuyasha al fin pudo dormir, tenía la garganta echa polvo de tanto cantar. Se tomó un jarabe que le había dejado Kikio y se fue a dormir. Kagome por su parte se había quedado al final cuatro horas ya que tenían que especificar un poco mas algunos pasos de baile. Este era el único momento en el que no se acordaba de el, cuando estaba tan cansada que no tenía ni fuerzas para pensar, justo en ese momento encontraba la paz.
La noche había pasado, poco a poco dos cabezas atormentadas habían conseguido dormirse poco a poco. Kikio tenía mucho trabajo por lo que esa noche no durmió mucho. Organizar un mini concierto, presentar a una nueva estrella con solo un día de trabajo era un reto demasiado importante como para no intentarlo. Tenía mucha fe en si misma y en sus artistas. Hasta ahora se había dedicado exclusivamente a Kagome, pero ahora con Inuyasha sus ganas de trabajar se renovaban, tenía un nuevo proyecto entre manos, y eso la emocionaba mucho. La gustaba mucho su trabajo, por lo que esta noche no podría dormir, se la pasaría trabajando, ultimando los detalles para que todo estuviese perfecto.
Al día siguiente, Kikio se acercó a la habitación y la dejó una nota con instrucciones para que no se asustara si no la veía en toda la mañana. Ella se iría a comprarle ropa a Inuyasha, tendría que darle una buena imagen, que le depilaran las cejas, un lavado facial, un masaje, una buena depilación, en fin, lo convertiría físicamente en todo un artista. En la nota la puso:
"Kagome, baja al spa, que te den un buen masaje relajante, mímate un poco, yo tengo cosas que hacer por la mañana, luego nos vemos. Comemos juntas ¿Ok?"
Después de dejar la nota salio del hotel para dirigirse al hotel de Inuyasha, tenía muchas cosas que hacer y poco tiempo para hacerlas. Subió a la habitación del chico y llamó a la puerta, no quería encontrarse con el espectáculo de la última vez.
Inuyasha ¿estas visible?
Si, pasa Kikio¿Qué haces aquí tan pronto?
Vengo a por ti, nos vamos ahora mismo, tenemos muchas cosas que hacer.
Kikio terminó de pasar a la habitación y saludó a Inuyasha. Después los dos se fueron a una de las tiendas mas caras de ropa donde Kikio comenzó a escoger toda la ropa que se llevaría para Inuyasha mientras este no paraba de probársela, no entendía porque tenía que hacer todo esto pero como Kikio le había dicho que no preguntara pues eso es lo que hacía. Trajes de chaqueta informales, pantalones vaqueros, camisas, chaquetas, zapatos, ropa interior, gafas de sol…… todo era una locura.
Después de cargar con un montón de bolsas llenas de ropa, zapatos y complementos Inuyasha pidió a Kikio pararse en una joyería y ella aceptó. Al entrar comenzó a mirar anillos de compromiso, no es que tuviese pensado casarse ya, aun eran muy jóvenes pero quería pedirle a Kagome un compromiso a largo plazo, para que cuando estuviesen preparados, casarse. Terminó comprando un precioso anillo de oro blanco con una pequeña perla rosada rodeada por pequeños diamantes. A Kikio le encantó.
¡¡¡Inuyasha es precioso!!! A Kagome le va a encantar
¿Tú crees? No estoy muy seguro, ni siquiera se cuando dárselo
Por la noche, después de la cena que tenéis reservada en el restaurante de tu hotel.
Yo no e reservado nada
Pero yo si…… chocolate en polvo y leche caliente dan un buen chocolate caliente
¿Cómo?
Pues que te lo tengo que dar todo hecho…… si no fuese porque adoro a Kagome y últimamente no la veo bien, no te hubiese ayudado en nada.
Muchas gracias, no lo voy a olvidar en la vida
Eso espero. Dijo Kikio sabiendo todo lo que había echo a espaldas del chico.
Después de dejar al chico en el spa de su hotel con órdenes estrictas de lo que tenía que hacer se fue a su cita con Kagome. Esto era agotador, hacer tantas cosas a espaldas de los de más la dejaba exhausta. Al llegar a su hotel se encontró con una Kagome cruzada de brazos y con un puchero enmarcando su rostro.
¿Dónde estabas? Llevo toda la mañana esperándote. No me gusta compartirte…… Recriminaba Kagome haciendo un drama.
No es para tanto, no seas llorona…… tenía cosas que hacer…… pero ya estoy aquí, vamos a comer y no dramatices tanto……… ¡y quita esa cara que te pones muy fea!
¡Jo! Pero yo quería estar contigo toda la mañana, que estuviéramos juntas y fuéramos juntas al spa. Sabes que estoy sensible ¡¡Y ME DEJAS SOLA!!
Ya, Kagome, ya, tengo hambre y estoy cansada, vamos a comer ¿Ok? Tenemos mucho que hacer aun.
Está bien, pero el resto del día te quiero solo para mí. Y no quiero excusas
Haré lo que pueda, ahora, por favor, a comer.
Vale
Las dos chicas comieron placidamente aunque de vez en cuando Kikio recibía llamadas muy misteriosas según Kagome, algo se tramaba y ella quería saber que era. Por ahora dejaría las cosas en paz pero después del concierto la preguntaría que pasaba.
Kikio intentaba solucionar las cosas por teléfono para que Kagome no sospechara. Era difícil ya que veía como la chica la miraba acusatoria mente, como si supiese todo lo que ella estaba organizando. Casi al final de la tarde Kikio le confesó que había estado ocupada toda la mañana organizando lo del nuevo cantante y por alguna extraña razón Kagome comenzaba a sospechar.
Se que algo tramas Kikio, no te voy a preguntar hasta después del concierto, pero quiero que sepas que no soy tonta, me doy cuenta que intentas algo, no se que es, pero después del concierto quiero que me lo cuentes todo.
Está bien, pero espera a que termine el concierto. Antes no te puedo decir nada, es una promesa. Solo puedo decirte que no es nada en contra tuyo, lo prometo.
Está bien. Pero dime, como se llama esa nueva estrella que as descubierto
Es alto secreto, lo siento pero ni a ti te lo puedo decir
¿Pero si solo te pido su nombre? Yo no voy a decir nada
Es igual, le prometí no desvelar su identidad hasta su salida en escena.
Jolín, yo quería saber algo. Bueno, da igual, ya me enteraré.
La tarde siguió pasando, Kikio dio sus indicaciones a Inuyasha en un mensaje al móvil para que estuviese listo, también le había explicado su plan para que en el último momento el no se echara para atrás. Al principio no le hizo mucha gracia ya que el era un chico muy vergonzoso pero al final accedió ya que era para recuperar a Kagome, y por Kagome si haría lo que fuera.
A las puertas del concierto había colas infinitas de fans ansiosas por entrar e intrigadas por saber quien era ese chico. Todas las chicas se habían enamorado de esos ojos, no querían saber si era guapo o si cantaba bien, solo querían ver esos ojos en directo. Inuyasha se puso unas gafas de sol oscuras y se mezcló entre la gente hasta que Kikio le diese la señal de que era su turno.
Y comenzó el concierto, las luces se apagaron y una suave luz en el centro dejó ver la silueta de Kagome, vestía una mini falda negra con una camisa de color blanco atada a su cintura con los primeros botones desabrochados, se calzó con unas botas altas de color negro y su pelo lo dejó totalmente lacio y estaba levemente maquillada. En el momento en el que comenzó a cantar los bailarines la rodearon haciendo las coreografías que tanto habían ensayado. Las primeras frases comenzaron a salir de los labios sensuales de Kagome.
Si hay muchas lágrimas cayendo
Todo corazón Se vuelve agradecido
Si todo el mundo dice lo que piensa
Todo corazón Puede ser satisfecho
Estaba sobrecogida por la noche interminable
Así que recé a las lejanas estrellas
Durante un tiempo interminable
Estuvimos buscando el amor
Buscando ser más fuertes
Perseguíamos el lejano cielo
Durante un tiempo interminable
Sabíamos el motivo de nuestra vida
Atravesábamos la noche riendo
Ambos nos lamentábamos pero seguíamos adelante
Pronto nuestro amor murió
Porque te fuiste sin despedirte
Porque me dejaste sola, sin ti.
Después de un rato la canción terminó, después de unos minutos otra melodía comenzó a sonar dando paso a una nueva canción. Ahora Kagome tenía puestos unos pantalones ajustados de color rojo muy bajos de cintura con un short de color negro dejando todo su abdomen liso al descubierto y el pelo lo llevaba atado en una coleta alta. Una nueva letra salió de los labios de Kagome.
Si me besas voy de aquí a la eternidad
y contigo estoy perdida hasta el final
y quiero amarte solo una vez mas
y quiero soñarte
y no despertarme mas
no puedo mas
sweet baby
hoy me muero por tu amor
sweet baby
no puedo mas
sweet baby
no me dejes por favor
Todo era perfecto, el concierto seguía su ritmo entre canciones románticas y música más cañera. Kagome estaba haciendo uno de los mejores conciertos de toda su vida, aunque sus ojos no brillaran como antes, ella se entregaba a su público como si fuese su último concierto. Ahora ella no estaba para pensar en Inuyasha hasta que su última canción comenzó a sonar y creyó verlo entre el público, pero cuando volvió a mirar ya no estaba, estaría alucinando. Una melodía triste se oía de fondo cuando la suave y triste voz comenzó a entonar una suave canción.
Extrañarte es mi necesidad
Vivo en la desesperanza
Desde que tú ya no vuelves más
Sobrevivo por pura ansiedad
Con el nudo en la garganta
Y es que no te dejo de pensar
Poco a poco el corazón va perdiendo la fe
Perdiendo la voz
Sálvame del olvido
Sálvame de la soledad
Sálvame del hastío
Que estoy hecha a tu voluntad
Sálvame del olvido
Sálvame de la oscuridad
Sálvame del hastío
No me dejes caer jamás
Me propongo tanto continuar
Pero amor es la palabra
Que me cuesta a veces olvidar
Sobrevivo por pura ansiedad
Con el nudo en la garganta
Y es que no te dejo de pensar
Poco a poco el corazón va perdiendo la fe
Perdiendo la voz
Sálvame del olvido
Sálvame de la soledad
Sálvame del hastío
Que estoy hecha a tu voluntad
Sálvame del olvido
Sálvame de la oscuridad
Sálvame del hastío
No me dejes caer jamás
Sálvame del olvido
Sálvame de la soledad
Sálvame del hastío
Que estoy hecha a tu voluntad
Sálvame del olvido
Sálvame de la oscuridad
Sálvame del hastío
No me dejes caer jamás
Al terminar la última palabra el telón se bajó dejando a Kagome detrás, y fue en ese momento que una solitaria lágrima se derramó por su mejilla. Kagome aun no había abandonado el escenario cuando comenzó a sonar una nueva melodía que ella no conocía. Al principio se asustó y quiso salir del escenario pero entonces el telón se abrió y ya no pudo escapar. No sabía que hacer, si salir corriendo o quedarse quieta esperando el momento para salir de allí. Justo cuando iba a dar un paso para atrás una voz melodiosa de chico comenzó a cantar, la costó un poco reconocerla pero al final tapándose la boca de la impresión giró su mirada y se lo encontró a el………
No sé tú
pero yo no dejo de pensar
ni un minuto me logro despojar
de tus besos, tus abrazos
de lo bien que la pasamos la otra vez.
No sé tú
pero yo quisiera repetir
el cansancio que me hiciste sentir
con la noche que me diste
y el momento que con besos construiste...
No sé tú
pero yo te he comenzado a extrañar
en mi almohada no te dejo de pensar
con las gentes mis amigos y las calles
sin testigos.
No sé tú
pero yo te busco en cada amanecer
mis deseos no los puedo contener
en las noches cuando duermo
sin insomnio yo me enfermo.
Me haces falta mucha falta
no sé tú...
No sé tú
pero yo te busco en cada amanecer
mis deseos no los puedo contener
en las noches cuando duermo
sin insomnio yo me enfermo.
Me haces falta mucha falta
no sé tú...
En ese momento la música dejó de sonar dejando a una Kagome totalmente paralizada. Inuyasha contento con el resultado decidió seguir con la siguiente canción y después le declararía su amor y la pediría perdón delante de todo el mundo. Sus pensamientos fueron interrumpidos al escuchar el comienzo de la nueva canción……
Siempre fuiste la razón de mi existir
Adorarte para mí fue religión
Y en tus besos yo encontraba
El calor que me brindaba
El amor, y la pasión
Es la historia de un amor
Como no hay otro igual
Que me hizo comprender
Todo el bien, todo el mal
Kagome seguía ahí parada, mirando atónita todo lo que pasaba, no sabía como reaccionar, Inuyasha estaba ahí cantando con la voz mas bonita que había escuchado nunca. Declarándole su amor mediante canciones, pero y ella ¿Qué estaba haciendo? No mas bien ¿Qué haría?
Y una nueva melodía comenzó a sonar, Inuyasha se acercó a Kagome y la cogió e las manos. Algunas fans suspiraban de puro amor y otras se morían de la envidia de que ese bombón se fijara solo en Kagome, no es que dejaran de ser fans de Kagome pero tenían que admitir que ese chico estaba muy bueno, y bueno, podían compartir su admiración. Los chicos asistentes se preguntaban si ese chico no se podía fijar en otra, que tenía que fijarse en Kagome, los chicos guapos no dejaban nada para los demás. ¡No había derecho!...
Te extraño
Cuando camino, cuando lloro, cuando río
Cuando el sol brilla, cuando hace mucho frío
Porque te siento como algo muy mío
Te extraño
Como los árboles extrañan el otoño
En esas noches que no concilio el sueño
No te imaginas amor, cómo te extraño
Te extraño
En cada paso que siento solitario
Cada momento que estoy viviendo a diario
Estoy muriendo amor porque te extraño
Te extraño
Cuando la aurora comienza a dar colores
Con tus virtudes, con todos tus errores
Por lo que quieras no sé, pero te extraño
Y la última frase la sello con un beso, un beso tierno y lleno de un amor que ya estaba deseando demostrarle. Se habían echado tanto de menos que no sabían en que momento despegarse, entonces fue Inuyasha el que rompió el contacto con todo el dolor de su corazón, cogió el micrófono y se lo acercó a la boca………
Kagome, quería pedirte perdón por no haberte querido escuchar cuando me lo pediste, siento que lloraras por mi culpa, que tuvieses que irte del país para no verme. Te amo más que a mi vida, necesito que vuelvas a mi lado. Sin ti no encuentro el sentido de la vida. Echo de menos tu sonrisa, tus labios, tus ojos, el olor de tu pelo, cada gesto que haces……… te lo suplico, vuelve a mi lado…… tu eres la razón de mi existir. Y aunque me muera de la vergüenza por decirte todo esto delante de tanta gente, te juro que jamás volverás a derramar ni una sola lagrima por mi culpa, yo cuidaré de ti, seré como tu perro guardián para que nada te vuelva a hacer sufrir.
Kagome solo asintió y volvieron a hundirse en un beso apasionado con los aplausos y los gritos de sus fans de fondo. Ahora Inuyasha también seria famoso, solo esperaba que todo fuese bien, que el cumpliera su promesa. Salieron del escenario rumbo al coche que Kikio había preparado con órdenes de que los llevaran directamente al hotel del chico. Al llegar al hotel, Inuyasha dirigió a Kagome al restaurante y se sentaron en la mesa que habían reservado. Pidieron una comida ligera y cuando llegaron al postre Inuyasha sacó de su pantalón una pequeña caja de terciopelo de color negro, se la acercó a Kagome.
Quería hacerte una proposición para el futuro, es mi proposición de matrimonio para cuando estemos listos. Digamos que es mi forma de demostrarte que quiero estar contigo por el resto de mi vida, no deseo estar con nadie mas, mi vida te pertenece. ¿Aceptas?
Kagome abrió la cajita con los dedos temblorosos, no podía creerse lo que Inuyasha la estaba proponiendo. Al abrir la cajita se encontró con un precioso anillo que hizo que abriera la boca casi hasta el suelo, sus ojos se cristalizaron de la emoción que su corazón ahora desbordaba.
Si, si quiero¿pero no ahora, no?
No, tranquila, cuando pase un tiempo, cuando seamos mayores, pero quiero pedírtelo ya. Quiero que sea algo serio y ahora mismo no se me ocurre nada más serio que pedirte matrimonio, aunque no sea inmediatamente………
Lo se, estoy un poco asustada, pero estar contigo me da valor, me siento a salvo.
Te voy a decir una cosa…… espero que quede entre nosotros…… es un secreto……
YA, DIME.
Te amo.
Yo también te amo.
Esa noche sellaron su amor. En el ambiente se respiraba la pasión y la ternura que sentían el uno por el otro, y así siguió siendo por el resto de sus días. Kagome e Inuyasha triunfaron en sus carreras como cantantes. Aunque dijeron que esperarían para casarse, a los tres años de estar juntos, el día de la boda llegó, y dos años más tarde su primer hijo salió al mundo. Su vida fue como en un cuento de hadas, incluso mejor que lo que ellos se habían imaginado.
Al fin los dos habían conseguido ser felices………….
Fin
Gracias a todos los que me habéis apoyado desde el principio. Sin vosotros no creo que publicara ni una sola historia. Me encantaría poner una preciosa y emotiva despedida en este fic, pero la verdad es que no soy nada buena para eso. Solo me queda agradecer y esperar que sigáis leyendo mis otras dos historias, "institución Shicon" y "la vecina de al lado" aunque esta última la tenga un poco abandonada. Por cierto, las canciones que canta Inuyasha son de Luis Miguel.
Me voy de vacaciones del día 26 de Julio al 16 de Agosto, por lo que no publicaré ninguna actualización hasta entonces. La verdad es que voy a intentar llevarme los cuadernos donde escribo pero no se si me dará tiempo……… ya sabéis, la playita, el sol, las juergas, mi novio………
Ahora voy a contestaros a los reviews que me habéis puesto en el anterior capítulo.
Kagome-Hikaru23: muchas gracias por tu review, casi me pongo colorada je je, espero que este final sea de tu agrado y que lo disfrutes tanto como el resto de la historia. Te mando un beso, y muchas gracias
Serena tsukino chiba: gracias por molestarte en dejar un review en cada uno de los capítulos, gracias, de verdad. Te mando un besazo. Espero que disfrutes el final
Fany: que decirte, amiga, espero que te guste mucho el final, lo he escrito con mucho cariño para todos vosotros, me alegra que sigas leyendo mis fics. Un besazo.
Tierna Hinata: aquí tienes el final, espero que te guste. Un beso
Sonia estrada: como verás, todo se arregló. Entiende que tenía que hacerlos sufrir un poquito, no todo iba a ser felicidad en la historia, un poco de dolor siempre viene bien. Espero que te guste el final
Xully: espero que no se te haya hecho muy larga la espera, un capítulo tan largo y más siendo el final necesita su tiempo. Solo espero que disfrutes este capítulo. Un beso
Claudia: tampoco quiero que llores, aunque me alegra que haya conseguido transmitir un sentimiento mientras leías el capi, eso quiere decir que conseguí lo que quería. Espero que el final te guste. Un beso.
Lady Dragon84: Gracias por preguntar. Mi muñeca ya está bien, aunque aun no puedo volver a Kick Boxing…… Espero que el desenlace de la historia te guste, yo disfruté mucho escribiéndola. Por cierto, tengo otras dos historias publicadas, me gustan las dos por igual, así que tú eliges. Un beso.
Yuiren3: tenía que poner algo de emoción para cuando llegara el final, espero que el reencuentro sea de tu agrado. Un beso para ti también.
Tlap: aquí la tienes, espero que disfrutes el final. Un beso
Andy52: aquí te dejo el final, espero que te guste. Un beso.
Ahora si, me despido ya. Les agradezco de antemano todos los reviews que me dejéis sobre este capítulo. Muchas, muchas gracias.
Y a todos los que no dejáis reviews, sois tan importantes como los que los dejan, no me olvido de vosotros.
Un beso para todos
Cattita.
