Gracias por leer el fic… bueno como un pajarito me dijo que el capitulo pasado no era tan bonito como para ser un regalo de navidad… me apresuré a escribir este… termina mejor por lo menos… creo… BUENO ENTONCES AHORA SÍ… MUY FELIZ NAVIDAD A TODOS…

Zafira

Capítulo 2º: Costumbres

Todo había pasado muy rápido… al enterarse Sein de lo acontecido… se dirigió al lugar en donde depositaban el cuerpo inerte de su hijo… Ikki, tenía una profunda herida de espada en el pecho… su expresión era triste… al Rey se le rompió el corazón en mil pedazos… se desmoronó al lado del cuerpo y abrazándolo lloró como si fuera un niño pequeño… los ahí presentes lloraban en silencio… algunos no querían ver la escena… era sumamente desgarradora…

Hades fue junto a su padre, quien lo recibió con los brazos abiertos, más Hades se mantuvo firme… no permitía que su dolor le hiciera ver débil… no se supo cuando… pero el rey levantó la vista y pudo vislumbrar a Shun, quien estaba siendo cargado por Shaka… él niño tampoco lloraba… su mirada lucía apagada… y sumamente distante… lo que sucedió a continuación los dejó a todos boqui abiertos…

El rey se puso de pie… se acerco rápidamente a Shaka… tomo al pequeño lo puso en el suelo… y sujetándole el mentón para que le viera, dijo…

¡Estas feliz!... ¡ESTO ES TU CULPA… TODO ESTO… ESTÁS MALDITO… TODA PERSONA QUE AMO MUERE POR TU CULPA!... ¡DIME!... ¡ESTAS FELIZ! – rugía Sein… mientras que Ares se alejaba de su hijo en dirección a ellos, Hades ni siquiera se había percatado de la acción de su padre… pues estaba perplejo… no esperaba una reacción así… - ¡TÚ DEBISTE MORIR!

¡SEIN! – Ares intentaba alejarlo del pequeño, al que parecía estar a punto de golpear - ¡CONTROLESE POR FAVOR… NO SABE LO QUE DICE!

Shun pareció despertar de su estado… miró el cuerpo de Ikki y luego a su padre… quien era sujeto por Ares… el pequeño no se inmutó por los alaridos de su padre en contra suya… se aproximo nuevamente al cuerpo de su hermano y tomo una de sus manos…

¿Hermano? – lo llamó susurrante – ¡Despierta!... ¡¿Ikki?!

Al no obtener respuesta, el menor se incorporó… Sein había soltado el agarre de Ares… luego, tomó al pequeño por el brazo, zarandeándolo…

¡Ya, padre! – susurró Shun - ¡Si quiere puede acabar con mi vida… después de todo, le pertenece!

Esas palabras detuvieron al hombre, quien soltó al pequeño y lo miró perplejo… el peli verde no había cambiado en ningún momento su expresión… los sabios se aproximaron a su rey, y cargando en brazos a Shun se lo llevaron de ahí… dejando a Sein aún impactado por las palabras que le había obligado a decir a su hijo…

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Los funerales fueron realizados con solemnidad… del reino aliado, toda la familia real había asistido… Arles no se había apartado ni un segundo de Sein… Saori y su hermano Diogo, caminaban junto con los guerreros más fieles de Ikki… frente a ellos se hallaba Hades, quien caminaba orgulloso… más una parte de él deseaba matar ahí mismo a Diogo… pero otra, le obligaba a respetar la memoria de su amado...

En el castillo, más específicamente en uno de los cuartos, un pequeño niño miraba por las ventanas… no le habían permitido asistir… unas silenciosas lágrimas caían por sus mejillas… por más que lo intentara, no podía recordar que había pasado aquella mañana… su mente simplemente había bloqueado el recuerdo… un joven de cabellos turquesas le agarró del hombro… Shun lo miró un tanto sorprendido…

¡Tranquilo! – dijo Afrodita - ¡Puedes llorar… prometo no decirle a nadie!

Parecía que un gran peso había sido sacado de sobres sus hombros… se acurrucó en esos jóvenes brazos y lloró… lloró como nunca antes había llorado… le dolía tanto el alma… no era cualquiera al que estaban enterrando… era la única persona que lo quería y lo protegía…

¿Qué voy a hacer? – dijo entre suspiros…

¡Descuida!.... ¡No te dejaré!

Mientras que en el lugar de reposo de Reyes y Príncipes de la noble familia regente de Tierra, eran depositados los restos mortales de Ikki…

¡Es una pena… verdad Hades!... ¡Justo cuando iban a casarse! – Mascara hablo suavemente al oído del pelinegro… quien sólo lo miró con odio…

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Cuando todos llegaron al castillo… bueno casi todos, pues Hades se había quedado aún frente a la tumba… Ares, fue a descansar a su cuarto, donde ya lo esperaba el menor de sus sobrinos… mientras Arles intentaba convencer a Sein de que lo mejor era romper lazos con Averno, ahora que Ikki estaba muerto… y más prudente aún… que comprometiera de inmediato a Shun, con alguien muy fuerte, que le garantice seguridad… pues siendo débil como era, sería presa fácil de cualquier atentado en su contra…

Ahora no… amigo… necesito descansar… poner en claro mis ideas… - decía el Rey dirigiéndose a sus aposentos… "todo ha sido mi culpa… no debí… no debí desobedecer a mis dioses"… - No debí…

Mientras en el cementerio… Hades se encontraba recostado por una lápida… mirando a una pequeña distancia la tumba de Ikki… él había ocupado el lugar de prometido de Ikki… lugar que ya no le correspondía… aunque nadie lo sabía… él si… poco antes de ser asesinado, el propio Ikki se lo había confesado… que ya no lo amaba, que le gustaba Diogo… el miserable parecía burlarse de él… eso lo estaba enloqueciendo… lo llenaba de ira…

No se percató cuanto tiempo estuvo perdido en sus pensamientos… pero cuando despertó, pudo ver a una figura frente a la tumba de su amado… era pequeña… se imaginó quien podría ser… por lo que se aproximo sigiloso…

¡No debería estar aquí! – dijo el mayor - ¡Es tarde… y peligroso!

Yo quería… - susurró… dejando sobre la tumba una rosa blanca – ¡Adiós!

Se volteó dirigiéndose a la salida… más no dio tres pasos, pues al intentarlo simplemente perdió el sentido…

Shun tenía mucha fiebre… por más que lo intentaban nada podían hacer los médicos y sabios… su condición era muy delicada… su padre no quiso estar con él… se sentía culpable… el que si estuvo a su lado, pues él mismo tenía conocimientos médicos y místicos era el Rey Ares… Arles miraba impotente esta situación… si el Rey ayudaba a sanarlo… quedaría muy bien con Sein, y eso iba en contra de sus planes… cuando el sol estaba casi saliendo… Ares, acompañado de su sobrino Afrodita, Mu y Delios, salieron de la habitación del príncipe menor… todos tenían un semblante cansado… más las novedades eran buenas… a Shun le había bajado la fiebre… ahora dormía placido…

Sein se conformó con ver a su hijo a la distancia… agradecía a Ares… dejándole claro… que estaba en deuda con él…

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Habían pasado unos cuatro días del entierro… todo se disponía para la partida de los invitados… tanto de los del reino de Averno como los de Atlantis… ese día simplemente… Shun se había escapado de sus cuidadores… sin proponérselo, claro… al llegar al comedor, se encontró con Diogo… este ya lo había visto en alguna ocasión…

¡Pero si es el pequeño príncipe! – Dijo el joven acercándose a Shun, quien lo miró seriamente - ¿Ya se siente mejor su alteza?

Shun miró a la joven dama… y al Rey de Atlantis… hizo una reverencia y…

¡Me siento mejor… gracias por preguntar!... ¡Disculpen si he interrumpido! – los presentes miraron sorprendidos al recién llegado… todos menos Diogo, que sabía bien de los modales del pequeño… Ikki no paraba de hablarle de ellos… sonrió al notar que tampoco había exagerado al describir su belleza…

¡Su majestad! – dijo animado el menor al ver ingresar por la puerta al Rey de Averno…

¡Pero que grata sorpresa!... veo que estas mucho mejor – dijo al hombre acariciando el rostro del menor… tras de sí ingresaba Sein, quien al ver a su hijo se quedo estático…

¡Padre! – Shun hizo una reverencia al verlo…

¡Deberías estar reposando! – dijo el mayor minutos después…

Shun asintió sin apartar la mirada… luego se volteó y salió por el mismo lugar por el que había ingresado… justo al momento en que Hades también ingresaba al salón…

Su hijo es una verdadera belleza, su majestad – decía Diogo saludando con una reverencia a Sein… - Para mí sería un honor si me permitiera cortejarlo…

¡Mi hijo aún es demasiado pequeño, Diogo! – contestaba escueto el rey.

Hades le dirigió una mirada de profundo rencor a Diogo… "¿y por ese me dejaste?… aún no se enfría tu cuerpo y ya pide permiso para cortejar a tu hermano"… suspiró largamente… hasta que notó la mirada de su padre sobre él…

Además… - continuó diciendo Sein como pensando bien en como decir esa información – Según las costumbres de mi pueblo… esa decisión no está en mí… sino en usted – dijo observando a Ares…

¿En mí? – dijo el padre de Hades - ¿No entiendo?

¡Los compromisos se heredan! – dijo al fin el peli azul… mirando a Hades - ¡Pero… si no estas interesado… podría aceptar…!

¡Espere! – dijo Ares - ¡Eso quiere decir que Shun le corresponde a…!

Su hijo… así es – contestó finalmente… ante la incrédula mirada de Diogo y su padre… - Como fue un pacto para cese de hostilidades… esas son las costumbres… si no puede cumplirla el mayor… lo debe cumplir quien le suceda… Su hijo y mi hijo eran prometidos al momento de la muerte de Ikki, por tanto… Shun lo es ahora… ¡Claro… si están de acuerdo!

Ares parecía estándolo meditando… más su hijo miró casi victorioso a su rival al decir…

¡Por mí no hay problema!

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La reunión se estaba llevando a cabo en la biblioteca… en ella participaban Sein, Ares y, por supuesto, Hades… este último escuchaba atento todo lo referente a las costumbres del pueblo de Tierra…

Se considera un compromiso pactado de antemano… aunque nunca se espera que se cumpla… si suceden desgracias como la que vivimos… es el siguiente en la línea sucesoria quien debe cumplir con el pacto… - culminaba de decir Sein.

¡Bien, hijo! ¿Hace un momento dijiste no tener problemas en que este pacto se lleve a cabo? – hablaba Ares a su hijo, prestando especial atención a sus gestos… pues no había pasado desapercibido para él, las miradas que se echaban él con Diogo..

¡Exactamente!... y no he cambiado de opinión… más, claro… quisiera que se cumplieran unas cuantas exigencias – decía Hades, pensativo…

¿Cuáles? – preguntó Sein intrigado, pues el príncipe no había exigido nada cuando el compromiso había sido con Ikki.

¡Simple!... me gustaría que mi primo Afrodita sea aceptado como caballero acompañante del príncipe… solo para asegurar… bueno… debido a su belleza será una tentación… quisiera tener la certeza de que no me será infiel – dijo con cierto tono irónico… más el comentario no fue tomado ofensivamente por el Rey, pues el mismo consideraba que su pequeño hijo, estaría expuesto a varias tentaciones…

¡Me parece Bien! – dijo al fin Sein mirado a Ares…

¡Estoy seguro que mi sobrino no tendrá inconveniente!

¿Alguna otra exigencia? – acotó Sein mirando a los presentes…

¡Si!... ¡que me permita a mí, informarle de la nueva situación! – esta vez Hades hablaba sereno, mirando desde la ventana, como el viento movían las copas de los árboles…

¡Supongo que es lo mejor!... creo que necesitan hablar… así que si me disculpan… atenderé a Arles antes de que se marche… - Sein salió de la biblioteca dejando ahí a padre e hijo…

¡Realmente… ¿Qué ocurre Hades?! – decía Ares una vez que Sein se marcho.

¡Padre!... tú mejor que nadie sabes que si me negaba, iban a entregarle a Shun a Diogo… y eso, sería una declaración de guerra inmediata a nuestro pueblo – dijo el menor mirando hacia la ventana – Además… él realmente se ha ganado tu corazón, ¿verdad?... de todas formas…

No te estoy reclamando esto, hijo… lo que quiero entender es cómo tú aceptaste sin ningún reparo, cuando que has dicho en varias ocasiones que no toleras a Shun – decía el hombre acercándose a su hijo y volteándole para que pudieran verse a los ojos - ¿Qué pasó entre tú e Ikki ese día? – preguntó firmemente al fin.

Él… terminó conmigo – contestó francamente… con una mirada de profundo dolor…

¡Por Diogo! – dijo su padre colocando una mano en su hombro - ¡Pensé que no te lo diría!

¿Lo sabias…?

Digamos que… la función a la que vas a destinar a Afrodita ahora… yo se la di a uno de mis fieles espías… sí lo sabía… quería hablar con él… de hecho íbamos a hacerlo esa misma tarde… pero no se pudo… ¡Lo siento! – dijo su padre esperando la reacción de su hijo…

¡Supongo que no me lo dijiste, porque no iba a creerte!... Tranquilo papá… aunque, entonces entiendes mi actitud – comento Hades suspirando - ¡Es mi infantil revancha contra Diogo… e Ikki!

¡Sabes que te apoyo en todo! – dijo sonriendo el hombre - ¡Pero que ese desprecio no te lleve a lastimar al pequeño!... ya ha tenido suficiente para su corta edad…

¡Descuida!... seré amable… siempre y cuando él se comporte – dijo saliendo de la biblioteca…

En el cuarto de Shun, Afrodita, quien realmente se había encariñado con el bebé (como él le llamaba) a tal punto de no separarse en todos esos días de él… Al ver a su primo mayor entrar al cuarto, se sorprendió… y pudo notar una cierta molestia en la expresión del más joven…

¿Qué haces aquí? – preguntó Afro desconcertado.

Mi padre desea hablarte… mejor ve pronto… yo tengo algo que decirle a su pequeña alteza – dijo mirando a Shun… Afro dudo más suspirando se marcho del cuarto, no sin antes decirle a Shun que no iba a tardarse tanto…

¿Qué quiere? – dijo el menor mirando un punto fijo en su cuarto…

¡Primero que me mires a mí!... ¡Conoces las costumbres de tu pueblo, ¿verdad?!

El menor no dijo nada… siguió en esa misma posición… luego suspiró y dijo…

¡Parece que olvidaste decirle algo a mi padre! – su mirada se dirigió a Hades… era fría a pesar de que no dejaba de ser hermosa.

¡¿Lo harás tú?!... – Hades hablaba con supremacía… después de todo sería su palabra contra la de un niño, sonrió al ver que el pequeño no parecía tener intención de hablar - ¡Entonces, somos prometidos!... ¡Tiene su lado bueno, Shun! – dijo acercándose y levantando el pequeño mentón… - ¡Afro se quedará aquí a hacerte compañía… y de ahora en más estarás bajo mi protección!

¡No necesito que me protejan! – dijo firme el menor, soltando el agarre del mayor… Hades sonrió... "Es un príncipe orgulloso después de todo"…

¡Eres demasiado pequeño para hablar así!... ¡Como dije, ahora estás bajo mi protección… y la de mi padre! – dijo melosamente… una extraña sensación le inundó al ver esa mirada iluminada… "Al final no es más que un bebé, como dice Afro… debe necesitar de un padre… y de un hermano… y yo seré…"… levantó el mentón del pequeño – ¡Entonces se sella el pacto!...

¿Eh? – a Shun casi no le dio tiempo ni de parpadear… Hades simplemente pronunció la palabra pacto… y junto sus labios a los castos labios del menor en un suave beso, el mayor sonrió al ver esa expresión sorprendida…

¡Ya es oficial! – Hades decía eso mientras se dirigía hacia la puerta con una pícara sonrisa… "Y esa expresión es impagable"…