Gracias por leer, el fic… no iba a estar tranquila hasta no escribir este capítulo… bueno ahora si, me voy a concentrar en terminar Naciste… Saludos a todos…

Capítulo 3º: Cumpleaños

Cada cumpleaños del pequeño príncipe por los siguientes tres años, traía la visita, muy esperada por él, de su majestad el Rey Ares, quien solía o más bien, venía siempre en representación de su hijo, que casualmente para esas fechas siempre estaba en alguna campaña… o de entrenamiento… o enfermo… eso al pequeño lo tenía sin cuidado… después de todo, no toleraba la presencia del mayor… y ese recuerdo no aminoró en sus memorias en todo ese tiempo.

Otro que siempre estaba ausente en esas fechas era su padre… a decir verdad, su padre solía verlo apenas dos o tres veces en el año… y no era justamente en víspera de su cumpleaños… a quien si veía, y a menudo era al príncipe de Atlantis, Diogo… por lo que, en su cumpleaños número siete, el pequeño pensó que sería igual que siempre…

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El camino le resultaba agotador… o quizás era el hecho de que realmente no deseaba llegar… era más interesante cazar, o salir a combatir… pero no, esta vez su padre se mostró más que enérgico… debido a sus ocupaciones le era imposible ir aún, aunque lo haría, no deseaba que el pequeño ángel (como él lo llamaba) estuviera solo en la víspera de sus cumpleaños. Un sonoro suspiro fue la respuesta de su fastidio… "¿En qué estaba pensando?"… Un sonido le alertó…

¡¿QUIEN ANDA AHÍ?! – preguntó enérgico al momento de desenvainar su espada, siendo seguido en esta actitud por su guardia personal.

¡Tranquilo, príncipe! – un hombre montando en un negro corcel se le acerca… era Sein - ¡Soy el Rey de estas Tierras!...

¡Su Majestad!... ¡Qué sorpresa encontrarlo!

¡Parece que nos dirigimos al mismo lugar!... – dicho esto un solo guerrero salía también de entre las sombras… Hades creyó que probablemente era el encargado de la seguridad de su suegro… ya le resultaba extraño que anduviera por ahí sin escolta - ¿Cómo anda tu padre? – preguntó Sein emprendiendo el camino al castillo.

¡El está bien… nos alcanzará en los próximos días! – contestó el joven colocándose alado del corcel del Rey.

En las paradas que hacían, Hades pudo constatar que Shun no era tan popular como alguna vez lo fue Ikki… parecía que a pesar de los años… el pueblo aún recordaba con cariño a Ikki, y que él seguía siendo el predilecto, aún después de muerto.

Supongo que Shun, lo estará esperando ansioso – dijo el joven cuando ya se hallaban a poca distancia del castillo.

¡Lo dudo!... ¡No avisé que vendría…! – contestó el mayor…

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¿CÓMO QUE NO ESTÁ? – el Rey estaba furioso, al llegar y preguntar por el príncipe, un muy nervioso Shaka le contestó que este había salido a pasear por el bosque - ¿CREI HABER SIDO CLARO?, ÉL TIENE PROHIBIDO SALIR DE ESTE CASTILLO… ES PELIGROSO…

¡Tal vez el problema suegro… es quien le diría que no a un príncipe, si usted no está para hacerlo! – Hades se metía en la discusión al ver tan nervioso al gran amigo de Ikki…

¿En qué parte del bosque? – dijo el Rey fríamente… admitía que Hades tenía razón… - ¡Iré por él!

La expresión de Shaka era de temor… miro de soslayo a Mu quien también estaba presente… parecían decirse un… "Debemos avisarle"… a Hades le pareció hasta cómica la situación…

¡Le acompañaré, su majestad!... – dijo el joven sonriendo… después de todo hacía tiempo que no veía a su pequeña calamidad…

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En un claro del bosque… pacíficos se hallaban un grupo de niños, por describirlos de alguna manera… en el centro uno ejecutaba magistralmente una flauta, mientras que otro, sacaba hermosas tonadas de una pequeña arpa… un joven de bella apariencia acariciaba los cabellos verdes de quien aparentaba ser el más joven entre ellos…

¡Mime y Sorrento, son excelentes! – decía el peli verde… - ¡Bravo! – dijo al final poniéndose se pie para aplaudir…

¡No haga eso su alteza! – decía el peli naranja…

¡Mime!... no seas modesto – dijo el menor haciendo un puchero…

¡No es modestia, es simplemente vergüenza! – decía aquel que minutos antes acariciaba el cabello del menor.

¡No es vergüenza, Afrodita, por favor no diga eso! – se sonrojaba quien ejecutaba la flauta…

Jajajaja No peleen y llámenme por mi nombre… - decía el pequeño… más calló de golpe… algo había llamado su atención… miró a sus amigos - ¡Quédense aquí!

¡Pero…!

¡Es una orden! – terminó de decir alejándose de ellos en dirección al lugar de donde provenía aquel alboroto…

Al acercarse, pudo observar a dos hombres que intentaban aprovecharse de un joven como de diez años… eso simplemente lo indignó… no lo pensó simplemente se aproximó y con enérgica voz dijo…

¡Déjenlo en paz!

Los hombres se dieron un susto por haber sido descubiertos, por la sorpresa soltaron al joven quien huyó despavorido… los hombres al ver de quien provenía la orden… se sonrieron entre sí…

A lo lejos dos hombres, uno mayor y el otro joven, también alertados por aquellos sonidos, habían decidido investigar llegando justo al momento en que Shun salía a enfrentar a aquellos delincuentes…

¡Pero mira nada más… que belleza! – uno de los hombres miraba libidinoso al pequeño…

¡No debiste interrumpirnos… ahora tendrás que satisfacernos, pequeño! – decía el otro, yendo en dirección al menor…

Shun permanecía en el mismo lugar… miraba soberbio a los hombres… en ningún momento se sintió intimidado… a la distancia Hades al ver que Sein no parecía tener intenciones de interrumpir, se dispuso a hacerlo él… más el rey lo detuvo con un gesto…

¡Deberían marcharse!... es más… ¡Les ordeno que se larguen! – pronunció el pequeño… los hombres rieron burlones… más luego sus expresiones cambiaron y huyeron apresuradamente… a Shun le intrigó esta actitud… "Que raro, un gran hombre no le teme a un gatito… a menos que… vean al…" – León… - Shun se volteó lentamente encontrándose con su padre justo detrás de él, no se inmutó, simplemente hizo una reverencia - ¡Padre, nadie me informó que vendría!

¡¿En qué estabas pensando, Shun?!... ¿Qué hacías solo aquí? – hablaba el Rey, en ese justo momento Afrodita, Mime y Sorrento se hicieron presentes… Sein los miró con enfado - ¿Qué clase de guardias son?... ¡Su única misión es proteger a Shun!

¡Yo les ordené que permanecieran donde estaban! – dijo Shun seriamente, sorprendiendo a su padre, por el tono utilizado y a Hades quien miraba la escena - ¡Al final, al único a quien le deben obediencia es a mí! – terminó de decir el peli verde antes de hacer una reverencia y dirigirse rumbo al castillo, exhortando a sus amigos a que lo siguieran con una simple mirada.

Hades miró a Sein expectante… ni siquiera Ikki le había hablado así a su padre jamás… más lo que vio lo dejó sorprendido… Sein parecía feliz… es más su mirada era de sumo orgullo.

¡Vio su alteza!... ¡En ningún momento retrocedió!

Al volver al castillo el tema no había sido vuelto a tocar… Shun solo ahí se percató de la presencia de Hades a quien miró sumamente descortés… y con un tono por demás irónico le saludó dándole la bienvenida…

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El día siguiente había traído otro invitado… Diogo… por lo que Hades se había dispuesto pasar más tiempo con su pequeño prometido… pero este siempre se le escabullía… es más de ambos…

El gran día de la fiesta se aproximaba, Julián había llegado un día antes acompañando a su tío… quien fue recibido con una gran sonrisa y un abrazo de parte del pequeño… el Rey de Averno también se sorprendió de hallar ahí a Sein, más le saludo muy cortésmente felicitándole por estar presente… a lo que el Rey sonrió mirando a su hijo que en ese momento mirada furioso a Shaka por querérselo llevar para continuar estudiando…

Cuando al fin Ares pudo estar a solas con su hijo Hades…

¡Y bien hijo!... ¿Cómo te llevaste con Shun en mi ausencia?

¡Pues te diré que a duras penas me habla, no me dirige la palabra… es más… creo que me detesta, y es plenamente correspondido! – comentó como si nada el príncipe.

¿Qué le trajiste de obsequio por su cumpleaños?

Hades se tenso… su padre le había dicho que preparé un regalo especial, por haber sido tan descortés en no asistir en sus pasados cumpleaños… él le había pedido a uno de sus más fieles caballeros que mandase hacer una joya… pero faltaba un día para las celebraciones y Rada aún no daba muestras de vida…

¡Mande traer una joya… pero Radamanthys aún no me la trae! – dijo evitando mirar el rostro de su padre…

¡Acaso quieres quedar de menos en contra de Diogo! – Ares había puesto el dedo en la llaga - ¡Todos los años el termina bailando con Shun, por ser el que le entrega el mejor regalo! – ponía el dedo y lo removía.

¡Ya se me ocurrirá algo! – dijo al fin marchándose sumamente molesto.

Shun se encontraba en el jardín… Diogo al fin pudo dar con él… por lo que aprovechando que no había nadie cerca comenzó a hablarle…

¡No hemos podido hablar en todos estos días!

¡No hay mucho que decir! – dijo el peli verde sin mirarle.

¡Parece que Hades nunca va a olvidar a Ikki!... ¡es un pésimo prometido!... si fuera yo…

¡Pero no lo eres!... Disculpa Diogo, pero sabes que no es correcto que hablemos estando yo solo – dijo el menor retirándose…

¡Bailarás conmigo mañana! – más Shun no respondió la pregunta… Diogo era una persona sumamente impulsiva, no solía tener paciencia, y no toleraba ese tipo de desplantes… pero no podía evitarlo, con Shun hacía mil concesiones… "Serás mío, pequeño"… "solo mío"…

Hades había visto la escena desde una de las ventanas… su sangre comenzó a hervir… nuevamente pasaron por su mente frases que aún en ese tiempo lo atormentaban… cuando Shun giraba por uno de los pasillos se topó con él… se miraron un instante… el pequeño suspiró… y se retiró por el mismo camino por el que había llegado… Hades apretó su puño…

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La fiesta había transcurrido muy animosa… Shun bailo con todo aquel que se lo pidiera, pero antes que nada lo hizo con su padre, lo que lo llenó de felicidad, aunque su expresión no lo hacía notar… de entre todos los obsequios que recibió el que más le había gustado fue el del Rey Ares por lo que la pieza especial del baile la bailó con él…

Diogo estaba sumamente contrariado, le había regalado a Shun una hermosa túnica, que se decía era de un tipo de seda muy raro y costoso… el pequeño le agradeció el gesto… Hades no se sentía nada feliz luego de ver tal regalo… como el suyo no había llegado… opto por regalarle una fina daga, con mango de oro que tenía joyas incrustadas, su filo era excelente… Shun miró el arma… embozó una sonrisa muy falsa, según la opinión de su prometido, y se la agradeció…

Pero había sido el regalo del padre de Hades, el que llamó más la atención del pequeño… eran ocho joyas… las ocho eran esclavas de diferentes modelos y adornadas con diferentes gemas preciosas… eran tan hermosas que el Rey ganó simplemente porque Shun no pudo articular ningún apelativo hacia el obsequio, se había quedado mudo…

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¡Diogo ya te ha regalado tantas joyas! ¿Por qué estas te parecen tan geniales? – le preguntaba Shaka al pequeño al que acomodaba en su lecho…

¡Por que no es sólo para mí! – dijo sonriendo…

¿Ah no?!

¡No… es para un Rey, y para sus siete nobles caballeros! – dijo al momento en que Shaka salía del cuarto…

Habían pasado unos cuantos minutos, cuando el ojiverde siente que alguien ingresa a su cuarto… se incorpora en su lecho…

¿Qué quiere Hades? – dijo el menor a su prometido quien se acercaba y se sentaba en su lecho…

¡Mañana regresaré a Averno!... ¡Quería disculparme por lo del obsequio!...

¡No hace falta… me tienen sin cuidado sus obsequios! – Shun lo había dicho muy frío… esto enfadó a Hades quien acariciando el rostro del menor dijo…

¡Debe ser triste crecer bajo la sombra de Ikki!... ¡Aún después de tanto tiempo… todos lo prefieren a él!... ¡Supongo…! – dijo el peli negro con saña - ¡que esa apariencia tan débil no te ayuda!... ¡Aunque…!

Shun miraba a Hades fríamente… sin dejarle saber al mayor, cuanto le molestaban y herían esas palabras…

¡Aunque, mejor para mí! – Hades alzo las sábanas hacia su nariz aspirando el aroma - ¡Por lo menos me servirás para adornar mis sábanas con tu olor!

Shun se puso de pie en la cama… Hades ya se había parado también, este miraba al pequeño atentamente… más no se esperó esa reacción… el pequeño príncipe simplemente dio unos pasos cerca de a orilla de la cama y sin dudarlo abofeteó a Hades en el rostro… este se quedó atónito…

¡Fuera de mi cuarto!

¡Claro!... ¡Sabes…! - dijo el mayor acariciando el lado donde recibió el golpe - ¡Por mucho menos, he matado a varios!... ¡Voy a cobrarme esta bofetada, su alteza!

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"¡Voy a cobrarme esta bofetada, su alteza!"… ummm… "de haber sabido que tendría que ir a su reino… no lo habría abofeteado"… Shun se encontraba perdido en sus pensamientos mientras el carruaje lo llevaba hacia Averno… hace una semana su padre, lo llamó en su presencia para mostrarle una poderosa espada, forjada por los mejores herreros del reino… cuando le preguntó para quien era, le contestó que era para Hades… un largo suspiro llamó la atención de sus compañeros de viaje, Afrodita y Sorrento, quienes se miraron entre sí… y luego miraron nuevamente al príncipe…

¿Por qué tengo que llevárselo yo? – se quejo el pequeño…

¡Porque eres su prometido! – contestó el ojimorado.

¡Y mi primo cumplirá sus Dieciocho años…!... además mi tío insistió en que vayas… ¡¿lo olvidas?! – contestó Afrodita a lo que Sorrento asintió.

Ummmmmmmm – un puchero fue la respuestas… miró nuevamente por la ventanilla…. Volvió a suspirar… "con razón el Rey Ares me regaló ropa de invierno, a pesar de que en Tierra no hace ese tipo de fríos"… ummmmm… "y yo que pensé que se había equivocado"… - ¡Espero que ya lo haya olvidado!

Sorrento y Afrodita se miraron sin comprender las últimas palabras de su joven príncipe… Afrodita se sentía feliz… después de todo vería a su hermano y volvería a ver su antiguo hogar… Sorrento simplemente intentaba reconfortar al pequeño atrayéndolo hacia él… para calentarlo un poco más… pues el viaje estaba resultando por demás frío…

Luego de un largo trayecto… se podría decir que estaban camino al castillo, Shun no dejaba de apreciar lo desolado del lugar…

¡No veo casas Afro!... ¿seguro que es este el pueblo?... ¡Yo solo veo nieve!

Ji ji ji ¡Claro que es el pueblo!... lo único que te diré es que la gente del Averno se sabe esconder bien… - contestaba Afrodita.

Cuando llegaron al castillo, que a la opinión de Shun era la única edificación visible, los recibió el Rey Ares muy contento por la llegada de su sobrino y su futuro yerno…

¡¿Y cómo estuvo el viaje!?

Agotador… - dijo el menor aceptando de buena manera el abrazo de parte del mayor…

¡Entonces debe descansar...! – el rey lo escoltó a uno de los cuartos… al entrar Shun pudo apreciar lo amplio que era… además de observar que estaba adornado con una cantidad muy interesante de armas… sobre la cama había una manta que parecía piel de oso… era muy suave… miró al rey antes de que este abandonara el cuarto, justo cuando le decía…

¡Era el cuarto de mi hijo de cuando era pequeño… espero que aquí se sienta cómodo, su alteza! – y sin decir más el hombre se retiró…

Una vez que se hubo aseado y que hubo descansado un poco… salió del cuarto encontrándose con Afrodita, quien luego de saludarle y preguntarle si había descansado algo, acotó…

¡Mi tío me dijo que Hades fue a cazar pero que espera que regrese pronto!.. por cierto… ¿Quieres patinar?

¡Si! – fue la entusiasta respuesta del menor… luego de tomar un abrigo Afrodita se lo llevó en compañía de uno de los guardias del castillo, hacia un lago congelado, que no estaba muy lejos del lugar… habían pequeños jugando ahí… eso apartó la duda de Shun de si el lugar era deshabitado o no…

Afrodita le enseñó paso a paso, cómo patinar… y todo estaba resultando muy divertido para el menor… hasta que una tragedia sucedió… no muy lejos de donde se encontraba Shun en ese instante, el hielo cedió… y una pequeña niña cayó al agua… Todos se alarmaron, más Shun mantuvo una calma impresionante… sin perder en ningún momento la serenidad se aproximó hacia donde se hallaba la niña que aún intentaba mantenerse a flote, ya que esta era muy pequeña y la ayuda se iba a tardar un poco por que toda esa zona se había vuelto frágil después de la primera grieta, no lo pensó dos veces, estaba dispuesto a no dejar morir a esa menor… La tranquilidad que demostraba, parecía haber hecho que la niña sintiera más confianza…

A una distancia prudencial las demás personas miraban asustadas, mientras que los hombres veían la mejor manera de ayudar a los niños… Shun se sostuvo como pudo, se había quitado el guante y extendía la mano para tomar la de la niña… esta haciendo acopio de toda su fuerza, pudo tomar las manos del niño…

¡Tranquila, todo va a salir bien!

Shun ejerció algo de fuerza, y la niña pudo salirse un poco del agua… luego se trepó por el cuerpo del príncipe y lentamente pudo alejarse del lugar, ya que los hombres que intentaban socorrerlos habían hecho llegar una cuerda hacia donde estaban ellos y gracias a esta, la niña salió de ese lugar peligro, Shun observaba como esta llegaba a los amorosos brazos de su preocupada madre… sonrió por eso… los hombres lo instaron a que tome la cuerda… para lo que intentó voltearse de la posición en la que estaba… sin embargo, debido al movimiento, el hielo cedió y Shun cayó irremediablemente al agua, no pudo agarrarse de la soga… y digamos que lo peor del caso era…

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"Qué cálido"… lentamente el peli verde abría sus ojos, se sentía tan calentito… antes de moverse siquiera, pudo sentir que vestía albo sumamente suave y a la vez esponjoso, además que unos brazos, además de darle calor, le hacían sentir sumamente protegido… "¿Dónde estoy?"…

¡Me alegra que ya despiertes!…

"Hades"… - Shun intentó incorporarse, pero el fuerte abrazo se lo impedía.

¡Tranquilo… ya pasó… estas a salvo! – decía Hades acariciando los aún húmedos cabellos de Shun… - ¡La niña esta con sus padres, muy bien aunque preocupada por lo que podía haberte pasado!

Hades soltó el agarre sentándose en la cama… fue en ese instante que Shun pudo percatarse que el mayor también tenía los cabellos húmedos y solo vestía una especie de bata de lana…

¿Qué pasó? – susurró el más joven percatándose de que se hallaba en el cuarto que le habían indicado sería suyo.

¡Simple!... ¡Salte al agua y te rescaté!... ¡Dime una cosa!... ¡¿Cuándo caíste al agua, recordaste que no sabías nadar?! – dijo con un tono mordaz el mayor.

Shun se sentó en la cama, y Hades no pudo evitar sonreír al aceptar que su pequeña calamidad tenía una apariencia adorable…

¡Si!

¿Ehhh?

¡Cuando caí me acorde!... ¡Gracias!

Ni Sorrento, ni Afrodita querían separarse de él en todo el día, en los ojos de ambos podía notarse los momentos de angustia que habían vivido…

¡Nunca Más, Shun… Oíste! – decían ambos…

Esa noche, Shun había dormido acompañado de Afrodita… este aún se sentía tan culpable, después de todo, había sido él quien lo llevó a patinar… En otra parte Hades también se disponía a dormir… había algo que lo preocupaba… pero pensaría en eso después… una sonrisa adornó su rostro al recordar la escena…

¡Tienes una piel muy suave!

---Flash Back---

¡Está helado!... ¡PREPAREN AGUA CALIENTE!

¡Yo lo bañaré, primo!

¡NO!... ¡lo haré yo!

---Fin del Flash Back---

¡Muy suave! – y con ese pensamiento se durmió…

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¡¿Estas seguro de haberlo escuchado bien, Sorrento?! – preguntaba un peli verde observando por uno de los ventanales…

¡Así es, su alteza!

¡Shun!

¡Así es Shun!... ¡Esta noche antes del baile principal por los cumpleaños de tu prometido… él romperá el compromiso! – Sorrento miraba al pequeño, queriendo descifrar que pensaba, más sus esmeraldas nunca demostraron nada…

¡Entonces hare todo correctamente Sorrento!... ¡Ya esperaba que esto sucediera!... ¡A mi parecer se había tardado demasiado!

¡Ah, por cierto!... ¡Su majestad no esta de acuerdo!... ¡Ese hombre te tiene mucho cariño!

¡Me hace feliz eso… por que yo también le tengo mucho cariño!... ¡Ahora sal… debo ver que me pondré esta noche tan especial!

En otra parte del castillo dos hombres estaban hablando, uno estaba sumamente molesto… el otro bastante despreocupado…

¡Está bien!... ¡Has lo que quieras!... ¡Pero luego… no te quejes!...

¡Ay padre, eres muy dramático!

¡Ah, cierto, lo había olvidado! – de pronto el rostro del rey se iluminó - ¡El príncipe Diogo vendrá a tu fiesta… tuve que invitarlo! – el rey sonrió al ver la expresión de su hijo - ¡A él realmente le va a encantar tu decisión! ¡Siempre ha tenido interés en el pequeño! – dedo en la llaga - ¡Supongo que se comprometerán inmediatamente! – dedo apretando la llaga - ¡Pensándolo bien… Shun se vería tan tierno entre sus brazos… supongo que sería el deseo de Ikki! – la herida nuevamente duele y sangra…

¡Ya cállate, padre! – Hades sale terriblemente molesto del cuarto… caminó sin rumbo fijo… cuando se percató ya estaba entrando en el cuarto de Shun, hallando a este mirando absorto por la ventana…

¡Parece enojado...! ¡La nieve es hermosa… aunque extraño los campos verdes y el olor a flores! – susurró sin mirar al recién llegado…

¡No hay nada en mi reino… que te supere en belleza!

¡Su regalo esta sobre la cama!... ¡Espero le guste! – Shun habló sin prestarle atención a los comentarios del mayor.

¡Es una excelente espada! ¡Aunque preferiría… otra cosa!.... ¡pero eso lo obtendré esta noche! ¡Nos vemos en mi fiesta!

¡Ahí estaré! – cuando salió del cuarto Shun al fin se volteó… "¿Qué será de mi, cuando me deje?"…

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No pudo evitar sentirse apenado al ser el centro de atención en la fiesta… todos los nobles que asistieron le dedicaban curiosas miradas… todos se le quedaban viendo… el Rey al notar la incomodidad del pequeño, se colocó a su lado para hablarle… y así hacerle sentir más seguro… y menos apenado…

¡No te apenes!... ¡Digamos que tienen curiosidad de ver al prometido del príncipe!

¡Supongo que no soy del agrado de la mayoría!... ¡Habrán esperado a alguien más parecido a mi hermano! – comento tímidamente…

¡No digas eso!... ¡Por cierto!... ¡Debo advertirte que te invitarán a bailar y aquí se considera una descortesía rechazar una invitación! – decía el Rey al notar que un joven noble se acercaba a ellos - ¡Si ya no te place bailar, solo mírame e iré en tu ayuda! – concluyó sonriendo el soberano.

Como Ares se lo había advertido, casi todos, sin importa la edad le invitaban a bailar… a la distancia Hades observaba la escena, sin intervenir… Shun se desenvolvía muy adecuadamente en ese ambiente, a pesar de no estar acostumbrado… más fue cuando el pequeño aceptó bailar con Diogo, que Hades sintió hervir su sangre por los comentarios que en esa mañana le hiciera su padre.

Diogo parecía muy conversador con el peli verde, Shun también le sonreía cortes… la mayoría de los súbditos le dirigía miradas de intriga a su príncipe… pues era conocido por todos en el reino, que Hades odiaba a Diogo… por fin, el peli negro no lo soportó más y se acercó a la pareja, a lo lejos se veía sonreír a Julián y Afrodita por la escena,… cuando hubo llegado, hizo una reverencia que Shun y Diogo imitaron… comenzó la danza para felicidad de los invitados, entre su amado príncipe y su bello prometido.

Contésteme una cosa, alteza – Shun preguntaba a Hades sin cambiar en ningún momento la expresión tranquila de su rostro - ¿Acaso nunca va a superar que mi hermano lo haya preferido a él antes que a usted? – la pregunta paralizó al peli negro… por lo que la música dejo de sonar, Shun hizo una reverencia y se dirigió a Afrodita, mientras Ares se acercaba a su hijo, el cual sonriendo dijo que ahora le tocaba bailar con su padre…

El peli verde había salido a tomar aire, sentía que le hacía falta… Afrodita lo acompañó… luego de un momento en donde solo reinó el silencio, fue Shun quien hablo…

Afro… si el compromiso entre tu primo y yo terminara… ¿Tú te irías conmigo?

¡Shun!... ¿Qué clase de pregunta es esa?... No te dejaré… ya lo dije una vez… - El pequeño, sonrió…

¡Déjame solo un rato Afro… enseguida vuelvo a entrar!

¡Claro!

Shun dejó que sus pensamientos se aclararan… faltaba poco para el momento en el que Hades anunciaría su rompimiento…

¿Sabe lo que viene su alteza?

¿Ummm?... ¡Es usted Diogo! – contestó el más joven volteándose para mirarlo… - ¿A qué se refiere su pregunta?

¡Creo que muy pronto… ya no será mal visto que yo lo corteje! – contestó el mayor sonriendo seductoramente.

¡No se de qué me está hablando!... ¡pero creo que ya debo entrar, el vals final está por llevarse a cabo!... ¡Con su permiso! – Shun entro sin mirar más que no sea hacia enfrente… por lo que no pudo percatarse, de que Hades lo había visto hablar con Diogo… su sangre comenzó a hervir nuevamente… - ¡Estoy aquí! – dijo Shun con una sonrisa al rey cuando se hubo aproximado… justo detrás de él llegaba Hades con una mirada sumamente fría…

Los invitados guardaron silencio… el príncipe de Averno primero empezó agradeciendo su presencia… en su interior se desataba una feroz lucha… al fin y al cabo cuando fue a buscar a su prometido una vez que Afrodita le dijera que estaba afuera, estaba decidido a terminar con el asunto del compromiso de una vez por todas… y luego esas palabras… "¡Creo que muy pronto… ya no será mal visto que yo lo corteje!"… "Tal vez tengas razón, Shun"… Hades extiende su mano en dirección a Shun… quien tranquilamente se acerca y la toma… luego el mayor le hace dar unos pasos más que él, luego, colocándose a su lado, dice…

¡Supongo que han visto… y han bailado con esta belleza! ¡Espero que lo acepten, respeten y protejan… porque en un corto tiempo… compartiremos el mismo destino… como esposos!

Shun miró a Hades y luego a Sorrento, mientras luego de hacer una reverencia ante ellos, los invitados comenzaban a aplaudir… El vals comenzó a sonar… y Hades guiaba delicadamente a Shun… quien lo miraba fijamente… había un solo pensamiento en la mente del mayor… "Supongo que aún no le he superado"…

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¡Debes odiar mucho a Diogo! – se decía el peli verde mirando por la ventana…

¡Así es!

¿Qué hace aquí?... ¿Debería estar durmiendo? Me informaron que habrá una competencia en su honor mañana… y que piensa participar – comento el niño sin inmutarse.

¡Hay algo que debo darle, su alteza!... debió de haberlo recibido el día de su cumpleaños… pero desgraciadamente no fue terminado a tiempo… - Hades sacaba algo de su bolsillo, Shun permanecía en su misma posición, observaba al mayor por medio de su reflejo en la ventana - ¡Espero que le guste… fue elaborado con uno de los minerales más valorados y difíciles de hallar en mi pueblo!

Hades colocó cuidadosamente la joya alrededor del cuello de Shun… este la observó… era una gargantilla con una medalla en forma de estrella, la cual llevaba una inscripción… una vez que Hades se la colocó, volteó cuidadosamente al menor para poder verlo a los ojos…

En la lengua de mi tierra, dice "Tuyo por Siempre"… en otras palabras, eres mío – dijo con un tono por demás seductor…

Ja ja ja ¡Enserio!... ¡Permítame dudarlo, su alteza! – Shun se alejaba del mayor al decir esto… - ¡Y que le hace pensar que yo aceptaré eso!

¡Que no es una pregunta!... ¡Ahora eres mío, aunque no quieras! – Hades sujetó al menor, volteó, cargó y depositó sobre la cama, a lo que el menor intentó resistirse.

¡Que hace!... ¡Suélteme!

¡Te dije que esta noche obtendría lo que deseo de regalo!... ¡Abre la boca! – ordenó esto último…

Shun lo miró incrédulo… estaba molesto, pero Hades lo superaba en fuerza, y el tener las manos firmemente sujetas por el mayor, no le daban ninguna posibilidad de escape… además claro, que no le iba a demostrar que estaba ciertamente asustado por esa inesperada actitud… "qué podría hacerme… es seguro que sólo quiere humillarme"… para sorpresa del mayor Shun abrió su boquita sin ninguna queja… esta estaba firme, ni siquiera daba muestras de un ligero temblor…

Hades se acercó con una sonrisa… y comenzó a introducir su lengua en esa pequeña boca, cuando Shun quiso alejarse debido a la impresión, fue una de las manos del mayor la que colocándose bajo su cuello, lo levanta levemente para profundizar ese beso…a pesar de poder apreciar el sonrojo de las mejillas del menor… a Hades le disgustó que este nunca se entregó al beso… jamás siquiera cerró sus ojos…

Esa noche Hades la pasó en su cuarto… Shun no dijo absolutamente nada… no deseaba volver a hablarle en su vida…

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La competencia había sido feroz… no solo nobles de sus tierras sino también de reinos vecinos vinieron para competir… Diogo era uno de sus más grandes contrincantes… se notaba que deseaba ganar… y no era para menos… estaban una gran cantidad de personas vitoreando a su príncipe, que mejor que una humillación pública… Hades ahora se encontraba luchando espada, con espada contra Diogo… el peli azul decidió su estrategia con un certero golpe… Shun sonrió con ironía al verlo…

¡Supongo que adivinas quien perderá!... ¡Su estrategia tuvo un error! – dijo el rey Ares a su yerno, a quien cobijaba con su manto, pues hacía realmente un frío excesivo.

¡Si! – dijo el menor, justo en el momento en que su prometido tomó impulso y de un poderoso movimiento con la espada recién recibida, parte en dos la de su rival…

La multitud… clamaba por el vencedor, quien según la costumbre debía reclamar un premio…

¡Les agradezco su apoyo!... ¡pero si hay algún premio que yo desee, sólo mi prometido podría entregármelo! – Shun se tenso por el comentario… más por que la multitud clamaba que aceptase darle un premio… Hades sonrió al verlo… ya que a pesar de haberlo colocado en una situación muy incómoda este se comportaba serenamente…

¡Lo que mi señor desee, gustoso se lo entregaré! – Shun estaba que echaba fuego… se sentía asustado si no contestaba de manera adecuada, seguramente se ganaría el desprecio de aquellas personas…

"Veo que siempre sabes lo que debes decir… por lo visto te educaron bien"… ¡Entonces yo estaría muy feliz… si me regalase un beso! – dijo el peli negro embozando una sonrisa maliciosa.

Shun miró al rey, quien también sonreía… se levantó y dirigió al lugar donde Hades lo esperaba… hizo una leve reverencia al encontrarse, luego lo miró directamente a los ojos… le decía cuanto lo odiaba con a mirada… Hades se le acercó… el público incluso contenía el aliento…Shun lentamente fue cerrando los ojos, mientras el mayor, quien se encontraba arrodillado, rodeaba su pequeña cintura justo al momento de unir sus labios con los del menor… Profundizó el beso cuanto pudo… lo hizo hasta que las pequeñas manos de Shun se colocaron en su pecho con intensión de alejarlo… al separarse sonrió al decir…

¡Por lo de la bofetada!

Cuando se hubieron alejados… la gente clamaba feliz por la hermosa pareja, al tiempo de solicitarle a su príncipe que le diera un regalo de valor a su prometido por haber accedido a darle el premio… Hades con un gesto de su mano los hizo callar…

Shun sentía ganas de salir corriendo… "Pero, quien piensan que soy"… pensaba molesto… mientras un tono sonrosado coloreaba sus mejillas.

¡Pídeme lo que quieras y yo te lo daré! – dijo Hades mirando al mas joven.

Shun estaba seguro, de que si alguno de sus maestros hubiese estado ahí, lo hubiesen reprendido por la respuesta tan poco delicada y precisa que había dado…

¡Lo que más feliz me haría, mi señor… Son Flores! – y es que no era nada conveniente pedir algo que casi era imposible que hubiera, en un reino que era conocido por sus fríos inviernos y casi inexistentes primaveras.

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"¡Y sin embargo… me diste esas flores… y terminé irremediablemente enamorado de ti!"... ¡prometiste no dejarme… y sin embargo estás muerto! – murmuraba un joven de unos doce años de edad… al momento de ver tras la ventana como Diogo, su actual prometido y, dentro de unas semanas, esposo llegaba al castillo de su padre… - ¡Supongo que donde quiera que estés… me odias por esto!

¡Mi señor!... ¡está todo listo!

¡Bien… avisa a los demás Mime!... ¡De esta noche no debe pasar! – cuando el peli naranja salió del cuarto… Shun simplemente acarició una medalla, que alguien hacía tiempo, le había ordenado… nunca dejar de usar.